Hola.! Perdonen la tardanza tarde un poco en descubrir que ocurriría pero ya se todo Muajaja..! En el próximo capítulo se sabrá un poco más del pasado de Tsuruga-san! claro solo un poco. Cerebro-chan a estado un poco de flojo últimamente pero lo haré trabajar. Yo me encargaré de eso!
Bueno que disfruten del capítulo!
Después de la batalla.
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EL hombre de gran barba y mirada perversa lo miró con el odio contenido. Reino había fallado su misión y aparte de todo sus fuerzas habían disminuido considerablemente gracias a la perdida de la batalla.
- Lo siento mucho, tratamos por todos los medios, pero nos superaron en fuerzas.
- Eso lo se, pero nosotros los superábamos en número, ¿Porqué no usaron aquello en su favor?
- Nos tomaron por sorpresa, BJ apareció en la batalla.
- ¿Se enfrentaron a él?
- Así es, aunque no hayamos podido evitar que se llevarán a la niña, nosotros logramos herir de muerte a BJ, si tenemos suerte nos hemos desecho de él de una vez por todas.
- Eso no lo creo. Ese tipo, sin importar cuando lo lastimes se vuelve a levantar, lo digo por experiencia, no hay que confiarnos en que está muerto.
- En todo caso de que haya sobrevivido a aquella herida tenemos una pequeña caperucita que nos ayudará.
- Habla más claro.
- Cierto, no le hemos informado, pero tenemos un nuevo rehén.
- No creo que tener un nuevo rehén funcione de algo, solo esa niña podía mover la balanza a nuestro favor.
- No lo creo, esta caperucita es más importante de lo que cree, ella esta peleando junto a BJ y gracias a alguien descubrí que tienen una relación particular mente extraña.
- Interesante. Necesito que le saques información a la chica, no importa los medios que utilicen.
- Lo haré.
- Y llévala a tu casa en el sur, no queremos que nos vuelvan a atacar alguna instalación importante. Si es posible usa esto para corregir tus errores de la anterior batalla.
-Así lo haremos.
- Puedes retirarte.
Reino hizo una reverencia y se marcho del lugar, era asfixiante estar ahí. El poder el mayor era gigantesco y su mirada apuñalaba la suya siempre que se encontraban.
Reino temía a su jefe, no tanto por su poder, sino porque sabía que el podría causar a alguien mucho dolor y el no le temía a la muerte. Lo que Reino temía era el dolor antes de la muerte.
Una vez el pudo contemplar el método de tortura del mayor y podía decir que había sido la más grande muestra de dolor que el haya visto en su vida. Aun recordaba el tronido de los aullidos de dolor de la victima. Una experiencia majestuosamente aterradora.
Empezó a caminar entre los pasillo hasta detenerse frente a una puerta blanca. La abrió y en su interior esta su equipo esperándolo. Dirigió su mirada a un pequeño sillón en donde la joven se encontraba recostada aun bajo los efectos de la inconsciencia.
Aun no comprendía por que motivo había actuado de esa forma, en realidad si lo comprendía. Esa chica era justo lo que buscaba. El aura que sintió emanar de ella lo había absorbido al grado de paralizarse por un instante.
Se dirigió a su grupo y dio la nueva orden. No sabían el rango de tiempo que tenían antes de que LME mandará alguien a rescatarla, tenían que moverse rápido para evitar confrontaciones de momento.
Salieron de la habitación adentrándose en el laberinto de pasillos, Reino iba al frente con Kyoko en brazos. Sonidos de unos pasos alertaron a Reino.
-Tu! ¿Qué vas a hacer con ella?
- No te interesa.
- Claro que me interesa ella es ..
-Tu enemiga, o al menos eso afirmas siempre. No creo que veas como inconveniente que acabemos con ella, eso es lo que deseas. Si nos disculpas, tenemos un largo camino que recorrer. Miroku entre tenlo, te esperaremos en la camioneta.
El joven que estaba a un lado de Reino dio un paso en frente con una actitud de ataque. Sho observo un momento al joven de cabellos largos y güeros que lentamente se acercaba con una mirada inexplicable.
Sho intento esquivarlo pero el otro detuvo sus movimientos en un cerrar y abrir los ojos. Sho se intento soltar del agarre del otro mientras veía como Reino se alejaba hacia un paradero desconocido llevándose a Kyoko. No podía permitir que Reino se la llevara, tenía que evitar que alguien más ocupara un espacio en el corazón de esa chica. Solo el podía ocupar ese espacio, aunque ella lo odiara era mejor que cualquier otra cosa que se podía imaginar.
Después de que el resto del grupo se marchara Miroku soltó a Sho y sin mirarlo se dirigió a donde los demás, sabía que el chico no lo seguiría. Cansado subió al auto y junto a los demás se marcharon dejando atrás a un joven lleno de odio y con el orgullo herido.
