CAPITULO 11: "EL DRAGON MAS INTELIGENTE"
Era una tarde normal en la Academia, nuestros Dragones se encontraban entrenando pero desafortunadamente alguien les faltaba…
― Oye Jenny ¿y Nick? ― Pidió Tay a la menor. Al detenerse de su entrenamiento.
― Está trabajando en un proyecto muy importante ― Anunció Jenny calmadamente.
― Wow… eso se oye interesante… ― Comentó Avril.
― ¡Lo sé!… mí Nick es muy listo ― Anunció la chica con orgullo y ojos soñadores.
― ¡Claro!… como digas… ― Comentó Kevin, con algo de sarcasmo.
― Pero aun así, él debe asistir al entrenamiento, esa es su principal prioridad ― Recordó Tay.
― Estoy de acuerdo con Tay. Pero aún así, creo que deberíamos ir a un lugar para despejar un rato su mente, ya saben, tanto trabajo puede freírle el cerebro a cualquiera… ¿Qué dicen? ― Sugirió la chica.
― ¡Muy bien! Entonces vamos por él ― Concluyeron todos. Dicho esto los chicos se dirigen al laboratorio donde se encontraba Nick…
― ¡Hola Nick! ― Saludó Jenny a su novio, al momento que le plantaba un beso en la mejilla.
― ¡Hola Linda! ¿Qué haces aquí abajo? ― Cuestionó. Luego el resto del equipo apareció en el lugar.
― Pues los chicos y yo… hemos considerado que has estado trabajando mucho últimamente… y queremos invitarte a pasear… ― Comentó la chica.
― ¡Claro! Pero ¿A dónde? ― Cuestionó nuevamente.
― ¿Qué tal si vamos al show de magia de Nekrons? ― Sugirió Tay, mostrándole al resto un volante de dicho mago.
― ¿Quién es? ― Pidió Avril, tomando el volante en sus manos.
― Oí de él, es un mago muy impactante que ha ganado mucha popularidad… dicen que es muy bueno… ― Aseguró Kevin.
― Entonces vamos… Ven Nick ― Anunció Jenny. Al momento que todos salían del laboratorio.
― Si… sólo dame un segundo… ― Dijo el chico. Dicho esto Nick, sin que nadie se dé cuenta aguarda el objeto en el que estaba trabajando, y se dirige contento con sus amigos al show de magia…
Al llegar cada uno toma su respectivo asiento y se preparan para ver el show, al comienzo se apagan todas las luces y de una nube de humo aparece Nekrons:
― Buenas Noches damas y caballeros, soy el increíble Nekrons, ¿listos para disfrutar de un poco de magia? ― Saludó el ser. Al momento que sacaba su varita.
― ¡Sí! ― Exclamó el público frenéticamente. Dicho esto Nekrons empieza con trucos sencillos, desde esconder una carta hasta cortar a una persona del público. Todos estaban frenéticamente emocionados, hasta que…
― Bien… veo que se están divirtiendo, pero lamentablemente es hora de irme ― Anunció con tristeza, el gran mago. Pronto se oyeron las decepciones del público. ― Pero no sufran porque haré un último truco… ― Corrigió. Cosa que puso felices a sus aclamantes. ― Primero necesito a cinco personas del público ― Anunció. De inmediato, todos empezaron a gritar ¡Yo! Pero Nekrons tenía planes para otras personas. Luego de unos segundos, encontró lo que necesitaba. ― ¿Qué tal esos cinco jovencitos de la primera fila? ¿Qué dicen? ― Pidió el mago. Y claro, como era de esperarse esos cinco jóvenes eran los Dragones.
― ¡Sí! ― Exclamaron los cinco. Al subir al escenario estaban muy emocionados, y Nekrons les dijo que se sentaran en las sillas allí presentes. Los chicos obedecieron.
― Muy bien chicos… los cubriré con esta manta y a la vista de todo el público los desapareceré ― Anunció. Con esto, los chicos ya estaban debajo de la manta. ― Muy bien, quitaré la manta, en tres… dos… uno… ― Dicho esto Nekrons quita la manta, descubriendo que los chicos han desaparecido. Después de esto todo el público aplaude.
― Gracias… muchas gracias a todos… bueno hora de un receso… disfruten de la comida… que yo vuelvo enseguida… ― Ofreció Nekrons. Dicho esto mucha gente se dispersa, para disfrutar de la comida. Mientras Nekrons se dirige al sótano, donde lo están esperando cinco chicos muy furiosos y confundidos. Atados a una silla.
