Hola! Regresé. Lamento la tardanza, pero aquí esta este capitulo.

Las canciones de este capitulo són:

Adele - Someone Like You

Ellie Goulding - Lights

La música es más que una mujer, porque de la mujer te podes divorciar, pero de la música no. Una vez que te casas, es tu amor eterno, para toda la vida y te vas a la tumba con ella encima. (Ástor Piazzolla)

La música es una de las cosas que puede salvar al mundo, porque un hombre que busca y encuentra y se solaza horas y días y años y años luz, a través de generaciones, con la belleza, ¿qué otra cosa puede querer que un mundo mejor? (Atahualpa Yupanqui)

** LUZ **

¿Cuántas veces podrías llorar por alguien? ¿Cuántas veces podrías sentirte decepcionada de alguien? ¿Cómo podría alguien tan pequeño soportar tanto dolor? Y la pregunta de muchas personas ¿Cómo alguien podía caer dos veces con la misma piedra?

La princesa del pop se quedo dormida alrededor de las 3 de la mañana a causa del cansancio de sus ojos rojos y llorosos y del dolor de su corazón. Durmió alrededor de 5 horas, pero no descanso, sus sueños no la dejaban.

Pesadillas es como se tenían que llamar aquellas imágenes que rondaban su cabeza. Protagonizados por Jasper y María Whitlock, y la peor de todos fue cuando este matrimonio quería robarle as su razón de vida; a Melody.

-Mami… Despierta mami- susurraba la pequeña niña de ojos azules – mami tengo hambre.

La cantante apenas y abrió los ojos, y al ver a su hija la tomo en sus brazos y la acostó con ella, dándole muchos besos en toda su cara. La pequeña como se había acostumbrado a su férula podía moverse con facilidad.

-Mami…mami… para… para – se quejaba su hija mientras se retorcía de la risa.

-¿Qué paso mi amor? – abrazando aun Melody y recostada en la cama preguntó Alice.

-Tengo hambre, mami.

-Vamos a prepararte el desayuno – dijo Alice parándose - ¿Qué quieres esta mañana?

-Waffles con miel – festejo Melody caminando junto a su madre hacia la cocina.

Alice Brandon trato de no pensar cosas referentes al violinista y se distrajo con su hija y el desayuno. Al terminar decidieron ver una película en la planta baja. Alejándose de el mundo la cantante disfrutaba viendo caricaturas con su pequeña creación. Su luz, su fuerza. Su hija. Esta hermosa personita que hacia que su vida tuviera sentido. Que no le doliera tanto lo que había a su alrededor.

Era pasado medio día cuando el ruido de la puerta las regreso al mundo.

-Jasper- fue lo primero que grito Melody parándose de la cama de un salto y corriendo hacia la puerta.

-Mel, espera – también Alice.

La cantante no sabía que hacer, había olvidado que ese día iría Jasper para ver a la niña. Al llegar a la puerta aparto a su hija y abrió.

Para la buena suerte de Alice, y mala de Mel, se trataba de Esme.

-Abuela – saludo efusivamente la pequeña.

-Mi nena hermosa- respondió casi con la misma alegría.

-¿Mamá, qué haces aquí? – pregunto para que olvidara el nombre que la niña había gritado.

-Te vine a ayudar con la cena – contesto dándole un abrazo – No eres muy buena con los grandes festines amor.

Le había comentado a sus padres que tenía que darles un aviso importante, y también menciono que habría invitados.

Le había avisado a Emmett, él tenia que estar presente, y con él Rose. También imaginaba que con Jasper vendrían Edward y Bella. Por lo tanto estaría mucha gente en su mansión.

Esme no la interrogo, estaba un poco confundida, cuando su hija la había llamado para avisarle de la cena, se escuchaba muy contenta, por esa razón había ido con mucho entusiasmo, pero en esos momentos no se mostraba contenta, de echo se veía triste aunque lo trataba de ocultar.

También su nieta estaba diferente, ella si expresaba la alegría que pensaba que tenía su hija. Parecía que la niña le quería dar la razón de su día feliz, pero su madre la interrumpía cada vez que parecía hablar.

Tanto Alice como Melody ayudaron a la "chef" con la cena, cortaron y picarón la verdura, -Mel sólo ayudo a lavar y colocarlas en los recipientes- para tener casi todo preparado.

-Ya, basta de cortar. Ve a arreglarte – La señora Brandon le ordeno a su hija – No creo que quieras quedarte en pijama en la cena.

-Sí, sí, yo sí quiero – grito la niña.

- Pero ¿podrás con lo demás? – pregunto Alice a su madre.

- Me ofendes Alice Brandon con esas palabras. Por supuesto que puedo con esto. Hasta podría su aumentaras a 10 personas más.

- Te creo mamá – y salió para hacer lo que le mandaban.

