Declaimer: Esto siempre se me olvida, pero debo decirlo. Todos los personajes reconocibles, así como cualquier alusión al mundo de Harry Potter, pertenecen a la maravillosa J.K. Rowling y a los señores de Warner Bros.

¡CAPITULO EXPLÍCITO, SI ERES MENOR DE EDAD O SENSIBLE... ATRAS!

Todo lo que sube… Tiene que caer

Hermione temblaba de arriba abajo como nunca, la última vez que había sentido algo medianamente parecido a aquello, fue la primera vez que había tenido relaciones con alguien, y había sido con Cormac, teniendo en cuenta que era tan principiante como ella, las cosas no duraron mucho, pero tenía la sensación de que eso no sería exactamente lo que pasaría aquella noche.

Ron la miraba apoyado en la puerta sin acercase a ella, estaba completamente serio, mirándola a los ojos, pero al notar que ella no haría nada, hablo.

—Ésta camisa no se va a quitar sola Hermione… —Dijo fuerte y claro con voz sinuosa desde su posición.

Hermione tragó saliva y se acercó a paso a lento hasta donde él se encontraba y comenzó quitar uno por uno de los botones, lentamente y con nerviosismo. Ron la miraba, ella estaba completamente concentrada en su tarea. Al terminar de abrir la camisa y de sacarla del pantalón sin ayuda del pelirrojo lo miró.

—¿Qué se supone que quieres que haga ahora?

—Lo que a ti te apetezca, no te pienso decir nada, quiero que tú lo hagas como tú quieras.

—¿Quieres que te guie yo a ti?

—Quiero saber que te gusta. —Hermione lo miró como si estuviese loco.

—Necesito un momento por favor. —Ron arrugó el ceño y vio como ella se separaba de él yendo en dirección contraria y frenándose para verlo de nuevo— ¿Dónde está el sanitario?

—A la izquierda. —Dijo señalando una puerta aun con el ceño fruncido.

Hermione se encamino hacia su objetivo y se perdió de vista.

Jamás, en toda su vida tuvo que lidiar con una mujer aterrada en la cama, ni siquiera con una actriz primeriza, y podía jurar que en cualquier otra situación se hubiese ido, pero no podía dejarla así, y menos después de tanto ruego por su parte para que aquello pasara, así que no la dejaría pensar, se movió de donde estaba y caminó hacia el baño donde tocó dos veces.

—Dame un momento… —Escuchó del otro lado, al tiempo que escuchaba el agua del grifo caer.

—No te lo daré, voy a entrar en cinco segundos. —Hermione quien estaba adentro aterrada intentando darse ánimos a si misma, abrió los ojos de par en par, sin saber qué hacer, no obstante, Ronald incumplió su palabra y entró antes de lo que ella pensó eran los cinco segundos que le había dado, y la arrinconó contra el mesón donde reposaba el lavamanos, cerró el agua y la miró.

—Estoy bastante seguro que me puedes dar una cogida de antología Hermione, pero estas aquí, hiperventilando, intentando hacer algo que no comprendo cuando me tienes a mí, ahí afuera, en el estado de excitación más doloroso que recuerdo. —Ron tomó la mano de Hermione y la llevo hasta el bulto de su pantalón en mitad de sus piernas, y no conforme con la respiración agitada de la castaña, apretó su mano sobre la de ella un par de veces en un movimiento cadencioso.

—Ronald… —Susurró Hermione al bajar la mirada y ver lo que estaba haciendo su mano.

Ron la soltó y llevó ambas manos a su cintura antes de besarla como lo había hecho minutos antes en la sala, lisonjeaba sus labios lentamente, mientras era ella quien aumentaba el ritmo por su propia excitación.

Hermione llevó sus manos hasta los hombros del pelirrojo y las colocó bajo la camisa bajándola poco a poco sintiendo al mismo tiempo sus brazos y espalda.

El beso no paraba, de hecho, se estaba haciendo bastante salvaje, y Ronald no había pensado ni por un segundo en separarse de ella, estando tan pegado que la castaña podía haber dicho que la lastimaba contra el mesón del lavamanos.

Hermione llevo las manos hasta el pantalón, pero no podía quitarlo, no sólo era el botón, debía destrabar el gancho interno, no lo podía creer. Se separó y suspiro con fastidio ante la mirada atenta de Ron.

