Notas de autoras:

Mistralax: Nuevo cap! algo larguito x q estoy feliz XD. Grax x seguirnos.

Carlac94: Porque ustedes lo pidieron... o tal vez aún es muy pronto xDD

Advertencias:

Sucesos inesperados (?) y la posible formación de la pareja más dispareja antes creada XD


Serie de eventos

Capítulo

XIII

"Murmullos"


"Demonios" gritó en su mente "Muévete, Nezumi, muévete" pero no lograba hacerlo, no podía. Su cuerpo no respondía y su vista la tenía clavada sobre el albino, era como estar en una hipnosis. Deseaba poder hacer algo, realmente anhelaba moverse, pero no quería que fuera Shion quien le pidiera eso, pero era imposible... Shion se veía tan...

-Ammm... -se escuchó balbucear -¿Nezumi?... ¿podrías dejar que me levante? -pidió el albino completamente ruborizado y con la mirada hacia otro lado. El mayor se tornó más nervioso y, con torpeza, logró ponerse de pie. Después lo ayudó - Lo... lo siento... si no hubiera sido tan despistado no hubiéramos...

Pero Nezumi no habló y Shion decidió callarse. Con un silencio incómodo Shion salió de la habitación, trayendo al cabo de un minuto una escoba, un recogedor y un trapo. Pero antes Nezumi había permanecido en la misma posición: ido, perturbado, petrificado, confuso... demasiado confuso...

"¿Qué fue, eso?" se preguntó "¿Qué fue esa sensación?"

Miró distante cómo el albino limpiaba el desorden, él se reprendió por no ayudarlo, pero es que no podía moverse de ese lugar. Recordó el momento... Shion debajo de él, ¿por qué le había... gustado? Sí, le había gustado mucho verlo así, pero no hallaba la razón.

Después de un tiempo reaccionó y le ayudó solamente a pasar el trapo en las zonas salpicadas con el té. Miró a Shion, éste bajó la cabeza inmediatamente.

-¿Estás bien? -pudo articular. Shion afirmó con la cabeza lentamente. Pero Nezumi sabía que era mentira. Podía ver como la mano de Shion temblaba ligeramente. No sabía si era por nerviosismo o por otra cosa, por ello se acercó y la tomó con delicadeza. El albino ahogó un jadeo - Te cortaste.

-N-no es nada -trató esconder la herida pero Nezumi lo impidió - Estoy bien. No duele.

-Mentiroso -sonrió de lado. La sangre brotaba poco a poco y manchaba la pijama, antes, perfectamente limpia -¿Dónde está su botiquín?

Sabiendo que no podía contradecirle más le indicó que el botiquín estaba en el baño. Nezumi fue allí casi corriendo y buscó lo que necesitaba.

- Muéstrame - ordenó.

Shion dudó un poco pero le mostró la herida. Tenía una cortada en la palma de su mano, parecía tan sutil e insignificante la herida pero ya comenzaba a sangrar mucho.

Comenzó a limpiar la herida con un algodón y alcohol, le escuchó quejarse levemente mientras presionaba suavemente el lugar de la herida para que no se infectase.

- Aguanta un poco - dijo calmado y retiró el algodón ya algo empapado de alcohol y sangre.

Tomó una venda y comenzó a enrollarla alrededor de la fina mano de Shion. A pesar de que era un chico se sentía suave y era un tanto más pequeña que la de el, se podía decir que disfrutaba de los ligeros roces que le daba.

- Nezumi...- le escuchó llamarle, estaba perdido en su ensoñación que se sobresaltó un poco - Nezumi, son muchas vendas.

Era cierto, ¡menudo idiota que era! la mano de Shion parecía un guante de cocina.

Le escuchó reírse levemente, eso lo calmó un poco mientras acomodaba las vendas.

- ¿Qué te ocurre Nezumi?, has estado raro desde que viniste - se atrevió a decir.

