Capítulo 13: Liberación
Harry no era capaz de entender qué había de malo en que Cho les contara a sus amigos que él era su novio.
Después de más de dos meses y medio, la asiática aún no había podido sincerarse con sus amigos diciéndoles que mantenía una relación con un chico de sexto curso.
Harry podía comprender que fuera difícil de explicar… al fin y al cabo lo que había entre él y Cho era ilegal por varias causas… pero el ojiverde sentía que a Cho le avergonzaba hacer pública, a los ojos de sus allegados, su relación. Y eso estaba desquiciando a Harry. No le dolía, le enfadaba.
Como casi todo.
Ni él mismo sabía por qué parecía molesto con prácticamente todo, pero así se sentía. Sentía furia en su interior… y Cho no ayudaba a paliarla.
Además le ponía de mal humor consigo mismo el ver que no conseguía amar de verdad a Cho… se sentía mal por ella y por él… lo había intentado de todas formas, pero cuanto más lo intentaba menos capaz de veía de enamorarse de la chica.
Se había alejado aún más si cabía de Hermione. El azabache pensaba tontamente que si no tenía mucho trato con la castaña, quizás sería mucho más fácil que su corazón se fijara en Cho… pero al alejarse de Hermione sólo había conseguido extrañarla mucho más y no dejar de pensar en ella… a todas horas sus ojos preciosos ojos miel se metían en su mente… incluso había besado a Cho pensando en Hermione… y se sentía repugnante por hacer eso con la asiática…
Pero lo había intentado todo y no obtenía los resultados que quería… por eso le molestaba tanto que Cho no accediera a presentarle a sus amigos como su novio… Harry pensaba que quizás si Cho daba ese paso, a lo mejor su relación se podía asentar y su corazón se centraba en vez de correr siempre con Hermione. Pero no, Cho sólo parecía avergonzarse de él porque era más pequeño… ya quisiera Harry ser un niño que no tuviera que lidiar con un corazón enamorado de la chica equivocada.
Un día le contó a Ron su frustración, aunque omitió la parte de no poder olvidar a Hermione, puesto que sabía que el pelirrojo le regañaría y le repetiría incansablemente lo mal que lo pasaba si quería a Hermione, cuando tenía que centrarse en disfrutar de Cho.
- Pues amigo… ponle un ultimátum, no se me ocurre otra solución.
- ¿Y si me deja?
- Si sigues así, al final la vas a dejar tú… yo al menos quemaría todos los cartuchos disponibles.
- Pero… hombre, la semana que viene es el cumpleaños de Cho y ha organizado una fiesta con sus amigos en un local en Hogsmeade…
- Pues ya está Harry, tienes que decirla que o vas con ella a la fiesta o no puedes seguir así. Seguro que no se resiste a perderte.
- No estoy muy seguro de seguir tus consejos… pero tiene sentido lo que dices… así que…
Harry se estaba preparando para ir a la fiesta de Cho aquel 22 de Abril. Tal y como Ron le había dicho, la chica no le quiso perder y accedió… esa noche conocería a los amigos de novia… quizás aquel día fuera el principio hacía el amor…
Cuando terminó, bajó al hall de Hogwarts a esperar que Cho bajara, y la chica no tardó mucho. Llevaba un vestido algo escotado negro con vuelo por la rodilla y un abrigo blanco encima. Iba muy guapa.
Los amigos de Cho eran mayores… eso ya lo sabía Harry, pero eran más mayores de lo que creía… algunos hasta tenían veinticinco años… aunque la edad que más se comentó aquella noche fue la de Harry: dieciséis.
Por todos lados el ojiverde tenía que oír una alusión a su edad y a su madurez. Se sentía estúpido entre tanta gente que se creía mayor y que para él parecían más críos que él con tanta burla.
Al final optó por sentarse en un taburete al final de la barra, pero no tener a Harry cerca no impedía que los graciosos amigos de Cho siguieran bromeando.
Pero ni una sola de las palabras que le dijeron aquellos idiotas afectó tanto a Harry como las risas que les dedicaba Cho ante cada broma. Ella reía sus burlas, ella se reía de las bromas que sus amigos hacían de su relación… se reía de él… y Harry supo que jamás podría amarla. Y se arrepintió de cada segundo que había compartido con Cho, se arrepintió de cada noche a su lado, se arrepintió de haber alejado a Hermione por alguien que no valía la pena.
