Gracias por vuestros reviews :3 Me alegra muchísimo leerlos, espero que este capítulo aclare alguna cosa...

Capítulo 13- Natsu Dragneel.

-¿De qué se trata?- Gildartz dejó su vaso con algo de alcohol en la mesa, mirando con severidad a sus visitas, obviamente interesado por lo que le ocurría a su "hijo".

Laxus le dirigió una mirada a Mirajane, preguntándole con los ojos si estaba bien que la hiciera rememorar esos recuerdos tan amargos. La albina asintió convencida, pues el temor de encontrarse con esos niños de nuevo la invadía desde que tuvo ese sueño. Si aparecían, de la misma edad de Natsu, el daño que causarían sería mayor.

-¿Recuerdas cuando Natsu llegó a Magnolia?- Gildarts asintió, con el rostro serio.- Iba con ese grupo de niños huérfanos, así como con el hombre que los criaba.- Hizo una pequeña pausa para tratar de organizar todo lo que debía decir.- Todos sabemos lo que ocurrió ese día, cuando hicieron ese extraño ritual con...- Miró a Mirajane, temiendo su reacción.-... Lisanna.

Ese intento de conversación estaba resultando muy incómodo, así que sirvieron algo más de alcohol para aliviar el ambiente. Entretanto, Laxus respiró hondo y se mentalizó para contar lo que no todos sabían. Mirajane fue la que quiso hablar primero.

-Ese día, Lisanna había salido a dar un paseo por la playa y avisar a Elfman para que regresara del gimnasio. Pronto sería la hora de la cena y ella quería que estuvieran los tres juntos porque se cumplía el tercer aniversario de la muerte de nuestros padres.

-Sin embargo, cuando llegó a la playa, unos niños de su misma edad interrumpieron su camino.- Laxus tomó la palabra, recordando la reconstrucción de los hechos que ya había hecho en su momento.- La invitaron a jugar a cartas, diciendo que les faltaba un jugador. Lisanna aceptó y se la llevaron a las rocas que hay en el fin de la playa. Una vez allí... la ataron en una roca y cubrieron su boca con un trozo de tela para que no gritara. Hicieron cortes superficiales en todo su cuerpo y terminaron por...- Miró a Mirajane, que estaba mostrando una increíble fortaleza, y de nuevo se dirigió a Cana y Gildartz.- Terminaron por apuñalarla en el corazón.

Se hizo el silencio por unos momentos.

-Sabía lo que pasó con Lisanna, pero no tenía ni la más remota idea de los detalles.- Confesó Cana.- ¿Y dónde entra Natsu en todo esto?

-Él estaba ahí.- Mirajane volvió a hablar.- Cuando... encontré a Lisanna, Natsu estaba desatando su cuerpo de la roca, llorando. Estaba como en shock, como si él mismo no pudiera creer lo que había sucedido. Cuando le pregunté él...

-Él dijo que tú habías predicho todo lo que sucedería.- Laxus terminó la frase, dirigiéndose a Cana, que estaba sorprendida ante esa revelación.- "Cana dijo que en días como hoy pasaban cosas malas", textualmente.

Mirajane asintió.

-Había visto a Natsu en anteriores ocasiones jugar con Lisanna, e incluso robando algo de la frutería, pero... él estaba muy cambiado. Dejé de verlo solo un mes atrás y pensé que había encontrado algún lugar en el que vivir mejor, pero encontrármelo desatando el cuerpo de Lisanna fue...

-Entonces fue cuando me hablaste de él y yo lo tomé como mi hijo.- Gildartz afirmó.

-Sí.

-¿A qué día te referías cuando Natsu te escuchó decir eso?

Cana reflexionó.

-Debía ser...

-Viernes 13.- Finalizó Mirajane.- El día en que Lisanna murió fue un viernes 13.

-Ahora que lo dices...- Gildartz pareció sorprenderse y recordar algo importante, como si se le hubiera pasado por alto durante mucho tiempo y con la mención de ese día algo se hubiera activado en su interior- Hace... hace un tiempo, Natsu comentó algo al respecto sobre los viernes 13.

-¿Qué dijo?

-Bueno, no dijo algo en concreto.- Reflexionó.- Fue más bien como si estuviera hablándole al día. Algo... un poco escalofriante.

Gildarts miró hacia la mesa con los ojos entornados, ligeramente molesto por ese recuerdo que asaltó su mente, y esperó a que alguno de sus acompañantes tomara la palabra en su lugar. La verdad era que hubieron muchos más "Viernes 13" en los cuales Natsu se comportó extraño, pero eso lo fue recordando poco a poco, al percatarse de detalles que en su momento le pasaron desapercibidos.

-Entonces... ¿Natsu se comporta extraño cuando se acerca un viernes 13?

Asintió.

-No sé el por qué.- Continuó Laxus.- No sé por qué se comporta de ese modo. Si me paro a pensar, leer todos esos libros de astronomía, astrologia y cosas por el estilo.- Miró a Cana, con el entrecejo ligeramente fruncido.- Tampoco me ha servido para mucho.

-Tú fuiste quién me los pidió.- La castaña sonrió ligeramente.- Aunque no imaginaba que fuera para esto. ¿Sacaste algo útil de ellos?

-Sí.

Laxus había estado leyendo con mucho interés los libros que trataban de supersticiones, en concreto sobre el número trece. Tenía la intuición de que todo encajaba de un modo muy simple, que todo se resumía en una sola pieza tan grande que, pese a tenerla frente a ellos, eran incapaces de verla. Y ahora que había hablado con Gildarts empezaba a entender, poco a poco, muchos actos del pelirosado que lo traían de cabeza desde hacía mucho tiempo.

-Entendí por qué motivo pasó lo de la pescaderia, y también por qué se alteró tanto esa vez, en plena calle. Y, bueno, esas ocasiones que seguro ya conocéis.

-¿Y por qué lo hace?- Cana estaba sumamente interesada, pues recordaba claramente algunos de los actos casi terroristas de su "hermanastro".

-Natsu tiene friggatriscaidecafobia.- Al ver las caras de no haber entendido nada, Laxus se aclaró la garganta y añadió:- Fobia o miedo al viernes trece.