Capítulo 13: "Happy Birthday"
El tiempo no siempre transcurre de la misma forma; en el país de Izumo, sólo ha pasado un día, en la Tierra, han pasado meses, nos encontramos a finales del mes de Septiembre. Actualmente las antiguas sacerdotisas ya se han acostumbrado a sus nuevas vidas, todos los días para ellas son de absoluta felicidad, Chikane aún seguía pensando en lo molesto que son los periodistas al querer preguntarle de su vida privada, estaba segura que con la explicación que había dado en le conferencia después del concierto había sido suficiente, pero no, la habían llamado de numerosos medios de comunicación a los que accedió después de la insistencia de cada uno de ellos. En todas las entrevistas daba las mismas respuestas, hablaba de todo menos del "hombre" que conquistó su corazón. En el fondo se reía, por lo menos nadie iba a saber quien era realmente esa persona, estaba segura que podía vivir con tranquilidad. Para olvidarse de ese asunto, camina hacia la sala de música para tocar el piano y distraerse, además tiene planeado un nuevo concierto para algunos meses más, Himeko se mantiene trabajando en la revista, su calidad como fotógrafa se va incrementando y se ha vuelto amiga de Aoba-kun, es con el único que puede hablar de su felicidad, además cuenta con toda su confianza en que no divulgara nada, porque en la edición de la revista que cuenta como reportaje principal el concierto de hace algún tiempo no la mencionó, con ese hecho se ganó la confianza de Himeko.
Chikane se inscribió en un curso para aprender a conducir, quería llevar a su ángel hasta su trabajo, no quería que tuviera que levantarse tan temprano, con lo dormilona que es, además quería pasar más tiempo disfrutando de su compañía.
El examen lo aprobó en primera instancia y la licencia de conducir le fue entregada al otro día. Después que la tuvo en sus manos, fue hasta una automotora para comprar su primer automóvil, al principio no sabía que auto elegir, no tenía mucho conocimiento, pero fue asesorada de buena forma por su representante, Motoki-kun, que le insistió en acompañarla.
- Que te parece este auto Chikane-san?
- No lo sé
- No te gusta, a mi me parece que este es un buen auto.
- No crees que es muy grande.
- Pero es una hermosa camioneta.
La camioneta al que se refería Motoki-kun era Montero Sport 3.0, la cual no era del gusto de Chikane, no le gustaría llamar tanto la atención.
- Porque no seguimos recorriendo el lugar y vemos otro tipo de autos, no esa "monstruosidad", dijo riéndose.
- Como que monstruosidad, si es la mejor camioneta del mercado.
- Es que esa te gusta a ti, yo prefiero algo más cómodo.
- Tienes razón, tiene que gustarte a ti y a Himeko por supuesto, dijo guiñándole el ojo.
Chikane no le contestó, no quería que se burlara de ella, no quería repetir la experiencia de la vez que le contó que estaba viviendo con su dulce ángel, le hizo tantas bromas que sus mejillas se volvieron igual de rojas que las de Himeko cuando está con vergüenza.
Después de recorrer por 15 minutos el lugar, Chikane se decidió finalmente por el auto, él elegido fue, cumplía con las características que ella deseaba era un Peugeot 308 color plata.
El pago fue en efectivo, tenía el dinero suficiente, el concierto y las entrevistas les había dado buenos dividendos.
Después que la transacción fue realizada, llevo hasta la oficina a su representante, él le dijo lo maravilloso que conducía, hasta para manejar es elegante Miya-sama, se burló.
Ya es hora de darle la grata sorpresa a su sol, llegó unos minutos antes de su salida, se bajó del auto para encontrarla a la salida del trabajo.
Himeko como todos los días iba en compañía de su nuevo amigo, del que se despedía en la entrada del edificio, pues vivían en direcciones opuestas.
Cuando iba en dirección para tomar el autobús, sintió que unas manos le tapaban los ojos, no podían ser de Aoba-kun, se sentían muy suaves para que fueran de un hombre.
- Quién es?, dijo Himeko
- Acaso mi dulce ángel, no me reconoce, le susurró al oído.
