Hola a todos
Quiero dar una breve explicación acerca de porque decidí escribir que Isabelle rechazaría a Leo. Lo primero es que Cassie siempre habló de Isabelle como una rompecorazones pero parece que ha sido interpretado por muchas personas como alguien que se acostaba con muchas personas, algo que jamás fue ni siquiera insinuado en los libros, de hecho cuando Simon la conoce, Jace le dice que le pida que se acueste con él (Simon) que igual ella va a rechazarlo. Lo segundo es que Isabelle obviamente tuvo su oportunidad con Jordan en su momento pero ni siquiera quiso porque ya estaba interesada en nuestro vampiro favorito. Finalmente cada persona escribe desde la perspectiva que adquiere de su personaje.
Cassandra Clare escribió TMI. Si te gusta: comenta ;) Abrazos.
Una extraña petición
"Tú guardas las respuestas muy dentro de tu propia mente.
Conscientemente las has olvidado,
esa es la manera en que la mente humana trabaja.
Cada vez que algo es demasiado desagradable, demasiado vergonzoso para que nosotros nos entretengamos lo rechazamos,
lo borramos de nuestra memoria,
pero la impresión está siempre allí".
Understanding (Evanescence)
Isabelle se sentía horrible y no solo por lo que había pasado con Leo sino por las palabras estúpidas que le había dicho a Simon, si él no era algo era ser un ser ordinario, todo lo que había en él era extraordinario, ella se había dejado llevar por la ira y por el orgullo, el peso de la mentira era demasiado, aunque extrañar a "su Simon" era peor.
Maia la saludó con un movimiento de la mano cuando la vio, Isabelle no tenía ganas de hablar, solamente se dirigió directamente a la cama que fue de Simon e intentó quedarse dormida, no lo logró fácilmente y cuando lo hizo las pesadillas aparecieron nuevamente. Volvió a despertarse bañada en sudor y temblando como en los días en que Simon no recordaba nada, en ese momento se dio cuenta que tenía que terminar con todo eso de una vez.
La siguiente mañana el apartamento de Magnus era una piñata, colorido y lleno de sorpresas, el mismo Magnus estaba de un excelente humor, haciendo bromas y hablando de lo lindos que eran los gatos, Isabelle amaba los gatos pero en ese momento no tenía ni la misma intención de hablar de ellos, tenía algo más importante que hacer, una petición más relevante que solicitar.
- ¿Alec está? – Preguntó preocupada mientras seguía
- No, sabes que se va temprano al Instituto, ¿Por qué? – Dijo él mientras acariciaba a Presidente Miau, Magnus se había sentado en uno de los sofás al lado del gato.
- Magnus necesito que hagas algo por mí, algo que nadie puede saber especialmente nadie de mi familia, es un favor.
- ¿algo más? – Respondió el pero no había enojo en su voz, era curiosidad
- Puedes tomarlo como un trabajo, pero es importante, te pagaré si es necesario, solamente necesito que lo hagas.
A Magnus no le gustó la parte del dinero, cuando un Lightwood se ofrecía a pagar era porque iba a pedir algo que era difícil de hacer.
- Dime que es y te diré si tendrás que poner de tu dinero Isabelle.
Isabelle se había sentado justo en frente de él y por primera vez Magnus notó que estaba triste, casi como si no estuviera allí, como si estuviera vacía. - ¿Sucede algo malo?
- Yo necesito que hagas algo por mí, es… algo que necesito desesperadamente. Magnus quiero que borres mi memoria, quiero que borres todos los recuerdos que tengo de Simon.
- ¿Qué? – Magnus se levantó de su silla llevándose una mano a la boca en el gesto más teatral posible, como si Isabelle hubiera dicho una abominación.
- Hiciste algo parecido con Clary ¿no? Podrías hacerlo, yo pagaría lo que me pidieras, sé que puedes hacerlo.
- No entiendo lo que estas pidiéndome Isabelle, debiste haber perdido la cabeza en el camino acá.
- ¿Qué no entiendes? Estoy pidiéndote que tomes todos mis recuerdos de Simon. No es difícil de comprender. – Isabelle habló como si fuera la cosa más obvia del mundo.
- ¿por qué en la vida Isabelle Lightwood me pediría que borre todos los recuerdos de la persona que ama?
- Porque estoy cansada, ya no puedo soportarlo más, es demasiado tiempo
- Pero las cosas estaban bien ¿no? Él recuperó algunas de sus memorias, pronto podría enamorarse de ti. - Isabelle negó con la cabeza y lo miró desesperada
- No va a pasar Magnus, ya lo intenté… no va a pasar, yo no le intereso al Simon mundano.
