Holi gente bella, por fin vuelvo con una conti! Perdonen que tarde tanto la verdad es que la escuela me golpea con examen tras examen, tan solo esta semana tengo 3 y la que viene 2, el sufrimiento de nunca acabar! Iba a subirlo el domingo pero el sabado me puse una borrachera en una fiesta y acabe igual o peor que Orihime e Ichigo en Del Alcohol Aprendi a Amarte hahaha Pero ya por fin hoy acabe el capi y lo subo (sorpresa, sorpresa a la 1 de la madrugada hahaha ya es costumbre) espero sea de su agrado! Este va especialmente dedicado a NovaSenpai, perdon que tarde pero aqui esta. Gracias por todo tu apoyo, tus reviews, tus PMs, eres la mejor, me motivas a seguir esta historia sabiendo que te gusta tanto como a ti, espero este cap sea de tu agrado!

Capitulo XIII

Los rayos del sol lo levantaron. Siempre olvidaba cerrar esa maldita cortina en la noche. Se dio la vuelta para intentar evadir la luz y poder dormir un poco más pero al hacerlo su mirada se encontró con una mujer. Orihime dormía tranquilamente, varios cabellos pegados a sus mejillas y un muy leve color rosa cubriendo sus mejillas. Grimmjow no creía en ángeles pero si estos existieran seguro se verían como aquella mujer.

La observo por varios minutos. Nunca se habia sentido atraido a nada que no fuera de una manera sexual o por querer pelear con ellos pero en este momento tenía que admitir que se encontraba fascinado por aquella mujer. Tenía que deshacerse de ella, no le gustaba ese tipo de sentimientos.

—Mujer — la llamo.

Orihime estaba teniendo el mejor sueño de su vida. Uno donde vivía en una casa hecha de galleta y luchaba contra los hombrecillos verdes y azules para salvar a los trabajadores de las minas de frijol dulce pero una voz la había traído a la realidad. Abrió sus ojos y se encontró con los azules del rey y como era ya costumbre, se sonrojo.

—Si no quieres que la servidumbre te encuentre desnuda en mi cama deberías de volver a tu cuarto —-Orihime se tapó con la sábana hasta la cabeza. Se había olvidado de que había pasado la noche en el cuarto del hombre. — Esta bien, como tu quieras — salió de la cama y caminó hasta su baño privado dejándola a debatir su decisión.

Apenas escuchó se cerró la puerta está aprovechó y se cambio lo mas rapido posible. Esta bien que ya llevaba varias semanas con el hombre pero ni de loca quería que alguien se enterara. Aunque había pasado toda la noche juntos no quería decir que lo de ellos iba más allá de una relación de sexo casual y por dios que no quería que la gente se enterara de eso.

Se asomó a ambos lados del pasillo antes de salir por completo asegurándose de que no hubiera nadie por ahi cercas. Al no ver a nadie salio y se fue casi corriendo a su habitación. Hoy no tenía entrenamiento en la división médica por lo que estaría con Harribel desde la mañana y aun faltando bañarse, no quería que se le hiciera tarde.

Oficina de reuniones de Hueco Mundo

—¿Porque has mandado a Nnoitra al norte? — pregunto la rubia.

— Ustedes eran los que estaban jode y jode con que necesitamos enviar a alguien así que lo hice.

— Si pero ni siquiera lo discutiste con nosotros.

—¡Verga que primero quieren que haga algo y luego se quejan porque lo hago! — rodó los ojos fastidiado, tenía que reducir las juntas semanales a una sola vez por mes.

— Pasemos al tema de la junta la próxima semana con el Sereitei —Ulquiorra intervino sin importarle mucho el tema de su compañero espada. — Intenta comportarte esta vez Grimmjow porque por eso luego no nos toman en cuenta como reino.

— Me importa un carajo lo que esos viejos de mierda piensen de mi y de Hueco Mundo — se sirvió sake en su vaso. — YO luche por este país, YO lo saque de la porqueria de mierda que era, no ellos asi que yo puedo portarme y hacer lo que putas se me antoje.

