Declaración: Los personajes y el mundo de Harry Potter pertenecen a J.K Rowling.

Este Fanfic participa en el Fictober 2018. Día 13: Discución.

N/A: Wolfstar=SiriusxRemus. Rating M. Un cortito para la querida María del grupo Chilenas Dramioneras. Espero les guste y me dejen algún saludito. ¡A leer!

*Esta historia es de mi autoría y sólo se encuentra en FanFiction y en Wattpad, con el usuario LidiaaIsabel, si lo ves en otro lugar por favor avísame* Di no al plagio.


Discusión

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Remus Lupin era un estudiante muy inteligente y preocupado de su futuro.

Llegar a Hogwarts no había sido muy fácil, pero gracias a Dumbledore fue posible mantener su condición de hombre lobo oculta para poder estudiar magia sin problemas.

En su quinto año había sido nombrado prefecto de la casa de Gryffindor; lo que para Sirius, James y Peter a veces suponía un problema, puesto que constantemente estaba haciendo rondas y se preocupaba que no hicieran travesuras.

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Una noche en la habitación de los chicos, se formó un revuelo por la última travesura de James y Sirius a Severus Snape, su constante blanco de acosos.

—James reconoce que se te pasó la mano con la broma a Snape. Tendré que quitarte puntos por esto. Y ni te digo el castigo que Dumbledore les va a tener —decía un ofuscado Remus paseándose por la habitación.

—Vamos, Lunático te has vuelto aburrido desde que eres prefecto, no es justo —decía su amigo recostado en su cama.

—Eres un exagerado James, hay que ser responsable a veces en la vida, sobre todo con las bromas que decides hacer.

Su discusión fue interrumpida por la entrada de Sirius Black, trayendo unos bocadillos en la mano.

—Anda Canuto, dile a Lunático que no me quite cincuenta puntos por la broma a Snape —le dijo su amigo desde la cama.

Sirius sonrió y se sentó sobre el baúl frente a su cama. —Hey Remus, ¿no le vas a quitar puntos a tu casa o sí? Eso es de locos.

Remus volteó fulminándolo con la mirada. —¡Tú!, tienes la culpa de todo esto, le avivas las ideas a James, pudo haber muerto ahogado en el lago —seguía dando vueltas por la habitación apuntando con el dedo a Sirius.

Sirius se puso serio y miró a James. Este se levantó y excusándose para ir al baño salió de la habitación dejándolos solos. Remus agotado se sentó frente al escritorio y apoyando la cabeza en sus manos suspiró.

—Hey Remus, tranquilo yo creo que estás estresado por tanta sobrecarga de trabajo.

—Sirius realmente ustedes deberían madurar, par de idiotas —suspiró Remus.

Sirius se acercó a su amigo y comenzó a masajearle el hombro, se encontró con una tensión acumulada en su cuerpo. — Respira un poco, sabes que no me gusta discutir contigo, así que intenta relajarte, yo te puedo ayudar —y depositó un beso en su cuello.

—Canuto no… estoy para estas cosas.

—Shhh tu relájate —le susurró mordiendo su oreja y bajando la mano por su pecho.

Remus sabía que su compañero tenía razón, aunque no se lo reconocería, tenía muchas cosas que hacer a diario y ya no disfrutaba tanto tiempo con su grupo de amigos, ni con la persona más cercana a él. Tendría que ver cómo equilibrar las cosas para tener tiempo para todo. Tenía que relajarse, si no iba a explotar en cualquier momento.

Un suspiro salió de sus labios y sintió cuando fue volteada su silla. Las manos de Sirius lo recorrían sobre su uniforme.

—Ya vas a ver, te vas a relajar —y bajando la cremallera de su pantalón comenzó a tocar su miembro para excitarlo con su mano.

Remus abrió los ojos, su mirada lasciva se encendió al ver los ojos de Sirius llenos de deseo y se acercó a su rostro comenzó a besarlo apasionadamente.

Sirius lo mordió para luego bajar a besar su entrepierna, dando caricias con su mano y besos.

Remus pudo encontrar la cumbre de su clímax entre los besos y las caricias de Sirius; quien sabía muy bien explotar sus dotes en el arte de las manos y la boca.

—Canuto tan… jodidamente genial —soltó en un gemido.

—Entonces Lunático, ¿no me quitarás puntos, cierto? —respondió lamiendo sus labios.

Remus rió y se levantó arreglándose su pantalón. —Por supuesto que les quitaré los puntos, pero por esa mamada… 10 para Gryffindor —y guiñándole el ojo se recostó sobre su cama.

Sirius sonrió con malicia, tendría que ponerse manos a la obra para recuperar todos sus puntos.