¡Hola, hola! ¿Como están? Primero quiero disculparme por mi tardanza con el capitulo, de verdad. Este mes ha sido un poco complicado para mi en algunos asuntos personales, y luego tuve tiempo pero mi cerebro no colaboraba. Ahora las cosas están mejor y pude sentarme a escribir. Espero que les guste mucho, y les agradezco a todas las que me han tenido paciencia. Al final he respondido a sus hermosos reviews, que me han dado muchos ánimos.
Vivir y aprender
"Llegué a casa en la mañana y no recordaba nada, ¡oh! ¿Qué he hecho? Caí muerto en el pasillo maldiciendo al amanecer ¡oh, vamos sol! ¿Por qué debo quemarme? Tan solo estoy tratando de aprender."
-Vamos a la sala para que pueda tomar asiento-ofreció Lucy cuando ambos ya estaban en el vestíbulo de la casa.
-No, gracias-contestó, mirando un par de zapatos azules que habia comprado para Eren, que estaban debajo de un perchero.
-¡Ah, disculpe el desorden!-exclamó la señora, llevándose una mano a la frente con una sonrisa avergonzada-Debí suponer que Eren había dejado sus zapatos en alguna parte cuando lo vi descalzo-caminó hasta ellos y se agachó para recogerlos.
-¿El hijo del doctor Jaeger está aquí?-preguntó Levi, tratando de mantenerse paciente.
-El pequeño Eren esta en el salón escuchando los discos de su padre. ¿Seguro que no quiere sentarse?-Lucy lo miró de arriba abajo, notando por segunda vez el ramo de rosas que traía el pelinegro.
La canción que estaba sonando terminó y cambió por otra del mismo cantante. Una voz se unió a Frank, con un canto desentonado pero encantador. La música provenía de la parte trasera de la casa, llegando hasta el vestíbulo con debilidad, pero dejando un rastro, un rastro que guiaba a Levi, llamándolo.
-Señor, si no quiere sentarse, al menos por favor dígame que está haciendo aquí-la rubia frunció su ceño con ligereza.
-Necesito hablar con Eren-contestó sin rodeos.
Lucy ladeó la cabeza confundida.
-¿No busca al señor Jaeger? ¿Para qué quiere ver a Eren?
Levi empezó a impacientarse.
-Tengo que hablar con él-le repitió.
-¿Quién es usted?-los ojos de la anciana viajaron del ramo al rostro casi inexpresivo del pelinegro. Casi como un relámpago, las descripciones de Eren sobre su "querido Levi" aparecieron. Pelo negro y brillante, ojos grises, un rostro guapo. Y ese ramo-No… Usted es… Por Dios, no me diga que usted es…
-Levi, y debo suponer que Eren le ha hablado sobre mí-suspiró el mayor.
-¿Qué está haciendo aquí? ¡No puede llegar de esa manera! Dios mío…-Lucy llevó una mano hacia su frente, frotándola con algo de nerviosismo. No estaba preparada para ese momento, no contaba con que ese hombre fuera a buscar a Eren-Por favor, creo que lo mejor es que se vaya, si el señor Jaeger estuviera aquí sabe el cielo que hubiera pasado.
- Vine desde muy lejos por Eren y no me voy a ir sin verlo-contestó con seguridad.
Lucy se interpuso en medio del pasillo que llevaba hasta los demás cuartos de la casa. No iba a permitir que ese hombre viera a Eren. Sabía muy bien lo que pasaría si el castaño se encontraba con el mayor, y ella estaba convencida de que no era lo correcto. Eren necesitaba dejar todo eso atrás, seguir con su vida y conocer otras personas sobre todo de su edad.
-No puede pasar, y le voy a pedir que se vaya antes de que llame a…
-¿Lucy?-la voz de Eren resonó en un eco por toda la casa-¿Estás ahí? ¿Quién era?
-¡Nadie, cariño!-le respondió la anciana, luego regresó su mirada a Levi con una sonrisa algo tensa en los labios-Por favor, si de verdad quiere a Eren le pido que se vaya. Es lo mejor para él y para su padre, déjelo empezar una nueva vida.
Levi permaneció donde estaba, con una mirada de fastidio. No estaba acostumbrado a que le negaran sus peticiones y mucho menos que lo corrieran de esa manera.
-Ni hablar-dijo con frialdad.
Pasó junto a la anciana, caminando con rapidez a través del pasillo. Lucy lo llamó, pegada a sus talones intentado seguirle el paso, algo muy complicado por su problema de articulaciones. Levi se asomó en el primer salón que parecía más bien ser una biblioteca, pero ahí no estaba el castaño. Sin darle tiempo a la anciana, fue hasta el último que carecía de puerta pero que poseía una entrada amplia. La música se hacía cada vez más fuerte, y la voz que tarareaba igual.
-¡Señor!-lo llamó Lucy.
Levi se detuvo en el marco, embelesado. Eren caminaba por la estancia, esquivando los pequeños montículos de discos de acetato que estaban en el suelo. El gramófono reproducía desde una esquina un vals Boston, con su sonido nasal y arrullador. El castaño tarareaba la melodía, meciéndose con sus pies descalzos, mientras leía la portada de los discos que cargaba en sus brazos. Las ventanas del salón eran altas y estaban decoradas con largas cortinas claras, que suavizaban la luz del sol que se filtraba, iluminando toda la estancia que más parecía una especie de invernadero.
-Eren-llamó Levi.
El castaño se detuvo en seco. Estaba dándole la espalda a la entrada, pero sabía muy bien a quien pertenecía esa voz. Se giró con rapidez, topándose con los ojos grises de Levi que lo miraban entre felicidad y alivio. Dejó caer los discos, sin importarle que se estropearan. Todo parecía haberse detenido, solo el vals seguía su curso, revoloteando entre ambos. Los ojos de Eren empezaron a cristalizarse y su labio a temblar ligeramente.
-Levi-susurró como si no creyera lo que estaba viendo.
El pelinegro se adentró al salón, con una sonrisa y sus brazos abiertos, un gesto que Eren comprendió perfectamente, pues no dudó ni un instante en correr hasta sus brazos y sumergirse en ellos. Lo rodeó con sus pequeños brazos, sintiendo la tibieza del cuerpo del mayor, aspirando el olor de su colonia. Estaba usando una diferente.
Levi se inclinó sobre el niño, estrechándolo con algo de fuerza entre sus brazos. Era tan pequeño y suave, que temía lastimarlo, pero necesitaba sentirlo y saber que no estaba soñando.
-Estas aquí… Te extrañé tanto-sollozó Eren con su rostro oculto en el pecho de Levi.
-Yo también te extrañe, mucho. No vuelvas a irte de mi lado, Eren-dijo en voz baja el pelinegro contra el cabello de Eren. Acariciaba su espalda con inocencia, tratando de reconfortarlo.
El castaño se echó a llorar, negando. No quería volver a separase de Levi, no sería capaz. Se apretó al cuerpo del pelinegro con grandes sollozos trémulos. Levi lo sujetaba, dando pequeños besos en la cabeza de Eren, hablándole con suavidad, diciéndole lo mucho que lo quería y más palabras dulces, tratando de calmarlo. Lucy observaba todo desde el marco, sin saber realmente que hacer. Sentía que no debía interrumpir ese momento tan emotivo, por lo que prefirió quedarse a una distancia prudente sin interferir de no ser necesario.