Sus compañeros rodaron los ojos, o al menos los que se encontraban despiertos. Aunque su rey se encontraba últimamente de mejor humor que antes esto no le quitaba su actitud de superioridad, eso estaban seguros nunca se le iba a quitar.

La junta concluyó minutos después. Todos salieron del salón volviendo a sus demás actividades diarias pero cierto espada de ojos verdes se quedo atras.

—¿Que quieres Ulquiorra?

— Tu relación con Inoue Orihime — Grimmjow lo vio con sorpresa pero luego sonrió. Algo rara vez se le escapaba a aquel hombre. —¿Que clase de relación es?

— Una que no te importa — se terminó el sake de su vaso y volvió a llenarlo. —¿Es todo?

— Tienes que terminarla.

—¡Al diablo que voy a hacer eso!

—Grimmjow, te estas metiendo a un lugar muy peligroso — el peliazul lo fulmino con la mirada, no le gustaba que le dijeran que hacer. — No solo es protegida de Harribel si no también es amiga personal del rey de Karakura. No creo que ninguno de los dos te vayan a pasar por alto si le llegas a hacer algo.

— ¡Que se vayan a una mierda! No les tengo miedo — ¿Que se creía Ulquiorra? Ahora si que estaba cabreado.

— Grimmjow, Harribel no importa, te puede matar por lo que a mi me concierne pero no sería nada bueno para el reino si te metes en problemas con el rey de otro país. Por lo que investigue Kurosaki no se toma muy bien el que lastimen a sus amigos o familia.

— Kurosaki puede venir y chuparme un huevo por lo que me importa —terminó su bebida.

— Solo te lo digo como advertencia. Deja a Inoue Orihime, consiguete una mujer normal — Grimmjow lo fulmino con la mirada. Por alguna razón no le gustaba que comparan a la pelirroja con cualquiera, hasta el sabia que la mujer no se encontraba a ese nivel. Ulquiorra no se inmuto, años de estar con él lo había vuelto inmune a todo tipo de reacción por parte del rey. — Hazlo antes de la visita del Sereitei — y con eso se fue dejandolo a pensar en sus palabras.

División de Harribel

—Valla que has mejorado Orihime — la felicito una morena de ojos verdes. —Pronto serás capaz de ganarle a Sung-Sun.

— A la que le va ganar es a otra — la mujer rodó los ojos.

— Todo es gracias a ustedes chicas, de no ser por lo que me han enseñado no sería capaz de hacer todo esto, gracias por todo — les sonrió y las mujeres le regresaron el gesto.

Estos últimos meses Orihime se había vuelto más fuerte de lo que jamás hubiera imaginado. Aún no era capaz de seguirles el paso a sus amigas en una pelea pero por lo que le habían dicho ya supera el nivel de un arrancar de rango medio y con eso ella se sentía más que motivada a seguir mejorando.

— Lamento no haber estado en el entrenamiento esta tarde — se disculpó Rena cuando se encontró con la pelirroja para ir a cenar. — He tenido que revisar y reescribir todos los reportes de Yammy de estos últimos meses. Por dios que no puedo dejar que haga una simple tarea, parece que para lo único que sirve es la guerra — Orihime río. La relación entre Rena y su superior le parecía super comica. Era como si Rena fuera su madre recogiendo siempre detrás de él. — Ni siquiera me ayuda sabiendo que el Sereitei estara aqui la proxima semana.

— ¿El Sereitei vendra?

— Si, vienen a su junta anual con el rey. Todos esperamos esta valla mejor pero con la racha que se carga lo dudamos mucho.

— ¿Racha?

— Jaegerjaquez-sama no es muy fan de ellos, por así decirlo. Pero es de esperarse con la historia que tienen — Orihime la vio con duda. — Oh es verdad, eres de Karakura pero aun así me sorprende que no te hayan hablado de ello en la escuela. Supongo que la distancia es mucha.

