NA: ¿Y bien? Parece que hemos sobrevivido a otro Steven Bomb, ¿no es así? ¡Felicitaciones, pues! Aunque yo diría que el último episodio estuvo algo flojo, o no sé. En cuanto a lo que nos espera, hay indicios de que el show volverá a sus emisiones normales a mediados de Agosto (un episodio nuevo semanalmente) y se sabe que se ha contratado hasta la tercera temporada. He notado que varios tenían estas dudas, así que estoy dejando esto a modo de nota, solo por si le sirva a alguien.
En fin, el presente capítulo curiosamente tiene mucho que ver con el primer episodio de la "Semana de Sardonyx", a la que me gusta apodar la 'Semana del Fanservice' puesto que en cada episodio hubo por lo menos 1 headcanon confirmado. Sin más que decir, continuemos.
Capítulo 12: Llamado de Auxilio
En la mañana siguiente, Steven se encontraba limpiando el piso de la sala, cuando escuchó actividad en el portal de luz. Intrigado por lo que podría estar sucediendo, Steven dejó el trapeador y se dirigió hacia el portal. En el momento en que se acercó a el, una columna de luz se hizo presente por unos instantes, revelando a un individuo verde con una gema de peridoto en la frente.
- Steven: ¿P-Peridot?
La gema observó a su alrededor por un momento, constatando que estaba en el lugar correcto.
- Peridot: Oh, vaya, realmente funcionó. (Nota la presencia del niño) Ah... Steven. En buena hora estás aquí. Disculpa la interrupción... e-espero que no hayas estado ocupado en algo importante.
El híbrido dio un vistazo rápido a la sala. Casi todo lucía limpio, quizá haga falta pasar el trapeador por debajo de los muebles, pero eso podía esperar.
- Steven: No, para nada. ¿Qué sucede?
- Peridot: (Sobándose el codo y mirando el techo, dubitativa) Pues... me estaba preguntando... ¿por casualidad no se habrán encontrado ustedes mi cápsula de escape? Es que hubo un momento en el que, al regresar a buscarlo, no estaba allí.
El niño se dio cuenta rápidamente de lo que la gema hablaba.
- Steven: Ahhh, la que estaba en el campo de trigo, ¿verdad?
- Peridot: (Suspira) Sí... esa. ¿La tendrán por ahí, o es que ya la destruyeron?
- Steven: Bueno... Garnet la partió en dos para sacarme de allí.
- Peridot: (Sorprendida) ¿¡Cómo!? ¿Qué hacías metido en mi cápsula? ¿Y cómo lograste hacerla funcionar en primer lugar?
- Steven: Je je... digamos que... unos amigos y yo l-le dimos unos cuántos golpes.
El rostro de la gema del Planeta Hogar perdió todo rastro de emoción al escuchar esto.
- Peridot: Al menos... ¿tienen lo que quedó de ella?
- Steven: Claro. ¿La vas a necesitar?
- Peridot: (Se lleva ambas manos a la cadera, sarcástica) No, nomás quería saber cómo estaba.
- Steven: (Ligeramente nervioso) De acuerdo, de acuerdo... tranquila. (Recupera la calma) Ven, hay que buscarla.
Steven avanzó, pasando tras Peridot, hasta situarse en frente de la puerta del templo. Extendiendo ambos brazos, exclamó a voz en cuello:
- Steven: ¡Ábrete sésamo!
Un resplandor se estableció en su gema y en la gema de cuarzo rosado situada en la puerta. De inmediato un círculo rosa se dibujó alrededor de las 5 gemas situadas en al puerta y esta se abrió, mostrando tras de sí una habitación con un cielo infinito, en una eterna puesta de sol, con un suelo de nubes.
- Steven: (Alegre) Ja ja ja... me encanta decir eso.
El niño ingresó a su habitación dando brincos. Peridot lo siguió más despacio, observando los detalles de aquella habitación. Steven rápidamente movió algunas nubes para ocultar las burbujas al lado de la puerta antes de que su acompañante lo notara. De pronto la puerta se cerró, desapareciendo de vista.
