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Advertencias: OoC

Besos y café

By.

Rumiko No Haru.

Capitulo 13.

Distancias.


"Todo estará bien en el final.

Si no está bien.

Entonces no es el final."

-Ed Sheeran-


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La reciente luz del sol la cegó. Sus parpados comenzaron a resentir la calidez obligándola a despertar. Lo primero que pudo sentir fue lo desconocido del lugar, aquella habitación no era la suya y todo a su alrededor era ajeno a ella. Fue cuando lo recordó todo.

La presión que sentía en su cintura lo decía sin explicaciones, Sasuke estaba abrazado de esta y tenía su rostro recargado en su hombro, podía sentir el cosquilleo de su cabellera contra su piel. Pasaron muchas cosas por su cabeza, tantas que tuvo que sentarse para poder asimilarlas. No sólo se encontraba con él, sino que había pasado la noche entre sus brazos y lo peor, lo que prácticamente estaba hundiendo lentamente era pensar en todas las palabras que se dijeron el día anterior.

La verdad antes oculta finalmente fue liberada, por fin estaba enterada de todo aquel juego en el que fue participe sin quererlo. Cómo si el contacto de las sabanas quemara se levanto de la cama rápidamente mientras tomaba sus prendas esparcidas por el suelo, cuando lo hacía aquel nudo en su garganta se hizo cada vez más grande porque aún no podía creer todo lo sucedido.

Ya vestida se quedo observando al hombre yacido en la cama, ese que tuvo entre las manos su corazón y lo único que hizo fue lastimarlo. Quería quedarse y al mismo tiempo correr muy lejos…Quería estar con él y también no verlo nunca más. Habían surgido nuevas heridas, más grandes y profundas que evitan hacer todo aquello. Esas mostraban un futuro incierto pero con algo que falto en su pasado: Verdad.

El camino hacia casa había sido una de las cosas más difíciles de su vida.

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El timbre que anunciaba el recreo empezó a sonar y se escucho por toda la escuela, los niños emocionados ante ello comenzaron a levantarse de sus asientos y el lugar pronto se lleno de risas infantiles.

Sakura decidió dar una vuelta por el lugar, se colocó el abrigo y una bufanda para poder protegerse del frío. De manera lenta comenzó a caminar en los alrededores, de alguna manera le servía para revisar que todos los arreglos que hizo estaban funcionando de la manera correcta, al verse envuelta en aquella lluvia de pensamientos quiso detenerse un poco, justo en ese momento miró hacia fuera. La escuela estaba protegida por una reja metálica que permitía poder ver para fuera.

Una figura conocida se encontraba del otro lado de la calle, recargado en un árbol y fumando un cigarrillo. A pesar de la distancia podía distinguir sus facciones.

El tiempo se detuvo; habían pasado semanas desde la última vez que se vieron y verlo en ese momento fue como un balde de agua fría.

Sus ojos se encontraron. No la dejo de observar, el cigarro cayó al suelo, los niños volvieron a sus salones y ellos continuaban en aquel juego de miradas. Pero Sakura estaba tan cansada de eso que se retiro antes de hacer algo que no quería. Así que aparto la vista de ese hombre y volvió a sus actividades, no miró hacia atrás ni siquiera los días siguientes en los cuales él continuó haciéndolo.

Sakura se juró en aquella noche de octubre que nunca más hablaría con Sasuke, lo decidió en algún momento cuando yacían en la cama. Recordó estar profundamente nadando sobre aquel mar de sensaciones, el tacto masculino alrededor suyo mientras se entregaban a una pasión desenfrenada y sus cuerpo eran uno solo. Cuando llegaban al borde, abrió los ojos y observó el rostro del chico, aquellos orbes oscuros estaban repletos de algo que ella espero durante mucho tiempo, eran suaves y brillosos y la estaba mirando cómo si ella tuviera la respuesta a cosas imposibles. Y dijo algo que la destruyo, algo que la perseguiría para siempre.

Sasuke la abrazo desesperado, y la beso robando todo su aliento—Espero…Que esto quiera decir que esta es una nueva oportunidad, porque la tomaré. Lo haré. Sólo déjame hacerlo Sakura…

Te amo.