Primero entro al cuarto de su hija para buscarle ropa.

-Quiero el vestido azul mamá, el de princesas mami, el de princesas – grito Mel corriendo hacia su armario y buscando ella misma su vestido.

Al terminar de buscar la ropa de la niña se la llevaron al cuarto de la cantante. Esta noche se arreglarían juntas.

Jugaron un rato en el agua hasta que comenzó a salir fría.

Sí, lo que intentaba la cantante era olvidar la razón de la cena, olvidar lo que tenía a su hija tan feliz, olvidar porque en esos momentos se sentía débil, olvidar que… Jasper le había mentido y se había casado.

Cuando bajaron el comedor ya estaba preparado la cena estaba en el horno y su madre salía del cuanto de invitados bañada y arreglada.

-¿Eres la mujer maravilla, mamá? ¿O tienes súper velocidad? - pregunto Alice impresionada.

-Tengo una hija y nieta que tardan siglos en arreglarse. Aunque también soy la mujer maravilla.

-Lo eres mamá.

-Abuelita, yo quiero pudín.

-Hasta que cenes Melody.

-¿No me lo puedo comer ahorita y después ceno?

-No, tienes que cenar primero.

-Y si me acabo todo, me darás mucho pudín?

-Te daré todo el que quieras, pero tienes que terminar todas las verduras.

-Yo no quiero comer verduras – Protesto, pero no fue Melody, sino Emmett que llegaba con su novia.

-No empieces Emmett, tienes que darle un buen ejemplo a tu sobrina – lo regaño.

-Sí, tía

-Hola Rosalie, que linda te ves esta noche. Bueno todas las noches - halago Esme.

- Muchas gracias, Usted igual esta radiante.

-¿Yo también estoy brillante? – pregunto la niña.

-Claro que sí preciosa, estás brillante, radiante, deslumbrante. Estás muy hermosa.

-Pero yo soy más guapo que todos ustedes- Entro Emmett a la conversación.

-No es cierto, Yo estoy más guapa – Dijo la pequeña.

-No, soy yo

-No es cierto tío oso, soy yo.

-Soy Yo

-No, Yo

-Yo

-Yo…

-¿Cómo estás? – Alice no se había percatado de que Rose se había acercado a ella.

-Bien – contesto secamente.

-Dime la verdad, Alice… Yo… - trato de defenderse, sabía que por su llamada Alice había visto la boda de Jasper, y se sentía culpable.

-Estoy Bien Rosalie, no te preocupes – la princesa del pop lo dijo con un tono que no admitía represalias.

Pero aun así le dio un abrazo para después se ir a terminar la pelea de los niños chiquitos de la familia.

Se encontraban en la sala platicando de cosas de la gira. Cuando llego una llamada a Rosalie.

Cuando regreso venia más pálida de lo normal.

-¿Qué ha pasado Rose?

-Edward no contesta – susurro.

-Ha de estar con Bella – Respondió Emmett quitándole importancia.

-Es Bella la que me ha llamado, no contesta. – Miro a Alice – Ni tampoco Jasper.

Alice se puso tiesa con esas palabras.

Podía ser que Jasper no contestar porque se encontraba disfrutando de su luna de mien con su… esposa. Pero no pudo hace su comentario sarcástico por que Rosalie le respondió que su hermano y Jasper estaban juntos desde la noche pasada.

- ¿Quién es Jasper?

-El chico del violín – respondió Melody que salio corriendo del cuarto de películas al escuchar el nombre de su padre.

-¿Qué chico del violín? – Pregunto Emmett

-El amigo de Edward - contesto Rose, al ver la cara de miedo de Alice

-Sé mas especifica Amor… - pero ya no pudo hablar porque su celular sonó… el celular de trabajo.

Se retiro para atender la llamada.

-Yo tampoco entiendo muy bien cómo es que mi pequeña conoce a un chico del violín – Hablo Esme extendiendo los brazos a su nieta pata sentarla en sus piernas.

-Alice, ¿puedes venir un momento? – La voz de Emmett daba miedo, Su cara estaba seria: con la mirada fría y fija y los labios rectos.

La cantante y represéntate entraron a lo que es el estudio.

-¿Qué pasó Emmett?

-¿Quién es el padre de Melody? – soltó de repente

-Yo… ¿Por qué lo preguntas? – tartamudeo

-CONTESTAME

- NO ME GRITES, NO ES NADIE.

- ¿QUIÉN ES?

- ¿POR QUÉ TE INTERESA SABER AHORA?

-¿Es Gigandet? – Esta vez bajo la voz, pero dijo el nombre entre dientes como si fuera una maldición.

-¿Qué? – la cantante se había quedado en shock

-¿Lo es?

-¿Por supuesto que no, donde sacaste esas tonterías?

-Me acaba de llamar Stanley para pedir una exclusiva para confirmar que Gigandet es el padre de la niña. Él ya lo dijo.

