Nota de la autora: Después de subir los dos últimos capítulos el mismo día me merecía un par de días de descanso, ¿no? En realidad no descansé, fui a un concierto, muajaja... BLACK LABEL SOCIETY!
Bueno, dejo de dar la lata y espero que el capítulo os guste. ;)
Me desperté una hora después, me levanté de cama y llamé a Kari por teléfono para preguntarle que tal llevaba los estudios y escuchar su voz. Me di una buena ducha, me sentía ligeramente dolorida pero estaba contenta. Había sido una buena experiencia.
Me vestí, cogí la pistola 9mm y salí a la calle para dar una vuelta, no me apetecía quedarme en casa como una mujer que espera a su marido.
Mientras caminaba por la calle iba pensando en mis cosas, en lo que había pasado con Loki, dónde habría ido y en lo mucho que había cambiado todo en tan poco tiempo. ¿Cuándo me he enamorado yo de Loki? Intenté hallar la respuesta pero no la encontré.
Giré una esquina para subir a la calle de arriba y dar la vuelta completa a la zona, pero me quedé quieta donde estaba cuando me encontré con una flecha apuntándome a menos de 10 cm de mi cara. Delante de mí estaban Clint y Natasha, ambos con el uniforme de S.H.I.E.L.D y mirándome muy seriamente.
- ¿Se puede saber qué estáis haciendo?.- pregunté sorprendida. No me esperaba verlos y tampoco me esperaba que me amenazasen tan abiertamente.
- ¿Qué estás haciendo tú?.- me preguntó Natasha, parecía decepcionada conmigo. Me tiró un teléfono móvil y lo cogí, mirándolos a los dos con cautela.
- Yami.- escuché la voz de Nick Fury por el teléfono.- ¿Se puede saber qué está pasándo? Porque Loki está atacando nuestra nueva base de S.H.I.E.L.D y dice que es por venganza, porque te hicimos daño.
Yo me quedé alucinada, Loki había ido a atacar a S.H.I.E.L.D pensando que ellos fueron los que nos habían atacado. Le conté a Fury lo que nos había pasado ayer, lo del intento de secuestro por el grupo paramilitar.
- No fuimos nosotros.- dijo Fury.- Ni siquiera te tendríamos localizada si no fuera porque rastreamos tu última llamada y dimos contigo.
- Pues parecíais vosotros, la jaula era exactamente la misma que la del Helitransporte.- le contesté cortantemente.
- Te juro que no fuimos nosotros, Yami.- repitió Fury.
- ¿Qué quieres de mí?.- le pregunté.
- Sé que tú puedes pararle los pies a Loki, ha derrotado a Steve y a Thor, Stark y Bruce están ilocalizables y he mandado a Clint y Natasha a por ti.- dijo Fury. ¿Loki ha derrotado a Steve y a Thor?
- Me da la impresión de que pretendes utilizarme otra vez, Nick.- respondí con sorna, mirando a Clint y a Natasha.
- Puede morir gente inocente, no fuimos nosotros quienes os atacamos. Pero ahora nos hemos visto obligados a tomar estas medidas, así que vas a tener que venir, quieras o no.- me dijo Fury en tono amenazador.
- ¿Como crees que reaccionará si él ve que me estáis amenazando? ¿Crees que se lo tomará bien? ¿O acaso pretendes amenazarle con matarme si no para el ataque?.- repliqué ácidamente.
- Yami, por favor. No me obligues a hacer nada de lo que sé que me voy a arrepentir. Necesito tu ayuda, te pido que nos ayudes.- la voz de Fury era de derrota.
- ¡Está bien! Dejemos de perder el tiempo, ¿dónde está?.- pregunté.
Me llevaron en Quinjet hasta la base, no tardamos ni una hora. Cuando llegamos reinaba la destrucción por todos lados, había una especie de puesto de enfermería en el que pude ver a Steve y a varios hombres más recibiendo cuidados por sus heridas. Parece que no hay muertos.
- Yami, date prisa porque Loki no va a parar hasta tener la cabeza de Fury.- dijo Natasha.
- Lo sé.- contesté mientras corríamos hacia la zona que más destruida estaba ahora mismo.
Vi a Loki a través de unos ventanales, se encaminaba con cara de concentración directo hacia una sala.
- Mierda, ya sabe donde está Fury.- susurró Natasha.- No vamos a llegar a tiempo.
