DISCLAIMER: HEY ARNOLD NO ME PERTENECE

Hola gente estoy de nuevo por acá esta vez no me tome un año para acabar el capitulo, estoy contenta de ver nuevos lectores por estos lados pero en fin los dejo con el capitulo 13, espero que les guste, aunque tengo que admitir que tuve mis dudas al escribirlo. Por cierto, gracias a todos los lectores del cap 12 y a quienes me incluyeron en sus suscripciones me disculpo por no haber respondido pero me dio vergüenza existencial por la demora

RESPUESTA A LOS REVIEWS

En primer lugar le mando un saludo a Naty y a Mary Morante me alegra que te hubiera gustado mi fic, pero no les puedo decir porque está molesto Bruce en este cap. Se van a dar cuenta.

A GraundspiritMinerva ….. o por dios … es bueno verte por estos lados, gracias por el comentario, y por las suscripciones, debo reconocer que incluso a mi me tocó volver a leer el fic, ya ni me acordaba, pero gracias por seguirlo, creo que ya lo tengo en las últimas pero, es como tu dices uno tiene que terminarlo en especial porque este es mi favorito de los fic que he escrito

A Rick Hunter gracias por el comentario y la suscripción, debo reconocer que fue difícil volverme a encaminar pero mantendré este ritmo, por cierto gracias por tu suscripci{on fue una de las razones por las que me puse a escribir muy juiciosa

Y a Sams Efrom gracias como siempre por tu comentario, que te puedo decir, en realidad debo admitirte que fuiste generosa con el cap a mi me parece que estuvo flojo, pero tenía que publicar algo, lo que fuera, de lo contrario no iba a poder continuar. Y por cierto muuuuchas gracias por haberme avisado del error, en realidad como hacía tanto tiempo que no publicaba ya había olvidado manejar la página ^_^' …

Flashback

El patio de la escuela estaba completamente desocupado y Helga no pudo evitar la tentación de dormir en una de las bancas a disfrutar del clima , así que sencillamente se acostó en la primera que vio mientras sentía los rayos del sol en su rostro. Sin embargo, de pronto sintió que algo o alguien le obstruía la luz

- hola….. ¿ que estas haciendo aquí Helga?- pregunto una voz conocida. La chica abrió los ojos y vio el rostro sonriente de Bruce.

- nada, solo perdiendo el tiempo ¿ y tu?- dijo reincorporándose en su silla

- estaba buscándote- respondió el chico mientras tomaba asiento junto a ella- quisiera hablar contigo, digo, Si no te molesta- Bruce parecía extrañamente nervioso.

- vaya, a de ser muy importante, tienes una cara…- Bruce no respondió solo rio suavemente

- Helga sé que no quieres que te presione pero…. Sinceramente siento algo por ti, no quiero ser una carga pero me gustaría mucho que me respondieras algo- la chica permaneció en silencio, no sabía qué hacer o decirle a Bruce.

- Bruce…. Lo siento, en serio, no creo que tu y yo podamos ser más que amigos, es lo máximo que te puedo ofrecer, a mi me gusta Arnold, y mucho, se que él no me corresponde pero no importa, en realidad nunca ha importado yo nunca he tenido esperanza en que ese fijara en mí , pero solo espero poderlo olvidar cuando me haya ido a la universidad-

Bruce la miró a los ojos por un breve momento- está bien eso es todo lo que quería oír- dijo bruscamente mientras entraba a la escuela.

Helga dio vueltas una y otra vez a aquella escena, no podía dormir, y se sintió algo patética al pensar en todo lo que había pasado, nunca nadie había estado tan interesado en ella como Bruce, era halagador, en especial porque siempre se sentía mal al compararse con las antiguas novias del chico cabeza de balón, todas parecían ser taaaaan perfectas y a la vez taaaan estúpidas, ella no encajaba dentro de su patrón.