— Nos hablaron muy poco, mayormente nos enfocamos en la historia de Karakura y los paises cercanos.

— Claro, no me sorprenderia que el Sereitei lo haya ordenado así — suspiro. —Veras, Hueco Mundo no siempre fue libre es más hace miles de años pertenecía a otro país.

—Las Noches, ¿no? Al menos eso es de lo poco que nos dijeron.

— Exacto. Hueco Mundo era parte de Las Noches que en esos tiempos era considerado el país más grande del mundo. Su rey, Aizen, era buen rey, siempre en el lado bueno del Sereitei, de hecho él había sido miembro del mismo pero por su excelencia y lealtad le habían otorgado la corona del país. Todo parecía ir bien y así fue por cientos de años hasta que el Sereitei se dio cuenta de las verdaderas intenciones del hombre.

Las Noches mil años atrás

Sosuke Aizen, se te acusa de creación ilegal de Hollows en Las Noches, desacato de órdenes por parte del Sereitei, asesinato de varios Shinigami, asesinato de ciudadanos y traición a la Soul Society — hablo un hombre de larga barba que se encontraba sentado en un gran podio viendo al pelinegro desde arriba. — ¿Cómo respondes a estos cargos?

No deberían de ser tan confiados como para pensar que me he dejado atrapar, ese no es mi plan, solo he venido para decirles que se preparen.

Dicho esto dos de los capitanes usaron shunpu y aparecieron a los lados de Aizen liberandolo de sus ataduras.

¿¡Ichimaru, Tousen!? ¡No los dejen escapar! — ordeno y varios Shinigami se lanzaron hacia ellos pero fueron detenidos por varios Hollow que empezaban a salir de las nuevamente abiertas gargantas.

Los Shinigami seguían luchando con los Hollow que parecían aparecer uno tras de otro por lo que los capitanes se habían unido a la batalla con la esperanza de detener a Aizen pero apenas se acercaron un escudo naranja rodeo a el castaño y sus dos acompañantes.

Nos veremos pronto Sereitei.

Y con eso los tres hombres desaparecieron dejando tras de ellos a una enorme oleada de Hollows. Los Shinigami lucharon hasta poder conseguir eliminarlos a todos.

Maldito Aizen.

¿Qué haremos ahora Yamamoto-sama?

Convoca una reunión de emergencia con los otros reinos, mientras tanto informa a Baraggan que prepare a su escuadrón y se dirijan a Las Noches. Tenemos que contener esto los más pronto posible.

Presente.

— Después de eso empezó la guerra. La guerra llevaba alrededor de cien años y muchos pensaban que sería imposible vencer a Aizen pero de la nada sus propios Espada se rebelaron contra él y lograron acabar con su reinado. Jaegerjaquez-sama era su líder — Orihime la vio sorprendida. ¿Grimmjow era un héroe? — Difícil de creer, ¿no? — comentó al notar la cara de su amiga. —La verdad es que no se bien como fue todo. No es muy claro en los libros y ni Jaegerjaquez-sama o los otros no hablan sobre ello. Varias veces le pregunte a Yammy pero siempre me cambia de tema o me ignora — se rasco la nuca. — El punto es que Jaegerjaquez-sama reclamo esta tierra y se autonombró rey pero el Sereitei no lo quiso reconocer a pesar de que él había sido quien había terminado con Aizen. De hecho pasaron muchos años para que por fin reconocieran a Hueco Mundo y a él como rey y es por eso que la relación con ellos no es muy buena que digamos.

— Pero que injusto — dijo con las mejillas hinchadas..

— Ya, ya Orihime, fue hace cientos de años — rió nerviosa. No esperaba que su amiga se fuera a poner tan sentimental con su relato. — Además la Soul Society ya nos toma en cuenta como a cualquier otro pais asi ya no importa tanto.

— Aun así no me parece justo — la castaña suspiro, no había caso en seguir discutiendo con su amiga.