- Chikane-chan¡?, casi grito con sorpresa, girando para mirar a su princesa.
- Quién más podría ser Himeko?
- Es que no pensé en que vendrías a buscarme.
- Pues es una sorpresa y las sorpresas no se avisan, finalizó con una sonrisa.
- Tienes razón.
Cuando iba a seguir caminando, Chikane la toma del brazo para que se detuviera
- Vamos, te tengo otra sorpresa.
- Otra sorpresa, de que se trata esta vez?
- Cuando la veas vas a saber.
Entonces se dirigieron hacia un costado del edificio, donde estaba estacionado el auto.
- Te gusta Himeko.?
- Es lindo, de quién es?
- Es mío, de quién más?
- Tuyo!?, dijo con sorpresa.
- Sí, es mío.
- No sabía que supieras conducir.
- Es que no te dije que últimamente estaba tomando lecciones de conducir
- Debe de haber costado muy caro.
- No tanto, además lo más importante es que a ti te guste.
- Claro que me gusta
Y antes de subirse al auto y asegurarse que no hay nadie viéndolas, Himeko se abalanza a los brazos de su princesa y le da un corto beso en los labios. Después de eso, estaban instaladas en el vehículo.
El viaje se hizo corto, en comparación con el viaje en autobús que Himeko estaba acostumbrada a tomar todo los días, además no era uno el que tenía que abordar, sino dos, no existía un autobús directo desde su casa hasta la revista.
- Si que nos demoramos poco Chikane-chan.
- Esa es la idea, quiero que estés a mi lado el mayor tiempo posible y gracias al auto lo podré hacer, ya que podré ir a dejar y a buscar a tu trabajo.
- Que felicidad, ya no tendré que levantarme tan temprano por las mañanas y no gastare tanto dinero en la locomoción
- Pensé que ibas a estar feliz por la misma razón que estoy yo, Himeko, dijo con tristeza.
- Claro que eso es lo que me hace feliz, lo otro lo dije bromeando, aunque aún no entiendo porque no sabes cuando estoy bromeando.
Y antes de que Chikane le pudiera contestar sus labios fueron cerrados por el dulce beso de Himeko, que esta vez la duración fue mas extensa que antes que subieran al auto.
Y como lo prometió Chikane, todos los días la iba a dejar a su trabajo y en la tarde la iba a buscar, esto no le daba la oportunidad de buscarle el regalo, estaba en aprietos, no sabía que le iba a dar el día sábado y ya estaba a mitad de semana, no se le ocurría nada bueno, nada que estuviera a la altura de la princesa, que seguramente durante sus 21 años había recibido lo más lujosos obsequios, no tenía como competir con eso, ella una simple fotógrafa con un sueldo aceptable, realmente estaba en problemas, la solución vendría dos días antes de ambos cumpleaños.
El día jueves fue caótico, nunca pensó que tendría que recorrer tantos lugares, tomar tantas fotografías, revelar tantas fotos, en resumen estaba agotada, pero eso le dio la oportunidad de buscar el regalo a su princesa, lo malo es que aún no estaba segura que podía regalarle.
- Ropa, zapatos, aros, bolso, chocolate?, no creo que ese tipo de cosas sean buenos obsequios, pensó.
Cuando ya había finalizado con todas las labores para ese día, Himeko se encontraba caminando en una gran avenida, en ella, había una gran cantidad de tiendas y también varias joyerías.
Supongo que si entro en una de ellas se me ocurrirá algo, dijo susurrando
Y así fue como recorrió las tiendas, pero nada le satisfacía, hasta que se detuvo a mirar en una vitrina, algo captó todo su atención, eran un par de medallones de plata con incrustaciones de rubíes blancos y un bello patrón de diseño, uno de ellos, tenía forma de Luna el otro la de un Sol.
- Eso puede ser un buen regalo.
Entró a la joyería para mirarlos más de cerca y preguntar por el precio, sólo rogaba que no fuera tan caro.
