El refugio del ejército de la ciudad. Tan poderosa como la imaginamos, compuesta de murallas de acero y rejas eléctricas en el exterior. Contábamos con 8 miradores en toda la base, dos en cada punto cardinal para una mejor vigilancia, también habían soldados que mantenían el orden abajo, en las vallas de contención cerca a las entradas.

El total de militares era 20, contándome junto a Cuddles, el resto eran civiles rescatados o que llegaron con mucho milagro.

La mayoría de las personas llegaban con heridas y tenían que ser atendidas urgentemente, por ello la base contaba, antes de mi amigo, con el único doctor de la base requerido y odiado a la vez. Este tipo era la única salvación para todos, era quien tenía el manejo de nuestra salud en sus manos, él lo sabía, por ello se comportaba como todo un idiota caprichoso y hacia lo que le daba la gana. Los soldados aceptaban rechistando sus pedidos.

Uno de sus tantos deseos era retenerme en su laboratorio, mientras hojea detenidamente mi diario.

Siempre es así, desde que llegamos. Cada día manda a por mí a que me lleven a su laboratorio y me esposan en una silla, luego ese engreído camina de un lado hacia otro, mientras hojea cada página, inspeccionando una y otra y otra vez su contenido. La historia de todos los días, solo que a veces se detiene y me hace preguntas, como si eh tenido cambios últimamente, fiebre, síntomas parecidos a un zombie, entre otros…

-¿cómo andas con la temperatura?- aquí vamos de nuevo

-no me ha pasado nada-

-bien- dice, solo para volver a leer mi diario desde el inicio

No saben lo irritado que me encuentro ahora por este tío.

Vuelve a dejar el diario en uno de los cajones de su escritorio, lo cierra con llave y luego me mira, me observa, tratando de buscar algo que nadie, a simple vista, podría encontrar…

-puedes irte- me dice, con una calma tan desesperante que me hace enojar.

Nunca le pregunte por qué hacía esto todos los días, pero ya la paciencia se me estaba acabando, por ende lo enfrente sin agredirlo verbalmente…

-ya ha pasado una semana desde que vine aquí, con mi grupo. ¿Qué es lo que buscas de mí?-

Él se me quedo observando, divagando en mis ojos, como si buscara una respuesta fácil de decir ante mi pregunta…

-creo que lo más sensato sería decir "manténgame dentro de un cuarto en cuarentena, después de todo fui mordido 10 veces por ellos"

-pero ustedes no me encontraron matando a mis protegidos, al contrario, sacrifique todo lo que tenía para traerlos sanos y salvos-

-pasa, querido amigo, que tu mutación puede que sea lenta y progresiva en modos positivos, no como los muertos que caminan detrás de nuestras murallas de metal. Pero no me reservo a decir que puedes ser un peligro para todos nosotros, es más, puede que en cualquier momento te conviertas en un tipo de criatura paralela a ellos-

-¿cómo así?-

-hasta ahora no sabemos que es lo que te protege de ese virus, puede ser algún tipo de mutación en tus genes que te impida progresar rápidamente, pero de que tu cuerpo cambiara, lo ara. Vi a muchos infectados demorarse hasta una hora, tu caso puede ser más lento, hasta años, pero no cambia el hecho que serás uno de ellos y si es posible, una criatura mucho más peligrosa que cualquiera de los que vimos-

-¿lo dice para asustarme o porque quiere conseguir algo de mí?-

-por ahora no necesito nada de usted, soldado- caminó hacia la puerta-tu papel en esta guarida será comunicada cuando yo lo requiera, así que siéntete a salvo hasta entonces-

-todo porque eres doctor, puedes mandar sobre los demás dado a las vidas que tienes en tus manos…pero te recuerdo que no eres el único acá-

Escuche sus pasos detenerse, más luego se encamino hacia donde estaba, plantándose a mi delante…

-sin mi autorización, tu amiguito no podrá ejercer ese rol en mi base. Será mejor que sepa en qué lugar se encuentran, señor Flippy, porque lamentaría dejar sus vidas en manos…no, en las bocas de esos seres putrefactos-

Pude sentir como la sangre me hervía, como mis ojos lo seguían hasta donde podían pero sin dejar de expresarle mi ira. Ese lunático no jugara con nuestras vidas de la forma en la que le plazca. Yo me encargaría de eso.

