Continuamos con esta historia. Este capitulo respondera muchas preguntas que tengan, pero no todas. Lo siento, tampoco se por qué la gallina cuzo la calle. Empezamos con una crítica a la sociedad de MetroTown, después pasaremos a la escalofriante historia de un misterioso extraterrestre chiquitito, una cirugía clandestina y el futuro de un dibujante excéntrico en una tiranía. No dire más.

enjoy!

ok, mentí, una ultima cosa: La apariencia de Voltar me costó trabajo, si no lleno sus expectativas me van a tener que perdonar. Pero me esforcé por que parecira Vortiano. Chequen a Lard Nar si no me creen


Xxx

Después de dejar a Dib en el ridículamente grande centro paranormal, Frogg iba a entrar a la guarida, echando pestes ("Por favor, a eso va el dinero del gobierno? A estúpidos centros de pseudociencia? Y la ciencia real donde queda, DONDE?") Pero ya iba a abrir la puerta cuando esta se abrió del otro lado, haciendo que perdiera el equilibrio y cayera sobre sus llaves, y ni tiempo tuvo de quejarse porque una enorme mano lo había tomado del brazo y lo jalaba con fuerza.

"Amenaza? Qué haces?" Preguntó y el gigante se detuvo para mirarlo fijamente.

"Voltar! Algo tiene!" explicó y siguió arrastrándolo hasta su cuarto, donde el líder chaparrito estaba tirado sobre la cama, jadeando.

Frogg lo miró por unos instantes y suspiró.

"Ay, otra vez está bromeando. No es gracioso, Voltar, casi matas a Amenaza del susto." Cuando el rojito no se levantó, el doktor se acercó lentamente para mirar los ojitos dorados que se veían increíblemente opacos. "Voltar? Estás… bien? Deja de bromear, no es divertido!" se quejó aunque le temblaba un poco la voz.

El chaparrito no respondió, pero se levantó lentamente, los ojos casi totalmente apagados.

"Voltar?"

"No paran… Por qué no paran? Tienen que detenerse ya! La están lastimando, no lo ven? Yo sabía que no era buena idea, siempre lo supe, esos irken sólo traerían problemas… Es por su culpa que Mleen este muerta… Ese irken la mató! Yo lo vi cuando intentaba domar a la cosa babosa que se comió a la Más Alta Irken, yo sé que fue él… cuando le ponga las manos encima… No! Otra vez no! Cállate! Déjame pensar en paz! CALLATE! Solo hay lugar para un Voltar dentro de Voltar y tú no eres el elegido! Ya vete!" Murmuró Voltar en una especie de trance, los ojitos titilando

"Voltar! Reacciona! Qué tiene? Lleva así toda la mañana, es más, lleva así casi un mes! Cada noche tiene pesadillas, desde que…" empezó Amenaza, mirando a su amigo científico con preocupación

"Desde que Dib regresó" terminó Frogg

"Si."

"Vamos al laboratorio. Llévalo con nosotros." Ordenó Frogg y Amenaza lo siguió. Una vez en el laboratorio, Frogg le cubrió los ojos tanto a Amenaza como a Voltar con dos vendas y tomó al gigante de la mano para guiarlo hasta el laboratorio secreto, donde le quitó esa venda. Amenaza miró el laboratorio con la boca abierta.

"Wooow, de donde sacaste esto?"

"la herencia de mis padres" replicó Frogg con una sonrisa orgullosa. "Luego te presumo, pero ponlo en esta mesa" señaló una mesa metálica y el pelirrojo obedeció.

Frogg caminó a uno de los anaqueles y sacó unos cuantos planos, que extendió junto a Voltar que seguía alucinando.

"Muyy bien… Este es el chip del cerebro de Voltar" Explicó, señalando un objeto del plano.

"Como lo sabes?"

"Recuerdas aquella vez que despertó contándonos que había caminado dormido, se había hecho algo en la cabeza y le dolía una cicatriz? No caminó dormido."

"Entonces?"

"No podía dormir de la curiosidad, si había algo interesante en el cerebro de Voltar era un milagro y yo tenía que verlo!"

"Oh… y luego?"