La vendedora le mostró ambos medallones que tenían una particularidad, que encajaban perfectamente. Himeko decidió entonces comprar ambos, pero había un problema, el precio, sólo le alcanzaba para uno, así que decidió comprar el de forma de Luna y grabar el nombre de Himeko en él.
Ahora estaba solucionado su problema, pero no estaba completamente feliz, no quería alejar la Luna del Sol.
Estando ambas abrazadas en la cama a unos instantes de dormirse, Chikane inicia una conversación.
- Himeko, estás despierta?
- Si, dijo con voz somnolienta.
- Que te gustaría hacer el día de mañana.
- No sé, estar contigo.
- No quieres que vayamos a algún sitio en especial?
- No, dijo sin ningún ánimo.
- Estás segura?
- Sí, pero por qué preguntas tanto?
- Acaso se te ha olvidado que día es mañana, dijo con leve tono de molestia.
- Claro que lo sé como se me puede olvidar que es nuestro cumpleaños.
- Si no lo has olvidado, entonces porque parece que no tienes ánimo de celebrarlo.
- Es que realmente mi cumpleaños, no ha sido el día más feliz de mi vida.
Y Chikane, ahora recuerda la vez que su ángel le contó acerca de la muerte de su madre.
- Perdón, no me había acordado, de la muerte de tu madre, estaba tan feliz que compartiéramos el mismo día de nacimiento que me olvide de tus sentimientos.
- No tienes porque pedirme perdón, además siempre se me olvida mi cumpleaños, sino fuera por Mako-chan y por Kazuya-kun, nunca lo hubiese celebrado.
- Kazuya-kun?, preguntó sorprendida.
- Mi amigo de preparatoria.
- Vaya pensé que tendrías como amigo a un "Oogami-kun", dijo con desprecio.
- No, te equivocas.
- Pero acaso no existía aquella persona en esta nueva vida, Himeko?
- Pues yo creo que si, ahora que recuerdo, en el Instituto, había una persona llamada Souma Oogami, él era un chico realmente popular, era excelente en cualquier deporte, además de obtener las mejores calificaciones, la mayoría de las niñas se sentían atraídas por él.
- Y tú eras una de ellas?, dijo con celos.
- No, te equivocas, no sé porque razón me sentía incomoda con solo mirarlo, así que me mantenía lo más alejada de él, además yo no era una chica popular, como lo eras tú o estoy equivocada.
- Estás en lo correcto, era más o menos como él, pero no me gustaba esa popularidad, así que la mayoría del tiempo estaba sola.
- Lo sabía…
- Pero dime, como celebrabas tu cumpleaños.
- Como te había dicho, era Mako-chan la que me invitaba a su casa en la tarde, los primeros de Octubre y me tenía preparada una pequeña fiesta, junto con Kazuya-kun.
- Dime como es ese Kazuya-kun.
- Él es una persona realmente amable, siempre fue muy atento conmigo, siempre me daba ánimos cuando estaba triste.
- Vaya tiene que haber estado enamorado de ti.
- Enamorado?, dijo sorprendida Himeko.
- Por qué no, yo creo que hacia todas esas cosas porque tú le interesabas algo más que una amiga.
- Jajá, como eres de mal pensada Chikane-chan, acaso no puedo tener amigos sin que estén interesados en mí de esa forma. Acaso ahora me vas a decir que Aoba-kun también podría estar enamorado de mí.
- No tienes por que reírte, pero claro que puedes tener amigos, pero como eres tan linda pensé que alguien se te había confesado alguna vez.
- Otra vez estas equivocada, nadie se intereso en mí o a mi me gusto alguien, Mako-chan, siempre me decía que buscara un novio, pero nunca lo hice. Además Kazuya-kun no estaba interesado en mí sino en Mako-chan, pero como sabía que a ella le gustaba otra persona, jamás se atrevió a confesarse.
- Y quien era esa persona, no me digas que eras tú?
- Pero como se te ocurre pensar así, a ella le gustaba la estrella de nuestro Instituto, Oogami-kun, pero tampoco se confesó, porque sabía que no me agradaba esa persona, aunque le insistí varias veces, pero no lo hizo, prefirió la amistad antes de que a un hombre.
