Capítulo 13

Capítulo 13
Por Alisse

-¿Quién era?- le preguntó Taro a su hermano cuando este colgó el teléfono
-Sylvia- contestó Tom –me dijo que hoy no podríamos vernos porque tenia cosas que hacer... puede que sea mejor, pero la verdad no se que decirle a Alisse...
-Quizás sea mejor que Taro vaya a verla...- sugirió Ichiro
-¿Qué?, ¿yo por qué?- preguntó Taro, con cierta cara de espanto
-Porque tú fuiste el que la engañó en el nombre
-Entonces tú hablas con Sylvia- gruñó Taro –es lo justo...
-Pero...
-Ya, dejen de discutir ahora- los interrumpió Ichiro, suspirando –tarde o temprano ellas se enterrarán de todo, y mientras antes, mejor...
-¿Crees que nos perdonen?- le preguntó Taro a Tom, este se encogió de hombros
-Sepa... sólo espero que si...
-Ojala...

Cerca de ahí, Alisse y Sylvia se habían sentado unos momentos...

-¿Qué hacemos?- preguntó de pronto Alisse -¿quieres entrar ahora y hacerles el escándalo de una, o esperamos?
-¿Qué quieres tú?, a mi me gustaría que sufrieran un poquito...
-Si, a mi igual...- suspiró Alisse, con cierto cansancio -¿se te ocurre algo?
-No se...

Las dos estaban algo desanimadas sentadas en unos columpios y mirando al suelo. A pesar que tenían rabia, no podían evitar sentir algo de tristeza por que lo que había pasado... las dos se habían ilusionado y enterarse que todo no era más que una mentira le había pinchado los sueños de manera muy brusca

-¿Desde cuando te gusta Taro?- le preguntó Alisse de pronto a Sylvia
-Uh, de hace un buen tiempo- contestó la chica –aunque debo admitir que... bueno, ese supuesto "cambio" que había tenido conmigo hizo que me gustara más... pero ahora me vengo a enterar que era el hermano... vaya fiascos que se lleva uno...
-En todo caso... a mi me paso casi igual... y yo, la tonta, pensaba que Tom había cambiado y que ya no era tan frío con la gente

Se quedaron nuevamente en silencio

-Creo que ya me debería ir- dijo Alisse, poniéndose de pie
-¿Y en que quedamos, entonces?- preguntó Sylvia, parándose también
-Eh... podríamos pensar hoy y hablarlo mañana, ¿qué te parece?
-Muy bien

Ambas chicas intercambiaron números de celular (en realidad, Alisse tuvo que anotar el de Sylvia en un papel, porque, para variar, no andaba con su celular)

-Bien, entonces mañana hablamos- dijo Sylvia –adiós...
-Adiós...

Cada una se fue por su lado. Sylvia a su casa y Alisse al hotel
Rato después, la chilena escuchó que la llamaban al celular. Al ver quien era, dudó si debía contestar o no...

-¿Si?- preguntó
-¿Alisse?, soy Tom...- dijo el muchacho (el verdadero)
-Hola...
-Oye, te quería decir... me siento un poco mal, me acostare ahora, ¿te molesta cenar sola?...- la chica demoró un tanto en contestar, preguntándose si ese seria Taro o Tom -¿Alisse, estas bien?
-Eh... claro, no te preocupes...
-¿Qué tienes?
-Nada, sólo que me duele un poco la cabeza- dijo ella, mintiendo –y no te preocupes, Tom, puedes dormir tranquilo...
-Gracias...
-Adiós...

Alisse colgó el teléfono y lo apagó
A Tom le pareció extraña la forma de actuar de su amiga, la conocía, algo le ocurría. Intentó llamarla nuevamente, pero había apagado su celular

-Bueno... mañana le pregunto que le pasa...- murmuró el chico, encendiendo la televisión. Lo último que quería era acostarse, pero debía inventar una excusa un poco convincente para evitar su encuentro con Alisse

Al día siguiente, cuando Sylvia estaba con sus amigas, estas la notaron algo extraña, cosa que las preocupó un tanto

-Sylvia-chan, ¿estas bien?- le preguntó Sanae, mirándola
-Por supuesto- sonrió levemente ella –no te preocupes
-¿Segura?, te noto extraña...
-Estoy bien, sólo un poco cansada, anoche dormí muy poco...- y no era mentira, le había dado tanta vuelta al asunto, que el sueño se había ido...
-¿Segura que es sólo eso?
-Si, no te preocupes...

