Perdon por el anuncio anterior, de nuevo tengo que decirlo, aqui está para todos ustedes una actualización, que lo disfruten!

El ataque.

Starfire mueve sus manos por el pecho del anciano hasta que llegan hasta su cuello, sus dedos tiemblan pero la tamaraniana sabe lo que siente, el débil y casi imperceptible pulso. Alfred aun está vivo, cada minuto que avanza pierden para poder ayudarlo, ella mire a Robin, como si él pudieran entender y que ambos ayuden a Alfred. Pero solo le basta la mirada perdida de Robin para saber que en ese momento él está destrozado en ese momento.

Rápidamente saca su comunicador del bolsillo y se mueve con rapidez para hablar con los demás -Raven apresúrate, te necesitamos -le dice en cuanto la bruja aparece en la pantalla del comunicador.

Como una sombra negra a su lado rápidamente Raven está allí, tan pronto como Starfire pronuncia aquellas palabras. Starfire toma al mayordomo en brazos, alejándolo de Robin para poder Raven pueda ayudarlo lo mejor que pueda. Son segundos los que Robin se levanta del suelo y toma la postura correcta de nuevo, es Robin de nuevo, no el hombre dolido en el suelo porque un ser sumamente querido suyo está posiblemente muerto, o quizás este por morir. Traga saliva, los miedos los deja de lado, puede preocuparse por eso después, ahora debe de ser el líder titán, debe de ser Robin, confiará la vida de Alfred en sus dos compañeras donde sea que se hayan marchado. Toma su comunicador, primero llama a Cyborg, solo por si las dudas, solo por si se quiebra y no puede seguir adelante con la farsa de ser Robin, el líder titán. Cyborg aparece en su pantalla y él toma aire, no va a pasar nada, va a estar bien, se ha controlado.

-Tienes que venir, no entiendo como no pudimos tener alerta de esto si tenemos más vigilada la mansión que su propio dueño -le dice a Cyborg con suma preocupación -revisa todo en la guarida antes de irte, dile a Chico Bestia que debe de estar pendiente, solo por si las dudas no quiero otro ataque allí también.

-Iré en seguida viejo -es la respuesta de Cyborg que lo ve con un tono de preocupación pero que por el momento no se atreve a decirle nada ni a preguntar nada, solo corta la comunicación y hace lo que su líder le pide.

Luego Robin informa a Batman y por ultimo solo le queda esperar, esperar a saber que noticias le traigan Raven y Starfire, esperar por Cyborg para tener algo que hacer, esperar para saber la opinión de Batman en todo aquello. Si como él lo veía alguien estaba tratando no solo de dañarlo a él al haberse llevado a Eliza hace tanto tiempo, luego Starfire, ya no solo se trataba de él, era mayor ahora que la vida de Alfred pendía de un hilo, ahora se metía con Batman, todo era mayor ahora. Como también más confuso, no tenían ningún indicio de quien culpar. Al fin aparece Cyborg y Robin ya tiene algo que hacer, revisan cámaras y todo alrededor para tener un indicio de quien había atacado a Alfred. Más bien es Cyborg quien revisa y él solo espera impaciente sintiéndose incapaz de hacer nada a precisó, siguiéndolo y tratando de ser de utilidad por algo, aunque su cerebro es un lió en su interior.

Starfire camina hacia él, enrolla sus brazos alrededor de la cintura de Robin, sorprendiéndolo un poco pues ha caminado por él con la espalda -Alfred va a estar bien -le susurra sonriéndolo y son esas justas cinco palabras que devuelven a Robin a su estado normal, que lo hacen soltar un suspiro largo y al fin olvidarse de todo. Se gira y mueve sus brazos para poder abrazar a Starfire, sostenerla contra si para terminar de calmarse, segundos con la tamaraniana contra su pecho y ya se siente libre.

