Quise hacer algo más por el capitulo pasado que no fue de mi completo agrado, lamento sí no he logrado hacer todo más extenso pero muchas cosas lo provocan, bueno, gracias por leerme y comentar intentare responder sus mensajitos aunque soy pésima en eso por que luego dependo de mi celular y este se pone con sus cosas, otra cosa comencé mi ultimo cuatrimestre de la universidad y la cosa se pone ardiente jajajaja deséenme suerte para lograr equilibrar todo y darme chance de escribir y subir capítulos, de nuevo gracias y pasen por SakiLovemuffin subo adelantos, fanarts hots xD y más sobre mis escritos para que se den una idea de lo loca que estoy por esta pareja, saluditos y espero les guste este capitulo.
PD. De mis otros fics me he tomado receso para editar cosas y subir en la brevedad capítulos de buena calidad y darles fin.
CAPITULO 11 Intimidad parte II
Gaara corría tan rápido como sus piernas se lo permitían, tras él iban muchos de los ninjas de su aldea, todos preparados para luchar contra enemigos desconocidos, él corazón del pelirrojo palpitaba rápido como los aleteos de un pequeño colibrí, se sentía ansioso, nervioso y temeroso de no saber con que se encontrarían sus ojos.
—Están cerca señor— dijo uno de los hombres que lo acompañaban, y unos cuantos metros más se encontró con una escalofriante escena, Sari cayó de rodillas mientras sangre brotaba de su boca, Deidara giro sobre sus talones y curveo los labios en muestra de superioridad y arrogancia, estaba complacido de lo que había hecho, Matsuri estaba inconsciente en a unos metros de Sari con su rostro húmedo en lagrimas y herida también, Temari buscó de inmediato a su hermano y noto ese aura oscura que hace años no veía en él, parecía un volcán a punto de hacer erupción y ese maldito de ojos azules soltaba carcajadas provocándolo más, provocando la ira de Gaara.
—Temari… llévenselas de inmediato de aquí.
—Me quedaré contigo.
—No, esto es solo entre él y yo, debo saber antes de matarle ¿Por qué ella? ¡Largo, todos!
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Temari sentía que su corazón estrujarse al ver a Sari tan herida, uno de los ninjas llevaba a Matsuri quien comenzaba a susurrar cosas sobre lo ocurrido, mientras Sari se veía cada vez más pálida y sin vida, su llama comenzaba a extinguirse y temía que esa felicidad y calidez que tuvo su hermano se esfumara en un abrir y cerrar de ojos
Llegaron apresurados al hospital de Suna, Temari miro a Kankuro y le suplico fuera tras Gaara y evitara que más sangre corriera, ella se quedaría con Sari. Rápidamente el movimiento en el hospital se hizo presente, corrían las enfermeras mientras que el médico en turno hacia la valoración en segundos para intervenir a la joven esposa del kage —Debemos hacer una cesárea de emergenia, el producto está débil y su ritmo cardiaco está muy grave.
Temari miraba horrorizada la escena, deseaba tanto que ella y su pequeño sobrino se salvaran.
Los minutos pasaban y no había noticias de Gaara, ni de Sari, Matsuri ya había sido estabilizada pero permanecía dormida por los sedantes ya que se había alterado al despertar, la rubia alzo la mirada y miro al médico acercarse. —Será mejor que vaya por el Kazekage, ella no aguantara mucho tiempo.
Su corazón se estrujo, eel hecho de pensar en lo que sufriría Gaara la aterraba, no deseaba verlo de nuevo solo, sumergido en dolor y desolación.
—El bebé… ¿También morirá?
—Hemos salvado la vida de la niña, está débil pero se aferra a la vida.
Temari salió corriendo en busca de su hermano, debía llevarlo con Sari y que pasara lo que tuviera que pasar.
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No muy lejos de ahí la lucha entre ambos hombres continuaba, Kankuro era inmovilizado por su hermano para que no se entrometiera mientras sus chakra se iba al suelo, estaba agotado física y mentalmente.
Llego su hermana y se planto en la arena de batalla— ¡Detente!
—Debo matarlo...
—Ella está muriendo, deja que nos hagamos a cargo de él, ¡ve con ella!
Deidara limpio un hilo de sangre y pensó en emprender la huida, Kankuro se escapo de la trampa de su hermano y partió tras el rubio, mientras que Gaara caía de rodillas al suelo, Temari corrió y lo abrazo mientras lagrimas saladas caían de sus ojos, estaba colapsando y comenzaba a derrumbarse lentamente.