- Que buena amiga es Saotome-san.
- Sin ella, mi vida hubiese sido muy solitaria.
- Hablando de ella, a que se dedica?
- Es atleta, ahora esta en Estados Unidos entrenando
- Así que esta vez no estará para tu cumpleaños.
- No, me mandó un correo electrónico, diciéndome que no puede estar presente para mi cumpleaños y que me avisara cuando este de regreso.
- Ah ya veo, y tu amigo, Kazuya-kun?
- De él no he sabido nada desde que salí de preparatoria, la última vez que lo vi me dijo que se iba a recorrer el mundo
- Vaya que aventurero.
- Si, aunque nunca pensé que haría algo así, porque se veía muy tímido.
Chikane cambió el tema y decidió preguntarle por última vez.
- Así que de verdad no quieres ir a ningún lugar en especial?
- Mmm, sinceramente no, además ya te dije que sólo necesito estar contigo, dijo mientras la abrazaba nuevamente.
Y se dio por finalizada la conversación con un beso, ya era la hora de dormir, un nuevo día las esperaba, el día de sus cumpleaños.
El sol ya estaba iluminando nuevamente este nuevo día, un día especial, para ellas, que han desafiado al destino y están viviendo en plenitud su amor, la hora, aproximadamente las 7:00, es temprano, pero este día tiene que ser disfrutado al máximo no hay tiempo que perder.
Chikane es la primera en despertarse, lo primero que ve, el cabello dorado de Himeko, ya que ella esta de espaldas hacia ella, su mano derecha se encuentra descansando sobre la cintura de su ángel, la otra mano se está deslizando por debajo del cuello de Himeko, para sentir el rostro con la yemas de los dedos, su pierna derecha está rodeando a ambas piernas de Himeko, ahora su mano derecha empieza a moverse por debajo de la polera que usa Himeko para dormir. Deposita su mano en el vientre plano por algunos segundos, para luego ir ascendiendo. Su mano aprieta suavemente el seno derecho de Himeko mientras le susurra al oído
"Feliz Cumpleaños" y le muerde suavemente el lóbulo.
Himeko que había despertado cuando sintió la cálida mano de su princesa en su vientre fingió seguir durmiendo, pero no duró demasiado tiempo, no después de que escucho el susurro y el mordisco de su amor. Lentamente se dio vuelta para encontrase con esos bellos ojos zafiro llenos de deseos, por un momento quedo atrapada en esa mirada hasta que su mente le ordeno que la besara suavemente para luego decirle "Feliz Cumpleaños, Chikane-chan".
- Dime Himeko, estás lista para recibir tu primer regalo de cumpleaños.
- Depende, le dijo juguetonamente.
- Depende de qué, mi bello ángel?.
- De si es necesario deshacer este abrazo.
- Tal vez si, tal vez no, le dijo vagamente.
- Me voy a arriesgar… estoy lista para recibirlo.
Tan pronto como termino de hablar Chikane se colocó encima de su amada, apoyando sus rodillas sobre el colchón, a la altura de la cintura de su ángel presionándola levemente, su codo izquierdo resistiendo su peso mientras que su mano libre está entrelazada con la mano izquierda de Himeko y al fin tomo posesión de esos dulces labios, y como la pasión de ambas era evidente el beso se volvió más profundo, la mano derecha de Himeko se encuentra en la cabeza de su princesa para acariciarla y tirarla más cerca de ella. Después de varios minutos besándose locamente, Chikane se levanta lentamente y se baja de la cama para empezar a lamer cada uno de los dedos de los pies del ángel, luego recorriendo la pierna derecha de Himeko, con su lengua hasta la altura de las rodillas, para luego hacer lo mismo en la otra pierna. Cuando ya las ha degustado, comienza lentamente a subir por el cuerpo de su amor mientras lo hace va recorriendo con sus manos los costados de aquel cuerpo que ya esta comenzando a calentarse, cuando sus rostros están a la misma altura captura sus manos nuevamente y su peso lo deposita sobre su lado derecho, dejando su pierna izquierda presionando la entrepierna de su ángel.