¿ y si le diera a Bruce una oportunidad?, después de todo solo tenían unos cuantos meses antes de acabar la escuela, probablemente nunca volvieran a verse y en el futuro todo sería un recuerdo distante.

de pronto un sonido de pasos interrumpió sus pensamientos, sin pensarlo dos veces la chica se levantó de la cama a toda velocidad y miro a través de la puerta en donde vio a su hermana despeinada y con una bata rosa mientras corría a través del pasillo.

- ¿Olga que pasa? ¿ porque estas despierta? es muy tarde ¿ te volviste loca?- Olga la miró frenética

- no encuentro a mamá Helga, creo que escapo, no tengo ni idea de donde puede estar , y papá no contesta el celular, no entiendo, es el colmo ¿cómo puede perderse en un momento así?- preguntó la chica muy descompuesta- Helga tomo una bocanada de aire y trató de mantener la calma.

- Olga… esta no es la primera vez que pasa, siempre que Miriam trata de entrar a rehabilitación esto sucede, ella sale a mitad de la noche y regresa borracha como nunca, después se olvida de todo y decide volver a beber- la mirada de horror de Olga espantó a Helga.

- ¿cómo es eso posible?- preguntó en un suspiro la hermana mayor.

Helga se sintió culpable, había dejado que pasara una y otra vez , y que su madre lidiara con el peso del fracaso sola, pero en esta ocasión sería diferente.

- voy a ir a buscarla - dijo firmemente Helga mientras tomaba sus jeans desteñidos y un jumper rosa que tenía al alcance.

- ni loca te dejaré salir sola Helga, es muy tarde podría pasarte cualquier cosa - grito su hermana con horror.

- no me pasará nada, conozco cada uno de los huecos a los que le gusta ir a Miriam, y la gente de allá me conoce - Helga no dejó que su hermana le respondiera, porque corrió a toda velocidad por las escaleras y cerró la puerta ates que ella pudiera decir una palabra más .

Una vez afuera Helga se sintió intimidada, todo estaba muy oscuro, y la ciudad en toda su inmensidad la aterrorizaba , Miriam podía estar en cualquier sitio, sin embargo antes de darse cuenta había llegado al final de la calle. La chica siguió su camino, pasó por el campo Gerald, por la antigua primaria 118 e incluso por la casa de Arnold. Como hubiera querido pedirle ayuda al chico, pero bien sabía que de nada serviría, no caería en ese truco dos veces de pronto una sombra a lo lejos la asustó, no parecía alguien de fiar, llevaba unos jeans y un jumper muy parecido al de ella pero negro. Sin embargo se llevo una gran sorpresa a medida que la figura se acercaba.

- Bruce…. - dijo Helga sorprendida.

- ¿HELGA? ¿ Que estás haciendo aquí?, déjame acompañarte a tu casa no es buena idea que vayas bailar sola tan tarde- dijo Bruce algo alarmado.

Helga no se detuvo y siguió caminando sin importar que él fuera con ella- estoy buscando a mamá, se escapo, no se a donde pudo haber ido- dijo Helga

- yo podría acompañarte si quieres- Helga dejó de caminar y lo miro sorprendida.

- ¿quieres acompañarme? Es muy tarde, y no donde buscarla, de dije a mi hermana que podía encontrarla pero la verdad es que no tengo la menor idea- Helga contuvo la respiración.

- yo si se donde podría estar- dijo el chico algo resuelto- cuando llegué a esta ciudad fui a muchos lugares diferentes y sé que a las afueras de esta ciudad, hay algunos bares a los que van los camioneros y vi a mucha gente mayor por esos lugares supongo que allí está tu mamá - dijo Bruce esperanzado

-¿ de verdad lo crees? ¿ sabes cuantos bares hay en esta ciudad? - preguntó la chica algo desesperada al sentir que perdía tiempo mientras hablaba con Bruce

- no, no lo sé, pero si se que tu mamá es sureña, mi viejo también lo es, probablemente esa sea la clase de sitios que a ella le gustan - dijo cruzándose de brazos

- no suena tan descabellado- Helga no tenía muchas esperanzas pero cualquier cosa sería mejor que buscar por cada uno de los miles de bares de la ciudad .