Durante años espero eso de Sasuke, espero un amor mutuo entre ambos. El moreno le estaba dando algo que pensó nunca existió y eso acabo con su ser, con su alma y su espíritu. Los sentimientos que expresaba en ese momento parecían reales, y dolían, claro que lo hacían. En vez de sentirse feliz por ello, un calor infernal se extendió por todo su pecho, sentía que no podía hablar. Mientras que él esperaba una esperanza lo único en lo que ella podía pensar era en despedirse.

Quiso quedarse con esas palabras para siempre, las razones para no estar con Sasuke sobraban. No volvería a caer en eso. Así que decidió guardarse ese "Te amo", que aquello fuera lo último que escuchara de él, saber que al menos durante una lapso muy pequeño de tiempo…

Él la amo de la misma manera en que ella lo hacía.

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La última vez que había visto a Itachi este llevaba el cabello más largo y sus ojeras no eran tan prominentes. Este ni siquiera había sonreído cuando llegó a la escuela y casi la obligaba a ir a tomar una café con él. Sakura a pesar de todo le guardaba aprecio y al verlo de esa manera imagino de que se trataba.

Naruto la llamó, y Hinata y todos aquellos que sabían de la situación en la que se encontraba. Sasuke estaba mal, al parecer nadie lo había hecho salir de su casa. Alegaban que sería la única que lo podía hacer salir, y le decían de sobre todo lo que cambió el Uchiha durante el lapso de tiempo en el que no estuvieron juntos, "Sasuke es un buen chico ahora" "Sasuke te ama" "Sasuke está muy arrepentido" y una sarta de cosas de las cuales no creía ni la mitad. E Itachi estaba haciendo justo lo mismo.

— ¿Acaso no crees en las segundas oportunidades?—preguntó el pelinegro sin ninguna expresión en su rostro. Ella lo miró seriamente del otro lado de la mesa, buscando una manera de responder sin herir algún sentimiento.

—Tu hermano ha tenido más que una segunda oportunidad. Y tú sabes bien eso—respondió con sinceridad—. Sasuke tiene treinta años, creo que es lo suficiente maduro y tú también para poder comprender que debe alejarse de mí.

Los puños de Itachi se cerraron con fuerza sobre el mueble, le dirigió una mirada fría y molesta. Sakura sintió empatía más no se inmuto debido a la acción. Nunca podría entender aquella terquedad por parte de los Uchiha de querer tener el control sobre las demás. Esa visita para ella era sólo otro punto que le demostraba la dependencia por parte de Sasuke de otras personas.

—Hizo muchas cosas para poder recuperarte, vino hasta aquí por ti en busca de poder regresar contigo.

—Lo sé, me ayudo mucho durante el lapso de tiempo que estuvo en Konoha pero en ningún momento firme un papel en donde regresaría a su lado si aceptaba todas esas acciones—a pesar de no querer sonar grosera, la actitud de Itachi la estaba sacando de sus cabales—. Pensé que eran desinteresadas, al final del día todo eso tenía un fin. No es de extrañarse al venir de alguien cómo tu hermano.

—Sasuke cambió por ti, hizo todo lo que estaba en sus manos para poder ser una mejor persona. Sé que cometió muchísimos errores de los cuales varios no tienen perdón, pero te quiere y no puedo soportar verlo destruido…—tomó aire—. Es algo que me mata.

Sakura conocía ese amor fraternal entre ambos chicos, Itachi era diferente a Sasuke, estaba casi segura de que él no conocía la verdad de todas las cosas, no tenía el cocimiento sobre lo horrible que era su hermano y por más rencor que existiera en su corazón no quería arruinar eso. No quería convertirse en alguien cómo él.

— ¿Y yo?— preguntó Sakura. Itachi la miró desconcertado durante algunos minutos— ¿Qué pasa conmigo? ¿Con mi dignidad? ¿Con mi esfuerzo? Más allá del amor y el dolor, lo que me sostuvo todo este tiempo fue mi orgullo, mis ganas de dejar un pasado que me marco monstruosamente. No quieras, ni me pidas que tome consideraciones con tu hermano cuando él nunca lo hizo conmigo.

— ¿Debe llevar toda su vida esa cruz? No es una mala persona.

—Lo fue conmigo—tanto quiso decir Sakura que perdí una parte de mí que nunca volverá—. Siempre lo fue y por favor no finjas que no sabes lo que sucedió entre nosotros, todo aquel plan tan estúpido que arreglo.

