NOTAS: ¡HOLA! Les traigo el nuevo capítulo.

Titulo: Aprecia lo que tienes, no lo que perdiste.

Disclaimer: NARUTO es trabajo de Kishimoto; yo solo tomo prestado los personajes.

Autora: Yukihana-Hime. (Y-H)

Aclaraciones:

-...- = Dialogo de los personajes.

~...~ = Flash Back (Recuerdos)

*...* = Pensamientos.


CAPÍTULO 12 - Hermana mayor-


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Aldea Uzushiogakure:

-¡Shin, llego la respuesta de Naruto! -exclamo Isobu en su versión humana, con la apariencia de un niño de 12 años. Cabello corto color vino y ojos amarillos, se parecía mucho a su antiguo jinchuriki; Yagura.

Justo en el momento que iba a dar un paso en el interior de la habitación, una gran explosión se dio en el interior, llenándola de humo negro.

-Cof… cof… -los tosidos de otra persona se hicieron presentes.

-¿Shin? -pregunto inseguro Isobu tapando con su brazo su nariz para que no le entrara el humo.

-¡¿Qué paso?! -Llego agitado un hombre pelirrojo y gran barba, ojos verdes y tez clara.- ¡Shin, ¿ahora qué hiciste?! -exclamo enojado al reparar que otra explosión se hizo presente.

-Cálmate Son Goku.-dijo la otra voz, el humo poco a poco se fue despejando mostrando a un joven pelirrojo, con ojos del mismo tono, alto y de tez clara, más sin embargo gracias a la explosión se encontraba todo polvoriento y su cabellera alborotada.

-¡¿Que me calme?! ¡Haz destrozado otra habitación! -exclamo el oji-verde señalándolo con un dedo.

- No es mi culpa que mi experimento fallara. -dijo infantilmente con un puchero Shin.

-¡¿Qué no es tu culpa?! ¡Tus experimentos siempre explotan! ¡Te dijimos que dejaras de usar pólvora para tus locuras!

-Pero es lo que más necesito para este experimento. -se defendió el joven.

-¿Y qué es lo que estás intentando hacer esta vez? -pregunto una nueva voz.

Los Bijuu y el Uzumaki voltearon hacia la dirección de otra entrada, donde se encontraba un adolescente peli-verde, ojos ónix y piel neutral.

-Oh, Chomei. Hola. -dijo feliz- Estoy intentando crear un fuego artificial que cuando lo lance se divida en cuatro y aquellas cuatro partes de dividan en otras dos para que al final exploten formando una flor de Sakura y que cambie de colores mientras este arriba.

-¿Y todo eso para un simple fuego artificial? -pregunto resignado Son.

-No es un simple fuego artificial, los niños me lo pidieron. -dijo con mohín el oji-rojo.

-Siempre haces lo que te piden esos mocosos. -le recordó Goku.

-Porque es mejor verlos con una sonrisa que sin ella. -rebatió Shin.

-Tsk. -chasqueo la lengua Yonbi, no podía negar aquello.

Desde que llego a la aldea, convivía con la familia de Naruto y con los aldeanos, sin que ninguno fuera hostil, se dio cuenta que era mejor ver las sonrisas de los niños de la aldea a verlos sin ella.

-¿Y bien? ¿Qué me respondió Naru? -pregunto mirando a Isobu.

-Oh, sí.-dijo abriendo el pergamino.-Dice… Me alegra escuchar que las cosas están bien, Shin. Supongo que pronto estarás acá, por lo que te esperamos. Espero que tu viaje sea tranquilo. Cuidado, no te vayas a meter en un lio como siempre lo haces cuando sales de la aldea. Seria genial que te acompañen todos los chicos para asegurarme de que llegaras a salvo aquí, no quiero ni imaginarme que si vienes solo, llegaras con rasguños y golpes por todo tu cuerpo. Y todo porque siempre estás en las nubes. Bien, te esperamos… en especial Karura, ella es la que más te necesita. Pongo la salud de mi hija en tus manos…

-Moo~ ese Naruto me trata como niño cuando yo soy mayor. -se quejó.

