N/A: ¿Cierto que es raro leer la actualización de MDV en una semana? No se vosotros, pero para mí actualizarla sin estrés es un gran lujo y un milagro, porque no decirlo XD (Seep, se que si hiciera mi faena no pasaria todo esto ¬¬ xD). Como siempre:
Disfruten de la historia, gracias por todo y nos leemos en la próxima.
~Canciones~
Secondhand Serenade ─ Distance
Disclaimer: Mahou Shoujo Lyrical Nanoha no me pertenece, le pertenece a su(s) respectivo(s) dueño(s).
Una nueva mañana había comenzado y, con ello una nueva meta para nuestra joven cobriza, cual se levantaba perezosa de la cama después de haber ido de compras el día anterior.
El semblante preocupado que se había formado en los últimos días ya se había desvanecido por completo. Ahora, ya con la mente más aclarada se aproximó al armario empotrado a la pared del lado contrario a la cama. Tomo las mudas que le parecieron aptas para el día de hoy; una camiseta negra de tirantes, encima una camiseta simple de manga corta con de cuello ancho que dejaba al descubierto algo de sus hombros, una falda de encajes marrón y, a conjunto unas sandalias de piel beige.
Viéndose en el espejo asintió satisfecha con su trabajo. Después de coger el móvil junto al pequeño bolso de piel lleno con lo necesario, bajo las escaleras con una radiante sonrisa, dejando a toda la familia con la confusión y la estupefacción rigiendo en sus semblantes.
-¿Onii-chan, sabes cuándo pasaran Fate-chan y Alicia?- a pesar de que ya se olía la respuesta a kilómetros decidió confirmarlo.
-Alicia sigue viniendo de vez en cuando con Hayate pero, Fate sigue sin dar la cara.- Kyouya frunció el ceño.- Me estoy replanteando que la determinación que tiene esa chica sea verdadera.- comentó con algo de molestia.
Miyuki quien observaba todo con ojo crítico decidió intervenir por lo extraña que se veía su hermosa hermanita que ni se había inmutado con lo dicho por el castaño.
-¿Paso algo bueno?- los orbes jade se posaron en la cabeza ladeada de Nanoha en signo de confusión.- Lo digo porque normalmente estallas cuando se habla mal de Fate-san.
Jade y violeta se vieron por un largo tiempo, como si las dueñas quisieran leer la mente de la otra.
-Nada.- sonrió.- Por el momento nada que merezca la pena tener en cuenta.- Miyuki miro a su hermana insatisfecha.- Quede con Hayate-chan después de taaanto tiempo.- bromeo tomando las llaves del recibidor.- Nos vemos, Onii-chan, Onee-chan.
Tras la marcha de la cobriza, Miyuki y Kyouya se dieron una mirada descolocados por lo que acababa de pasar.
Chapter 13: It's Not Over
Dos toques casi simultáneos en la puerta de madera hicieron que la mira de la joven rubia se alzara inquisitivamente, fijándose en la cara nueva que había irrumpido junto a su mejor amiga.
-¿Qué?- Signum la miró con una ceja alzada. Fate rodo los ojos aguardando en la cama por una respuesta.- Shamal ya conoces a Fate. Fate ella es Shamal la hermana mayor de Hayate y si haces mover los engranajes polvorientos de tu estúpido cerebro la recordaras.
La joven rubia universitaria frunció el ceño, indignada. Después de tenderle la mano a modo de saludo y dejar que Shamal se fuera a la cocina miro a su amiga con una sonrisa burlona.
-Y tu novia ¿cierto?
Antes de que pudiera decir algo más la fría y amenazadora mirada de Signum la hizo callar de la peor forma, con el miedo psicológico. Las manos de Fate se vieron forzadas a levantarse a modo de insignificante protección contra la amenaza latente frente a ella. Más la dulce voz demandante de su salvadora y, ahora, recién conocida como 'familiar' se dejó escuchar por toda la casa, amansando a la bestia que no tardo en marchar pisoteando el suelo.
-Un día de estos muero, fijo.- murmuro Fate soltando un suspiro de alivio.
Fate agarro el iPhone que tenía y se puso a revisar el repertorio de canciones en aquel dispositivo. Un bostezo lleno de aburrimiento escapo por la boca de la oji carmesí, era tanto el aburrimiento que se dedicó a cambiar el tono de llamada incontables veces.
Cuando ya estaba por devolver el aparato a su sitio la notificación de un nuevo mensaje le llego. Curiosa al ver el emisor leyó aquel mensaje tan 'extraño', ya fuera por ella o por la persona que se lo había enviado.