La manera en que sus ojos temblaban le hizo saber que Itachi tenía conocimiento sobre ello.

—Aprendió su lección. Sakura ¡Él te necesita!

Odiaba eso, odiaba sentirse como la villana del cuento cuando era la víctima. Lo peor era preocuparse por Sasuke, la pena invadía su pecho cada vez que lo pensaba en un mal estado, imaginarlo sufriendo, era un sacrificio al que tenía que recurrir al escuchar las palabras del mayor. No entendía en que las cosas se tornaron de esa manera. Anhelaba volver un año atrás y borrar los últimos meses.

—Para mí es algo inconcebible volver con Sasuke. Por más que lo ame, no quiero volver a caer en lo mismo— suspiró—. Estoy agotada de querer volver a hacer mi vida y que esa relación siga arruinándolo. Las cosas pasaron de la manera en que tenían que pasar, no deben cambiarlas. Mi historia con Sasuke ya paso. Se acabo. Tú cómo él deberían aceptarlo de buena manera porque yo lo estoy haciendo.

—Lo único que pidas es que reconsideres sus sentimientos, los de ambos. Sí los dos se quieren estar juntos es lo más natural ¡Acepta los sentimientos de Sasuke!

—Pero yo no confió en él…No puedo ni verlo a la cara. Lo amo tanto que duele y saber que sólo fui un peón para él me destroza—Sakura lo sintió, cómo se desmoronaría si seguía hablando con Itachi—. Sé que es tu hermano y que darías todo por su felicidad, pero para mí ya todo termino. Por más amor que haya entre los dos no es suficiente para poder estar juntos.

El silencio tomó el control del lugar, esa fue la señal para terminar esa conversación. Sin pensarlo dos veces se levanto de su asiento con toda la intención de retirarse. Ya no había más que decir.

Entonces Itachi habló diciendo algo que le dio vuelta a todo. Ella entendió que cerrar ese ciclo sería más difícil de lo que creía.

—Mi madre acaba de fallecer — lo dijo con toda la intención de mover su conciencia, Sakura conoció a Mikoto. Fue quién le dio ánimos cuando se vio en vuelta en la pesadilla por la que paso en la iglesia, más que su suegra fue una amiga muy importante durante su relación con el menor de sus hijos. Su vista se nubló debido a un mareo, consecuencia de aquella noticia. Aún así siguió con perseverancia y dejo de lado aquel impacto.

Sus labios temblaban, pero hablaron con firmeza—. Lo siento, pero…Ese ya no es mi problema.

Salió del lugar con lágrimas en los ojos, sintiéndose fuerte al mismo tiempo. Era la primera vez en que mostraba tanto control sobre sí misma en situaciones cómo esas, era la primera en que podía decir con seguridad que todo acabo. Sin embargo mientras que caminaba hacia su casa un brazo masculino la detuvo dejándola atónita ante la sorpresa.

— ¡¿Pero qué…?!—exclamó. Un Itachi con la respiración entrecortada apareció en su vista.

—Entiendo que ya finalizo por tu parte, pero necesito que me hagas un favor.

— ¿Cuál?

—Habla con él, envíale una carta, una postal, lo que quieras, pero hazlo. Creo que él necesita saber porque despertó aquella mañana solo en su habitación. Termina con todo por ambos y cómo tú misma dijiste: que continúe su vida. Acaba de perder a las únicas dos mujeres a las cuales ha amado…

«Sasuke siempre fue un chico complicado y un completo dolor de cabeza, no le importaba lo que le dijéramos hacia lo que le daba su gana cada vez que podía. Cuando te conoció para mis padres se sintió una corriente de aire fresco y al abandonarte dejo en ellos una decepción total al saber que en realidad no había cambiado, estábamos preocupados por su futuro por lo que sería de él si seguía con ese comportamiento…Fue una sorpresa cuando anunció que haría un posgrado y que posiblemente se centraría un poco más en las empresas familiares. Tuvo un cambio radical que a todos nos sorprendió, un día mientras bebíamos el día de su cumpleaños me confesó la realidad de todo, Sasuke me dijo que llevaba meses buscándote y que nadie le quería decir nada; Estaba desesperado y posiblemente perdido, lo vi a los ojos y entendí que mi hermano se había enamorado profundamente de ti que no pudo lidiar con todos esos sentimientos. Creo que necesitas saberlo, no fuiste la única que sufrió»