La cantante se encontraba todavía en shock. Eso no se lo iba a permitir.

-Necesitamos pararle la boca – dijo Emmett

-Sí, pero… ¿cómo?

-Sólo déjame darle unos buenos golpes, y veras que estará calladito.

- No, Emmett. Puede que nos demande – razono Alice.

-No pude quedarse como si nada.

-Y no lo hará… - La cantante buscaba la forma de callar al guitarrista acosador sin verse implicada en más chismes – Préstame tu celular.

-¿A quien le hablaras?

-A él.

-Eso sí que no…

-Préstamelo. Tengo una idea.

Sin estar muy convencido se lo dio.

-¿Qué pasó Emmett? - gruño James del otro lado del teléfono.

-No soy Emmett – fue sorprendente lo dulce que salio la voz de Alice.

-Alice, hermosa, es un placer escuchar tu voz. ¿Y dime, además alegrarte la noche, en que te puedo servir?

- Yo… ah… quería hablar contigo – tal vez la profesión de Allie estaba un poco errada, era una excelente actriz. Actuar como una adolescente nerviosa, y hasta tartamudear.

- Estamos hablando nena – respondió este alzando su ego.

-En persona – esta vez si le costo fingir la voz mientras rodaba los ojos - ¿Podemos vernos mañana?

-Claro que sí, paso a recogerte a las 7 en tu casa ¿De acuerdo?

-No, nos vemos en el estudió.

- Pero…, esta bien, en el estudió a las 7 te pones hermosa. Será una noche que no olvidaras.

- Una noche muy esperada. Nos vemos mañana James – Y colgó antes de que contestara.

-¿Eso es lo que buscabas, una cita con él? – preguntó Emmett cuando le devolvió el teléfono – Claro… es un excelente plan.

-Lo es Emmy, habla con Cayo, necesito una nueva orden. Para que no hable nada, y no me acose. Se saldrá también de la banda, así que hay que buscar a otro guitarrista.

-Eso es que más he deseado desde que comenzó la gira. Ya sueño con partirle la cara.

-Haremos las cosas bien. Así que no lo puedes golpear.

-Eres una aburrida Alice.

-Mamá, MAMÁ – escucharon los gritos de Mel y salieron del estudio.

Al entrar a la sala encontraron a Carlisle cargando a Mel y abrazando a su mujer. Los tres veían la divertida escena donde Rosalie regañaba a un Edward cansado- se notaban sus ojeras- y a un Jasper que no se sabía si prestaba atención. Te había colocado unos lentes.

-Rosalie, basta. Estuvimos ocupados toda la noche, no hemos dormido nada, y los celulares no tienen batería.- se defendía su hermano

-Hay teléfonos públicos, para comunicarse.

-Rose, por favor – pidió Jasper que se dio cuenta de que habían llegado la cantante y su primo.

-No te enojes osita, ven te doy un abrazote – fue Emmett a calmar a su novia.

En el momento que Rose se alejo Ed fue a saludar a los señores Brandon, y Mel salio de los brazos de su abuelo para correr a los de el violinista.

-Jasper, Jasper, viniste – dijo ella abrazándolo.

Alice volvió a tener un nudo en la garganta, esa imagen derrumbaba todo sus muros.

-Te dije que vendría mi pequeña – respondiendo el abrazo.

Tanto Esme como Carlisle estaban impactados, su nena no era muy abierta con las demás personas, por esa razón se acercaron a presentarse.

- Mucho gusto, Soy Carlisle Brandon, y ella es mi esposa Esme. - Le tendió la mano

-Un placer, Soy Jasper Whitlock - correspondió el saludo.

- ¿Jasper Whitlock, el violinista? ¿Quién se acaba de casar? – Por sorprendente que parezca, el doctor Carlisle Brandon era muy… le gustaba saber lo que pasaba en el mundo. – Lo comentaban las enfermeras – se defendió ante las miradas de las mujeres.

-¿Te casaste? – fue su hija quien le pregunto al violinista.

-No pequeña, fue un malentendido.

-¿Mal entendido? –pregunto Rosalie.

- Sí Rose, por esa razón estuvimos despiertos toda la noche.

Alice ahogo un grito, pero Mel no. Le había quitado los lentes oscuros a Jasper. Los lentes que tapaban su ojo morado e hinchado.

La princesa del pop por fin le presto atención a ojiazul; Jasper tenia rasguños en el cuello, su mejilla se encontraba un poco roja, y un poco inflamada. Y la esquina de su labio tenia una pequeña abertura. Y sus manos… las manos que cargaban a su hija tenían más rasguños que todos lo que se había dado la niña en toda su vida.

Carlisle, dejo a lado su momento de chismes y se convirtió en el gran doctor que es. Quito a la niña de sus brazos y le examino el ojo.