-¿Por qué será? -ironizo Goku.

-Naruto-kun maduro mucho desde que tuvo a Itachi y Karura -hablo Chomei- mientras que tú a pesar de ser diez años mayor que Naruto-kun, actúas como un niño descuidado. Bueno, tu apariencia de adolescente no ayuda mucho.

-¡Oigan! ¡Yo soy muy cuidadoso y maduro! -se quejó.

Tanto Chomei y Son se fueron dejando allí a os otros dos, seguir con esa discusión era muy infantil, además de que no tenía sentido, Shin nunca aceptaría que le faltaba madurez.

-¡Shin ve preparando tus maletas! -se escuchó a los lejos aquel grito proveniente de Chomei.

-Ese Chomei y Son. ¿Verdad que si soy maduro y cuidadoso, Isobu? -le pregunto a la tortuga que guardo silencio.

-Shin, ¿quieres que te ayuda a preparar tu maleta? -Pregunto con una sonrisa.- No te vayas a tropezar con tus cosas cuando las vayas sacando.

Ante aquello el pelirrojo se iba a ir al rincón de la habitación a deprimirse como era habitual, pero antes de llegar ahí se tropezó. Escucho como Isobu se aguantó la risa y empezó hacer espirales imaginarios en el suelo con su dedo, aun tirado en el, llorando porque no le tenían confianza y no sabía porque…

Él era muy maduro… ¿cierto?

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Aldea Suna:

-Ya no han de tardar…

Todos miraron el inicio de las escaleras donde se encontraba Karura, Sasuke frunció el ceño ante la ropa de su hija, se notaba desgastada, por no decir que era obvia que fue cortada en varias partes con un kunai. No era ropa digna de su hija.

-Buenos días, hija. -la saludaron sus padres.

-Buenos días.

Karura comenzó a bajar las escaleras, siempre sosteniéndose de la pared. Los hermanos Uchiha dieron con bastante duda unos pasos para acercarse a su nueva hermana, querían hablar con ella, sin embargo al ver como Sasuke se acercaba se detuvieron. Por su parte Mito fue llevada por Kurama y Matatabí al comedor, la pequeña estaba impaciente por desayunar con sus tíos Bijuu antes de salir de casa a divertirse con sus hermanos mayores como siempre.

-¿Que tienes planeado para hoy? -pregunto Gaara desde el sillón que ocupaba.

-Tus tíos quieren saber si tú y tus hermanos quieren pasar tiempo con ellos…-le dijo Naruto, mientras una avergonzada Ino escuchaba la risa de su esposo.

La Yamanaka quería pasar tiempo con todos sus sobrinos pero principalmente quería convivir con la mayor y la mas pequeña, ya que no quería interrumpir la concentración de los mellizos, no quería ser la culpable de distraerlos durante el examen, desde ahora había mucho tiempo para convivir con todos. Sin embargo no sabía qué pensaría Karura, bien podría sentirse agobiada y terminaría odiándola por no darle su espacio.

-Les prometí a los chibis entrenar con ellos y Yuu por la mañana...-La chica detuvo su contestación a la mitad de la escalera al oír pasos detrás de ella, sus hermanos venían jugando. Regreso su atención a la sala aun en su lugar.- Pero claro que me gustaría pasear con mis tíos, principalmente si ellos invitan la comida…

-Por supuesto amor…-aseguro Ino con una sonrisa podría convivir con todos sus sobrinos y su hijo conviviría con sus primos.- Después de su entrenamiento los llevaremos a donde quieran. Sai, paga.

-¿Eh?

Todos rieron por la cara sorprendida del Anbu pelinegro, se sentían bien estando juntos de nuevo, era como si el tiempo no hubiera pasado. Karura retomo los pasos, sus hermanos habían regresado a su habitación posiblemente a buscar algo que olvidaron.

-En ese caso…

-¡Karuraaa!