—Puedo ayudarte con eso. —Afirmó el hombre con una sonrisa.

—¿No se suponía que debía hacerlo sola? —preguntó colocando las manos a los costados de Ron.

—Debes hacerlo sola. —Remarcó— Pero con eso, te puedo ayudar— Terminó señalando el molesto gancho y sacándolo con sus manos. —Ahora… —No quiso terminar lo que iba a decir porque volvía tomar a Hermione para besarla.

La castaña continuó en su asunto, y tras tener el pantalón libre de ataduras lo arrastro hacia abajo deslizando sus manos por el trasero del hombre y acercándolo más hacia ella.

—Esto es lo que estaba esperando. —Dijo Ronald en su boca al sacarse los zapatos con un par de punta pies, para luego terminar con el pantalón y los calcetines.

Hermione sonrió sonrojada, y luego suspiró intentado buscar de nuevo la tan anhelada concentración, al tiempo que al igual que con el pantalón metía sus manos en el bóxer para quitarlo. Cuando estuvo totalmente desnudo, lo miro recorriéndolo de arriba hacia abajo, y no es que no lo hubiese hecho antes, claro que lo había visto desnudo muchas veces, pero no para ella.

Tras un jadeo sonoro lo miró directamente a los ojos y el hizo lo propio, para luego volver a tomarle la cara y besarla profundamente, dejando que su lengua violara su boca sin remordimiento, sintiendo como las manos de la castaña comenzaban a recorrerlo de nuevo sin ningún tipo de remordimiento.

Caminaron tropezando con todo a su paso por la habitación, donde Hermione se vio felizmente arrinconada contra la cama viendo como Ron se posicionaba sobre ella en una pose bastante animal. Alzó sus manos y recorrió los músculos de él relajándose por completo y entregándose de una vez por todas al acto que había accedido.

Ron comenzó a quitar los botones de la blusa de la chica mientras le besaba el cuello manteniendo la excitación, para cuando la tuvo abierta de par en par, le recorrió el estómago con la punta de los dedos suavemente provocándole un cosquilleo que termino en un espasmo por parte de la castaña, que se alzó violentamente hacia él, aprovechándose, la tomó del cuello una vez más, y la beso de nuevo. Hermione colocó su mano en la espalda del pelirrojo subiéndola hasta el cabello y tomándolo con fuerza para jalarlo hacia atrás dejando su cuello a completa disposición, con su lengua recorrió la yugular del pelirrojo intercalando besos, con ligeros chupones. Un suspiro descontrolado salió de la boca del hombre que volvió para verla, y de un solo movimiento bajo las manos hasta el pantalón de la castaña jalándolo violentamente generando un grito por parte de la sorprendida Hermione. Cuando tuvo los pantalones fuera, la atrajo hacia sí y al igual que antes, sin mediar palabra, quitó la camisa. La miró por un par de segundos extasiado.

Hermione estaba sentada con la cara a la altura de su abdomen, lo beso ahí directamente sintiendo la respiración agitada de él, bajo lentamente hasta su ombligo en una caricia lenta hasta que alzo su mirada encontrándolo con los ojos cerrados, con la respiración agitada, el cuello y el pecho completamente rojos.

Jamás, en toda su vida se había sentido así de osada, y al mismo tiempo necesitada. Ron al notar como se detenía bajo la mirada encontrándose con una Hermione dubitativa de su siguiente movimiento y comprendió que aquella era la primera vez en su vida que realmente estaba con una mujer real, nada preparada para todo lo que se suponía debía hacer.

—No tienes que… —Dijo agitado, pero no pudo terminar, la chica lo había tomado y había hecho lo propio llevándolo en una completa vorágine de placer, colocó una de sus manos en el hombro de Hermione y la otra la apoyo en la pared rezándole a toda la corte celestial porque aquello no parase jamás. Fuertes jadeos salían de su boca, ni siquiera se atrevió a pensar en imponerle un ritmo o de enseñarle algo, ella sola estaba haciendo todo lo que debía hacer, hasta que simplemente se forzó a hablar.