—Yo no decidí ser participe Itachi, yo no elegí estar en el lugar y momento equivocado para ser seleccionada por él. Si Sasuke me ama o me amo, ese amor nunca será suficiente para recompensarme todo el dolor y humillación por lo cual pase…Estoy cansada de verme a mí como un ser patético, llorando y sintiendo miserable. No es la vida que quiero para mí. No más—tomó aire y cerró los ojos con fuerza. Itachi nunca entendería de lo estaba hablando, y era lo mejor, no le deseaba esos sentimientos ni a su peor enemigo—. Mira, haré lo que pueda pero debes de dejarlo estar ya. Es momento.

El rostro de Itachi rompió su corazón, más que por cualquier otra cosa, accedió debido a los ojos negros que le rogaban hiciera algo. Quería decirle que por más que hablará con Sasuke no regresaría el tiempo perdido, no solucionaría nada. Aún así acepto y el agradecimiento infinito de su parte le dio la fuerza para decidir qué hacer. Verlo a la cara una última sería una prueba muy difícil y no hacer nada sería lo mismo que rebajarse a su nivel ¿No era lo que evitaba hacer? Lo último que quería era ser como Sasuke, tal vez debería romper con esa cadena y ser diferente al enfrentar las cosas.

Llegar y poder dar ese final definitivo, no dar más vueltas cómo Sasuke y ella lo habían estado haciendo los últimos meses. Sí aquellos sentimientos por parte de Sasuke, de los cuales todos hablaban eran reales, él lo aceptaría y ambos cambiarían de página.

Por más que doliera Sakura finalmente lo había aceptado: amaba a Sasuke, más que cualquier otra cosa y reconocía que tendría que aprenderá vivir sin el amor de su vida.

Aquellos pilares que la sostuvieron para no caer cuando él la dejo seguían ahí y ahora eran más que una protección, no quería salir de ella porque el dolor provocado de vivir afuera era profundamente insostenible, un mar de grandes olas que impedían su respiración, no tenía la suficiente fuerza para brindarle a Sasuke otra oportunidad.

Ni el corazón para hacerlo.

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Todo estaba listo: maletas, boletos de tren y avión. La casa estaba de nuevo en venta y después de pensarlo un tiempo decidió ceder el poder de la empresa a Suigetsu el cual viajaría de Tokio a Konoha junto a su prometida la siguiente semana de su partida.

Sasuke finalmente acepto su realidad con respecto a Sakura, ella no quería hablar con él y estaba en todo su derecho. Después de la muerte de su madre días después de lo sucedido con la chica entró en un estado de depresión que fue muy difícil de superar pero sabía que su hermano lo necesitaba, ambos debían de mantener todo a flote y no dejar hundir las empresas Uchiha. Volver a la capital, ver la casa de sus padres, estar sin Sakura, irse de la misma manera en que llego le hacía sentirse un fracasado.

— ¿Todo listo señor? —la pregunta fue hecha por Irie el cual lo estaba esperando en la entrada de su habitación. Sasuke asintió y tomó su maletín que tenía toda la documentación necesaria.

— ¿El auto ya está listo?—bajaron las escaleras juntos.

—Sí, sólo estaba esperando que todo estuviera en orden— Sasuke tenía planeado tomar el tren después de medio día, iría solo porque Irie se quedaría para arreglar la casa entre otras cosas—Ya subí las maletas ¿Ocupa otra cosa?

Observó a su alrededor, sus ojos se centraron en living…Muchas cosas pasaron por su mente las cuales olvidar eran cada vez más complicado.

—No, vámonos.

Dejó aquel lugar en donde sucedieron momentos que se quedarían muy dentro él, latiendo y viviendo manteniendo fresco los recuerdos que paso con Sakura. Aquellas pequeñas oportunidades en donde disfruto de su compañía y pudo por fin confesar todo de lo que se arrepentía día tras día. Mientras salía del lugar lo único que podía pensar era en que Sasori tenía razón, dejar a Sakura en paz era lo mejor que podía hacer, ella necesitaba ser feliz con o sin él, aceptarlo sería la penitencia que cargaría toda su vida.