- Peridot: ¿Eh? ¿Qué pasó?
- Steven: Descuida, eso pasa normalmente. (Mira al suelo, pensativo) Ahora... si fuera alguna de las gemas, ¿en dónde pondría la nave?
El niño se llevó la mano al mentón mientras lo pensaba... se trataba de un trasto aparentemente roto... ¿un trasto roto? Ese tipo de cosas tenía un único paradero en el templo.
- Steven: (Alzando un brazo en pose heroica) Habitación, quiero ir a la habitación de Amatista.
De entre un montón de nubes apareció un tobogán, el cual parecía conducir fuera del lugar. El niño ingresó de un salto y se deslizó con emoción.
- Steven: WOHOOOOO! ¡Vamos Peri, esto es genial!
La gema lo dudó un instante, pero al verse sin mayor remedio se subió también y se deslizó hacia abajo como si de algún canal de succión al vacío se tratase, recostándose completamente en la superficie del tobogán con los ojos cerrados.
Ya en el cuarto de Amatista, Steven descendió del tobogán perfectamente, quedando de pie en frente de un montón de cosas tiradas. Peridot, sin embargo...
- Peridot: ¡AAAAAAAAHHHHHHH! ¡Cuidado abajooo!
- Steven: ¡Ah!
Steven apenas logró hacerse a un lado, lanzándose al suelo. Cuando se levantó para ver lo que había sucedido, encontró a la gema empotrada en el montículo, con apenas sus piernas visibles.
- Steven: Oh... ¿estás bien, Peri?
La gema se retiró del montón, desmoronándolo por completo, antes de responder.
- Peridot: (Sobándose la cabeza) Definitivamente he estado mejor. Dime que al menos mi gema está bien.
- Steven: Hmm... no veo rayones.
- Peridot: Menos mal.
Luego de varios minutos de búsqueda, finalmente dieron con las dos mitades del vehículo. Peridot observó los vestigios de la cápsula que le había salvado de perecer en la nave.
- Steven: Y bien, ¿crees que te sirva?
- Peridot: No estoy segura... pero algo se me ocurrirá. Con que por lo menos me pueda movilizar vía terrestre y levantar objetos con ella debería ser suficiente.
- Steven: Oh, sí, eso puede hacer. Al menos cuando la probé ese día.
- Peridot: (Mirada escéptica) Eso era antes de que lo terminaran de estropear.
- Steven: E-Per-... Bueno, sí.
Con ayuda de Steven, Peridot sacó la nave del templo. Para ello, Steven regresó a la salida del tobogán y le pidió a la habitación de su madre una escalera lo suficientemente grande como para regresar cargando las dos mitades de la cápsula. La habitación en respuesta les proveyó de una escalera eléctrica bastante ancha.
Una vez fuera, Peridot le dio las gracias, le dijo que estaría en el centro de telecomunicaciones abandonado y se perdió de vista en el portal de luz.
Atardecía afuera cuando Steven veía en la televisión un episodio más de una serie sobre alimentos llorones. La trama era totalmente aleatoria, pero a la vez lograba entretenerlo bastante, con más de una situación hilarante y varias otras que lo conmovían.
- Steven: (Estalla en risas) ¡AH JA JA JA JAAA!... Alto, ¿qué pasa?
De pronto la señal comenzó a recibir una fuerte interferencia. Extrañado por el suceso, Steven se puso de pie y trató de acomodar la antena del televisor, pero esto no mejoró en nada la señal, la cual siguió empeorando hasta perderse... y dejar a Peridot en la pantalla. ¡Un segundo! ¿Qué?
- Steven: ¿Peridot? ¿Qué hace Peridot en la TV?
» Peridot: Eh... ¿Hola? ¿Está alguien recibiendo esto?... (mira a un lado, al parecer haciendo ajustes, aclarando la señal) Aquí Peridot, Serie 5, Unidad 712, transmitiendo a nivel global para la Autoridad de Diamante. Ehm... debo informar que han surgido serios inconvenientes con la misión que se me ha encomendado, por lo que solicito que me envíen transporte para salir del planeta 3742-C, en el cual me encuentro varada sin canales estándar de comunicación actualmente. Mi escolta y mi informante se hallan desaparecidas al momento de esta transmisión. Sin más que reportar, espero su pronta respuesta.