Su boca va directamente al oído derecho de su amada para darle un seductor soplido y para degustarlo con su lengua hasta que por último le muerde el lóbulo, a lo que su amada responde con un leve gemido, luego su lengua se desliza por el cuello y le da un mordisco que seguramente le dejara un pequeño moretón, lo siguiente que hace es ir besando cada parte del rostro de himeko, todo muy lentamente, excepto los labios, lo que su amada le reclama y le exige que la bese, a lo que accede gustosamente esto no hace más que aumentar el calor en ambos cuerpos, Chikane ya no puede esperar más para entregarle el placer que se merece su pequeño ángel.
Baja su rostro hasta la altura de sus senos, para besarlo por encima de la polera, cuando besa uno, el otro esta cubierto por su mano dándole pequeños masajes, hasta que ambos reciben el mismo tratamiento. Luego sube la polera para realizar lo mismo pero esta vez degusta directamente la piel de Himeko.
Cuando decide que ya es el momento de bajar para hacer que el ángel alcance el cielo, hace el pequeño recorrido con su lengua hasta que se encuentra con los pantalones cortos negro y también con su ropa interior, con toda la paciencia que le otorga ese momento, va deslizándolo lentamente cada hasta dejar al descubierto es magnifica zona. Ubica su cara en aquella entrepierna para degustar finalmente el néctar de la más dulce flor que pueda existir, comienza con lentos movimientos de su lengua, a pesar de toda la excitación de ambas aún quiere que este momento se prolongue como nunca antes, pero su cuerpo ya no puede aguantar más, se retira de esa posición para quitarse las prendas de dormir, quiere ser una con su preciosos ángel, aunque ese no era su plan, su idea era darle todo el placer que puede, pero fue imposible solo darlo, ella también necesita llegar al cielo en compañía de su primer y único amor.
Cuando se quita toda su ropa, se da cuenta que aún su ángel no esta desnuda del todo, así que rápidamente le quita la polera y la vuelve a recostar para quedar ella encima de amada, otra vez entrelazan sus manos y se acomoda su cuerpo para que ambos puntos de placer hagan contacto. Sus movimientos son lentos, pero no por muchos, sus gemidos son tan altos que al final son gritos, es tanta la excitación que tiene que aumentar los movimientos de sus caderas, lo hace hasta que ambas exploten de placer, esta vez ambas llegan al clímax con una sorprendente sincronización y ambas gritan el nombre de su amada. Sus cuerpos se relajan y con un gran esfuerzo Chikane vuelve a tomar la posición en la cama, sin antes tomar las sábanas para cubrir ambos cuerpos, por ultimo se besan y se entregan a los brazos de Morfeo sin que desaparezca la risa de ambos labios.
Himeko abre los ojos, no puede creer el maravilloso despertar, aunque le hubiese gustado darle también el mismo tipo de regalo, pero no podía estaban demasiado agotadas, pero lo que si puede hacer es preparar un delicioso desayuno.
Muy lentamente retira el brazo de su princesa que tiene aprisionada su cintura y busca donde esta su ropa, cuando las encuentra se viste y baja hasta la cocina y empieza a preparar los alimentos. El día de ayer sin que se diera cuenta su amada ya que estaba practicando en la sala de música, cocina un pequeño pastel de cumpleaños, algo sencillo, pero con una hermosa decoración, en el centro esta la palabra Feliz Cumpleaños junto con sus nombres, y con cuidado coloca dos velas con al figura de un número dos, que representan los 22 años que están cumpliendo. Para acompañar el pastel sirve un té inglés con algunas rebanadas de pan.
Cuando ve que ya esta todo listo, coloca todo en una sola bandeja y con cuidado sube las escalas, con un pequeño empujón abre la puerta, para ver que su princesa aún esta dormida. Con delicadeza deja la bandeja en su mesa de noche, para luego recoger el pijama y entregárselo, para despertarla lo hace con un beso, pero no fue suficiente tuvo que hablarle y moverla un poco. Lentamente su princesa abre sus ojos y le da una dulce mirada.
