Buenas noches! n_n como verán y después de quizas mucho tiempo, les traigo la continuación que les prometí, ya no los molesto con mis disculpas pero deberian saber que esta criatura inestable, a veces no pasa por sus mejores momentos, aun así lo intento y quiero que lo sepan *corazón* Me gustaría dar las gracias a quienes siguen la historia a pesar de las demoras, sus comentarios me alientan a seguir escribiendo, sin mucho mas que decir, los dejo con la historia.
Debo hacer unos avisos en este, osea, ademas de lo de siempre, que los personajes no me pertenecen pero la historia si, debo avisar a la gente que quizás es un poco sensible que este cap en especial tiene mmm no alto, pero si contenido sexual un poco explicito, bueno, no me gusta avisar pero ya cumplí n_n. Ahora si, espero les guste, me demoro pero sin duda les traeré continuación y que tengan un lindo día o noche, depende cuando lean:)
enjoy...
Flashback
-O-otro D-día.- Dijo Maki un poco nerviosa ya que las manos de Nico estaban explorando un poco más allá de lo que ella se podía sentir comoda en ese momento ¿En verdad Nico quería intentar eso? De pronto se encontraba pensando en que tanto podía estar exagerando.
-Maki...- Dijo la pelinegra en un suspiro que logro poner los pelos de punta a la otra.- ¿Ya no me quieres?-
-No es eso Nico.- Logro hablar la menor con dificultad ¿La estaba manipulando? Ciertamente, estaba en un lugar muy incomodo para ella y ese lugar era entre el hacer sentir rechazada a Nico o...¿Que quería evitar? Maki frenó las caricias de Nico delicadamente, cuidando que la otra no sintiera un rechazo que ella no quería que sintiera.- Tu madre puede llegar y no es la mejor bienvenida que podemos darle, en especial yo.- Mintió, la miró un poco más descartando toda idea de estar siendo manipulada.- ¿Quieres ver una película?- Dijo con cariño recibiendo una sonrisa devuelta.
fin del flashback
-Te está manipulando.-
-¿¡Qué!?- Soltó una pelirroja. Maki había quedado con Nozomi para verse en algún café cerca de la universidad antes de ir a clases, en verdad, Nozomi la buscó a ella para hablar ¿El tema? Nico.
-Espera, no es de una mala manera, ella ha pasado por mucha presión emocional y tu no has estado ahí...- Nozomi levanto su mano viendo la intención de interrumpir de la menor.- Sabemos que por decisión de ella, aun así le hacías falta y ahora que te tiene no quiere volver a perderte, nadie sabe que esta pasando por su mente pero creo que esta buscando que la desees a pesar de lo que pasó ¿Entiendes?-
-Ahora que lo recuerdo, me preguntó algo parecido...- Dijo Maki un poco más seria.- Entonces ¿Que hago?-
-¡Já! La resolución de problemas es con cobro, tendrás que descubrirlo tu sola...- Nozomi rió al ver la cara de la mas pequeña- Ahora vete a clases si no quieres que mamá Nozomi se enfade.- La otra dirigió sus ojos a la muñeca en donde se encontraba su reloj y los abrió al darse cuenta de la hora.
-Nos vemos Nozomi, gracias.- Dijo mientras dejaba su parte del dinero para el café y se dirigía hacia la facultad de medicina.
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Honoka estaba sentada a la mitad de la gran sala en donde su profesor daba animadamente una cátedra sobre derecho penal, faltaba poco para que terminara por lo que estaba ordenando sus cosas para irse.
-Bueno chicos, no olviden leer los códigos que dejé en el pizarrón para la próxima semana, nos vemos.- Esa fueron las palabras que indicaban el permiso para salir del salón y así lo hizo. Fue hasta el baño para lavar un poco su cara, a pesar de sorpresivamente ser buena en lo que estaba estudiando, no podía negar que a veces moría de sueño.
-Así que tu eres la que anda de noviecita con Kira-san.- Escuchó detrás de ella por lo que levantó la mirada y vio tres chicas por el reflejo del gran espejo. Normalmente ella habría sido amable, como siempre, pero no le había gustado el tono que había usado aquella chica. Estudiar esa carrera le había obligado a formar un carácter duro cuando lo necesitaba, gracias a la presión de los profesores y la competitividad de los alumnos, ella era todo lo contrario a lo que se decía que eran los alumnos de derecho, pero los años forjan la costumbre ¿No? Mas aún si lo necesitaba.
-¿Y tu eres?- Preguntó con desinterés mientras se daba vuelta para encararla.
