¿Quién detiene palomas al vuelo, volando al ras del suelo? Mujer contra mujer
Después de media hora buscando de manera desesperada a su prima, se detuvo en frente de la puerta que daba lugar al desván. El nerviosismo se apoderó de ella y el sudor frío comenzó a recorrer su frente. Pese a ello, posó su mano en el picaporte para así girar hacia la derecha, abriendo así la puerta
Sus ojos se clavaron en la figura de enfrente. El cabello de Rose se removía con el viento, y ella se encontraba en la terraza, observando el horizonte con cierto pesar. Se encontraba enfadada consigo misma, al igual que con Lily. Su primo y su hermano quisieron ayudarla, pero después comprendió que su pelirroja nunca se daría cuenta de todo lo que sentía la una a la otra…Qué equivocada se encontraba. Sus ojos castaños se cerraron un instante. Y tan rápido se cerraron como tan veloces se volvieron a abrir. Percibió un paso vacilante y decidió girarse
Se encontró con esos ojos que tanto la enamoraron desde el principio. Esa escena de cómo se enamoró de su prima llegó a su mente como un rayo veloz, como si hubiese ocurrido ayer…Y no pudo evitar sentir algo en su interior, algo agradable y hermoso
-Yo busco por aquí, y tú por allí
La voz de Albus sonaba firme y directa, por lo que Rose decidió no replicar y hacer caso a su primo. Lily había desaparecido, y debían encontrarla. Era su primer año y no querían que la muchacha se quedase en el tren o se perdiera entre tanta multitud. James se quedó con Hugo en el compartimento para cuidarle, por lo que la melena de Rose, en ese instante larga, ondeó en medio del vagón
Scorpius Malfoy se asomó de su compartimento y la saludó con una bonita sonrisa. Ella hizo caso omiso de ello y continuó con su búsqueda. Necesitaba encontrarla para que así James y Albus se calmasen. Miraba a su alrededor, esperando a que uno de ellos dos apareciese para transmitirla la noticia de que se encontraba con ellos
Abrió uno de los compartimentos y una sonrisa apareció en su rostro al ver a su prima medio dormida. Su rostro se encontraba algo hinchado de tantas lágrimas derramadas. Se quedó allí, en el marco, observándola atentamente. No pudo evitarlo, una sonrisa algo tímida apareció en su rostro y su sonrojo se acrecentó…
Era tan hermosa y dulce…Parecía un ángel caído del cielo…Se quedó allí, absorta, observándola detenidamente. Los ojos de la pelirroja se clavaron de repente, sacándola de su ensimismamiento, y un sonrojo más notable hizo presencia en sus mejillas. La pequeña no pudo evitar sonreír un poco ante la presencia de su prima, pero eso no impidió que la tristeza se mostrase en su rostro
Siempre había deseado poder ir a Hogwarts, y sin embargo, allí se encontraba, decaída y sin ganas de nada. Rose se adentró en el compartimento y corrió la puerta tras de sí. Con algo de duda, se acercó y se sentó a su lado. Simplemente fue ese movimiento, ese acercamiento para que la pelirroja, con algo de duda, se acercase al cuerpo de la otra y acomodase su rostro en el hombro de ella. La castaña se quedó un instante perturbada, y deslizó su brazo por los hombros de su pequeña, para que esta se sintiese arropada y protegida entre sus brazos
-Me gustaría saber que te ocurre Lils…Me encantaría entenderlo, escucharte, y protegerte
-Tengo miedo Rose… ¿Y sí me sucede como a Al? James tardó un año en hablarle
-No te preocupes Lily…él te quiere…Y no le importaría que acabases en Slythering…
-¿Y a ti? ¿Me seguirías queriendo después de todo?