La pelinegra perdió el equilibrio al bajar el siguiente escalón, protegió rápidamente su rostro con los brazos, esperando el golpe al final de las escaleras. Gaara fue más rápido que Sasuke a la hora de ir a auxiliar a la chica pero no hubo necesidad, la adolescente fue cubierta por arena, la cual la protegía de lastimarse con los peldaños de abajo.

-¡Onee-sama!

Los mellizos Sabaku No bajaron corriendo hacia su hermana, con cada paso que daban la arena iba dejando libre a la mayor, quien se sostuvo con sus rodillas y los brazos en el suelo. Gaara se agacho a su lado, tomándola en sus brazos para que se recuperara del repentino susto. Karura se dejó hacer, nunca negaba una muestra de cariño, temiendo que fuera la última que tuviera.

-¿Estas bien, amor?

-¿Onee-sama estas bien?

-¿Te lastimaste?

-¿Que paso?

-Al menos alcanzamos a protegerte con la arena...

Los mellizos llegaron rápidamente, devolviendo su arena al contenedor que su padre les dio como regalo cuando se graduaron de la escuela. En momentos así, donde su hermana mayor tenía un accidente, agradecían la maldita manía que tenían de cargar siempre con su arena aunque no tuvieran misión. Daban gracias a sus padres por crearles esa costumbre, Gaara siempre les decía que no debían salir sin ella mientras que Naruto les daba la cantinflera.

-Sí, gracias. -Karura con una mano les resolvió el cabello a los mellizos, notaba sus rostros angustiados.- Estoy bien. Su arena me protegió. -aseguro.

-¿Que paso? -pregunto Naruto ayudando a su hija a ponerse de pie, mientras Gaara la examinaba de pies a cabeza ayudado por los mellizos.

-Lo siento. De repente todo se perdió. -contesto Karura una vez de pie y sin ver a su papi a la cara.- Quita esa expresión, no paso a mas… ¡Y ya dejen de registrarme, todos mis huesos están en su lugar! -Exclamo ruborizada, sus familiares eran todo un caso.

-Pero…

A todos se les hacía curiosa la escena, entendían la preocupación por el accidente, mas no así las reacciones un poco exageradas de la familia. Como ninja debería ser obvio que Karura estuviera acostumbrada a recibir algunos golpes.

-Soy fuerte. -Karura le sonrió a su rubio progenitor como él suele hacerlo para ellos, agradecía que su padre la quisiera aun después de su pecado.- Más importante… ¿Qué es lo que estábamos hablando?

-Sobre lo que harías esta tarde…-contesto Gaara dando por terminada su revisión exhaustiva, su hija en verdad no tenía nada por lo que regreso al lado de su esposo.

-Ah, cierto…-la chica golpeo con el puño la palma de su otra mano.- Papá…

-¿Qué? -tanto Sasuke como Gaara se mataron con la mirada al hablar a la vez.

-¿Es en serio? -la Uzumaki ignoro al azabache y enfoco su atención en el pelirrojo, era obvio que se refería a él.- ¿Es en serio, papá? -recalco el parentesco.

-¿Qué cosa? -pregunto el pelirrojo con cierto orgullo al oír al Uchiha gruñir por ser olvidado.

-¿En serio eran necesarias 100 armas ninja de cada tipo? -exclamo indignada, alzando los brazos- ¡No voy a la guerra!

-¿100 de cada tipo? -preguntaron a la vez los mellizos.

Todos dirigieron la mirada al pelirrojo quien solo abrazo a su esposo por la cintura, pegándolo más a él. Naruto reía por lo bajo, le había dicho que su hija reaccionaria así al ir a recoger el encargo de armas que le obsequiarían, pero claro, Gaara nunca hacia caso.

-¿Qué tiene? -pregunto fingiendo indiferencia.

-¡Es mucho! ¡Excesivo! Solo me quedare con 10 de cada una…-decía Karura apuntado a sus padres con el dedo.

-80…

-20…

De ese modo padre e hija comenzaron a discutir por la cantidad de armas que la adolescente aceptaba y que Gaara demandaba que tuviera, olvidando que tenían compañía. Para todos era obvio lo bien que se llevaban el Sabaku No y la chica, incluso los mellizos se notaba que adoraban a su hermana, ya que se habían unido a ella en contra de su padre. Una alianza contra el Kazekage. Los pelirrojo menores aseguraban que esa cantidad sería suficiente para su hermana, era la mejor después de todo.