"El chip tiene fibras ópticas que se conectan con las neuronas, haciendo que lo que esté en el chip se descargue a su cerebro. Al principio ese chip contenía la estupidez de Voltar, como la de un extraterrestre con mochilita defectuosa, pero llevó tanto tiempo esa personalidad estúpida que acabó totalmente acoplada a su cerebro, así que aun sin el chip Voltar seguiría siendo el idiota que conocemos" miró a Amenaza, que lo miraba feo "Y amamos." Agregó.

"Y eso que tiene que ver con sus alucinaciones?"

"El chip se desactivó con el rayo aturdidor que le lanzó Dib por accidente, en esa pelea en la que destruí el V-móvil y Voltar no me dejó dormir en cinco días hasta que lo reparara."

"Sí, recuerdo."

"Y se supone que debería seguir desactivado, así que Voltar debería comportarse normalmente, como su cerebro se acostumbró, estúpidamente."

"Pero no lo hace"

"Exacto. Mi teoría es que en presencia de un ente de la misma dimensión del chip, este llega a activarse por momentos, haciendo que Voltar tenga recuerdos de su vida extraterrestre. Claro, que es una hipótesis, y tendría que comprobarla…" Frogg sonrió malvadamente y sus garras brillaron de forma siniestra. Amenaza lo miró con miedo

"Oh, no, no abrirás a Voltar de nuevo!"

"Estás atentando contra el método científico!"

"Y tú contra nuestro jefe!"

"Touche…" Amenaza lo miró feo "Ok, ok! Tranquilízate. Prometo no hacerle daño, sólo quiero buscar una solución, te prometo que quedará como nuevo. Confía en mí." El científico obligó al gigante a mirarlo a los ojos, y Amenaza suspiró.

"Sólo… usa anestesia, si?"

"No tengo anestesia. Tendremos que hacerlo a la antigua."

"Sin anestesia?"

"No! Noquéalo." Ordenó Frogg

"No puedo golpearlo, no ha hecho nada malo!"

"Me convirtió en mujer, hizo que varias personas intentaran propasarse conmigo, aun no me crece nada de lo que me depilaron, y se comió la ultima galleta de chocolate! Es malvado! Ahora noquéalo! O lo hacemos sin anestesia? A mí me encantaría hacerlo sin…"

"Ya! Está bien…. Perdóname, Voltar, es por tu bien" suspiró Amenaza y golpeó a su jefe, que cayó inconsciente.

Veinte minutos después, ambos villanos usaban guantes de látex, gorritos, cubrebocas y batas blancas de doctor, y bajo una lámpara quirúrgica, en la mesa metálica, su líder, con los ojos cerrados.

"Muy bien… Primero lo primero. Amenaza, pásame el martillo, el taladro, el destornillador y las tijeras de podar."

"Qué le vas a hacer?" preguntó Amenaza con todo el pavor del mundo.

"Aún nada. Pero necesito quitarle el casco."

Otros veinte minutos después de luchar, por fin pudieron quitarle el casco y por fin verían esa cara que llevaban años sin conocer.

"Espera" susurró Amenaza. "Aun no lo hagas"

"Recuerda que no es humano. No te vayas a asustar. No sé como sea, pero no debes asustarte."

"Que no tu ya lo habías visto?"

"No, estaba muy oscuro y solo tenía la luz del ipod."

"Estoy listo. Hazlo" murmuró Amenaza, y Frogg quitó lentamente el casco, ambos apartando la vista. Frogg fue el primero en mirar, y soltó una especie de gemido.

"Qué? Cómo es?" preguntó Amenaza alterado

"Es… Es…

Exactamente igual."

"Cómo dices?"

"Exactamente igual! Es… No puede ser, nuestro jefe es un extraterrestre, y resulta que es exactamente igual que su casco!"

Amenaza se atrevió a mirar.

No era "exactamente igual" como se quejaba Frogg. Su piel era muy pálida, casi amarilla y tenía puestos una especie de goggles negros que eran lo que le daba a sus ojitos dorados la impresión de estar nadando en la nada. Un par de cuernos diminutos curvados hacia atrás, de color gris, estaban en su cabeza cuadrada, y enredadas alrededor las antenitas que salían del casco; y su boca sí era como un bigote, solo que más corta, y por debajo se alcanzaban a distinguir unos colmillitos blancos.

"No es exactamente igual, es adorable!" Chilló el gigante, abrazando a su inconsciente jefe extraterrestre.