—Para… —Dijo en un completo milagro—Para por favor. —La castaña completamente enrojecida, paró tajantemente toda acción y lo vio retroceder, hasta que sus caras estuvieron a la misma altura —eres… ni más ni menos, la sorpresa más grande de toda mi vida. La besó una vez más, y sintió como ella misma desabrochaba el sujetador, así que no perdió tiempo, le quito la única prenda de ropa interior que le quedaba, y luego la contemplo en toda su gloria. Cuando la vio por primera vez no se equivocó, ella era, sin duda alguna, una de las pocas por las que cruzaría el mundo, era perfecta y juraría que se estaba quedando corto.

—¿Cómo te sientes? —Le preguntó intentando ser un caballero teniendo en cuenta las circunstancias, se podría considerar incluso su primera vez.

Hermione sonrió de medio lado, completamente apenada y bajando la cabeza mientras se negaba a sí misma aquello.

—Completamente excitada. —Ron sonrió ampliamente, inclinándose sobre ella, para obligarla a cambiar de posición hasta que estuvo la chica con todo el cuerpo sobre la cama. Se posicionó sobre ella, y bajo lentamente la mano por su hombro, sus pechos, su vientre y finalmente el monte de venus, donde deslizo su mano hasta que sus dedos se abrieron paso provocando un suspiro sonoro por parte de ella, la miró a la cara encontrándola en completa tensión, y sonrió dirigiéndose hasta uno de sus pechos donde se ocupó más que diligentemente de la tarea mientras su mano hacia lo propio al sur del cuerpo femenino.

Hermione en medio de su completo letargo por aquel millón de sensaciones que tenia, bajo la mano hasta la entrepierna del hombre donde en un absoluto abuso de confianza muy bien ganado, lo tomó entre sus manos y comenzó un rápido vaivén.

—Eso es… Completamente injusto señorita Granger… —Hermione escondió la sonrisa en su cuello aprovechando para besarlo una vez más ahí, sintiendo como el colchón se hundía bajo la fuerza de la mano de Ron, que se apoyaba en el para tener una visión completa de lo que estaba pasando, y sin querer perdérselo también, bajo la mirada ante el más indecente de los escenarios, tuvo que contenerse en ese instante para no terminar aquello sin él.

Esa era, por mucho, la visión más erótica de su vida, había estado con Cormac una razonable cantidad de veces dentro de una pareja normal en sus años de noviazgo, pero lo que estaba haciendo en ese instante, las sensaciones que vivía, y el apremio de tocar al hombre que estaba sobre ella, eso jamás había estado presente en sus encuentros.

Quiso parar la mano de Ron justo en el momento que su orgasmo la estaba comenzando a avasallar, pero él continúo viendo sus espasmos hasta que sin decir nada, y queriendo alargar a propósito todo lo que le estaba haciendo sentir, entró en ella de una sola estocada, generando un jadeo sordo y una serie de gemidos incontrolables, mientras ella se había forzado a mirarlo con sorpresa por lo que le había provocado, un orgasmo detrás de otro. Continuo con un movimiento cadencioso muy pegado a ella abrazándola completamente, e incluso alzando su pierna sobre su cadera para tener un acceso completo.

Hermione lo abrazaba y había colocado sus manos sobre el trasero de él pegándolo más y sintiendo como la mano de Ron apretaba su muslo haciéndole daño, pero juraba que jamás en su vida habida necesitado tanto que la tomaran así. Lo beso salvajemente mordiendo su labio inferior sintiendo morir los gemidos directamente en su boca. Con fuerza y teniendo ambas piernas de la castaña sobre su cadera la alzó hasta quedar sentado sobre sus pies y trayéndola consigo hasta quedar sentada sobre él.

—Te toca. —Dijo en sus labios recorriendo su costado hasta llegar a sus caderas donde le marco el ritmo exacto que quería, pero estaba equivocado con aquella mujer. Hermione apoyó su mano sobre su hombro y alejando su torso todo lo largo de su brazo comenzó su propio movimiento de caderas, que provocó que simplemente el placer propio la hiciera rodar los ojos hasta dejarlos en blanco dejando a un Ronald boquiabierto por un par de razones más.

—No me jodas… —Dijo en un jadeo completo e incrédulo el pelirrojo.

Ella abrió los ojos para sonreírle en completo éxtasis tomando fuerzas para hablar.

—Creí escuchar que me tocaba… —Respondió a la incredulidad del hombre con descaro. Ron negó con la cabeza y se inclinó hacia adelante para dejarla sentada directamente sobre la cama y con la espalda en el cabecero.

