Los personajes de esta historia son propiedad de gran Naoko Takeuchi, yo solo me adjudico la creación de la historia ideas de mi loca y retorcida mente…
CAPITULO 13…
-Maldita sea-gritaba el pelirosa con enojo.
¡No podía ser posible! que esto estuviera pasando, porque ahora se le tenía que ocurrir nacer a ese engendro
-¡Qué demonios voy hacer! –se pasaba las manos con frustración por el cabello, mirando con enojo a la rubia que estaba tirada en la cama -esto sí que es mala suerte-seguía gritando cuando de pronto se escuchó otro grito y no precisamente de el
-¡Por favor Ren ayúdame! –le rogaba la rubia cuando sintió un fuerte dolor que le atravesaba por toda su espalda
-¡Cállate estúpida déjame pensar!-le grito
-Por favor te lo suplico te doy lo que me pidas lo que quieras pero llévame a un hospital-le suplicaba sentada en cama, mientras se agarraba el vientre, su frente brillaba por el sudor causado por el dolor que cada segundo era más fuerte
Ren se quedó pensando por un segundo, pero no lo podía hacer, seguro que Chiba ya lo estaría buscando junto con toda la policía de Tokio
-No estás loca crees que soy estúpido. Tendrás que parir aquí-salió de la habitación dejando a la rubia solo con su dolor
Mientras fuera de la habitación el chico caminaba de un lado a otra en la habitación, la frustración que sentía no lo dejaba en paz
-Por qué no pensé en que esto podía pasar-caminaba mientras golpeaba con enojo todo lo que estaba a su alcance
De pronto se escucharon unos golpes en la puerta, Ren se paró en seco tomando el arma que llevaba en su cintura, camino a paso lento hasta llegar a la ventana que estaba a un lado de la puerta, movió un poco la cortina para poder ver quien era
-No creo que nadie viva aquí cariño-le decía un hombre a una mujer que estaba a su lado
-Tal vez tengas razón se ve muy abandonado este lugar- la mujer estuvo de acuerdo con él, mientras miraba con desconfianza a su alrededor
-Será mejor que regresemos a la carretera, estaremos más seguros dentro del auto-dijo el hombre
-Si la verdad que este lugar se ve escalofriante-se dieron la vuelta, pero el ruido de la puerta al abrirse los hiso detenerse, haciéndolos girar
Fuera estaba un hombre de cabello rosa con una expresión de preocupación en el rostro
-Perdón señor-dijo el hombre
Mientras Ren lo miraba de pies a cabeza, era una pareja joven, la chica era muy hermosa de piel blanca, ojos color café y cabellos castaños, el hombre también era de cabellos castaños, ojos color café y piel blanca se veía una pareja muy tranquila
-¿Que se les ofrece?-les pregunto
-Disculpe que molestemos señor, pero nuestro automóvil se averió –le comenzó a contar. El hombre frente a él le daba desconfianza- ¿queríamos saber si tiene un teléfono que nos pueda prestar para hacer un llamada?
Ren seguía analizando y pensando, tal vez eran policías disfrazados no se podía arriesgar a que lo atraparan. Pero al ver el rostro de miedo de la mujer se podía dar cuenta que se estaba muriendo de miedo.
Iba a mandar directo al demonio, pero un ruido en la habitación lo hiso reflexionar, estos dos podían a ayudarlo con el problemita que tenía en estos momentos ya después vería que hacer con ellos.