Sasuke observo con cierta envidia como su hija a pesar de discutir con el mapache, tenía una sonrisa en el rostro, una que no era dedicada a él. El movimiento de Sarada al pegarse más a su hermano, lo hizo observarlos, sus ojos negros estaban vacíos, el único sentimiento que logro ver fue el de la envidia. ¿Qué era lo que envidiaban sus hijos? Bueno, era claro para él que sus otros hijos debían envidiarle mucho, Karura había mostrado ser una verdadera Uchiha de no ser por esa actitud tan hiperactiva igual a Naruto, pero eso se le perdonaba, era hija de su rubio y él.

-¿Por qué no paramos esto aquí? -pregunto Naruto con una sonrisa deteniendo la pelea.

-Pero…

-Tenemos compañía y los chicos aun no desayunan.-rio un poco al ver los pucheros de su familia, incluso Gaara había hecho uno.- Amor, te dije que ella no las querría. Así que ahora no intentes forzarla. -el pelirrojo asintió- Y Karura…-su hija le puso atención.- Quédate con la mitad…

-Pero…

-Sé que no vas a una guerra, pero tu padre tiene una razón poderosa para esto…

El rubio ignoro la mirada fulminante de Sasuke cuando hizo referencia a la paternidad, para él una cosa es que le dijera la verdad y otra muy diferente es que Gaara perdiera ese puesto. Su esposo era quien se había ganado el papel de padre de crianza de Karura e Itachi. Y aunque él lo quisiera eso no cambiaría.

-…Escúchalo antes de seguir negándote… Por favor…

-Está bien.- acepto después de suspirar, colocando sus manos en la cadera.- ¿Cuál razón?

-Tu protección…

-Ya dije que se cuidarme sola…-repitió la pelinegra un poco dolida.- ¿Es que acaso no me crees capaz de cuidarme? ¿No confías en mis habilidades?

-Confió mi vida en ti. -aseguro el pelirrojo tomándola de la mano.- Y confió en que Yuu siempre te protegerá… Aun así, no puedo confiar en los peligros alrededor de tu sueño…-continuo al ver que lo interrumpiría- Sé que no puedo tenerte encerrada y mucho menos pegada a mí, es por eso… Si algo te pasara al no estar cerca de mí… No quiero pensar en ello… Naru y yo no sabríamos que hacer… por favor acepta las armas que te ha dicho tu papi…

-¡Eres un exagerando! -exclamo la chica.

Los mellizos rieron y Naruto miro la escena con una sonrisa, esa frase era la aceptación de la mayor, la cual abrazo con una sonrisa a su padre, no podía negarse, no quería hacer pasar a sus padres de nuevo por una perdida, y si el aceptar unas ridículas armas los tranquilizaba, lo haría por ellos.

-Bueno, ahora que ya está arreglado. -Los mellizos se abrazaron a la cintura de su papi, mientras el pelirrojo y la pelinegra miraban al único rubio de la familia sin romper el abrazo.- Karura, hay dos personitas que quieren hablar contigo desde que despertaron…

-¡Ah! Es la chica interesante. -exclamo con una leve sonrisa Yashamaru al notar a Sarada.

-¡Y el chico con quien Shiki rivalizo! -Kushina señalo a Ryuu, ante la mirada curiosa de Naruto.

Los hermanos Uchiha se tensaron y un leve tono rojo se instaló en sus mejillas al ser el centro de atención de Karura por culpa del señalamiento de los pelirrojos. Sasuke bufo molesto, su primogénita incluso le ponía más atención a sus otros hijos en vez de a él, y aunque nunca lo admitiría, le molesto un poco el interés repentino del pelirrojo con Sarada.

-¿Interesante? -pregunto Naru con una sonrisa.

-¿Con Shiki? -pregunto ahora Shikamaru.