-¡Esa pregunta está de más, Lily! ¿Cómo se te ocurre? Sabes que nunca te dejaría de querer…Eres mi prima predilecta
-Y tú la mía, Rosie…
Ese susurró por parte de la pequeña provocó un estremecimiento en la castaña. Últimamente le perturbaba la presencia de su prima. Algo raro le sucedía. Lily era demasiado pequeña como para comprender el sonrojo de su prima, y menos para entender el porqué le importaba tanto la opinión de esta…Quizás por temor a defraudarla, pero con el tiempo, comprendería que era mucho más complejo que una simple admiración…
Y allí se encontraban las dos primas, cara a cara. Las fuerzas que invadieron el cuerpo de la menor desaparecieron por arte de magia, y se encontraba demasiado nerviosa como para hablar… ¿Qué le ocurría? ¡Era Rose! ¡Esa persona que siempre la comprendería pese a todo! Tragó saliva mientras que esas pupilas tan intensas se calvaban en su figura, curiosas de entender que era lo que quería…Pero se escuchaba más el resoplar del viento que otra cosa
-¿Qué ocurre?-Ese tono sonó demasiado frío, que dejó a Lily desconcertada
-Yo…Necesito hablar contigo Rose…
La timidez llegó a ella, y pese a que se encontraba segura de sus sentimientos, el temor inundó su corazón. Los ojos de su amada prima centelleaban algo de dolor, de rabia incluso…Y se quedó allí, parada, de pie, sin saber muy bien cómo continuar…
-¿Qué quieres?
-Yo…Quería decirte que…-No era capaz de continuar
-¿Decirme el qué?
-¿Quieres a Albus?-Esa pregunta se escapó de sus labios sin poder evitarlo
-No…No de la manera que me gustaría… ¿A qué viene eso?
-Rosie…Yo…Dios, no sé como continuar…
La castaña se quedó callada y se acercó a la que era su prima, que se hallaba oculta entre la poca oscuridad que le proporcionaba el lugar. Se sentía tan locamente enamorada de su prima…De esos ojos castaños, de ese cabello tan rojizo…Simplemente, la encandilaba con una sonrisa…Y ahora se sentía en parte dolida…
-Pues hablando… ¿Cómo sino?-Sin pretenderlo, ambas rieron y parecían esos años donde las cosas de ese estilo no importaban
-Extrañaba esto…-Rose la miró sin entender-Echaba de menos el poder reír contigo sin que te percataras de la realidad…Añoraba poder ser yo misma a tu lado sin recriminármelo tan siquiera…
-No te entiendo, Lily…
-Rose…Para mí…Yo…No…No eres solamente mi amiga…-Comentó tartamudeando
Se sonrojó y evitó la mirada de su prima. Se mordió el labio mientras se sentía observada por esos ojos que tanto le gustaban. Una sonrisa se asomó en el rostro de la mayor, y entendía que no debía hacerle sufrir a ella…A la mujer de su vida…
-¡Qué boba eres!
Lily levantó su mirada para encontrarse con el rostro de la castaña sobre ella, besando sus labios con suavidad. La muchacha se dejó abandonar, sintiendo la calidez de la piel de la muchacha que la estrechaba entre sus brazos. Sus lenguas comenzaron a recorrerse lentamente, sin prisa, con cierta timidez pese a la osadía más tardía de una de ellas. Una lágrima recorrió el rostro de la pelirroja… ¡Se sentía tan inmensamente feliz! Con un ardor en su pecho que no era capaz de entender. Se separaron mientras la muchacha de ojos castaños se limpiaba las lágrimas. No quería mostrarse así con ella
-Yo…Lo siento…
Sin embargo, sintió unos brazos rodearla, hundiendo su rostro en ese cuello encantador. Ese que desprendía ese aroma suave a coco. Sonrió, alegre de por fin sentirla entre sus brazos
-No te avergüences por tus sentimientos…Yo te quiero así
Lily no pudo evitarlo, se separó para besar los labios de su prima. Ya sin temores, sin prejuicios, se sintieron la una a la otra con una delicadeza que no llegaban a comprender… ¡Cuánto tiempo negando lo evidente! ¡Cuánto tiempo apartándose para al final, caer en los brazos de ella! Se continuaron besando, y sentían que la pasión se hacía paso entre sus sentimientos a flor de piel… ¿Sería demasiado pronto para esto? No importaba, la verdad…Se amaban desde que era jóvenes…Y a Lily no le importaba pertenecer a Rose…Y menos a esta ser de su pelirroja para siempre…Solamente ellas y nada más
Se separaron un poco, rozando sus narices un contacto que empezaba a gustarles a ambas… ¡Qué locura la que sentían! Una sonrisa apareció en sus respectivos rostros y los ojos de la mayor se clavaron en los suyos
-¿Y Scorpius?