"Amenaza, para ti todo es adorable." Replicó Frogg, revisando imágenes de Vortianos en la computadora "Creo que después de estar tanto tiempo aquí, mutó! Los Vortianos no tienen la boca ni las piernas así."

"Déjalo, está bien tal y como está. Extraterrestre y mutante… Dib morirá cuando se entere de…." Empezó y las garras del otro le taparon la boca

"No! Dib no puede enterarse! Amenaza, no puedes decirle nada, entiendes, nada!"

"Pero a Dib le gustan los extraterrestres!"

"No le gustan, es… Mira, a veces la gente se comporta de manera extraña cuando ven algo con lo que está obsesionados, y no quieres que Dib se comporte extraño, o si?" Frogg tenía un mal presentimiento. "No le digas nada de lo que vamos a hacer aquí."

"Prometo" replicó Amenaza, haciendo una cruz con su dedo sobre su pecho.

"Entonces, prosigamos. Bisturí." Ordenó y estiró la garra, para que un cuchillito fuera depositado en ella. Acercó el cuchillito, pero

"Espera!" El cuchillito se le resbaló por el susto

"Qué?" chilló Frogg, agachándose por el bisturí y desinfectándolo de nuevo.

"Este… puedo… despedirme?"

"Amenaza, no seas ridículo, no lo voy a matar! En tu presencia, no."

"No eres un doctor, con c, eres un doktor, con k!"

"Eso a que viene? Que por ser alemán no puedo ser cirujano?" preguntó el científico evidentemente ofendido

"No eres un médico!" se excusó Amenaza

"Enseñaron anatomía en la facultad, puedo hacerlo"

"Pero… es que… tu mala suerte…"

"Que, quieres hacerlo tú?" le estiró el bisturí y Amenaza retrocedió, nervioso

"Eh… está bien… Bueno… No deberíamos rezar primero?"

"Rezar?"

"Para que todo salga bien."

"Eso es lo más estúpido que he… Eso es! Estas tratando de distraerme para que Voltar despierte y no podamos hacer nada! Que listo!"

"No quiero ver sangre, es todo…"

"Entonces cierra los ojos." Replicó Frogg y sin más choro encajó el bisturí contra el cráneo de su jefe, abriendo una cortadita diminuta. Amenaza soltó un gritito y se dio la vuelta, tapándose la boca para no vomitar

"Qué débil, eres!" se burló el científico, mirando con los ojos cada vez más brillantes mientras hacía esa cortadita mas grande, soltando una carcajada al ver la sangre que empezaba a correr "Oh, ojala pudieras ver esto!" dijo, riendo maniacamente, con esa personalidad homicida suya saliendo a la luz.

"Frogg, contrólate!" Chilló Amenaza y le dio una bofetada para que reaccionara.

"Gracias."

Amenaza siguió sin ver, mientras que Frogg seguía cortando piel. Al cabo de un rato un aroma dulzón y súper nauseabundo hizo que el gigante empezara a ver borroso.

"Frogg…" Alcanzó a decir antes de que todo a su alrededor diera vueltas.

"Sí, ya olí. Debe ser un método de defensa: si la sangre empieza a chorrear al contacto con el aire aturde a quien la hizo derramar y así el atacante se desmaya o se aleja. Amenaza, no te desmayes, te necesito. Pásame el taladro y luego ve al cuarto de Dib y tráeme algo de ropa sucia suya."

"Para qué?"

"Porque están saliéndole ríos de sangre y necesito limpiar antes de que chorreé el piso" replicó Frogg con una sonrisa maniaca, y Amenaza palideció "Bromeo, necesito ADN de alguien interdimensional. Para cruzar el laberinto mira hacia adelante; no dejes de mirar hacia adelante porque si no te perderás."

Amenaza obedeció, y mientras buscaba en la ropa sucia que tocaba lavar hoy, el taladro hacía su espeluznante sonido mientras perforaba el cráneo de su jefe, ese taladro en manos de un homicida maniaco sin manos… Amenaza, como pueden imaginar, se estaba muriendo.

Corrió de regreso con su amigo, quien había apartado el taladro y ahora jugaba con el bisturí insertado en el cráneo de Voltar, con la despreocupación de un niño jugando con plastilina.

"Ten" Dijo Amenaza, estirando una playerita de Dib y jadeando por haber corrido todo el camino. Olisqueó el aire. "Oye, no huele a perfume francés?"