-Por favor, no me dejes. Yo no quiero estar lejos de ti-suplicó con la voz entrecortada.
-Viajé desde Nevada hasta Missouri para buscarte, cancelé mi compromiso con Petra. ¿Quieres más pruebas?-le respondió, acariciándole el pelo.
Se quedaron ahí parados, meciéndose con suavidad. Levi notó que Eren se separaba de su torso, ya más calmado. Llevó sus manos hasta las mejillas suaves y blandas del castaño, limpiando el rastro que habían dejado las lágrimas y corriendo algunos mechones de su frente. Su querido niño, su queridísimo Eren le miraba con absoluta felicidad.
La mirada de Eren se desvió hacia el ramo que tenía el pelinegro.
-¿Es para mí?-preguntó con una sonrisa.
-Sí. Lo compré especialmente para ti-le respondió, entregándole el ramo.
El castaño lo recibió entre sus brazos, sintiendo su corazón palpitarle con fuerza en el pecho. Desconocía si Levi comprendía el significado de una rosa roja, un amor lleno de pasión y fuerza. Y ahora tenía cien de ellas entre sus brazos.
Sostuvo el ramo con una mano, y puso una mano sobre el hombro de Levi, indicándole que se agachara un poco. El pelinegro lo hizo, recibiendo un tierno beso sobre sus labios como agradecimiento. Levi hubiera querido profundizarlo y hacerlo más prolongado, pero un grito ahogado se escuchó a sus espaldas.
-No, eso sí que no. Sepárense de una vez-Lucy entró con las manos a cada lado de su cintura.
Ambos se giraron, viendo a la anciana parada frente a ellos. Eren trató de separase un poco, pero Levi mantuvo el agarre de su cintura.
-¡Lucy! ¡Mira las flores tan bonitas que me trajo Levi!-exclamó feliz Eren-Ya te había hablado de él, pero ahora puedes conocerlo en persona. Lucy, el es Levi-los presentó, ignorando la extraña situación en la que estaban-Y Levi, ella es Lucy.
La rubia y el pelinegro se miraron sin mucha simpatía.
-Eren, a tu padre no le va a gustar esto-advirtió con seriedad
-Hablaré con él-comunicó Levi sin soltar al niño-Tengo que aclarar las cosas con el doctor Jaeger.
La expresión contrariada de Lucy se desvaneció, abriendo los ojos con incredulidad.
-¿Qué? Señor, no puede hacer esto. Apenas el doctor Jaeger llegué y lo vea aquí, con su hijo… Las cosas no van a salir bien-gimió con angustia-Y todo es culpa mía, se supone que debí cuidar a Eren y ahora… Soy tan descuidada, incluso lo dejé pasar-escondió el rostro entre sus manos.
-No ha sido culpa tuya Lucy. No tienes que preocuparte-trato de calmarla el castaño con voz conciliadora-Levi va a hablar con mi padre y todo va a salir bien. El va a entender, tiene que entender. Yo solo quiero estar con Levi-sonrió, sintiendo un ligero apretón en su cintura.
-Señora, he viajado solo para regresar con Eren y hablar con su padre. Quiero hacer las cosas bien esta vez, y eso incluye dejar todo claro-explicó Levi. De verdad quería que el camino quedara libre, aunque sonara bastante descabellada la idea de tener una relación con un quinceañero, era cierto que lo amaba, tanto así que era capaz de dar la cara y recorrer todo el mundo por él.
La anciana cabeceó, meciendo sus rizos mientras sacaba la cara de sus manos. Suspiró con resignación y derrota, mirando a la curiosa pareja que tenía frente a ella. En su vida era la primera vez que veía a un hombre maduro, rico y apuesto entrar en una casa ajena y buscar a su pequeño pretendiente. Tampoco olvidaba el ramo. Era como sacado de esos cuentos románticos que le gustaba leer en la escuela, solo que con ligeras variaciones más retorcidas.
-En ese caso tendrá que esperarlo. Debe llegar a las seis, seis y media a más tardar-dijo Lucy-Vamos a la sala, les llevaré algo de tomar mientras esperamos.
Eren se abrazó al torso de Levi con felicidad, mirándolo con una sonrisa amplia.
-¿Quieres esperar en mi cuarto?-le ofreció al mayor con picardía.
-¡Eren Jaeger!-reprendió Lucy escandalizada.
"Miré fijamente hacia la luz para aliviar algo de mi dolor y todo fue en vano porque no me quedaban sensaciones, excepto un dolor en mi cuerpo y arrepentimiento en mi mente. Pero voy a estar bien, porque yo vivo y aprendo. Si vives vas a aprender y yo vivo y aprendo."
La rubia abandonó la sala para ir a buscar algo de comer a la cocina, no sin antes darles una dura mirada de advertencia para que mantuvieran las distancias. Levi y Eren se encontraban sentados en los finos muebles de caoba del doctor Jaeger. Ambos compartían el amplio sofá isabelino color blanco a una distancia prudente. Las rosas se las había llevado Lucy, para buscarles un jarrón con agua. Eren esperó unos segundos, por si la anciana regresaba para verificar que no estuvieran uno sobre el otro. Al ver que no regresaba, se hizo muy cerca de Levi, recargando su cabeza contra el brazo de este.
-Estoy tan feliz de que estés aquí, Levi-lo miró tímidamente bajo sus pestañas.
Levi esbozó una pequeña sonrisa y lo atrajo para besarlo como había querido hacer desde que lo vio. La boca de Eren lo recibió gustosa, acostumbrada a ese roce lento y profundo. Las manos del castaño se posaron sobre los hombros fuertes de Levi, buscando apoyo, y las del pelinegro descansaban en su cintura y espalda. Los labios de Levi acariciaban con amor los de Eren, arrancándole dulces suspiros y sus manos acariciaban el pequeño cuerpo que tenía junto a él. Ambos habían extrañado esa cercanía y esos gestos que tenían el uno con el otro, siempre diciéndose cuanto se querían sin palabras.
-No tienes idea de cuánto te extrañé-susurró Levi sobre los labios del menor, para volver a besarlo.
-Lo siento-suspiró Eren, entre los pequeños besos que estaba recibiendo-Lo siento-repitió, sintiendo los labios de Levi sobre la comisura de su boca.
Se separaron con lentitud, sonriéndose. Eren apoyó su cabeza en el pecho de Levi y este pasó un brazo por sus hombros, atrayéndolo a su cuerpo.
-¿Nervioso?-preguntó Levi, dejando un beso en la coronilla del menor.
-Solo un poco-contestó, aunque a decir verdad, si estaba muy nervioso. El simple hecho de que su padre llegara y no le permitiera hablar a Levi, y más aun, que lo separarán de él lo angustiaban profundamente.
-Esto es algo delicado, ¿lo sabes verdad?-la voz del pelinegro era tranquila a pesar de las circunstancias.
-Lo sé-contestó algo asustado, pero luego cambió su expresión a una más tranquila-Así que… terminaste con Petra ¿eh?-Eren recordó las palabras de Levi. Necesitaba escucharlas de nuevo, porque esas eran parte de las cosas que tenían que cambiar si el mayo quería algo serio con él.
-Así es. Nunca la amé-admitió.
-¿Me amas a mi?-preguntó Eren, esperando ansiosamente la respuesta. Hace bastante había deseado escuchar esas palabras salir de la boca de Levi.