—Recuerdas cuando dije que te iba a dar una cogida de antología… —Ella asintió sonriendo en completo letargo. —Ahora es cuando. —Apoyada como estaba, en el cabecero de la cama, Ron se apoyó sobre el colchón comenzando un completo frenesí de estocadas descontroladas y muy muy rápidas que la dejaban sin aliento, y sintiendo que realmente no podría aguantar, le tomó el rostro con la mano derecha, obligándolo a mirarla atentamente mientras llevaban a cabo semejante acto con toda la indecencia que había en sus cuerpos, tomó su mano libre y la dirigió ante la atenta y atónita mirada de Ron hasta el punto donde se unían ambos, y comenzó a tocarse sin pudor alguno hasta que el pelirrojo sintió el espasmo que la obligo a arquear por completo su espalda dejando su cuello a plena disposición del hombre, quien acelero las embestidas incluso aún más, alargando la agonía de ambos en aquel momento, y cuando no pudo más, simplemente se derramó en un montón de sonoros jadeos, abrazado al cuerpo de la mujer que le había dado una de las mejores noches de su vida.

Buscó su boca para perderse en un beso demasiado lento, húmedo y surreal, en comparación con lo anterior. Ninguno de los dos dijo nada luego de aquello, el apoyó su frente sobre la de ella, y a su vez fue ella, quien busco una vez más, un beso corto pero completamente sensual, provocando que pequeñas corrientes eléctricas recorrieran su cuerpo, y al mismo tiempo, sus manos el cuerpo de él, sin pudor alguno tocó sus brazos, sus hombros, pectorales, abdomen, e incluso una caricia más que atrevida sobre sus piernas que aún estaban flexionadas sobre el colchón.

Luego de aquello, Ron la insto con su peso a que descansara sobre la cama, y luego el descansó su cabeza en su pecho cerrando sus ojos, y viendo completamente cumplida la misión que se había planteado apenas la conoció, y de qué manera, en su mente surcaban los últimos minutos en aquella habitación y no pudo más que preguntarse a que se refería el petardo de Cormac cuando había puesto en mala situación las habilidades sexuales de la castaña.

¡Pero si es una maquina! —Pensó completamente ido en las sensaciones que podía recordar claramente, mataría por volver a repetir aquello la cantidad de veces que fuera posible. —Si así es tímida, con confianza debe ser un verdadero ataque terrorista. —Una sonrisa surcó su rostro por su cinismo.

Mientras tanto, Hermione se seguía preguntando que había sido la demoledora necesidad que su cuerpo había exteriorizado aquella noche, y que no quería explicar de ninguna manera, salvo un arrebato de su mala e inexistente vida sexual con Cormac. Aquella noche, se había dejado llevar por completo, aunque no sin mucha vergüenza, pero ahí estaba, y si era completamente sincera no olvidaría aquello jamás, nunca se había sentido más libre y diferente, si aquello era simple sexo no quería alejarse jamás de eso, con o sin Ronald a su lado.

Siguió tocándolo a pesar del cansancio, recorría su espalda y brazos, y no quería negarse ni por un segundo que deseaba tenerlo al menos una vez más aquella noche.

—Ron…—Dijo acariciando su cabello.

—mmm…—Contestó completamente ido el pelirrojo.

Completamente sonrojada, pero decidida, habló otra vez.

—Bésame. — Ron alzó su cabeza apoyando los brazos completamente en el colchón, aletargado, pero a pesar de todo lleno de energía. Se acercó a sus labios donde pretendía dejar un beso bastante casto, pero la castaña, definitivamente no estaba por la labor.

Hermione lo tomó por el cuello y comenzó un beso igual de lujurioso que los anteriores de aquella noche, obligando al pelirrojo a salir de su ligero letargo.

—¿Otra vez? —Pregunto algo incrédulo con una sonrisa temida.

Hermione asintió con una sonrisa y completamente roja.

—Quiero tocarte. —Había dicho y recorrió de nuevo sus manos por todo el torso de Ron remarcando sus palabras.

—¿Por qué? —Preguntó cómo hacia horas en la sala sobre la pornografía, por puro morbo, y ella lo sabía. Lo miró directamente sin miedo ni vergüenza.

