Advertencia: Contiene unas notas de shoujo ai, es decir, amor entre chicas. Demás está decir que si no te gusta, no lo leas y nos evitamos disgustos.

Disclaimer: El concepto de Vandread y sus personajes son propiedad de los Estudios GONZO.

Comentarios: Y con ustedes, el final de esta historia que empecé hace varios meses, gracias a quienes le dieron una oportunidad, espero que más personas se animen a escribir sobre esta pareja que realmente me encanta. Barnette & Jura forever! ;-)


Vandread La estación perdida

Capítulo 13: El retorno

Después de revisarla con algo más de cuidado, Duero constató que el golpe en la cabeza aparentemente no era nada grave, sólo tendría que permanecer vigilada al menos esa noche. Lentamente Barnette fue recuperado el conocimiento.

-¿Dita? ¿Chicos? ¿Qué ha pasado? –preguntaba la pelinegra visiblemente confundida, se sobaba la parte de atrás de la cabeza, mientras reparaba en dónde se encontraban.

-Barnette, ¿realmente eres tú? –Dita la examinaba con ojos incrédulos.

-¡Por supuesto que soy yo! ¡¿Quién esperabas que fuera?! –Gritaba enojada.

-Si, es nuestra Barnette-Pyoro. –El resto asintió.

Dita y Parfeit se lanzaron sobre Barnette para abrazarla con grandes lagrimones en sus rostros, mientras Duero hacia un análisis médico de lo ocurrido. Pyoro se felicitaba con Hibiki por salvar el día. Gascogne venía llegando al lugar, seguida por Meia que ayudaba a Jura que aún se recuperaba de su tobillo lastimado. Al ver la escena y la alegría de sus compañeros, las chicas entendieron lo que ocurría, no así Jura que soltándose de Meia caminó con algo de dificultad, pero sin perder el glamour, hasta Barnette que recién se liberaba del abrazo de las chicas.

-Si esto no te refresca la memoria, no se qué lo hará. –La rubia venía totalmente decidida con un brillo especial en los ojos.

–Jura-san tiene que saber que Barnette ya…

Las palabras de Dita se perdieron en el viento. Sin detenerse a escuchar, Jura se acercó a Barnette y le saltó encima besándola en los labios, era un beso apasionado y cargado de mucho sentimiento. La chica de los ojos verdes intentaba desesperadamente recobrar a su amor. Todos miraban con la boca abierta incluso Pyoro estaba sonrojado. Sin embargo, Meia y Gascogne sólo sonreían.

–…recuerda todo. –Dijo Duero después de toser un poco. –Creo que el momento de presión al que fue sometida, junto con el hematoma que generó la caída, provocaron que volviera parte de su memoria, seguramente en poco tiempo regresará por completo.

La rubia se había separado de Barnette completamente roja, mientras ésta última tenía la mirada perdida, una sonrisa tonta en el rostro y se tambaleaba un poco.

-Bueno señores, me parece que hay mucho trabajo por hacer. Hay que prepararlo todo para volver al Nirvana antes de que se cierre la barrera y tengamos que esperar un año en este lugar. –intervino Gascogne.

Todos se pusieron en marcha, apresurándose para subir a la nave transporte y poder salir de ese planeta. Sin embargo, aparecieron ante ellos un número considerable de guerreras, poco después se mostró Anyanka. Meia se puso en guardia, al igual que Hibiki y Gascogne, Jura desenfundó su espada y se colocó frente a Barnette.

-Tranquilícense por favor, venimos en paz –Habló la Reina –Estoy aquí para despedirlos y ofrecerles una disculpa por el comportamiento de mi hija. La anciana de las hierbas me confesó todos los encargos que Rin le hizo. También debo disculparme, pues me negué a ver lo que estaba ocurriendo, sólo me interesaba que mi hija tuviera a su lado a una buena pareja como tú y tener la tranquilidad de que sería una gran gobernante.

-¿Cómo se encuentra Rin? –quiso saber Barnette, después de todo, se sentía en algo responsable por el comportamiento de la princesa.

Ella, no se encuentra bien, actuó de manera ruin e irresponsable y su obsesión por ti la ha trastornado. Por ahora, permanecerá en sus habitaciones hasta que logre calmarse. Luego pensaré en un castigo adecuado. Vio… Es decir, Barnette, te pido que no la odies, los efectos del narcótico que te proporcionaba desaparecerán en poco tiempo, tu memoria volverá por completo.

-No se preocupe majestad, no puedo odiar a Rin, a pesar de todo fue ella quien salvó mi vida.

Antes de marcharse, Anyanka quien le tenía especial cariño y respeto, despidió a Barnette con un abrazo que rompió con el protocolo. Luego le entregó sus antiguas pertenencias, incluyendo la tiara que solía portar la pelinegra antes del accidente. Finalmente, se dirigió a Meia.

-Eres una gran líder, debo decir que me gustaría mucho que mi hija se pareciera en algo a ti.

Luego todos abordaron la nave de transporte y le imprimieron máxima velocidad, para lograr salir de aquella atmosfera.