*****slash*****

Salí caminando pesadamente de aquel lugar, frotándome las muñecas dado a la presión que ejercieron las esposas en mis extremidades. Fui directo al pabellón donde abarcaba 200 metros cubiertos de gran cantidad de carpa, todas ellas con familias o personas solitarias en luto. Cerca de ahí estaba mi hijo, quien estaba siendo vigilado por Giggles mientras mi enano jugaba con otros niños…

-señor Flippy- saludo ella. Mi pequeño no me vio, preferí que no lo haga y que hiciera lo que no hizo durante todo este tiempo, divertirse hasta caer muerto del cansancio

-estoy agotado-frote mi rostro con pesadez, luego solté un bostezo cubriéndome con el antebrazo.

Levantarme casi a las 5 am y retenerme casi 3 horas, sentado, mientras un enfermo me observa y lee mi diario, ¿Quién no estaría cansado?...

-está muy agotado, será mejor que se recueste, yo cuidare de Flick mientras tanto- en ese momento mi hijo me ve, su sonrisa se agranda mucho dejándome ver sus pequeños dientes casi amarillos a falta de higiene

-¡papito, hice amigos!- dijo, corriendo hacia mí

-me alegro campeón- le acaricie la cabeza mientras él me miraba con unos ojos llenos de emoción. Uno de los niños del grupo lo llama, haciendo que mi retoño salga disparado hacia ellos

-está muy feliz- dice Giggles

-se lo merece, después de todo él salvo nuestras vidas- aún recuerdo el orgullo que sentí al escuchar lo que aquel soldado me dijo, que mi hijo fue solo a la base y dio a descubierto el escondite de esas basuras.

Justo en este momento algo se me vino a la cabeza, la preocupación de uno de mi grupo

-¿cómo esta ella?- pregunte con sinceridad. Pese a todo lo que fuera y lo que hicimos, lo que le hicieron nunca debió haberle sucedido. Me miró decaída, no era necesario saberlo, aunque preferí escucharlo

-esta…está encerrada en su carpa, ya debe comprender su situación. Yo también tuve pesadillas con eso- dijo ultimo para luego marcharse cerca de mi hijo.

Me metí a mi tienda y me recosté sobre mi bolsa de dormir, pensando en aquella escena antes de caer desmayado. Verla a ella, llorando, mientras aquel cerdo la tenía empotrada contra la pared, penetrándola, violándola…yo fui peor, la utilicé, pero ella me autorizo a usar su cuerpo, pero ese ser repulsivo lo hizo sin que ella lo desee. Me siento culpable por dos motivos, una ya lo dije, la otra es no haberla salvado antes de que ocurriese eso. Soy un miserable…

-Flippy…-

-¿qué sucede Cuddles?-

-vine a saber las buenas y malas- tomó asiento cerca de donde yo estaba recostado. Me erguí y me quede viéndolo, pensando en la forma de decirle que no sería participe en los cuidados de las personas de este lugar

-lamento decirte Cuddles, pero ese maldito engreído no me dio autorización para que ejerzas en este lugar, así que temo que serás uno más del montón- perfecto, no fueron las palabras más delicadas que pude haber dicho pero al menos lo dije

Su mirada decayó, sabía que a él le hubiera gustado ayudar en esta pocilga aunque fuera un poco, ya que había grandes posibilidades de no ser empleado para "la misión Inu"

Déjenme explicarles de que consiste esto, cuando llegamos tuve que informarme como el soldado que fui, de todas las actividades que realizaban en este lugar. Una de las "tantas cosas", por decir así, fue hacer pequeñas salidas grupales en búsqueda de alimentos, medicinas y armas. De eso consistía la misión Inu. Pero el riesgo era la salida en sí, ya saben por qué

-¿al menos hay buenas?-me preguntó

-no, no hay nada bueno, ni siquiera deberías preguntar- di por finalizada la conversación al recostarme, él por su parte entendió y salió de mi tienda, dejando que mi cuerpo reposara y mi mente descansara un poco.