Levi se quedó mirándolo, escudriñándolo. Eren lo miraba con esos ojos siempre verdes y vivaces, estaba mordiendo ligeramente su labio inferior y se acurrucaba contra su cuerpo como una criatura que buscaba cariño.
-Te amo, Eren-contestó con absoluta seguridad. Había estado ciego todo ese tiempo, ignorando que la persona que siempre estuvo buscando estaba junto a él. A pesar de ser demasiado joven, no le importaba en absoluto. Podía pasar horas acariciando y mimando a ese niño, diciéndole todas esas palabras crisis que nunca creyó decir-Realmente lo hago.
A Eren le entraron ganas de gritar de felicidad, de llorar y reír, todo al mismo tiempo. "Oh no, voy a llorar de nuevo." Pensó, sintiendo las lágrimas acumularse en sus ojos.
-¿Entonces ya no te vas a casar, cierto?-habló el niño con la voz temblándole de felicidad-¿Eso quiere decir que vamos a estar juntos?
Levi le limpió las lágrimas que se acumulaban en sus pestañas con sus pulgares. Le dejó un beso en la frente y otro en la boca.
-No importa que vaya a decir tu padre, ya veré que haré para que acepte y podamos estar juntos-lo tranquilizó-Pero tengo que preguntarte algo Eren-su mirada se hizo más seria-¿De verdad me amas? ¿O solo es algo momentáneo?-quería estar seguro respecto a los sentimientos de Eren. Él estaba siendo sincero, se conocía bastante bien para saber que lo amaba con locura, pero Eren era un niño que tal vez sentía un cariño o una atracción muy fuerte que podía malinterpretar como amor.
El castaño pareció ofenderse pero comprendió lo que Levi quería decir.
-Te amo. Puede que no me creas porque soy muy joven, pero en todo ese tiempo estuve con muchas personas. Algunos me ofrecieron llevarme con ellos, pero siempre los rechacé. Nunca llegué a querer a nadie de la misma manera que lo hice contigo la primera vez que nos vimos-confesó, mirándose las manos-Al principio estaba bien para mí que tuvieras novia, no me importaba. Pero… Luego de que pasaran los días, me di cuenta de que… Me estabas empezando a gustar, y no quise dejar de hacerlo, me gustaba sentir esas cosas-miró a Levi sonriéndole con dulzura y sinceridad-Eras tan bueno conmigo… -su rostro se afligió-Cuando discutimos en el auto y me llamaste mocoso caprichoso… eso me dolió mucho. Sé que me comporte mal, pero no pude evitarlo, estaba enojado con Petra porque ella si podía quererte.
Levi se sintió fatal al escuchar todo eso. Había hecho parte en el sufrimiento de su pequeño. Recordó la discusión que habían tenido en el auto, y deseó poder retirar todo lo que había dicho. Estaba tan enojado que no había medido sus palabras, lastimándolo.
-Eren…
El castaño negó, mejorando su semblante.
-Pero eso ya no importa. Está en el pasado. Ahora las cosas van a cambiar.
-Perdóname-pidió Levi, abrazándolo con fuerza-Te voy a recompensar por todo, ¿sí? Te daré todo lo que quieras-prometió.
Eren asintió, besando su mejilla.
-Ya he pensado las cosas que te voy a pedir-le comunicó. Eran pequeños deseos que había ido acumulando y rescatando de sus fantasías, pero para que se realizaran faltaba un tiempo.
Levi estaba a punto de preguntarle qué era lo que quería, sin embargo Lucy entró con una bandeja entre sus manos. La rubia suspiró resignada al verlos tan juntos y abrazados, pero no comentó nada. Puso la bandeja sobre la mesa de caoba oscura y le ofreció a cada uno una taza de té.
-Gracias-dijo Levi con cortesía, recibiendo la bebida.
Eren hizo lo mismo.
Se produjo un prolongado silencio en el cual solo se escuchaban las tazas chocar contra los platos de porcelana.
-El señor Jaeger llegará en un par de horas-informó la mujer al cabo de un rato.
-¿Vas a irte antes de que papá llegue?-preguntó Eren.
-Lo mejor es que me quede, para asegurarme de que vas a estar bien, cariño-le hizo saber la mujer. No estaba dispuesta a dejar solo al pequeño Eren mientras su padre y su… y ese hombre Levi, hablaban, si es que hablaban.
"Me golpearon en la cabeza, así que comencé una pelea porque sabía que tenía la razón pero estaba equivocado. Recuerdo una masacre, recuerdo que yo luché por el dinero que llevé. Tengo quemaduras y ampollas, y perdí lo que gané, pero aprendí y viví."
Cuando Grisha llegó a la puerta de su casa, un extraño presentimiento lo embargó. Sentía como si algo hubiese cambiado, algo en la atmósfera era diferente. El porche estaba como siempre y no había recibido alguna llamada de Lucy respecto a Eren, sin embargo esa sensación que traía no se la podía quitar. Sacó las llaves, las cuales produjeron un pequeño tintineo. Estaba a punto de introducir la llave en la cerradura, pero la puerta fue abierta con rapidez, como si lo hubieran estado esperando.
Lucy estaba de pie frente a él, mirándolo con algo de angustia y ansiedad. No comprendía el semblante descompuesto de la mujer por lo que se preocupó.
-¿Ha pasado algo?-se apresuró a preguntar.
La anciana lo miró por un momento, apretando sus labios.
-No ha pasado nada malo. Eren está bien-contestó-Es solo que… Tenemos visitas, y por favor, le pido que guarde la compostura-sugirió.
-¿Visitas? No estaba esperando a nadie-dijo para sí mismo-¿Quién es?
Lucy se retorció las manos con nerviosismo.
-Primero prométame que no armará una escena-pidió.
-Lucy, ya dime quien está adentro por favor-ordenó con una mirada que no admitía replicas.
-Es Levi.
-¿Qué?
La rubia cabeceó lentamente.
-Llegó esta tarde buscando a Eren-le explicó.
-¿Y lo dejaste pasar?-preguntó incrédulo-¿Esta adentro?
Grisha no esperó respuesta. Apartó a la mujer con poca fuerza y se encaminó hacia la sala, con la respiración agitada. No esperaba que ese hombre fuera a buscar a su hijo. Pensaba que estando Eren en Missouri, el hombre desistiría de buscarlo, si es que lo buscaba, y lo olvidaría. No necesitaba que alguien del pasado de su hijo llegara; Eren necesitaba enfocarse en su nueva vida.
Mientras se acercaba a la sala pudo escuchar la voz de su hijo, palabras sueltas que no comprendía, y el murmullo grave de quien suponía era Levi. Irrumpió en la sala, encontrando a Eren junto al pelinegro. A pesar de la mirada intimidante y el porte imponente del pelinegro, Grisha no se sintió intimidado en lo absoluto. Ya había oído hablar de Ackerman, era un inversionista muy conocido y había participado en la compra de algunos hospitales, y ahora lo tenía sentado en su casa, en su sala, con su hijo.
-¿Qué está pasando aquí?-preguntó Grisha, indignado-¿Por qué esta aquí? –miró al pelinegro esperando una respuesta.
-¡Papá…!
-No estoy hablando contigo Eren, y aléjate de él ahora mismo-ordenó, interrumpiéndolo.
El castaño permaneció inmóvil, contemplando el rostro furioso de Grisha. Estaba asustado, sin embargo no se movió ni un centímetro de su lugar.
-Pero papá…
-Silencio. Tú tienes mucho que explicar también, pero hablaremos después-regañó con severidad.