La imagen de la chica debajo de la lluvia con los ojos verdes brillantes y mirándolo en la misma entrada por la que caminaba era duro sobre todo al saber el desenlace de esa noche.

Cerró los ojos con fuerza, tenía que ser fuerte, demostrarles a los demás que no caería en sus hábitos anteriores por más bajo que estuviera, le había prometido a su madre que sería el hijo que siempre quiso. Cuando era joven le parecía insatisfactorio ese estilo de vida, no quería seguir aquel patrón que estaba en su familia deseaba tener esa libertad de hacer lo que quisiera cuando le diera su gana y al pasar de los años comprendió que vivir de esa manera era completamente erróneo para él. Perdió en distintas ocasiones la oportunidad de ser feliz completamente por simples placeres ocasionales.

Tal vez Sakura tenía razón, de alguna manera buscaba su perdón para redimirse con todos.

Antes de ingresar al auto Irie lo detuvo.

—Olvide algo señor— buscó dentro de su chaqueta para sacar un sobre blanco—. Ha recibido esta carta en la mañana, al parecer es de la señorita Sakura.

Sasuke abrió los sorprendido y tomó con cuidado lo que le ofrecía, en realidad no tenía nada escrito por delante ni por atrás haciéndole dudar sobre su procedencia.

— ¿Cómo sabes que es de ella?— preguntó escéptico.

—Su amiga rubia vino a entregarla, fue alrededor de las cinco de la mañana, usted todavía dormía.

Sasuke lo observó, asintió con la cabeza y entro al vehículo. A los pocos minutos su asistente ya estaba arrancando el auto y se estaban moviendo en la carretera.

El contenido allí escrito era un total misterio para él, no entendía el por qué de ello ni tampoco la razón por la cual Ino la había entregado. Dentro de ese sobre estaba la oportunidad de poder irse en paz, un sinfín de escenarios empezaron a crearse al no saber que estaba escrito y la inseguridad de lo desconocido le hacía sentir incomodo.

Mientras que las colinas de Konoha mostraban su paleta gris debido al frío, Sasuke recordó nueve meses atrás cuando llegó con la esperanza de poder reparar algo que estaba completamente roto y por más que se esforzó sólo unió unas cuantas piezas, en ese momento los arboles eran verdes y centellaban con la luz del sol, memorizo aquellos paisajes asociándolos a Sakura. A sus ojos, su piel, la calidez de su sonrisa cuando intentó serle útil de alguna manera y sobre todo a ella, lo que representaba su ser, la esencia de una mujer hermosa con un alma que le brindo muchas cosas que no volvería a tener o sentir.

Ese lugar era Sakura, con defectos que ante su mirada se volvían virtudes, era ella con el cabello extendido sobre la almohada creando patrones rosados y sobre todo, representaba la despedida a un lugar al que nunca volvería.

Cerró los ojos, tomó aire…

Abrió el sobre…

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Querido Sasuke…


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Nota de autor.

¡Hola!

Sé que probablemente muchos de ustedes me odien por aparecer después de tanto tiempo, me excusaré diciendo que la universidad acabo conmigo los últimos meses junto con la falta de inspiración, me hacían tratar de escribir algo que posiblemente no tenía pies y cabeza. Al final termine con esto que no me satisface del todo.

En fin, en respuesta a unos comentarios los cuales son anónimos, quiero decir que si leo los comentarios xD y me da risa lo que sucedió con tu marido, creo que a todos nos ha pasado que estamos leyendo algo y parecemos desquiciadas.

También el por qué del título es una sorpresa.

Agradezco a las personitas que me comentan cosas pequeñitas, y perdón por la espera, juro que mi intención no es desilusionarlas (?) una disculpa por contestar hasta ahorita los reviews sólo que estaba en presión infinita.

En fin, espero que le haya gustado este capítulo que para mí fue cómo un puente para lo inevitable.

Mis queridas lectoras el siguiente capítulo es el final de Besos y Café (Finalmente) obviamente contara con un epilogó y así.

Muchas gracias por pasarse en esta humilde historia, prometo actualizar más rápido ahorita que estoy de vacaciones, no prometo nada porque después me hecho la sal yo misma.

Besos y abrazos.

Los quiero.

P.D Si notan algún error, díganmelo con toda confianza. Acepto críticas de cualquier tipo.