—Porque eres atractivo, porque me encantas, porque tienes un cuerpo muy apetecible y porque no sé cuánto vaya a durar, así que, de ser posible, quiero tocarte todo lo que se me dé la gana. —Ronald ensancho la sonrisa que tenía en la cara y la tomó por la cintura cargándola, haciendo que una vez más sus piernas quedaran alrededor de su cadera. Se levantó de la cama, y camino hasta una silla muy sencilla que se encontraba en la esquina de la habitación.

—Estoy seguro que aquí tendrás más facilidad para tocarme… Te toca de nuevo. —Hermione le sonrió y lo besó de lleno.

;,;,;,;,;,;,;,; ;,;,;,;,;,;,;,; ;,;,;,;,;,;,;,; ;,;,;,;,;,;,;,; ;,;,;,;,;,;,;,; ;,;,;,;,;,;,;,; ;,;,;,;,;,;,;,; ;,;,;,;,;,;,;,; ;,;,;,;,;,;

Luna y Rolf estaban entrando al periódico, la rubia debía buscar una serie de artículos que sobre fauna natural que el su padre le había pedido revisar.

—Luna, debería esperar aquí afuera. —Había dicho Rolf visiblemente contrariado.

—Ya hemos hablado de esto, no me importa que me vean contigo, si alguien quiere sacar conclusiones y pensar mal, bien, estarán en lo correcto. —Rolf rio y negó con la cabeza.

—No me importa lo que piensen los demás, me importa lo que piense tu papá, dudo que para él sea grato darse cuenta de que su hija sale con un actor porno, y que el tipo no tenga la decencia ni de explicar que tiene con ella. —Luna lo sopesó por un momento.

Era cierto, en el escaso tiempo que llevaban viéndose, y porque negarlo, teniendo sexo, no habían aclarado absolutamente de lo que tenían, simplemente eran dos adultos teniendo relaciones. La cosa era que en cierta forma Rolf tenía razón, no porque su padre fuera a armar una escena si se percataba de quien era, cosa que era poco probable, sino porque pondría al rubio en una situación complicada ahora, o quizás más adelante.

—Te podría presentar como un amigo, no pasaría nada. —Rolf negó.

—¿Y si me presentas ahora así y más adelante decides presentarme como otra cosa?, tu padre sabrá que hemos estado teniendo relación. —Ella lo entendía, pero no exactamente bien.

—¿De qué parte del palacio de Buckingham te sacaron a ti? —Pregunto incrédula, susurrando cuando se acercaban dos personas por el pasillo.

—No es eso Luna, es que no parece correcto, tu papá lo va a asumir ahora o después, y si se nos ocurre tener algo serio, él sabrá definitivamente que hemos estado teniendo relaciones fuera incluso de una relación estable al menos. — De todas las cosas que podría estar escuchando en ese instante, aquello no tenía ningún tipo de sentido.

—¿De qué hablas?, te acuestas a diario con mujeres distintas, y ahora sales con ésta cosa de las buenas costumbres, no comprendo nada.

—No es eso, es completamente diferente en éste caso.

—¿Eres alguna clase de cristiano que se confiesa todo el tiempo el mismo pecado? —Luna tenía ganas de reír por lo absurdo de aquel asunto.

—Mira, no es eso está bien, es que me importas, me gustaría que de llegar a ser algo más, algo serio, algo real, y es lo que realmente comienza a parecerme buena idea, tuviese yo oportunidad de presentarme a tu padre como un hombre serio que quiere a su hija, y no como el granuja que se la coge y se presenta como un amigo porque no tiene los pantalones de asumir una relación. Además, en tal caso, me gustaría hacer las cosas bien y explicarle mi profesión y asegurarle que realmente quiero algo serio contigo. —Luna se había quedado sorprendida por aquella afirmación así que simplemente le plantó un beso abrazándolo y luego se apartó.

—Eres un caballero… —Afirmó con los ojos brillantes.

Rolf rio y negó con la cabeza.

—No, soy un completo imbécil por dejarme poner así de imbécil por ti.

—Vas ganando puntos Scamander…— Luna le acaricio la mejilla y camino terminando de adentrarse en el edificio dejando a Rolf mucho más tranquilo en la puerta.