-Será mejor que veas esto viejo -dice la voz de Cyborg sacándolo de su propio trance de renovación, más aun camina decidido a unos pasos más dentro de la baticueva, seguido de cerca por Starfire, donde Cyborg revisaba todos los sistemas de seguridad de la mansión -es el video del ataque -explica Cyborg como para prepararlo por lo que está por ver. Robin asiente con la cabeza, como concediendo el permiso de que Cyborg proyecte el video. Este se mueve y haciendo un par de operaciones la pantalla que tienen frente a ellos comienza a proyectar lo deseado. Es una secuencia de varias cámaras en diferentes posiciones de la mansión y de la baticueva. Se ve la salida al exterior de la baticueva, justo por donde Batman sale para cualquiera de sus misiones, como tres hombres de negro y cubiertos esta la cabeza entran en pleno sigilo, mientras se abren camino hasta al interior de la mansión. No tocan nada, no se detienen por nada, hasta que encuentran al viejo mayordomo justo en el lugar en donde Starfire y Robin lo han encontrado a punto de morir. No dicen nada, salvo Alfred que gana tiempo aparentemente para encender la alarma y dar aviso que un desconocido está en la mansión. El tipo de en medio saca una pistola, dando tres certeros disparos directamente hacia Alfred. Cuando el viejo mayordomo ya está en el suelo, con un movimiento de cabeza los otros dos comienzan a desordenar toda la habitación, él de la pistola se mueve, sostiene el arma directo a la cámara y de un disparo, la arruina -es todo lo que he logrado conseguir, realmente quien haya ordenado eso sabe tanto de Batman como de Robin, la baticueva no lo activo como un intruso porque aparentemente ya era conocido -explica Cyborg girándose a ver a sus dos amigos una vez que el video ha terminado. Robin no dice nada, solo contempla la pantalla con los puños apretados a los lados sintiendo completa impotencia. Starfire mira con recelo la pantalla, como incapaz de poder contemplar tanta violencia hacia una persona, aunque ella misma combata todos esos crímenes como un titán.

Rápidamente la atención de los tres se gira, porque el dueño de la mansión ha llegado. Starfire asegura su anillo en su dedo, aunque en ese punto no sabe si debe o no presentarse frente a Batman así -Robin -llama nada más dejando la idea en el aire, Cyborg y él comparten una mirada, como interrogándose sus opciones en ese momento, los tres sabían el riesgo que corrían si Starfire se iba sola si recién acaban de atacar la mansión Díaz y la baticueva a la vez.

-Quizás Raven pueda llevarte rápido... -duda Robin frunciendo el ceño, no tan contento de que Alfred se quede sin la ayuda de que la bruja pueda darle.

-Déjalo yo iré con ella, ya hice lo que podía, tú puedes enseñarles esto a Batman -intervine Cyborg poniéndose en pie en seguida. Robin asiente agradecido mirando a su amigo, Starfire pasa una mano por su brazo a forma de despido antes de seguir a Cyborg para irse antes de que Batman pueda verla.

Suben al auto T en silencio, Cyborg maneja a toda velocidad lejos de la mansión, pronto están en la autopista que los llevará de regreso a Jump City. Starfire mira la ventana fijamente, mueve su anillo con nerviosismo en su mano haciéndose miles de preguntas en su mente, su apariencia cambia por segundos cuando el anillo sale y vuelve a entrar en su dedo. Como ella lo veía todo aquello era su culpa, desde que ella regresó todo había comenzado a ser extraño. Seguro que si ella misma no regresa con la idea de que Batman era el culpable, quizás quien sea que los esté amenazando ahora no lo estuviera haciendo. Y ver el ataque de Alfred es algo que ella no pudo soportar, fue la gota que derramó el vaso. De solo pensarlo de nuevo, las lágrimas llenaron sus ojos sin querer, si ese mayordomo moría ella no tendría cara para poder ver a Robin de nuevo. Y en ese momento ni ella misma sabía que hacer.

-Star...-la llama Cyborg poniendo su mano sobre las de ella, justo en el momento en que el anillo sale de su dedo y cae por sus temblorosas manos en el suelo del auto.

-¿Crees que es mi culpa? Si yo no hubiera regresado y hecho todo lo demás tratando de buscar culpables quizás... -comienza a decir Starfire, traga saliva y desliza una de las manos del agarre de Cyborg para poder limpiar las lágrimas de su rostro -si, es mi culpa mi amigo Cyborg -se responde a si misma sin poder girarse a ver a Cyborg por pura pena por toda la situación.

-No, no es tu culpa -corrobora Cyborg inmediatamente, en el fondo lo sabía, que Starfire preguntaría algo así, ella cuidaba demasiado a todos como para no cargar con esa culpa -Star no todo empezó porque regresaste, empezó porque te alejaron de nosotros. Y ni siquiera se te ocurre volver a dejarnos, pase lo que pase -y con sus ultimas palabras, es como si amenazar -promételo -añade cuando Starfire no dice palabra alguna.

Starfire se gira a verlo, sus ojos verdes están cristalinos, sonríe aunque un poco forzado y asiente con la cabeza -lo prometo.

Cyborg sonría complacido, regresa su atención completa a la carretera, justo para frenar con violencia. Starfire levanta sus manos, un círculo verde cubre el auto y patina por la calle sin dañarse con todos los demás autos y obstáculos que han puesto para detenerlos. Ninguno se baja del auto, solo observan a su alrededor, Starfire aun tiene sus manos alzadas, manteniendo el escudo que los protege. Están completamente rodeados. Una bala es disparada por un hombre justo hacia ellos, Starfire y Cyborg esperan que el escudo verde la detenga, pero como si no hubiera nada allí alrededor de ellos, la bala cruza, penetra el vidrio del auto T y pasa justo por en medio de Starfire y Cyborg.

