Disclaimer: Ni Sunny entre estrellas, ni Hannah Montana me pertenecen. Todo es de Disney Channel. Hago esta historia sin ánimo de lucro.


PODRÍA SER ÉL... ¿ÉL? ¡IMPOSIBLE!

Capítulo 13: Every Time You Lie

I knew better then to let you break my heart [Te conocía mejor entonces te dejé romperme el corazón]
This soul you'll never see again, won't be showing scars, oh no no [Este alma que no volverás a ver no va a mostrar cicatrices, oh no no]
You still love her I can see it in your eyes [Aún la quieres, puedo verlo en tus ojos]
The truth is all that I can hear [La verdad es todo lo que puedo oír]
Every time you lie [cada vez que mientes]
Every Time You Lie – Demi Lovato (Here We Go Again)

Lunes por la tarde. Después de la conversación con Sunny, Miley había tomado una importante decisión. Después de todo ella había sido la que había organizado todo aquel desastroso plan que se había vuelto en contra de todos, así que ahora le tocaba hacer lo correcto. Después de comer, si se le puede llamar así a darle dos pequeños bocados a una hamburguesa porque tenía el estómago cerrado, se fue directa a su camerino. Se puso su "disfraz" de Hannah Montana y se dispuso a ir al set de So Random! cuando alguien llamó a su puerta. Tras decir un "Adelante", Jesse entró en la habitación.

- Oye, Hannah, ¿has visto a Miley? - preguntó el chico.

- Sí... - respondió Hannah/Miley cautelosa.

- ¿Puedes decirme dónde está? Verás, he estado intentando hablar con ella desde el sábado pero no he podido encontrarla, y es muy importante que la vea porque he estado hablando con Sunny y me ha dicho algo que me ha hecho pensar y... - mientras Jesse seguía divagando con algo muy parecido a nerviosismo, Miley se perdió en sus pensamientos. Tenía dos opciones: dejar las cosas como estaban y seguir evitando a Jesse eternamente (como Miley), o decirle la verdad. Miley estaba harta de mentir, cansada, y si quería llegar a algún sitio con Jesse, tendría que contárselo todo primero. Pero temía demasiado su reacción...

- Jesse - dijo la estrella del pop interrumpiendo al guitarrista -, tengo que decirte algo.

- ¿Tiene que ser ahora? Porque es muy importante que hable con Miley. Por favor, dime dónde está - suplicó.

- ... Miley está aquí - dijo tras una pausa de duda.

- ¿Qué? - preguntó Jesse confundido. Miley no sabía como empezar así que lo hizo de la única manera en la que no tenía que emplear las palabras. Se quitó la peluca dejando caer su largo pelo castaño por su espalda dejando a Jesse totalmente conmocionado. Se dieron cuenta de que Jesse se había dejado la puerta abierta cuando oyeron dos resuellos sorprendidos procedentes del pasillo. Miley maldijo su suerte por enésima vez esa semana.

- Oh... Dios... mío - susurró Sunny Munroe lentamente.

- Madre de Dios - dijo Chad Dylan Cooper a la misma vez. Tenía los ojos tan abiertos que parecía que se le fueran a salir de las órbitas en cualquier momento.

Jesse fue el primero en despertar del shock. Se acercó decidido a la puerta del camerino y les habló a Sunny y Chad. Parecía muy enfadado.

- Sunny, ¿te importa si hablamos después? - preguntó con los dientes apretados -. Ah, y ni se os ocurra decir nada de lo que habéis visto - advirtió, y entonces cerró la puerta con estrépito.

Sunny y Chad siguieron en la misma posición en la que se habían quedado unos segundos más, mirando la puerta cerrada aún incrédulos.

- ¿Has visto lo mismo que yo? - preguntó Sunny rompiendo el silencio.

- Sí... - respondió Chad -. ¿Hannah... es Miley?

- Creo que Miley es Hannah - Chad la miró ceñudo.

- El caso es llevarme la contraria ¿no? - espetó molesto y empezó a caminar sin rumbo. Ya ni siquiera se acordaba de adónde iba antes de ver lo que había visto.

- No... ¡Chad! - llamó Sunny siguiéndole -. Chad, por favor, espera.

- ¿Qué quieres? - preguntó girándose.

- Chad, por favor, tienes que escucharme - suplicó Sunny.

- No quiero, Munroe, métetelo en la cabeza - y volvió a reanudar la marcha.

- Pero... no lo entiendes... fue un malentendido... todo tiene una explicación - dijo Sunny, esforzándose en seguir su ritmo.

- ¿Ah, sí? - preguntó Chad parándose repentinamente y girándose de nuevo, provocando que Sunny chocara con él, pero antes de que la chica cayera al suelo, él la agarró por los brazos -. ¿Fue un malentendido que Hannah... o Miley o quienquiera que sea, me hiciera la vida imposible durante toda la semana y que me dejara en ridículo delante de todos mis compañeros? - preguntó manteniendo el agarre.

- No... eso no... - contestó Sunny suspirando y bajando la mirada.

