12.- Adiós a la red


Los planes de traer a los demás miembros del grupo necesario para el portal estaban en curso. Toda esa mañana, los tres hombres estuvieron trazando la mejor forma de traer a los otros 3 y como generar menos conflictos con la Orden del Fénix. Necesitaban un líder o líderes de grupos al menos.

Albus sugirió darle a Minerva el control de Hogwarts, cosa que secundo Severus. Harry propuso a Ron y Hermione para estrategias de la Orden y a Moody y Shacklebolt para que repartieran las decisiones importantes de la Orden. Tanto Albus como Severus vieron sentido en las propuestas de Harry.

La otra cosa era que Albus iría con Zolo hasta Hogwarts y las guaridas de la Orden para organizar las cosas y explicarles a los otros 3 magos la situación y la solución que habían propuesto Harry y Severus sobre su futuro alojamiento. Una vez hecho esto, Albus fue tomado por Zolo de la túnica y se desapareció en medio de una voluta de humo negro. Severus estaba intrigado por la naturaleza de la Oscuridad de la que estaba hecho su inesperado aliado.

Albus reapareció en medio de su oficina y agradeció silenciosamente a su amigo de sombras quien se transformó en una especie de zorro negro.

—Veo que usaras tu disfraz. Eso es muy sensato—Le dijo Albus al pequeño ser quien asintió silenciosamente y empezó a seguir al mago que estaba saliendo de la oficina.

No tardo ni 10 minutos cuando se oyó un grito de sorpresa—¡Albus! —Minerva McGonagall iba caminando hacia su oficina cuando lo diviso en la lejanía, esas túnicas chillonas solo podían pertenecerle a una persona.

—Minerva ¿Cómo te encuentras? —.

—¿Qué cómo me encuentro? ¡Tú! Idiota gigantesco, ¿Cómo te atreves a darnos ese susto? ¿Cómo es que te dejaste capturar por Quién-Tú-Sabes? —Minerva le soltaba pregunta tras pregunta mientras lo punzaba con un dedo y soltaba lagrimas que se dividían entre el enojo y el sosiego. Su mejor amigo estaba bien.

—Ya, ya, Minnie—Dijo Albus abrazando a su amiga de años—Está bien, estoy bien. Si reúnes a los demás les explicare las cosas y podremos reorganizarnos—.

Minerva se separó de Albus y asintió, sabiendo que esta era una reunión extraordinaria de la Orden y del personal de Hogwarts también. Que Albus estuviera bien, no detenía la guerra. No fue sino hasta que se separó completamente de su amigo, que notó a la criatura peluda de color negro—¡Oh! ¿Tienes un nuevo amigo Albus? —.

—Oh sí, él es Zolo, es el familiar de mi nieto—.

—¿Tu niet...? ¿Viste a Harry? ¿A Severus? ¿Ellos te rescataron? —Albus levantó una mano para callarla suavemente.

—Todo a su tiempo Minerva. Reúne a los demás y les contare lo que sucedió—.

Minerva asintió y se fue hacia su oficina para hacer unas llamadas por flu mientras Albus iba a buscar algunas cosas a las habitaciones de Severus.

Cuando tuvo todo lo que buscaba empacado y reducido, se dirigió a la sala de los menesteres, donde hacían sus reuniones cuando necesitaban mucho espacio. Si no, ocupaban cualquiera de las casas seguras, aunque ninguna tan segura como lo fue en su momento Grimmauld Place.

Cuando llegó la Orden y el resto del profesorado, Albus procedió a explicarles lo mejor que pudo sobre lo que le pasó a manos de Voldemort y de cómo fue rescatado por la pequeña criatura a su lado, que cuando Albus explico su rescate, Zolo dejó su disfraz y todos lo observaron asombrados. Nunca habían visto algo como Zolo. El único que no jadeo fue Remus que desde que lo vio sintió la oscuridad dentro de él pero era diferente a lo que él creía que debía sentirse. Remus siempre sintió la oscuridad como una loza, un tipo de magia pesada y viscosa, pero la oscuridad dentro de la criatura era como una caricia de seda, terciopelo, olía a leche y flores nocturnas.