***

Andén del Nirvana

Cuando el equipo completo desembarcó, fueron recibidos entre aclamaciones y serpentinas. Todos los tripulantes estaban muy emocionados de recibir a sus compañeros y en especial, por el regreso de Barnette sana y salva.

Cuando todo se calmó, un par de antiguas compañeras del equipo B de cazadoras, se dirigieron a saludar a su renovada líder, digamos de una forma que no le agradó del todo a Jura quien les lanzó una mirada asesina, que les heló la sangre. Barnette, sonriendo se dio la vuelta y besó a Jura de la misma forma apasionada con que ésta lo había hecho en Neo Amazonía, ante la mirada incrédula de sus compañeros.

-Dita y Alienígena tienen que ir a la sala de conferencias a… a… bueno, no se a qué, pero tenemos que ir, adiós.

-Creo que iré a revisar cómo ha ido el registro en mi ausencia. –Gascogne dijo esto y enseguida se retiró de la escena.

El resto de los chicos dieron cada uno sus excusas y salieron en distintas direcciones. Barnette y Jura, un poco sonrojadas, sin decir palabra sólo se tomaron de las manos y empezaron a caminar por la nave.

En la habitación de Magno

La anciana mujer sacaba la foto de Barnette de su armario, con una sonrisa en los labios y cierto aire de alivio. Era la segunda ocasión que una de sus tripulantes volvía del mundo de los muertos, por decirle de alguna forma, muchos recuerdos nostálgicos inundaron su pensamiento. Pero su meditación fue interrumpida.

-Jefa, en un rato empezará la transmisión. Tenemos que estar en nuestros puestos.

-Tienes razón BC, debemos prepararnos, esta celebración será doble por el regreso de nuestros muchachos, y si las cosas van bien quizás celebremos por partida triple.

-¿Por partida triple? –La Subcomandante mostraba cara de desconcierto.

-Si, si cierta rubia se decide, estoy segura de que pronto celebraremos una esperada unión.

-Comprendo Jefa. –Buzzan rió por lo bajo.

Ambas salieron rumbo al puente, mientras en distintos puntos de la nave, se preparaban para realizar una transmisión, pero no precisamente la de los abuelos por el aniversario de la gran batalla.

En el bio parque

Jura y Barnette aún caminaban tomadas de la mano, Jura se notaba un poco nerviosa y constantemente se aclaraba la garganta, como si quisiera decir algo pero se arrepentía a último momento. La escena era parecida a la vivida hacía algún tiempo entre ellas, pero ahora los papeles se habían cambiado. Era Jura quien mantenía una lucha interna y trataba de sacar valor para hablar directamente a su amada.

Duero en su consultorio junto con Parwai y Kero, Magno y Buzzan que ya se encontraban en la parte alta del puente, abajo las operadoras, incluidas Ezra, la pequeña Karu-chan y Rebeca. Varoa, Dita y Hibiki en la sala de conferencias. Meia desde su nave, Gascogne en el registro, acompañada de todas las chicas que ahí trabajan. Bart en su cabina de navegante, Parfet en la sala de ingeniería, Misty en la sala de radares. Y cada miembro de la tripulación en uno u otro punto del Nirvana, incluso la base pirata que se había enlazado a la transmisión, observaban la escena en sus monitores.

-Se que no recuerdas completamente pero, yo tenía la tonta obsesión de hacerme famosa teniendo un bebé de la semilla de un hombre.

-Si, algo de eso recuerdo –Barnette bajó la mirada, pensaba que seguramente volvería a las andadas y retomaría su misión de acosar a cuanto hombre pasara por frente suyo.

–Jura fue una completa imbécil… ejem… una hermosa y bien formada imbécil. -Se corregía a sí misma. -Gasco-san tenía razón, un bebé tiene que nacer como fruto del amor de una pareja y bueno… -la rubia se sonrojó, ante la mirada incrédula de la pelinegra. Sin embargo, se volvió a aclarar la garganta y continuó.

–Jura ama a Barnette, y bueno, ¿aceptarías ser el Ohma de mi bebé? –ambas estaban muy sonrojadas, pero la pelinegra tomó a la rubia de las manos y la besó tiernamente en los labios.

–No pensaría en una mejor madre para mi hija. Acepto ser el Ohma de ese bebé que tanto anhelas.

Todos los que seguían atentamente la transmisión, eran muy felices por sus amigas y les desearon todo lo bueno. Se escucharon vítores por toda la nave y en la base pirata. Por lo que, Barnette intuyó que la noticia no les tomaría por sorpresa a sus compañeros.

FIN


Notas: Y hasta aquí nos trajo el río, estoy feliz de haber terminado. Quiero agradecer a todas las personas que me acompañaron en esta locura de escribir un fanfic de esta serie que es de mis favoritas, espero sepan disculpar los atrasos y los pequeños detalles que pudieron quedar sin corregir. Ahora me dedicaré a escribir un fic largo de otra de mis series favoritas, pero lo tomaré con más calma.