¿Alguien pidió salseo? ¡Pues una gran orden ha sido servida en este capítulo! Creo que Karo y yo nos emocionamos mucho escribiendo esta parte xD Se nota en los grandes y profundos giros que le dimos en varias partes a la trama, en especial porque el triángulo Freddy-Lynda-Toy Freddy va a comenzar a ganar mucha importancia de ahora en adelante...

También hago advertencia de una tormenta de feels, relacionada a cierta chica obstinada y su descubrimiento de que su amigo de la infancia está en el simpático oso animatrónico...

Sin más, ¡a leer!

Disclaimer: La saga Five Nights at Freddy's pertenece al sexy barbudo de 36 años Scott Cawthon. El personaje OC Lynda Murtons es propiedad de Karoru Gengar. "Chris the Janitor" pertenece a Rebornica, de Tumblr. La trama del fic, es de Karo y mía respectivamente.

Advertencias: Robotfilia, lenguaje vulgar, violencia y mucho gore hard estilo Mirai Nikki por parte de los personajes. Algunas inexactitudes con respecto al videojuego. Muchas teorías e ideas locas de nuestras cabecitas. Leer bajo su propio riesgo. Semi-AU, pues la trama transcurre en lugar de Fazbear's Fright y el tercer juego.


Capítulo 13

Cada pregunta que la chica hacía le bajaba la moral. Dios, el cuerpo de sus amigos habían estado varios años dentro de los Old. Tantos, tantos años. Que los cuerpos de los únicos seres humanos con los que se llevaba bien -incluyendo a Lydan- estuviesen atascados en los robots tanto tiempo. Era simplemente ilógico.

Peor... Ya no podría ver a Freddy de la misma manera.

Eran las 10:48 PM cuando se quedó al fin sin preguntas para el jefe. Las demás sólo los robots podrían responderlas. Tenía una hora más antes de iniciar su turno de trabajo. No se sentía preparada para lo que venía, y presentía que para el final de la noche sabría algo inesperado. Pero no sabía qué, pero exactamente eso la desesperaba.

Salió de la oficina, decidiendo perder el tiempo paseando por el enorme parque de atracciones. El primer lugar por el que pasó fue Show Stage 1, deteniéndose a ver a los animatrónicos humanos, que se mostraron sorprendida al verla. Ya no había niños, sólo quedaban adolescentes y adultos en los juegos mecánicos por lo que Lynda se acercó al lugar, los robots mirándole fijamente.

—Vaya... —Freddy miró con algo parecido al horror al ver los ojos de Lynda. Estaban opacos y carentes de brillo como nunca. —Tú y yo tenemos mucho de qué hablar...

Con esa frase, la guardia continuó con su camino. Freddy quiso detenerla, pero no podía ya que todavía no eran las doce. Chica y Bonnie se miraron entre sí mientras que Foxy simplemente se quedaba en su estatus de tranquilidad.

Lynda se subió únicamente a la montaña rusa del lugar, para pasar también por el vacío Show Stage 2. Toy Freddy le sonrió discreto mientras que los demás Toy le regalaron miradas envenenadas. No se molestó en visitar a Marion ni a Golden Freddy. No tenía relación con esos dos. Y ella apreciaba su vida.

Pasó un rato en el carrusel y se subió solitaria al túnel del Amor. Y, notó a la gente salir de la puerta, con Chris cerrando el portón. Al parecer había olvidado apagar los juegos mecánicos.

Miró la hora en su reloj de mano. 12:01 AM. Era hora de sus discusión con ambos Fazbear. Suspiró cansada dirigiéndose a la oficina, donde justamente ambos estaban ahí, esperándola.

Ya sentía que su paciencia se iría por el caño.

~O~O~O~

—Buenas noches, Lynda.—Habló Toy Freddy, mirándola con ternura. Para ella fue bastante extraño, no recordaba que el Toy la mirase de aquella forma antes. El Fazbear 1.0 lo fulminó con la mirada.—¿Qué, celoso?—Retó burlesco.

—Te advertí que no intentases nada con ella.—Le masculló a centímetros de su cara, por lo que la guardia tuvo que carraspear su garganta para llamar su atención.—Lo siento.—Se disculpó con la chica.