Por primera vez, Remus se preguntó si en realidad solo había sentido una versión distorsionada de la oscuridad y la oscuridad real era algo parecido al pequeño animal de sombras que estaba al lado de Albus, un mago casi por completo de luz quien parecía sentirse muy a gusto junto con la criatura oscura.

Fue hasta que mencionó a Zolo y Merlín juntos que Remus volteó de nuevo a Albus ¿Merlín? ¿Había escuchado bien?

—¿Entonces este zorrito es de verdad un hijo de Merlín? —Preguntó Molly jadeando al observar a la criatura restregarse contra ella. A Zolo le gustaba esta bruja, Olía como Myrddin cuando les cocinaba su comida, a amor.

—Creo que le gustas a Zolo, Molly—El zorrito, de nuevo con su disfraz, asintió al mago y siguió restregando su "pelaje" contra la bruja quien le empezó a rascar las orejas distraídamente—Contestando tu pregunta, sí, él es uno de los hijos de Merlín. Aparentemente, el lugar a donde enviamos a Harry y Severus era también a donde Merlín oculto a sus hijos. Zolo dijo que Merlín creo ese lugar para ellos—.

—Entonces, ¿Él es la criatura de la oscuridad? ¿Y sus hermanos están llegando hasta Harry sintiendo la magia de Ashtar? —Preguntó Sirius.

—No exactamente, Zolo eligió a Ashtar porque le recuerda a Merlín, pero sus hermanos están llegando por que sintieron a los otros bebés—Un silencio sepulcral se hizo en el recinto ¿No les había comentado del nuevo embarazo? Al parecer no.

—¿¡B-bebés!? —Tartamudeo Sirius.

—¡Bebés! —Jadeo Remus—Entonces estaba en lo correcto, Harry olía diferente ¿La poción? —Albus asintió—Así que nuestro cachorro ahora es fértil—Albus asintió de nuevo—¡Merlín bendito! —Remus se sentó, necesitaba algo firme donde sostenerse.

—Se que es mucho por procesar pero ellos no lo sabían, parece que se habían enterado el mismo día que Zolo me rescató. Se que van a amar a las gemelas—.

—¿¡Gemelas!? ¿Niñas? —Esas fueron Molly, Minerva, Poppy y Hermione, con un brillo en los ojos que Albus conocía de sobra. ¡Oh! Esas niñas iban a tener un montón de juguetes para echarlas a perder.

—¿No se los dije? Me disculpo. Si, Zolo "vio" a Harry y detecto dos sombras de magia. También sintió a sus hermanos y la elección de estos sobre las niñas, dos de ellos las han elegido como suyas, el ser de aire y el ser de fuego—.

—Definitivamente son hijas de Harry. Atrayendo problemas y aún no nacen—Dijo Sirius. Remus sacudió la cabeza como asentimiento.

—Entonces, dejando de lado que Harry y Severus serán padres por segunda vez, ¿Qué hacemos ahora? La diadema fue fundida con fuego maldito y técnicamente ya no queda nada más que matar a Quién-Ustedes-Saben—Pregunto Poppy, consciente de que este último paso era quizás el más peligroso de todos los que habían dado para acabar la guerra.

—Aún no sé cómo lo haremos pero si se esto, Hogwarts será un santuario para aquellos que lo pidan, necesitamos reforzar las barreras y usar todas las casas seguras para las familias de nuestros alumnos, incluso les daré mis propiedades—Minerva jadeo. Albus no había usado su casa desde hace años, la odiaba. Su hermana había muerto ahí al igual que su madre.

—¿Estás seguro? —Pregunto Minerva.