Yo desenfundé mi pistola, apunté a Loki y disparé. La bala atravesó el cristal dándole a Loki en el casco, éste se giró mirándome enfadado pero su cara se transformó en un segundo, pasando a ser de sorpresa; apareció detrás de mí, noqueando a Natasha y a Clint.
- ¿Se puede saber qué estás haciendo?.- le pregunté enfadada.- Ellos no fueron quienes nos atacaron, Loki.
- ¿Cómo puedes estar tan segura?.- me preguntó a su vez.- Sobretodo después de que te utilizasen.
- Estás atacando a inocentes, estás atacando ciegamente. Fury dijo…- le dije, pero él me cortó.
- ¿Y le creíste? ¿Creíste lo que salió de la boca de ese mentiroso manipulador?.- me preguntó.
- Tú también mientes y manipulas Loki. Sé que lo que Fury me dijo era verdad, no confío en él pero le creo. Déjalo ya, no es a ellos a los que tienes que castigar para hacerles pagar por lo que pasó.- le repliqué, más tranquila. Me acerqué a él y lo mire con cariño.- Aparte si Fury no me hubiera utilizado no me habrías conocido, ¿verdad?
Loki suspiró y su armadura desapareció, dejando paso a sus ropas Asgardianas normales.
- No puedo creer lo que ve mi ojo.- dijo Fury desde arriba con una media sonrisa.- Muchas gracias Yami.
Me acerqué a Loki y le cogí de la mano, entrelazando nuestros dedos.
- Demuéstrame tu gratitud diciéndome que no habrá represalias, Nick Fury.- le dije con tono neutro.
- No las habrá, entiendo los motivos que movieron su ataque aunque podía haberse cerciorado antes de lanzarse a destruír… De todas formas yo también tengo curiosidad por saber quienes fueron los que os atacaron.- dijo Fury, mientras bajaba hacia nosotros.- Tal vez nos podamos ayudar mutuamente.
Fury y Loki se quedaron mirándose durante un rato, hasta que Loki asintió secamente y empezaron a hablar de teorías. Yo mire hacia Natasha y Clint, que seguían en el suelo inconscientes pero estaban siendo revisados por unos paramédicos y me acerqué a ellos.
- Lo siento chicos.- les dije.
- Será mejor que los deje descansar.- me dijo un chico paramédico.- Tú novio tiene muy mal genio.
- Es normal, al fin y al cabo…- dije con un suspiro, medio sonriendo.
- Oye, muchas gracias por haber venido.- continuó el paramédico.- Si no llega a ser por ti creo que nos habría matado a todos.
- Yo también lo creo, pero ahora ya se ha calmado, parece que va a colaborar con S.H.I.E.L.D y todo.- dije riéndome, un mechón de mi pelo se me puso por delante de la cara.
El chico me miró y me colocó el mechón detrás de la oreja, yo le di las gracias.
En ese momento noté una mano agarrándome de la cintura con fuerza, levanté la cabeza y vi que Loki estaba mirando de forma muy amenazadora al chico. El cuál murmuró una despedida y se fue de allí rápidamente.
- ¿De qué vas?.- le pregunté a Loki, intentando soltarme de su agarre.
- Nos vamos.- le dijo Loki a Fury.
Aparecimos en mi casa, yo estaba alucinada con su comportamiento. Pero bueno… ¿Y ésto a qué viene?
- ¡Estabas flirteando con él!.- exclamó enfadado.
- ¿Qué? ¡No!.- le respondí intentando alejarme un poco de él.- De todas formas, ¿quién te has creído tú? ¿Qué por tener sexo conmigo dos veces ya soy tuya?.- le pregunté enfadada.
- Sigue engañándote a ti misma, Yami. Porque sí que eres mía.- me siseó de forma que hizo que un escalofrío de recorriera el cuerpo.
Me agarró de los hombros, me pegó contra la pared de forma ruda y me mordió el cuello con bastante fuerza, pero esta vez apreté los dientes para no gritar de dolor. Él se separó, sus ojos brillaban por el enfado y el deseo, empezó a arrancarme la ropa.
- ¿Acaso querrías que él te hiciera esto?.- me pasó sus manos por mis pechos de forma algo brusca pero aun así me provocó placer y gemí. ¿Está celoso?