-Esas no son balas comunes -dice Starfire con la voz en un hilo, sintiendo como afianza el escudo a su alrededor pero presiente que eso no será suficiente. La sonrisa siniestra del hombre que la ha disparado se lo dice todo.

Cyborg mueve sus manos sin quitar la vista del frente, una pequeña pantalla se ilumina en el auto, comunicándolo directamente con Robin -tenemos problemas -le dice en cuanto la imagen de su líder aparece. Starfire suelta un grito de sorpresa en ese momento, cuando ve que su escudo de frente se desvanece y ella lucha por mantenerlo allí en ese momento, baja sus manos derrotada, mira con horror a Cyborg y ambos saben el porque sus poderes parecen inútiles, cuando ve el gigantesco cristal que comienza a absorber todo lo que Starfire saca de su cuerpo -grandes problemas -concluye Cyborg mientras prepara su cañón sónico para contraatacar.

-Estaré allí en seguida -les dice Robin cortando la comunicación de inmediato.

Cyborg enciende el auto de nuevo, activa varios botones que Starfire no tiene ni idea para que sirven -cuando me baje de aquí, toma el auto y aléjate de todos ellos, busca a X, ya sabes que hacer -le instruye a Starfire mirándola con severidad.

-Cyborg no puedo dejarte solo aquí y yo no puedo manejar, además es tu auto. ¡Tú auto T! -exclama Starfire entre nerviosa y sintiéndose inútil a la vez por no poder pelear al lado de Cyborg, aunque lo intentaría si es necesario.

-Si puedes Star, lo arreglé para que incluso el Chico Bestia pueda manejarlo -dice Cyborg sonriendo en un tono de burla en su voz -Robin estará aquí pronto, vete, estaré bien -Starfire asiente con la cabeza, no tan convencida pero haría lo que le estaban pidiendo de todas formas -no olvides lo que prometiste -le dice Cyborg antes de bajarse del auto. Starfire se mueve al asiento del conductor, tan pronto como la puerta a su lado se cierra, los seguros de las cuatro puertas se cierran, al mismo tiempo una especie de blindaje se corren por los vidrios de las ventanas. Las manos de Starfire toman el volunta, duda por momentos sobre marcharse o no, antes de poner en marcha el vehículo y escuchar un último y familiar grito de Cyborg mientras comenzaba la batalla.

Aun con las pobres habilidades de manejo que Starfire proporciona, no es suficiente para huir con propiedad, cada cuadra, cada esquina que para, alguien más se une para perseguirla, como si con Cyborg no se han quedado sufriente ya peleando con él. De la nada, una exposición se siente bajo las llantas del auto, que hace que este se vuelque y haga que Starfire se salga antes de que termine de rodar. Starbolts iluminan sus manos, dispara para poder abrirse su camino y poder volar como ultima escapatoria. Pero le es imposible, es como si un imán poderoso la trae de regreso al suelo, al final su cuerpo choca con pesadez con el concreto del suelo. Se mueve aun intentando atacar, pero por más que haga no sirve de nada. Una pistola es colocada en su frente, el mismo hombre que les ha salido en frente antes de separarse de Cyborg está de pie ante ella, con esa sonrisa en su rostro que hace que Starfire tenga escalofríos. Mira desde la pistola y aquel hombre, hasta todos los demás que ya la rodean. Como ultimo recurso, los ojos de Starfire se tornan de un color verde mucho más intenso, hasta que al fin se disparan contra el arma, que la rompe pero al mismo tiempo las balas en su interior absorben la energía de la ruptura, más un cristal más que el aun sonriente hombre sostiene ante ella.

-Tranquila bonita, vas a venir con nosotros -le dice aquel hombre empuñando el cristal en su mano para atentar contra ella -verás a tu amigo donde te llevaremos...en pedazos -y justo después, con una risa al unísono de todos los presentes, Starfire cierra los ojos, preparándose para lo que viene: oscuridad y dolor

...


Chico Bestia se mueve de un lado a otro, como animal enjaulado, el tiempo ha pasado demasiado lento, no sabe porque, no sabe como, quizás sea como su sexto sentido animal le advierte. Se cruza de brazos al fin, mirando con atención la pantalla donde cada cámara de seguridad le muestra una imagen de toda la guarida Titán.

-Papi...tengo miedo -dice la vocecita de Arabella a sus pies.

Chico Bestia baja la mirada, Arabella abraza su animal de felpa, sus ojos parecen acuosos, azules como la propia agua. Él solo puede sonreír de lado, soltando un suspiro largo e inclinándose para poder tomarla en sus brazos. Automáticamente Arabella enrolla sus brazos alrededor del cuello de Chico Bestia, haciéndose un solo y pequeño nudo en sus brazos, pequeño detalle que a él siempre le gustaba de su hija, que no tenía absolutamente nada de él, pero aun así lo admiraba tanto como para buscarlo, sin importar lo que fuera.