― ¿Pero qué? ― Pidió Tay volviendo a la realidad.
― ¿En dónde estamos? ― Cuestionó Avril. Intentando zafarse de la silla.
― ¿Qué rayos pasó? ― Pidió Kevin, mirando en todas direcciones.
― Creo que yo puedo responderles eso… Dragones… ― Respondió Nekrons con una sonrisa, al llegar al lugar. Los Dragones estaban confundidos.
― ¿Qué? ¿Cómo sabes quienes somos? ― Cuestionó Jenny.
― Muy simple niñita… ― Empezó a decir Nekrons. Mientras que caminaba alrededor de los Dragones con una sonrisa. Y éstos sólo lo seguían con la mirada. ― Todos en la galaxia saben quienes son ustedes y todos los problemas que le han causado al amo Drug ― Explicó el mago.
― Y… ¿Qué es lo que nos vas a hacer? ― Pidió Nick.
― Mi amo Drug fue muy claro… vencerlos y luego llevárselos como trofeo de su victoria… Jejeje ― Argumentó triunfante el ser.
― ¡Eso nunca va a pasar! ― Advirtió Tay.
― ¡Vaya! Me imagino que tú eres el líder ― Comentó Nekrons, acercándose al chico.
― Así es… tonto mago… ― Respondió Tay. Mientras forcejeaba intentando patear al mago. Esto sólo provocó la risa de Nekrons, mientras se quitaba de su alcance.
— Valiente, insolente y altanero, eres igual a tu… ― Empezó a decir Nekrons.
― Igual ¿A quién? ― Prosiguió Tay.
― No importa ― Comentó con indiferencia. ― Es hora de sacar mi truco bajo la manga ― Anunció orgulloso.
― Y se puede saber ¿Cuál es? ― Insistió Avril.
― Es muy simple linda… sólo tomo mi varita y… ― Dijo al momento que alzaba su varita y la misma lanza un rayo rojo enceguecedor que pone en trance a los Dragones, sus ojos se ponen rojos.
― Muy bien…ahora si ¿Qué decían? ― Pidió nuevamente el ser.
― Lo obedeceremos en todo maestro Nekrons… ― Anunciaron. Al parecer, Nekrons ya los tenía bajo su control.
― Muy bien… esto es perfecto, ahora es tiempo de la segunda parte de mi espectáculo, y con los Dragones como mi estelar… este show será el más explosivo para los humanos… literalmente… jajaja… ― Argumentó Nekrons, con su monólogo interior. Dicho esto Nekrons vuelve al escenario con las personas, mientras que los Dragones aun siguen en trance, bueno casi todos…
― Bien… ya se fue… eso estuvo cerca… ― Pensaba Nick, mientras intentaba liberarse. Al ver que era inútil, dio un suspiro. ― Qué bueno que traía mis intercomunicadores contra hipnosis ― Pensó con orgullo el chico. ― Pero aún así debo liberar a los otros del control mental… ¿pero cómo?... ― Antes de que pudiera seguir pensando, Nick escucho la voz de Nekrons. Y decidió actuar natural. Es decir, hipnotizado.
― Bien, damas y caballeros, como segunda parte de mi acto, traeré a mis asistentes de la ocasión pasada… por favor denle un aplauso a nuestros invitados especiales… los Dragones… ― Anunció el Mago. Dicho esto rápidamente Nick actúa como si estuviera en trance. Al momento que los cinco eran liberados de las sillas. Para finalmente entrar al escenario, respondiendo al llamado de Nekrons, mientras el público gritaba enloquecido…
― Bien, estos chicos les mostrarán un pequeño truco. ― Comentó Nekrons con una gran sonrisa hacia su público, para después dirigirse a los Dragones. ― Ahora mis niños ― Ordenó, con una sonrisa retorcida.
― Si ― Respondieron los chicos, sin expresión alguna. Al momento que sacaban sus morfos, y el público, los miraban confundidos.
― ¿Listos? ― Pidió Tay a sus compañeros, alzando su morfo.
― Listos ― Respondieron los demás, alzando sus morfos. ― Morfo de poder… metamorfosis… ― Exclamaron. Y así los chicos se transforman, dejando al público sorprendido. ¿Qué diablos estaba ocurriendo?