-No voy a vivir una mentira a su lado…Te quiero a ti…
-Yo también te quiero…
-¿Y Albus?
-No puedo encontrarme separada de ti…-Se volvieron a besar-Lils..
-¿Um?
-Te amo
Ante esas palabras, se vuelven a fundir en un beso muy tierno, tan delicado y dulce que derretiría a cualquier persona que fuese un insensible…Se encontraban tan vivas y llenas de vida…
La locura entonces manda, ya no existe nada más…Las caricias de sus manos, rozando los labios de una y el rostro de la otra se perdían entre sí, casi sin poder reconocer los de cada una… Ahora las manos de la pelirroja recorren los hombros de la que ya no era su amiga…Era mucho más que eso…Era puro e intenso amor… La prenda de la castaña, esa chaqueta de tela fina, cae al suelo, provocando un estremecimiento de ella. Mira de reojo esa prenda abandonada en la madera del suelo… Qué delirio parecía aquello. Sus pupilas se clavan sobre las otras, y parece que todo lo demás deja de existir…Era solo ese instante, ese preciso momento en el cuál dos amigas, enamoradas que habían decidido jugar sus cartas se funden en otra caricia furtiva, que era ese labio a labio, esa lengua a lengua…Esa mirada a la de la otra… Otro deslizar de las manos de ella por esa prenda de color gris que era la camisa de la muchacha delgada, fina y esbelta.
Tiró de ella, con suma delicadeza, para así deshacerse de ella y quedar así, con la única prenda cubriendo esa zona superior…La pelirroja traga saliva, observando los pequeños pechos redondeados de su prima…El calor empezaba a sofocarla mientras el fuego se encendía en la mirada de la otra…La rodea por la cintura, moviéndose para así acabar apoyada en la pared, acorralada por esos brazos finos y delicados. Sus manos se entremezclan con el cabello corto de la castaña, y esta no puede evitar morder ligeramente la mandíbula
Un gemido se escapa por esos labios que tanto enloquecen a Rose… ¡Y como para no! ¡Qué placer era poder besar al amor de tu vida! Ya no eran sueños…Allí la tenía, a esa distancia tan corta…Y disfrutar de ese momento podía con su corazón… ¡Quería tanto a Lily! ¡Tanto!
-Te amo…
Se le escapa a la mujer, y la muchacha se detiene, algo pálida…Esas palabras resonaron en su mente de manera repetitiva, y sin poder evitarlo, comenzó a llorar…La pelirroja apartó a la muchacha para mirarla a los ojos y así sumirse al dolor que debía sentir en ese instante su prima…Pero no era eso lo que sentía en su corazón…Era amor, el más puro y profundo amor…
-Rose…
-Te quiero tanto Lily…No sabes cuánto he esperado a que me dijeras esto…No lo sabes…-La menor besa su frente
-Te amo Rose…Te amo… ¡Te amo!-Repite
Tomando el rostro de la mayor, la besa con necesidad y profundidad…Con amor, con ternura…Con esa espera que sentía su corazón desapareciendo poco a poco…Al fin estaban juntas y nada malo les sucedería…A ninguna de las dos. Ríen, lloran juntas…Con la certeza de que aquello no era un sueño…Porque, simplemente, era la dulce y hermosa realidad…