Y se fue dejando su pequeño regalo en la barra. Ya hablaría con Cho en otro momento, pero no podía seguir allí viviendo esa farsa.
Todo había salido mal.
Pero nadie tenía la culpa, Harry no podía culpar a nadie porque algo que jamás debió empezar tocara a su final.
El ojiverde estaba en la Sala Común, solo, como de costumbre. Acababa de volver de hablar con Cho. Había ido a la habitación de la chica después de comer ese domingo.
Flash Back
- ¿Por qué te fuiste sin decirme adiós?.-preguntó Cho jugueteando con el pequeño paquete que Harry la había dejado en el local. Aún estaba sin abrir.
- Porque no podía estar allí.
- Encima que te llevé, ¿me haces esto?. ¿Por qué te comportas así, Harry?
- ¿Cómo me comporto?, ¿me comporto como un niño?
- No he dicho eso…
- Pues anoche parecías muy feliz mientras todos lo decían.
- Harry, eran bromas de mis amigos, ellos son así…
- Perdona que no entienda que te rieras con ellos de nuestra relación… si ser maduro significa reírte de su pareja, me alegro de ser un crío.
- Harry, no digas eso… no saques las cosas de contexto.
- No saco nada de contexto Cho… si te hubiera llevado a una fiesta con chicos de mi edad y ellos se hubieran reído de que una chica de veintiún años esté conmigo, ¿crees que me habría reído con ellos?, ¿cómo te hubiera sentido tú?.
- No sabía que te había molestado… yo…
- Tú nada Cho, de verdad, no te culpo… simplemente es que me tenía que haber dado cuenta antes que esto no podía funcionar por mucho que me esforzara…
- No digas eso… no te quiero perder Harry.-dijo la chica abrazándolo con fuerza, pero Harry la soltó.
- Creo que nunca me has tenido de verdad.
- Pero.-dijo Cho mirándolo perpleja.-tú y yo… pensaba que esto era importante…
- Sé que tú y yo hemos intimado… y ocurrió porque pensaba que te podía llegar a amar… pero no puedo… y estoy cansado de luchar contra mis propios sentimientos. Lo siento, pero esto terminaría pasando tarde o temprano.
- Harry…
- No digas nada, de verdad. No te culpo por nada, sólo siento haberme dado cuenta tan tarde de que lo nuestro no tenía futuro.
- Sí lo puede tener… si nos esforzamos tal vez…
- Llevo mucho tiempo esforzándome y he acabado perdiendo por ello a la persona que más quería.-las palabras habían salido de su boca sin pensar y se arrepintió de su sinceridad.
- La persona que más querías… ¿se trata de Hermione verdad?
- No te dejo porque esté con ella ni nada parecido.
- No he dicho eso. Te estoy preguntando si la quieres a ella.
- La amo.-dijo Harry haciendo que sus palabras inundaran la habitación.
- Siempre lo supe… pero pensé que conseguir que la olvidaras conmigo.
- No te ofendas… pero creo que nadie podrá hacer que la olvide.
- Será mejor que te vayas…-dijo Cho tendiéndole el regalo.
- Es tuyo, quédatelo.
- No… seguro que es perfecto… y no quiero verlo, no después de saber que tu corazón nunca fue mío…
Harry tragó saliva, no quería que Cho se sintiera mal.
- Lo-lo siento Cho, nunca quise hacerte daño.
- Tranquilo Harry… ya sabes lo que dicen… nunca sabes lo que tienes hasta que lo pierdes… quizás siempre pensé que te tenía muy cerca, y ahora es cuando me doy cuenta que debí hacer más…
- Como dije… no creo que hubiera servido de nada. Lo siento… quizás podamos ser amigos.
- No quiero ser tu amiga… en dos semanas terminan mis prácticas… me habían ofrecido seguir en Hogwarts… pero creo que diré que no.- Harry se acercó a la chica y la besó en la frente… era un adiós definitivo… y no sentía dolor por ello.
Fin Flash Back
Ahora con su propio regalo entre las manos, Harry observaba las llamas moverse en la chimenea. Pese a estar en Abril, aún hacía frío.
En un impulso tiró el regalo al fuego alimentando de ese modo las llamas.
Sabía que debía sentirse mal, dolido o triste por la ruptura… algo… pero Harry sólo sentía liberación, como si aquellos meses hubiera vivido cada momento sin ser él mismo y ahora volviera a sentir.