-Señor Jaeger, necesito hablar con usted-intervino Levi con serenidad.
-Claro que usted y yo vamos a hablar. ¿Qué hace en mi casa?-indagó mirando al pelinegro fijamente.
En ese momento Lucy entró a la sala con cautela, quedándose un poco lejos de la escena.
-¿Por qué no toma asiento?-ofreció Levi con tranquilidad. Como si estuviera atendiendo alguna de sus ya acostumbradas reuniones y no enfrentando al padre furioso de Eren.
-A mi no me dé ordenes en mi casa y solo responda-Grisha se quedó de pie, mirándolo con una expresión hostil.
Levi liberó la mano de Eren, la cual había sostenido para darle algo de tranquilidad. Miró a Grisha con total seguridad y confianza, no quería que las cosas se complicaran pero tampoco permitiría que lo callara.
-Vine para ver a Eren. Necesitaba aclarar unas cosas con él y hablar con usted-le hizo saber.
-¿Y qué es?-preguntó Grisha.
-Disculparme con Eren por todo lo que le hice. Sé que estuvo mal, y entiendo que usted como su padre está enfadado y quiere protegerlo, créame que lo hago-a Levi no le gustaba hablar abiertamente de lo que sentía o pensaba, pero si necesitaba convencer a Grisha, la mejor arma era la sinceridad-Por eso vine hasta acá para pedirles perdón y… hablar de otro asunto.
Grisha tomó asiento, mirando al hombre que estaba frente a él con desconfianza.
-Hablé-ordenó el Jaeger.
Eren apresó las manos entre sus muslos, tratando de controlar el nerviosismo. Sentía unas ligeras nauseas y la boca seca, además su respiración era algo irregular. Si no se controlaba, estaba seguro que terminaría desmayándose a causa de los nervios. "Todo va a estar bien." Se repetía a sí mismo como un mantra para tranquilizarse, "Levi dijo que lo convencería."
-Señor Jaeger-empezó cortésmente-Quisiera hablarle sobre mi relación con Eren. Me gustaría poder estar con él y que usted me permitiera seguir viéndolo. Sé que es joven, pero le aseguro que no voy a interferir en su vida ni a privarlo de las cosas que se hacen a su edad-hizo una pausa. Grisha solo lo miraba fijamente con severidad-Puedo guiarlo y protegerlo, al igual que usted no quiero que le pase nada malo.
Todo se quedó en silencio. Eren miraba a su padre con ansiedad, esperando que dijera algo. Levi sabía que ya iba a empezar el momento donde tendría que negociar con el padre de Eren y hacerlo ceder.
Grisha tenía una mueca de incredulidad en su cara. Estaba tratando de comprender las palabras del pelinegro que estaba frente a él. Permaneció callado unos instantes y luego, como si hubiera estado conteniendo la respiración, soltó de repente:
-No puedo aceptar eso. Eren esta aquí ahora y tiene que empezar una vida acorde a su edad.
-Papá…
Levi percibió algo en la voz de Eren que le hizo pensar que estaba al borde del llanto.
-Eren, no sabes lo que dices. ¿No te das cuenta de que es un hombre adulto? Tu solo eres un niño que necesita de su padre-dijo Grisha-Esto no… -hizo una pausa, negando repetidas veces-No puedo aceptarlo, no voy a permitir que tengas una relación con un hombre adulto.
-¡No puedes prohibírmelo, papá!-Levi no se había equivocado, tenía lagrimas en los ojos-Yo amo a Levi y no vas a impedir que lo haga.
El Jaeger lo miró estupefacto.
-¿Pero de que estás hablando? A tu edad no puedes saber que es amor-cuestionó con seguridad-Y esto no está a discusión. Vete a tu cuarto ahora mismo. Y en cuanto a usted-se giró hacia Levi con el ceño fruncido-No quiero verlo cerca de mi hijo, o si no tendré que tomar medidas, y no creo que una figura tan importante como usted lo quiera-amenazó.
El rostro de Levi se oscureció ante la amenaza.
-Lo sé y Levi también lo sabe. El ha viajado desde tan lejos por mí…
-Eso lo puede hacer cualquier otro que quiera lucirse contigo-cortó con rudeza su padre.
-Señor Jaeger-interrumpió Levi, mirándolo con acritud-Puedo asegurarle que yo no quiero engañar a su hijo por eso quería hablar con usted.
-¿Cree que no sé cómo funciona esto? ¿Luego usted no se aburrirá de un niño y se buscara una mujer con la cual pueda tener una vida ejemplar?
-¿Y tu como lo sabes, papá?-saltó Eren, mirando a su padre entre las lágrimas-¡No conoces a Levi!
-¡No necesito saberlo, todos son iguales!
-¡Eso no es verdad! Levi jamás me usaría de esa manera. El me ama y yo confió en él.
-¿Amar? ¿Crees que eso es amor?-preguntó Grisha con cinismo-Cuando vea que ya tiene suficiente contigo o se haya aburrido te dejará, ¿Acaso un hombre mayor está dispuesto a tener algo serio con un adolescente?
-¿Y tú que sabes?-encaró Eren.
-¡Eren Jaeger, no me hables así!
-Eren, cálmate-pidió Levi, hablándole con suavidad. Le tomó nuevamente la mano, tratando de tranquilizarlo mientras acariciaba con su pulgar la piel del niño.
-¿Por qué estas tan seguro? ¡Hablas como si fueras un experto y lo supieras todo!
-¡Porque lo sé!-respondió Grisha alzando un poco la voz-¡Yo hice lo mismo con tu madre!
Se produjo un pesado silencio. Grisha tenía su cabeza apoyada en las palmas de sus manos, respirando hondamente. Levi, Eren y Lucy lo miraban desde sus lugares, sorprendidos por la revelación. Levi miró a Eren, esperaba lágrimas y gritos, pero lo notó extrañamente sereno, tal vez por la impresión, suponía.
-¿Qué fue lo que le hiciste a mamá?-preguntó Eren en voz baja.
Grisha suspiró pesadamente, mirando a su hijo. A Los ojos de Levi, la imagen del señor Jaeger había cambiado en esos minutos. Ya no era el hombre fuerte y orgulloso que había entrado a la sala, ahora lucía más como un hombre cansado, con una carga en su espalda.
-No habías nacido… Y ella era una niña ilusa como tú-murmuró Grisha-Era más joven que yo, y siempre traía una sonrisa en su cara. El tiempo que pasé junto a ella lo recuerdo siempre, nunca me arrepentí de haber estado a su lado-recordó-Después de un tiempo creí que ya era hora de pasar a otra etapa de mi vida y… Carla no entraba en mis planes. La quería mucho, pero era solo una adolescente que no tenía ambiciones. La dejé y empecé a salir con una mujer de mi edad. Un día Carla me fue a buscar para darme la noticia de que estaba embarazada-sonrió con nostalgia-Ella estaba muy feliz, y yo también. Me pregunto si iba a regresar con ella y nuevamente le dije que no. Iba a hacerme cargo de ustedes, le aseguré, pero no íbamos a volver. Y lo hice, le pagué una casa para que viviera cómodamente, le daba dinero y la visitaba cuando podía-el Jaeger tomó aire, y luego continuó-Ella sabía y aceptaba que nunca estaríamos juntos. Cuando tu madre murió me sentí tan culpable… Puedo asegurar que yo… fui parte de esas razones por las que se deprimió tanto. Ella sufría de depresión, ¿recuerdas? Tal vez no, eras muy pequeño-dijo mirando a Eren-Hijo… no quiero que me odies y que pienses que hago esto por maldad. No lo hago. Te amo y no quiero perderte como a tu madre. Quiero hacer lo posible por enmendar las cosas y… cuidar de ti tanto como a ella le hubiera gustado, que seamos una familia.