*****slash*****

No sé cuántas horas han pasado, pero no he podido descansar como se debe, mi mente aun ronda en aquella escena antes de caer desmayado por la pérdida exagerada de sangre. Al momento de cruzar nuestras miradas, ella me suplico que la salvara de aquel martirio, pese a tan solo haber comenzado según Giggles, pero mis fuerzas se habían desvanecido que ya ni podía mantenerme en pie. El que una mujer sea ultrajada es la peor cosa que le puede suceder. Eh sido parte de muchas peleas por protestas contra esos abusos, nunca fui un maltratador contra las mujeres, es más, nunca le levante la mano a Citlalli, es por eso que aún no me permito creer que Petunia haya caído en ese poso de desesperación y este pasando por ese dolor.

Me levanto de mi bolsa de dormir, no sé con qué mente pero si con el propósito de verla y apoyarla como un amigo. Tenía que consolarla y decirle que no estaba sola, que podía contar con todos nosotros, incluso con el bastardo de Shifty.

Salgo de mi tienda, perfecto, es de noche. Camino en dirección a la suya, unas 3 tiendas después de la mía. Mi hijo estaba en la carpa de Giggles, en cambio Cuddles y los dos gemelos hacían algo en la carpa del idiota, no sabía qué pero estaban con las cortinas abiertas, invitando a más de uno a participar de la diversión. Creo que están apostando.

Sigo caminando y llego a su carpa, esta oscuro, la linterna está apagada, creo que debería volver ya que tal vez está durmiendo…

-¿quién anda ahí?- la escucho decir, creo que solo estaba a oscuras

-soy yo, Flippy- le respondo en voz baja

Espero unos segundos a que me responda, pero en vez de eso la cortina izquierda se abre un poco, permitiéndome la entrada a la tienda. Dudo dos segundos en entrar, pero luego recuerdo mi propósito por el que vine hacia ella, doy los primeros pasos y me acomodo en rodillas para adentrarme a su nueva morada.

(POV de autora)

Tanto Shifty, Lifty y Cuddles vieron entrar a Flippy a la tienda de Petunia. Estos se quedaron mirándose unos segundos, pensando en las posibilidades de su visita…

-¿vieron lo que mis encantadores ojitos vieron?- preguntó Shifty

-si hermano, lo vimos muy bien- respondió el menor

-ya dejémoslos, de seguro tienen algún tipo de relación- excusó el peli amarillo

-¡claro doctorcito, como tú y la chica Candy!- ante lo mencionado por Shifty, varios de los presentes comenzaron a reírse ya que Cuddles empezó a sonrojarse mucho y comenzó a ahorcar cómicamente al culpable, más había una mirada por parte de un integrante del grupo, una mirada de recelo por parte de Toth hacia la tienda de la peli azul.

*****slash*****

-lamento venir así…de sorpresa…-de cierta forma estaba un poco nervioso. No sabía por qué

-descuida, estaba escribiendo un diario…así como tú lo haces- ¿"tú"? ahora estamos en más confianza por lo que veo

-ya veo- y es por esa cierta confianza que me acomodo y me siento cerca de ella- sé que no es de mi incumbencia, pero…quiero saber cómo estas, como te encuentras luego de lo sucedido en aquel lugar- fui directo a la yugular, preguntarle de frente fue lo más rudo que pude haber hecho

-todas las noches…siento esas manos recorrer mi cuerpo- ella se abraza, eso me hace enojar- me siento sucia, una asquerosa mujer-

-no digas eso- me acerco más a ella, acortando nuestra distancia de manera intima. Tomo sus manos y la miro directo a sus azules…y hermosos ojos-tú no estás sucia ni nada a lo que se le parezca, tú no hiciste nada de eso Petunia-

-ese hombre…toco mi cuerpo y…y…-sus lágrimas me lastimaban, no toleraba ver a una mujer llorar, era mi punto débil. La acorrale en mis brazos haciendo que su sollozo se apagara en mi pecho, pero no podía reprimir mis ganas de querer buscar a ese hijo de mil putas y cortarle su porquería

Nos mantuvimos así por un largo tiempo, hasta que sentí como sus manos acariciaban mi espalda, las mías frotaban sus brazos y resbalaban lentamente hasta llegar a su cintura. Sus brazos me apretaron más fuerte, luego aflojaron y sus manos fueron hacia mis hombros, donde se detuvieron para masajearlos, en cambio las mías aun contorneaban su pequeña cintura. Nuestras miradas se cruzaron, dándonos a entender que el ambiente había cambiado entre nosotros. Ya no había tristeza, ya no había dolor, ahora solo había ese deseo que días antes existió, en aquella pequeña terraza de aquel restaurante.