Rato después vio que Taro llegaba a los entrenamientos. Por unos momentos se preguntó si en realidad sería Taro o sólo era otro engaño de Tom...

-¡Mira, Sylvia!, ahí viene Taro- le dijo con tono de broma Sanae, sonriendo de manera pícara
-Mm... si...- dijo la chica, mirándolo de manera fija. Dio media vuelta y comenzó a caminar
-¿Se pelearon o algo?- le preguntó Yukari
-No, sólo que ahora no tengo deseos de verlo...- fue la respuesta de Sylvia, que continuó caminando sin mirar atrás

Se sentía algo quebrada por dentro. Por más vueltas que le daba, en ocasiones le daba la impresión que le gustaba más el Taro con quien se había hecho novia... ¿es que acaso se estaba enamorando de Thomas?
¡No podía ser!. Ambos la habían engañado de manera muy fea, y le había dolido mucho
Cuando Taro entró al edificio, miró a su alrededor y vio a Sylvia, quien lo miraba. Para su extrañeza, después la chica comenzó a caminar hacia el lado contrario al que estaba él. Por una parte, se sentía más tranquilo porque así evitaba hacer algo que no deseaba, pero también le preocupaba la mirada fría y dolida que ella le había dado...
Si hasta pareciera que ella sabia toda la verdad...
Pero mientras menos se cruzara con ella, tanto mejor, así no tendría que darle explicaciones...
Durante la mañana, Sylvia recibió una llamada de Alisse

-¿Paso algo?- le preguntó Sylvia
-No exactamente... quería decirte que se me ocurrió una pequeña idea...- contestó Farfán
-¿Si?, ¿cuál es?
-Bueno, como ayer me dijiste que querías hacerlos sufrir un poquito, estaba pensando que podríamos decirles que queríamos ir al teatro, durante la tarde darán "Sueño de una noche de verano", así que podemos aprovechar...
-No sería mala idea...- murmuró Sylvia, y después sonrió un poco –muy bien pensado, Alisse, cuando se lo digan entre ellos comenzarán a preocuparse
-Exacto... sin contar que podemos planear algunas cosas que podrían ser muy entretenidas...
-Entonces te apoyo... ¿me das la dirección del teatro, para ir por las entradas?

Las chicas se pusieron de acuerdo, comprarían juntas las entradas...

Más tarde, cuando Taro preguntó por Sylvia, le dijeron que había pedido permiso para salir durante un rato...

-¿Le hiciste algo?- le reclamó Sanae a Misaki, un poco molesta
-No... si ni siquiera la he visto, no tengo idea si esta enojada o no...- se encogió de hombros Taro, algo nervioso por el interrogatorio de su amiga
-¡Más te vale, Misaki!, porque aún estas en mi lista de "dudosos" por lo del otro día en el templo... estoy segura que eras tú el que estabas con esa chica, porque incluso te podría decir que nos reconociste...

Taro no tenia ni la mínima idea de que decir para defenderse, cuando escuchó que alguien decía alegremente su nombre, llamándolo. Se sorprendió un tanto de ver a Sylvia caminando de manera alegre hacia él, con una sonrisa

-¡Amor, mira lo que conseguí!- dijo, sonriendo más aún
-Eh... ¿qué cosa?- preguntó Misaki, nervioso y mirando de reojo a Sanae
-¡Entradas para "Sueño de una noche de verano"!, la darán hoy en la noche, a las 10. ¿De verdad que me acompañarás?- le suplicó
-Eh... yo no...
-¡No me puedes dejar solita, por favor Taro!- le dijo –yo se que tu me acompañarás, por eso compré dos entradas...