- bien… vamos no hay tiempo que perder Helga tenemos que coger el próximo metro - el muchacho agarró fuertemente la mano de la chica y la llevó a la estación del subterraneo que estaba al otro lado de la calle.

La ciudad era completamente diferente por la noche, los vagones del tren estaban sucios y llenos de gente un tanto sospechosa, a Helga le alegró mucho tener a Bruce como su compañía, sin embargo un incómodo silencio se imponía entre los dos.

- pensé que estabas molesto- dijo Helga tratando de iniciar una conversación

- lo estaba, y mucho- respondió secamente Bruce mientras miraba por la ventana del subterráneo.

- entonces no entiendo porque vienes conmigo-

- porque no podía dejarte sola, el hecho que tu no me correspondas no cambia lo que siento por ti Helga-

- lo siento- dijo la chica algo acongojada.

- no te preocupes, no importa, pero creo que te entiendo, tan solo nos quedan unos cuantos meses juntos probablemente no sea suficiente para envolvernos en alguna relación - Helga guardo silencio, solo se escuchaba el traqueteo del tren en los rieles mientras que continuaban su camino.

- Helga….. nos bajamos en la próxima estación, prepárate - los dos chicos se bajaron del tren y subieron nuevamente a la calle, sin embargo se dieron cuenta que el paisaje era muy diferente, Helga notó de inmediato que estaban a las afueras de la ciudad.

Sin embargo la chica no pudo observar bien todo lo que había a su alrededor, porque Bruce volvió a tomarla de la mano- vamos, es por aquí- dijo mientras que la conducía a una calle compuesta tan solo de bares uno tras otro. Afuera, motociclistas y camioneros bebían y jugaban cartas de seguro era el peor sitio en el que la chica había estado.

-Bien… ahora solo tenemos que buscarla en cada uno de los bares- dijo Bruce, Helga por su parte solo le dedico una mirada exasperada al chico.

- debes estar bromeando, deben haber por lo menos unos veinte- dijo la chica mientras se ponía las manos en la cintura.

- ¿tienes una mejor idea? ¿o prefieres volver a la ciudad y buscarla en cada uno de los cientos de bares de Hillwood? - preguntó sarcásticamente Bruce mientras sacaba un cigarrillo de su bolsillo y lo ponía en su boca.

-¿ no sabes que no deberías usar esa mierda? - dijo Helga desesperada por lo despreocupado que lucía bruce.

- ¿ no sabes que no deberías decir palabrotas? - preguntó el chico en su habitual tono sarcástico- ven Helga, deberíamos estar buscando a tu mamá en vez de estar peleando- dijo mientras tomaba la mano de su amiga y la conducía al primero de los bares.

Helga y Bruce caminaron juntos de bar en bar cerca de dos horas, y la chica ya había perdido la cuenta de cuantos sitios habían visitado, en general todos los bares eran mas o menos iguales, una barra en el fondo, luces de neón y uno que otro camionero ebrio en las mesas o en la barra.

Sin embargo justo cuando Helga estaba a punto de darse por vencida vio un letrero que reavivo sus esperanzas :

" HOY NOCHE DE TORO MECANICO"

-Bruce…. Por aquí, ella debe estar en aquel lugar, a ella le vuelven loca esos juegos - dijo mientras arrastraba a Bruce de la manga de su chaqueta.

- cálmate Helga, debemos ser discretos al entrar y no llamar la atención, no me gustan esos tipos que están en la entrada creo que están demasiado borrachos - dijo el chico mientras fruncía el ceño preocupado.

Helga entendió de inmediato a que se refería, en la entrada del bar había un grupo de motociclistas bebiendo, y por más temeraria que fuera la chica no pudo dejar de sentir algo de miedo, en especial al ver la gran cicatriz que tenía uno de ellos en la mejilla, claramente las peleas de bares no les eran ajenas .

- como sea vamos- juntos caminaron hacía el bar lo más discretamente que pudieron sin embargo justo lo que Bruce había temido sucedió.