Acerqué mis labios a su mejilla y deposite un beso en su suave piel, luego baje lentamente hasta llegar a su cuello, lamiendo aquel trozo de piel blanda y deliciosa. Ella gimió levemente mientras yo seguía proporcionándole leves mansajes con mi lengua y ella, acariciando mi espalda. Mis manos subieron a sus senos, aprisionándolos para luego, con torpeza total, desabrochar los botones de su blusa. Ella hacia lo mismo con la cremallera de mi casaca militar, deslizándola lentamente.

No sé en qué momento ambos acabamos recostados en su saco de dormir, yo encima entre sus piernas, mientras ella me aprisionaba las caderas con las rodillas. Libere sus pechos del brazzier y lleve mi boca a uno de sus pezones rosados, degustándome del sabor de su piel en aquella zona de su cuerpo. Ella gimió un poco más alto, mientras jugaba con mi cabello he impidiendo que me alejara. Una de mis manos masajeaba el otro seno, atendiéndolo de igual forma que mi boca, mientras que la otra mano bajo lentamente, deslizándose por entre la falda y la braga hasta llegar a su zona intima. Subí un poco y la volví a besar en el rostro, mientras mi mano la penetraba con paciencia y ella, bajo mi cuerpo cual ya se ponía duro, comenzaba a torcerse de deseo.

La sentí completamente mojada, por ende supe que estaba lista para lo siguiente. Sin esperar más baje la cremallera de mi pantalón y saque mi miembro para colocarlo en su húmeda entrada. Me acomode con un brazo apoyado para no aplastarla y en seguida, la penetre de una sola estocada. Ella se curveo alejando la espalda de las frazadas, oportunidad que tome para meter mi brazo y poder abrazarla por completo…

-¡Fli...py!-sentí sus uñas hundirse en mi espalda, algo no andaba bien

-¿q-que sucede?- no quería que esto acabara de un segundo a otro, no ahora

-n-no…no me…lastimes- esas palabras me cayeron como balde de agua helada

Sentí que unas lágrimas corrían por sus pálidas mejillas, sus leves gimoteos comenzaban a sonar dentro de mi cabeza. ¿Qué le ocurría?

Me erguí hasta quedar a la altura de su rostro y lo que vi fue como una punzada en mi pecho. Ella llorando era realmente hermosa, pero el tema era el motivo por el que lloraba

-no te lastimare, Petunia- le dije en un susurro- nunca te lastimaría- deslicé mi mano cual estaba debajo de su espalda y la llevé a su rostro, retirando la humedad en sus ojos azules- no debes llorar por algo que no ocurrirá-

-sé que… lo que estamos haciendo no…no es correcto- arqueé una ceja- entiendo que esto no significa nada…para nosotros, pero…espero que algún día…tu corazón pueda ser abierto por alguien, y no pierdo las esperanzas que ese alguien, sea yo-

No le dije nada porque no quería ilusionarla, tan solo moví mi cuerpo, haciéndole saber que me moría de ganas por hacer lo que habíamos comenzado.

[***01:12***]

Su cuerpo cubierto por las casi transparente frazadas me invitan a ir de nuevo a su lado, pero lo que me dijo antes de continuar con lo nuestro me dejo pensativo. No quiero enamorarla, no deseo que se ilusione de algo que nunca pasara, pero es un tormento tenerla a mi lado y no probarla. No sé qué sucedió conmigo, la lujuria despertó de manera que poco tiempo puedo controlar si la veo, por eso debo hacer algo, un cambio conmigo o con ella.