Sylvia estaba abrazada al cuello de Misaki, lo que lo ponía bastante nervioso. Al ver que la chica comenzaba a acercarse peligrosamente a él, se alejó un poco

-De acuerdo, iré contigo- contestó, aún nervioso -¿a que hora paso por ti?
-¡Wiiii, sabía que podrías!- exclamó la chica, alegremente y entregándole las entradas –pasa por mi a las 9, para que ubiquemos buenos lugares

Sylvia le dio un beso fugaz y se alejó de él...
Por otra parte, Alisse ya había llegado de comprar las entradas y se dirigía al cuarto de Tom, sin saber que este estaba saliendo a la casa de su padre

-¡Adivina!- le dijo, cuando él abrió la puerta
-Alisse...- Tom se sintió nervioso –¿pasa algo?
-¡Claro que no!, sólo quiero contarte algo. El otro día vi que en el teatro van a dar "Sueño de una noche de verano", tu sabes cuanto me gusta esta obra, así que no pude resistirme de comprar nuestras entradas. ¿De verdad que irás conmigo?

Tom no contestó. Tenia la intención de estar con su papá un rato, y también con Taro, por lo que las ganas de aceptar eran bastante pocas, pero Alisse ponía una cara de súplica que era muy difícil negarse a ella

-...¿A que hora es?- preguntó con voz cansada
-A las 10 de la noche- contestó Alisse, entregándole las entradas –iré al cuarto a leer un rato, ¿qué te parece si nos vemos antes que empiece el concierto no más
-Esta bien...
-¡Gracias por aceptar!- y Alisse se alejó y entró en el cuarto de ella

Tom aún estaba un poco sorprendido cuando salió del lugar, a la casa de su padre. Le parecía algo sospechosa la actitud de Alisse... a ella le encantaba el teatro, sobretodo las obras de Shakespeare, pero nunca lo había obligado a ir con ella a una obra... quizás la chica, pensando que como era su supuesto novio, creía que podía disponer de él como quisiera
Al llegas a la casa, Taro también estaba ahí

-¿Cómo te fue con Sylvia?- le preguntó Tom a su hermano
-No tan mal... parecía enojada, ¿le hiciste algo?
-Claro que no, no preguntes idioteces...
-¿Y Alisse?
-Ahí esta... ¿sabes?, compró unas entradas para el teatro de hoy en la noche...

Taro miró con cierto espanto a su hermano

-¿Qué obra es?- le preguntó
-Eh, "Sueño de una noche de verano", una de las favoritas de Ali...
-Sylvia también compró de esas...
-¿Qué cosa?, no puede ser...
-Si lo es, acá están las entradas

Taro le paso sus entradas a Tom y este sacó las de él, comparándolas...

-¿Qué vamos a hacer, Tom?, sin ponerse de acuerdo, si quiera, escogieron el mismo tiempo y lugar...
-No se me ocurre... Alisse nunca querrá perderse una oportunidad como esta y Sylvia menos
-Eso mismo creo...

En ese momento, Ichiro llegó con ellos. Al verles las caras, notó que algo les había pasado, y algo no muy bueno

-¿Qué pasa?- preguntó
-Tenemos un pequeñito problema de tiempo y espacio- dijo Tom –da la impresión que Alisse y Sylvia escogieron a propósito el lugar y la hora para coincidir...
-Es poco probable- dijo Ichiro –yo creo que a las dos, como a casi todas las mujeres, les gusta la obra de Shakespeare y desea ir a verlo
-¿Y que hacemos, papá?- preguntó Taro – si nos llegamos a cruzar por casualidad y ellas se dan cuenta de todo, arderá Troya
-Quizás debieran contarles la verdad antes que lleguen al teatro- les sugirió Ichiro –de echo, ellas a estas alturas ya deberían saber todo...
-Pero es que tú no sabes lo difícil que es decirles algo así- dijo Tom –conozco a Alisse, no querrá verme nunca más...
-Y Sylvia esta por las mismas...- dijo Taro –además, no quisiera que Alisse se alejara de mi
-Mientras más se demoren, más grande será la herida de ellas cuando se enteren de toda la verdad...

Los dos jóvenes se quedaron en silencio, y se miraron
Sabían que su padre tenia razón, pero no deseban alejar de si a esas dos chicas