Fate sonrió ante el poder de convencimiento de su emisor. Y, leyendo el mensaje, cerro los parpados dejándose llevar por lo que fuese que en ese instante pasara por su mente. Sonrió de lado esa chica tenia recursos. Ahora de seguro que le costaría un horror sacársela de encima, en todo caso ¿En verdad deseaba alejarla?
Pregunta estúpida solo tiene una respuesta estúpida, se dijo a sí misma.
Alzando el pulgar, miro una vez más la lista de canciones en su iPhone y, dando con lo que buscaba entro en el correo para reenviar aquel mensaje que sin duda le había sorprendido.
Cansada de quedarse en la cama como un perezoso, decidió salir a la calle no sin antes avisar a la pareja que estaban demasiado entretenidas en una guerra de alimentos como para percatarse cuando Fate se les acerco.
Fate, entre risas nerviosas y persecuciones por toda la casa, al fin pudo salir a la calle sin miedo a temer por su integridad física, al menos por parte de la peli rosa.
Los rayos de sol azotaban como nunca las calles medio concurridas de Uminari. No era dar dos pasos que a cada esquina, por no decir pasado un callejón, se podía observar los semblantes deshidratados de más de tres cuartos de la población pidiendo/suplicando por que lloviera y se llevara todo el bochorno.
Si bien no tenía nada más que hacer bajo el sofocante sol veraniego que ardía como mil demonios enfurecidos, ya se le iba a ocurrir algo. Por el momento se ira a ver la tienda de videojuegos del Centro comercial, al menos allí no pasaría tremenda calor.
Al abrirse las puertas del edificio una corriente de aire fresco impacto con sutileza a la joven rubia. En ese momento la cara de complacida de Fate no tuvo precio. Con dificultad había estado un cuarto de hora fuera cuando sintió las pequeñas gotas de sudor deslizándose por sus mejillas.
Sintiendo la energía renovada tomo las escaleras mecánicas que la llevarían a la planta de los salones recreativos y tiendas relacionadas con los videojuegos.
La insistente voz cantarina de Hayate no paraba de irrumpir en los pobres oídos adoloridos de la joven cobriza como rayos a máxima potencia. Ahora ya no tenía tan claro el que fuera buena idea separar a la castaña de su amada rubia de ojos borgoña. En definitiva, después de acabar con sus compras tendría una larga y tendida visita al otorrino si es que su oído conseguía resistir al griterío de Yagami.
-¡Nanoha-chan!
Ni un segundo más, a una velocidad de vértigo llevo sus manos a la boca de Hayate; por fin podían descansar sus oídos.
-Primero. No grites más por el amor de dios me está dando una jaqueca insoportable. Dos. ¿Qué? Y, tercero y más importante.- suspiro.- Cuando retire mis manos vas a responder como una persona civilizada y sin gritar.- Nanoha le dio una mirada a lo que Hayate le regreso con un leve asentimiento con la mezcla de desconcierto marcando sus orbes azul rey.
-Mira un zorro…- El brazo de la castaña se tendió en el aire señalando algo en concreto.
-Hayate deja de hacer el idiota.- expresó Nanoha enarcando una ceja y cruzándose de brazos.- ¿Cómo va a ver aquí un zorro, en medio de la civilización?
-Enserio, mira.- Hayate poso ambas manos en la cabeza de Takamachi y la giro con sutileza a la parada de helados de enfrente.
Los orbes violetas se abrieron con gran sorpresa. Realmente era un zorro. Su zorro dorado.
Fate se encontraba comprando un helado con una felicidad sin precedentes. Cuando la rubia se volteó carmesí y violeta chocaron después de mucho tiempo, por un instante fueron ellas y solo ellas en aquel lugar, de no ser por Hayate podrían haberse quedado plantadas en aquel sitio por toda la eternidad.
-Hola Fate-chan. ¿Ya no saludas a tu querida cuñada?
El golpe en su espalda proporcionado por Hayate puso de nuevo en funcionamiento el cerebro recién averiado de Fate, la cual dio un respingo al sentir el golpe.
-¿Hayate?- recibió un asentimiento acompañado de una sonrisa gatuna que acabó por devolver la parte faltante de su mente a su sitio.- Sinceramente, no creo que sea necesario ser educados con un mapache.- Hayate frunció el ceño entre molesta e indignada.
Por otro lado Nanoha fue aproximándose dubitativa. No sabía si Fate arrancaría a correr como las dos o tres veces anteriores, eso la terminaría por matar si volvía a recrearse por vez consecutiva. Para su alivio, eso no corrió, fue recibida con una gran sonrisa sincera de su príncipe.
-Buenos días, Nanoha.
Hayate se hizo la ofendida, haciendo reír a la muchacha de ojos violeta.
-Buenas Fate-chan. Sobre el mensaje…- Nanoha empezó a jugar con sus dedos.
