Disclaimer: La trama es mía, Stephenie Meyer igual lo es ya que la compré por Ebay, por ende, Crepúsculo me pertenece (?).
Tres, dos, uno... ¡Estamos al aire!
Summary: "—¿Qué tal amigas? Les habla Isa. Amor, desamor, ¿algún corazón roto el día de hoy?—las palabras 'al aire' estaban encendidas de un color rojo en un pequeño letrero, me acomodé los auriculares y apreté el botón del número uno que estaba encendido en blanco. — Ehm, mhmm... Ho-hola, Isa. Verás, mi novia me engañó... con mi mejor amiga". Todos Humanos. Bella&Edward.
Capítulo 9: Quinto caso: ¡La quiero devuelta!
— ¿Qué tal amores? Les habla su queridísima Isa. Compras, dinero ¿Algún cabrón les compró algo en Wall Mart el día de hoy? —la voz espantosamente chillona que se escuchó por la radio me puso los pelos de punta. Ugh.
Compras.
Dinero.
Wall Mart.
Y pensar que el programa se llama "Corazón Radial"
Sofá, cabritas y muchas horas de diversión escuchando a "Isa".
¿Muchas horas de diversión?
Oh sí, porque no fue necesario que Mike me despidiera por faltarle el respeto a la autoridad máxima, es decir, él. Claro que no, ¿despedirme?, bah, ¡yo renuncié! Ya era hora, me estaba realmente cansando de que todos me pasaran a llevar, yo era la idiota que pasaba horas sentadas tras un micrófono escuchando las tristes y/o divertidas historias que la población de Seattle tenía para contarme… ¡Yo, yo era la que terminaba con calambres en el trasero por estar sentada todo el puto día! ¿Y viene una rubia idiota a joder mi programa?
Están completamente locos si creían que se iban a salvar de esta.
— ¡Tenemos una llamada! Esto se pone emocionante —me la podía imaginar claramente sentada en mi puesto, batiendo sus palmas con esa manicura idiota que te hace dañar los ojos— ¿Quién es el afortunado o afortunada de hablar conmigo? —Dios salve a esa pobre criatura.
— Hola Isa, ¿cómo estás el día de hoy? —una dulce voz se escuchó, alguna chica debo suponer, por el tono de su voz se me asemejaba que estaba alrededor de los dieciséis años, una pequeña adolescente en las garras de una guarra como Tanya.
— ¡Muy, pero muy bien cariño! ¿Qué hay de ti? —me exasperaba enormemente el gran entusiasmo de Tanya, sobre todo porque era demasiado evidente que era fingido, digo, la tipa ni siquiera sabía actuar y se creía de lo más, hmpf.
— Uhm, bueno, te llamaba porque es-espero que me des un con-consejo —el nerviosismo era tangible en la voz de la niña — Verás, hay un chico que me gusta en mi preparatoria, pero… Bueno, él es jugador de fútbol americano y la verdad es que…
— ¿De qué grupo eres parte? —preguntó Tanya de la nada sacándome incluso a mí de sintonía.
— ¿Disculpa? —pregunto la pequeña de vuelta, con un tono de voz más bajo.
— A qué grupo perteneces en la escala social de tu prepa, o sea, eso es algo realmente necesario en estos casos cariño, digo, un chico como él no puede andar con cualquiera, ¿entiendes? —sin quererlo mi mano se formó en un puño al escuchar a Tanya.
Maldita zorra, ¡le sacaré esos pelos oxigenados uno por uno cuando ponga mis manos en ella!
— Uhu, y-ya veo, yo… Bueno, creo que, ¿en qué grupo me hace estar el ser parte del club de ciencias? —Dios, yo sabía exactamente a qué grupo pertenecía, no había mucha diferencia entre el club de ciencia y el de lectura en la preparatoria. Cerré mis ojos y conté hasta tres.
Uno.
Dos.