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Reino estaba enfrente de Kyoko. La joven se veía herida y su mirada reflejaba cansancio. Sus ropas estaban hechas un desastre llenas del lodo y mugre de la batalla anterior. La pequeña mujer volteo a ver a su verdugo quien la miro a su vez con ojos de locura. Locura y sed de sangre.
EL joven de cabellos plateados tomo una nueva arma de diversión, la torturarían hasta saber la verdad. Acercó aquel nuevo instrumento a la joven y sus gritos inundaron el lugar tendiéndolo de un tinte siniestro y aterrador. Los gritos hacían eco hasta llegar la profundidad de su ser.
-Kyoko! -Grito Ren mientras se incorporaba.
Algo detuvo su movimiento y lo volvió a recostar. Sus ojos aun no se adaptaban a la fuerte luz y después de varios parpadeos fue capaz de distinguir su alrededor.
Estaba en su habitación y había sido Yashiro quien había detenido sus movimientos.
- Ren me alegra que despiertas, ya nos habíamos preocupado.
- ¿Que ocurrido? ¿Donde está Kyoko?
-Lo siento Ren, ellos se marcharon antes de lograr hacer algo. Se llevaron a Kyoko.
-Demonios. Todo fue culpa mía. -Ren se cubrió el rostro ocultando su desesperación.
-Tranquilízate Ren, no es bueno para tí que te preocupes en estos momentos. Llevabas tres días sin reaccionar, por un momento temimos que hubieras entrado en estado de coma. Tu corazón se detuvo varías veces, a los médicos les costo trabajo mantenerte entre nosotros. No seas imprudente.
- Pero tengo que ir a donde está Kyoko. Por mi culpa ella estuvo en una pelea en la que no tenía que estar. - Sin duda alguna si el nunca le hubiera pedido que lo acompañaran ella se hubiera mantenido fuera del peligro. Pero el quiso seguir sus causas egoístas y ese había sido el resultado - Yashiro, dame varías de mis jeringas me curaré y la buscare.
- No, tu tienes que descansar, aunque te curemos a la perfección recibiste una herida muy grave. Te hirieron muy cerca del corazón, sabes que esa zona es extremadamente delicada, hay que ver como tu cuerpo reacciona pues aun no es seguro que te recuperes del todo y es probable de que pierdas tu capacidad de generar energía.
"tranquilízate. Solo descansa unos días y ya veremos como responde tu cuerpo. Si todo va bien te reincorporaras rápidamente, pero sino me temo que tendrás que dejar las misiones. No presiones más tu cuerpo si sigues así serás tu mismo quien se dañe de por vida."
-Pero Kyoko...
-Ya hay alguien buscándola. Esas dos chicas no se quedaron quietas en cuanto se recuperaron iniciaron su búsqueda.
-¿Por qué lo permitiste? Si les sucede algo a ellas..
-Ellas no iniciaran una pelea. Solo ubicaran a Kyoko, en cuanto la encuentren me informaran y mandaremos a alguien para que la rescate.
-¿A quién planean mandar?
- Creo que a alguien que no estuvo en la batalla anterior.
- ¿Pero si todos estuvieron ahí?
-Bueno eso fue lo que dijo el presidente. Vamos Ren duerme un poco más, en unas horas llegaran las dos chicas.
-Cuando lleguen despierta me.
-Entendido.
Ren cerró los ojos y un cansancio extremo hizo que perdiera la consciencia rápidamente.
Yashiro dejo el cuarto con paso silencioso. Tendría bien vigilada la puerta por si a Ren se le ocurría alguna locura.
Todo había sido un desastre desde la batalla anterior. El caos inundo el lugar después de la explosión. Yashiro solo había alcanzado a ver la silueta de sus enemigos cuando se marcharon. Busco a Ren con la mirada y vio como este perdía la consciencia. Rápidamente coloco a Maria en el suelo y corrió en ayuda de Ren. Con suerte Takeshi y Kanae ya se habían despertado. Yashiro miró con horror la herida de Ren de la cual no paraba de emanar sangre. No podían curarlo. Él y Takeshi eran de energía tipo positiva. En esos momentos odiaba ser de ese tipo de energía.
Usualmente el solo se encargaba de desinfectar y vendar las heridas de Ren y siempre creía que eso era suficiente, pero en ese momento sabía que eso no era suficiente.
Rápidamente le colocaron un vendaje a Ren con el cual solo lograron detener el sangrado. Sin pensarlo Yashiro cargo a Ren en hombros y junto con Takeshi quien llevaba a Maria en brazos y Kanae que los miraba preocupados se lanzaron en una carrera veloz hasta alguna de las instalaciones que tenían en el campo de batalla.
Aquellos que los miraban pasar se quedaban sorprendidos por lo que veían. Nunca habían visto a su ídolo caer.
En cuanto Yashiro entrego a Ren a los médicos estos iniciaron su lucha por salvarlo. Todos estaban muy preocupados y hasta después de varías horas lograron estabilizarlo. Había perdido mucha sangre y energía sin contar con la gravedad de su herida.