-Seré tu peor pesadilla desde ahora.- Dijo la chica provocando que las otras dos rieran. Honoka la observó un poco, era alta, de cabello rubio como el de Eli y ojos vivaces del color de Umi.
-No puedo creerlo ¿Tienes trece años?- Ya se había cansado de escuchar entonces tomó sus cosas dispuesta a irse.
-¿Donde crees que van estúpida? ¿Crees que no es algo serio?- La chica detuvo su andar con el brazo y miro fijamente al azul de la mirada de Honoka que no mostraba nada más que cansancio. La pelinaranja asintió ante la pregunta de la chica desconocida ganándose que la tomaran del cuello de su ropa.
-No me toques.- Advirtió Honoka y al sentir mas fuerte el agarre, empujó con fuerza a la otra consiguiendo que se golpeara contra una de las puertas del los baños y cayera al suelo. Las otras chicas reaccionaron y consiguió golpear a otra, pero tres pueden mas que una, por eso, cuando se estaba yendo, una de ellas la agarro de los brazos y otra fue ayudar a sostenerla dejandola de frente contra la chica rubia que ya se encontraba de pié frente a ella, la chica levanto poniendo su mano por debajo del mentón y rió lanzandole un golpe haciendo que sangrar del labio y luego varios mas en el estomago dejándola sin aire, lo último que sintió fue unas patadas en las costillas y otra directo a su rostro.
-¿Crees que una chica que no tiene clase como tu va a durar con alguien fina como ella?- Lo último que escuchó.
La pelinaranja reaccionó lentamente, la luz blanca que daba directo a sus ojos hacía difícil el trabajo de abrirlos, le dolía todo el cuerpo, sentía como si estuviera con la peor de las resacas y como si diez caballos pasaron corriendo por encima de ella. Soltó una leve carcajada ante la ocurrencia y luego un quejido por el dolor de sus costillas.
-No puedo creer que estés riendo después de la golpiza que recibiste...aunque no serías tu si eso no pasara.- Honoka volteó su mirada a quien le hablaba.
-Maki, que sorpresa ¿Como llegué aquí?- Preguntó, ella recordaba estar en el baño.
-Te encontré en el baño después de ir a buscarte al termino de la clase, uno de tus compañeros dijo que te vio entrar al baño, entonces te encontré en el estado en el que estas.- Respondió la menor un poco preocupada.
-¿Y ahora estamos en la enfermería?-
-De medicina.-
-Oh no ¿Por que?- Preguntó la pelinaranja con dramatismo, no era sorpresa para nadie que Honoka odiara el departamento de medicina.
-Nada tan...café y antiguo puede ser confiable, además fuiste una buena practica, aunque estas técnicas básicas las se hace mucho tiempo, nunca esta demás practicar.- Honoka escuchaba como Maki divagaba, mientras no la escuchaba y se tocaba sintiéndose las vendas en su torso.
-¡Maki-chan pervertida!- Gritó logrando que los que estaban ahí miraran hacia ellas.- Me desvestiste y me toca..- Honoka no pudo terminar porque Maki tapó su boca con una de sus manos, mientras su mejillas estaban rojas y miraba a todas partes buscando no ser el centro de atención.
-No te toque, ahora callate si no quieres que te golpee yo.- Dijo susurrando.
-Mouu Maki eso es muy cruel y lo otro fue por traerme aquí.- Honoka sonrió y agradeció que fuera ella quien la encontrara en ese estado.
-Lo importante es quien te hizo esto.- Dijo la menor con el ceño fruncido, no iba a dejar que Honoka evitase hablar de ellos, por más tonteras que dijera para evadir el tema. Vio como la ojiazul desviaba la mirada un poco frustrada.
-Eran tres desconocidas.- Dijo bajo para que solo ella oyera.- Me defendí hasta que el numero de ellas me superó.- Maki escuchaba atenta a las palabras de Honoka, eso quería decir que una de ellas debía tener alguna marca de pelea.- Lo que dijo la que parecía la líder es que iba a ser mi peor pesadilla, al parecer por ser novia de Tsubasa.- Se guardó para ella lo último que le habían dicho.
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-¿Que dices?- Preguntó Hanayo, estaba con Rin en su habitación y no sabía porque discutían.