- Pues entonces no quiero oír nada más - dijo soltándola.

- ¿Me... odias? - cuando Sunny preguntó aquello, la verdad alcanzó a Chad como si de un rayo se tratara. No la odiaba. Él había creído que después de lo que le había hecho sí era así, pero al oírlo saliendo de su boca se dio cuenta de que no. Era imposible que Chad Dylan Cooper odiara a Sunny Munroe. Lo que sentía por ella era más bien todo lo contrario. Ni aunque lo traicionara de mil maneras distintas o le hiciera las peores jugarretas del mundo, nunca la odiaría. Ella era su Sunny, y la quería así. Simplemente no podía odiarla.

- No puedo... - susurró, y salió huyendo lo más rápido que pudo de aquel pasillo.

***************

Después de cerrarle la puerta en las narices a Chad y Sunny, Jesse respiró hondo, intentando calmarse, antes de darse la vuelta y encarar a Miley. No lo consiguió, pero la encaró igualmente.

- Me has mentido - dijo mirándola fijamente.

- No te lo tomes como algo personal, Jesse - contestó Miley -, le he mentido a todo el mundo.

- Habrá alguien que lo sepa - aventuró Jesse -. ¿Quién? - Miley suspiró. Jesse se lo había tomado aún peor de lo que esperaba, podía verlo en sus ojos, se sentía altamente traicionado. Se acabó, se dijo Miley. Si le quedaba alguna oportunidad de poder estar con el chico que quería, acababa de volar. Y encima Chad y Sunny también se habían enterado. Miley podía notar como todo su mundo se desmoronaba a su alrededor...

- Pues... mi padre y mi hermano, Lily y Oliver, y Jake - enumeró - ... ah, y todo Crowley Corners, pero fueron tan amables de guardarme el secreto - recordó con cariño.

- ¿Lily y Oliver?

- Sí, son mis mejores amigos. Los conoces... son Lola y Mike - explicó Miley.

- Parece que lo de las dobles identidades se ha puesto de moda - dijo Jesse sarcástico.

- No lo estás entendiendo, Jesse... - suspiró la chica.

- ¡Pues explícamelo! - gritó enfadado -. Lo único que entiendo es que te debes de haber reído bien a gusto de mí.

- ¡No! - exclamó Miley -. Eso nunca, Jesse.

- Lo bien que te lo habrás pasado volviéndome loco, primero como Hannah y después como Miley...

- Por si no lo recuerdas fuiste tú el que me rechazó como Miley... y todo porque sigues enamorado de Hannah - dijo Miley susurrando la última parte, aunque Jesse la oyó.

- ¡Pero Hannah eres tú! - exclamó frustrado.

- No, no soy yo, eso es lo que no entiendes. Hannah Montana es un alter ego, un personaje que utilizo para poder cumplir mi sueño y seguir teniendo una vida normal - explicó.

- Miley, no se pueden tener las dos cosas... No se puede tener todo en esta vida.

- Llevo más de tres años haciendo esto, creo que ya he demostrado que sí puedo tener las dos cosas. Lo mejor de ambos mundos ¿recuerdas?

- ¿Ah, sí? ¿Y cuántas veces te ha explotado tu maravilloso secreto en la cara? - Miley se quedó callada. Demasiadas veces, pensó suspirando. Cuando tuvo que contárselo a Lily, cuando Oliver se enamoró de Hannah, cuando tuvo que decírselo a Jake y luego pasar por el temor de que se lo contara a todo el mundo, cuando ocurrió el incidente en Crowley Corners con Travis y aquel paparazzi, en aquel momento con Jesse... y seguro que se olvidaba de algunas cuantas más. Miley bajó la mirada -. El que calla, otorga - dijo Jesse ante el gesto de la chica.

- ¿Alguna vez has tenido un sueño? - preguntó Miley aún sin levantar la cabeza -. ¿Alguna vez has deseado algo con todo tu ser pero te ha dado demasiado miedo enfrentar las consecuencias de conseguirlo? Tenía trece años cuando decidí que quería ser cantante, que la música era lo que más me gustaba, pero no quería perder mi vida. Mi padre me ofreció una salida, y la acepté. ¿Puedes culparme por ello? - preguntó con la voz quebrada. Ahora fue el turno de Jesse para quedarse callado.

- ... No - admitió al final -. Pero sigo sin entender qué tipo de diversión sacas de destrozarme la vida - Miley abrió la boca para negar eso, pero Jesse siguió hablando -. ¿Quieres saber qué era lo que quería decirle a Miley? - preguntó, pero ni siquiera le dio la oportunidad de responder. Lo dijo de todas maneras -. Que Hannah ya no me interesa porque ahora me interesa ella. Que no podía entender cómo había habido un flechazo tan fulminante entre nosotros, pero que siento lo mismo que ella. Pero ahora todo tiene explicación. Lo que ha pasado ha sido que me he enamorado dos veces de la misma chica - y antes de darle la oportunidad a Miley de reaccionar, salió del camerino dando un portazo.


Tres capítulos para el final…