- ¡Je! yo estoy bien, ya te he dicho que no debes preocuparte por tonterías - trató de evadir la pregunta y le miró seriamente - Deberías preocuparte más por ti - Entonces se sintió aún más estúpido. Shion bajó la mirada algo entristecido.

- No tiene nada de malo que me preocupe, eres mi amigo - le escuchó decir.

Su amigo. ¡Oh dios! como sonaban tan crueles esas palabras, casi taladrando sus oídos. Claro para Shion el siempre sería su amigo... y así debería ser.

Todo sería más fácil sí el pudiera pensar de esa manera.

Confuso por sus propios pensamientos, bajó la mirada. Shion lo observó curioso mientras terminaba de atar la venda. Desde que le había abierto la puerta, notó un extraño comportamiento en su amigo y este se volvió más enigmático tras esa serie de eventos.

-Nezumi ¿seguro que estás bien?

-Lo estoy -respondió rápido y fuerte, luego lo susurró. Aunque la verdad era otra. La palabra "amigos" le había perforado el corazón de una cruel forma y ahora ni sabía como reaccionar a las siguientes preguntas de Shion. Sentía dolor en su pecho y en su orgullo... definitivamente las cosas serían más fáciles si el también pensara así -Shion, ya me voy.

El otro lo miró sorprendido, abrumado. No quería que se fuese.

-¿No puedes quedarte un poco más? -le preguntó con esperanzas, más Nezumi simplemente negó con la cabeza. Shion bajó la mirada, sin saber la razón. Mañana se verían, convivirían y festejarían su cumpleaños pero... no quería que se fuera tan rápido -¿Seguro?

Nezumi suspiró desesperado.

-¿Para qué quieres que me quede? -él no deseaba estar más tiempo ahí, porque aumentaba aquella punzante sensación.

-Porque... -se sonrojó un poco y jugó con los botones de su pijama. Nezumi, incrédulo y entretenido, observó los movimientos del niño en los botones - Porque... me gusta que... que estés a mi lado.

Abrió la boca asombrado y permaneció callado. No hallaba respuesta ante eso. Shion se tornó más rojo al escuchar su propia confesión, por eso, inmediatamente, empezó a negar con la cabeza.

-Pe-pero si quieres irte o ti-tienes que hacerlo, no hay problema -tartamudeó y se sentó en un santiamén en su cama, ya que sus piernas perdían fuerza. Nezumi no se movió de su lugar, y eso inquietó más al albino.

Al cabo de unos segundos, y cuando Shion pudo controlar sus reacciones, Nezumi sonrió ampliamente, contento, satisfecho... se acercó y se sentó al lado del otro.

- Puedo quedarme un poco más -lo miró - Claro, si su Majestad así lo quiere.

¡Nezumi! – dijo algo avergonzado. Se carcajeó ante el reclamo del albino.

-¿Qué? -preguntó inocente -¿No te gusta que te diga Majestad? Además ya te lo había dicho, yo soy tu fiel caballero.

-Basta -exigió ruborizado -No soy alguien de la realeza y tú no eres mi caballero... es raro.

-¿Por qué raro? -curioseó con tono burlón.

-Porque... ¡no lo sé!

-Y te haces llamar genio... ni siquiera sabes hablar.

-¡Nezumi!

El susodicho aumentó sus risas. Shion se le unió tiempo después.

Cansado, el albino se acostó en la cama y cerró los ojos. Nezumi lo imitó.

- Gracias por quedarte -agradeció somnoliento. En un impulso buscó la mano de Nezumi, y la tomó con fuerza. El otro se quedó paralizado pero no evitó el contacto, al contrario, lo sujetó con la misma fuerza -Así me gustaría quedarme para siempre... todos mis seres queridos a mi lado.

-Shion...

Shion le miró sus rubíes directo a los ojos.

-Ese había sido mi deseo hace 4 años... espero que esta vez si se pueda cumplir.

El pelinegro silenció un momento y después susurró:

-Yo también.

Un deseo algo egoísta que no sabía si podía cumplir.