-¿De verdad amaste a mamá?-preguntó Eren, con la voz temblorosa.
-Sí-admitió su padre-Ahora es que me doy cuenta de que… pudimos ser esa familia que ella tanto quiso.
El niño se deshizo del agarre de Levi con suavidad y se puso de pie, yendo hasta donde estaba su padre. Sin decir una palabra, se hizo frente a él y lo abrazó con fuerza, siendo correspondido por Grisha. A ninguno de los dos les importó que Levi y Lucy los estuvieran mirando en ese momento tan íntimo y emocional.
-Papá… Entiendo que quieras protegerme, pero estas haciendo conmigo lo mismo que le hiciste a mamá-le reprochó el castaño con tanta dulzura-Me estas alejando de la persona que yo amo. De la persona que me sacó de ese lugar en el que tal vez yo aun seguiría. Y sé que él ha cometido errores, yo lo he hecho también, al igual que tu. ¿De eso no se trata la vida? ¿De vivir y aprender?-se limpió las lágrimas con el dorso de su mano- Yo amo a Levi como mamá lo hizo contigo.
El pelinegro sintió una calidez en su pecho al escuchar las palabras de Eren. Ahora estaba más que dispuesto en tenerlo a su lado. Si era necesario vendría una y otra vez hasta que el Señor Jaeger aceptara y entonces podría darle a Eren algo que estaba seguro, le iba a gustar.
Grisha miró fijamente a su hijo, a ese rostro que lucía tan similar al de su madre fallecida. Sus ojos, a pesar de ser de otro color, eran tan grandes y comprensivos, como los de Carla, y el cariño con el que miraban al Ackerman le aseguraban que cada palabra era real.
-No quiero que te lastimen, Eren…
-No va a pasar-le sonrió-Y en ese caso, siempre te voy a tener a ti, ¿verdad?
Grisha asintió con una sonrisa suave en su rostro.
-Siempre.
-Papá, por favor escucha a Levi, es el hombre indicado para mi, te lo puedo asegurar-pidió-¿Podrías hacerlo?
El Jaeger asintió, suspirando.
-Está bien. Voy a hablar con él-los ojos de Grisha se fijaron en Levi por primera vez sin desprecio en su mirada-Levi, ¿podrías acompañarme hasta el estudio?-preguntó poniéndose de pie.
-Por supuesto-contestó el pelinegro, siguiendo a Grisha. Antes de salir de la sala, le sonrió a Eren, asegurándole que todo saldría bien.
Los dos hombres se retiraron de la sala, dejando a Lucy y a Eren solos. La anciana corrió hasta donde estaba Eren y lo abrazó, hablando entre lágrimas y suspiros. El castaño se dejó abrazar, sintiéndose más tranquilo, aunque aún seguía la incertidumbre de saber que decidiría su padre.
-No te preocupes, cielo, todo va a salir bien. Levi convencerá a tu padre, ya lo verás.
Eren se separó, mirándola confundido.
-Creía que no te gustaba la idea de que tuviera una relación con un hombre mayor-recordó extrañado.
-Eso era antes de verlos hablar con el señor Jaeger. ¡Hay que tener coraje para hablar con tu padre! Y además… esa mirada tan atemorizante cambia cuando te ve-sonrió Lucy-Puedo ver que te quiere bastante. Espero que sea sincero.
-Lo es-aseguró el castaño.
-Y además… ¡Que hombre tan guapo! Qué suerte has tenido, cielo. Parece sacado de esas novelas que pasan por las tardes-suspiró, entornando los ojos con coquetería.
Eren se echó a reír, afirmando. Vaya que había tenido suerte.
"¡Lo entiendo! ¡Lo he entendido ahora! Lo entiende, él lo ha entendido ahora. Llegué a la esquina con la ayuda de un hombre, y ¡maldición! Parece que no he aprendido que un chico con necesidades es muy culpable así que el hombre pagó y tuvimos sexo a cambio, y no sé lo que he aprendido…"
Su padre y Levi se estaban tardando o eso sentía. No sabía si ya habían pasado varios minutos u horas, pero aun no salían del estudio y estaba terriblemente nervioso; su padre podía aprovechar para disuadir a Levi y tal vez hacer que desistiera, o tal vez solo tener una charla. No lo sabía, esperaba que Levi lograra convencerlo.
Le dijo a Lucy que iba a estar bien y pidió un taxi para asegurarse de que la rubia llegaría a salvo hasta su casa. Se despidieron en la puerta y Eren le aseguró que le contaría todo después. Al cerrar la puerta pensó en tal vez ir hasta el estudio y escuchar a hurtadillas, estaba tentando, pero algo le dijo que era más sensato subir hasta su cuarto esperar hasta que los dos hombres terminaran de hablar. De todas formas iba a estar pendiente cuando Levi saliera para interceptarlo.
Se subió a la cama y recostó la espalda en la cabecera de la cama y abrazó la almohada contra su pecho, contando los minutos. A veces se distaría mirando desde su cama por la ventana, las ramas chocando contra el vidrio, arañándolo y las farolas de la calle, ya encendidas. Sin darse en cuenta, empezó a pedir mentalmente para que todo saliera bien, que su padre aceptara que Levi lo siguiera viendo. Ahora que lo pensaba… ¿Qué serian a partir de ahora? Su relación no tenía nombre, era eso, relación. Tal vez por fin podrían ponerle un nombre a lo que conformaban. Sonrió ante el pensamiento y trató de calmar el movimiento de su pie, el cual agitaba con rapidez a causa de la ansiedad.
Estaba por levantarse y bajar para espiar la conversación, ya había pasado mucho tiempo según él, hasta que vio a Levi de pie, en el marco de su habitación. Había dejado la puerta para poder escuchar cualquier cosa que le indicara que ya habían terminado de hablar y sin embargo no había escuchado a Levi llegar hasta su cuarto.
Levi entró sin pedir permiso con su típica expresión en el rostro. Se sentó junto a Eren, mirándolo fijamente. El castaño se puso nervioso, no sabía si el silencio de Levi era por lo que había hablado con su padre. ¿Y si había subido para despedirse? ¿Para decirle que lo suyo llegaba hasta ahí? Eren no quería escuchar eso.
-¿Papá no…?-empezó a decir.
-Fue una conversación muy larga-lo interrumpió Levi, descansando una mano en la rodilla del menor-Tu padre me hizo ver muchas cosas que hasta ahora ignoraba. Es cierto que esto no se puede tomar a la carrera.
-¿Qué quieres decir?-preguntó Eren en un susurro, asustado por la respuesta.
La mirada de Levi se desvió unos segundos a algún rincón de la habitación y luego la regresó al rostro del niño que lo miraba. Ya había tomado una decisión.
-No estaba seguro cuando llegué aquí, pero hablando con Grisha me he dado cuenta de que es lo mejor-se levantó de la cama con lentitud.
Eren trató de incorporarse para que no se fuera. No entendía, ¿lo estaba dejando? ¿Tan fácil? ¿Qué estaba pasando?