- Dime ¿Cómo lo intentaste? Es demasiado radical lo que me pides.
- Fui a buscarlo a su casa e hicimos cosas muy divertidas, enserio disfruté todo eso, creo que fueron las mejores semanas de mi vida, vimos Star Wars… compartimos un picni, nos besamos y todo parecía ir perfecto, un día me mintió y tenía una cita con otra chica mundana, todo lo que para mí significó algo para él no lo hizo. Ni siquiera me ve de la misma manera que antes, no tenemos la misma conexión. Creo que es hora de que yo lo acepte.
Magnus le dio la mirada más desaprobadora del universo.
- ¿Vieron Star Wars? … Amor nerd. – Magnus blanqueó los ojos.
- No existe ese amor nerd, debe ser algo que hace con todas las chicas con las que sale. – Isabelle estaba haciendo un esfuerzo monumental por no llorar, ya no quería llorar más estaba cansada, era como llevar un peso demasiado grande para ella.
- Iz. – Era la primera vez que Magnus la llamaba así.
- ¡Vamos Magnus! No quiero que me mires con esos ojos de lastima, estoy cansada de eso también, todos me ven cómo un animal moribundo. Quiero ser Isabelle Lightwood otra vez. Quiero salir con alguien y poder besarlo y no pensar en Simon. Por favor Magnus
- Es absurdo, si funcionara así todos harían hechizos para superar el despecho.
- Sé que puedes hacerlo, todos seríamos felices, él podría ser lo que quisiera nefilim o mundano, yo podría hacer mi vida sin pensar en él.
- Es moralmente incorrecto, eres menor de edad y mis relaciones con la Clave son excelentes, las arruinaría.
- Nadie va a saberlo. Lo hiciste con Clary durante años, sé que funcionara. Pagaré lo que sea
- Lo siento Isabelle, no se trata de dinero.
- ¡Magnus! Él se alimenta de mi dolor, ¡tu padre! No como, no duermo, cuando lo logro tengo las pesadillas más horribles le produce un inmenso placer, podrías llevarte todo mi dolor con un hechizo.
- Isabelle no va a funcionar. – Magnus estaba demasiado cansado
- Con él funcionó ¿no?
Magnus se sentó a su lado intentando explicarle como si fuera una niña que necesitaba comprender lo más elemental,
- El amor no funciona así. Podría crear un hechizo para que lo olvides pero no vas a dejar de estar enamorada de él por eso. Tarde o temprano vas a verlo y el sentimiento va a estar allí, no vas a comprender de donde viene sin el antecedente de tus recuerdos pero va a estar. Es la razón por la que te sientes tan desesperada, la manera en que me hablas del tiempo que compartieron juntos es como si te hubieras vuelto a enamorar de él otra vez. Va a pasar igual, te lo juro… nada va a cambiar.
- ¡Eso no es cierto! Él me olvidó fácilmente, es injusto. No puede ser que no haya una salida para mí. ¡Eres el jodido alto brujo de Brooklyn!
Isabelle se puso de pie y estaba gritando obscenidades, tanto que Presidente Miau salió huyendo de la sala - ¿Él no me amó nunca verdad? – Dijo después de unos minutos intentando calmarse - ¿Por eso logró olvidarme cuando él tomó sus recuerdos? ¿por eso recuerda a Clary y no a mí?
Magnus se quedó callado mirándola precisamente como lo que era, un animal herido de muerte, agonizando lentamente. - ¡Por el Ángel! - Isabelle se tomó la cabeza como si lo comprendiera todo ahora.
- No puedes saber exactamente qué sintió cuando te vio, es demasiado pronto para decir eso.
- ¡No me mientas!
- Isabelle, un día tu impaciencia va a hacer que te maten, te lo juro. – Ella no le respondió nada sino que se fue sin despedirse.
Maia pensó que Isabelle había olvidado usar su llave cuando alguien tocó a su puerta, estaba equivocada no era Isabelle, era alguien que hacía muchos meses no había visto aparecer por allí, aunque técnicamente ella estaba de visita en el apartamento de él.
- Simon Lewis, ¿Qué haces aquí?
- Necesito hablar contigo. – Respondió él de manera un poco tímida, algo que le recordó un poco al Simon que había conocido en la taberna de Pete.
- Sigue, bienvenido… aunque solías vivir aquí, técnicamente esta era tu casa.
- ¿Yo lo hacía?
- Sí, compartías este lugar con Jordan. ¿De qué quieres hablar?
- Isabelle me dijo que yo salí contigo y con ella al mismo tiempo antes, ¿es verdad?
- Sí, te odié un poco por hacerlo pero no hay resentimientos.