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Después de un corto camino en silencio y reprimiendo las lagrimas de sus orbes llegó al gélido hospital donde ella estaba debatiéndose entre la vida y la muerte, inmensa impotencia se apodero de él pero debía estar sereno para hablarle a ella, el médico en cuestión lo hizo pasar y ahí estaba ella, bajo esa sábana blanca con su rostro pálido y sus ojos entre abiertos, a pesar de estar pendiendo del hilo de la muerte ella se veía hermosa y llena de paz.
—Es una niña— susurró débilmente.
—Me parece perfecto, debe ser igual de bella que tú.
—Es pelirroja como tú, me gusta que parezca a ti, con que tenga mi mirada me basta.
Gaara se mostró confuso por aquellas palabras ella sonrió y acaricio su mejilla con su fría y pálida mano—Así podrás verme en ella cuando me extrañes…
No dijo nada, ¿Qué podía decir ante aquellas palabras? No quería perderla pero eso era casi inevitable, ese juramento de juntos por siempre se reducía a simples palaras que con la futura guerra se irían con lentitud, ella sería una parte de su historia y jamás habría de nuevo un por siempre para ellos, Sari fue esa luz que lleno su existencia, así como Hinata lo era para Naruto, muy a su modo ellos eran un caso especial quizás sería más sencillo compararse con el Uchiha, ambos llenos de irá y odio, venganza y demás sentimientos hostiles y oscuros, pero él ya había roto su coraza y estaba vulnerable a esos sentimientos que Sari le hizo sentir, esperaba que Sasuke Uchiha lograra abrir los ojos rápidamente y no tuviera que pasar por esto para comprender que simplemente no la había amado suficiente, no la había hecho sonreír lo justo, era tarde para él y no había vuelta atrás deseaba tanto aferrarla a la vida pero no estaba en sus manos, lo que sí lo estaba era encontrar a esos desgraciados y romperles el cuello uno a uno, no sabía sus fines ni los motivos que los llevaron a cometer tal atrocidad pero estaba seguro que era algo enfermo y que sólo buscaba provocar la ira en él, ¿Matar a la mujer que amaba? Era tan descifrable seguramente caería en el juego de esos tipos pero realmente no le importaba morir en el intento.
La puerta de la habitación se abrió dejando ver a una enfermera de cabellos marrones y ojos color miel, empujaba una pequeña incubadora con la bebé dentro, Gaara miro a la pequeña que respiraba con dificultad, había llegado al mundo de forma abrupta y complicada y aun no estaba lista para la vida afuera, Sari comenzaba a cerrar sus ojos y el hecho de estar despierta le costaba mucho, le era casi imposible seguir respirando y el punzante dolor de sus heridas era una tortura. —Cuídala mucho… es nuestra creación y la prueba de que yo he existido Gaara.
Gaara asintió mientras la enfermera se retiraba con un nudo en la garganta al ver tan desgarradora escena, Gaara tomo la pequeña mano de su hija y sintió como esta apretaba su dedo con fuerza, era una niña fuerte, no le quedaba duda y la cuidara tal cual tesoro, receloso de ella y la atesoraría tanto que temería de algún día asfixiarla. Sari le hizo una seña de que se acercara a ella, el Kazekage tomo ambas manos de la chica y se acerco a darle un tierno beso, la extrañaría tanto que su pecho ardía y sus ojos se nublaban ante sus lágrimas de frustración.
En ese tierno beso se fue el último aliento de Sari y ella dejo de existir.
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Se llevó a la cara una mano como gesto de frustración, había caído en eso que llaman muchos placeres carnales y su mente estaba regañándolo mientras su cuerpo se sentía tan relajado y a gusto, Sakura dormía aferrada a su brazo y con ese bonito rostro mostrando una mueca de felicidad, había sido una noche interesante, sintió cosas que jamás se había permitido sentir, en su corta vida había besado un par de mujeres que conoció por el mundo pero nunca se atrevió a llegar más allá por muchos motivos, no quería que nadie se prendera de él y luego se obsesionaran con una loca historia de amor, romance y compromisos, por otra parte otro motivo era el hecho de que una noche de locura trajera consigo una consecuencia, siempre quiso restaurar su clan en muchos sentidos; sacar del lodo el apellido y no ser el único Uchiha por ende no quería dejar niños regados por el mundo, no quería atarse aún porque él quería hacer las cosas bien.
Se detuvo un momento y miro a Sakura, desnuda muy cerca de él y sus ojos bajaron hasta el plano vientre de la chica ¿Qué pasaría si esta noche tenía como consecuencia un bebé?, ¿Eso cambiaria algo entre ellos?, ¿Sakura desearía un hijo con él?
Algo más golpeo su mente, ese contrato, sí eso ocurriera ¿Sakura dejaría a su hijo con él?, eran tantas preguntas que lo comenzaban a torturar.