-Levi-lo llamó suplicante.
-Si vamos a hacer esto, entonces vamos a hacerlo bien-dijo, sacando del interior de su saco una caja de terciopelo azul oscuro. Volvió a tomar asiento en la cama de Eren y abrió la cajita, enseñando un anillo bastante brillante-Hablé con Grisha y le juré que contigo iría hasta el final-tomó la mano de Eren con cuidado y deslizó el anillo con lentitud por su dedo-Esto significa que estamos comprometidos-le explicó besando sus nudillos-Le dije a tu padre que cuando cumplieras dieciocho años nos casaríamos, mientras tanto estaré viniendo para verte y llamándote.
Eren no despegaba la mirada de su mano, que estaba entrelazada con la de Levi. El anillo brillaba con fuerza, el oro estaba decorado de pequeños diamantes y uno más grande se posaba en el centro, sostenido por una especie de corona. Un anillo grande, pesado y magnifico. No pudo evitar pensar emocionado como sería su anillo de bodas.
No aguanto la emoción y se lanzó sobre Levi, con palabras incoherentes, llenas de alegría y amor. Le besó todo el rostro sin dejarlo hablar, besando sus labios con cariño y sus mejillas con dulzura. Lo amaba. Lo amaba demasiado.
-¿Somos novios ahora?-preguntó.
-Por ahora-le respondió Levi, corriendo los mechones de la frente del niño con cariño-Apenas cumplas dieciocho nos casamos-besó los labios de su pequeño con suavidad.
Grisha carraspeó con incomodidad pero sin decirles que se separaran. Entendía que su hijo estuviera tan feliz, y él podía decir que estaba igual. No le agradaba la idea de que Eren se comprometiera tan joven con un hombre mayor, pero ver esa sonrisa y esos ojos tan brillantes… era como volver a ver a Carla sonreír. Sin importar nada, siempre estaría para su hijo, para el retoño de su querida.
-Hemos llegado a un acuerdo-dijo Grisha, entrando a la habitación-Te quedarás conmigo en Missouri y retomarás tus clases. Levi vendrá a visitarte cada vez que pueda y podrá llamarte. Y si te portas bien… tal vez podamos ir a visitarlo.
Eren asintió feliz.
-Muchas gracias, papá.
Las facciones de Grisha se relajaron y por primera vez en mucho tiempo, sintió que había hecho algo bien.
"Bueno, recibes lo que das, y maldita sea si, ¡yo viví! Pero si vives mientras aprendes, no creo que yo pueda aprender. Oh, con el sol frente a mis ojos ¡Sorpresa, estoy viviendo una vida! Pero no parezco aprender. No, no creo que pueda aprender."
Eren miró con impaciencia su reloj por quinta o tal vez sexta vez en los últimos cinco minutos. Ya solo faltaba un minuto para que sus clases terminaran y pudiera marcharse a casa. El profesor cerró su libro, mirando a los alumnos con monotonía y les permitió salir. El castaño tomó su mochila y abrigo con rapidez, caminando con prisa hasta la puerta. Hoy era el día, Levi vendría a visitarlo y estaba ansioso por volver a verlo.
En los pasillos pasó sin reparar mucho en nadie, con la cabeza en otro lugar. Ya había pasado un tiempo desde su compromiso con el pelinegro y aún no lo podía creer. Levi Ackerman sería su futuro esposo. Todavía era un secreto, no quería darle problemas a su prometido, por lo que era muy discreto cuando la gente reparaba en su anillo exageradamente ostentoso. No ayudaba a disimular para nada.
En ese año Levi había contactado con Mike, el novio de Hanji, según le había contado, para que le ayudara a dar con el paradero de los chicos del Phoenix. Dar con Sasha y Connie había sido más fácil, ambos seguían en Las Vegas viviendo en un pequeño apartamento resquebrajado pero lleno de su alegría. Connie le había propuesto a Sasha que empezaran una vida juntos, y si lo suyo no funcionaba, podían seguir viviendo juntos. Ambos trabajaban en una panadería del centro y con lo que les pagaban lograban vivir. Connie le dijo a Mike que el día en que se fueron del hotel, Armin había entrado apresurado, sin darles tiempo de empacar. Fueron hasta otro hotel en Las Vegas, donde se repartieron el dinero que Eren había dejado. Armin, Jean y Marco habían viajado hasta Kentucky, buscando empezar de cero. Levi envió a dos hombres de Mike para que fueran a hablar con ellos. Armin ayudaba en una pequeña biblioteca, trabajando sin contrato y Jean al ser mayor de edad había conseguido empleo como camarero. Marco fue el único que aceptó regresar a Las Vegas. Levi le contó esto a Erwin y el rubio le pidió que lo trajeran hasta su oficina. Unas semanas después Erwin le hizo saber a Levi que Marco era su nuevo aprendiz y protegido, llegando a hacerse cargo de él, pero el pelinegro sospechaba que ahí había algo mas, bastaba mirarlos e interpretar esos gestos disfrazados de cortesía.
Eren estaba feliz de saber del paradero de sus amigos. Levi había logrado conseguirle un cupo en uno de los mejores restaurantes del Strip a Connie y Sasha, y ahora ambos vivían en un apartamento en una zona más acomodada. Supo que Armin había logrado entrar con excelentes resultados a una escuela pública. De los papeles se encargó Grisha, y de enviarle algo de dinero extra que cubriera los gastos. Jean había logrado hacerse gerente y podía darle a su rubio un lugar mejor en donde vivir.
Eren estaba feliz. Las personas que amaba estaban bien, y podía ayudarlas de alguna manera.
-¡Eren!
La alegría de su rostro se desvaneció, pasando a molestia. Hizo caso omiso al llamado y caminó más rápido hasta la salida. Se abrió paso entre los chicos que estorbaban en las escaleras y bajó con prisa.
-Hey, ¿Por qué corres?-lo sujetaron del brazo.
Eren apretó los dientes y se giró con una sonrisa forzada en los labios.
-Tengo prisa, Reiner-le dijo, tratando de zafarse.
El capitán del equipo de futbol no aflojó su agarre. Era un chico alto, musculoso y un poco obstinado. Desde que había visto a Eren le había llamado la atención, eso y los rumores que se escuchaban. Había visto el anillo en su dedo, el cual no se molestaba en ocultar, y sin embargo eso no le hacía desistir.
-Vamos, siempre me evitas. No seas así, ¿Por qué no vamos por un helado? Yo invito-sonrió el rubio.
-Tengo que llegar rápido a casa. Otro día será-prometió vagamente.
-Eren… ¿Quién está en tu casa que tienes que irte tan rápido?-preguntó acariciando su brazo-Bueno, no quieres ir a comer helado. ¿Y si te llevó? Podemos ir en mi auto-ofreció.
Eren se zafó con una sonrisa condescendiente y negó.
-No, gracias.
Le dio la espalda y pudo rodar los ojos con fastidio. Los intentos de Reiner lo cansaban.
-¡Oye, no me des la espalda! Me lastimas-Reiner le tomó la mano, fingiendo una voz falsamente dolida.
-Reiner, te dije que no. No quiero ahora, ni mañana, ni la próxima semana-le soltó sin importarle si estaba siendo muy grosero.
-Eren.
