Capitulo 13.

Bella miro a Edward, para luego fruncir el ceño y cruzar los brazos.

-¿Qué sucede?- susurro Edward con una ceja enarcada y divertido al ver a su Bella fingiendo enojo, se acerco a ella y poso sus manos sobre su cadera, atrayéndola hacia él.

-Todo el mundo cree que tú y yo nos besamos en la fiesta, si estabas fingiendo estar drogado, no te hubieras acercado a mi tanto- levanto la cabeza para verlo a los ojos-¿Por qué lo hiciste?

Edward la miro y suspiro-Creo que me es mas difícil controlar mis sentimientos en público- susurro- A veces quiero demostrarle a todo el mundo que tú eres mía, que ambos salimos y somos felices…pero me tengo que contener, porque tú y yo somos primos para la sociedad.

-Alice, me dijo ayer que me repitiera mil veces que tú y yo solo somos primos, que jamás habrá algo mas haya que esa relación familiar- susurro con tristeza- Sospecha que yo te quiero de otra manera- se encogió de hombros- Creo que siempre lo supo.

Edward la abrazo delicadamente- ¿Le decimos?

Las lagrimas comenzaban a rodar por la mejilla de la adolescente-Temo perderla, como también temo perderte a ti, si las personas descubren lo nuestro- apoyo su cabeza sobre su pecho e inhalo aire.

-Nunca me perderás a mí- susurro Edward, dándole un beso en su cabeza- Te amo tanto que sin ti la vida no sería la misma.

Bella rodeo sus brazos sobre su cintura y cerró los ojos, no corrían peligro estar así, abrazados en la sala de su casa, su madre no sospecharía nada que ellos tenían una relación más allá de ser primos, desde siempre ellos se abrazaban, charlaban, reían, hasta compartían sus sueños, deseo que también su futuro siguiera igual.

Se separaron cuando sintieron una mirada posada sobre ellos, Edward miro a su tía que se encontraba en el marco de la puerta, le sonrió y ella le regreso el abrazo, Bella miro a su madre y suspiro.

-¿Sucede algo Bella?- pregunto René, al ver a su hija desanimada.

-Me siento mal- trago en seco- Creo que me iré a dormir más temprano.

Edward giro a ver a su Bella, su corazón se apachurro, odiaba tanto verla así, con los ánimos bajos y sin ganas de nada.

René suspiro-Esta bien, al rato te subo la cena- susurro a su hija, se giro para ver a su sobrino-Tú madre llamo, dice que van a salir y te necesita en tu casa en menos de media hora, creo que tú padre le darán un reconocimiento- sonrió-Le dices que felicidades, por parte de la familia Swan.

Edward asintió-¿Ustedes no irán?

René negó la cabeza. Bella se giro para ver a su novio y le sonrió.

-Ten cuidado al regresar a tu casa, nos vemos luego- se levanto de puntas y le dio un beso en la mejilla.

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Bella se acostó en su cama, se tapo con sus sabanas moradas y cerró los ojos, anhelo tener a Edward abrazándola, dándole besos, oler su fragancia y escuchar su voz angelical.

Tosió varias veces, lo que hizo que su garganta le doliera, hacer el amor en el carro de Edward en la noche, con el frió que hacía y ambos destapados, le provoco que se enfermara, ahora luego de tres horas que él se había marchado de su casa, tenia escalofríos y fiebre.

Su madre entro a su cuarto con un vaso y un par de pastillas-Creo que no iré con tu papa a cenar- susurro René- Estas poniéndote pálida- poso su mano extendida sobre la frente de la adolescente-Tienes más fiebre que hace rato, pensé que con el baño se te bajaría.

-Mama- se quejo Bella- Me encuentro bien- mintió- Ve a cenar con papa, él ya reservo el restaurante y sabes que es difícil reservarlo, por dos horas o más que no estés no me pasara nada.

René miro a su hija que le sonreía-¿Segura?

-Sí, si me pongo peor te llamare.

-Te llamare cada media hora ¿trato hecho?- comento René.

Bella bufo-No soy una niña.

-Para mí lo sigues siendo.

-Está bien- se quejo Bella- Tendré conmigo mi celular- susurro.

-Estaremos…

-Ya sé donde- se quejo Bella cortándola-Vete ahora, antes que papa se desespere estar esperándote en el restaurante.

René suspiro, se despidió de su hija y se marcho, cuando Bella estuvo sola, saco su teléfono y miro la foto que se encontraba en la pantalla, era ella y Edward sonriendo.

-Me siento mal- susurro a la nada, cerró nuevamente los ojos y espero que las pastillas que su mama le había obligado tomar antes de irse, poco a poco el sueño la invadió y se quedo dormida.