-¿Has ido a que te revisen el ojo? – pregunto.

-No, tenía que venir primero para…

-Eres un tonto ¿cómo puedes venir en ese estado? – le grito Alice – en primera, porque, es tu salud, la debes de cuidar. Y en segunda; ve como tienes a mi hija. La asustaste.

Y tenía razón, la niña estaba asustada y con pequeñas lagrimas en los ojos.

-No mi amor, no llores, estoy bien – Jasper trato de consolarla pero Carlisle no lo dejo.

-Primero vamos a curarte, para que ella vea que esta bien – y lo llevo al estudio para que no viera la niña – Alice pásame el botiquín.

Fue al baño por lo que le pidió su padre, estaba temblando. No sabía que hacer. ¿Un malentendido? Eso fue su matrimonio según sus palabras. ¿Pero y si le volvía a mentir? Podía ser una excusa para poder estar con Mel… y con ella. Al decir que con María no tenía nada, casi había caído… no podía creerle.

- No hay nadie que nos pueda escuchar, ahora si estamos sólo, doctor y paciente. ¿Me dirás cómo fue que te has hecho estas heridas?

- ¿Ha escuchado el dicho que dice: "No hagas enojar a una mujer obsesionada"?

- Lo había escuchado con "una mujer enamorada"

-En este caso es obsesionada. Y la hice enojar, y eso fue lo que resulto de su enojo.

-¿Con qué te hiciste lo del ojo? - pregunto Carlisle, viendo también el cuello y las manos. – Estos parecen rasguños, así que creo que son de uñas. ¿Hay algún otro lugar donde tengas alguna lesión?

-La costilla – contesto – Y lo del ojo… no lo sé, me aventó muchas cosas, no sé cual de todo fue lo que me dio.

-¿Es verdad?

- Sí, no miento.

- Sí, una mujer muy enojada.

-Demasiado – en eso entro Alice con el botiquín.

-Ahora ve por hielo, hija.

La cantante obedeció, cuando llego a la cocina, solo estaba los hermanos y su primo. Se callaron cuando la vieron entrar.

-¿Y mi madre y Mel?

-Están en el cuarto de la niña. La esta tranquilizando – le contesto Rosalie.

No pidió más explicaciones y salio con el paquete de hielo en la mano. Al entrar al estudio se quedo halada. Jasper estaba desnudo de la cintura para arriba. Era exquisitamente sexy.

Él seguía teniendo el poder de ponerla caliente sólo con mirarlo. Su cuerpo parecía haber mejorado desde aquella noche.

-Yo… lo siento.

-No te preocupes – dijo Jasper ganándole la palabra al doctor… este sí iba recriminar a su hija.

-Yo me retiro – tartamudeo mientras colocaba el hielo en el escritorio.

-No! – grito Jazz – No quiero estar sólo con el doctor.

-¿Tan mal te trato Jasper? - bromeo el señor Brandon.

-No es eso Doc. Sólo que me dan miedo los hospitales y los doctores.

-Pero, te acabas de quedar sólo con mi padre mientras fui por las cosas – reprocho la chica.

-Pero sabía que regresarías. Y si ahora te sales, me dejaras sólo con el Doctor… y no quiero. – A pesar de que tenia lastimada la cara. Ese puchero hacia debilitar a cualquiera.

-¿Papá?

-como quieras Alice, él es el paciente, y él puede decidir. Yo no me opongo.

Y no sé oponía, en esos minutos a solas con el violinista comprendió el motivo de aquella cena, y por fin supo la respuesta que buscaba desde hace años. La procedencia de Melody.

No los culpaba, No culpaba a su hija por no hablar del hombre que la embarazo.

Ahora se preguntaba que es lo que pasaba con ellos.

Esa mañana se suponía que él estaba casado.

Esta herido, y por sus pocos comentarios por su "esposa". Quería saber que pasaba, no quería que su hija sufriera. Pero sabía que ellos tenias que hablar primero. Después se encargaría de Jasper Whitlock.

Medía hora después, cuando reviso todas sus heridas, rasguños y golpes. Después de colocarle el medicamento y hacer que bajara un poco la hinchazón del ojo se paro y se dirigió a la puerta.

-Tienen que hablar. No pierdan más el tiempo – y salio.

La pareja se quedó cayados unos minutos.

-Tiene razón. Te debo una explicación.

***…***…***

Bueno, espero que les haya gustado mucho.

Quiero darle las gracias a todas por sus buenos deseos.

Amm, les cuento. Mi abuelo falleció el 15 de agosto, no resistió más. Pero sabemos que esta en un lugar mejor, sin dolor ni preocupaciones.

También, logre pasar mi materia y ahora estoy en un trimestre nuevo lleno de estrés jajajajja, pero bien.

De verdad muchas gracias por su apoyo. Las adoro.