- No, Loki. No quiero que ningún otro me toque así.- susurré mirándole a los ojos.
- Entonces vas a tener que aceptar un hecho muy simple y real.- me dijo, capturando mis labios con fuerza en un beso pasional que demostraba su dominación y poder.- Que tú eres mía.
Me cogió en brazos y me tiró en mi cama, hizo que nuestras ropas desaparecieran, quedándonos completamente desnudos y me giró sobre mí misma, de forma que quedé a cuatro patas dándole la espalda.
- ¿Qué haces?.- pregunté temerosa.
- Demostrártelo.- dijo con voz ronca y, de una estocada, me penetró con profundidad.
Yo jadeé de sorpresa y placer, jamás lo había sentido tan profundo en mi interior, me sujeto de la cadera y empezó a moverse dentro y fuera de mí con fuerza y rapidez, provocándome un placer increíble.
- ¡Oh, joder!.- gemí, tanto placer me estaba volviendo loca.
Loki, me incorporó mientras seguía penetrándome. Una de sus manos bajó, pasando por mi monte de venus y empezó a acariciarme en círculos; mientras su otra mano me sujetaba de la nuca y me giraba para que le mirase.
- Quiero oírtelo decir.- susurró Loki lamiéndome el lóbulo de la oreja.- Quiero que digas que eres mía, Yami.
Yo negué con la cabeza y él me puso sus dedos en mi sien haciendo que una sensación de placer indescriptible me recorriera el cuerpo, yo jadeé e intenté separarme, no iba a durar mucho con esa sensación recorriéndome; Loki separó los dos dedos, el placer volvió a ser normal y él me abrazó fuertemente contra su cuerpo.
- ¿Quieres saber qué ha sido eso?.- me preguntó en voz baja mientras me daba pequeños mordiscos en el cuello. Yo asentí jadeando.- Eso ha sido una fracción del placer que estoy sintiendo ahora mismo contigo.
Me mordió el labio con suavidad, me volvió a poner a cuatro patas y sus estocadas empezaron a ser un poco más rápidas. Yo estaba mareada de tanto placer, su mano seguía acariciándome incesantemente y sus embestidas me estaban haciendo perder el sentido. Notaba una gran presión en mi bajo vientre y sabía que estaba muy cerca de caer por el abismo de placer.
Justo cuando las primeras olas de placer del orgasmo empezaron a recorrer mi cuerpo me di cuenta de que él tenía razón, yo ya era suya desde hacía mucho tiempo.
- Soy tuya, Loki.- gemí mientras el placer inundaba mi cuerpo.
Él, por respuesta, aceleró aún más sus embestidas y acabó con un gruñido, llegando a su clímax, antes de que las últimas olas del mío hubieran abandonado mi cuerpo.
Al cabo de unos minutos se separó y calló boca arriba en cama, todavía jadeando. Yo me acerqué a él, de forma que parte de mi cuerpo descansaba sobre su pecho.
- Si tú eres posesivo conmigo, yo puedo serlo contigo, ¿ y tú de quién eres?.- le pregunté mirándolo fijamente.
- Ahhh…-se mofó Loki.- No somos tan distintos entonces, ¿verdad?.- me preguntó, haciendo que me sonrojase un poco.
Iba a apartarme cuando sus brazos me rodearon, me giró quedando él encima de mí y me miró con sus preciosos ojos esmeraldas.
- Yo, Loki, hijo de Laufey, soy tuyo.- susurró.- Completamente tuyo, humana.- y me besó, sellando así sus palabras.
Cuando nos separamos del beso me acordé de la frase en otro idioma que me había dicho justo antes de que se fuera a crear el caos en S.H.I.E.L.D. Iba a preguntarle qué significaba pero él sonrió traviesamente.
- Aún no te voy a decir qué significa.- me dijo con tono misterioso.- Vas a tener que darme algo a cambio si quieres saberlo.
Me cogió en brazos, me llevó al baño y abrió los grifos. Nos tumbó a los dos en la bañera mientras el agua caliente empezaba a cubrir nuestros cuerpos.
- ¿Qué más puedo darte, Loki?.- le pregunté mientras cogía el bote de gel y empezaba a enjabonarlo lentamente.
- Yo lo quiero todo de ti.- dijo él con una sonrisa.