Tres…
— ¡Oh Dios santo!, ¿tú realmente crees que un chico popular tomará en cuenta a una perdedora como tú?, ¡cariño, en este tipo de cosas no puedo ayudarte, es más, sería necesario un milagro! yo, yo…—y Tanya se largó a reír estruendosamente mientras pequeños sollozos se escuchaban en la línea— ¿Enserio estás así de loca? O sea, es que, como que eso no pasará ni en sus sueños.
Estuve a punto de ponerme de pie, caminar hacia la puerta de salida, bajar las escaleras, salir del edificio e ir a atentar contra la estación radial, específicamente con la crueldad de Tanya cuando escuché los pequeños sollozos de la chica que había llamado para solo esperar un consejo a cambio, mientras la muy estúpida se mataba de la risa a costas de ella.
Pero me contuve, no le daría a…
La llamativa musiquita de mi teléfono celular ocupa mis pensamientos.
Busqué el aparato, aun teniendo pensamientos asesinos hacia la idiota de Tanya. Cuando lo encontré rodé mis ojos y una pequeña risita de suficiencia salió de mis labios. Dejé la música sonar un poco más, solo para fastidiar a mi querido Mike, y luego contesté con total tranquilidad –no sin antes bajar el volumen de la radio, no quería ser pillada in fraganti escuchando mi propio programa–, incluso use un dulce tono de voz.
— ¿Diga? —me hice la desentendida, como si hubiera borrado su número de mi directorio.
— Eh, ho-hola Bella —oh, la venganza es tan, pero tan jodidamente hermosa.
— Uh, disculpa, no tengo este teléfono registrado, ¿podría decirme quién habla? —sonreí sin poder evitarlo. Sufre Michael Newton, sufre las consecuencias de haberme cambiado por esa mujer de caucho. Las naturales somos mucho mejores.
— ¡Solo hace unos días que no nos vemos!, vamos Bella, ¿enserio te has olvidado de mí?, ¿tu Mickey?, ¿el que te adora con toda el alma? —Mike era como un bebé, siempre refunfuñando y haciendo berrinches, no me extrañaría que un puchero estuviera posado en sus labios justo ahora— ¿Bellie?
— ¿Qué es lo que necesita, exactamente, señor Newton? —contesté de lo más formal.
— Bellie, te necesitamos devuelta, no, espera, te necesito devuelta —puse mis ojos en blanco al escuchar la misma cháchara, ya era la octava vez que me llamaba para lo mismo, pero... ¡Noticias de último tiempo! fue su puta culpa que yo renunciara, suya y de nadie más.
— Oh, creo que debo colgar, escuché algo sobre zapatos, compras y, uhm ¿Wall Mart? Sí, creo que eso fue, estoy muy interesada ¡Espero que… No nos veamos en un buen tiempo, adiós! —y le colgué descaradamente, se sentía tan bien tener el poder.
Dejé mi teléfono celular tirado por algún lugar. Antes de lanzarlo revisé que tenía ciertas llamadas perdidas de mis amigos y familia, no era que estaba con depresión o algo por el estilo, simplemente quería alejarme del mundo, porque descubrí que lamentablemente odio al mundo. Tal vez me transformara en ermitaña y me fuera a vivir a una de esas montañas, lejos de la civilización, sin tecnología, incluso me dejaría barba.
Madame Allie.
Cinco llamadas perdidas y un mensaje: "Las estrellas confabularan contigo y te tendré devuelta".
Rosie.
Siete llamadas perdidas y un mensaje que mandó un escalofría por mi espina dorsal "Acabaré contigo mientras duermes".
Isabella, recuerda echar llave a tu puerta.
Y por último, mi querida familia Swan.
Bueno, aquí eran mensajes de voz, mamá y papá eran alérgicos a la tecnología; "Hija, ¿te has vuelto emo y teñirás tu hermoso cabello de negro?, ¿o te has vuelto ermitaña y quieres ir a vivir a la montaña? No importa, te amamos de todas maneras, solo no te cortes ¿sí? y recuerda que el mundo es un lugar hermoso y que todos te aman, amor y paz cariño… ¡La abuela te manda saludos, dice que te envió un regalo por mail!"