Después de la cena Orihime fue a su cuarto muy pensativa. No dejaba de pensar en lo que le había dicho Rena. Grimmjow no era el egocentrico rey que siempre daba a entender, había arriesgado su vida para acabar con la de alguien que estaba dispuesto a acabar con todo el mundo y la Soul Society ni siquiera había podido reconocerlo como rey, lo habían juzgado tal como ella lo hizo cuando lo conoció.

Se sintió culpable consigo misma. El hombre podía ser un creído, grosero y agresivo pero en el fondo tenía buen corazón y ella lo estaba empezando a ver. Se sonrojo. Cada vez se hallaba a sí misma pensando mas y mas sobre el peliazul.

Grimmjow estaba de mal humor desde que se había ido Ulquiorra. Maldito perro cómo se atrevía a arruinar su buena racha. No salió de su oficina todo el dia, llevaba varias botellas de sake en la mesa pero por años que llevaba tomando estas no le hacían efecto, era como tomar agua, ya solo lo hacía por costumbre.

Cuando dio la noche se fue directo a su cuarto, no quería ver a Orihime y no porque le quisiera hacer caso al de ojos verdes sin no porque lo que había dicho le molesto. Sabía que si la veía su mal humor solo aumentaría y con la visita del Sereitei no queria agregar a eso. Ya tenía suficiente con tener que recibir a los malditos viejos en su tierra y ahora Ulquiorra se había encargado de arruinarle la única cosa que hubiera sido capaz de ponerlo de buen humor.

— Maldito Ulquiorra me las va a pagar.

Orihime se sorprendió cuando el rey no llegó a su cuarto. Normalmente este iba por ella al terminar el dia o le informaba que la estaría esperando. Se preocupó por un momento, tal vez le había pasado algo. Inmediatamente buscó su reiatsu y cuando lo localizó en su cuarto se tranquilizo pero entonces se preguntó si estaba enojado con ella. Tal vez el pasar la noche con él le había molestado. Se paró decidida a ir a hablar con él pero se detuvo al llegar a la puerta.

En la cena había escuchado hablar a las mucamas decir que este no había salido de su oficina en todo el dia y por lo que había dicho Rena de la visita del Sereitei todo tuvo sentido. Tal vez el rey se encontraba de mal humor por ellos en especial por todo el trabajo extra que tendría que hacer antes de su visita. Con eso en la mente Orihime decidió que no era necesario ir a buscarlo. Si estuvo trabajando todo el dia los mas probable es que estuviera cansado y quisiera descansar.

Pasaron los dias y parecia que Grimmjow había vuelto a ignorar la existencia de Orihime. Al principio ella lo había tomado como mal humor por el Sereitei pero al pasar del tiempo se empezó a preocupar. ¿Sería que el rey ya se había cansado de ella?

Esa tarde lo espero en el pasillo fuera de la oficina de reuniones. Su corazón retumbaba en sus oídos. ¿Qué le diría? ¿Qué excusa iba a utilizar para explicar su presencia ahí? Harribel estaba ahi, podia sentir su reiatsu y el de aquel espada de ojos verdes. Le daba pena que la vieran esperando al rey, no quería dar a relucir su necesidad por verlo y saber que estaba pasando pero no podía evitar estar preocupada por el rey. Con esos pensamientos se dio ánimos a si misma para seguir esperándolo.

Grimmjow podía sentir el reiatsu de la mujer fuera de la oficina, por un demonio que desde hace un tiempo siempre se encontraba siguiendo su reiatsu ya fuera consciente o inconscientemente y eso lo enfadaba. Volteo a ver a Ulquiorra, este no le había quitado la vista de encima desde que Orihime había llegado, sabía que también la podía sentir fuera.

— Con eso ya estará todo preparado para la visita del Sereitei mañana — concluyo Harribel, tambien podia sentir a Orihime y se había preocupado un poco pensando en que necesitaba algo. — Recuerda comportarte Grimmjow — dicho esto recogió sus papeles y salió.

— Oh, Harribel-san — la saludo Orihime aun sonrojada. No sabía cómo le iba a explicar su presencia.