Albus asintió—Si, mi casa es tan segura como Hogwarts y Gringotts y es bastante grande. No es un hogar para mí, pero puede ser un refugio para otros, ella lo aprobaría—Minerva asintió, sabiendo lo que le estaba costando a su amigo esta decisión.

—...¡Oh! Una cosa más, Molly, Remus y Sirius, deben venir conmigo, estaremos más seguros con Harry y Severus, mientras estemos aquí, Voldemort buscara la manera de llegar a nosotros y debemos hacer público que estamos en una locación desconocida—.

Albus sabía que los tres irían con él, solo esperaba que no se desmayaran cuando supieran que Harry y Severus iban a casarse al día siguiente de su llegada.


Mientras Albus y los demás se preparaban para irse con Harry y Severus, estos dos se encontraban observando anonadados un brote de hierba. El hecho en sí no sería nada extraordinario si no fuera porque NADA crecía en ese mundo. El hecho sucedió luego de que sacaron a Ashtar a pasar un rato en el jardín de la cabaña, disfrutar un rato del raro sol que iluminaba y calentaba pero parecía una sombra del calor real. Todo en ese mundo estaba hecho por completo, es decir, jamás cambiaba, el agua corría, pero era siempre la misma agua, no tenía peces ni nuevas plantas, había frio y calor, pero eran como ecos de esas cosas, no había frutos, animales, nada de eso.

Por eso era extraño que hubiera un brote de hierba. No debería existir en ese mundo. Pero Ashtar había heredado la habilidad de Harry de ir contra todo pronóstico.

Severus estaba haciéndole caretas a su hijo mientras Harry se tendía en el pasto y disfrutaba un poco de tiempo con él mismo cuando la risa de su hijo resonó como miles de campañillas de viento y entonces sintió las chispas de magia de su hijo. Era una sensación curiosa, como cuando uno tiene cosquillas pero no le dan risa, sabe uno que están ahí pero no le afectan en realidad. Fue el silencio de Severus, lo que lo alertó.

Ahí, frente a Ashtar, estaba un brote de hierba que se extendía hacia arriba, buscando el calor del sol que no era tal.

Si eso no fuera suficiente, una brisa empezó a soplar en este mundo congelado. Ambos magos sabían que significaba pero tenían miedo de decirlo. No era malo per se, pero significaba que donde estaban no era exactamente un espacio entre dimensiones sino un mundo en estasis, un poderoso estasis capaz de congelar todo en un momento preciso del tiempo.

Myrddin había creado una dimensión entera para sus hijos y luego la congelo para que ellos vivieran más tiempo sin él.


Cuando por fin regreso Albus con Zolo y acompañado de Molly, Sirius y Remus, los cuatro supieron que algo había pasado por las caras de la pareja. Zolo no se inmuto, ya deberían haber averiguado lo que pasaba en este mundo. Él pequeño "Myrddin" debe haber roto parte de la red del antiguo Myrddin.

—Severus ¿Qué está pasando? ¿Es algo malo? —.

—No, no es malo, es solo...—Severus se detuvo, imposibilitado de continuar ya que él mismo no entendía como esto, este mundo, era posible.

—Ashtar hizo brotar una hierba—Dijo Harry sencillamente y Albus palideció. Eso no debería ser posible.

—¿Y? —Preguntó Sirius y Remus le dio un golpe. Era evidente que el animago no había puesto atención cuando Albus explicó sobre este espacio.

—Sirius—Empezó Albus—Estamos, o al menos eso parecía, en un espacio entre dos dimensiones. Según lo que dice Harry, no estamos en un lugar así ¿Estás diciendo que este mundo está vivo, Harry? —Harry asintió—Uhmm, solo se me ocurre que Merlín creo este espacio y luego lo "congelo" para que sus criaturas tuvieran el lugar por tiempo indeterminado—.

Harry invitó a su familia a pasar a la cabaña. Habían pasado todo ese rato, antes del descanso en el jardín, haciendo nuevas habitaciones para sus familiares. Se sintió bien usar tanta magia luego de unos meses donde no usaron las varitas tan a menudo.