"Soy yo!" replicó Frogg chillando y arrebatándole la playera. "Aun no logro quitarme el olor de encima."

"Tu pH debió combinar muy bien con el Dolce & Gabanna…"

"Aha, es eso." Replicó Frogg dándole la espalda y acercando la prenda a las antenitas de Voltar. Y tal como lo imaginaba, una lucecita roja en el chipo en el cerebro se prendió. "Tenía razón!" dijo en voz alta, y Amenaza se atrevió a asomarse, para ver cómo la lucecita se encendía cuando la ropa de Dib estaba cerca de las antenitas, y se apagaba al alejarla.

"Eso qué significa?" preguntó

"Mientras Dib esté con nosotros, Voltar tendrá que acostumbrarse a vivir con dos memorias." Ambos oyeron un gemidito "Está despertando! Voltéate para que pueda coserlo."

Frogg cosió la cabeza de su jefe con todo el cuidado que pudo y justo terminaba de poner el casco en su lugar, cuando oyeron la puerta abrirse allá arriba.

"Es Dib! No le digas nada, recuérdalo!"

"Sí, juro que no diré nada. Vamos!" Replicó Amenaza y para no perder el tiempo, cargó a sus dos amigos y corrió fuera del laboratorio, pasando por el laberinto sin mirar a ningún lado, y aterrizaron en el sillón justo cuando Voltar despertaba y Dib entraba por la puerta.

"Dib! Llegaste! Cómo te fue?" Preguntó Frogg con una sonrisa nerviosa.

"Eh… bien. Qué estaban haciendo, por qué huele tan raro?"

"Nada. Todo está bien, no pasa nada!" Replicaron ambos al mismo tiempo y le sonrieron con nerviosismo. El chico los miró por unos segundos, encogió los hombros y se encerró en su cuarto.

Empezaron los secretos.

Xxx

Zim estaba en su precioso pedestal, sentado sobre su precioso trono, con Minialce chirriando a su lado.

"Si, Minialce, Zim lo sabe. La victoria es... aburrida." Suspiró Zim. Los científicos de la raza humana intentaban contactar a los Altos, los ciudadanos comunes usaban playeras y sandalias con su cara en ellas (Cosa que Zim detestaba, qué necesidad tenían de poner sus apestosos pies humanos sobre la perfecta cara de Zim?)… En fin, todo estaba hecho. Sin peleas, sin sangre, sin Dib…

Sin diversión.

"Estoy cansado, Minialce, acomódate!" ordenó Zim y el alce se puso bajo sus botas, como un reposapiés flotante. "Estoy aburrido… qué hace el gran Zim para divertirse?" Pelear con El Dib, pero eso ya no era una opción. "Hm… Ya sé! Gir, haz pasar a mis esclavos, me encanta verlos sufrir."

Pasó una mujer llorando y suplicando ver a las salchichas para comprobar que estuvieran a salvo, y Zim cambió sus ojos para que viera salchichas en todos lados, vino Keef y lo invitó al circo, y Zim ordenó lanzarlo al ácido sulfúrico, del que el pelirrojo molesto salió a salvo y le agradeció "el chapuzón" y luego vino un hombre con el cabello rojo y lentes que le suplicó de rodillas una salchicha.

"Por favor, necesito! Acabé el cómic, pero me pidieron otro, te regalo mis riñones, pero necesito comer salchichas!"

Zim bostezó

"Láncenlo a Los Ángeles." Ordenó.

"NOOOOO Los Ángeles no, todo menos eso!" gritó el hombre mientras Gir se lo llevaba lejos.

"Si, si, como sea. Que aburrido! Gir, se acabaron las visitas!"

En lugar de que el robot gritara "Oki doki!" una sombra cruzó por la puerta, una mata de pelo morado y muchos recuerdos. La sombra caminó frente al pedestal.

"Hermanita aterradora del Dib! Qué…?"

"Cállate."

"Cómo osas entrar a la propiedad de Zim? Cómo lograste evadir a la vigilancia?"

En otro lado, Gir estaba riendo tontamente, dando vueltas como si bailara vals consigo mismo, con los cachetes azules y diciendo algo de la niñita linda como un cerdo, y una marca de un beso en su frente.

Gaz se limpió la boca con la manga.

"No te lo diré."