-Claro que si por favor pasen –se hiso aun lado
-Alan-hablo la mujer con nerviosismo, algo le decía que no entraran
-Tranquila amor solo hacemos la llamada y regresamos al coche, necesitamos hacerlo-le dijo en voz baja al ver lo nerviosa que esta estaba
-Pero- iba protestar, pero Alan la tomo fuertemente de la mano para infundirle confianza, la chica solo asintió, entrando en la vieja cabaña
- Le agradecemos mucho su ayuda ya llevábamos un buen rato caminando-pero Ren hablo antes que el siguiera con su aventura en la carretera
-No al contrario yo soy el que agradezco que estén aquí-la chica apretó la mano de su esposo poniéndose atrás del el
Alan trajo grueso
-Así ¿y eso porque?-le pregunto con dificultad, al ver la cara del hombre
-Vera lo que pasa que –pero un grito los hiso saltar
-¿Que pasa? –pregunto la mujer con el rostro desencajado por el miedo
-No se asusten, por favor acompáñenme-les pidió en tono humilde y preocupado. Tenía que fingir
-No será mejor que nos vayamos-contesto la mujer
-Por favor se los ruego necesito de su ayuda-les rogo
-Vamos Ann el señor necesita ayuda-la animo su esposo al ver la cara de pelirosa
-Pero no-Ren hablo antes que la mujer siguiera con su negativa
-Vera señora en la habitación esta mi amada esposa que está a punto de dar a luz-Ann abrió los ojos como platos
-Dios mío-dijo la mujer-¿dónde está?-le pregunto
-Está aquí en esta habitación –la señalo
Ann no espero dos veces y comenzó a caminar donde estaba la habitación, pero Ren se interpuso antes que ella abriera la puerta
-¡Espere! –grito el chico
-Pero usted acaba de decir que su esposa está a punto de dar a luz tenemos que ayudarla-le dijo Ann
-Si lo sé pero ella es muy nerviosa, tengo que entrar antes para decirle que ustedes nos ayudaran-la miro con enojo
-Disculpe a mi esposa –hablo Alan-ella es enfermera y su espíritu del deber y ayuda es muy grande. Permítale entrar, ella puede ayudar a su esposa
-Si lo voy hacer-contesto Ren, el más interesando en terminar con esto era el –pero antes tengo que hablar con mi esposa, no quiero que se altere más de lo que ya esta
-Si en eso tienes razón ella tiene que estar tranquila y más en estos momentos que está lidiando con ese fuerte dolor-Ren solo asintió entrado en la habitación
Miro a la rubia quien estaba recostada en la cama, se acercó a ella y le tomo el rostro con brusquedad provocando un quejido de dolor
Serena lo miro con terror
-Por favor ayúdame-le rogo está muy preocupada por su bebe-ya no soporto más este dolor
-Eso es lo que vengo hacer-sonrió-creo que tienes un ángel- Serena lo miro sin entender
-No te entiendo-pero a ella en estos momentos no le importaba nada solo quería que su hija naciera bien
-A fuera esta una pareja de imbéciles, la mujer es enfermera-Serena lo miro esperanzada sabía que Ren no la llevaría al hospital-los voy a dejar entrar para que te ayude a traer a tu engendro al mundo, pero te juro que si abres la boca o dices algo los mato a los tres en ese mismo momento –Serena abríos los ojos como platos pero asintió
-¡Entendido!-le pregunto el chico, apretando más el agarre en su cara
-No diré nada te lo prometo, pero ayúdame –le rogo, el pelirosa sonrió con malicia y la soltó de del rostro
-Así me gusta-se incorporó, saco una llave dentro de la bolsa de su pantalón, con esta abrió el grillete que tenía la chica al redor de su tobillo, lo coloco debajo de la cama –estas advertida –la señalo con el dedo índice sin esperar más camino a la puerta-por favor pasen-les permitió la entrada
Ann casi corrió donde estaba Serena
-¡Dios! querida estas a punto de dar a luz-la miro con preocupación y compasión
-¡Por favor te lo ruego ayúdame! –la rubia le suplico con lágrimas en los ojos, en estos momentos no estaba para presentaciones
-Si cariño tranquila te ayudare-Ann le tomo la mano, miro a Ren-necesito varias sabanas y agua caliente podrías conseguirla
-Buscare lo que pueda-el peli rosa salió de la habitación, sabía que mientras Serena no diera a luz todo estaría tranquilo
-Amor necesito que me ayudes –le hablo a su esposo
-Si amor dime que hago-Alan corrió rápidamente así las dos mujeres que estaban en la cama
-Ayúdame acostarla bien –le pidió el hombre que lo hiso rápidamente, Ann levanto las piernas de Serena flexionando sus rodillas.