Después de todo lo llevaron a su casa y ahí había estado descansando.
Escucho la puerta abrirse y fue a recibir a las dos jóvenes que llegaban sin novedades al igual que los anteriores días.
- Por favor vallan a al comedor, voy a despertar a Ren.
- ¿Como se encuentra Tsuruga-san?
-Por fin despertó. Me pidió que lo despertara cuando llegaran.
- Entendemos, los vemos en el comedor.
Yashiro les sonrió y fue a la habitación de Ren. Este abrió los ojos perezosamente y se levanto con cuidado siendo ayudado por Yashiro.
Cuando por fin estuvieron los cuatro presentes en el comedor Ren se inclino ante las chicas pidiendo su perdón.
- No se preocupe Tsuruga-san, Yo también estuve en ese momento y no pude hacer nada por ayudar - Kanae se arrepentía no haber podído hacer algo por su amiga.
-No, fue culpa mía, fui yo quien la metió en la pelea. En verdad lo siento. - La voz de Ren se rompió.
- Por que no dejamos las lamentaciones para después. Por el momento tenemos que concentrarnos en el presente y no en el pasado. -Chiori estaba molesta, de nada servía lamentarse cuando podrían estar buscando a Kyoko.
-Tienes razón. Tenemos que encontrarla, puede que corra un gran peligro.
- Así es, pero ¿En donde podemos buscar?
- No tengo idea. Les ayudaré con las investigaciones, pero no podré ir con ustedes en las búsquedas.
- ¿A caso le ocurre algo Tsuruga-san?
-Sí, hay algo que no les dije por que creí innecesario. Nuestra energía es nuestra fuerza como ya lo saben, pero ¿Como se crea esta energía? En realidad esa energía se mueve a través de todo el cuerpo en realidad pero hay una zona que si se daña ya no es posible crear energía.
"Cuando el corazón de una persona se detiene esta pierde la capacidad de crear energía pues la energía representa en sí la vida de una persona. La espada que me atravesó me hirió muy cerca del corazón y aun no sabemos como esto afectara a mi cuerpo hay una probabilidad de que ya no sea capaz de generar energía"
Las dos chicas no pudieron evitar soltar un grito de sorpresa. No se imaginaban eso. Simplemente creían imposible que le ocurriera eso a la persona a la que creían la más fuerte.
- Si usted ya no es capaz de generar energía..
-Ya no seré más un agente y me tendré que olvidar de todo. Pero espero que eso no ocurra, aun tengo una misión que debo cumplir a toda costa. Así no se preocupen por mi, de momento lo más importante es encontrar a Kyoko.
"Sigan haciendo búsquedas yo les ayudaré con información que tenga de ellos, en cuanto la localizan tienen que llamar a Yashiro y así alguien va a ir a salvarla"
-Entendemos, mañana seguiremos con nuestra búsqueda.
- Gracias. Ahora si me disculpan creo que será mejor que me retire.
Ren se había empezado a marear así que Sin esperar respuesta salio del lugar y en cuanto salio de su punto de visión se permito tambalearse y mostrar su estado.
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Ya habían pasado 10 días desde la desaparición de Kyoko Ren estaba en la sala de entrenamiento. Su herida estaba curada pero su energía aun no se restauraba, eso le preocupaba pues eso lo hacía débil y lento. Ya no era capaz de pelear.
Con un suspiro se recostó en el suelo. Tenía que recuperar su energía para salvar a Kyoko y para asesinar a su más grande enemigo. No podía ocurrirle algo así.
Alguien entro corriendo gritando su nombre. Ren se levanto y vio a Yashiro agitado.
-Ren!. La han localizado!
-¿Enserio? -Ren corrió hasta donde estaba Yashiro.
- Así es! la encontraron en una base en el sur. Ya contacte al presidente en el lugar están las chicas y la persona que la rescatara. Yo les ayudare a controlar la situación desde afuera.
- Voy contigo.
-Imposible, no puedes pelear.
- Y tu tampoco pelearas solo darás ordenes. No pelearé solo te acompañare y te ayudare con las estrategias.
-Esta bien. Se consciente de que si intentas pelear solo estorbaras. ¿Entendido?
-Entiendo
Ren un tanto dolido siguió a Yashiro y se fueron en el carro e dirección a las coordenadas que le habían mandado a Yashiro horas antes.
Después de media hora conduciendo llegaron al lugar del encuentro. Ellos bajaron y se encontraron únicamente con las chicas.
-Tsuruga-san, Yashiro-san! por fin llegaron.
-¿Quien a venido a ayudarnos? -Les pregunto Ren un tanto irritado.
- Cuanto tiempo sin verte Ren. - Se escucharon unos pasos - Parece que el destino nos permite volvernos a ver.
Ren abrió muchos los ojos al reconocer esa voz frente a el se encontraba Kuu Hizuri.