-Lo que oiste, un beso no hará que mágicamente se arreglen las cosas Hanayo o que yo vaya donde ti como siempre lo hacía y lo digo por la razón que me trajiste hasta aquí en vez de estar en la sala con Nozomi y Eli.- Dijo Rin con un poco de molestia. Hanayo se sonrojo un poco al tener la verdad en sus narices, cuando vio que Rin llegaba como de costumbre para tratar unos asuntos con Eli, la rapto hasta su habitación para quizas darle algo más que un beso, lo extraño es que ahora se encontraban discutiendo.
-¿Entonces porque me besaste la otra vez?- Dijo con valentía.
-No se, estoy un poco confundida, lo que tengo claro es que sigo dolida por tu partida Kayocchin y un beso no es suficiente, lo siento, no se volverá a repetir...- Dijo bajando su voz de a poco, como si tuviera miedo de decir eso.
-¿Quieres devolverme el daño que te hice?- Preguntó la de anteojos viendo como Rin cambiaba su expresión a una de asombro.- Esta bien, devuelvemelo, pero no creas que me voy a dar por vencida así de facil Rin, los errores estan para aprender de ellos y se ve que estoy pagando el mío con creces ¿Quieres ponerme a prueba? haz todo lo que quieras.- La rubia se fue sin dejar responder a la pelinaranja que solo se quedó ahí parada.
-A ver hasta donde llegas...- Susurro la chica gato sin animo, como si no pudiera creer en la voluntad de su amiga, quizás en el fondo esperaba que todas sus palabras fueran verdaderamente ciertas, ya no se sentía culpable por rechazarla, pero su confianza no la recuperaban tan facil, recordó las palabras de Umi en el bosque, estaba perfecto lo de la aceptación, ella aceptó mucho y siempre, ahora debían aceptarla a ella y con todos los residuos de su corazón roto.
-Rin ¿Por que tardaste?- Preguntó Eli, quien no se había dado cuenta de cuando la menor había llegado ya que fue secuestrada por Hanayo.
-Tuve un pequeño problema.- Dijo mirando hacia la cocina ya que imaginaba que Hanayo había ido hasta allá, ya que no se encontraba en la sala. Ella levantó la mano en saludo a Nozomi, quien le respondió de la misma manera y con una sonrisa. La pelimorada había visto todos los movimientos de ambas menores desde que Rin llegó.
-Bueno, vamos a la oficina para hablar.- Dijo Eli y la otra asintió siguiendola por el pasillo.
-Quédate aquí Anastasia.- Dijo suavemente depositando un beso en la frente de la pequeña y guiñandole un ojo, para después desaparecer rumbo a la cocina.
-¿Problema en el paraíso?- Dijo la mayor mientras se apoyaba en la mesa.
-Nunca he estado en el paraíso Nozomi y lo sabes.- La nombrada sonrió al conseguir que Hanayo dejara lo que estaba haciendo para responderle con un poco de enojo. Ella si sabía solo quería molestarla, quizas si se enfadaba conseguiría respuestas sinceras.
-Lo siento.- Dijo la mayor con inocencia.- Ahora dime ¿Que sucede?-
-Es Rin.- Contestó Hanayo con un suspiro, probablemente la otra supiera que era Rin el problema y decir eso estuviera demás pero necesitaba sacar ese nombre de la garganta.- La otra vez...n-nos besamos...- dijo con timidez y un poco de pena.- Ahora dice que no quiere nada conmigo y que no sabe porque lo hizo, yo pensé...-
- Que iba a volver a ser todo como antes.- Terminó Nozomi por ella.
-Al menos que algo había cambiado, se siente como no avanzar nada.-
-¿Recuerdas lo que te dije sobre ser una niña?- Preguntó la mayor mientras ayudaba a ordenar los platos que ya estaban secos.- Deberías saber que con la confianza a veces se avanza un paso y se retroceden dos.- Lo ultimo lo dijo como para ella misma, como si sin darse cuenta intentara convencerse de sus propias palabras.
flashback
-¡Estoy diciendo que lo siento!-
-¿¡Crees que con sentirlo se arregla todo!? ¡No se arregla nada! Segunda vez que haces lo mismo...¿No soy suficiente para ti?-
Nozomi tenía cinco años y estaba segura que no conocía aún el numero que repeñresentaba las veces que sus padres peleaban por lo mismo. Solo los escuchaba discutir y discutir sin entender demasiado porque.
2 meses después.
