Capítulo 13: Los sentimientos de un príncipe

-¿Qué estás diciendo?- Soka solo veía a su amigo tirado en la cama que Toph había escogido, estaba bocabajo sin mirarlo con su rostro lo cubría con la almohada

-Me enamore de alguien que es prohibido para mí-Zuko hundió más el rostro en la almohada que abrazaba. Katara escuchaba desde afuera, aunque las puertas estuviesen cerradas.

Soka se sorprendió al escucharlo y pensó antes de volver a hablar, acaso ¿Seria su linda Suki?, no Zuko sabía que era su prometida, tal vez sería su hermana, pero ella novia del avatar u casi no se llevaban bien. La única que quedaba era Toph.

-Es ella verdad-Señalo las cosas de la chica.

Zuko volteo a verlo y cerró los ojos. Katara no sabía de quien hablaban, Soka no pregunto más.

-Sabes es tal como Lu la describió, terca, obstinada, decidida, pero con un corazón tan cálido; tan hermosa a la vista aunque por dentro sus sentimientos también lo son, aunque casi no lo demuestre

-Vaya el príncipe Lu Ten la amaba-Soka dijo, Zuko oculto su rostro nuevamente-Lo lamento

-Eso lo dijo él y si la amaba tanto y ahora por esa razón, por eso es alguien prohibida para mí

-Pero tú primo está muerto

-Tu… ¿Olvidarías a Suki si ella muere?

-Yo no he olvidado a mi primer amor…ella también falleció hace un tiempo-Contesto Soka un poco cabizbajo

-Vez lo que digo-Zuko no sabía qué hacer

-Más sin embargo…yo volví a enamorarme, tal vez ella lo haga

-Era lo que quería…pero no sé si ella me acepte, desde el primer día ella me dijo que mi presencia le incomodaba

Zuko comento lo sucedido desde que ella despertó, platicaron gran parte de la noche sobre eso mientras Katara se mordía los labios de frustración, sabía perfectamente que no lo quería. No sentía alguna atracción sentimental, pero si lo atraía físicamente hasta cierto punto lo atraía sexualmente y si él pensaba en otra sería un poco difícil llevarlo a la cama.

Podría decirse que ella era una chica experimentada, pero era todo lo contrario, ella era virgen y pensaba perder esa virginidad en el momento en que se casara y con la persona indicada y pensaba que tal vez esa persona fuese el príncipe de la nación del fuego.

Soka le dijo a Zuko que por la mañana él se encargaría de cuidar a Toph por la mañana mientras él pensaba como decirle eso tan importante que Lu Ten le había dicho.

Por la mañana los hermanos salieron mientras Zuko se había quedado a descansar y a pensar tantas cosas. Cuando acordó se había vuelto a quedar dormido. Dormía en la cama de Toph, no se había dado cuenta de que tenía a su lado un traje de ella, despertó al reconocer su aroma y no dudo en tomarlo y volvió a dormir con él entre sus brazos.

Despertó al sentir a alguien entrar a la habitación.

-¿¡Que haces aquí?!-La chica se sorprendió al verlo despierto

-Soka me mando a decirte que ella despertó-La maestra agua no se veía feliz, Zuko sonrió

-Esa es una gran noticia-Le dijo mientras se revolvía el cabello.

Katara se acercó mientras el príncipe se sentaba en la cama. Katara lo abrazo acurrucándolo en sus pechos, Zuko se sonrojó-…Katara...-No pudo continuar a causa de un beso en los labios

Zuko se sintió bien al besarla, tanto que le siguió el juego, el beso se torno un poco apasionado, tanto que poco a poco Katara iba bajando al príncipe hasta quedar acostados, ella sobre de él. Al tocar la cama Zuko reacciono y tan pronto abrió los ojos la aparto de ahí.

-¿¡Porque!?- Pregunto ella sorprendida

-Lo siento pero no puedo corresponder a tu deseo

-¿¡Pero el beso!?

-Lo sé pero mis sentimientos no son iguales a los tuyos

-Eso lo tengo claro, yo no te quiero, pero deseo proba…

-No hagas algo de que te puedas arrepentir, además yo se que salías con el avatar y no puedo hacer eso

-Prefieres a una chiquilla en lugar de a…

-No hagas esto, tu y yo viajaremos más tiempo, nos veremos a diario, sería una eternidad si tú y yo continuamos peleando y jugando a algo de lo que te puedas arrepentir, que diría Soka si nos descubre o si el mismo avatar lo hiciera, Katara en verdad eres hermosa pero yo no puedo hacerte feliz emocional y físicamente; espero que me entiendas y me perdones-Katara bajo la cabeza y al levantarla vio la mano del príncipe dándosela y una sonrisa en el rostro de él- ¿Amigos?

-Amigos.

Llego a la clínica, Toph estaba comiendo.

-Qué bueno que te recuperaste

-Al fin te apareces- Toph seguía igual.

Zuko le pregunto cuándo saldría, ella se podría marchar por la mañana; se quedó toda la tarde con ella y le conto lo que había pasado con Mai, diciéndole que había cortado hasta los lazos de amistad que pudieron existir sin saber porque ella se alegró. Pero Zuko no sabía cómo decirle lo que Lu Ten había dicho.

-Pronto estaremos en tu casa

-¿Y cuándo terminara la guerra?- Pregunto Toph

-Aun no lo sé, después de eso buscare a mi abuelo para poder encontrar a mi madre-Respondió Zuko

-¿Pero tu abuelo no murió? Por eso comenzó la guerra ¿no?- Toph se confundió

Zuko le explico que su madre era hija de un señor que era jefe de una organización secreta que pertenecían pocas personas de cada nación y que eso lo supo antes de que su madre desapareciera.

Más tarde Toph se quedó dormida, y Zuko la miraba, era la primera vez que no discutían.

-Como podre confesarte aquellas palabras que dijo Lu. Ya sé que aún lo amas, sé que han pasado pocos meses de eso pero yo me enamore, me enamore de tu fortaleza, me enamore de tus ojos fue lo que más me gusto de ti, esos ojos que no me pueden ver. Tanto física como mentalmente, ahora sé por qué razón él también lo hizo…-Decía casi en susurro mientras la observaba- Me encanta el aroma de tu piel, es algo que me pone loco. Desearía que este sentimiento fuese correspondido; todo lo que yo siento quisiera que tú lo sintieras.

Acomodo los mechones de su rostro pálido, le acaricio la mejilla y la beso. Un pequeño beso sobre sus labios tibios, sabían dulce. Le gustaba verla y paso toda la noche observándola hasta el amanecer. Al salir de la clínica Zuko la llevo a una plaza rodeada de árboles de cerezos en flor, para decirle el secreto de Lu Ten.


Gracias por continuar leyendo esta historia, y darle una segunda oportunidad de vida.