-¡Sí! -contestaron los mellizos girando alrededor de los hermanos Uchiha, quienes se quedaron estáticos al ser el centro de atracción de los mellizos, que los revisaban de pies a cabeza.

Los otros niños de Konoha reían ante las expresiones que estaban mostrando de repente los niños más serios de su generación, los jóvenes Uchiha estaban colorados por la vergüenza.

-¿Que necesitan de mí? -pregunto Karura soltando el abrazo y quedando frente a sus medios hermanos de la aldea de la hoja.

Los hermanos desviaron la mirada al lado o a bajo, evitando enfrentar sus ojos negros con los de la chica de coletas, no eran muy expresivos y cuando intentaban serlo, en ocasiones salían lastimados por las otras personas que no les entendían y malinterpretaban sus palabras.

-Bueno... nosotros...-Sarada tenía sus mejillas rojas, no sabía cómo encarar a la contraria.-Lo que pasa es que...-a Karura se le hizo tierno lo nerviosa que estaba Sarada, le recordaba un poco a Kushina cuando estaba cerca de Yuu cuando era más pequeña.- Es que anoche, Naruto-san... nos dijo...

-¡Sabemos que eres nuestra hermana y queremos...!-el repentino valor de Ryuu se vino abajo al tener la cara de Karura muy pegada a la suya.

Shikamaru, Temari, Naruto y Gaara cubrieron su boca con una mano para evitar que la sonrisa que tenían la vieran, sabían que la pequeña Uzumaki se ponía muy cerca de ellos y, les miraba directamente para intimidarlos un poco y ver sus reacciones, una costumbre que obtuvo después de viajar muy seguido con Shin.

-¿Quieren...? -alentó a que continuaran.

-¿Hermana? -preguntaron los mellizos pelirrojos, mirando a los tres pelinegros e interrumpiendo la conversación.

Era verdad que desde que vieron a esos hermanos pelinegros sintieron algo, además no negaban las similitudes físicas entre los tres pero... Miraron a sus padres en busca de respuestas, sabían que los gemelos no eran hijos de su papá, pero en realidad nunca pensaron en el otro padre de los mayores. Naru les sonrió y Gaara asintió, confirmándoles el parentesco. Analizaron rápidamente la situación; si esos chicos eran los medios hermanos de Karura e Itachi, significaba que la madre o el padre era el que compartían... miraron a Sakura, descartándola de inmediato al no tener similitud física... eso daba...

-¡¿El tío Sasuke?! -varios de los presentes se taparon los oídos ante el doble grito.

Las cabecillas pellirrojas observaron al azabache que los miraba con cierta molestia, no podían creerlo. ¿Aquel hombre era el otro padre de sus hermanos mayores? Su héroe se había convertido en el villano de la historia. No era secreto para ellos que Karura odiaba a su verdadero padre, era por esa razón que nunca les intereso saber quién era, si la mayor lo odiaba, ellos querían a aquel tipo lo más lejos posible de su hermana.

-¿Verdad que es fatal? -fingió el tono juguetón con el que les pregunto a su hermanos pelirrojos, temía que la rechazaran, nunca les dijo por eso mismo.- ¿Yashamaru? ¿Kushina?

Naru se arrodillo al lado de sus pequeños que parecían en shock observando a los pelinegros, uno a uno. Karura permanecía expectante, no sabía cómo reaccionarían. Cuando el rubio les iba a hablar, otro grito inundo el cuarto, mientras los mellizos salían de la sala para ir a buscar a Kurama y Matatabí con una gran sonrisa.

-¡Ku-chan, onee-sama es casi una diosa!

Los restantes de la familia Sabaku No se miraron entre sí, riendo poco después ante la repentina alegría de los menores; y es que para los mellizos tanto Naruto como Sasuke eran considerados casi dioses por los relatos que escucharon de ellos en la guerra. Era por eso que el "renegado" era su personaje favorito, porque era el único que podía rivalizar con su papi cuando se trataba de una pelea.