Sintió corazón dejar de bombear al sentir aquella mano apretando la suya.

De pronto se tensó al oír el sonido de una puerta cerrándose en el piso de abajo eso significaba que su madre había llegado, se soltó disimuladamente del agarre de Shion. Escuchó a la madre éste anunciar su llegada.

Shion decidió que bajaran juntos.

Abajo Karan los recibió un tanto sorprendida.

- Nezumi, no sabía que estabas aquí. ¿Cómo has estado? - le saludó.

- Bien señora, disculpe que haya llegado de imprevisto. Vine a visitar a Shion.

- No debes preocuparte, después de todo eres amigo de Shion, puedes venir cuando quieras. - dijo con una sonrisa.

- Mamá, ¿Nezumi puede quedarse a cenar con nosotros? - Shion estaba algo apenado mientras lo pedía, su madre sonrió y le dijo que sí.

- Bien prepararé la cena, ¿por qué no me ayudan poniendo la mesa? - dijo ella dejando los productos comprados en la alacena.

Ambos asintieron, buscando los utensilios.

Nezumi miraba a Shion que parecía tan contento, trató de evitar mirarle fijamente, se sentía como un tonto.

Vio que Shion iba con su madre mientras ella se encargaba de preparar algo de tempura.

La señora le había pedido que le ayudara con los vegetales, pero estaba tan concentrado viendo a Shion.

- ¿Entendiste, Nezumi? - escuchó que ella lo llamó sacándolo de su mundo.

- ¿Eh?... sí, si - aparentó. Maldición ¿ahora qué le había dicho?

Trató de prepararlos tratando de recordar a retazos lo que ella le había dicho.

Al final habían terminado de hacer la cena y poner la mesa, los tres se sentaron juntos.

Dieron las gracias por la comida y comenzaron a probar todo.

Puso especial atención a lo que Shion hacía, quien probaba los vegetales que él había preparado.

- Están sabrosos - le escuchó elogiarle, pero sólo eran vegetales siempre saben igual ¿no?. No le respondió y siguió comiendo, no era bueno para su salud mental.

- Uhmm... dime Nezumi ¿cómo está tu madre? - escuchó a Karan intervenir, ella parecía algo atenta a sus movimientos, lo sentía.

- Ella está bien, aunque algo ocupada con su trabajo - explicó.

- uhm... es qué me pareció ver un anuncio con su foto, Creo que era ella en una nueva obra...

- ¡Je! así es, ella es una actriz. Creo que no se lo había dicho - explicó. Tanto su madre como Shion pusieron especial atención a lo que decía.

- Entonces tu madre es...- Karan guardó silencio por un momento - Oh! cómo no me pude dar cuenta? - rió vergonzosamente - De principio no quise creerlo.

- Bueno a ella no le gusta involucrar su trabajo con lo personal, así que por eso no le habrá comentado algo de eso.

- Nezumi, ¡eso es genial! - escuchó decir a Shion - Tu madre debe ser la mejor - ¡oh dios! Shion parecía tan ilusionado, sus ojos brillaban sólo por saber eso.

- Sí quieren les puedo conseguir algunas entradas, si desean ir a la obra.

- ¿En serio? - Shion y su madre lo veían totalmente sorprendidos. Ahora que se fijaba bien, Shion era demasiado parecido a su madre, tanto en sus gestos como en la dulzura que reflejaba.

-Claro, no hay problema -Nezumi mordió un vegetal y continúo -Usualmente nos regalan varios boletos por el simple hecho de que ella participe.

-Gracias, Nezumi -agradeció Karan - Estoy emocionada, ¿tú no, Shion?

-Sí -respondió alegre. Después miró a Nezumi, a éste se le fue el aire al verlo -También vas a ir ¿verdad?

Nezumi solo afirmó con un movimiento de cabeza ya que no tenía la mente concentrada para hablar. Shion se veía tan... adorable. Rápido bajó la mirada y siguió comiendo. "Vaya idiota" pensó "me he de ver patético"

Shion amplió su sonrisa. Karan los observó curiosa.

