Sherlock había estado en coma por alrededor de tres días. Yo había permanecido la mayor parte del tiempo junto a su cama, tomando su mano e intentando no tener horribles pensamientos. En algún punto cerca del final del primer día, yo había logrado convencerme de que él despertaría, y pronto. Pero por mucho que tratara, no podía dejar de preocuparme por un posible daño cerebral.

Así que cuando despertó, mi felicidad iba entrelazada con mi preocupación. No podía ser verdaderamente feliz hasta estar seguro de que su cerebro no tenía daños relativos. Y eso era algo que tardaría varios días en determinar.

El primer día fue realmente duro para Sherlock. Se despertó para encontrar que no podía ver correctamente y sin entender nada de lo que le dijeran. Es una experiencia bastante común en personas que despiertan de un coma, así que no estaba tan preocupado por eso. Pero a él lo hacia sentirse en pánico y fuera de control.

Él sabía que era yo quien estaba sentado en la silla tomando su mano, aunque no podía verme más que como otra sombra vaga más. Eso, pensé, era un buen presagio para su cerebro. El doctor dijo que estaba razonablemente seguro de que Sherlock se recuperaría por completo. Había estado en coma poco más de tres días y su encefalograma estaba cercano a lo normal.

Paso un día entero antes de que Sherlock pudiera ver las cosas claramente otra vez y dos días antes de que pudiera entender lo que le decían. Paso los primeros dos días luciendo tan desconcertado y frustrado por ser incapaz de entender nada, que realmente rompió mi corazón.

Sherlock observa todo y lo sabe todo. Siempre tan seguro de si mismo. Fue horrible mirarlo tan perdido. Pase cada momento de ese tiempo con él. Parecía capaz de relajarse lo subiente si yo estaba ahí para sostenerlo. Evitaba a doctores y enfermeras, incluso rechazaba que lo tocaran.

Así que tome cuidado de él todo lo que pude. Estaba menos irritable al tercer día, cuando podía entender lo que decíamos. Pero aun así, yo tenia cuidado de hablar despacio y con claridad. De vez en cuando perdía el hilo de la conversación y su mente simplemente se extraviaba.

Tuvo dificultad para realizar cosas simples como lavarse los dientes, ir al baño y vestirse, eso lo frustraba sin fin. Y no dejaba que nadie lo ayudara. "Esto es tan humillante." Decía cada vez que intentaba ayudarle. Pero lentamente encontró confortable dejarme hacer algunas cosas por él.

Era como cuidar a un niño pequeño. Él era petulante y exigente, o cariñoso y agradecido por ratos. Yo estaba feliz de hacer cualquier cosa que necesitara. Había sobrevivido a una bala y luego a un coma, sus problemas actuales no se comparaban con eso.

Todas las cuestiones y problemas que tenia eran temporales. Todo apuntaba a una completa recuperación. Todo lo que necesitaba eran cuidados gentiles y amorosos que me alegre de darle. El doctor dijo que podíamos llevar a Sherlock a casa en unos días, pero que podían pasar algunos meses antes de que se recuperara por completo.

"Todo lo que necesitara serán cuidados al menos por el primer par de meses." Dijo el doctor. "Encontrara difícil hacer las cosas por si mismo al principio, casi como volverlas a aprender. Será emocionalmente inestable, se irritara con facilidad, tendrá algunas rabietas, mal humor. Todos estos estados de animo están más allá de su control, por lo que deberá ser atendido con cuidado."

Había estado todo este tiempo centrándome en Sherlock, ignorando las demandas de mi vida. Ya había perdido una semana de escuela. Tendríamos otras tres semanas de clases y luego exámenes. Y tendría que asistir a clases y tomar esos exámenes, quisiera o no.

Michael había llamado un par de días atrás para decirme que había contratado a alguien para hacer mi trabajo. Ahora no tenia trabajo ni dinero. Nada de eso me preocupaba tanto como debiera. Estaba tan feliz de tener a Sherlock de vuelta y recuperándose, que empuje todo eso a lo más profundo de mi mente, pensaría en ello después.

Otro par de días y Sherlock seria dado de alta. Se iría a casa. ¿Quién cuidaría de él ahí? Yo quería ser quien lo hiciera, obviamente. Pero la naturaleza de nuestra relación lo hizo imposible. Mycroft era más que capaz de hacer todo lo que fuera necesario, pero ¿Sherlock quería eso? ¿Estaría feliz con ello?

¿Podría yo estar feliz con eso? Yo había hecho todo por él desde que despertó. Prácticamente no me alejaba de su lado. Y me necesitaba. Lo había hecho claro cada minuto. ¿Cómo afrontaríamos esto? Sherlock no estaba en condiciones para pensar sobre eso. Solo asumió que estaría junto a él.

Fue el día antes de que Sherlock volviera a casa. Se quedo dormido y yo estaba sentado en la otra cama mirando por la ventana y pensando. Habían pasado seis días desde que despertó de su coma. El problema inicial con su visión, había desaparecido por completo. Era capaz de entender a todos a su alrededor, pero seguía teniendo problemas para seguir una conversación porque su mente tendía a divagar.

Era capaz de levantarse de la cama y caminar un poco, pero se seguía cansando con facilidad. Un montón de descanso, había dicho el medico. Pero conseguir que Sherlock descansara no era cosa fácil. Él seguía insistiendo que no lo necesitaba y que se aburriría. Yo seguía pensando sobre todo eso hasta que Mycroft entro y jalo una silla.