;,;,;,;,;,;,;,; ;,;,;,;,;,;,;,; ;,;,;,;,;,;,;,; ;,;,;,;,;,;,;,; ;,;,;,;,;,;,;,; ;,;,;,;,;,;,;,; ;,;,;,;,;,;,;,; ;,;,;,;,;,;,;,; ;,;,;,;,;,;

Ron despertó a la mañana siguiente con una sonrisa radiante en sus labios, y descansando sobre el pecho de la castaña que aún lo tenía firmemente abrazado. Comprobó la hora en su reloj de pulsera 10:30 a.m., era completamente tarde.

Con un movimiento se alzó hasta posar sus labios en el cuello de la castaña, generando un trazado de besos hasta su oreja, debía despertarla, seguramente tendría clases, y cosas por hacer, y el también.

—Señorita Granger… —Dijo en un susurro corto, pero la chica no respondió—Señorita Granger… —Dijo una vez más sintiendo a la chica moverse debajo suyo.

—No. Quiero dormir, estoy exhausta —Dijo completamente ida en el estado onírico

—Lo sé, pero debes tener clases, y yo debo ir al plató, y ya es tarde. —Volvió a susurrar sonriéndole.

—No quiero, ve tú. —Dijo casi caprichosamente, pero esta vez aparto al pelirrojo hasta que logro quedar recostada de espaldas a él.

Ron rio sonoramente por su actitud, así que simplemente le dio un beso en el cuello, y se levantó de la cama camino a la ducha.

Aquella mañana Ron habia logrado arrastrar a Hermione fuera de la cama y la habia convencido de ir a la universidad, la habia besado, al verla luego de su ducha, y mientras tomaban el desayuno en una cafetería, incluso cuando la dejo en la puerta de la universidad a pesar de las quejas de ella.

En las semanas siguientes instauraron sin querer una rutina o Hermione dormia en el apartamento del pelirrojo o él en el de ella, a la mañana siguiente tomaban el desayuno juntos y el la llevaba hasta la universidad y luego al plató, hasta que se repetia el mismo circuito de acontecimientos, incluso Ron habia comenzado a ayudar a Hermione a memorizar cosas para sus exámenes y revisaba redacciones para darle una segunda opinión.

La castaña se sentía pletórica, y juraba que podía vivir aquella pequeña rutina que habían construido sin ningún problema, podría dejar que Ron cerrara furtivamente la puerta de su oficina cuando querían estar solos en el plató, o simplemente sorprenderse al ver su crema de afeitar en el sanitario por las mañanas, porque simplemente habia decidido dejar algunas cosas ahí, si se iba a seguir quedando para pasar la noche.

Pero, una vez más la estupidez humana demuestra que no todo es como se cree y en vez de ser Einstein el que se los comprueba está vez, era Newton con su ley de gravedad, todo lo que sube…Tiene que caer.

Un horrible zumbido la sacó de su sueño bastante más que profundo, no podía creer que alguien osara sacarla de su comodidad. Ron aun descansaba su cabeza sobre el pecho de la castaña, así que simplemente se estiró un poco para tomar el teléfono celular de Ronald que tenía en su poder desde que el había decidió huirle a Lavender Brown.

Tomó el aparato en sus manos y se aclaró la garganta lo más que pudo para que su voz se notara lo más despierta posible.

—Buenos días… ¿En qué puedo ayudarle? —Dijo cortésmente y un tono más bien bajo para no despertar al pelirrojo

—Páseme con Ronald Weasley por favor. —Dijo simplemente la voz de mujer que salió del otro lado.

—¿Con quién hablo? —

—Con Lavender Brown, con quien hablo yo. — Dijo la rubia sin inmutarse.

—Con su asistente personal, enseguida la comunico. —Hermione sintió como la sangre le hervía, y quiso patearse a sí misma, y a Ron, y a la tal Lavender por ser todos tan inconvenientemente inapropiados. Justo cuando pensaba que no debía preocuparse por al menos algún tiempo, ella simplemente decidía aparecer, como si supiese el mejor momento para hacerlo. Juraría que estaba completamente roja de la rabia, odiaba al mundo completamente.

Sabiendo que lo que haría a continuación era una completa niñería de su parte, pero sin poder evitarlo, zarandeo con delicadeza al pelirrojo para que despertara.