Después de eso cenaron en silencio, salvo una que otra pregunta sobre la obra y la actuación de la madre de Nezumi en esta. Finalmente, Nezumi tuvo que despedirse, pero antes subieron a la habitación por la mochila del último y por el uniforme. Shion le dijo que se llevara la ropa y que después se la devolviera; seguido lo acompañó a la puerta de salida.

-Más te vale que ya estés bien para mañana -Nezumi le dijo serio, para después sonreír - Recuerda que mañana festejaremos.

Shion se ruborizó y sonrió.

-No lo he olvidado -porque, ¿cómo podría haberlo olvidado? Desde que le había dicho eso, esperaba ansioso el momento -¿Mañana irás a la escuela?

-No tengo de otra -suspiró - Supongo que mi madre se enterará si falto mucho.

-Mmm -concordó con un balbuceo.

Cuando Nezumi llegó a su casa, notó que su madre aún no había llegado. Sonrió por eso, sabiendo que la escuela tal vez no pudo contactarla. Subió a su habitación, Tsukiyo y Cravat lo recibieron emocionados. Aventó su mochila al suelo, seguido se cambió de ropa, sacó de su mochila su uniforme que aún estaba húmedo y bajó para poder lavarlo. Olvidó la prenda de Shion en su habitación, por ello subió rápido por esta. Cuando la alzó no pudo evitar olfatearla... olía a él, o al menos su mente enfermiza le hacía reconocer el olor, más solo desprendía un aroma floral del suavizante. Al final decidió lavarla otro día o ¿por qué no conservarla?, después de todo Shion tenía dos de sus libros... se lo devolvería cuando él le regresase sus libros. Ósea, nunca.

Luego de una hora, su madre regresó. Nezumi la recibió con una sonrisa.

- Hola hijo, ¿cómo te fue en la escuela? -Nezumi dudó en mentirle o no, pero él era una rata mentirosa, ¿no?, le respondió que todo bien -No te hagas el listo, ya sé que no entraste.

El pelinegro lanzó un suspiro, esta vez si le había fallado. Su madre lo regañó, alegando lo decepcionada que estaba. Aunque Nezumi tenía un plan B, le preguntó sobre su trabajo y le dijo que Shion y su madre deseaban verla actuar. Al confesarle eso, su madre se emocionó, casi olvidando por completo su sermón.

Ya en la noche, Nezumi se fue a dormir. Inconscientemente, abrazó toda la noche la ropa que Shion le había prestado.

Se había levantado luego de que sus fieles mascotas lo molestaran lo suficiente para sacarlo de la cama.

Bajó y vio a su madre tenía el ceño algo fruncido. Suspiró sentándose frente a ella, de todos modos tendría que confrontarla. Ayer le había dado un bonito regaño por haber faltado al instituto.

La verdad era que sin la presencia de Shion ahí, le pesaba la idea de estar allí, claro que era una excusa tonta, sólo de platicarle tal cosa quizás su madre ya le empezaría a ver muy raro. Además no comprendía ¿por qué la presencia de Shion se le comenzaba a hacer indispensable?

- Se te hace tarde - le escuchó decir.

- Si, lo sé. ya me voy - se levantó terminando de tomarse el jugo, ella no dijo nada viéndolo detenidamente y suspirando como si fuese un caso perdido - No te pongas así, iré.

La había dejado con la palabra en la boca. Tampoco era un idiota para pasarse la vida fuera del colegio.

No era como esos vándalos idiotas que desperdiciaban su vida, sabía que la deserción escolar nada bueno le traería, sólo que necesitaba relajarse un poco y en esos días Safu no le ayudaba mucho.

- ¡Vaya! pero i es el señor popular - escuchó aquella voz burlona tras el. Era Inukashi.