Se encontraba en el aeropuerto, su mirada posaba sobre cada uno de los rostros de las personas que se encontraban, él no estaba.

Comenzó a correr nuevamente, gritando su nombre una y otra vez, no le importaba que la gente la tomara de loca, Bella lo único que quería era que él estuviera con ella, que no tomara ese avión.

-Pasajeros del vuelo 573849, favor de abordar.

Bella se detuvo en seco y las lágrimas comenzaban a rodar por sus mejillas, ese era su vuelo, corrió más deprisa, se detuvo cuando lo vio, entrar por aquellas puertas de cristal, estaba tomado de la mano de Tanya Denali y ambos sonreían.

Su corazón se partió a la mitad- Edward, Edward- grito más fuerte, quiso meterse por las puertas de vidrio, pero le negaron la entrada, solo pasajeros del vuelo tenían derecho de entrar, ella no llevaba nada salvo su cartera con poco dinero y su celular, traía una blusa de rayas negra con blanco, unos pantalones de mezclilla y sus converses negros.

-Edward- grito.

Entonces él se detuvo en seco al escucharla, se giro y la vio parada, sostenida por dos policías que se la llevaban a la fuerza, Bella lo miro y suspiro, se veía tan guapo con aquella camisa azul que ella le había regalado en su cumpleaños, le sonrió, pero él nunca le regreso la sonrisa.

-Edward- le llamo.

Pero él se había dado la vuelta y comenzó a caminar con Tanya.

Las lágrimas comenzaban a rodar por sus mejillas, y sus ojos fueron abiertos de golpe, estaba oscuro, así que prendió su lámpara y se calmo, le dolía la cabeza y su cuerpo lo sentía débil, observo su celular, cuatro llamadas perdidas de su madre.

Le regreso la llamada.

-¿Mama?- susurro.

-Jovencita, me tenias preocupada- se quejo René del otro lado de la línea.

-¿Ya vienen a la casa?- pregunto Bella comenzando a templar por la temperatura.

-No podemos pasar, hubo una inundación y la lluvia es muy fuerte.

Dicho eso hubo un trueno que dejo a Bella tiesa, odiaba los truenos. Se acurruco mas contra sus sabanas, escuchando la lluvia pegar contra el techo y su ventana.

-Ma…ma- tembló Bella.

-Hija… no te escucho…

Ella tampoco la escuchaba claramente, cerro el teléfono y suspiro.

Recordó el sueño que tuvo y le dieron escalofríos, volvió a abrir su celular y marco su número, tres largos y tormentosos pitidos tuvo que esperar, para que él le contestara.

-¿Bella?

Al escuchar sus palabras, se sintió tranquila, respiro hondo- Edward- trago en seco.

-¿Te encuentras bien?

-Estoy enferma- tosió varias veces Bella- ¿Dónde estás?

-Voy camino a tú casa, tu mama me llamo, pidiéndome que te hiciera compañía, ya que estabas sola en la casa y con fiebre, mi padre me dio unos analgésicos para que te los diera y así se te bajara la fiebre.

Suspiro profundamente Bella-Llega pronto- susurro débilmente.

Se levanto de su cama, sintiéndose mareada, se sostuvo de ella y respiro varias veces, para que se pasara aquello, se puso sus pantuflas y un suéter, bajo despacio las escaleras, la parte de abajo se encontraba oscuro, así que prendió las luces, pero al instante que hizo aquello, las luces se apagaron, por la culpa de un trueno caer muy cerca de su casa.

Se había ido la luz, fue a la cocina y prendió la única vela que encontró, se acerco a la puerta, cuando escucho golpes, respiro aliviada, Edward había llegado pronto, fue a abrirle y la vela se pago por la corriente de aire que entro.

-La vela se apago - susurro al ver a su Edward empapado por la lluvia.

Edward sonrió y se acerco a su Bella, sin antes cerrar la puerta-Llego y lo primero que me dices es que la vela se apago ¡vaya! Que buen recibimiento tuve.

Bella sonrió, se quito su suéter y se lo dio-Quítate tu suéter y la camisa, si no te enfermaras- susurro- Ponte esto.

En la oscuridad podía ver su silueta, y también que él le había hecho caso, observo su pecho desnudo y sintió las mejillas sonrojadas.

-Listo, el pantalón se secara pronto…- Bella lo abrazo, sintiéndose mejor, Edward poso su mano sobre su frente y la sintió arder de temperatura.-Sigues teniendo temperatura, las pastillas que te dio tu mama no sirvieron- susurro.

-No vuelvo a tener sexo en el auto contigo- se quejo Bella.

Edward rió y la beso.- Lastima- susurro- Fue un excelente sexo.