Yo me acerqué a él, lo suficiente para que nuestros labios se rozasen. Él se acercó un poco para besarme pero yo me separé lo justo para evitarlo y le pasé lentamente mi lengua por sus labios. Acto seguido él gruñó y me agarró de la nuca.
- ¿Estás intentando provocarme?.- me preguntó contra mis labios. Yo sonreí como respuesta y le besé pasionalmente, cuando nos separamos los ojos de Loki volvían a brillar de deseo.- No sé como lo haces pero no tengo la impresión de que vaya a saciarme de ti pronto.
En ese momento sonó el timbre de casa, yo me quedé quieta y salí de la bañera rápidamente, zafándome del agarre de Loki.
- Creo que es Kari.- dije en voz baja, mientras me secaba.
- No creas que te has librado, me provocaste y te voy a castigar por ello.- me ronroneó él al oído, abrazándome por la espalda de forma que pudiera notar su erección.
El timbre volvió a sonar y escuché ruido de llaves. Mierda, sí que es Kari.Logré secarme en tiempo record, ponerme un culotte y una camiseta justo antes de que Kari entrase en casa.
- ¿Por qué no me abriste?.- me preguntó ella malhumorada, soltando la mochila en el suelo.
Se quedó quieta mirándonos y yo miré a Loki, que se había vestido mágicamente, ambos con el pelo mojado y ligeramente sonrojados. Pude notar como Kari sumaba mentalmente dos más dos.
- ¿He interrumpido algo?.- preguntó con una ligera sonrisa.
Yo negué vehementemente con la cabeza mientras me acercaba a ella y le daba un abrazo. Cuando me separé, Kari me miró el cuello y abrió mucho los ojos.
- Pero bueno… ¿eres un Dios o un puto vampiro?.- le preguntó a Loki, mirándolo incrédula.- Te dije que no quería verle ninguna marca más o te arrepentirías.
- Lo siento, pequeña.- dijo Loki con un brillo divertido en sus ojos.- No he podido contenerme porque tu hermana es tan deliciosa que la devoraría sin dudarlo.
Ambas nos sonrojamos ante este comentario y él rio entre dientes.
- Tu novio es un poco depravado, ¿no?.- me preguntó Kari.
¿Qué? ¿Novio? Abrí la boca para negarlo pero Loki carraspeó para interrumpirme, lo miré y él se acercó a mí como si fuera un predador y yo su presa, yo fui a dar un paso hacia atrás pero él me cogió de la cintura y me pegó a su cuerpo.
- ¿Qué ibas a decir?.- me preguntó seductoramente con un ronroneo.
- Eooo, soy una menor, dejar de corromper mi inocencia pura con vuestras perversiones.- dijo Kari.
- Estooo, cierto…- me separé un poco de Loki, aunque me tenía agarrada de la cintura. Me sonrojé y miré a Kari.- Sí, Loki y yo estamos… en una relación.
- ¿Pero no se suponía que estaba casado y con hijos?.- preguntó Kari sorprendida.
- Parece ser que no, al menos eso dice él.- Kari y yo lo miramos a la vez.
- No tengo ni mujer ni hijos, estuve atraído por una mujer asgardiana.- dijo Loki, yo abrí un poco los ojos por la sorpresa y él se apresuró a continuar.- Pero ella me ignoraba porque no era como Thor, porque no era rubio, ni fuerte… Y bueno, para los asgardianos el tipo de magia que yo practico es algo poco usual, con lo que, ella me despreciaba. Así que después de que me rechazara cruelmente, decidí devolvérsela.- sonrió de forma fría y sádica.
Kari y yo nos quedamos calladas, sin saber si preguntarle qué le había hecho a la chica o dejarlo pasar. Kari se acercó a mí y me puso una mano en el hombro.
- Me alegro de que no lo rechazaras.- me dijo en broma, intentando mantenerse seria.
- Y yo también, pero es celoso.- susurré en voz baja pero lo suficientemente alta para que Loki me escuchara.
Kari se echó a reír y yo también, miramos a Loki que estaba observándonos con cara sorprendida.
- Sois muy extrañas, las dos.- murmuró. Eso provocó que nos riéramos aún más.
- Oye, ¿vamos hasta el centro comercial?.- dijo Kari animada.- Hace buen día y podemos hacer algo por ahí.
Autora: Bueeeeenoooo... no digo nada... sigo escribiendo.
Greetings humans.