- ¡Je! eso es algo que no puedo evitar - dijo con gesto de autosuficiencia. La verdad era que no podía evitar estar en boca de todas las chicas por su atractivo físico.

- Sí, eso no lo dudo. Todos comentan que te saltas las clases.

- No sabía que te importaran los chismes - ella frunció el ceño.

- ¡No soy una de esas tontas! sólo hacen mucho ruido con eso.

- ¡Ja!

- No deberías sonreír, porque eso no es lo único que dicen.

- Ah sí, y se puede saber que más idioteces se riegan de mi?. Con lo que me importan- dijo tratando de pasar de ella. La verdad ni llevaba una semana allí y ya la gente tenía los ojos puestos en él como aves de rapiña.

- Pues, debería importarte - ella ganó su atención - Dicen que quizás tienes algo con esa chica, Safu - ella rió a carcajadas, ya que no podía evitarse la risa al decir aquello.

¿Con Safu? dios que imaginación tenían todos esos idiotas, claro que aquella tonta no tenía la más mínima discreción a la hora de insultarle y de mandarse miradas asesinas. Era evidente que la gente que les rodeara se fijara en eso.

-Vaya estupidez -se unió a las risas - Como si alguien se interesara en esa loca... ¿pero qué acaso no tienes nada mejor que hacer, Inukashi?

La otra paró en seco y frunció el ceño.

-Yo solo te digo lo que escucho, has lo que quieras con esa información.

- Sí, claro -siguió caminando. La chica se molestó aun más - Espera, ¿no estarás celosa?

Se divirtió de grandes el ver la reacción de ella.

-Jamás me pondría celosa de un demonio con cara de humano.

-¿Segura? -se acercó con movimientos sensuales, ella se tornó algo roja pero se contuvo -porque lo veo en tus ojos.

Inukashi apretó sus puños y trató de darle un golpe. Nezumi lo esquivó y rió a carcajadas.

-Tranquila, no es para tanto -dio vuelta y comenzó a caminar desinteresado - Además no me atraen chicas como tú.

-Idiota. Ni que fueras el último -susurró la otra para adelantarse.

Entró a la escuela antes de que cerraran esta, al parecer la plática con Inukashi lo había retardado bastante. Entró al salón y detectó una enorme sonrisa por parte de Shion y una mueca de desagrado de Safu, al verlo. Sonrió y se fue a sentar.

-Hola, Nezumi -lo saludó alegre el albino. El pelinegro respondió con un gruñido. Safu miró la escena algo ansiosa, pero sacó provecho.

-Por cierto Nezumi, ya sabía que eras un inadaptado, pero no creí que te fugaras de la escuela -dijo con veneno. Nezumi lanzó una carcajada.

-Veo que los rumores vuelan, además eso no debería importarte.

Shion observó el momento con nerviosismo y mucha tristeza. Agradeció mentalmente al profesor de su llegada. Toda la mañana mantuvieron un silencio sepulcral, el maestro daba su clase y, tanto Safu y Shion, trataban de poner atención y tomar apuntes, mientras que Nezumi se entretenía en otras cosas.

En uno de esos momentos, Nezumi comenzó a acariciar el cabello de Shion, haciendo que este riera un poco debido a que le daba cosquillas, eso lo divirtió mucho. Pero todo encanto terminó cuando llamaron la atención del albino.

Cuando finalmente tocaron para el receso, todos los alumnos se pusieron de pie y, con pasos apresurados, salieron del salón con sus alimentos. Nezumi se estiró y bostezó.

-¿Cansado de hacer nada? -Safu preguntó triunfante. El otro sonrió arrogante.

-Cansado de verte -dijo simple y se puso de pie. Miró de reojo a Shion y notó tanta tristeza que lo hizo sentir mal. Caminaron como ya tenían costumbre hacia el jardín del colegio. Safu se puso de pie de repente, diciendo que tenía que ir al baño. Nezumi aprovechó su ida para hablar con el albino -¿Estás bien?

Shion afirmó.

-Es sólo que aún no me creo el que se lleven tan mal... lo lamento.