"El GRAN Zim…." Empezó Zim, pero ella lo interrumpió.

"Cállate." Repitió Gaz.

"Nadie calla al gran Zim!" ella lo ignoró y empezó a subir el pedestal "No! Qué haces? No puedes subir! Bájate! Zim te lo ordena! Yo soy Zim!"

La aterradora niña había llegado a la cima, tomó al irken del cuello y lo estampó contra la pared.

"Escúchame con mucha atención, Zim, me vas a devolver mi videojuego porque ya casi pasaba de nivel y traerás a Dib de regreso si no quieres que muela tu squeedily spooch y sea la primer salchicha que le dé al pueblo"

"El humano Dib está muerto, y pronto tú también lo estarás, lamentarás haber lastimado al GRAN ZIM!" Ella lo volvió a estrellar contra la pared con más fuerza, y dentro de Zim una advertencia sonó: Su Pak sufre presión extrema. Por favor detenga esa presión antes de que muera de una manera lenta y dolorosa, mientras todos los circuitos explotan uno a uno. Gracias.

"DAME MI VIDEOJUEGO! Y Dib no está muerto! Tú jamás podrías matarlo, lo necesitas, se necesitan mutuamente. Dime que mi hermano no está muerto, DIMELO!" Gritó ella, con los ojos enormes y brillantes, idénticos a los de su hermano, y Zim se imaginó de repente siendo ahorcado por Dib.

"Zim es perfectamente capaz de acabar con pestes humanas como el Dib gusano y como tú!"

"Mira, no lo repetiré: Me llevarás hasta dónde está mi hermano, y me regresarás mi Game Slave o yo te disparo con esta cosa" Sacó de su bolsillo un arma de Dib.

"Si quieres puedo llevarte con él: A la inminente RUINA! Sip, puedo dejarte totalmente muerta. Muerta como el gusano Dib. Tan muerto que ni un escarabajo está más muerto que él. Y te usaré de alfombra como lo usé a él y Gir se comerá tu cerebro como se comió el suyo." Replicó Zim nada más por molestar y sintió un dolor agudísimo que se extendió por todo su cuerpo, le dejó la vista borrosa y le hizo caer de rodillas frente a la niña humana.

Gaz había disparado.

"No lo mataste, yo lo sé. Trae a Dib de regreso, es el único con el cerebro y el interés suficientes para detenerte; yo soy más inteligente que él pero a mí me vales mierda. Una vez que Dib te detenga arrancaré mi juego de tus manos aunque tus dedos se vengan con él."

"Gir…" Zim alcanzó a murmurar, agonizando de dolor "Llévala a… la…. Jaula." Y el irken se desmayó.

El robot, con los ojos rojos, la tomó de los brazos y ningún truco logró que la soltara. La llevó a una jaula y la encerró dentro.

"Adiós niña cerdo!" Chilló Gir, agitando la mano, con los ojos azules otra vez, y se fue.

Gaz sacudió los barrotes con las manos, pateó la jaula y gritó hasta quedarse afónica, y cuando nada funcionó, se dejó caer sobre el frio piso metálico, pensando que se perdería la película de Vampi choco que pasaban hoy. Ah, si, y papá tenía el día libre de intentar contactar a los Altos e iban a ir a cenar. Gaz aún no le decía que Dib estaba desaparecido, y tal vez muerto.

Pobre hombre. Su extraño hijito muerto y su adorada hijita desaparecida. No iba a pasarla bien.

Aunque yo tampoco… pensó Gaz, antes de que la oscuridad se la tragara.


Ok, lo admito. Lo del destornillador, la sierra electrica y eso lo saqué de un chiste malo. Y lo de "tan muerto como un escarabajo" es un juego de palabras en ingles (beetle-beatle)

ustedes dicen ZADR, yo digo Mopiness of Doom. Y les tengo una canción preparada:

Laaaaa jaula, la jaula, fea chica y mala, la jaula, la jaula, peor que una aula, siiii! :D

cortesía de Los Padrinos Mágicos.

Así, que, la cosa se pone buena, eh? Pobre Gaz, pobre gente, y pobre Jhonen... con lo mucho que odia los Angeles (no me creen? lean el 4 libro de Squee)

le pido una disculpa a mi amo por enviarlo al infierno. Y no el infierno lleno de galletitas. Es que se iba a acabar el mundo.