- Buenos días mi ángel.
- Buenos días mi princesa, le responde con el mismo tono de amor.
- Que hora es?
- Son las 11:00
- Tan tarde?
- Sip, creo que tuvimos que descansar más que otras veces, dijo sonriendo.
- Ya lo creo.
Himeko le entrega el pijama para que puedan disfrutar del desayuno
- Y cuando compraste este pastel Himeko?
- No lo compre, yo lo hice, sólo espero que haya quedado bueno.
- No me di cuenta cuando lo hiciste, pero te puedo asegurar que estará delicioso.
- Bueno lo hice ayer cuando estabas ensayando… pero mejor voy a prender las velas
Agarrando el encendedor que estaba en la bandeja, Himeko enciende ambas velas y al unísono cantan la canción del cumpleaños, cuando la terminan, soplan las velas sin antes pensar en su deseo que casualmente fue el mismo "Deseo que seamos por siempre felices"
Himeko toma el cuchillo y parte el pastel de mousse de chocolate, una rebanada para su princesa y otra para ella.
Chikane le da el primer mordisco y Himeko espera que sea del gusto de su amada, cuando se traga el trozo, le da una sonrisa y le dice que esta delicoso, con lo que Himeko se siente aliviada y come feliz él de ella.
- Vamos Himeko, no pienso quedarme todo el día en cama y desaprovechar este hermoso día, lo dijo mientras intentaba sacar a Himeko de la cama tomándole ambas mano.
- Te dije que no quiero salir de la cama que quiero estar junto a ti todo el día, lo dijo intentando quedarse en la cama.
- Acaso lo olvidaste, ayer te pregunté que querías hacer hoy y lo que me dijiste fue que querías sólo estar conmigo, pues bien como este también es mi cumpleaños, yo quiero disfrutar este día no estando en la cama.
- Pero…
- Nada de peros, vamos a salir y punto.
A Himeko no le quedo otra alternativa que levantarse, no le gustaba hacer enojar a la princesa, además tenía razón es un lindo día y también es su cumpleaños.
En media hora ambas estuvieron listas para salir, ahora su destino era un lugar donde poder almorzar sin que nadie las molestara, algo sencillo.
Luego de buscar un restaurante en una guía de comidas, que no estaba en el centro de la ciudad sino en uno de los distritos más pacíficos de la ciudad, ambas se bajaron del automóvil y caminaron hacia él.
En la entrada fueron recibidas por un amable empelado quien era uno de los mozos que atendían el lugar, las guió hasta una de las mesas que estaban casi al final del local, lo que agradecieron, pues es un sitio íntimo, luego les entrega la carta para que pudieran ordenar, pero antes les pregunta si desean algún aperitivo, el que gustosamente fue aceptado.
Luego de hacer el brindis y antes de que les trajeran lo pedido, Himeko le pregunta a Chikane, como habían sido sus cumpleaños.
- Cuando era niña era el mejor día de mi vida, como mi padre siempre estaba trabajando, ese día siempre lo tenía libre y junto con mi madre íbamos de paseo casi todo el día, sólo nosotros tres, sin sirvientes ni chofer. Ya después que falleció mi madre se convirtió en un evento social, más que mi día de cumpleaños.
- Ya veo.
- Que pasa porque colocas esa cara.
- Es que no quería que recordaras sucesos tristes
- Tristes? … a lo dices por mi madre, no te preocupes, pero tienes razón no hay que acordarse de momentos tristes sino que tenemos que hacer de este día el mejor.
- El segundo mejor día.
- El segundo? Preguntó extrañada Chikane
- Claro, el mejor día fue cuando nos encontramos.
- Tienes razón mi ángel.
Después el mozo apareció con el almuerzo de ambas y la conversación fue interrumpida.
El día ya se estaba terminando, sólo restaba menos de una hora para que el día primero de Octubre finalizara, las dos se encuentran en la cama, conversando.
- Que bueno que me "obligaste" a salir, disfrute mucho de tu compañía y de los lugares que visitamos, dijo Himeko
- Sabía que te iba a gustar ese parque.