-¿Es que acaso no pueden tomarse algo en serio? -Gaara sonrió ante las palabras de su hija revolviendo sus cabellos, aunque no lo demostraba sabía que esa reacción para Karura era un gran alivio.- Volviendo a lo importante…-fingió toser un poco, regresando su atención a los Uchiha, quienes estaban confusos.- ¿Qué es lo que desean de mí?

-Bueno… ya que tenemos la misma sangre…-Sarada guardo silencio ante la expresión molesta de la mayor.- Nuestro padre…

-Si les preocupa que les quite a su padre, no se preocupen. -dijo de manera cortante, algo involuntario ya que cuando se trataba del azabache su mente se nublaba.- No me interesa. Por mi parte, incluso les doy un moño con tal de que se lo lleven lejos. No me interesa nada que…

-¡No! -Karura enmudeció ante el repentino grito de sus hermanos de Konoha.

Sasuke iba a decir algo, pero su voz murió ante el grito de sus hijos, lo cual le sorprendió, ellos nunca habían alzado la voz en su presencia.

-No se trata de eso…-aseguro Sarada regresando a su tono normal.

-No nos importa que pase contigo y Sasuke…-continuo Ryuu viendo fijamente a la Uzumaki, quien no podía ocultar su rostro confuso igual que los presentes, los pelinegros nunca se habían referido por su nombre al hablar de su padre.- Lo que Sasuke hago no nos importa…

En el interior de Sasuke algo que desconocía, o más bien, algo a lo que nunca le dio importancia, se quebró. Nunca había escuchado su nombre por boca de sus hijos, quienes siempre lo trataban con respeto, por lo que se limitó a obsérvalos pero en ningún momento ellos le dirigieron la mirada, ¿qué era lo que pasaba?

-Nosotros… nosotros solamente queremos saber si podemos convivir contigo…-Sarada la tomo de la mano, fijando sus ojos negros en los contrarios.- Eres nuestra hermana…

-Media…

-No. Nuestra hermana, igual que Itachi…-Ryuu lo dijo de manera seria.

Karura abrió los ojos sorprendida, no sabía que su papi les diría sobre Itachi. Busco rápidamente la mirada de su padre, quien se la regreso con dulzura acompañada de una sonrisa. Negó en su interior, la situación no era como se la imagino, debió haber estado cuando sus padres les contaron. Los Uchiha no debían saber de Itachi. Ellos no. O más bien, Sasuke no debía saberlo.

-…Los dos son nuestros hermanos…

-Naruto-san nos contó mucho sobre Itachi…-Sarada tenía una sonrisa en su rostro- Nos hubiera encantado conocerlo. Por lo que si no es mucha molestia queremos que nos hables de él…

-Nuevamente no estás sola para llevar la carga de tener la sangre Uchiha, nosotros también compartimos eso contigo…

Cerro los ojos y los oculto bajando la cabeza, el nombrar repentinamente a su hermano mayor era un golpe bajo. Pensaba jugar un rato con ellos y luego dejarles en claro su sentir, pero todo quedo en el olvido ante la mención de su gemelo… *Itachi… Nii-san… Mi hermano…* Siempre ocultaba su dolor cuando se trataba de él, no sentía que tuviera el derecho de que alguien más la consolara cuando ella era la culpable de su perdida.

Itachi era el hermano, hijo y seguramente se convertiría en el hombre perfecto, ya que lo era siendo un niño. Él se desvivía por sus hermanos menores, y ella se prometió cumplir con su papel… Siempre vería por el bienestar de los mellizos y Mito, se lo debía… Pero ahora tenía otros dos hermanos, conocía de su existencia desde que supo la verdad pero nunca hizo algo por verlos, no lo creía necesario, ellos estaban con Sasuke, con su madre… Ahora sabía la verdad sobre la vida de ellos y llegaba el momento de ver que haría… ¿Qué es lo que hubiera hecho Itachi?

Toda la sala quedo en silencio en espera de alguna reacción de parte de Karura. Ryuu se había unido a Sarada y había tomado la otra mano de la mayor, lo que decían era de corazón, y esperaban que en esta ocasión fuera entendido. Querían tratar con su hermana mayor.