—Ronald… Ronald… —Dijo un par de veces con el auricular del teléfono a una distancia normal, pero que hacia perfectamente evidente la situación para el interlocutor. —Ronald… —Dijo una vez más, alto y claro.

—MMMM…

—Tienes una llamada. —Dijo de forma autómata la castaña.

—No quiero hablar con nadie— Dijo con la voz pastosa.

—Díselo tú mismo, ella te está escuchando. —Ron abrió los ojos por fin, frunciendo el ceño confundido.

Lavender que estaba del otro lado del teléfono no podía hacer más que maldecir, y en su niñería Hermione en pura venganza, quiso tenerla frente a ella para verla, aunque en su interior sabía que se estaba comportando como una autentica idiota.

Ron se hizo a un lado en la cama y tomó el teléfono que Hermione le ofrecía, al tiempo que se levantaba para perderse por la puerta del sanitario, mientras él daba un manotazo de frustración al colchón.

—¿Qué quieres Lavender?

¿Qué me expliques porque simplemente decidiste no llamarme?, ha pasado un mes, te he dado suficiente tiempo y ahora me encuentro con que te acuestas también con ésta asistente personal. —Ron miró el auricular sin poder creer lo que escuchaba.

—Lavender, tu eres perfectamente consciente de que esa noche estaba completamente ebrio, que no me acuerdo de la mayoría de las partes, salvo la de haberme puesto un preservativo, te aprovechaste de mi estado.

Oh por favor, intentas encubrir el hecho de que me atendió una mujer. —Ron negó profundamente frustrado.

—No estoy negando nada, si estoy con una mujer, no te debo explicaciones, porque simplemente no somos nada, solo fue sexo porque tú te aprovechaste de mi estado, soy culpable, sí, pero no por eso pienso tener algo más contigo, así que déjame en paz, no se te ocurra ir al plató porque te voy a sacar con la policía, me tienes harto, estás loca. —Acto seguido trancó el teléfono y configuro el numero para ser siempre desviado.

Hermione quien estaba en la ducha, había intentado no escuchar, pero no había podía tener éxito, no sabía si sentirse mal o bien, porque esa podría ser ella en algunos meses, aunque estaba completamente segura que no se degradaría como para llegar a ese nivel.

Mientras pensaba bajo la lluvia de agua, escucho como Ron intentaba entrar al sanitario, pero ella había, por primera vez, colocado el pestillo.

—Vamos Hermione, hablemos, esto no es nada, te lo dije aquella vez, ella no significa nada para mí. —Escuchó la voz del pelirrojo que se notaba completamente angustiada.

Cerro los ojos un momento, y habló claramente para que el pudiese entenderle, pero igualmente cerró el agua.

—Déjame ducharme y enseguida salgo, solo necesito pensar un momento, no estoy molesta contigo. —Dijo aquello calmada, y dejando claro la palabra "contigo", porque en definitiva si lo estaba con ella misma.

—Bien, estaré afuera preparando el desayuno. — Escuchó los pasos desganados del pelirrojo alejarse de la puerta, y volvió a abrir el agua contrariada.

Para cuando salió de la habitación y se encamino por el corto pasillo hacia la cocina, Ron ya estaba terminando de armar los platos en el pequeño mesón, desde que lo había visto por primera vez en acción, le parecía que él se veía grande ahí.

—Hermione yo… —Empezó él, secándose las manos con un paño y acercándose a ella, pero la mano de la castaña se alzó pidiéndole un momento para hablar.

—No estoy molesta contigo. —Repitió, y él, al ver su expresión sincera se relajó— Pero si conmigo…Ron, necesitamos reglas, necesito algo que me ayude a no verte como si fueras mío, y a dejar claro sin importar qué, que en algún momento terminaremos esto.

;,;,;,;,;,;,;,; ;,;,;,;,;,;,;,; ;,;,;,;,;,;,;,; ;,;,;,;,;,;,;,; ;,;,;,;,;,;,;,; ;,;,;,;,;,;,;,; ;,;,;,;,;,;,;,; ;,;,;,;,;,;,;,; ;,;,;,;,;,;

COMUNICADO OFICIAL DEL PALACION DE BUCKINGHAM

Su majestad la escritora se avergüenza profundamente de su falta de decoro y responsabilidad por la jodida cantidad de tiempo sin actualizar, a un año por capitulo esto puede ser bastante infructuoso y ella misma lo reconoce, así que a estas alturas promete, al menos, un capitulo por mes.