Les mostraron sus habitaciones al grupo y luego se fueron a la sala para explicar lo que sucedió con el brote. De todo lo que habían estado hablando Harry y Severus antes, llegaron a la conclusión de que todo ese mundo estaba bajo un hechizo de estasis.

Eso solo demostraba el poder que había poseído en su tiempo Merlín.

Albus prometió que investigaría al día siguiente (en la mañana, antes del enlace) y vería si había manera de romper el hechizo de estasis o siquiera si era algo que debería hacerse, no sabían en qué estado estaba originalmente ese mundo.


—¿Qué ustedes qué? —Esa era Molly Weasley enterándose de que iban a asistir al enlace de Harry y Severus—¿Estás seguro Harry querido? —Harry frunció el ceño.

—Estoy seguro señora Weasley, amo a Severus y quiero que Ashtar crezca en un hogar bien establecido—.

—Pero cariño, ¿No estarás haciendo esto solo por el bebé? —Insistía Molly.

Ahora Severus frunció el ceño.

—Señora Weasley—Dijo Harry agarrando sus manos mientras Severus cargaba a Ashtar—Nuestro hijo no fue planeado, pero no por eso es menos amado. Creo que mucho antes de lo que sucedió, ya sentía algo por Severus y ese sentimiento creció poco a poco, ambos nos declaramos nuestro amor y fue meses antes de que naciera Ashtar. Si solo fuera darle un hogar a Ashtar, eso podemos hacerlo sin estar casados, pero quiero poder decirle a Severus, mi esposo. Solo esperábamos a que pudiéramos salir, para compartir el momento con ustedes, pero ahora están aquí ¿Para qué esperar? —.

Molly suspiró—Si estás seguro cariño, estaré honrada de asistir a tu boda—.

—Gracias—.

Sirius y Remus también aceptaron, aunque a regañadientes, sabían lo tercos que eran ambos hombres, si ellos habían decidido estar juntos, era poco, mejor dicho nada, lo que podían hacer para disuadirlo. Albus estaba exultante, ese enlace iba a resolver el pequeño problema de la red tejida por Merlín en ese mundo, un detallito que averiguo al dejar fluctuar su magia libremente en ese mundo.

Albus y Molly habían arreglado un pequeño altar en el jardín ya cerca del atardecer, como habían podido, pusieron un cáliz con una poción de color vino, una daga de plata y los dos testigos, que serían Remus y Sirius, así como el oficiante y el asistente, que serían Albus y Molly, rodearon a Harry y Severus, quienes llevaban cargando a Ashtar que se había despertado.

—Severus Snape—Empezó Albus, tomando la daga de plata—¿Prometes cuidar, amar y proteger con tu vida y tu magia a Harry Potter y los hijos de su unión? —La pregunta era solo un trámite, Albus, Severus y todos los presentes lo sabían, Severus daría su último aliento por proteger a los que amaba.

—Lo hago—Albus corto la palma de Severus y dejo caer algo de sangre en el cáliz, la poción burbujeo un poco y luego volvió a calmarse. Fue el turno de Harry.

—Harry Potter ¿Prometes cuidar, amar y proteger con tu vida y tu magia a Severus Snape y los hijos de su unión? —.

—Lo hago—Albus corto la palma de Harry y dejo caer su sangre en el cáliz, cuando la poción dejo de burbujear, les dijo a ambos hombres que bebieran la poción.

—Ahora, ambos han sellado su promesa y es momento de dejar que la magia bendiga su unión—Albus junto las palmas de ambos hombres dejando que los cortes hechos se superpusieran, mezclando su sangre—De ahora en adelante, no son más magos solitarios, son una familia, son el apoyo del otro, la protección del otro y de su descendencia—En este punto Ashtar dio unas risitas—Que la magia los bendiga—.

