Capítulo 13: Carta

Habían pasado un mes desde su llegada a Tierra Santa por el Mediterráneo. Su viejo amigo tenía razón al decir que aquella no era cualquier batalla. Cristianos contra musulmanes, por su tierra, combatían hasta el último aliento. En el primer momento al llegar a la batalla, tuvo la sensación de no estar a la altura, pero estaba decidido, tendría que soportar aquello hasta que seis meses pasaran, su fecha límite de estancia en aquel infierno de sangre, dolor y muerte.

Tenía la esperanza de que aquella carta que tanto le costó escribir le llegara. Sabía que ella había llegado a la capital y que se hospedaba en un conocido hostal, todo gracias a la que una vez fue su amor, los motivos de ella al darle tal información fueron para que se diera cuenta del sufrimiento que le había causado a Kagome. De verdad a esa mujer la gustaba jugar con la gente.

En otro lugar... Al llegar al hostal un hombre se acerco a Kagome y le dio un pequeño sobre. Se cerró en su habitación, se sentó en el borde de la cama, sacó la carta del viejo y arrugado sobre y se dispuso a leerla.

Kagome ahora lo comprendo todo y siento no haberme dado cuenta antes. Se que no puedo revivir a tu padre, se que no puedo reconstruir tu casa y con ella tus recuerdos y, sobre todo, también se que no puedo reparar todo el mal que te hice. Ahora que se la verdad solo me martirizo pensando en como hubiera sido si me hubiera dado cuenta de esto antes.

Al ver tus ojos por última vez sentí como si una daga fría y dolorosa me atravesara el pecho llevándose con ella toda la felicidad que estando contigo había recuperado. Se que pedirte disculpas por mi parte es un acto egoísta, pero no puedo vivir pensando que me odias, que no quieres volver a verme, porque eres lo único y más importante que tengo. No había tenido valor para decirte esto antes, perdóname.

Ahora mismo te escribo esta carta desde Tierra Santa. Volveré en dos meses, si tus pensamientos sobre mi han cambiado házmelo saber a mi vuelta, porque te buscare hasta debajo de las rocas si hace falta. Si no han cambiado, lo entenderé.

Se que estás en la capital, buscando indicios de quién mató a tu padre, por lo que veo ya te diste cuenta que en eso nada tiene que ver Kouga. Pero te quiero decir una cosa, mejor, te quiero dar un consejo. Se que es muy difícil lo que te pido, pero no es por mi bien sino por el tuyo. Olvídate de todo, deja estar la búsqueda del asesino. Piénsalo bien, vengarte de él no va a resucitar a tu padre, eso solo te hará mas daño, abre los ojos por favor, tú no eres así, nunca as sido una persona vengativa y fría, todo lo contrario, eras cálida y llenabas de felicidad al que estaba a tu lado. Olvídate de esto por ti, por tu padre. Él nunca hubiera querido que cambiaras para vengar su muerte. Recapacita por favor. Te lo suplico.

Ansío el día de mi vuelta para saber de ti, espero que no cometas ninguna temeridad.

Atentamente, Inuyasha.

Una oleada de sentimientos sacudió a Kagome. Sus ojos se habían vuelto cristalinos y por su mejilla corrían las lágrimas sin cesar. Si, él le había hecho mucho daño al irse con aquella mujer, pero aun así le amaba, no lo podía remediar. Y en la muerte de su padre y la destrucción de su casa no había tenido nada que ver, de eso no lo podía culpar. Lo que no entendía era porque le decía esto justamente ahora, cuando no sabía si volvería vivo de Tierra Santa. Por otra parte, lo que le pedía era… ¡No podía olvidarse de todo tan fácilmente! Pero entonces, la imagen de la su padre le vino a la mente. Él tenía razón, su padre nunca hubiera querido esto para ella. Las ganas de saber quien era el asesino se esfumaron.

- Volvemos.

- ¡¿Qué?!- Miroku y Sango ahora si que no entendían nada, cómo podía ser que días antes no podía dormir por la sed de venganza y ahora les pedía volver. Algo tenía que haber sucedido.

- ¿Qué ha pasado para que ahora nos digas que volvemos?- al final fue Sango la que se decidió a pronunciar aquella pregunta que estaba en sus pensamientos.

- He abierto los ojos. La venganza no devolverá a la vida a mi padre. Además, yo no soy una persona vengativa, la ira me cegó pero por fin gracias a él he abierto los ojos.

- ¡Aleluya! Creí que nunca iba a pronunciar esas palabras joven. Pero…un momento ¿quién dice que le abrió los ojos?- Miroku estaba contento y a la vez confuso, ¿quién seria "él"?

- Ayer cuando volvimos al hostal un hombre se acerco y me entrego una carta proveniente de Tierra Santa.

- ¿De Tierra Santa? ¿Y a quién conoce usted allí? – interrumpió el fraile con gran ímpetu.

- La enviaba Inuyasha.- ahora si que no entendían nada, ¿pero no lo odiaba?- en ella me explicó que la venganza no lleva a ningún camino bueno. Lo malo es que no he podido verlo antes y os he arrastrado con mi locura. Queríais ayudarme a olvidarlo todo, pero hasta que la burbuja no explotó no pude despertar. Por eso os pido disculpas.- de sus ojos volvieron a aparecer las lagrimas.

- Te pido que no llores. No te preocupes por nosotros, somos tus amigos y como tales tenemos el deber de cuidarte.

Prepararon todo para su salida. Cuando ya estaba todo listo, sin más dilaciones empezaron su viaje de regreso.

Llegaron por fin, estaban en la cabaña del bosque, la que antes había sido la casa de Sango. Un mes había pasado desde que salieron de la capital. Miroku y Sango se dieron cuenta que por mucho que su amiga decía odiar y haber olvidado a Inuyasha, no eran más que mentiras para que su corazón se sintiera aliviado. Ella lo amaba y el dolor que le había causado no era intencionado, aunque eso no le excluía del hecho de habérselo causado. Pero aun así, ella seguía queriéndole. Perdonarle sería otro asunto que ver.

- Voy a reconstruir mi casa. No pretendo que sea igual a la de antes, ya no quiero vivir del pasado. Este es el primer paso hacia un nuevo camino, hacia un nuevo futuro.

- Pero mientras, podrás quedarte aquí.

- Gracias Sango.- su sonrisa por fin había vuelto. Aquella joven fría y vengativa había muerto, dejando paso a la chica de siempre.


Gracias por leer, siento la tardanza!!
Esta semana no voy a poder subir seguro porque me voy de viaje
pero prometo que en volver subiré 2 como recompensa ^^

atte: Earand