— ¿Paso algo Orihime?

— Scarlett-san me mando a informar a Jaegerjaquez-sama que la división médica ya está lista para mañana — mintió. La división ya estaba lista pero Scarlett no la había mandado a informar sobre ello.

— Esta bien.

Harribel se despidió y Orihime siguió esperando sonrojándose cada vez que uno de los espada salía. Ulquiorra se le quedo viendo por el mas largo rato que cualquiera de los otros. No sabia porque pero su mirada la intimidaba, era como si supiera a lo que había venido.

Cuando sintió el reiatsu de Ulquiorra lo suficientemente lejos salió de la oficina. No tenía intenciones de hablar con la mujer pero tampoco quería que su subordinado estuviera cerca recriminando con su mirada. Chasqueo la lengua, ¿desde cuando hacia lo que le decía? Con las manos en los bolsillos paso a un lado de la mujer.

— ¿Qué quieres mujer?

— Solo queria saber si todo esta bien, si ocupa ayuda — jugó con sus dedos. Era una excusa tonta, siendo como era el rey era obvio que no ocupaba su ayuda pero aun no encontraba el valor dentro de ella para decirle que de alguna rara manera lo extrañaba.

— ¿Ayuda? ¿Tuya? ¿Quien crees que soy? Tal vez en Karakura tenias que ayudar al inutil de tu rey pero aquí no hace falta — estaba cabreado, no con la mujer si no con Ulquiorra pero de alguna manera se tenía que desquitar.

— Y-yo… Kurosaki-kun no es ningun inutil — frunció el ceño. Hacía ya tanto que Grimmjow no mencionaba a Ichigo.

— Si tanto lo quieres porque no están con él, vuélvete su puta seguro así se le quita lo marica — ni el sabia porque le molestaba tanto que la mujer se refiriera a aquel hombre con tanto cariño que siempre lo defendiera a un a cuestas de su propio bienestar. ¿Pues que putas tenía?

Orihime estaba roja de la vergüenza. Siempre que pensaba que el rey era buena persona este venia y le destruía esa imagen. Pero esta vez no iba a volver a dejar que la humillara, no señor, Orihime ya no era aquella niña débil de antes y aunque no pudiera hacerle frente al hombre no iba a dejar que se burlara de ella o de su amigo.

— Pues mas bien parece que es a usted al que le gusta, siempre hablando de él — Orihime paso a un lado de él dispuesta a irse. Era la última vez que lo buscaba.

Grimmjow frunció el ceño cuando entendió sus palabras. No era común de la mujer insultar y eso lo había sorprendido pero eso no quitaba que se hubiera ofendido. ¡Cómo se atrevía a cuestionar sus preferencias sexuales! Se dio la vuelta y la tomó de la muñeca acorralandola contra la pared.

— Vas a pagar por eso mujer.

Aun con miedo Orihime le sostuvo la mirada. Sabía en el fondo que el hombre no la mataría, no con el Sereitei llegando al castillo mañana.

— Te mostraré la diferencia entre ese niño y un verdadero rey.

Y sin advertencia la beso, beso que sorprendió a la pelirroja que ya esperaba tener que volver a curar heridas en sí misma de nuevo. El beso fue agresivo, no solo estaba enojado sino también necesitado, ya hacia dias que no se follaba a la mujer y aunque no lo quería admitir lo extrañaba.

Orihime tardó un momento en corresponderle, su antiguo enojo desvaneciendo rápidamente. Le molestaba que aquel hombre tuviera ese control sobre ella. Sintió como el hombre elevaba sus piernas y ella le rodeo la cintura. Podía sentir su excitación contra su propia y eso le hizo soltar un gemido que ahogó con la boca del hombre.

Grimmjow queria mas. Poco a poco bajo por su cuello llenándolo de besos y mordidas cosa que sabía le gustaba a la mujer y sonrió de lado cuando al besar cierto punto esta soltó un gemido. Sus manos bajaron hasta su falda ya la levanto, quería llegar al punto, ya despues podria jugar con su cuerpo todo lo que quisiera. Introdujo dos dedos dentro de ella y la sintió arquear su espalda. La mujer estaba lo suficientemente mojada, saco los dedos y empezó a desabrochar su propio pantalón.