Termino de vestirme y salgo de la tienda, no quiero que despierte y comience a hablar de lo que paso con nosotros, no deseo que siga atormentándose…

-no tienes los pantalones para enfrentar las consecuencias, pero si los huevo para montarte en ella y usarla como si nada- la sorpresa que me di, se los aseguro

-no creo que quieras discutir conmigo, Toth- no tenía ganas de hablar con él, y mucho menos pelear a estas horas de la madrugada, lo único que deseaba era descansar

-ella cuido de mí, me ayudo y me consoló en ese entonces, antes de que tú y tú asqueroso sexo nos encontraran-

Con lo que dijo, créanme que quedé con la boca en el suelo al saber o tal vez tener una idea de lo que pasaba. Me detuve en mí andar y me gire quedando frente a él

-¿desde cuándo te enamoraste de ella?- él se quedó viéndome por unos largos segundos, luego bajo la cabeza como un perro arrepentido por lo que dijo antes

-ni tú ni nadie la lastimara, voy a cuidarla todo lo que pueda y si veo que llora por tu culpa, hare que tu cuerpo sea devorado por esas bestias…- no dice más, solo se voltea y se marcha

Ahora comprendo todo, el porqué de su actitud hacia mí y al de ella y el por qué el permanecer con nosotros, luego de haber dicho varias veces que no quería formar grupo con nadie

¿Qué acabo de hacer?

Mi cabeza no da para responderme esa pregunta, debo irme a mi carpa y descansar, luego hablare con Petunia sobre Toth para que vea que hará con sus sentimientos

[***06:04***]

El sonido del silbato de uno de los soldados nos despierta a todos, anunciándonos que el desayuno está listo. La comida que uno no denigraría en una época como esta: galletas de animalitos, una cajita de leche chocolatada, pan seco, una manzana y un vaso de agua.

Éramos un total de 75 adultos, contando a los soldados y el maldito doctorcito engreído, por ello la comida solo se nos entregaba a nosotros, los niños comían de nuestros platos, claro si es que estos niños contaban con familiares.

Había 16 niños, junto a mi chiquitín, pero 4 de ellos eran huérfanos.

Justamente esos 4 niños eran los nuevos amigos de mi hijo, el resto de los niños los menospreciaban a ellos y a Flick, no entiendo el por qué. Es por ese motivo, además de las insistencias maternales de Giggles, que adoptamos a los 4 y los tenemos bajo nuestra protección, hasta que sus padres logren llegar a la base…aunque le seré sincero, dudo mucho que aparezcan…

-bien niños, siéntense que les serviremos el desayuno-

Giggles, Cuddles y yo juntábamos nuestras galletas de estúpidos animales para ellos y mi hijo, también las manzanas cual se las cortaba y repartía. Lo único que comíamos eran el pan seco y la chocolatada. El agua lo guardábamos en secreto por si las circunstancias

-oye tipo rudo, te cambio mi pan seco por tu chocolatada-

-quieres morir, ¿verdad?- le digo sin mirarlo, ya que me concentro en repartir los trozos de manzana

-vale vale, solo estaba bromeando jajajaja- a veces apreciaba las estupideces que hacia Shifty, otras, me daban ganas de matarlo

-papi, tenemos sed- me dice mi crio

-aguarda, les serviré un poco- es por estas circunstancias a las que me refiero. El agua que nos sirven es solo un vaso, es por ello que todo lo que nos dieron hasta ahora lo hemos guardado

-vaya, así que ahorrando pan para mayo ¿eh?- maldita sea, el desgraciado del doctor

-¿qué quieres?- me levanto rápidamente y me pongo delante de los niños, protegiéndolos de la mirada perturbadora de este lunático

-¿acaso lo has olvidado?, tenemos consulta todos los días. Esta vez me quede dormido- maldita sea con este imbécil- así que andando si no quieres que te fusilemos delante de estos renacuajos-

-¡oye, no le hables así a los niños!- no sé por qué se tuvo que meter la estúpida de Giggles, solo conseguirá problemas

-¿qué me diji/?-

-no dijo nada- me interpongo entre ellos dos- vamos, doctor- él sonríe y camina en dirección a su laboratorio, yo miro a Giggles de forma de rezondra y me voy.