Serena volvió a gritar por otro dolor que le recorrió la espalda, causando que bajara las piernas
-No cariño, lo siento tendrás que tener a si tus piernas tengo que sentir como viene tu bebe-le dijo cariñosa mente mientras la volvió acomodar en la misma poción que estaban
La rubia solo asintió
Ann la reviso tenía que saber cómo venia su bebé
-Estas apunto de dar a luz – dijo
-Ayúdame- le rogo era la única palabra que salía de su boca sentía tanto miedo, mientras sentía como otro dolor
-¿Hace mucho que rompiste la fuente?-le pregunto
-Un poco -Serena le contesto con voz entrecortada, Sabia que después de romper la fuente su hija podía nacer en cualquier momento
-Tranquila respira hondo, yo te ayudare ya verás cómo tu bebe estará aquí en unos minutos más-le contesto
El peli rosa entro en la habitación, con unas cuantas toallas, que fue lo único que encontró en el lugar y un balde con agua fría
-Esto fue lo único que puede encontrar y no hay agua caliente-le dijo mientras dejaba las cosas en la mesa que había en la habitación
-Eso servirá por favor trae todo para cada –le pidió Ann
Ren hiso un gesto de molestia pero hiso lo que le pidió
-Amor tu ven para que me ayudes-le pidió a su esposo
-Y usted-le hablo a Ren –tendrá que infundirle valor a su esposa y con una toalla le limpiara el sudor
-Pero –quiso protestar pero lo pensó dos veces no podía levantar sospechas-está bien- se acercó a la rubia, quiso tomar la mano pero esta la alejo rápidamente
-¡No te atrevas a tocarme todo esto es tu culpa!-le grito, el chico la miro con enojo
-No se preocupe, así se ponen todas la mujeres cuando están en trabajo de parto –le dijo Ann-por favor tu trata de guardar fuerzas para lo que viene-le dijo a la rubia mientras le palmeaba una rodilla
Había pasado varios minutos desde que Ann estaba vigilando a Serena, todo parecía estar pasando normal.
Serena cada vez sentía más fuertes dolores ahora estaba sintiendo una fuerte opresión en su entrepierna, era desesperante
-Creo que ahora si ya viene-le dijo Ann quien estaba un poco alejada de la mesa
Ann corrió rápidamente
-Si tu bebe está a punto de nacer-le dijo en tono tranquilo, para la chica era maravilloso ver el milagro de la vida- tendrás que pujar cuando yo te lo diga a la cuenta de tres –la rubia solo asintió- bien uno dos tres-termino de contar y Serena comenzó a pujar, mientras sentía que un fuerte dolor le partía su cuerpo-bien Serena muy bien-la felicito -repitamos nuevamente lo mismo a la cuenta de tres
Mientras Ren miraba con asco lo que estaba pasando
-Esto es realmente asqueroso –dijo saliendo de la habitación
- No puedo creer que yo esté aquí recibiendo al hijo de Chiba, que rayos voy hacer con ese engendro, que para colmo es una niña-seguía despotricando en contra de ese inocente ser que estaba a punto de llegar al mundo.
-Al menos será doble el sufrimiento para Darien-dijo con sumo placer esas palabras-me encantaría ver su cara cuando lo llame para decirle que su mocosa a nacido- sonrió con malicia, de pronto su sonrisa se hiso más amplia-como no lo pensé antes dos víctimas doble recompensa-salió fuera de la cabaña
Mientras dentro de la habitación Ann limpiaba con cuidado a la hermosa niña que tenía en sus brazos la cual lloraba con desesperación
-Es hermosa-dijo Alan maravillado por lo pequeña y tierna que se veía
-Si amor esta hermosa-Ann miro a su esposo con amor
-¿Está bien?-pregunto Serena con palabras entrecortadas por el cansancio que sentía en esos momentos
-Parece ser que si está todo muy bien –le contesto Ann quien camino así ella entregándosela en brazos
-Toma conoce a tu bebe-le dijo mientras se la acomodaba aun lado de ella en la cama
Serena la miro, su hija ya le había robado el corazón, pero ahora le robaba todo su ser.
