TRATANDO DE ESCAPAR

-Edward, no lo hagas.-Supliqué´, mirándolo intensamente- por favor, no lo hagas.

-Bella, no seas celosa, deja que la puta esta haga su trabajo, y tu ven a hacer el tuyo- dijo, tratando de jalarme, y hacerme arrodillar ante él, digo tratando, porque en el instante que las manos de James tocaron mi cuerpo, Edward lo empujo abruptamente.

-Ella no es la celosa, lo soy yo, ella es mía, y no pienso dejar que la toques, ¿me entendiste?- amenazó.

-Edward es una puta- dijo James indiferente, tratando de quitarle importancia.

-En ese caso, es mi puta- y si bien sabía que no lo decía en serio, no puedo negar que me dolió lo que dijo.

-Esta bien, ya no te alteres- miro a Kate, aún arrodillada frente a mi novio- Puta ven, termina lo que la puta de Edward no pudo hacer- Kate sin mencionar palabra alguna se paro y fue donde James.-¿Qué están esperando? Su habitación está en el tercer piso, cuarto 521, suerte en estrenarla- dijo guiñando un ojo, para luego agarrar la cabeza de mi amiga y marcar un ritmo frenético alrededor de su miembro.

Fuimos hasta la habitación y pusimos nuestras cosas, había una sola cama, una grande, matrimonial y azul. Era tan hermosa que por un minuto pude olvidar el lugar en donde estábamos. Pero solo duró un minuto; además me ponía nerviosa el hecho de que inevitablemente tuviera que dormir con Edward, pese a todo Edward y yo aún no habíamos tenido relaciones y la sola idea de hacerlo aquí era repugnante. No porque no quisiera hacerlo con mi novio, era solo que, este lugar me traía demasiados malos recuerdos; no quería tener una experiencia tan importante en un sitio como este.

-Y bien ¿Cómo crees que resulto todo?-preguntó algo nervioso.

-Aún seguimos vivos, ¿verdad? No fue tan malo- ironicé.

-Vamos Bella, sabes que puedes confiar en mí, ¿Qué pasa?- dijo preocupado, sentándose junto a mí.

-Es solo que…-la voz se me cortó y las lagrimas amenazaban con salir- me duele ver a Kate así, cuando la conocí, era una chica tan…-ya no pude y empecé a sollozar-tan buena, tan pura, era alguien realmente genial y duele ver en que la convirtieron- mis llantos aumentaron en intensidad, mi novio no decía nada, solo me abrazaba, y me acariciaba tiernamente la espalda.

Después de un rato, me calmé y la pasé en la biblioteca, no quería estar muy cerca de James, y la verdad tenían una biblioteca realmente maravillosa.

Sin darme cuenta las horas pasaron, y ya había oscurecido, estaba dirigiéndome hasta la habitación, cuando sentí que ponían un trapo sobre mi boca, grité, esperando lo peor, pero al voltearme vi que era Kate.

-Bella por favor, cállate, nos van a oír.- suplicó, yo asentí con la cabeza, ella me dirigió hasta su habitación.

Al llegar, me sacó el trapo, y camino hacia su cama sin mirarme, tocándose la frente.

-Es solo que aún no puedo creer que hayas regresado- dijo llorando Kate- no tenías por que, es riesgoso, eres una estúpida.- afirmó riéndose.

-Tenía que, te lo prometí, y yo siempre cumplo mis promesas- no soporté más y la abracé.- En serio te extrañé mucho- dije contra su cabello, ella me abrazaba fuerte.

-Yo también Bella, tú eres la única persona que siento que me quiere un poquito- dijo separándose y sentándose en el viejo colchón que tenia.

-Kate, eres mi amiga, te adoro y lo sabes- dije mirándola muy cerca a sus ojos.

-Bella, a veces necesito que alguien me denueste su amor, aquí nadie me quiere- admitió muy cerca a mi.

-Yo te quiero Kate, y lo sabes- dije despacio y con una cálida sonrisa.

-Lo se- dijo con una mirada indescifrable; pero lo que hizo a continuación me dejo sin palabras.

Me agarró del cuello, y me beso, me beso por unos segundos, yo no sabía que hacer, estaba en shock. Ella se separó, me miró y volvió a besarme, por más tiempo que el primero. Apenas terminó de besarme, se fue a mi cuello el cual beso, chupó y mordió.

-Bella, solo quiero que alguien me quiera, no importa quien es, o cual es su sexo. Solo quiero que alguien me quiera. Por favor Bella, solo dame un momento de felicidad.-suplicó, con los ojos cristalinos.-yo la miré, no sabía que hacer, estaba muy segura de mi opción sexual, pero ¿Quién era yo para negarle un momento de felicidad? Así que con un profundo suspiro, me lancé a sus labios, ella me besaba fuertemente, nuestras leguas chocaban y se tocaban sensualmente. Kate tocaba mi cabello, lo acariciaba tiernamente, luego su mano fue bajando, acariciaba mis mejillas, luego mi cuello, bajaron hasta mis pechos, los cuales acaricio levemente sobre la tela, bajo hasta mi cintura, pero todo cambio cuando ella apretó fuertemente entre mis muslos. No podía seguir con esto.

-Kate, lo siento, no puedo- dijo mientras me separaba de ella, y salí de ese lugar; corrí hasta mi habitación donde se encontraba Edward recostado en la cama.

-¿Dónde estabas? Estaba preocupado- fue hasta donde estaba y me abrazo fuerte, me quedó mirando al verme mi cara confundida- ¿Qué paso?

-No se.

Espero que les guste, muchas me han preguntado que es Edward, y ninguna ha acertado hasta ahora, ya dentro de poco lo sabrán, gracias por sus comentarios, y las invito a leer otros de mis fanfics, por ejemplo: Amor en el océano, es un fanfic en el que he puesto mucho de mi y espero que disfruten ese y cualquier otro que les guste

Con amor, Lucia Cullen.