*Mayor…* eso era nuevo para Ryuu, quien siempre ocupo ese rol. Una leve sonrisa se instaló en su rostro al pensar que ahora él también podía tener un privilegio así.

-Díganme algo…

-¿Qué? -preguntaron a la vez, apenas y habían escuchado el murmullo de Karura que se negaba a alzar el rostro.

-¿En verdad nos ven como sus hermanos? ¿A Nii-san y a mí?

-Sí. -respondieron con seguridad después de unos segundos y es que la voz de la mayor apenas se escuchaba.

-¿Incluso si yo hiciera algo que los lastimara?

-Sí. –repitieron con determinación.

Sarada y Ryuu pensaban que seguramente se refería a lo ocurrido con Itachi, por lo que no dudaron en responder y, es que al oír sobre el pasado de boca de Naruto y Gaara no les quedaba duda de que Karura no tenía culpa de lo ocurrido aquel día.

-Bien. -la Uzumaki sonrió ladinamente sin alzar el rostro.- En ese caso permítanme darles un regalo, pensaba hacerlo después del examen pero no me han dejado de otra.

Los hermanos Uchiha se miraron entre ellos, no entendían las palabras de Karura. Al regresar su atención a la contraria, lo que vieron los sorprendió y por inercia la soltaron. Nunca esperaron que su nueva hermana tuviera el Mangekyo, solo lo habían visto una vez y fue durante un enfrentamiento de Sasuke para protegerlos de unos ninjas que querían raptarlos por su poder ocular nulo.

Algunas lágrimas rebeldes resbalaron por la mejilla de Karura, a la par que levantaba el rostro y miraba a sus hermanos menores con su poder ocular. Para Sasuke y Sakura todo fue tan rápido. Al momento en que sus hijos soltaron a la primogénita de Naruto, ella los golpeó en el estómago, a la par que una sonrisa de lado un tanto orgullosa se posaba en sus labios.

~Y no sabes lo infeliz que me hace eso... No te imaginas la desgracia que significa para mí, el hecho de que aquella maldita sangre recorra todo mi cuerpo con cada latido de mi corazón...~

Las palabras que le dijo su hija vinieron rápidamente a la mente de Sasuke. Karura odiaba la sangre Uchiha. *Odia todo lo relacionado con mi sangre…*

-¡Sarada! / ¡Ryuu! / ¡Karura!

Los afectados se perdieron en el rojo brillante de los ojos de Karura, sintiendo como su estómago era perforado por las manos de la mayor, sentían su interior ser profanado de un extremo al otro. En total sintonía llevaron sus manos al lugar del golpe, donde habían dejado ya de percibir dolor, con dificultad despegaron su vista de aquellos rubíes, dirigiendo su atención hacia abajo, su estómago había sido atravesado por Karura. Intentaron sacar aquel brazo intruso, pero no tenían fuerza, alejaron sus manos al sentir que algo viscoso se adhería a sus dedos.

Sus ojos se agrandaron al ver en sus manos aquel líquido vital para toda persona. Sintieron una sensación molesta subir desde su estómago hasta la garganta. Al momento de toser, su boca adquirió un sabor metálico. La sangre comenzaba a salir por las comisuras de sus labios. La vista comenzaba a ser borrosa, y respirar era cada vez más difícil. La vida se les iba de sus manos... y lo último que sus ojos lograron visualizar, fue a su nueva hermana mayor sonriendo sádicamente y con gran felicidad...

-¿Tu también nos odias? -pregunto Sarada con los ojos llorosos.

Karura disfrutaba lo que hacía...

Su hermana era feliz quitándoles la vida...

-La siguiente será Sakura...

Y con ese último murmullo que los lleno de impotencia y dolor, sintieron todo desvanecerse...

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Contestando RW:

Kokoa Kirkland: Los hermanos Uchiha son tiernos so no lo niego, lo prefiero con Gaara XD

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Notas Finales:

Yukihana: ¿Les gusto? Bueno si les gusto espero sus comentarios XD Hoy no tengo mucho que decir así que...

Se cuidan~

Bye~ Bye~

-las luces se apagan-