Nació dentro de ella el amor más puro que puede existir en el planeta, el amor que no tiene ningún tipo de condición, el que se entrega desde lo más profundo de un ser humano, por el cual se es capaz de dar hasta la vida
-Hola mi princesa-le hablo con amor, la pequeña pareció reconocer la voz de su madre por que dejo de llorar en ese instante-eres una pequeña muy valiente hija mía –Serena seguía hablando
Miraba a su pequeña hija era tan parecida a su padre, lagrimas comenzaron a correr por su bello rostro, los presentes la miraron con ternura los cuales pensaron que estaba llorando de felicidad.
Pero lo cierto era que estaba llorando por lo que le estaba pasando, no era justo que su hija hubiera nacido en estas circunstancias y todo por su maldita culpa
-Está muy hermosa te felicito has sido muy valiente-le dijo Ann quien le tomo la mano a la rubia, Serena la miro y negó
-No la valiente es ella por nacer en estas circunstancias-miro a su pequeña quien en esos montos abrió sus ojos dejando ver dos bellísimos zafiros idénticos a los de su padre-mi vida tienes los ojos de tu padre-dijo la rubia con ternura
Alan y Ann se miraron uno al otro, el chico que estaba afuera no tenía ojos azules, pero no dijeron nada ellos no eran nadie para entrometerse en lo que no les importaba
Mientras Serena seguía mirando a su hija tenia algunos cabellos que adornaban su cabeza de color negro, su piel era tan blanca como la porcelana, sus facciones igual de finas que las de ella y sus ojos que eran los de su amado Darien.
Ella no podía seguir aquí tenía que escapar poner a su hija a salvo, miro a las dos personas que tenía frente a ella
-¡Por favor se los ruego ayúdenme!-le dijo con desesperación tratando de sentarse
Ann camino así ella poniendo sus manos en los hombros
-No tienes que estar tranquila y descansar para que recuperes fuerza-le decía mientras trataba de acostarla, pero Serena se negaba hacerlo
-¡No lo entiendes tenemos que salir aquí!-seguía hablando
-¿Pero de que hablas querida?-le pregunto Ann algo intrigada por la insistencia de ella
-Ese tipo que está afuera no es mi esposo –los dos chicos abrieron sus ojos por lo que acaban de escuchar
-Pero él dijo- Ala quiso hablar pero Serena no lo le dio tiempo era muy valioso
-No-ella negó –ese infeliz no es mi marido él me tiene secuestrada-los dos abrieron más sus ojos
-¡Que has dicho!-pregunto Ann con temor en la voz
-Lo que escucharon me tiene secuestrada, yo estoy casada con Darien Chiba-Ann no podía creer lo que escuchaba
-Tu estas casada con el doctor Chiba-Serena asintió
-Si yo soy Serena Tsukino ¿conoces a mi esposo?-le pregunto
-Si lo he visto en varias ocasiones en el hospital que trabajo, ha ido a operar algunos pacientes –le conto desafortunadamente ella no lo había asistido en ninguna de ellas solo lo conocía de vista y por algunos periódicos y revistas que a veces publicaban algunos acontecimientos.
También recordó que es muy guapo de unos ojos color azul tan profundos como el mar, si es cierto la bebe tenía unos ojos idénticos a los de su padre, voltio a ver a su esposo
-Alan tenemos que ayudarla a salir de aquí-le urgió a su esposo
-Claro que lo aremos amor –le contesto decidido ayudarla
-Pero tenemos que tener cuidado Ren está armado podría matarnos de hecho me amenazo con hacerlo si les decía algo- la pareja se miró ahora atendían la actitud de la mujer así el hombre
De pronto se escuchó que abrieron la puerta, causando nerviosismo en los presentes
-¿Por fin nació? –pregunto cuando entro
Pero al ver que nadie lo volteo a ver, rápidamente sospecho que había pasado algo más que el nacimiento del engendro
-Bueno como me imagino que mi querida esposa, perdón digo mi querida victima ya les conto lo que está pasando aquí, ya imaginaran que no los podre dejar con vida-saco su pistola y apunto a ambos
Mientras en casa de la rubia, su querido esposo no se alejaba ni un solo segundo del teléfono