La llevo a la cocina y de nuevo prendió la vela, le sirvió un vaso de agua y le dio dos pastillas para que la fiebre se le bajara, Bella se las tomo, pero frunció el ceño, las pastillas tenían mal sabor y se le había quedado en su boca.

-Son horribles- se quejo.

-Te aliviaras.

Bufo y se acerco a él para que la abrazara, al estar en sus brazos se sentía segura, feliz y sobre todas las cosas completa.

-Te amo- susurro.

-Yo también, además ¿no crees que hace frío?

Ella rió y se puso de puntitas, para darle un beso en los labios, lo cual él profundizo, se separaron al escuchar otro trueno caer, se fueron a la habitación de ella y Edward la abrigo, se acostó a un lado de ella y la abrazo.

-He estado pensando que le diré a Alice, lo que tenemos- comento Bella- Es mi amiga y odio mentirle- susurro.

-Tomes la decisión que tomes, siempre te apoyare- susurro Edward- Estaré contigo en las buenas y en las malas.

Bella sonrió-¿Para siempre?

-Si- susurro Edward.- Para siempre.

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Esme hojeaba las hojas de aquel álbum café, observaba con detenimiento las fotos de sus hijos, y la de su familia. Una que otra vez sonreía al recordar aquellos momentos que han pasado, momentos que nunca se olvida y que al observarlo en una foto hace que sonrías al recordar aquel día.

Miro una foto de ella y su hermana Raneé, eran ellas dos cargando en brazos a un par de bebes, Edward y Bella. Sonrió mostrando sus dientes, era una hermosa foto y era la que mas amaba de todas, recordó como ese día su hermana le había dicho; Recuerdas cuando éramos niñas, decíamos que tu segundo hijo se casaría con mi hija si es que tuviera una niña o si no sería al revés. Lo sigo recordando luego de varios años.

Había dicho en broma, lo cual ambas sonrieron, cuando les tomaron esa foto. Siguió hojeando el álbum, ahora las fotos eran de sus hijos con Bella, observo en cada toma como Edward y Bella eran muy cercanos, Edward empujando a Bella en el columpio, Bella mirando a Edward. Edward mirando a Bella. Frunció el ceño, ellos comenzaron a ser cercanos cuando vieron aquella pornografía de Emmett cuando eran niños.

Observo las últimas fotos que había revelado hace dos días, eran recientes, pero en estas fotos Edward y Bella se miraban con ¿amor?

Dejo las fotografías y se levanto de la mesa, se encamino a la cocina y se sirvió un vaso de agua fría, quería despegar su mente de aquellas fotografías, ahora que lo recordaba Edward extrañaba demasiado a Bella cuando ella se fue de viaje con sus papas, no era un extraño entre primos, era un te extraño como pareja, mejor dicho como amantes.

Dejo el vaso de vidrio sobre estante y respiro varias veces.

Era imposible.

Imposible en muchas maneras, agarro el teléfono y marco al celular de Edward, si no se equivocaba estaría con Bella ya que ella está enferma, se detuvo antes de marcar las teclas y reacciono comenzando a reír.

Debía estar equivocada, Edward y Bella sabían que eran primos, ellos no sabían que René era adoptada. Suspiro aliviada y se toco la frente, si seguía imaginando ese tipo de cosas la creerían loca.

Solo para calmar sus sospechas, debía de observar a su sobrina e hijo muy atentos, si algo pasaba entre ellos, definitivamente debía de tomar medidas drásticas.

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Una semana y media después, Edward y Bella estaban tomados de la mano, bajo un árbol del parque abandonado, llamado así, ya que casi nadie viene a este lugar, después de la muerte de un niño en los columpios.

Bella levanto la cara y sonrió al sentir el sol pegar en su cara.

-Amo los días soleados- susurro.

Edward la miro y le acaricio la mejilla con ternura- Y yo te amo a ti- dijo con una sonrisa.

Bella le miro y se sonrojo-No me canso de escucharte decirme que me amas- susurro, se recargo en el pecho de Edward y él la abrazo.

-Entonces te lo diré una y mil veces.

-Y yo también.

Cerró los ojos disfrutando de la compañía de Edward- Ahora que lo pienso ¿no te ha parecido extraño que tu mama no nos deje solos en tu casa?- susurro desconcertada, abrió los ojos y se giro para verlo.

Edward se quedo pensativo- Es cierto, mama últimamente me pregunta a donde voy o que hice al día- susurro.

Bella suspiro- Ha de estar en la etapa de saber que hace su hijo- sonrió- Mamá estuvo así un tiempo atrás- comento encogiéndose de hombros- Mañana le diré a Alice mi relación contigo, tengo miedo que no se lo tome también como Jasper.

Edward rodó los ojos- Jasper me pego- susurro.