Ambos adolescentes se voltearon hasta donde provenía la voz. Levi estaba frente a ellos con una camisa de vestir sin corbata y una chaqueta gris con detalles en cuero negro. Los pantalones eran lizos, igualmente negros y los zapatos del mismo colore brillaban. Era una imagen de hombre importante más fresco y casual pero no menos imponente. Miraba a Reiner con sus ojos grises y amenazadores y el rubio no sabía porque ese hombre pelinegro lo miraba de esa manera.
Eren se soltó de un tirón y corrió hasta Levi, abrazándolo con fuerza y frotando su rostro contra el pecho del mayor. Levi dejó de atemorizar a Reiner con la mirada y la bajó hasta el chico que tenía entre sus brazos.
-¡Levi! Pensé que te vería en casa. No sabía que vendrías a recogerme-se abstuvo de dejar un beso en un publico. Si hubiera sido como en Las Vegas, no le habría importado, pero ahora estaban en una comunidad más conservadora y frente a su escuela y compañeros.
El pelinegro acarició su cabeza y dejó un beso en la coronilla del castaño.
-Aproveché que llegué hace unos minutos, ya le avisé a Grisha. Nos está esperando en tu casa.
-Está bien, ¿podemos irnos ya?-pidió Eren.
Levi asintió y ambos empezaron a caminar hacía la acera, en donde el auto negro del pelinegro los esperaba con su chófer adentro. Eren miró sobre su hombro a Reiner, que seguía de pie, mirándolo alejarse. Alzó la mano enseñándole su anillo y entonces pudo ver que el rubio había entendido la indirecta. Ese hombre era el novio del castaño.
Acomodados en el auto, Eren se lanzó contra los labios de Levi, con un fogoso beso de bienvenida. Esa semana que no lo había visto fueron eternas y hablar con celular o por web cam no lo satisfacían. Necesitaba sentir a Levi cerca de él, besándolo y diciéndole cosas lindas.
-¿Quién era ese chico?-le preguntó Levi.
-Un compañero-respondió el castaño, jugando con la mano del pelinegro.
Levi hizo un sonido de disconformidad y Eren rió ligeramente al ver a su novio celoso.
-Es molesto y siempre anda detrás de mí, pero lo ignoro.
-¿Quieres que ponga una orden de restricción?
-¿Qué? ¡No!
-Le diré a Grisha que tenga cuidado con ese chico.
-Ni se te ocurra. Puede ser más paranoico que tú.
Levi pasó un brazo por sus hombros, juntando ambos cuerpos. Notaba que su pequeño estaba creciendo, y eso le encantaba. El paso del tiempo lo estaba poniendo más esbelto.
-No quiero que nadie te aleje de mi-le confesó el pelinegro en voz baja.
Eren alzó la mirada, sonriéndole con dulzura.
-Yo no quiero separarme de ti, Levi. Te amo demasiado-besó los labios del mayor suavemente, para después agregar-Sabes que cumplo años la otra semana, ¿no?
Levi lo sabía, diecisiete años. Ya estaban a poco de poder hacer oficial su relación. Llevaba la cuenta desde que había puesto el anillo de compromiso en el dedo del castaño.
-Lo sé. ¿Qué vas a pedirme esta vez?-recordó que en el cumpleaños número dieciséis de Eren había planeado llevarlo a Hawaii para que conociera el mar y nadara con delfines y tener una noche juntos, lejos de las miradas recelosas de Grisha cuando solo se tomaban de la mano. Pero no contaba con que el padre de Eren se negara y la única forma de que aceptara el viaje fuera llevarlo con ellos. Habían sido unos días muy divertidos, aunque no era lo que habían planeado.
-Me gustaría…-empezó dudoso-Yo quisiera… empezar a planear nuestra boda.
La mano del pelinegro le dio un ligero apretón.
-Vamos a contratar a alguien que te ayude, ¿te parece bien?
-¡Sí!-aceptó Eren con una sonrisa radiante.
Y es que en su cabeza, desde que había empezado con esas fantasías donde Levi le confesaba que lo amaba, había deseado decir esas palabras y ahora estaba más cerca de su día. Estando sentado en la parte trasera del auto, entre los brazos de Levi, platicando de temas banales como cualquier pareja supo que esa era la vida que quería. Solo faltaba hacer realidad su segundo deseo, pero ese tenía que esperar hasta después de su boda.
Mientras tanto esperaría para llegar a casa y darle la noticia a su padre.
"Vivo y aprendo, si vives vas a aprender. Aunque estés lleno de ampollas, quemado y hayas perdido lo que has ganado, has vivido. Con el sol en la piel, ¡sorpresa! La vida es esto, recuerda que recibes lo que das, y vas a estar bien, porque vives y aprendes."
Y bueno, falta solo un capitulo y el epilogo para despedirme del fic, y aun no lo creo, parece ayer cuando lo subí con muchas inseguridades y ahora no puedo creer la suerte que tuve yo de conocerlas a ustedes. Mil gracias por las que me han estado acompañando desde los inicios y a las que hace poco aparecieron, me siento muy afortunada. ¡Y gracias por tenerme paciencia! Espero compensar la demora con este capitulo.
¡Ahora la respuesta a sus hermosos reviews!:
MagiAllie: ¡Hola Magi! No, Grisha no es el violador, asesino, traficante que tal vez esperaban, pero si tuvo su historia. Creo que es algo similar con Levi y por eso termino aceptándolo, le ha recordado lo que tuvo con Carla. No puse la conversación porque, cielo santo, ya estaba que lo terminaba jajaja espero que te haya gustado el cap y no te haya decepcionado. Si me vas a preguntar por como es el anillo recuérdamelo que yo me olvido jaja. ¡Un abrazo enorme Magi! PD: ya falta poco para el cumpleaños de alguien.
Akire: Me alegra mucho que te haya gustado el capitulo, no tienes idea. Disculpa mi tardanza, ¡y ahora ambos van a estar juntos para el resto de sus vidas! Por fin van a ser pareja oficialmente y tener su boda, y lo mejor, cada uno va a tener su final feliz. ¡Gracias Akire por tu review! ¡Espero que te haya gustado este cap! ¡Besos y abrazos!
AstridHatakeAckermanJaeger: Jajaja ¡no! Me encantan tus reviews, siempre los espero para saber que te ha parecido todo, sin lindos. Lo siento por la demora, pero espero que el cap pueda compensarlo. Eren estuvo mega feliz de ver a Levi nuevamente, en su casa y con un ramo de flores, ¡es amor! Y Grisha, bueno, casi saca la escopeta pero al final lo ha aceptado jajaja. Claro, Hanji y Mike, Erwin y Marco (por si no lo notaste, aunque yo sí creo) y mas parejitas. ¡Mil gracias por seguirme en mi fic y dejarme tu review en cada cap! No me dejaste y me tuviste paciencia, eso es tan lindo. ¡Un abrazo gigante!
Cotota: ¿Qué es toda esa violencia? Jajaja no, tranquila, pero era necesario cortarlo ahí. Ay, yo creo que esperabas hasta lemon jaja perdón, perdón, pero yo soy más de caricias y mimos. Al menos ya están juntos y todo se soluciona con felicidad y amor. Espero que te haya gustado ese capítulo, y discúlpame por no pasarme por tu fic, de verdad (que veo que le está yendo de maravilla, tal vez ni notaste mi ausencia) ¡Felicidades! No olvides que deben tener un final feliz, porque son destinados, ¡destinados! De nuevo, te agradezco mucho que me dejaras tu review y me acompañes en los últimos momentos de mi primer fic (suena como si se estuviera muriendo) ¡Un abrazo lleno de cariño!