*****slash******

La rutina diaria nuevamente, me atan a la silla y el desgraciado camina de un lado a otro leyendo mi diario

-quiero conversar contigo-

-no- me responde el mal nacido

-quiero que los dos nos llevemos bien, no tolero tener rencores con las personas, y más con aquel que tiene mi vida en sus manos-tenía que hacerle creer q me importaba

-hum…no, yo tampoco deseo peleas con alguien que no vale la pena- les juro que ahora me dan las ganas de ser un monstruo y matarlo

-¡entonces ¿podemos dejar de hacer esto?!- lo dije con total rabia, ya la presión en mi cabeza me molestaba y me incitaba a una pelea, pero debía mantenerme cuerdo o no lograría nada

-¿prefieres que te mantenga encerrado, lejos de tu hijo, como una bestia a punto de atacar? O ¿prefieres que te vigilemos día a día, solo por 3 horas?-

-manipulador…- mi susurro fue alcanzado por él, lo sé, pero prefirió callar sus palabras- solo…no me alejes de mi hijo- concluí en eso, ya era irremediable hablar con él

-señor, tenemos enlace- escucho decir a alguien, al parecer es un soldado que ingresó a la habitación

Pude notar unas ansias tremendas en el doctorcito, como si aquella llamada fuera una luz para él. Sin decir nada más, sale de la habitación corriendo, no me pregunten a donde. Ahora que lo digo, ¿esa llamada la realizara alguien perdido? ¿Algún familiar suyo que le dice "estoy bien"?

Bueno, me alegra que haya más personas con vida allá afuera.

*****slash*****

Camino directo a mi carpa, pensando en las opciones que me dijo el lunático antes de que volara por esa llamada. Mi concentración estaba a tal que ni me di cuenta de las miradas que me daban los refugiados. Preferí omitirla a mi lista de intereses por ahora.

Fui al patio donde estaban los niños, todos aquellos que tenían padres o familiares que los resguardaran, también los niños huérfanos se encontraban ahí, más al darme cuenta, supe de inmediato que alguien faltaba. Flick.

Me acerqué al pequeño grupo para preguntarles por él, más cuando me vieron, todos se alejaron, hasta los demás niños. Mire intrigado y pude ver bien el panorama; todos me observaban, hasta los soldados que custodiaban desde las alturas.

Algo no andaba bien, tenía que saber qué.

Camine hacia mi tienda, esperando encontrarme con mi pequeño, más cuando estaba a punto de llegar, unos 4 hombres se acercan por delante, otros 3 a mi espalda…

-oye ¿qué te tienes entre manos con el doctor?- dijo uno de los sujetos, al parecer un delincuente juzgando por los tatuajes en sus brazos y cuello- responde-

-no los conozco, así que no tengo por qué confesarle mis asuntos personales a otros- estaba por dar unos pasos, cuando en eso, siento como un objeto duro y pesado cae repentinamente sobre mi cabeza, tirándome al piso- ¡¿Quién fue el infeliz?!-

-¡¿qué nos ocultan tú y el doctor?!- de nuevo aquel objeto cae esta vez en mi espalda, luego siento como se rompe en pedazos. Era una botella de vidrio-¡responde infeliz!-

Mi silencio me costó caro, porque al no responder, todas las patadas, golpes y demás cosas fueron a parar en mi cuerpo. Sentí que debía hacer algo, que tenía que darles una lección, nadie se mete conmigo y más un grupo de delincuentes mediocres…

-¡DETENGANSE!-escuche decirle a alguien, no era Cuddles o Shifty por lo que aprecie en esa voz, tampoco eran las chicas

De reojo pude ver como los cuerpos de aquellos sujetos caían, mientras una gran cantidad de pies los golpeaban sin cesar…

Unas cuantas manos tomaron de mis brazos y me levantaron, sacándome de aquella pelea cual se tornaba brutal. Mi cabeza comenzaba a punzarme por el golpe en la nuca, prácticamente. Pero en eso siento algo frio recorrer desde mi cabeza hasta mi espalda, como si el dolor tan agudo perforara en mi sistema…

-¡Flippy no te mueras!-escuche decir a Cuddles, al parecer él me tenía en sus brazos mientras sujetaba el punto donde me dieron el golpe. La visión se empezó a nublar poco a poco, pasando luego a tornarse oscuro y finalmente, a la nada.