-Alice me matara- comento Bella.

Él le sonrió y le beso en la comisura de los labios- No lo hará, te quiere.

Su celular comenzó a vibrar, maldigo bajo y vio un mensaje de su mama.

¿Dónde y con quien estas?

Mama.

Frunció el ceño y suspiro, se levanto con cuidado debajo de aquel árbol verde y le tendió la mano derecha a Bella para ayudarla a levantarse, ella le tomo de la mano y ambos sintieron aquella corriente familiar, la miro y le sonrió. – Vámonos, te llevo a tu casa, mama ya me quiere en la casa.

-No, llévame a la casa de Alice, quiere que le ayude en un video que le dará a Jasper- susurro.

Edward la beso y Bella profundizo en beso entreabriendo los labios. Se separaron por falta de aire.

-¿Cuándo lo haremos nuevamente?- susurro Edward en su oreja haciendo que Bella se estremecería.

-Pronto- susurro con una sonrisa.

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Bella miro con detenimiento a Alice que se encontraba en la computadora, concentrada en el video para Jasper.

-¿Bella?- susurro Alice, girando a verla- Ya dime lo que me quieres decir, has estado así toda una semana o más.

Bella frunció el ceño, mientras se acostaba en la cama de Alice, miro el techo y suspiro-¿Soy tan obvia?

-Mucho, si no me dices, le diré a Jasper que me diga, creo que él sabe lo que me vas a decir- se levanto del escritorio y se encamino a su cama con cobertor rosa, miro que Bella miraba el techo y fruncía el ceño-Te conozco lo suficiente, a Jasper y a Edward y sé que los tres esconden algo.

Trago en seco y se levanto de la cama, se encamino a la ventana y suspiro- Esta bien, te lo diré-frunció el ceño- Pero no quiero que me odies o me dejes de hablar luego de esto, te quiero mucho y no quiero perder tu amistad por esto, pero si me dieras a elegir entre tu o lo que te diré… creo que estaría en una situación bastante fea, ya que no quiero perderlos.

-¿A quién perderás, además de mí?

-A Edward- susurro.- Hace tiempo él y yo nos gustamos, se que somos primos, pero no es así, nuestras madres no llevan la misma sangre, mi mama es adoptada, así que eso hace que Edward y yo no seamos primos de sangre- hablo rápidamente-¿Recuerdas que te dije que ya no era virgen?- se giro para ver como Alice se tapa su boca con sus manos- Perdí mi virginidad y Edward también, él me ama y yo a él , ahora somos novios y espero que lo entiendas- susurro nerviosa.

-Esto… tú lo que me acabas de decir, ¿es verdad?- susurro horrorizada.

-No somos primos- dijo Bella.

-Pero no puede ser lo suyo, sus mamas se quieren como hermanas biológicas y si se enteran que ambos son amantes por decirlo los separaría.

-Somos cuidadosos.

-No hay mentira que dure cien años, todo se entera; ellas lo sabrán tarde o temprano.

Bella comenzó a llorar-No quiero que me separen de Edward, lo amo tanto que mi corazón se rompe de tan solo pensar en aquello.

Alice suspiro, agacho la mirada y volvió a suspirar- No sé qué decirte, pensé que era Jacob con el que salías y yo le ando diciendo a toda la escuela que entre tú y Edward no hay nada, ya que andas con Jacob ¿te das cuenta que es mentira?

-Yo te dije que entre Jacob y yo no paso nada, pero no me escuchaste… el solo se me declaro y Edward- sonrió al decir su nombre- él fue el que me rescato de que Jacob enloqueciera luego de besarme.

-¿Qué?

-Me beso a la fuerza- dijo Bella- Quería que lo quisiera como él me quería a mí, pero mi corazón le pertenece a Edward desde siempre.

Alice miro a su amiga- Son primos- susurro

-No es cierto.

-Vas a salir dañada o lastimada, lo sé.

-Te tendré a ti para que me cuides- Bella se acerco a Alice y la miro, comenzaba a salirle lagrimas, le sonrió y la abrazo- Te quiero amiga.

-Y yo también, aunque tenga ganas de matarte- ambas rieron-Estoy feliz que estés enamorada, igual que yo, si Edward te lastima lo mato.

-No lo hará, me ama, me ama tanto que le duele separarse de mí.

Alice inhalo aire, para luego soltarlo… -Ahora luego de esta declaración, tengo ganas de ir de compras.

Bella se horrorizo y Alice sonrió- Me la debes, luego de mantenerme ese secreto mucho tiempo.

-Te quiero amiga.

-Y yo a ti.

Continuara…

Nota de la escritora: cha, chan… la madre de Edward sospecha u.u

Gracias por sus comentarios.