-Oh eso, déjame decirte que tienes un poder de convencimiento brutal.- bromeo dándole un lametazo a su adorable helado.- Ya te respondí pero quiero que lo leas cuando llegues a tu casa. ¿Puede ser?
Las mejillas de Nanoha obtuvieron un leve sonrojo. Estaba confusa, ¿Cómo era posible sonrojarse si Fate no había dicho nada fuera de lo común? Conclusión, si ella tenía un poder brutal de convencimiento, la rubia tenía un no sé qué para avergonzarla con solo verla.
-Si nos acompañas, lo hare.- Nanoha fijo su mirada en los carmesí que la miraban sorprendidos.
-Hmm… Si no soy un estorbo…- antes de que pudiera acabar la voz de Hayate medio gritando en su oreja aturdió todos sus sentidos como una descarga eléctrica de alto voltaje.
-Genial, ya tengo a alguien que me lleve las bolsas.- tomando la mano de una Fate aturdida, dejo las bolsas en ellas y marchó a la siguiente tienda.
Fate sacudió su cabeza con insistencia en un fútil intento para que las estrellitas que nublaban su vista se fueran cuanto antes ante la mirada preocupada de Takamachi.
-Fate-chan, si no quieres…
Una última sacudida volvió a poner a Fate al mando de su cuerpo.
-No importa, nunca tengo nada más bueno que hacer que servir a un mapache gritón.- Fate sin demora paso todas las bolsas a una mano y, con la otra, cogió la de Nanoha con suavidad.- ¿Algo que quieras ver?- Fate aproximo su rostro al semblante rojizo de Takamachi.
-No, solo respuestas que espero y un día me des.- susurro tomando la mejilla de la rubia.
-Pronto, te lo prometo.
Luego de lo dicho, ambas se separaron para ir junto a la hiperactiva castaña andando a un ritmo acelerado por los pasillos llenos de ropa de la tienda.
Una especie de ronroneo de satisfacción salió por la boca de Fate, mientras los lánguidos brazos se extendieron al aire deshaciéndose de todo rastro de entumecimiento en estos. Mientras, en la cara de Nanoha se mostraba una gran sonrisa divertida y, a la vez, llena de felicidad.
-De nuevo, gracias por todo.
-Hmm… que no se te haga costumbre, al final voy a cobrar caro por mis servicios.- comentó moviendo el hombro haciendo pequeños círculos en el aire.
A medida que se iban acercando a la casa de la cobriza, los nervios por leer aquel mensaje de apoderaban de Nanoha. Se sentía con las esperanzas renovadas. El día de hoy había sido magnifico, al fin, después de tanto pudo disfrutar un día al lado de su mejor amiga con Fate acompañándolas como una especie de mayordomo particular.
Le encantaba y, le encantaría tener la certeza que aquel día podría repetirse en otra ocasión pero, ya solo faltaban tres días para acabar el verano. Era deprimente, más si se sabía que la persona que más amaba en el mundo estaba por irse lejos, a la otra punta del mundo.
Fate, quien pudo notar el cambio de expresión en la chica, no dijo nada sintiendo su corazón encogiéndose dolorosamente. Ya había sido suficientemente permisiva acompañándola el día de hoy, los próximos tres días ya estaban contados y no dudaba que con eso Kaori aparecería, estaba arriesgando demasiado y necesitaba 'hablar' con la raíz del problema.
Levantó la cabeza vislumbrando el bloque de apartamentos en el que vivía Signum, al igual que, a pocos metros de ella, la casa de la cobriza, donde posiblemente sería la última vez que la vería.
-Ya… ya llegamos.- la voz apagada de Nanoha le hizo más difícil la separación, asintió parando sus pasos en el portal.
-Ya lo vi.- Fate se dio un golpe mental antes su momento de 'lucidez'.
Un silencio se formó, siendo acompañado por la corriente de aire que pasaba en ese instante. A ninguna de las dos le salía lo que en verdad quería, por más que intentaran las palabras se les atoraban en la garganta, lo cual, era frustrante.
Fate fue quien rompió aquel incomodo momento, alzando las manos y rodeando a la cobriza por los hombros en un tierno abrazo, tan sutil y delicado como lo era Nanoha para Fate.
-Fate-chan en verdad tu…- la voz le salió quebrada, no era por echarle en cara nada, simplemente el miedo a perderle no paraba de darle días de insomnio.
-Perdóname me tengo que ir.
Ante dichas palabras Nanoha levanto las manos aferrándose con insistencia a los brazos que aún se mantenían envueltos en su cuerpo, sentía el pánico invadiéndola con cada segundo que pasaba. Para su asombro una de las manos de Fate consiguió liberarse de su agarre. Sintió el mundo derrumbarse en cuestión de segundos, así como sus ojos se volvieron cristalinos. Cierto era que aún se mantenía agarrada a la otra mano de Harlaown, aun así, reparo en lo frágil que se sentía el contacto.