Tuve miedo, mucho miedo, no por el hecho de morir, sino por ÉL. Sentí un miedo desesperante al pensar en que cosas podría hacer ese bastardo al poseer mi cuerpo. No podía darle ese lujo, no cuando yo no se lo concedía. Tenía que despertar, tenía que hacer un gran esfuerzo por salir de esta abrumadora y tenebrosa oscuridad…

No voy a hacer nada de lo que tú piensas, idiota

No puedo confiar en ti

¿No confiaras en mí? ¿No después de haberlos salvado a ti y tus mugrosos amigos de aquel lugar?

Me decepcionas, soldadito, pero de todas formas esa pelea no veo necesaria vengarla, no por ahora.

Mis manos no están hechas para ser manchadas por sangre de seres insignificantes

Eres despreciable…

Pero de igual forma, me necesitas…

*****slash*****

Mi cabeza comenzó a dar vueltas, pude sentir presión en mis ojos, oídos, demás sentidos. Una luz blanca amarillenta ilumino mi visión. Dejando que se aclare, pude dar con el lugar en el que ahora me encontraba. La habitación donde siempre me llevan, o mejor dicho, me secuestran día a día…

-ya despertaste, soldadito- escuche la desagradable voz del lunático- quédate tranquilo, ya estas a salvo-

-¿a…a salvo?-no entendí al momento de escucharlo, pero el recuerdo del ataque sorpresa hacia mí me vino súbitamente, haciendo que mi cabeza comenzara a doler-¡ma-maldi…cion!-

-¡Flippy, tranquilo!- Cuddles…

-¿Qué haces tú aquí?- pregunte incrédulo, ya que como bien saben, él no podía ejercer actividad alguna en este lugar, y más si respecta sobre mí

-le pedí una mano a tu amiguito, tan solo eso- algo andaba mal, esto de pedirle ayuda a Cuddles me olía muy mal

-el doctor me pidió que le ayudara mientras controlábamos tu hemorragia…perdiste mucha sangre, estabas a punto de morir/-

-y si tú mueres, él revive, ¿cierto?-

-… ¿qué?-

-me contaron algo interesante, pero descuida, no pienso tomarte como un monstruo solo por eso. De por sí ya lo eres-

Miserable…maldito miserable, desgraciado, perro, infeliz…ahora tomaras más control sobre mí, me usaras para tu conveniencia ¿no es cierto, psicópata?...

-los hombres que te atacaron piensan que eres algo así como mi protegido, y que por ello utilizo toda la medicina en ti. Tuve que explicarles que te trataba como un paciente mental, que has tenido problemas para dormir y que alucinas cosas más allá de lo racional-

-¿por qué no les dijiste la verdad?- lo mire, puse mis ojos con total atención en él, mi ira y mi ego roto crecieron a grandes proporciones- piensas usar esto para ti ¿verdad?, piensas utilizarme a cambio de este favor…-

-Flippy cálmate/-

-la verdad…tu rol en esta base llego, por lo que me corresponde decirte que…- tu titubeo me descontrolo, pero tenía que estar cuerdo y más frente a esos soldados puestos en la puerta, custodiándome- bueno, seré puntual. Utilizare tu cuerpo con fines de supervivencia y rescate-

-¿qué…quieres decir?- mis manos sudaban, mi frente también, prácticamente todo mi cuerpo comenzó a humedecerse, estoy seguro que lo que dirá, será el fin para mí

-tú serás…el siguiente grupo de Inu-

*****slash*****

Eh aquí, el sgte cap. de esta desagradable historia. Ahora Flippy tendrá que jugárselas con su vida

Kaseo: la misión Inu consiste no solo en búsqueda de alimentos y medicamentos, también, así como el ejército fue en su rescate, él deberá ayudar a los sobrevivientes de este apocalipsis.

Oneechan: exacto, así que su destino ya está marcado

Bueno, quiero pedirles a todos mil disculpas por no haber subido el cap. Mucho antes, eh tenido problemas y bueno, ya comprenderán

Espero sus reviews, de eso me alimento mientras sufro con Flippy este martirio infernal ._./

See you late

Bye bye