- Me siento tan confundido, todas esas cosas que dicen que hice… cosas como ser un héroe, o salir con dos chicas geniales al mismo tiempo, no se siente como yo.
Simon se había sentado en la barra de la cocina, Maia estaba del otro lado sirviéndole una soda.
- Eres tú te lo aseguro, creo que solo las cosas se dieron, tú y yo éramos buenos amigos que compartíamos videojuegos y charlábamos. Nada trascendental. Aunque recuerdo que me sentía atraída hacia ti no creo que era algo que tuviera que ver con sentimientos… es probablemente la razón por la cual continuaste saliendo con Isabelle y no conmigo.
- Se siente bastante confuso todo esto.
- Déjame contarte algo acerca de Jordan, es una lástima que no puedas recordarlo no te culpo por eso, para Jordan eras alguien por quien valía la pena arriesgarse, para él eras alguien que valía la pena morir, era tu guardaespaldas. Murió cuando estábamos buscándote, fue asesinado por Sebastian.
- ¿Tienes una foto de él? - Maia asintió ausentándose en la habitación principal, cuando Maía regresó traía la fotografía de Jordan consigo. Era un chico de piel morena con el pelo largo y oscuro, ojos verde-avellana, en ambos brazos, tenía tatuajes en forma de espiral. En la foto parecía feliz. – No lo recuerdo. – Dijo Simon con mucha tristeza. – Murió por mí y no puedo recordarlo.
- No hay problema con eso, yo sí… hizo cosas malas pero sé quién era, sé por qué murió, sé que confiaba en ti
- Le mentí a Isabelle, lo hice porque me sentía inseguro, fui un tonto.
- Simon… confía más en ti, eso lo haría sentirse orgulloso, no te sientas culpable por lo que pasó, el hecho de que no recuerdes nada es el testimonio del héroe que eres. De lo mucho que sacrificaste para salvarlos a todos ¿podrías empezar a creerlo? ¿Por Jordan?
Simon estaba sobrecogido por la idea. – Creo que podría intentarlo.
- ¿acerca de Isabelle que vas a hacer?
- Nada, ella ha perdido la fe en mí, me considera un mundano ordinario.
- ¿estas seguro? Isabelle no es de la clase de chica que se abre fácilmente a alguien pero sé que eres muy importante para ella.
- Estoy seguro, ella me lo dijo. Gracias por hablar conmigo Maia, entiendo la razón por la cual me interese en ti.
- ¡Hey! Estoy con alguien ahora.
- No lo decía de esa manera.
- Tú nunca lo dices de esa manera y sin embargo terminé besándote.
Al llegar al Instituto Maryse le encargó que empacara lo que iba a llevarse a Idris, así que al llegar a su habitación se decidió por fin a hacer la limpieza, estaba total y absolutamente desordenada, un caos como era su propia vida. Isabelle colocó en orden el montón de ropa sucia que había regada por todos lados, y la separó de la limpia que fue a dar al closet debidamente colgada, las armas fueron a dar al gabinete correspondiente, fue precisamente sacando las armas de debajo de la cama que encontró algo que no esperaba encontrar.
Era una maleta en forma rectangular color negro era delgada de hecho, no cabría nada prácticamente. Isabelle estaba intentando hallar en su memoria que era pero ella nunca la había colocado allí.
- ¡Mamá! ¿Sabes que hay en la maleta debajo de mi cama? – Su madre apareció en la puerta llena de curiosidad.
- ¡Oh! ¿eso?
- Sí ¿qué es?, yo no lo puse allí.
- Fue Alec, la trajo de su casa.
- ¿La? ¿Qué es?
- Ábrela. Vas a saberlo inmediatamente.
Isabelle lo hizo y entonces lo supo, porque no podría ser otra cosa que una guitarra acústica en perfectas condiciones.
- ¡Por el Ángel! No recordaba este detalle.
- Tu hermano la puso debajo de la cama pero nunca te mencionó nada, no creyó que te haría bien.
Isabelle estaba a punto de llorar allí mismo, solamente su orgullo propio que era bastante no se lo permitió, había prometido que no iba a llorar más por Simon, cerró la maleta y la arrojó nuevamente debajo de la cama con violencia.
- Tal vez debería venderla, o regalarla o destruirla, algo se me ocurrirá.
- Iniciando el año pasado cuando no nos sobraba el dinero, dijiste que ibas a ahorrar para comprarte nuevas armas que parecían accesorios y todos sabemos que son costosas, ahorraste por tanto tiempo para terminar gastándolo en esa guitarra. No vas a destruirla Isabelle Lightwood. ¡Dásela!
- Ya he parecido por suficiente tiempo una idiota, no voy a hacerlo.
- Está bien, buscaremos la manera de venderla y recuperar el dinero