Suspiré al terminar de leer los "reconfortantes" mensajes de mis seres queridos. Abrí el laptop para ver que hermosura me había enviado abuela Marie. Maldigo el día en el que le enseñé a utilizar estos aparatos, creo que abue se había subscrito a una página porno. Al abrir mi correo y ver el mensaje de la abuela, agradecí no haber tenido algún líquido, ¿qué les dije sobre la página porno? Ella me recomendaba seguir sus pasos para que, sus palabras "La vida es bella y más lo son estos guapetones, déjate de joder lloriqueando como una nenaza en el sofá, ejercita la mano muñeca y date un poco de alegría".
Yo no quería pensar en lo que hacía la abuela con esas páginas.
Cerré el correo, no sin antes echarle una buena ojeada al monumento desnudo que me había mandado abue Marie adjunto en el correo. Meh, tenía buen gusto la señor, ¿eh? Y seguí con mi hermoso panorama de sofá, cabritas y un poco de Corazón radial. Le di al volumen para seguir burlándome de la miseria del programa y de Tanya, cuando una voz bastante familiar fue la que se escuchó en su lugar.
— Hey nena, ¿me dices tu nombre?, porque definitivamente tú no eres Isa.
Silencio sepulcral en el estudio, silencio sepulcral en mi departamento.
¿Tenía que estorbar hasta cuando no estaba presente en mi lugar de trabajo? Su inconfundible voz estaba teñida con un tinte de exasperación, no pregunten cómo demonios podía averiguar eso, pero la voz de Edward –acosador radial– se me hacía tan conocida como el pan de cada día, o algo así era la frase. Una aguda risita nerviosa se escuchó a través del parlante, inconscientemente cubrí mis oídos, como si Tanya se estuviera riendo a solo unos milímetros de ellos.
— ¿Qué dices, cariño?, ¡yo soy Isa! No hay ninguna duda sobre ello, adelante, haz cualquier pregunta y verás que lo que digo es cierto ¿Quieres consejos sobre moda?, ¿qué zapatos ocupar? Pero creo que será mejor que me des tu nombre primero amor —esas preguntas me hicieron recordar a Edward –acosador en vivo– y el día en que pensé que él y Jacob eran una pareja homosexual.
— Error, ahí está tu primera equivocación —entrecerré mis ojos y seguí escuchando atentamente— Te llamé "nena", la verdadera Isa estaría tratando de rastrear la llamada para acabar conmigo, tal vez desmembrarme por osar a llamarla de ese modo —buen punto chico, buen punto—, y por último, lo más importante, ella ya se habría dado cuenta enseguida con quien estaba hablando.
Mister ego.
— Como dije, cariño —ese "cariño" que soltó Tanya salió tan entre dientes que estuve a punto de reír. Primera vez en la vida que, tal vez, me estaba agradando este Edward— Yo soy Isa, ¿cuántas veces tengo que repetirlo?
— Déjame pensarlo… Uh, ¿qué tal infinitas?, porque no lo eres.
— Si lo soy.
— Que no.
— Que sí.
— No lo eres, no, no, ¡y yo quiero que la verdadera Isa vuelva, la quiero devuelta ahora! —sonaba como si el chico estuviera haciendo un berrinche, mi corazón se ablandó por uno segundos— Tú eres aburrida y ni siquiera puedo coquetear contigo, estoy seguro de que… Sabes, ya que eres Isa, tengo un problema que deseo solucionar con tu ayuda.
— ¿Enserio?, ¡pues dímelo, aquí estoy para escucharte! —Tanya era una pobre ilusa.