La pelirroja reaccionó cuando sintió el miembro el hombre entrar en ella.

— E-en el pasillo no — encajó sus uñas en sus hombros intentando contener sus gemidos. ¡Por dios que estaban en plena vista! Cualquiera que diera la vuelta los podría encontrar en pleno acto y entonces sus esfuerzos por ocultar su relación se irían al bote. ¿Que pensarían de ella?

— ¿Que? — la embistió un par de veces y esta cerró los ojos intentando contenerse los más posible. Le agradaba verla así, le daba tanto poder tener a esa mujer bajo su merced. — ¿Te da miedo que nos vean? — le susurro mientras seguía entrando y saliendo de ella.

— P-por favor — intento decirlo con más seguridad pero, ¡valla que le costaba pensar coherentemente con el rey dentro de ella!

— Puta madre mujer, como quieras — rodó los ojos y sin despegarse de ella usó sonido para llegar a la puerta de su habitación.

La verdad es que por mas excitante que pareciera tener sexo con ella en el pasillo no quería armar un escándalo especialmente con la visita de los viejos en la mañana.

Al terminar ambos se recostaron viendo al techo intentando recuperar sus alientos. No lo habían dicho pero con acciones habían expresado cuánto extrañaba el contacto del otro.

— Aun es temprano, las servidumbre aun estara caminando por los pasillos — Orihime lo volteo a ver pero este no le devolvió el gesto. — Lo mejor es que te quedes si no quieres que te vean — lo dijo como si no le importara pero no era de Grimmjow admitir que le había gustado amanecer con aquella mujer.

Orihime le sonrio aunque sabía que este no la estaba viendo. No era temprano, llevaban horas en lo suyo, si alguna cosa mas bien ya casi era temprano en la mañana, pero no se quejo, podría de nuevo pasar otra noche con el hombre del que comenzaba a enamorarse.

Cuando sintió la respiración del hombre calmada recordó lo que le quería decir antes de su "discusión".

— Rena me dijo de la situación con el Sereitei — a pesar de que lo más probable es que el rey ya se encontrara dormido Orihime siguió. — No me parece justo lo que hicieron, si de algo sirve no creo que ellos merecen a un reino como este… a un rey como usted.

Después de decir esto Orihime se quedó dormida sin saber que el rey realmente la estaba escuchando. Este se dio la vuelta cuando se aseguro de que la mujer se encontraba dormida y se le quedó viendo. Nunca nadie en su vida le había dicho eso, ni siquiera sus espada o la gente del reino. Lo implementan pero por temor a él no se atrevían a hablar abiertamente con él sobre ello.

Esta mujer era diferente, no solo a todas las demás mujeres en su vida si no también a todas las personas que había conocido en su vida. Desde que había llegado a su pais habia notado una diferencia en este. La gente a su alrededor era más alegre, le daba un brillo a los días que nunca había visto en nada ni nadie más.

Le recogió un cabello y se lo acomodo detrás de la oreja pero al darse cuenta de su acción rápidamente se dio la vuelta. Maldita mujer lo tenía pensando y viendola como idiota. El era Grimmjow Jaegerjaquez y el no tenia esa clase de pensamientos, esos eran paro los débiles como Kurosaki. Sonrió, no solo la mujer había admitido que era mejor rey que él si no que ahora tambien tenia en su cama algo que el otro jamás había tenido y que se aseguraría de que jamás tuviera.

— Jaegerjaquez-sama — susurro. — Jaegerjaquez-sama — lo volvio a llamar y este frunció el ceño y se quejo haciendo que Orihime riera. — Jaegerjaquez-sama, tiene que levantarse, el Sereitei llegara en cualquier momento.