El niño se quedó estupefacto. Bueno, al menos Peridot parecía haber logrado transmitir su mensaje, pero hacerlo por televisión quizá no haya sido una muy buena idea. El mensaje se repitió un par de veces antes de salir del aire, dejando que la transmisión regular volviese.
En medio de una costa desierta, se erguía entre las rocas y cactus una gran estructura compuesta de varias barras apoyadas entre sí para formar una especie de antena de transmisión. En su base se hallaba un panel translúcido de control, siendo operado por un individuo con una gema de peridoto en la frente.
- Peridot: (Manejando los controles) Hm hmm... si todo sale bien, la transmisión debería estar siendo enviada hasta el alcance de las redes del Planeta Hogar. (Se retira un momento el visor y se soba la frente) Por mis gemas... espero que esto en verdad funcione.
Detrás de sí apareció de pronto una especie de vórtice rosa, del cual emergió un león adulto del mismo color. El fornido felino llevaba en su lomo a Steven, quien se bajó del animal tan pronto aterrizó.
- Steven: Gracias, León. Espérame aquí.
De inmediato corrió tras la gema, algo preocupado.
- Steven: Hola, Peri. Sabes que acabas de transmitir tu mensaje por televisión, ¿verdad?
- Peridot: ¿Qué?
- Steven: Que lo transmitiste por televisión, y probablemente varios en la Tierra lo vimos.
El rostro de Peridot se palideció al escuchar lo que el niño le acababa de decir, abandonando la interfaz, la cual se desvaneció del pilar de la torre en que estaba.
- Peridot: Pe-... pero se suponía que la transmisión saliese del planeta, no que fuera recibida por... l-lo que sea esa "televisión" de ustedes. (Pierde los estribos) Y-yo hice cálculos... n-no pude ha-berme equivocado... n-no...
La gema golpeó el pilar con ambas manos, muy frustrada.
- Peridot: ¡Ah demonios! ¡Así nunca lograré transmitir nada fuera de este miserable planeta!
Finalmente, se dejó caer girando lentamente hasta quedar sentada apoyándose en la enorme estructura. Hundida en su problema, sintió cómo se le iban agotando las esperanzas. No podía fallarle otra vez. Por su propio bien, no podía hacerlo.
- Peridot: A este paso nunca volveré a casa... [y si lo hago será tan tarde que Yellow Diamond me va a matar...]
Steven se sintió en la necesidad de intervenir. El niño se acercó despacio hacia ella, y acarició suavemente su hombro tratando de aliviarla.
- Steven: No te rindas, Peri. Todavía debe haber algo que puedas intentar.
- Peridot: (Cruzada de brazos) Gracias por el intento, Steven, pero creo que ya intenté todo lo que estaba a mi alcance.
- Steven: ¡Tonterías! Ponte de pie, que esto no se ha terminado.
El niño le extendió la mano, ayudándole a ponerse de pie.
- Steven: Ahora, hay muchos restos de tecnología de gemas en el planeta, ¿no es así?
- Peridot: Bueno, eso es cierto.
- Steven: ¿No conoces algún otro lugar que nos pueda servir?
Peridot se detuvo en seco, sin saber qué responderle. Habían tantos lugares de los cuales ella había sido informada, ¿cómo es que no lo había pensado antes? Y que el niño lo hubiese tenido que deducir era todavía más humillante. Pero, dejando eso de lado, todavía había una oportunidad después de todo.
- Peridot: (Se lleva la mano al rostro en señal de frustración) ¡Dah! Ahora que lo mencionas, soy una idiota por no haberlo pensado antes, pero... (se lleva uno de sus dedos flotantes al mentón) creo que aún hay un lugar al que podríamos ir.
NA: Tal parece que nuestra Peridorito tiene algo en mente. ¿Qué será esta vez? Hagan sus apuestas.
Gracias por leer.