Lynda suspiró, luego tomó asiento en el incómodo sillón de la oficina, mientras que los Freddy's se apoyaban a un lado de cada puerta, procurando estar lo más lejos el uno del otro.—Ni siquiera sé por donde comenzar.

—Qué te parece mandar a este imbécil directo a la mierda y quedarte bajo mi protección.—Sugirió Frederick, acomodándose elegantemente uno de sus guantes.—Si lo analizas bien, es lo más viable...

—Lo más viable será mi puño en tu cara.—Respondió el oso más alto, sereno como siempre, pero con veneno siendo escupido de sus palabras.—¿Quieres otra abolladura en la cabeza?

El Toy se despegó de la puerta, dispuesto a empezar otra pelea.—Quisiera verte intentándolo...

Un fuerte puñetazo en el escritorio sobresaltó a ambos.—¡Ya, suficiente! Vinimos a resolver problemas, no a aumentarlos.—Dijo la castaña. Los robots desviaron la mirada de la guardia, avergonzados.

—Él empezó.—Murmuró Toy Freddy, infantil. Ganándose otra mirada mortal de su predecesor.

Entonces Lynda recordó las palabras de Fritz...

"—Quiere decir...que Timothy...su...cuerpo...
—En Freddy Fazbear."

Tuvo que hacer un sobre esfuerzo por no desmayarse ni tambalear en ese momento.—Old Freddy...h-hay algo...que tengo q-que preguntarte...—Dijo con mucho pesar, recalcando la palabra "Old" para que este entendiera que a él iba dirigida la cuestión.

El aludido se desconcertó del tartamudeó y la palidez-más de la usual-que la invadieron.—Adelante, Lyn. Yo te escucho.
Mal momento para usar ese sobrenombre, ahora no solo se sentía aturdida, si no también triste y nostálgica. Frederick observaba visiblemente irritado como la guardia parecía estar apunto de hacer una revelación que, de seguro, tanto él como su original no estarían muy contentos de escuchar.

—Es sobre Timothy, y sobre ti.

Freddy quiso que el mundo se acabara en ese mismo instante.

La atmósfera estaba llena de tensión, tanta que un simple cuchillo era capaz de cortarla. Toy Freddy estaba en silencio. Freddy estaba en silencio. Lynda estaba en silencio. Lo único que sacaba de quicio era el viejo ventilador que hacía su molesto sonido, los chillidos provenientes de las aspas girando y girando.

La única mujer del trío respiró varias veces antes de comenzar su discurso que, definitivamente había elaborado con segundos de preparación. Se sentía nerviosa de la respuesta. Y se sentía nerviosa de lo que iba a confesar. Oh diablos. Era tarde para retractarse.

—Hoy hablé con el dueño de Freddy's Land en busca de respuestas. Respuestas que tienen que ver con la muerte de Timothy Wilson, Féllix Miller, Oliver Moonroe, James Wilson y Samantha... Ugh, olvidé su apellido, pero no importa.—Lynda notó a Freddy tensarse al oír aquellos nombres. Frederick estaba más ocupado mirando el viejo ventilador como la cosa más importante e interesante del mundo. —Pensé en millones de respuestas posibles de Fritz... p-pero jamás pensé... —Lynda bajó la vista, gruesas lágrimas inundando sus ojos. Su cuerpo comenzó a temblar de las emociones que poseía en ese instante. —... Jamás había imaginado que Timothy hubiese muerto dentro de el oso barrigón Freddy Fazbear... Tú...

El castaño oscuro deseaba que la tierra se lo tragara entero y Frederick no le prestaba atención al asunto ya. El ambiente se tensaba aún más, y parecía imposible que se pusiera peor.

—Me he dado cuenta también de tu personalidad, Old Freddy. La tuya y la de los demás Old. —La guardia continuó, recuperando su compostura. —Oliver y Bonnie son ambos igual de renegones. Félix era un obsesionado con llamarme marinera, y créeme que vi suficiente de Show Stage 1 para notar llamar a los adultos como "Señores" y "Damiselas". Samy es idéntica a Chica, idéntica a ella en todos los aspectos... Y tú...

Hubo silencio.

