La suave lluvia había espantado a la mayoría de los habitantes de París y permitía que algunas parejas compartieran un momento íntimo, disfrutando del día del mismo modo que lo hacían dos súper héroes que se resguardaban del clima bajo una sombrilla negra.
—Y aquí vencimos a nuestro primer villano.
La voz melodiosa de la chica en traje moteado llego a los oídos del rubio, sus pasos los habían llevado al frente de la torre Eiffel después de haber recordado batallas pasadas y cómo estás los habían vuelto más unidos.
—Lo recuerdo bien, yo estaba parado aquí —Decía Chat Noir con una sonrisa de lado mientras jalaba a la chica para mostrarle el lugar al que se refería antes de cambiar el tono que denotaba diversión —Cuando me enamore de ti.
El comentario había sido realizado con tal seriedad que dejo a Ladybug sin habla; el cuerpo del varón temblaba levemente, se lo había dicho miles de veces, pero en un tono de galantería que la chica nunca tomaba en serio. Ahora ya no había marcha atrás.
Chat Noir cerró los ojos intentando mantener la compostura mientras esperaba una respuesta; la azabache empezó a reírse como si lo que había dicho su compañero fuera lo más gracioso del mundo y el rubio dirigió su vista a la contraria al no entender la razón de su risa.
—¿Y ahora debo decirte que yo también te amo? Por favor, esto no es un cuento infantil —La risa de la chica volvió a surgir descolocando al chico.
—Por favor Ladybug, dame una oportunidad.
—Eso no va a pasar —La azabache estaba a punto de irse cuando el de traje negro tomó la mano de la contraria haciendo que esta lo viera de frente.
—¿Por qué? —Había sido un bajo susurro que sonaba más bien como una suplica.
—¿Enserio Chat? ¿Crees que me enamoraría de un egocentrista sobreprotegido por su padre que se deja deslumbrar por una chica en traje ajustado porque espera encontrar en ella un poco de amor? —La de ojos color cielo dejo salir una nueva risita mientras se deshacía del agarre del contrario para dirigirle una mirada llena de ironía.
—¿De dónde sacas que..? —Una brillante luz verde rodeo a Chat Noir mostrando su verdadera identidad a la azabache y a las personas cercanas a la torre Eiffel.
Adrien Agreste empezó a sentirse acorralado cuando aquellas personas empezaron a formar un círculo alrededor suyo. Su sorpresa fue grande al notar que las personas que lo rodeaban no eran extraños.
—¿El chico modelo pensó que nadie notaria su secreto? —La voz de Ladybug era cada vez más burlona.
—Nadie te quiere por tu verdadera personalidad ¿acaso vez grupos de fans de Chat Noir? ¡Por supuesto que no! Y eso es porque a nadie le importas.
El comentario de la morena se unió a los que acababa de formular Ladybug.
—¿Qué no lo ves? Lo único que te hace tener algo de valor es tu fama y el dinero de tu familia —Chloé se unió rápidamente a la conversación.
—Solo eres un niño mimado sin amigos —La voz venia de Nino.
—Todo lo que se te ha pedido es mantener el nombre de la familia, pero solo lo has ensuciado con tus acciones —Decía Natalie con su usual tono lleno de profesionalismo.
Adrien empezó a caminar hacia atrás cuando tropezó con una persona más.
—Tu madre se fue de nuestras vidas por tu culpa y nunca va a regresar —Giró rápidamente al reconocer aquella voz y no pudo evitar caer de bruces al ver el rostro furioso de su padre.
Las personas que eran importantes para él continuaban atacándolo verbalmente provocándole el llanto. Llevo las manos a su cabeza intentando bloquear el paso de las voces, pero estas solo parecían aumentar su volumen.
Las cosas no eran así, no podían ser así. Sus amigos y su familia no podía decirle nada de eso bajo ningún concepto. "Perdóname bebé y recuerda que no importa que pase, eres lo que más amo en este mundo" el recuerdo de su madre hablándole entre sueños antes de desaparecer fue el golpe de realidad que necesitaba.
Solo es un mal sueño. Cerró los ojos y utilizo todo el autocontrol que tenía sobre él mismo para acotar su propia orden; ¨a la cuenta de tres voy a despertar¨ ignoro tan bien como podía los reclamos de su alrededor mientras contaba para el mismo ¨una... dos... ¡tres!¨.
Su cuerpo dio un pequeño salto cuando abrió los ojos, se levantó encontrándose en un techo y dirigió su vista hacia la calle más cercana notando que las personas del lugar se encontraban dormidas. Necesitaba encontrar a Ladybug.
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