-Pero no es tu culpa -Shion lo miró.

-Es mi culpa por obligarlos a estar juntos. Safu y tú son iguales en ese aspecto, son orgullosos, pero... creo que ya habíamos hablado de eso.

-Sí, y aquella vez no te dije lo que pensaba -el albino lo miró curioso - No me importa soportarla, ya que lo que quiero es estar contigo -Shion se ruborizó y a Nezumi le latió fuertemente el corazón repasando aquellas palabras que había dicho descuidadamente. Cambió de tema rapidamente -Además hoy tenemos fiesta, no debes preocuparte por cosas menores.

-Pero no son...

-Shion, solo concéntrate en pensar en un regalo.

-¿Un regalo? -no comprendía.

-Lo que quieras te lo regalaré.

-Nezumi, no es necesario y...

-Basta -lo interrumpió -Quiero darte algo. Después de todo fueron 4 cumpleaños en el que no estuve y por mi culpa fuiste al hospital, así que debo darte algo muy especial. Por eso quiero que lo pienses bien.

-Gracias -le sonrió. El pelinegro sintió sus mejillas arder.

-... Solo piensa en ese regalo.

Un regalo, debía pensar en algo. ¿Pero qué quería el que Nezumi le regalase?

No podía pensar claramente en eso.

- Creo que por aquí es la sala de teatro, ¿no? - escuchó a Nezumi preguntarle. La verdad era que ni atención había prestado al recorrido que habían hecho.

- Eh sí...- dijo recordando que ese era el salón donde había visto los avisos de aquel club.

Nezumi entró viendo el lugar algo oscuro, de seguro no estarían allí.

- Parece que no hay nadie, bueno volveré cuando salgamos de clases.

Iba a cerrar la puerta cuando oyó a alguien gritar.

- ¡Espera! - le escuchó decir precipitadamente, prendiendo las luces - Lo siento, le he dado al interruptor por error - era una chica, luchaba contra una cubeta y el trapeador.

- Veo que están ocupados aquí...

- No es nada, sólo limpiaba un poco ya que más tarde hay ensayos. ¿Vienen a unirse al club? - ella dejó los instrumentos de limpieza a un lado.

- Pues, sólo yo.

- Oh, bueno toma esto, esta es el formulario para la inscripción, iniciaremos ensayos esta tarde, ya hemos planificado una obra, así que hoy será el casting.

- ¡Je! que rápidos. Bueno parece que aún estoy a tiempo - tomó la hoja y se dedicó a llenarla con sus datos.

- Y a ti, de verdad no te gustaría unirte al club? - escuchó a la muchacha preguntar.

- Eh, yo... pues, ya me uní al club de literatura - dijo algo apenado.

- Uhmm que mal, con lo lindo que eres! - dijo ella algo desilusionada.

-Aquí están mis papeles, vendré al salir de clases - avisó Nezumi llevándose a Shion de allí de una manera algo brusca.

Nezumi había prestado especial atención a aquella breve conversación, ¿qué era lindo? miró de reojo a Shion, claro Shion era lindo, por no decir adorable, su cabellos blancos y suaves, sus ojos de aquel color inusual, y siendo tan dulce y amable. Claro que era lindo, muy lindo como un osito de peluche.

- ¡Shion! - escuchó la molesta voz de Safu llegar a sus oídos, era cierto, ella estaba allí, la vio venir algo apurada, seguramente habría echado alguna carrera.

- Safu, qué...

- Lo has hecho a propósito, ¿no? - escuchó a Safu reclamarle a Nezumi - Me han dejado botada.

- No Safu, lo que pasa es que Nezumi, iba a inscribirse a un club, y aprovechó a hacerlo ahora - trató de calmar a la chica.

- No defiendas a ese idiota Shion, lo ha hecho a propósito!

- Pero...