-¡Ya me tienes harto! ¡Allá tu si me crees! ¡Me aburrí de tener que rogarte que me creas, se supone que eres mi mujer! Me voy...-
-Si es lo más facil que puedes hacer, vete.-
Nozomi a los trece años recordaba el momento exacto en el que nunca más supo de su padre. La joven pelimorada culpaba a su madre de todo, ella recordaba ¿Por que nunca aceptó su perdón? Esos años fueron los peores de convivencia familiar, su madre siempre guardó el secreto de porque su padre se fue. Hasta que cumplió dieciséis, se había transformado en una hermosa joven a ojos de su madre, estaban las dos celebrando su cumpleaños de manera intima antes de que ella pudiera celebrarlo con sus amigas, nada muy grande, un pastel y la mayor de la família decidió que quizás era apropiado compartir una copa de champagne.
-Siempre supe que me guardabas un poco de rencor por la partida de tu padre, hija.- Habló la mujer llamando su atención.
-M-ma...-
-Déjame terminar.- La mujer dio un sorbo a su copa elegantemente, ella sabia un poco de la historia de su madre, sabía que una rama de la familia venía desde Francia, ya lejana para mantenerlo como primer apellido, su abuela lo tenía y su madre como segundo, por lo que ella no alcanzó a portarlo, aun así, también sabia que la relación con su família no era la mejor, su madre, que venía de una acomodada familia, se enamoro de un humilde trabajador japones y no dudó en escapar con el cuando le prohibieron verlo y así perder el estatus y claro, la posible herencia, pero mantenía su crianza y se las había arreglado para criarla prácticamente sola.- Con tu padre nos amabamos como lo hacen dos jóvenes apasionados y con la emoción de un amor prohibido, de pronto, la casa y la rutina del trabajo llevaron a darnos cuenta que la vida era más dificil que escapar por ahí sin ser vistos y volver a la comodidad de tu hogar como si fuera todo una travesura.- Nozomi iba entendiendo porque le estaban explicando todo esto.- Lo aguantamos bien hasta que llegaron los engaños, pude perdonar una vez Nozomi, cuando vino la segunda me hizo preguntar que es lo que hacia mal y aún así estaba dispuesta a seguir pero esa vez iba a costarle un esfuerzo.- Su madre puso la mano sobre la suya.- Lamentablemente dos meses no son suficientes para recuperar algo que se rompe tan facil pero que es difícil de reconstruir y quien no esta preparado o interesado, se rendirá fácilmente.-
La pelimorada recibía por primera vez la versión de su madre de manera seria y sincera.- Lo siento Nozomi, sobretodo si te hice daño, pero me gustaría que entendieras las razones y que aprendas de ello, hija, si alguna vez rompen tu confianza tomate el tiempo de pegar cada pedazo bien y en su lugar, quién se lo merece sabrá esperar y si tienes el infortunio de romper una que realmente importa, recuerda que es un arduo trabajo recuperarla, no te rindas Nozomi, aunque sientas que no va para nada, a veces se avanza un paso y se retroceden dos.- Era una de las primeras veces que ella y su madre formaban un lazo tan fuerte, la complicidad de dos mujeres, ella agradeció el traspaso de sabiduría que le daba la mayor al haber transitado el camino de la vida, o ella lo veía así, de pronto ese cumpleaños se volvió en uno inolvidable.
fin del flashback
-No te rindas Hanayo.- Puso una mano en su hombro dándole apoyo.- La pregunta es ¿Te lo mereces?- Lo ultimo lo dijo justo antes de desaparecer y dejar a Hanayo sin poder preguntar nada más.
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Umi se encontraba revisando un pequeño cobertizo que estaba separado de la cabaña, hace dos días que le dedicaba un par de horas al orden de este y había encontrado varias cosas extrañas y antiguas que pensaba restaurar y quien sabe, algunas venderlas. Era un buen pasatiempo, aunque su arte no avanzaba con creces. Luego entra corriendo a la cabaña ya que escuchó un estruendo y su mente siempre imaginaba lo peor, como su padre buscándolas.
-¿Kotori?- Preguntó
-Estoy aquí...- Umi escuchó la voz de su amada y la siguió hasta un cuarto donde se lavaba la ropa. Cuando llegó encontró a Kotori en el piso mientras intentaba levantarse afirmada de unas muletas, aún le costaban usarlas, solo hace un mes dio el paso desde la silla de ruedas.