— Mi problema es que una imitadora de Isa está ocupando su lugar y yo la quiero a ella —terco como una mula, me estoy siento un poquitín mal por Tanya después de todo, no le deseo a nadie lidiar con este loco— De todas formas… ¿Quieres salir conmigo?
— ¡Yo soy Isa demonios, si lo soy, que sí, que sí, que sí! —para mi tortura, la imagen mental de Tanya haciendo un puchero apareció — Y no soy aburrida, toda chica ama hablar de compras, ¡no es mi culpa tener como que demasiado buen gusto!, y, ¿enserio me estabas pidiendo una cita? Debemos concretar el lugar, no puedes llevarme a un restaurant de mala muere y…
— ¡Que no eres Isa, Dios santo! Y no quiero ir a cenar contigo, era una prueba, ¡la verdadera Isa habría mandado a la mismísima verga, ni siquiera lo hubiera pensado!, ¿capice?
— ¿Eh? ¿Capuccino? —y aquí no pude evitar reírme. Una ronca risa se escuchó por el parlante seguida de la mía. Dios, debo darle crédito al pobre acosador, hasta el momento me estaba defendiendo con dientes y garras…
Bah, está bien, lo admito abiertamente, yo igual lo extraño.
— ¿Puedes, al menos, poner una canción? Espero que sirvas para eso.
— ¡Claro que puedo poner la canción que sea amor! Solo dime el nombre y arreglaremos nuestra cena por interno.
Tanya era bipolar, creo.
— Dios santo… Isa, verdadera Isa, aquí te va —fruncí el ceño al escucharlo decir eso, pero más me sorprendí cuando lo escuché cantar una estrofa de Goodbye my lover de James Blunt —: "Goodbye my lover, goodbye my friend. You have been the one; you have been the one for me" Vuelve gatito gruñon, y nunca olvides que Edward estará esperando tu regreso.
¿Se podía llegar a ser tan idiotamente –patéticamente- adorable?
Estaba ensimismada aun escuchando su voz cantar por la radio y a Tanya tratando de cortar la transmisión mientras gritaba: "¡¿Cómo demonios apago esto?, ¡hay tantos botones y de tantos colores!". Cuando algo hizo clic de forma inconsciente en mi cabeza… En mi para nada despistada cabeza.
¿Acababa de llamarme gatito gruñón?
"¡No me daré por vencido, gatito gruñón!"
La imagen de Edward –acosador en vivo– se hizo presente en mi mente.
Luego recordé: "…Sí, eso, fue el rawr de un pequeño gatito gruñón"
Y da la puta casualidad de que mi acosador radial también se llama Edward.
Dios santo, ¿puede existir ser más estúpida en este planeta?
Acosador en vivo + Acosador radial = Acosador.
Vaya, y eso que nunca fui buena para matemáticas.
¡Buenas tardes!
Nuevo capítulo, Bella finalmente abrió los ojos con respecto a Edward... bueno, veremos si es tan lista como cree esta mujer. Aquí una muestra de como está llevando Tanya el programa de nuestra querida Bella, a Mike está por darle un aneurisma en cualquier momento, pero, como dicen por ahí "uno cosecha lo que siembra" así que tendrá que aguantarse, Bella es un tanto orgullosa en este sentido y creo que Mike tendrá que arrastrarse para tenerla de regreso (?) jajaja. ¡Espero les haya gustado el capítulo! un tanto corto, lo sé, pero así es la vida (?) Ah, y perdón por cualquier horror ortográfico que puedan ver aquí, normalmente son más problemas de tipeo que nada, pero vale la pena pedir disculpas porque su servidora es una floja que solo revisa los caps. una vez y listo XD
Las chicas que me leen en los otros fics, les digo que Cada príncipe con su color se demorará un poco en llegar, aunque está en proceso el capítulo. Y Forks Ink acabo de actualizarlo también, así que nos leemos por ahí de igual manera :)
¡Como siempre les digo, muuuchas gracias por sus alertas, reviews y favoritos!
Lamb.