Lo único que le dolía era haber perdido a Hermione… no había hablado con ella en semanas… no habían hablado de Cho…no la había consolado cuando la veía triste… no la había preguntado por su ruptura con Seamus…
Recordaba cuando se había enterado de aquello… su corazón se había retorcido de placer, pero ya había comenzado su plan de olvidarse de Hermione y fingió… y siguió fingiendo mucho días… mucho tiempo… hasta que no pudo más.
- Yuntemo.
El retrato de la Señora Gorda se abrió y apareció Hermione cargada de libros. Harry sin pensarlo se levantó a ayudarla.
- Hola, déjame que te ayude.
- Ho-hola Harry… no hace falta, yo puedo sola.
- No seas cabezota.-dijo el ojiverde mientras le quitaba tres gruesos libros de las manos a Hermione.
- Gracias por la ayuda, pero podía con todos los libros sola.
Hermione evitaba mirarlo a los ojos y Harry la sentía tensa… y aquello sí que dolió al azabache.
- Hermione… ¿podemos hablar?
La castaña no se esperaba aquella pregunta y miró sorprendida a Harry. Después de mucho tiempo, miel y verde se volvían a encontrar navegando mutuamente.
Hermione asintió suavemente y los dos chicos se fueron a sentar en el cómodo sofá de la Sala Común de los leones.
- ¿Cómo estás?
- ¿De eso querías hablar?
- Me preocupa cómo estás.
- Pues durante varios meses mucho no te has preocupado…
- Lo siento, de verdad… tengo mis razones para lo que hice, pero ahora sé que cometí un gran error…-dijo Harry acariciando la mano derecha de Hermione suavemente.
- No tienes nada que sentir Harry…
- Te aseguro que siento muchas cosas que hice, no sabes cuántas…
- Harry, de verdad no me importa… bueno sí me importa, pero no tienes que pedirme perdón, de verdad.
- Herms… sé que sabes lo de Cho. Ron me lo dijo… y quise hablarlo contigo, pero creí que no sería buena idea…
- ¿Por qué?
- Porque tenía que alejarme de ti para poder sacarme todo lo que llevaba dentro... estaba como un tonto enamorado de ti, y no podía seguir sufriendo… tenía que olvidarte.
La chica sintió que Harry la arrancaba el corazón… él ya no sentía nada por ella… la había dejado de lado para amar a Cho libremente.
- Hiciste bien Harry… espero que tu relación con Cho vaya bien.
- Bueno… de hecho hoy hemos cortado.
- ¿Qué sucedió?
- Se avergonzaba de mí, de que fuera más pequeño que ella.-dijo mintiendo en parte el azabache.
- Yo lo siento Harry… debes estar muy mal, seguro que la querías mucho.
- No sé cómo me siento… es algo extraño haber roto con Cho, fue una relación intensa…-dijo Harry mientras se sonrojaba desviando la mirada al suelo y haciendo que Hermione se retorciera por dentro al entender las palabras de Harry.
- Sexo, ¿no?
- Sí… cambia las cosas… bueno, supongo que tú me entiendes, tú y Seamus… ya sabes.
- No, no.-dijo Hermione siendo esta vez ella la que se sonrojaba.-yo y Seamus nunca tuvimos relaciones.
- Vaya, lo siento, pensé que sí.
- Tranquilo, no pasa nada… estábamos hablando de Cho…
- La verdad es que sólo quería hablar contigo y pedirte perdón por lo tonto que he sido. Espero que puedas perdonarme.
- Yo sólo quiero que estés bien Harry.
- Lo estoy… pero estaría mejor si volviera a ver tu preciosa sonrisa.-dijo Harry y Hermione no pudo más que sonreír… y aunque hubiera querido no habría podido no hacerlo.-Ves, así estoy mejor.
- Creo que será mejor que me suba ya… es algo tarde y mañana hay clase…
- Sí, claro, no te quería entretener.
- Tranquilo… me alegra haber hablado contigo. Adiós Harry.-dijo antes de coger sus pesados libros y subir las escaleras mientras un cosquilleo habitaba en su interior… Harry y Cho se habían acostado… Harry quizás ya no la amaba… pero el solo hecho de volverle a tener cerca hacía que Hermione se sintiera plena.
Harry por su parte la vio marchar hacia su habitación… sintiéndose aún más liberado… aquel día se había quitado muchos pesos de encima… uno de ellos, el saber que Seamus nunca le hizo el amor a Hermione… quizás era injusto pensar en eso, pero no podía sentirse más feliz que aquella noche.