- HOLA LINDA… VEN TOMATE UN TRAGO CON NOSOTROS, SE VE QUE ERES MENOR DE EDAD, PERO NO TE PREOCUPES NO SOMOS EXIGENTES….- grito uno de los motociclistas mientras que los otros comenzaban a silbar.

Y justo como Bruce lo había pensado Helga les hiso un gesto grosero con la mano- váyanse al diablo cretinos - respondió la chica mientras entraba con Bruce al bar.

- Helga… justo a eso me refería cuando te dije que debías ser discreta- dijo el chico entre divertido y exasperado.

- ¿ que querías que hiciera? ¿Qué me quedara parada como si nada? - preguntó mientras miraba al rededor tratando de encontrar a su madre.

- no, estoy muy consciente de que ese no es tu estilo- dijo el chico resignado mientras metía sus manos en sus bolsillos.

- ahí está Bruce mírala, junto a los que esperan su turno en el toro mecánico, te dije que a ella la vuelve loca ese juego - dijo la chica emocionada mientras caminaba en dirección a su madre.

- ¿Helga?- preguntó Miriam extrañada - Miriam ¿ qué estás haciendo acá?, no importa como sea, tenemos que irnos…- sin embargo Helga no alcanzó a terminar la frase cuando el grupo de motociclistas ebrios entraron al bar.

- HEY TU, QUIEN TE CREES PARA BURLARTE ASÍ DE NOSOTROS…- era una pelea segura, tanto Helga como Bruce no tenían la menor duda de ello - Helga tengo una idea pero tienes que correr con tu mamá lo más rápido posible cuando diga ya- el grupo de hombres se dirigieron hacia los chicos.

- heyyyyy amigos ¿Cuál es su problema?- dijo Bruce en un tono despreocupado.

- nosotros no tenemos ningún problema pero tú y tu amiguita si lo van a tener- dijo el sujeto de la cicatriz , Bruce rio algo nervioso y en una fracción de segundo tomo una botella y la lanzó con todas sus fuerzas hacia las estanterías de cristal al otro lado de la barra e inmediatamente gritó – PELEA….-

Lo que paso desde allí fue una completa confusión, Helga tan solo alcanzó a tomar la mano de su madre y arrastrarla hasta la entrada del bar, mientras que Bruce trataba de pasar desapercibido y escaparse de los motosiclistas.

Un vez los tres estuvieron afuera corrieron a toda velocidad hasta el final de la calle en donde estaba la terminal del subterráneo en donde los tres quedaron rendidos en una silla.

- vayaaaa….. - dijo Miriam todavía algo embriagada.

- tu…. Estas….. loco Bruce….- dijo Helga mientras luchaba por recuperar el aliento

- tienes que reconocer que funcionó , en fin las rutas no comienzan a funcionar hasta las cinco, así que tenemos que quedarnos una hora esperando aquí, no se ustedes pero yo no me atrevería a salir en estas circunstancias- dijo el chico mientras se recostaba en una pared.

Helga miró su reloj de pulso, Bruce tenía la razón todavía eran las cuatro de la mañana sin. De pronto sintió que Miriam se recostaba sobre su hombro.

- lo siento mucho Helga, de verdad lo siento tanto, todo esto fue mi culpa- dijo su madre mientras comenzaba a llorar Helga sabía que era cierto, pero también sabía que de nada le serviría a su madre tener a alguien que le recriminara todos sus errores en un momento como ese.

- no importa Miriam, solo volvamos a casa mañana, quiero decir hoy debes comenzar con las terapias nuevamente- a los tres les tomó aproximadamente dos horas volver a la casa de los Patakis , por su puesto Olga estaba histérica, sin embargo recibió a Miriam con una manta y una taza de chocolate caliente.

-Olga- comenzó Bruce- ¿ te importaría si invito a tu hermana a desayunar? Para ser honesto hay un par de cosas que necesito hablar con ella, y para ser honesto quisiera aprovechar el momento- pregunto Bruce algo apenado.

- si claro, Bruce no hay problema después de lo que hiciste por nosotros esta noche, por mi está bien, ¿ tú qué opinas Helga?- preguntó Olga.