Grimmjow se tapo todo con la cobija y Orihime volvió a reír, parecía niño pequeño. Ella se había despertado hace no mucho y aunque había disfrutado de ver al rey dormir, con sus exprecion tan calmada y sus sonrisa de superioridad ausente, sabia que tenia una cita muy importante y dejarlo dormir de más no era lo correcto.

Ella no se marchaba aún porque había escuchado decir a las mucamas que cuando el Sereitei venia ellas no querian estar frente al rey por temor a que con su enfado se fuera a desquitar con ellas. Por esa razón no se preocupaba de que la fueran a cachar con las manos en la masa.

El rey se dio la vuelta enfadado cuando sintió un dedo que constantemente le picaba la mejilla.

— Para mujer — Orihime volvió a reír. — No me dejas dormir, si que eres un enfado.

— Oh — inflo sus mejillas. — Rey-sama es muy malo conmigo, yo solo no quería que llegara tarde.

Grimmjow la observó, era la primera vez que la veía en ese semblante con el. Siempre la veía hacer esas cosas con Lilynette y las demás pero nunca con el. Orihime se sonrojo al sentir su mirada tan intensa.

— Ven aquí mujer — la pelirroja dudo pero al momento se acercó y este la jalo hacia él dándole un beso que inmediatamente le correspondió. Al terminar del beso este le dio una nalgada. — Ahora eso si es una manera de despertarme, recuerdalo.

Grimmjow salió de la cama y se dirigió al baño para tomar una ducha. En lo que este estaba ahí dentro Orihime se ocupó de buscar su ropa para ayudarlo a prepararse. En el proceso se puso una bata de este que le quedaba bastante grande pero cumplia el propocito cubrir su desnudes.

Al salir de la ducha se sorprendió de ver a la mujer aun en su cuarto y más aún cuando la vio en su propia bata, se le veía tan sexy que no pudo evitar caminar detrás de ella y besarla en el cuello mientras la tomaba de las caderas.

— S-se le hará tarde — se mordió el labio cuando el hombre empezó a recorrer su cuello con su lengua. Aunque quería seguir con su juego sabía que tenía razón y se apartó. — Momento de arreglarse — Orihime junto ambas manos y tomó la clásica chaqueta que sabía Grimmjow amaba y cuando estaba a punto de ponersela el hombre la detuvo.

— Y-yo puedo vestirme solo mujer — se la arrebató y se volteo para ocultar su leve sonrojo. ¿Que creía que era un chiquillo?

Al terminar de vestirse Orihime le sonrió y este volvió a desviar la mirada. ¿Porque se ponia asi? No le gustaba para nada esa nueva sensación. Sintió como una toalla le revolvía el pelo y al voltearse se encontró con la mujer en puntillas intentando secar el cabello pero antes de que pudiera decirle algo la puerta se abrió.

— Grimmjow — hablo Ulquiorra posando su vista en la escena. Ambos lo voltearon a ver y el sonrojo de la mujer fue más que evidente. — El Sereitei esta aqui — volteo a ver a la mujer que se encontraba con su mirada clavada en el suelo y luego le dirigió una mirada recriminadora al peliazul. Vio como este le susurraba algo a la mujer y luego caminaba en su dirección.

— No hagamos esperar a los vejetes — camino fuera del cuarto.

Ulquiorra observó a la mujer que aún no levantaba la mirada y cerró la puerta.

— Te estas metiendo a la boca del lobo Grimmjow — le dijo una vez lo alcanzó y este solo sonrió.

Oficina de reuniones de Hueco Mundo

— Bienvenidos a Hueco Mundo nuevamente — hablo Harribel. — Espero su viaje haya sido placentero.

— Lo es ahora que te puedo ver a ti Tier-chan, ¿cuando nos vamos a juntar a tomar algo? A pasado mucho tiempo de la última vez que nos vimos.

— Kyoraku, no empieces — lo regaño su compañero peliblanco. — Continúa por favor Harribel-san.

— Si me acompañan podemos recorrer las divisiones para que empiecen con la inspección.