Flashback
Eran casi dos meses desde que vivían en aquella cabaña, tan solo ellas dos, era un poco difícil, habían vivido solas pero esto era diferente, quizás sus vecinos más próximos estaban a kilómetros de ahí. El humor de Kotori era inestable, se notaba qur luchaba con la frustración de haber perdido la capacidad de caminar y la duda de si en verdad lo iba a volver a hacer alguna vez. Por su parte, la chica de cabello claro se encontraba mirando a la ventana con la mirada perdida y preguntándose porque su abuelo le estaba poniendo la vida tan difícil. Tenía a alguien que la amaba y la hacía felíz ¿Ese no es uno de los objetivos en la vida? Umi no era perfecta, como todos y quizás si guarde un poco de rencor a los momentos en el que ella negaba su romance por vergüenza, sus celos, todo, como también sabía que a aveces se lo hacia pagar, aun mas en la condición de estaba, entonces ahí estaba su duda, su mas grande duda que no había podido darle respuesta ya que pasaron una serie de cosas que, a pesar de permanecer ella serena, le preocupaban de sobre manera.
Kotori se movió un poco en la silla con la ayuda de sus brazos, Umi estaba tomando una siesta ya que gastaba mucha energía en ese cobertizo que encontró. Ellas, antes de su accidente habían terminado, con palabras hirientes por parte de Umi y ella dandose por vencida ¿Que pasó después de ese accidente? ¿Acaso Umi estaba con ella ahora por posible culpa o tal vez lastima? esa era una duda muy grande que no dejaba que viera a Umi transparentemente.
-¿No quieres dormir?- Una voz detrás de ella le puso forma a todos sus pensamientos.
-No.-
-¿Que sucede Kotori?- La peliazul llego hasta donde ella con dudas de si poner sus manos en los hombros o no.
-¿Porque seguimos juntas?- Pregunto la peligris sin pelos en la lengua, llevaba mucho tiempo pensando, callada.
-...- No recibió respuesta, entonces se dio vuelta para encarar a la otra.- Porque te amo...- Le contestó apenas pudieron verse a la casa, Umi estaba mirándola desde arriba.- ¿Me amas tu a mi?- Ella se echó para atrás lo que la silla de ruedas le permitía ya que en un movimiento rápido Umi se acercó, en un gesto no muy propio de ella.
-Si...- Dijo tímidamente, las dudas que tenía no iban por encima de su amor, quizás iba a amar a Umi hasta el resto de sus días.-Lo digo...pues...creo que has pasado más tiempo en ese cobertizo que verdaderamente aquí.-
-Encontré algo que quizás te pueda ayudar.- La peliazul ignoro un poco lo que su novia había dicho y fue hasta afuera a buscar lo que había prometido, dejando a Kotori confundida. -No pude arreglarlos completamente, pero quizás ayuden, las encontré ahí.- Umi traía dos viejas muletas que si se podía ver un intento de reparo.- ¿Quieres intentarlo?-
Todos los dias le dedicaban varias horas a la "rehabilitación" de Kotori, Umi tenia toda su fe en ello, después de todo se notaba mejora con el tiempo y el amor haría que todo esfuerzo valiera la pena.
Fin del flashback
-Dejame intentarlo un poco más.- Dijo la peligris al ver como Umi iba a su auxilio, entonces la otra paró en seco y dejó que Kotori lo intentara por sus medios. Después de unos segundos más donde Kotori solo pudo levantarse un poco, puso sus manos debajo de las axilas para ayudarla a levantarse.
-La próxima vez lo harás por completo.- Dijo la peliazul cerca del cuello de la otra sosteniendola, haciendo que se le escapara un pequeño suspiro y una risa. Las dudas se habían disipado de la mente de Kotori, Umi la apoyaba y seguía ahí, no solo acompañandola sino que peleando tambien porque ella saliera adelante, esos actos hacían que ella pudiera sobrellevar el pasado, cuando estaban solas, ahora habían encontrado a sus amigas, veía un futuro.
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Maki caminaba lentamente por el campus de la universidad, había quedado de acuerdo con Nico en ir a buscarla hasta su facultad, la verdad nunca había llegado hasta donde estaban este tipo de carreras, a medida que avanzaba se preguntaba por que era que gastronomía quedaba muy cerca de los departamentos de arte, música y teatro, quizás, le daban esa visión artística que se le podía dar a esta carrera, a pesar de todos esos pensamientos le gustaba mucho esa parte de la universidad, tenia otro aire, además de otro aroma, pensó riendo, era notorio que los alumnos hacían trabajos comunitarios, murales en las paredes, ahora mismo escuchaba bandas tocando de su propia música, las expresiones del cuerpo humano se veían apenas entrabas a esa área, mientras se deleitaba con todos los estímulos que llegaban a su cerebro, se concentraba para completar su objetivo. De pronto se comenzó a sentir ansiosa, metió una de sus manos al bolsillo de su delantal de perfecto blanco para jugar con el lápiz que se encontraba ahí, podía ser porque no estaba en donde estaba acostumbrada, que apenas volvía a arreglar las cosas con Nico o que estaba la posibilidad de que estuviera rodeada de compañeros y ella en algun momento iba a obtener la atención y que no sabría que hacer, menos como saludarla o nada de lo anterior, su mente comenzó a jugarle en contra.