- Shion, ya basta - escuchó decir a Nezumi - Ella está enojada conmigo, no te involucres en un problema que no te concierne - dijo suspirando pesadamente, encarando a Safu, ya se había hecho algunas carcajadas internas, se había olvidado de ella, pero bueno debía calmarla ya que estaba haciendo un buen escándalo.

Algunos alumnos que pasaban por el pasillo ya se habían quedado cuchicheando la situación.

La tomó del brazo algo brusco para llevarla a un lugar un poco apartado, le hizo una seña a Shion que lo esperara allí.

- Creo que deberías calmarte, has hecho un escándalo por nada, además no es bueno para mi reputación - dijo algo apenado.

- ¡Ja! como si eso me importara.

- Pues debería, todos aquí piensan que eres una psicópata que anda detrás de mi, incluso creen que somos pareja.

- ¿Pero que te crees? Además por qué debería ser yo quien anduviera tras de ti, no me interesas para nada.

- Y doy las gracias a Dios que así sea, pero quieres dejar de armar escándalo, ya estás en boca de todo el instituto.

Ella frunció el ceño y suspiró pesadamente. Maldición se encargaría de matar a quienes hubiesen esparcido esos asquerosos chismes.

- Bien, pero suéltame - pidió que soltase su brazo - Pero no te acerques a Shion.

- Pides un imposible, mocosa - la soltó algo brusco - Acaso te molesta que esté con él, después de tu fallido intento de conquista- trató de desquitarse.

- ¿Pero qué?...- ella se sonrojó.

- Fue una escena muy sutil, con la delicadeza de un cactus - se burló, ella apretó sus puños con fuerza.

- Como abras la boca diciendo eso te mataré.

- Entonces te conviene comportarte como una chica normal, además por culpa de tus estúpidos arranques Shion se la pasa muy mal.

Ella pareció reflexionar un poco aquello, bajando la cabeza algo apenada.

- Sólo lo haré por Shion. Pero ni creas que seremos amigos.

- No esperaba más de ti - rió. Vio como ella se marchaba de vuelta a donde habían dejado a Shion.

Al final se había quedado paseando, luego de ver a Nezumi desaparecer con Safu decidió esperarlos cerca del aula.

Se preguntaba de que estarían hablando. ¿Y si seguían discutiendo? No quería que se llevasen tan mal, pero ¿que podía hacer?

- Has visto, ellos estaban allá juntos.

- ¿En serio? ¿Serán novios? - escuchó a algunas muchachas que cuchicheaban cerca de él. No quería escuchar conversaciones ajenas, era de mala educación, se iba a alejar un poco hasta que escuchó aquello - Con lo guapo que es Nezumi.

- Creo que cayó a su encanto, hasta yo lo haría, todas en los demás cursos comentan de él, me pregunto en que club se habrá inscrito.

- ¡Jajajaja! ¿Piensas meterte? tendremos que averiguar. Sólo espero que esa chica Safu no esté o nos mata.

- No, ella está en el club de literatura, la vi allá. Además pasé hace un rato y no él no se ha inscrito allí.

Ellas seguían hablando hasta que la campana sonó, indicando que debían volver a clases.

Algo de aquella conversación lo había dejado algo desorientado, ¿qué a Safu le gustase Nezumi? sacudió su cabeza, era imposible, ambos se odiaban, podía verlo en sus ojos. Además a ella le gustaba él, ¿no era así? pero Safu era una chica, y claro tampoco creía posible que lo esperase para toda la vida cuando se decidiera, pero ¿con Nezumi? sintió como un golpe a su corazón. ¿Qué era lo que le molestaba de eso?


Notas finales:

Respuesta a reviews anónimos:

Sora Gracias en verdad por seguir el fic! LAmentamos omitir el beso xD pero creemos que aumentaría la tensión con eso. Esperamos te guste el nuevo capítulo. Besos!

YukoSama Gracias por seguirnos! Pues todas lo violaríamos xDD Sí, es una enfermedad extraña, pero más extraño lo que viene xDD Ojala te haya gustado el capítulo. Besos!