-¡Maldita sea porque no llama!-grito Haruka quien se puso de pie por la desesperación
-Por favor joven tiene que tener paciencia-le dijo el comandante- esto es así siempre crean algo de desesperación para que les den lo que pidan-de pronto todos se quedaron en silencio al oír el timbre
Darien miro a todos, volviendo su atención al teléfono cuando este volvió sonar, su mirada viajo al comandante quien así señas a las personas que estaban trabajando con él, cuando uno de ellos le hiso una seña voltio a ver a pelinegro
-Señor Chiba tiene que contestarle lo mas tranquilo posible-Darien solo asintió-ahora conteste y entreténgalo lo más que pueda-el chico solo movió la cabeza
Darien no espero más, levanto el teléfono
-Si diga-contesto
-¡Por qué tardas tanto en contestar!-le reclamaron del otro lado
-Eso no importa ¡quiero que me digas que demonios quieres, para que regreses a mi esposa ahora mismo!-Ren comenzó a reír
-Se nota que este desesperado-siguió riendo
-¡Eres un hijo de puta! ¡Pero te juro que cuando de contigo te voy a matar!-se puso de pie
-No sí que eres descortés con los amigos – dijo en tono sarcástico
-¡Tú no eres mi amigo infeliz!-le grito el pelinegro
-No en eso tienes razón no soy tu amigo-rio-soy más que eso
-¡Déjate de juegos estúpidos y dime de una vez que demonios quieres!-le grito
-¿No que te parece si mejor me dices tú a quién demonios quieres? -al escuchar esas palabras Darien sintió una fuerte opresión en su pecho
-No entiendo tu pregunta-pregunto bajando el tono
-Vaya creo que estas más tranquilo-se burlo
-¡Ya deja tus malditos jueguitos!- escupió con más enojo
-Te lo voy explicar mejor-dijo Ren en tono gracioso-con peras y manzanas para a ver si a si lo entiendes
Mientras Darien miraba a todos, quienes estaban escuchando toda la conversación, Haruka apretaba sus manos, diamante solo escuchaba mientras apretaba a su madre quien lloraba en su regazo
-Habla de una vez-lo urgió el pelinegro
-Pues veras –no hablo por unos segundos- como sabes tengo a tu querida esposa por la cual me darás una muy buena cantidad. La pregunta aquí es ¿cuánto estas dispuesto a dar por tu hija?- soltó la pregunta
Cuando termino de hablar Darien se dejó caer en el sillón su temor más grande se hiso realidad. ¡No esto no podía estar pasando su hija no podía estar en manos de ese infeliz!
Pobre de su Serena cuanto estaría sufriendo con todo lo que le estaba pasando. Pero él no se quedaría con los brazos cruzados, tenía que hacer todo lo posible porque su esposa regresara sana y salva junto con su hija
Mientras todos los presentes estaban mudos sin poder creer lo que había dicho
El comandante se acercó a él y le susurro algo en el oído, el pelinegro solo asintió
-Chiba estas ahí-pregunto el pelirosado del otro lado en tono de juego
-Si aquí estoy-le contesto en tono bajo
-Claro imagino que estas impresionado. La verdad que yo también, no es nada agradable ver parir a una mujer me recordó a una vaca -rio
Haruka estaba morado del coraje al igual que su hermano y ni que decir de Charlie quien se había mantenido en silencio en todo momento por respeto a la familia de su gran amiga
-¡Te exijo que respetes a mi esposa e hija infeliz!-Ren casando de los insultos se molesto
-¡Ya deja tus malditos insultos! porque te recuerdo que la vida de tu mujeres esta en mis manos y si quiero en este mismo momento les vuelo la cabeza a las dos y no te entrego más que eso de ellas-grito tan fuerte que Darien se tuvo que despegar un poco la bocina de la oreja
Respiro hondo él tenía razón, la vida de su esposa e hija estaba en manos de ese infeliz
-Necesito pruebas de que es verdad lo que me dices-exigió el pelinegro
El pelirosa pareció meditarlo por unos segundos
-Muy bien dentro de una hora te voy a marcar para que hables con tu adorada esposa para que ella misma te diga que tu bastarda ya nació-sin esperar más colgó