Charly Land: ¡Ay, gracias Charly! La verdad que había pensado en Nueva Orleans pero me terminé decantado por Missouri. Lucy es como su niñera y abuela cariñosa, que tampoco aceptaba a Levi pero al final le pareció guapo jajaja. ¡Todo ha terminado bien y bonito! O eso creo yo. Ya en poco se acaba este fic, y te agradezco mucho tus lindos reviews, de verdad son preciosos. Espero leerte pronto Charly, ¡lindo día!
Sora Yoru Hashiba: ¡Hola Sora! Lo siento, pero ya en este cap creo que puse todo sobre la mesa y saben que sigue en los planes de ellos. Espero que te este yendo bien ahora y tengas tiempo de leer los fics que sigues, y no te preocupes, yo entiendo que estés ocupada. Oh, y espero que eso que te hizo enojar se haya arreglado o por lo menos, que ya no te moleste. Y bueno, Erwin no tenía cara para decirle algo a Levi (le gusta Marco) y Hanji hizo su escena pero se le paso y lo ayudo. ¡Gracias por leer mis fics a pesar de estar ocupada! Yo también he estado un poco ocupada de otras cosas, perdona la demora. ¡Linda semana!
Luciakkss: Jajaja ¡Y entro a la casa! Y pudo ver a Eren y darle sus flores, hasta habla con Grisha y ser aceptado. Espero que te haya gustado ese cap y disculpa mi tardanza, gracias por el lindo review, ¡Un abrazo!
FJulietta: jajaja es que la pista estaba cerrada a esa hora, no podía sacar el avión. No sé qué fuerza sobre natural me poseyó para terminar el cap pero pude hacerlo. Jaja Grisha estaba que le sacaba la escopeta, pero bueno, llegó el momento de las verdades y salió lo de Carla a flore (aunque de eso ya habíamos hablado) Erwin es otro Levi, si Levi no le dice que fue de Marco, Erwin ni enterado. Y me siento feliz de haberle dado un buen final a cada quien (hasta Petra con Rico) Nadie merece ser infeliz. Me demore mucho, pero bueno, tengo tanto en la cabeza que ahora me pongo con el otro fic. ¡Gracias por el review Juli! Y porque siempre me ayudas con Levi (no puedo con Levi, es tan… él) No se qué haría sin tu ayuda, eres la mejor. ¡Hablamos pronto! PD: Espero que puedas continuar con su hermoso fic, lo espero con mi corazón.
Bossenbroek: ¡Hola Bossen! ¿Cómo estás? Espero no haberte quitado el sueño jajaja. Gracias, porque a pesar de estar por dormir te das el tiempito de leerme, por eso te quiero. Claro, para mí también es como feito que apenas llegue Eren y ya se vaya… es mejor que se quede con Grisha, estudie y Levi vaya a visitarlo y a salir con el (y Grisha que a veces se suele colar) como un novio. Y bueno, espero que las escenas te hayan gustado, Grisha lo acepto porque le ha recordado lo que tuvo con Carla y no quiere hacer infeliz a Eren. Y Erwin y Marco jajaja me gusta cómo se ven, tengo unos gustos peculiares a veces. Ahora van a casarse y luego… ¿Qué crees que sea el segundo deseo de Eren? Es algo muy bonito. ¿Encontraste algo que te recuerda a cien flores? ¡aww, que bien! No sé por dónde podría ser… Solo tengo FB (aunque ese es privado) y por FF no se pueden enviar, creo. ¡Mil gracias por dejarme tu review! Y ya que estamos casi en el final… gracias por haberme acompañado en el fic (Sin duda hay una dedicatoria para ti) ¡Un abrazo!
Kotoko-noda: ¡Hola! Lo siento por la demora, y gracias por tus palabras. Espero que te haya gustado el reencuentro y todo lo que sucedió. Ambos merecen ser felices y amarse mucho, y los demás igual. Espero que este cap haya compensado mi demora, y de nuevo gracias por tus lindas palabritas, ¡que tengas un lindo día!
ChrisNovx: ¡Hola! No te preocupes por lo corto, me siento feliz de que hayas podido leer el cap y dejarme tus siempre lindos reviews. Espero que ya estés mejor y qué bueno que supero tus expectativas, ojala este lo haya hecho igual. ¡Besos y abrazos! Y gracias por tus reviews.
Fujimy: ¡Gracias por dejarme tu lindo review! Es lindo leerte cada vez, no tienes idea. La amistad de Levi, Erwin y Hanji es muy solida y además, Erwin comprendía lo que siente Levi (le pasa con Marco) y Hanji sabe que esos dos hombres la necesitan. Jaja Lucy, ella es como la nana de Eren e hizo parte de estos caps, y admite que Levi es todo un galán. Y Grisha… bueno, quiso correr a Levi, pero era porque temía que Levi fuera como él y se aprovechara de su hijo y terminara mal como Carla, era más bien preocupación por su hijo. Y ahora las cosas ya están bien, solo faltan unas cositas y listo, se acaba este fic. Gracias por estar conmigo en lo que nos hemos conocido, aprecio tanto eso. ¡Un abrazo gigantesco!
Mi querida Annimo: Primero que todo, ¡yo no me olvidé de ti! Jajaja ni de lo divertidos que eran tus reviews. No te preocupes, entiendo que a veces esos problemas pasan y ni nos enteramos. Te creo. Hasta pensé que no se, te había dejado de interesar la historia o estabas ocupada, pero si noté tu ausencia y awww gracias, hasta había olvidado lo lindo que era recibirlos. No te preocupes si tus teorías no acertaron, yo igual soy de las peores especulando sobre lo que sigue en un fic, y lo de Eren modelo, de alguna manera lo voy a poner (y no totalmente) pero si va a tener que ver con el modelaje, para ti. Jaja Levi en mi fic es tan lento, perdón, pero bueno, ya hablo con Grisha y ya hay compromiso y algo más que ya aclarare más adelante. Me gustan las parejas raras, ya vez con el Marco x Erwin jaja y bueno, Rico y Petra al final también me termino gustando como quedaron. Lo siento, el final ya está a un paso y me entra la nostalgia porque ha sido mi primer fic, me ha permitido conocer personas hermosas como tu (y como todas) que me han apoyado. Me siento querida. Espero que estés bien y que puedas leer este cap, y si te vuelves a desaparecer no olvides que si me acuerdo de ti. ¡Gracias por regresar a dejarme tu review! ¡Un abrazo asfixiante!
Kokoa Kirkland: Jajaja claro que sí, no se iba a ir con un no de Grisha. Ellos tienen que estar juntos, es la ley de la vida. ¡Gracias por el review! ¡Espero que te haya gustado el cap! Un abrazote.
Mika: ¡Hola Mika! No te preocupes, espero que ya tengas un poco más de tiempo y estés bien. Gracias por tus lindas palabras, Levi fue como una aparición para Eren, verlo parado con unas flores y que viajo desde tan lejos… Es algo que se alguna manera estuvo esperando. Y Grisha estaba reacio, pero lo ha aceptado y ahora es el querido suegro de Levi jajaja. Espero el cap te haya gustado, disculpa mi tardanza, de verdad. ¡Lindo día!
Con todo mi corazón espero que les este yendo bien a cada una de ustedes. ¡Nos vemos pronto!
¿Un review? ¡Su opinión me importa mucho!