"He intentado hablar contigo." Dijo. "Tengo una petición que hacerte, en realidad."

"¿Petición?"

"Sí. Es obvio que Sherlock que te necesita demasiado en este momento. Tu presencia parece hacerlo sentir cómodo y feliz. Y ambos sabemos que eso es importante para que él se recupere pronto. Así que, ¿Podrías considerar mudarte con él, John?"

"¿Mudarme? No hay nada que me gustaría más que eso, todo lo que quiero es estar ahí y cuidar de él, pero."

"¿Pero qué?"

"Existe una razón por la cual mantenemos nuestra relación en secreto. Seremos incapaces de mantenerlo oculto si me mudo con él."

"Perder su trabajo es lo que menos le importa en este momento, John. Sinceramente no me importa eso y a él tampoco debería, no es capaz de pensar algo así en este momento. Su salud es más importante. Es su cerebro de lo que estamos hablando aquí."

"Lo sé, pero ¿Cómo podemos tomar una decisión así de grande sin hablar con él primero?"

"Si Sherlock fuera capaz de tomar decisiones justo ahora, podríamos preguntarle. Pero como están las cosas. Sé que parece que estoy siendo en controlador hermano mayor de nuevo, pero honestamente no veo una opción, y sé que te estoy pidiendo demasiado..."

"Es Sherlock de quien estas hablando." Dije. "Es el hombre con el que tengo intención de casarme y pasar el resto de mi vida, así que no, no estas pidiendo nada realmente."

Mycroft parecía sorprendido. "Solo han estado en una relación por cinco meses, en realidad no han estado juntos durante ese tiempo ¿Cómo puedes saber que su relación durara tanto como quieres que dure?"

"Sé que puede sonar algo fantasioso, pero hay algo aquí, más allá de la atracción, más allá del amor incluso, es una conexión profunda, la sentí desde el principio, ambos la sentimos. Ésta no es una relación casual. Queremos estar en ella siempre."

Mycroft me miro fijamente mientras consideraba mis palabras. "Te juzgue mal." Dijo finalmente.

Tuve que reír a eso.

"¿Acabo de escuchar que te tragabas tus palabras, Mycroft? ¿Ya no pareceré "demasiado joven" otra ves, cierto?"

"No, ya no. Eres mucho más sensato y responsable de lo que esperaba. Has hecho un muy buen trabajo tratando con Sherlock. Pero quiero que sepas, que no suelo equivocarme." Dijo con una sonrisa irónica.

Había llegado a conocer a Mycroft bastante bien los últimos días y me di cuenta que me agradaba. Era controlador y arrogante, pero sabia cuando retractarse. Era tan genio como Sherlock. Tenia el mismo irónico sentido del humor y debajo de ese complejo de poder, era básicamente un buen hombre.

Y, lo que importaba sobre lo demás, amaba mucho a Sherlock, demasiado. Veía y se ocupaba de él desde los seis años (cuando su padre los dejo.) Solo necesitaba aceptar que su pequeño hermano era ahora un hombre adulto. Creo que estaba empezando a verlo así.

Estuvimos sentados en silencio por un rato y hasta que Sherlock despertó. "John." Dijo, levante su mano hacia mí. "Aquí estoy." Le dije y me acerque a él con rapidez.

"¿Con quién estabas hablando?" Pregunto.

"Mycroft."

"¿Qué es lo que hace aquí? ¿No tiene un país que gobernar?"

"Él puede gobernar bastante bien desde aquí."

Sherlock se giro a ver a su hermano. "Sé que estas contento de tenerlo aquí, Sherlock. Así que deja de fingir." Dije.

Resopló y miro a su hermano de nuevo, pero no me deje engañar.

"Es hora de tu medicina. Pero tienes que comer primero."

"No."

"Sí, lo harás."

"Tú siempre me haces comer."

"Y tú siempre te quejas de eso. Así que estamos a mano. Ahora come." LE dije y le acerque un tazón de pasta e intente dárselo.

"No." Él podía ser realmente terco a la hora de la comida.

"¿Ni siquiera si hago esto?" Le dije y lo bese en la mejilla.

"No." Dijo con firmeza, pero era obvio que intentaba no sonreír.

"Está bien, ¿Qué hay de esto?" Lo bese en la otra mejilla.

Solo sacudió la cabeza en esa ocasión. Se había vuelto un juego ahora. "¿Y esto?" Dije mientras lo besaba suavemente en los labios.

"No es suficientemente bueno. Tienes que besarme apropiadamente." Dijo.

"Solo si comes." Le dije.

Lo pensó por un momento y luego "¡Está bien!" Dijo y abrió la boca para dejarme alimentarlo.

Pude escuchar a Mycroft riendo suavemente atrás de mí.


Guest También creo que suena algo chistoso, empezare a describir así el cabello de la gente XD Lo sé, pobre John, pero todo bien, él es fuerte :D

Alpaca Aww, y yo extrañaba tus comentarios. Tus locuras son muy divertidas, me imagino a Lestrade poniéndole un sellito a John en la frente como sinónimo de calidad, ahaha. Que bueno que te gustaron los capítulos, tenía que compensar de algún modo el hacer estado ausente.

¡Besos!