― Muy bien mí querido público. Mis niños les darán una gran demostración… de su propia destrucción… observen como los cinco se atacan entre sí ― Anunció desquisiadamente el malvado ser. Al oírlo, el público quedó petrificado ante las palabras de aquel mago. Por otro lado, los Dragones sacaron sus armas, esperando la orden de ataque de su amo. Por suerte, era el momento de que Nick interviniera.
― ¿¡Qué!? Oh no, ¡Nekrons eso no sucederá! ― Advirtió Nick, dando un paso al frente en posición de ataque para enfrentar al mago.
― ¿Pero, cómo? Tú deberías estar hipnotizado ― Comentó confundido.
― Debería… pero tú truco barato no funcionó conmigo ― Anunció Nick, con algo de arrogancia. ― Gracias a estas linduras ― Concluyó señalando su oído, en el cual tenía un aparato.
― ¿Y qué se supone que son esos? ¿Unos audífonos? ― Pidió Nekrons tratando de no reírse.
― Mmm… preferiría llamarlos auriculares contra hipnosis… ― Dijo con orgullo el Dragón, pero Nekrons le dio una mirada tonta. ― Aunque… pensándolo bien… es un nombre muy largo… deberé trabajar en ello después. ― Susurró. Después sacudió la cabeza, para volver a la realidad. ― Pero lo que importa es que estos aparatitos bloquean tu hipnosis barata ― Concluyó poniendo pose cool.
― Aun así aunque tú estés libre, tú no impedirás que tus amigos se destruyan entre sí ― Argumentó Nekrons, sabiendo que ya tenía la solución.
― Eso es lo que tú crees ― Dijo el chico. Dicho esto Nick, rápidamente les coloca los pequeños auriculares a sus amigos para bloquear el control de Nekrons sobre ellos. Éstos empezaban a volver a la normalidad, cosa que enfadó a Nekrons.
― ¡No! ― Exclamó el ser, al ver su plan arruinado. Después le dirigió una mirada siniestra al joven Dragón. ― Ahora esta pelea es entre tú y yo, chico tonto ― Amenazó.
― ¡Oh no!… creo que lo hice enojar… ― Dijo Nick, en un susurro, intentando alejarse de Nekrons. Colocándose tras sus amigos. ― Mmm… chicos… este sería un buen momento para que reaccionaran… ― Pidió el chico en forma suplicante. ― ¡Reaccionen! ― Gritó más fuerte esta vez. Al decir esto, Tay y los otros reaccionaron. Sus ojos se vuelven de color normal y están destranformados. El público nuevamente está asombrado.
― ¿Y ahora? ― Pidió Tay, al volver a la realidad.
― ¡Rayos! ¡Esto ya no es divertido! ― Continuó Avril, al momento que hacía un puchero.
― Si… ¿Qué nos pasó? ― Preguntó Kevin mirando a sus amigos, los cuales se encogieron de hombros.
― ¿Oigan y Nick? ― Cuestionó Jenny, al no ver a su novio.
― Aquí estoy Jenny ― Dijo Nick, mientras retrocedía del agarre de Nekrons. El chico estaba muy nervioso. ― ¿Oigan chicos les importa si me quitan a este mago loco de encima? ― Pidió sarcásticamente.
― Oh si ― Respondieron los demás de forma torpe.
― ¿Listos? ― Pidió Tay nuevamente alzando su morfo.
― Listos… morfo de poder… metamorfosis… ― Exclamaron los cuatro. Ya transformados, Nick corrió hacia sus amigos. Ya reunidos.
― Guerrero Rojo… ¡Dragón del Fuego!― Exclamó Tay al momento que hacía una pose.
― Guerrera Rosa… ¡Dragón del Viento!― Exclamó Avril al momento que hacía una pose.
― Guerrero Azul… ¡Dragón del Agua!― Exclamó Kevin al momento que hacía una pose.
―Guerrera Amarilla… ¡Dragón de la Tierra!― Exclamó Jenny al momento que hacía una pose.
― Guerrero Verde… ¡Dragón de la Madera!― Exclamó Nick al momento que hacía una pose.
― ¡Guerrero unidos!... ¡Dragones para siempre!― Exclamaron al unísono.
Luego de esto, el público tenía la boca abierta. Pero ninguno de ellos, se rehusaba a abandonar el lugar. Al parecer, algo genial, estaba por ocurrir.
― Muy bien Nekrons es hora de acabar con tu acto ― Argumentó Nick.
― No pueden ― Intentó decir el ser. Más los Dragones sólo sonrieron.