-¡Espera!-grito Darien, pero otra vez solo se quedó escuchando el tu largo del aparato, ese sonido le parecía de terror, siempre que el maldito les colgaba y solo se quedaba con su impotencia y miedo de pensar que no lo volvería a llamar
-¡No puede ser mi nieta nació!-grito Serenity dejándose caer al suelo-esto no puede estar pasando-gritaba-por favor dios no permitas que les pase nada –rogaba por ellas
-Tranquila mama-diamante se dejó caer junto a ella mientras la rodeaba con sus brazos
-No puedo hijo esta angustia es muy fuerte-Serenity se aferró más al agarre de su hijo
-Ese hijo de puta me las va a pagar juro que le voy a cobrar cada lágrima derramada por mi madre y hermana- Grito Haruka acercándose a Darien-tenemos que salvarlas Darien-le dijo al pelinegro, quien solo asintió, ya que las palabras se le quedaron a toradas en la garganta, todavía no podía salir del estado de shok en que lo dejo el saber que su hija había nacido
-Por favor Ren baja el arma –le rogaba Serena mientras cubría a su hija con sus brazos- ellos no saben nada –le aseguró la rubia
Ren relajo un poco la miraba pero no dejaba de apuntarlos
-Pues no te creo, sus rostros me dicen otra cosa-los estudio con la mirada
-Por favor señor tranquilo-le hablo Alan-los que queremos saber de qué hablan ustedes somos nosotros- Alan miro a su esposa quien solo asintió, se pudo dar cuenta que su esposa le seguiría el jugo a la rubia
-Si usted fue quien nos pidió ayuda y veo muy desagradable de su parte que después de ayudarlo nos este apuntando con esa arma-la castaña frunció el ceño
Ren bajo el arma
-Muy bien ya que ella no les ha dicho nada pues me toca informarles que no se podrán ir de aquí-la pareja abrió los ojos como platos
-¡Pero que ha dicho!-le pregunto incrédulo Alan-esto tiene que ser una broma
-No es ninguna broma imbécil. Ustedes también se quedaran aquí encerrados – los volvió apuntar con el arma
-¡Pero no puede hacernos esto menos a su esposa y a su hija!-le grito Ann-¡está loco!
-¡No me digas loco!-grito furioso-¡yo puedo hacer lo que me dé la gana, esta no es mi esposa y esa bastarda no es mi hija! –mientas gritaba caminaba así la cama sin dejar de apuntar a la pareja
-Por favor Ren déjanos ir te prometo que te doy lo que pidas, te doy mi palabra que no te denunciaremos-Serena le rogaba
Pero Ren la ignoro, se agacho y volvió a sacar el grillete y se lo colocó en el mismo lugar donde estaba antes
-¡Querida rechazare tu oferta! –la miro con burla- ya estoy negociando con tu querido esposo, el pegara mejor y más, porque ya sabe que nació su hija- soltó una carcajada al ver el rostro de Serena desencajada por la impresión
Alan y Ann se movieron un poco causando que el guardara silencio
-Ni lo intenten par de estúpidos porque les juro que les vuelo la cabeza aquí mismo-los volvió apuntar, causando la palidez en ambos- eso es –le dijo cuándo le vio la cara-voy salir por un momento no intenten ninguna estupidez –salió de la habitación
-Lo siento tanto Serena-hablo Alan –quería hacer todo lo posible por ayudarte pero no podremos hacerlo-Ann se acercó a su esposo y comenzó a llora.
Ahora no solo sería Serena y su hija la secuestradas si no también ellos
-Perdónenme por favor-les pidió Serena entre sollozos
-Cálmate cariño que le hará daño a tu bebe-Serena miro a Ann a los ojos
-Es que esto no es justo lo único que hicieron fue ayudarme-la rubia seguía hablando
-No es verdad-le contesto Alan-fue el maldito ese que nos mintió, tu solo eres su víctima- se acercó a ella y le toco el hombro provocado que la rubia levantara su mirada
-No sé qué voy hacer, como lo voy hacer pero les prometo que saldremos de aquí-Serena se limpió las lágrimas con la mano libre
-Ya que te veo tan dispuesta hacer lo que sea –la voz de Ren se escuchó dentro la habitación causando el sobresalto de todos
-Por mi hija soy capaz de todo-le seguro la rubia
-Muy bien eso me gusta-le contesto, pero voltio a ver a la pareja, quien estaba en un rincón de la habitación-¡ustedes dos amárrense!-les ordeno.