- Si, el lugar era precioso, no sabía que tuviera una laguna tan grande y además me gusto el paseo en el bote. Y después el picnic que tenías preparado, eso sí fue sorpresivo, no supe cuando lo hiciste
- Ayer, mientras "practicaba" .
- Oh, en serio, pero yo estaba atenta a la música para que no me descubrieras en la cocina.
- Eso no era la música del piano sino de la radio, estaba en la sala preparando todo lo necesario para el picnic y después lo fue a dejar al auto.
- Vaya, eso me pasa por no tener tan buen oído como tú Chikane-chan.
- Pero tú tienes talento en la cocina, me gusto mucho el pastel, además me moriría de hambre si no cocinaras, yo sólo sé lo básico. Pero cambiando de tema, me encanto tu regalo, realmente es un lindo collar y sobre todo porque grabaste tu nombre en él.
- A mí también me encanto el regalo, cuando lo vi no podía creerlo, cuando compre tu colgante me dio tristeza dejar al pobre medallón en forma del sol, no quería dejarlo solo además estos medallones tienen una particularidad
- Particularidad?
- Si, la vendedora me lo dijo, cuando quise ver los dos.
- Ah yo solo vi el medallón del Sol, pero cual es esa particularidad.
Y Himeko tomando ambos medallones que estaban colgados alrededor de su cuello, los encaja.
- Es algo similar con las conchas, estos medallones encajan perfectamente
- Tienes razón, no se me hubiese ocurrido juntarlos.
- Además pensamos lo mismo, tú grabaste tu nombre en el mío, dijo con una sonrisa que dejo ver sus dientes
Tan pronto como terminó de hablar Himeko la abrazo y le dio un beso, ahora le tocaba a ella darle el "regalo", pero cuando estaban por comenzar a acariciarse un ruido llega hasta sus oídos.
- Escuchaste eso Himeko?
- Si, que podrá ser, es muy tarde para que alguien este golpeando la puerta.
- Mejor voy a bajar a ver.
- Te acompaño
- Está bien.
Iban bajando las escalas tomadas de la mano a Himeko le dio un poco de miedo y Chikane para intentar tranquilizarse le coge una de ellas.
Se encuentran en frente de la puerta, cuando oyen nuevamente el ruido.
-Mejor voy abrir para saber quien es, además no creo que haya de que preocuparse si fuera un ladrón no estaría tocando la puerta.
- Tienes razón Chikane-chan.
Después de abrir la puerta la imagen que ven es la de una pequeña niña que no tendía más de diez años con cabellos plateados, ojos negros y tez clara, que lleva un vestido blanco.
CONTINUARÁ…
En el anime le falto que celebraran sus cumpleaños, aunque en el manga si hacen referencia, pero son muy pocas las imágenes, además Himeko no compartía los mismos sentimientos que Chikane, por eso decidí escribir este capitulo.
Me disculpo por la tardanza, en la anterior actualización dije que iba a subir capítulos mas seguidos, pero la culpa la tuvo Kaleido Star, no sabía que esta serie fuese tan buena subtitulada, he visto algunos capítulos doblados, pero no es lo mismo me sorprendido de buena manera, además tiene mucho yuri escondido, a ver si algún día escribo un SoraxLayla xDDDD
Quiero dar las gracias a todas la personas que leen cada cap. de este fic, en especial a:
DarkKougra Quiero darte las gracias a por tus comentarios sobre el cap anterior,
Me alegra saber que te gusto la historia que cree a las sacerdotisas que aparecen en el cap 1-7-12 aunque aún no decido el papel que jugara Ame no Murakumo
fierainquieta gracias por decir que este es uno de los mejores fic que hay en español
BlackRosee A mi también me dio tristeza cuando leí el cap la despedida T-T y perdón por no actualizar antes Beso
kurotenshi Que bueno que se hayan aclarado tus dudas gracias por leer y dejar comentarios
Solo espero no defraudarlos y ya saben sus comentarios me animan a seguir escribiendo.