Un halo de luz plateada rodeo las manos de ambos hombres y desapareció dejando un tatuaje en sus muñecas con un diseño intricando entre un rayo y una serpiente entremezclándose. Ambos hombres sonrieron mientras veían como sus aparecían anillos de matrimonio en sus manos, grabados con sus nombres.

—¿Estamos casados? —Preguntó Harry.

—Sí, Harry, estamos casados—Dijo Severus con unas sonrisa y deposito un suave beso en los labios de su, ahora, esposo. Más que eso habría hecho rabiar a sus "padres/padrinos/tíos putativos" pero en la noche iba a colocar hechizos de silencio nivel espía.

Ashtar observo el intercambio amoroso entre sus padres y empezó a aplaudir con sus manitas y reír, la magia del enlace aún estaba en el aire y se mezcló con la magia pura y libre de Ashtar y Albus supo que la red que Merlín tejió alrededor de ese mundo se había quebrado, cuando escucho un sonido particular... el viento estaba soplando.

Eso saco a los asistentes al enlace de su nube.

—¿Eso es... viento? —Sirius no estaba seguro sobre si eso era posible ya que aunque escucho la conversación la noche anterior, no entendía bien como podía ponerse en estasis todo un mundo.

Remus por otro lado, supo que Albus había esperado que sucediera eso con la magia fluctuante del enlace, dos poderosos magos intercambiando su magia sumada la magia de su hijo que resultaba ser más poderoso que cualquiera de ellos. Si había entendido la conversación de la noche anterior, solo quedaba suponer que Merlín había tejido no uno sino varios hechizos de estasis uno pegado y enredado al otro, todo para garantizar que el tiempo no tocara este mundo, pero eso no ayudaba a largo plazo, porque el calor, el frio y la vida no podían fluir.

—Lo es Sirius, lo es. Siempre me sorprendo con Harry y Severus, supongo que Ashtar no será la excepción. Ahora, dado que al parecer el hechizo de estasis de Merlín ha sido revocado de este mundo, deberíamos celebrar el enlace de mis muchachos y el hecho de que podemos cultivar por fin en esta dimensión—Albus entró a la casa y dejó que los demás lo siguieran cuando estuvieran listos.

Harry Severus fueron los primeros en ir hacia la cabaña. Sinceramente, dado todo lo que habían pasado, todo lo que Harry y él enfrentaron desde hace años, lo que vieron con el Lord, lo que vieron hacer a su hijo el día anterior, que su enlace y la magia de su hijo pudieran quitar un hechizo de Merlín era apenas algo por lo que preocuparse. Además, era hora de que Ashtar tomara una merienda y su siesta, así que entraron mientras Molly recogía el altar y dejaba a solas a Sirius y Remus quienes no estaban seguros de que había pasado.

Cuando entraron, la escena era la estampa familiar que cualquiera podría imaginar, excepto que solo había tres personas relacionadas por sangre y matrimonio en esa habitación. Albus estaba alimentando a Ashtar quien le sonreía a su "abuelo" y cuando Albus le hacía caretas al niño, este le decía "belo". Para Albus, ese simple "abuelo" mal pronunciado valía todo el oro de Gringotts. Molly estaba sirviendo algo de vino para los adultos en la mesa, la cual estaba preparada con un festín digno del estómago de Ronald Weasley.

Harry y Severus estaban sentados juntos y Harry recargaba su cabeza en el cuello de Severus quién acariciaba el cabello de su esposo y le daba suaves besos a la frente de Harry. Una feliz pareja, un abuelo mimoso, un nieto adorable y una madre feliz de ver a su "hijo" felizmente casado. Solo faltaban los tíos que "corromperían" al pequeño cuando fuera tiempo. Así que ambos hombres se sentaron a la mesa y decidieron que ya habría tiempo para dudas, ese día debían celebrar. Voldemort, el mundo y sus misterios seguirían ahí el día de mañana.