—Timothy era el único que me llamaba "Lyn". Y era el único que ponía mis emociones de cabeza... Ustedes son como ellos. Y se me hace injusto que no me hayan dicho todo lo que ahora sé.—Pausó y, temblorosa se puso de pie en el asiento. Lynda lo miró a los ojos y Fazbear supo que estaba sin salida. —... Ustedes... Estoy casi segura de que ustedes... De que tú...

Silencio una vez más.

Lynda nunca rompió contacto visual con el Freddy de castaño oscuro después de la siguiente frase.—Quisiera saber... si la persona a quien estoy mirando a los ojos es Timothy Wilson...

Freddy tenía el rostro totalmente serio, estático, como si no quisiera dejar escapar ninguna emoción incorrecta. Pero por dentro, estaba muriendo. Sentía asfixiarse, sentía desfallecer...como hace tantos años atrás a manos de Vincent, aunque esta vez de manera más sentimental que física.

Cuando posó una mano sobre la mejilla de Lynda, y la acarició con ternura, pensó en hacer la locura más grande de su vida en los últimos treinta años. Y probablemente la hubiese besado ahí mismo...

Si no fuera por una sarcástica risa a un lado de ellos, que rompió el mágico momento.

Frederick, cruzado de brazos y sonriendo de lado, decidió entrar en acción tras ver que las cosas tomaban un curso que claramente no le estaban agradando. A pesar de que por fuera no lo demostrara, era evidente que a él más que nadie le convenía que Lynda no supiera la respuesta verdadera a aquella pregunta.

—No seas tonta, Murtons.—Dijo sin quitar sus aires de indiferencia.—Está claro que Freddy Fazbear y Timothy Wilson son dos seres completamente diferentes.—Mentira, su reconocimiento facial, y todo el tiempo que trató al cantante decían lo contrario. Pero no podía dejar que la verdad se supiera, no iba a permitirlo.—Sus conductas coincidentes no deben ser más que paranoias tuyas. Solo te gusta engañarte a ti mis-

—¡Claro que no!—Rugió furiosa. El Toy se sobresaltó por tal regaño.—¡Sería demasiada casualidad! ¡Ellos son mis amigos!—Regresó su vista al oso mayor.—Y tú...eres Timothy...

Frederick frunció el ceño, mirando al Old con más odio que nunca.—Entonces que lo diga. Que diga palabra por palabra quien es en realidad.

Murtons tomó una de las manos del robot, quien la seguía observando sin expresión aparente.—Dime, por favor...

Freddy-o en este caso, Timothy-se encontraba en medio de un dilema, un doloroso dilema. Si le decía la verdad a Lynda, sabía el sufrimiento que esta acarrearía con esta. Sabía de sobra que ella continuaba amándolo, así como él a ella. Pero...jamás podrían estar juntos. Siendo ella humana, y el un robot. Ella viva y él...condenado a pasar el resto de sus días en un traje de metal.

La amaba, sí, demasiado. Más que a su propia vida, eso se lo había demostrado. Y condenarla a ella también a anhelar lo inalcanzable, darle alas con lo que nunca sería, era algo que no podía permitir. Sacrificaría su propia felicidad de ser necesario.

—Frederick tiene razón.—Respondió al fin. Ganándose dos caras sorprendidas por sus oyentes. Lynda, al ver sus esperanzas derrumbarse. Y el Toy, al ver que su odiado enemigo le estaba siguiendo el juego.—Al haberlos tenido...dentro de nosotros...—Comenzó a explicar con dificultad.—Probablemente parte de su esencia se nos haya quedado. Nos comportamos similar, pero no somos ellos.

—Timo-

—Yo no soy él.

Y el silencio sepulcral se hizo presente de nuevo. Lynda agachó la cabeza, tratando de procesar tanta información en tan poco tiempo. No podía ser posible lo que estaba oyendo, los osos estaban mintiendo, ¡tenían que estar mintiendo! Pero, ¿porqué? ¿Porqué Freddy también le ocultaba la verdad? ¿Cuál era su intención?

—No te creo.—Murmuró, clavando sus orbes castaños en el celeste azul.—¡No te creo!

Fazbear maldijo la necedad de Lynda. Había olvidado que era terca, obstinada y que no paraba hasta conseguir lo que quería. Miró a su remplazo que lo observaba tan, o más inquieto que la joven. Seguro que por dentro estaba deseando que continuara con su farsa. Wilson no estaba seguro de mantener su compostura por mucho más tiempo.