Dicen que las personas tienen un aura única, que es imperceptible al ojo humano, también que si logras ver el de alguien es porque estan hechos el uno para el otro, el espectáculo mas cautivante que una persona te puede dar, golpeando de repente todo tu cuerpo en forma de vibraciones y al mismo tiempo una exquisita melodía que es captada por la mirada y deja la mejor de las sensaciones en el pecho. Así se sintió Maki cuando, caminando, vio como Nico hablaba con otras personas a su al rededor, estaban riendo sentados en el cesped mientras la pelinegra formaba una sonrisa que ella quisiera que la tuviera todos los días, una que a pesar de los problemas sufridos, es mas fuerte que la misma tempestad. De a poco sus amigos fueron detuviendo el hablar ya que era la reacción esperada al ver a alguien acercándose.
-Nico-chan.- Dijo bajito con un poco de vergüenza ante la mirada de los chicos que eran mayores al ser compañeros de la otra.-Hola.- hizo un gesto flojo con las manos, mientras saludaba de cortesía en general.
-Maki...- Contestó posando sus orbes carmín sobre ella ¿Siempre se veía así de hermosa? Pensó la menor.- Me alegra que estés aquí.- dijo Nico y se puso de pié acercándose hasta una nerviosa Maki que al verla aproximándose, no sabia como recibirla, pero esa duda se eliminó en el mismo momento en el que Nico la abrazaba por la cintura y de levemente parada sobre la punta de sus pies le da un beso corto en los labios.
-No sabiamos que tenias novia Nico.- Dijo uno de los compañeros un poco sorprendido pero de manera amigable.
-¡Ah! si, ella es Maki, estudia medicina.- Contesto casual la mas baja , queriendo no dar más detalles y no recibió mas cuestionamientos, eran un grupo habitual que se juntaban un rato después de clases, llegar al cuarto año les enseño que Nico a pesar de ser gentil, enérgica y simpática, también era reservada.- Bueno chicos, me tengo que ir, nos vemos la próxima clase.- Nico levantó su mano y les dedicó la ultima sonrisa para después tomar la mano de la pelirroja que seguía observando la interacción y llevársela de ahí sonrojada.
-¿Donde vamos?- Preguntó la mayor después de unos minutos caminando.
- Vamos a ir a la casa de Tsubasa...- Dijo Maki logrando que su novia detuviera su andar y la mirara extrañada.
-¿Tsubasa?-
-No hagas como si la odiaras.- Contestó Maki riendo, ella sabia que Nico intentaba mantener todo a la normalidad dentro de lo que le había pasado, podían hablar seriamente de las cosas en algún minuto, pero por ahora iba a dejar que hiciera lo que ella pensaba que no le hacía mal.
-Esta bien...No la odio.- Nico rodó un poco los ojos también riendo, era verdad lo que decía Tsubasa la había ayudado mucho después de aquello que no quería recordar.- Pero es raro que tú quedes con ella.-
-Eso mismo vamos a ver, en verdad te voy a contar algo y voy a pedirte que me acompañes antes de ir.- Dijo Maki un poco mas sería.
La pelirroja le contó a Nico todo lo que había pasado con respecto a Honoka, desde el momento en el que ma encontró a lo que la pelinaranja le había dicho que pasó antes.
-Siento que no quiere decir algo.- Dijo Maki viendo que llegaban al área de derecho.- Además fue ella quien me llamó.- Aclaró.
Iban aun tomadas de la mano, Nico observaba los gestos de Maki que parecían extraños, todo estaba extraño, incluso esto, aunque se sentía bien, con la pelirroja aun tenían de que hablar pero no había que apurarse, el haber vuelto a hablar con Maki le brindaba un poco de la seguridad y tranquilidad que necesitaba, aun seguía con los nervios de punta cada vez que alguien se le acercaba o si le hablaban de sorpresa, todos sabían que estaba diferente pero nadie se atrevía a preguntar pero sosteniendo la mano de Maki el mundo era distinto, como si aún hubiera por el que vivir, además de su propia vida, tenia las ganas de tener la fuerza de estar bien para y con ella. Pensando eso, la pelinegra apretó su mano provocando que la menor volteara y le diera una sonrisa mientras seguía con su tarea. La arrastró a un salón que se veía oscuro y antiguo. Maki observaba los alrededores, quizás estaba perdiendo el tiempo, por mientras, Nico solo se sentó en el escritorio del profesor.