Pero Alan no tomo las cuerdas que arrogo al piso
-¡Que no escuchaste! amarra a la ramera de tu esposa-grito más fuerte
Pero el chico seguía negándose retando al pelirosa con la mirada. Ren al sentirse retado se acercó a el empujando a Ann al piso
-¡Eres un maldito no te toques a mi esposa!-Alan quiso golpearlo, pero Ren fue más rápido y lo golpeo con el arma en la cabeza causando que este callera inconsciente al piso
-¡Alan! –gritaron las dos mujeres al mismo tiempo
-¡Eres un infeliz!-se le arrogo en sima Ann golpeándolo en el pecho, pero el pelirosa le dio una fuerte bofetada la cual la llevo directo al piso cayendo a un lado de su esposo, Ann comenzó a llorar con desesperación, mientras se agarraba la mejilla
-¡Eres un maldito cobarde!-grito Serena pero fue ignorada
-Eso te pasa por desobedecerme estúpida-le dijo a Ann poniéndola de pie de un jalón- ahora tendrás que quedarte quieta o mato a tu esposo-la amenazo mientras tomaba las cuerdas que estaban el piso, comenzó amarrar a la castaña de las manos-camina –le ordeno llevándola a un rincón de la habitación-junta tus manos a los pies-le ordeno mientras le ponía la pistola en la cabeza-muy bien-la felicito en tono burlón mientras le amarraba sus cuatro extremidades con fuertes nudos, cuando termino de hacerlo, fue directo al cuerpo de Alan y lo arrastro junto a Ann haciéndole lo mismo que a ella.
Sonrió satisfecho al ver que su trabajo estaba muy bien hecho
-¡Eres un maldito mal nacido!-gritaba la rubia quien estaba sentada en la cama con su hija entre sus brazos
Ren se acercó a ella y le a punto con el arma a su hija, causando que la rubia palideciera, al igual que Ann quien miraba todo con terror reflejado en el rostro
-Me vuelves a insultar y mato a tu hija-la amenazo. Serena solo asintió- no entiendo por qué siempre tengo que obligarte hacer todo-le toco la mejilla pero la rubia la alejo-¡que te cuesta obedecerme! –Grito molesto- ahora le llamaremos a tu querido esposo y le dirás que tu hija nació- la rubia lo miro y frunció el ceño-no me veas así cariño, que el muy pendejo no me cree que has parido- mientras apretaba más el arma al pequeño bulto que Serena tenía entre sus brazos
Serena trajo grueso
-Está bien hare lo que me pides-le dijo mientras ella apretaba mas a su pequeña a su regazo
Ren sonrió y comenzó a marcar el número de celular del pelinegro, espero un poco, pero antes que le contestaran del otro lado se lo entregó a la rubia, quien lo llevo a su oído esperando, mientras miraba desafiante a Ren el cual sonreí como estúpido.
-Si-por fin se escuchó la voz de su amado del otro lado, la cual le ocasiono un fuerte dolor en el pecho, causando que las lágrimas volvieran a correr por sus mejillas- ¡quien habla!- volvió a hablar el pelinegro pero esta vez un poco más fuerte, se podía notar la desesperación en la voz
-Da-su voz salió con dificultad por el llanto –Darien
CONTINUARA…
Hola mis niñas hermosas como ven Ren sí que se está pasando de malvado con la pobre de Serena a la cual la vida le está cobrando muy caro lo que hiso, pero a pesar de todo no está del todo sola llegaron sus dos ángeles al rescate, mi pobre Darien también se la está pasando muy mal, y más ahora que se pudieron escuchar por teléfono…
Mis preciosas amigas esta vez paso rapidito a dejarles el cap. nuevo, ya que mi lap se volvió un verdadero dolor de cabeza no sé qué le pasa está más lenta que una tortuga a duras penas pude detallar el capítulo, también esa es otra de las razones por las cuales me he tardado en actualizar
Pero gracias por cada una de sus palabras y apoyo las quiero por eso abrazos y besos para todas.
También gracias a todas esas lindas personas que se pasan por aquí a leer y que me agregaron a sus alertas y favoritos
Los quiero
Nos leemos =) …