-¿Mami está peleando con alguien? -pregunta Arabella casi en un susurro, pero que Chico Bestia puede escuchar a la perfección.

-No, mami está curando a un señor que está muy herido, ella va a estar bien -responde Chico Bestia, como adivinando alguno de los miedos que su hija está sintiendo en ese momento. Arabella levanta su rostro, mira a su papá a los ojos como para comprobar que su progenitor no miente, una vez que lo comprueba sonríe gustosa -nena porque no vas con tú... -y tanto padre como hija se sobresaltan cuando escuchan que la alarma de la guarida comienza a sonar y retumbar en cada lugar de la guarida. Chico Bestia suelta un gruñido en el cual se le escapa una maldición, olvidando que tiene a su hija justo allí al lado de él para escucharlo a la perfección. Arabella lo abraza mucho más fuerte, porque la pequeña también ve que la seguridad de su casa está siendo allanada, se gira sobre sus pasos, Eliza le sale al encuentro, junto con Alex que parece emocionado por poderse unir a su padre en la batalla. Chico bestia lo gana en el aire en medio de sus transformaciones de varios animales, pronto Chico Bestia ya no es el tranquilo y bromista de siempre, les habla a sus dos pequeños con suma severidad -Alex tu deber es cuidar a tu hermana, Eliza los va a sacar de aquí, no se alejen de ella. ¿Entendido? -Alex asiente decidido a la petición de su papá, Chico Bestia lo baja al suelo y le entrega a su hija en brazos a Eliza -¿Sabes a donde ir?

-Cyborg me lo explicó todo -responde Eliza afianzando a Arabella en sus brazos que comienza a sollozar en silencio al ser alejada de su papá, seguida de cerca por Alex, que se convierte en un perro y entra al pasaje secreto con ella, corren por lo que piensan es la única salida que tienen de la guarida.

Chico Bestia cierra la puerta, se asegura de que no exista forma de que descubran el lugar por el que han salido. Decidido a no dejar que nadie se acerque a sus hijos, da dos pasos y comienza a transformarse en un pantera, dispuesto a combatir lo que sea, aunque no tenga ni idea de lo que le espera.

...


Ni bien Robin guarda su comunicador, sale de la mansión corriendo prácticamente, sin dar más explicaciones ni nada por estilo, solo se sube a su motocicleta y acelera a toda velocidad. Son momentos los que le toma comenzar a llegar por todo el caos de una gran batalla que se ha generado, pero que aparentemente ha concluido ya. Se baja de su motocicleta y comienza a caminar entre los despojos de la calle y todos los hombres inconscientes que encuentra a su alrededor. Desde lejos visualiza el auto T, corre hasta él pero no logra si quiera alcanzarlo, porque explota en cuanto Robin intenta acercarse, mira desesperado y no hay rastros ni de Starfire ni de Cyborg tampoco. Respira con dificultad pensando en alguna opción, en que hacer, pero no está lo suficientemente distraído como para no darse cuenta de que todavía hay quienes allí que están a punto de darle una buena batalla, se gira y detiene el golpe que iba a dar directo a su cabeza, tiene más de veinte hombres rodeándolo. Gruñe entre dientes, porque no tiene tiempo para eso, debe encontrar a Cyborg y Starfire pronto, mientras imágenes de las heridas pasadas de Starfire llegan a su mente, no pierde tiempo en comenzar la batalla.

Pero no está solo, por alguna razón que desconoce, Batman lo ha seguido y comienza a ayudarlo en su batalla, son veinte minutos quizás o menos lo que les cuesta a ambos dejar a todos sus contrincantes en el suelo. Robin ni siquiera se gira a ver a Batman, sostiene al último hombre en sus manos, aun consiente aunque algo herido -¿Dónde está? ¿A dónde te lo has llevado? –exige prácticamente gritando y moviendo bruscamente al hombre en sus manos.

-Robin… -escucha a su mentor atrás, pero lo ignora, no le importa si se está sobrepasando, tiene que encontrarlos pronto.

-¡TE HE DICHO QUE DONDE! –exige Robin y su pecho sube y baja con suma intensidad, escucha un golpe a su espalda, que solo puede pretender como Batman encargándose de alguien más que ha quedado aun en pie y que quiere dar batalla, no le importa, él solo quiere información y pretende conseguirla a como de lugar. Pero en lugar de hablar, el hombre que tiene en sus brazos solo comienza a reír y el segundo golpe es justo sobre su cabeza, lo último que ve al caer al suelo es a Batman en el suelo tras él.

Y bien, espero que les haya gustado en verdad?

Hasta la proxima