-Moou Maki ¿Que hacemos aquí si no esta Honoka?- Preguntó rogando por una explicación. Maki fue hasta donde ella parandose de frente, Nico estiró sus manos hasta el cuello de la mas alta con un poco de esfuerzo pero la alcanzó para acercala a ella, obligando a que quedara entre sus piernas.- ¿Que buscas tanto?- mencionó en un suspiro antes de meter sus dedos entre los mechones rojos, acercándose un poco más a centímetros de su boca.
- En verdad quiero ver si me topo con esas chicas, tengo unas cuantas sospechas.- Dijo Maki en un tono extraño, estaba preocupada por su amiga y por eso estaba buscandolas pero al mismo tiempo era inevitable caer en el juego que Nico le estaba proponiendo, en verdad no quería evitar caer, posó sus manos en las rodillas de la pelinegra e hizo que subieran en una lánguida caricia por sus muslos provocandole a la otra una sensación de cosquillas al sentir los dedos largos de Maki intentando abarcar desde el exterior al interior de sus piernas, hasta donde mas le había gustado a la mayor. De la nuca paso al cuello del delantal, jalandola hacia ella para comenzar un beso un tanto hambriento de parte de ambas, sus lenguas se encontraron en la lucha de quien controlaba la situación, Maki le dio un apretón a sus caderas y eso hizo que le encantara más, la mayor la rodeó con sus piernas acercándose mas y más, sus manos viajaban por toda la espalda de la pianista, Maki llegó hasta la nuca de su amada para evitar que el beso se termine ¿A quien le importaba si morían sin oxigeno? Ella podría hacerlo en ese instante, Nico llevo una de sus manos hasta la de Maki, aun detrás de su nuca, la tomó y la llevo hasta su cabello haciendo presión y luego jalando, esto era nuevo para la menor ¿Quería que se lo jalara en verdad? No pensó mucho e hizo lo que estaban pidiéndole, vio los ojos Rubí brillantes y suplicantes porque lo hiciera un poco mas fuerte y así lo hizo logrando que su novia emitiera un gemido ahogado, la pelirroja sintió como la agarraba con fuerza y aprovecho ese instante para atacar su cuello de la misma manera un tanto salvaje con la que había tirado de su cabello y que Nico parecía disfrutar demasiado, mordia la blanca sabiendo que iba a dejar marcas, pero se estaba dejando por la situación de brusquedad que vivían, cada vez estaba más encima de Nico y la mesa, por lo que aprovechó de mover sus caderas dando justo en el punto exacto que hacia a la mayor levantar las suyas también, estaba disfrutando cada jadeo que Nico no se podía aguantar provocados por el vaivén, entonces decidió no esperar más e introdujo sin mucho cuidado una de sus manos en el pantalón y al ver que era una estorbo se separo de ella solo para bajarlo hasta sus pantorrillas, supuso que eso era suficiente dado el lugar en donde se encontraban, Nico levantó solo el sweater que traía Maki junto con su brasier dejando el delantal en su lugar dedicándole atención a sus pechos, lamia y mordia levemente logrando que Maki suspirara su nombre bajito, la otra no esperó más y llevo su mano hasta la ropa interior de la mayor, movió un poco su mano tapándose de lleno con la humedad que la recibía y de a poco introdujo dos de sus dedos sintiendo la contracción al rededor de ellos, esta era primera vez que hacia algo así, sus mejillas se tiñeron de rojo ante la idea de que no sabía del todo que hacía, Nico movió sus caderas como indicándole que hacer mientras seguía en su labor, entonces dio rienda suelta a sus instintos y comenzó a mover su mano, Nico levanto su mirada mientras gemia para ella, Maki estaba embelesada con lo que veía y la acercó para besarla con fuerza, sentía los suspiros contra su boca, más rápido, decidió acariciar con el pulgar el lugar más sensible, solo por investigar y tuvo la mejor de las respuestas. Parecía que Nico iba a acabar, las embestidas eran cada vez más, un pequeño grito ahogado, la continúa presión al rededor de sus dedos y la manera en la que la pelinegra la tomaba indicaban que si. Nico le dio un beso corto sin quitar la sonrisa de su rostro, luego junto sus frentes y ambas escuchaban sus respiraciones agitadas volver a la normalidad, la mayor se bajo de aquella mesa y arreglo sus ropas y su cabello, se acercó a Maki que parecía ida en el pensamiento de su desempeño, ella aún tenia su ropa hacia arriba, como la mayor las había dejado, con suavidad se acercó hasta la pelirroja y rodeó su cintura con sus brazos, subió por sus costillas en una suave caricia y fue ella quien puso todo en su lugar, la abrazó otra vez y se basaron lentamente.