...

Bien, como han leído estoy realmente apenada, había prometido no tardar todo un año, pero heme aquí, casi un año desde una actualización seria. Solo puedo pedir por milmillonésima vez, disculpas.

Como habrán visto, éste capítulo fue explícito, como ya había dicho antes, el título del fic no es un juego, así que, si son menores de edad o se pueden sentir ofendidos, ya saben lo que deben hacer. Por otro lado, las cosas entre Ron y Hermione llegaron a un punto muy álgido, ambos por su propia atracción se están olvidando de lo obvio, veremos cómo evoluciona este pequeño desastre que ambos tienen entre manos.

Sobre Rolf y Luna, ya han visto un pequeño pedacito, que si les soy sincera no estaba segura si ponerlo o no, ya que quería un capitulo bastante centrado en los protagonistas como todos los demás.

Veremos, veremos, veremos.

Por último, en los reviews, alguien me dijo que Grint eliloca había posteado, no lo sé, no lo encontré, aunque no busque tan concienzudamente, si es así, alguien ha pedido que termines "Solo es sexo", si puedes, y quieres jeje. Mi recomendación para ti es que leas tu misma desde el principio y encuentres la musa.

Bueno, ese fue un pequeño paréntesis publicitario jeje.

Paso a responder todos los reviews a partir de aquí….

Watttson: ¡aquí la tienes!

Anne: Gracias por las buenas vibras, disculpa de nuevo la demora. Escribo con muchísimo gusto porque también quiero ver qué pasa con esta historia. ¡Gracias por escribir!

Pilu: Hola Pilu, pues bueno, espero sigas por ahí, disculpa la demora, como he dicho, ahora tendrás un capitulo por mes, al menos. Gracias por tu review, y por tus halagos a mi escritura, eso siempre anima, espero sigas disfrutando tanto de la historia como yo, un saludo enorme.

Hermione Weasley Watson: Gracias por decir que es lo mejor que hay por aquí, no estoy tan de acuerdo jeje, pero igual gracias. Espero disfrutes éste capítulo, y que aun estés por ahí. Gracias por tu review, te leo pronto.

Mely Weasley: ¡HOLA! Espero sigas por ahí, gracias por comentar, y tienes razón con lo de "solo es sexo", por eso le deje el comentario, por si lee este post fic jeje. ¡Espero disfrutes el capítulo!

Guest: Pues aquí tienes un poco más jaja. Gracias por comentar.

Lily: Hola, espero sigas por ahí. Gracias por escribir.

Veamos… Si, salí perfectamente bien de mi tesis, aunque traumada jaja, ya estoy trabajando en mi ramo.

Se te sigue escapando el personaje, era Snape, aunque por una cuestión cambios en la trama, por aquello de la tardanza queda bastante descartado a estas alturas.

En éste capítulo hay un poco más de Luna y Rolf, una pareja más ligera, y de las tres que hay, la que menos problemas tiene, dejando de lado que Harry y Ginny de plano están casados, en el caso de Luna no tiene ningún problema en admitir lo que siente. Pronto veras más de Astoria y Draco, lo prometo.

Sobre Ron y Hermione, como dije antes, ya han llegado a un punto álgido, y se estarán enfrentando a ellos mismos más que todo.

Sobre Cormac y Bella, gracias dios por la maldad de escritora, amen.

No te preocupes por lo largo del review, realmente es genial. Espero seguirte leyendo, un saludo, y de nuevo gracias por tan genial review.

Y FINALMENETE…. (REDOBLE DE TAMBORES)

Rosa: Espero que sigas por ahí, y no me hayas dejado por enfado, me habría encantado escribirte por privado y responder a tus preguntas, pero ya vez, se me hizo imposible, así que fue mi única alternativa.

Aquí tienes un capítulo más, y si leíste arriba, he prometido al menos un capitulo por mes, porque realmente quiero terminar ésta historia. espero leerte pronto de nuevo (no tan intensamente).

FELIZ NAVIDAD A TODOS, Y PROSPERO AÑO NUEVO, LOS LEO EN ENERO CON EL SIGUIENTE CAPÍTULO… SIN FALTA.