Cuando creyó que ya nada podía hacer, el cálido contacto de la mano en su mejilla la hizo voltear para sentir los labios de Fate posándose sobre los suyos. Una descarga eléctrica recorrió todo su cuerpo, era extraño, ella y Fate se habían besado en varias ocasiones, entonces ¿Por qué se sentía diferente, como si fuera el primero?
Los labios de la oji carmesí se separaron apenas milésimas, buscando transmitir algo mediante el rojo intenso de su iris. Reaccionando a ello, la joven cobriza tomo ambas mejillas de Fate y, sin espera, junto sus labios otra vez.
Esta vez fue el turno de Fate para sorprenderse pero, cuando volvió en sí, no hizo sino pasar la lengua por los húmedos labios de Nanoha pidiendo permiso por entrar, una entrada que en todo momento le perteneció e intensifico el beso. Lenguas danzando bajo la luz de la luna acompañadas por la aparición de nuevos sentimientos indescifrables.
Sin duda alguna había sido un día inolvidable, fijo. Si bien no tenía corazones en los ojos latiendo a un ritmo desenfrenado, la mirada sumisa y soñadora no la ayudaban en nada ante el interrogatorio de sus dos hermanos.
Con respuestas cortas y concisas pudo librarse y marchar a cambiarse a su alcoba. Después de cambiar su indumentaria al pijama de verano color rosa pastel se tiró a la cama y, tomando su peluche favorito desde el festival, comenzó a rodar como adolescente enloquecida y enamoradiza que era.
Agotado todo su entusiasmo, acabó por dejarse llevar por la realidad. Alterno la mirada entre el techo y el móvil reposando en su mesita de noche. Abrió la tapa del móvil y, enarcando una ceja, encendió la laptop metiéndose en el Youtube.
Encontrado lo que buscaba regreso al colchón a dejarse llevar por lo que fuera que estaba por escuchar.
I'm driving down the highway
Cold and dark, dead
(It's deceiving)
It's deceiving
And miles and miles pass by
And I'm alone
My eyes feel like they're bleeding
But I'm just crying
Is this what I ask for?
Is this what I ask for?
Unas ganas enormes de abrazar a la rubia de orbes carmesí la invadieron con mucha fuerza, por consiguiente, se mordió el labio inferior reteniendo aquel sentimiento que le era tan conocido.
I hate myself when I'm away from you
I swear I'm sorry
Please don't hate me too
And I don't know if my heart will make It through
I swear I'm sorry
Please don't hate me too
Irremediablemente una pequeña lagrima escapo por el rabillo del ojo, seguido de un par más. Aquellas lágrimas denotaban la mezcla de emoción y varios sentimientos enredados entre sí.
I don't suppose you heard me
Call your name, girl
If you say louder,
Then I'll scream louder
The cities in between us block the way
They make it harder
But I'll scream louder
Is this what I ask for?
Is this what I ask for?
I hate myself when I'm away from you
I swear I'm sorry
Please don't hate me too
And I don't know if my heart will make
It through
I swear I'm sorry
Please don't hate me too
Nanoha cerro los parpados dejándose llevar por la lenta melodía que la llevaba a un mundo totalmente lejano a la realidad.
(Don't hate me)
Don't fail now
Hold on to hope
Cause I'm yours
I'm coming home to you soon
(I'm coming home)
Cause the road is very worn
And It's begging me to come back
(To You)
I hate myself when I'm away from you
I swear I'm sorry
(I'm sorry)
Please don't hate me too
(I'm coming home)
Don't hate me too
Please don't hate me too
Una vez la canción dio a su fin una sonrisa acabó esbozando aquellos finos y bellos labios que poseía la joven cobriza. Y, sin demorarse tomo el móvil para contestar a la rubia más idiota y obstinada que conocía en aquel mundo la cual la traía como loca, por desgracia de su pobre mente.
-"Realmente eres una idiota Fate-chan."
Mensaje enviado 10:49 a.m:
De: Takamachi Nanoha
Asunto: Prodigio Musical más te vale leer esto
Da gracias que aun sigues viva. Ya me entere Fate-chan, no hay nada que me puedas ocultar.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Mensaje Reenviado 11:12 a.m:
Asunto: Prodigio Musical más te vale leer esto
Me encantaría que la escucharas por mí.
Secondhand Serenade ─ Distance
Atte: Fate
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Mensaje Re Reenviado 9:51 p.m:
Asunto: Prodigio Musical más te vale leer esto
I'm waiting for you
Atte: Nanoha
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