-Esa idiota de Honoka te dio fuerte en la cara.- Ambas detuvieron lo que estaban haciendo al escuchar eso fuera del salón en donde estaban.
-Me las pagara, esperemos que va hacer su noviesita con la noticia de su hermano, pero primero intentare seducirla...- Otra voz sonaba. Esperaron a que se hiciera un poco mas lejana para asomarse por la puerta y ver hasta donde iban. Maki observó la cabellera rubia que se meneaba por el pasillo como si nada junto a una chica de cabello corto, entonces lo decidio, irían luego a avisar lo que sea, pero tenía que hacer algo primero, camino rapidamente con el ceño fruncido hasta llegar donde ella.
-Hey...- Llamo para que se diera vuelta y en cuanto lo hizo, la pelirroja le dio un puñetazo en la nariz con mas fuerza de lo que había planeado haciendo que la chica sangrara de inmediato, vio de reojo un puño que iba hacia ella pero nunca llegó.
-Ni te atrevas.- Nico le dio a la chica de cabello corto un rodillazo en el estomago antes de que pudiera golpear a Maki.
-Estas muy equivocada si piensas qie Honoka esta sola, no te tengo miedo y la verás conmigo apenas pienses en hacerle algo.- Maki tomo del cuello a la chica rubia quien seguía quejándose por su nariz mientras le advertía.- Vamos.- Le dijo a Nico y ambas dejaron el departamento de derecho de inmediato.
-¿Tenías que hacer eso?- Preguntó Nico con un poco de humor.
-Exacto, ahora si que demos ir donde Tsubasa.- Maki sacó su teléfono.
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Mientras tanto una castaña dirigía su mirada a la ventana de la oficina de su contratador, quien era bastante bueno para hablar por lo que la invitó a un café y el mismo había ido por ellos. Estaba un poco apenada y preocupada, Honoka no contestaba ni sus mensajes, ni sus llamadas ¿Habrá pasado algo? o peor ¿Hizo ella algo mal? ese tipo de preguntas iban y venían por su mente cada vez que revisaba su teléfono esperando una respuesta que no llegaba. Entonces como en un acto de magia, su telefono vibró y ella lo miro con emoción, se llevo una pequeña decepción al ver de quien era el mensaje, aún así lo vio y fue de inmediato a donde le pedían aunque fuera unas horas antes de lo que acordó, claro, no sin antes dejar una nota explicando un poco con las respectivas preguntas.
Continuara...
Bueno, aqui se ve que no todo va viento en popa aunque parezca que si, en este capitulo pudimos ver especialmente lo que se le avecina a Honoka y Tsubasa. Rin sigue confundida y Nozomi que parece tan sabia se ve que empieza a añorar a su madre ( oh si, tendrá un tema con eso) se vienen explicaciones sobre la familía de Umi y por lo tanto unos cuantos problemillas en la penhause del bosque ajajaja (quien sabe, algunas conexiones interfamiliares) Para tocar con el tema de Maki, si, era su primera vez haciendo ese tipo de cosas y aunque aun no reflexiona sobre eso, quisiera dejar en claro que hace unas semanas cuando escribí una especie de ideas respecto a lo que sucedería, pensé que quizas a algunas personas no les guste mucho la espontaneidad, la situación y el momento en el que se podría dar una "especie de primera vez" (porque ssabemos que no fue del todo así) Entonces, debo mmm no se si advertir, pero si aclarar que esta historia no es del todo amor y rosas sobre la cama o experiencia adquirida de la nada y cosas por el estilo, espero no me odien, sigan leyendo :( En cuanto a Nico, espero se entienda para donde va el asunto en cuanto a ...sus gustos, que se puede pensar que respecto a lo que le pasó tenga considerado el convento XD pero no es así jajajajaj acepto todas las sugerencias constructivas en pos de hacer mas entendible el asunto y así se pueda disfrutar la historia (a veces me voy en unos enredos que hacen mi mente creo n_nU) Eso. Espero hayan disfrutado el cap como yo disfrute escribirlo c: Hasta la próxima!
