Harry Potter es propiedad de J. K. Rowling.
Este fic participa en el minireto de diciembre para "La Copa de las Casas 2016-17" del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black.
He elegido la tercera generación.
Personaje sorteado: Fred Weasley II.
Buscando la diversión
Lo que menos le gustaba de papá era cuando él no sonreía.
Fred no entendía por qué siempre pasaba sin falta dos veces al año: cuando a Victoire le daban pastel y cuando alguien le organizaba a papá una fiesta que Fred disfrutaba. Y Roxanne también si no estaba dormida en su cuna, aunque en su opinión Roxanne era bastante aburrida. Ella no hacía nada más que llorar y acaparar la atención de los mayores.
Fred no entendía cómo antes pudo estar emocionado por tener una hermana pequeña.
—¡Los elfos domésticos son más emocionantes de lo que piensas, Ronald!
Fred escuchó el grito de su tía Hermione en el momento en el que él entró a la cocina. Ella y su tío Ron estaban sirviendo el pastel; Fred pensaba que no valía la pena hacerle una fiesta de cumpleaños a su hermana bebé, especialmente porque Roxanne no era nada especial en su opinión.
—Estás equivocada, Hermione —debatió tío Ron muy enojado—. Lo único que tienen de «emocionantes» es su habilidad natural para hablar en tercera persona, ¡Kreacher es un buen ejemplo!
—¡Al menos tiene más gracia que tú, Ronald Weasley!
Los ojos de Fred miraron con emoción a su tía.
Papá le explicó que la palabra gracia significaba diversión; tía Hermione decía que los elfos domésticos eran divertidos, así que Fred encontró la solución a sus problemas: con un elfo en su casa, su papá no dejaría de sonreír nunca y no lo vería triste de nuevo. Era el plan perfecto.
Sin embargo, primero Fred tendría que descubrir que era un elfo doméstico para comprarlo en el callejón Diagon; seguramente era un juguete o algo así.
—Tía, ¿qué es un elfo doméstico? —preguntó Fred, haciendo que sus tíos dejaran de discutir. Él no podría tener un elfo si no sabía lo que era; mejor preguntárselo a tía Hermione que era muy inteligente, eso decían los mayores, y luego ir a comprarlo en el callejón Diagon.
Fred suponía que era algún tipo de juguete; ¿cómo papá no iba a querer uno? A Fred le encantaban muchísimo.
Tía Hermione sonrió complacida.
—Verás, un elfo…
—¡No le metas ideas raras en la cabeza, Hermione! —Ron volvió a gritar— ¡Está demasiado pequeño, no se unirá a la P.E.D.D.O! ¡Y, aunque lo haga, no lo escucharán! ¡Fred tiene cuatro años!
Fred infló sus mofletes, disgustado.
—Yo voy a saber qué es un elfo, tío.