― ¡Oh si! ¡Míranos!… ― Argumentó Tay. ― ¡Espada Ardiente! ― Exclamó Tay.
― ¡Abanico Tormentoso! ― Exclamó Avril.
― ¡Geiser de Cristal! ― Exclamó Kevin.
― ¡Puño Rocoso! ― Exclamó Jenny.
― ¡Vara de Hojas! ― Exclamó Nick.
― ¡Dragones Unidos, Tajo Quíntuple! ― Y con este último ataque Nekrons finalmente es destruido. Todos están felices, mientras el público aplaude. Y los Dragones, se dan la oportunidad, de hacer caravanas y saludar ante los aplausos.
― ¡Wow eso fue genial! ― Gritó uno.
― ¡El mejor show! ― Exclamó otro.
― ¡Fue espectacular! ― Comentó otro.
― Oye Nick ― Empezó a decir Tay, hacia su amigo. ― ¿Cómo nos liberaste del control mental? ― Cuestionó. Ante la pregunta, Nick sonrió y se destransformó.
― Con estos auriculares contra hipnosis ― Respondió al momento que les mostraba dichos aparatitos. Luego, para observar mejor, todos se destransformaron.
― ¡Wow! ― Exclamó Kevin. ― Eso explica porque tenía comezón en mí oído ― Comentó burlonamente, mientras se metía el dedo en la oreja.
― Si… oye Nick, ¡Qué gran invento! ― Elogió Avril.
― Se los dije. Mi Nick es el mejor, el Dragón más Inteligente ― Alagó Jenny a su novio. Cosa que sonrojó a ambos.
― Gracias linda ― Respondió Nick. Para que ambos se dieran un tierno beso.
Después de esto el resto de los chicos observan contentos a la pareja, mientras el público
Continúa aplaudiendo. Al ver a toda esa gente ahí, aclamándolos. Les hizo recordar algo.
― Ah… Mmm… Nick, ¿De casualidad no tendrás un invento que borré los últimos momentos de toda esta gente? ― Pidió Tay. Recordando que todo este tiempo, ésta gente había sido testigo de su transformación.
― ¿Por qué hacerlo? ¡Si todos nos aman! ― Exclamó con una gran sonrisa Kevin. Antes esto, el resto de sus amigos, le dieron una mirada seria.
― Sabes bien que ese no es el punto Kev. ― Argumentó Tay.
― Es cierto… recuerda que Cricher nos dijo que debíamos mantener nuestra identidad, secreta, y este no es el momento para que la gente se den cuenta de los ataques. ― Concluyó Avril, tratando de sonar lógica. Ante esto, Kevin dio un suspiro triste.
― ¡Ah! Creo que tienen razón… ya será en otro momento ― Comentó Kevin tratando de sonreír. Antes esto, sus amigos se acercaron a él, colocando una mano en su hombro, a manera de comprensión.
― ¿Y bien Nick? ¿Puedes hacerlo? ― Pidió Tay nuevamente.
― ¡Por supuesto! ― Exclamó Nick, con esto, caminó un poco y encontró en el suelo, la varita de Nekrons. ― Sólo uso la varita mágica de nuestro amigo… y le cambio la modalidad a borrar memoria… y ¡Listo! ― Argumentó el chico. Al presionar un botón y apunta hacia a las personas, para borrarles los últimos momentos de su mente. Al volver en sí. Las personas estaban confundidas. Por lo que nuestros héroes se ofrecieron a ayudarlos a salir del lugar.
― ¡Wow! ¿Sabes Nick? Yo pude haber hecho eso ― Comentó Kevin, refiriéndose a lo fácil que Nick borró la memoria de los presentes.
― Si… Pero no lo hiciste… jajaja ― Corrigió burlonamente Nick. Sólo para que los demás rodaran sus ojos de manera cansada.
― ¿Saben? Hicimos desaparecer a un mago… somos geniales ¿O qué? ― Pidió Avril a sus amigos de forma burlona. Ante este comentario, el resto del equipo se ríe, sabiendo que fue una batalla mágica.
Ya después de evacuar a todos los civiles. Los Dragones se dirigen a casa, aún festejando su gran victoria. De pronto, y sin que ellos lo noten, a las afueras del teatro se observa a una chica envuelta en una capucha morada que había observado todo…
― ¿Así que por fin son Dragones? ¡Ha!… Creo que este es mi gran momento… los veré pronto… Dragones… ― Anunció la desconocida con una sonrisa. Dicho esto, la chica desaparece en la niebla de la noche…