Los tres salieron de la oficina y empezaron a caminar por los pasillos pero Kyoraku se detuvo.

— ¿Que pasa Kyoraku?

— Nada, Ukitake, solo me pareció ver a alguien conocido pero debió de haber sido mi imaginación — sacudió su cabeza. Seguro el sake que se había tomado en el camino le estaba haciendo efecto porque como era posible que Orihime estuviera en Hueco Mundo.

Ignorando eso siguió su camino con Ukitake y Harribel a la divisiones donde empezaron su inspección.

Orihime se sostuvo el pecho asustada. Por estar distraída con Grimmjow no se había dado cuenta del reiatsu de los Shinigami. Sabía que corría el riesgo de que los que vinieran a la reunión fueran ellos pero que realmente estuvieran aquí complicaron las cosas. Ukitake y Kyoraku la conocían bien y si sabían que estaba ahí era solo cuestión de tiempo para que se lo dijeran a Ichigo y los demás por lo que rápidamente se escondió cuando al voltear en la esquina se los encontró. Concentró todas sus fuerzas en reprimir su reiatsu ayudada por la presencia del reiatsu que aun tenia del rey sobre ella. Ahora solo tenía que mantener un perfil bajo por el resto del día y rezar por que nadie la mencionara.

Oficina de Grimmjow

— El número de Hollows está aumentando al norte — Yamamoto hablo.

— Ya mande a uno de mis espada a la frontera — se sirvió sake en un vaso ni siquiera se molestó en ofrecerle uno al hombre que se sentaba frente a él.

— Mandaremos otro escuadrón a Las Noches, dile a tus hombres que se le unan, ocupamos revisar el área por algún rastro que haya quedado de él — Grimmjow se tomó todo el vaso, no le gustaba que le dijeran que hacer. — Todo indica a que es solo una infección de Hollow pero tenemos que asegurarnos. Como frontera principal es tu responsabilidad.

— En eso estoy — volvió a service licor.

Yamamoto se paro de la silla y vio por la ventana. Kyoraku y Ukitake parecían haber terminado con su recorrido. Normalmente cuando visitaban otro país se quedaban todo el dia pero estar en Hueco Mundo era diferente. Grimmjow no era de los suyos y a pesar de los años aun le costaba estar tranquilo con el, más con la personalidad de este.

— Reporta tu informe cuanto antes — camino hacia la puerta. — Y tambien no te caeria nada mal convivir más con la gente de tu reino, el país también es de ellos no solo tuyo Grimmjow — dicho esto salió.

— ¿Que tal estuvo hoy? — pregunto Kyoraku cuando se encontraron fuera.

— Más calmado que otras veces, por lo que escuche de los arrancar ha estado de un buen humor últimamente.

— Tal vez nuestro espada-kun por fin se está volviendo de los nuestros — el pelinegro bromeo.

— ¿Le dijo que pensamos Aizen está vivo?

— No hay punto en alertarlo por ahora Ukitake — abrió el Senkaimon. — No después de todo lo que pasó para derrotarlo, decirle que puede que haya fallado solo empeoraba las cosas, lo mejor es esperar a ver que reporta Barragan.

Ambos hombres asintieron y siguieron a su jefe dentro del Senkaimon.

Espero haya sido de su agrado! Ya voy poniendo mas amor entre Grimm y Hime hahaha y tambien poco a poco re introduciendo la accion. Me medio fallo la inspo en este cap asi que espero no haya quedado tan mal hahaha Tambien ya les puse mas info de la historia y poco a poco ire poniendo mas y si antes de que digan Grimmjow esta ya bien viejo hahaha (que no les de morbo se ve re joven el chiquillo) pero recuerden que tiene la inmortalidad del rey, Ichigo tambien la tiene pero el si tiene la edad de Orihime, luego se explicara eso mas. En fin, creo que hoy por primera vez me he quedado sin que decir (milagro) asi que solo espero hayan disfrutado de la historia y como siempre dudas, quejas y/o sugerencias son aceptadas. Nos vemos pronto.