Aunque, por el bien de Lynda y él, tenía que poder.

Lynda Murtons simplemente se quedó en silencio. Ella sabía muchas cosas y una de ellas era que el amor femenino podía más allá de una mentira. Lo único que se le ocurrió como muestra de amor, sin embargo, le hizo dudar de sus acciones por un momento. Y conocía bien a Timothy, y exactamente como reaccionaría así.

Tomó del moño negro del traje marrón con su mano libre y con una rudeza casi impropia de ella, jaló al castaño oscuro hacia su rostro y sus labios se estamparon con los de él por un segundo. Palabra clave: Un segundo. Porque tan rápido como brusco lo unió, rápido como brusco ella se separó de él.

Miró la reacción de Fazbear. Tenía ambos orbes azules abiertos junto a un ligero sonrojo en sus metálicas mejillas. Y su labio inferior tenía un tic extraño. La reacción que esperaba de él.

Quizás y estaba mintiendo. Quizás decía la verdad. Pero, ignorando su sonrojo, decidió salir de la escena a aclarar sus pensamientos. Y quizás a que Freddy aclarara los suyos. Pero, decidió darles el beneficio de la duda a los osos. Tenía que mentir.

—Quizás y Frederick tenía razón. —Murmuró al apartarse. Le dolía mentir.—No sentí absolutamente nada.

Se dirigió al escritorio, tomó su bate de beisbol y a pasos veloces salió de The office. Ya estaba claro que planeaba estar sola por el resto de la noche.

~O~O~O~

La atracción principal del parque cerró los ojos, tratando de recuperar, en vano, la calma que el beso de Murtons le había quitado. Para él ese sencillo pero significante contacto lo había sido todo. Había valido la pena todo lo vivido los últimos días con tal de tenerla un solo segundo para sí. Pero ella dijo no haber sentido nada.

¿Sería cierto?

Unos aplausos llenos de ironía lo devolvieron a la realidad.—¡Aw! ¡Conmovedor! Simple y sencillamente conmovedor. Lástima que ella ya no sienta lo mismo, ¿o no, Timothy?

Frederick sonreía de oreja a oreja disfrutando la humillación de su antigua versión. Aunque la sonrisa se le borró cuando Fazbear lo tomó de la camisa y lo aporreó con rudeza en la pared.

—¿Porqué le has dicho a Lynda que Freddy y yo somos personas diferentes?

—Ah, ah, ah~. Más importante aún, ¿porqué me has seguido la corriente?—Y en verdad, al Toy le seguía intrigando porque el otro oso le había dado la razón.

Soltó el brusco agarre, mientras le daba la espalda para no romperle la cara en ese mismo instante.—Tengo mis razones, punto final. Y más te vale seguir manteniendo las cosas como están.

—Créeme, a mí más que nadie me conviene que eso siga así.

Old Freddy se giró para verlo con desconfianza tras sus últimas palabras.—¿A qué viene eso?

—No te hagas idiota, es más que obvio que tú aún la amas.—Escupió, como si tal afirmación le diera repulsión.—Y bueno, a mí también me gusta un poquito...

—¡Te dije que no intentases nada con ella!—Gruñó furioso, avanzando con paso fuerte hacia él.

El castaño claro retrocedió por instinto, no acostumbrado a ver al 1.0 exaltarse tan de repente.—Te lo advierto Frederick, ni se te ocurra aprovecharte de la situación.

Y sin decir nada más, harto de tratar con su anterior remplazo, salió de la oficina. No sin antes fulminarlo, como de costumbre, con la mirada. Le quería demostrar por todos los lados posibles que hablaba muy en serio.

Pero el Toy se limitó a reír una vez que él estuvo fuera. ¿Pensaba que ya se había entrometido demasiado?—Oh, Freddy, apenas estoy calentando.


Gggg, muero por publicar lo que sigue. Adoro en verdad los triángulos de love, y este en especial es de mis preferidos.

Agradezco a los que se tomaron la molestia de comentar, ¡por su apoyo esta historia sigue, chicos! Y ojalá acompañen al fic en los siguientes capítulos. ¡See you!

Vitalka~