- Vamos Bruce- dijo Helga en su usual tono brusco. Juntos caminaron hacía la esquina de la cuadra en donde había una cafetería, se sentaron en la barra y ordenaron café y pan.

- vaya noche Helga - dijo el chico mientras encendía un cigarrillo- muchas gracias Bruce por todo lo que hiciste esta noche por mí, y por toda mi familia, cualquier cosa pudo haberle pasado a Miriam- dijo Helga mientras observaba el café casi verdoso que tenía en frente.

- no te preocupes, sabes que solo quería ayudarte, y también sabes perfectamente cómo te apreció Helga- la chica le dedico una mirada a Bruce, debía reconocer que esta era una de las cosas más dulces que nadie había hecho por ella.

- no tenías por qué haberlo hecho, pero aún así lo hiciste, arriesgaste tu propia seguridad por alguien que ni siquiera conocías - dijo la chica en un tono suave.

- sí, es que soy una persona maravillosa- dijo sarcásticamente el chico- bien… como sea, nos vemos en la escuela Helga, no te preocupes yo invito- Bruce sacó un par de dólares de su bolsillo , los puso encima de la barra y salió de aquel restaurante.

- Bruce espera- dijo la chica mientras salía corriendo detrás de él hacía la calle

- espera Bruce - repitió Helga – lo que tú has hecho por mí nadie más lo ha hecho, ni siquiera Arnold, yo creo que te juzgue apresuradamente, Bruce probablemente me quieras lejos de ti, pero quisiera que pudiéramos tu sabes, intentar estar juntos…- Helga esperaba el rechazo inminente por parte del chico pero se sorprendió al ver qué pasaba todo lo contrario, Bruce la tomo por los hombros y la beso, era el segundo beso que compartían, pero era la primera vez que el la besaba, así que Helga pensó que si en verdad iba a tomar las cosas en serio con el chico debía por lo menos corresponderle

Aquella mañana Arnold se levantó más temprano que de costumbre, en realidad quien lo despertó su abuela quien intentaba demostrarle a su esposo que tenía un tono de voz parecido al de Carusso y que ella también podía romper copas con su canto.

Después de un difícil despertar el chico dio algunas vueltas en la cama desayunó vio algo de televisión y se vistió para salir a jugar beisbol con sus amigos, sin embargo cuando llegó a Geraldfield de inmediato se percató de que algo extraño sucedía.

-¿ de verdad hombre? ¿ cómo lograste semejante hazaña sin que ella te diera una paliza?- preguntó Sid extrañado

- bueno salimos a bailar anoche y tu sabes una cosa llevó a la otra- dijo Bruce muy sonriente - hhhhaaaaa pero hola Arnold no te vi llegar- dijo Bruce en un tono demasiado feliz que no le gustó al chico para nada.

- hola Bruce- dijo Arnold muy serio, no necesitaba que nadie le explicara nada, con el comentario de Bruce ya podía imaginarse porque estaba tan contento aquella mañana, sin embargo Arnold decidió que no le iba dar el placer al de verlo furioso.

- heeee cabeza de huevo…. ¿ no sé si oíste las ultimas noticias? Por qué no puedo dejar de tener el placer de dártelas yo mismo, Helga y yo estamos saliendo- dijo el chico despreocupadamente mientras se ponía los guantes sin dedos especiales que Bruce usaba para jugar.

- no lo sabía- respondió Arnold llanamente- me alegro por los dos- esa era la mayor mentira que había dicho en su vida, y podría haber ganado el Oscar por una actuación como esa, si hubiera dependido de la voluntad del chico habría golpeado en ese momento a Bruce con el bate que tenía en las manos, pero sería mejor que dejar las cosas tal y como estaban, al menos temporalmente….

Bueno gente, ese fue el cap, creo que ya estoy en la recta final pero no se preocupen que esto se compone, en fin no olviden dejar su review que solo les tardará unos segundos así que sugerencias o amenazas de muerte todas son recibidas, en fin adiós ….