Capitulo 13. Reuniones Familiares

"¿Segura que me veo bien Fate-chan?", le preguntó por millonésima vez Nanoha.

"No sé porque estás tan nerviosa, ya hemos cenado con mamá antes," le respondió Fate divertida.

Nanoha había pasado los últimos 40 minutos yendo y viniendo del guardarropa. Montones de ropa yacían por el suelo y otros tantos habían alcanzado la cama.

"¡Pero es distinto, todo es distinto!", exclamó Nanoha apresurada.

Fate estaba realmente divertida. Pocas veces había visto a Nanoha perdiendo la serenidad que la caracterizaba. Colocándose detrás de ella la miró a los ojos a través del reflejo del espejo y colocando sus manos en los hombros de ella, presionó sus dedos hábilmente en los puntos precisos para aliviar la presión.

"Estas exagerando. Me encanta como te ves así, ya estás perfecta."

Nanoha se dejó consentir los hombros mientras giraba su cabeza para voltear a verla

"¿Segura?"

"Por supuesto", le contestó mientras le daba un beso en la cabeza.

... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...

Elegantemente ataviadas, Nanoha y Fate caminaron mano con mano el pasillo de la recepción del elegante restaurante francés. Pesados cortinajes rojos adornaban las ventanas y el ambiente romántico del lugar era casi inmejorable. Se acercaron al maître d', el cual las miró complacidas.

"Bienvenidas señoritas. ¿Reservación?"

"Harlaown", enunció Fate.

"Por supuesto. Síganme por favor," respondió cortésmente.

Las guió hacia un ala privada del restaurante. Importantes personalidades del medio militar se encontraban cenando apaciblemente. La distintiva cabellera ondulante de la Almirante Lindy Harlaown indicaba la mesa en la que cenarían.

En cuanto las vio, Lindy se levantó para recibirlas.

"Mis preciosas niñas", las saludó mientras las abrazaba simultáneamente.

"¡Mamá!", murmuró Fate sonrojada. "Muchos de nuestros superiores están aquí…"

"¿Y qué? Hace mucho que no las veía, así que estoy en todo mi derecho."

Nanoha miraba con devoción como discutían cariñosamente.

"Sentémonos, pues", les indicó.

Un camarero se acercó rápidamente a tomar nota de sus bebidas.

"Lo de siempre, Shiru".

Shiru asintió.

"¿Y para las señoritas?"

"Te de flores", fue la petición de Nanoha.

"Lo mismo, por favor."

Nanoha y Lindy la miraron extrañadas.

"Solo se me antojó", repuso Fate sonrojada, lo cual causó la risa de ambas.

"Me da gusto verlas. Me tuvieron sumamente preocupadas las semanas que estuvieron desaparecidas y sufrí aún más cuando no pude verlas en cuanto regresaron."

"No te preocupes mamá, entendemos que tienes muchas ocupaciones. A decir verdad, Nanoha y yo tampoco hemos tenido mucho tiempo. Aun cuando para nosotras fueron solo unas horas, aquí tuvimos que recuperar el tiempo que "no estuvimos" ", dijo mientras con los dedos hacía la mímica de las comillas.

"Chrono me aseguró que no tenía de que preocuparme, entonces no lo hice. ¿Y la pequeña Vivio? Pensé que la traerían." No pudo evitar sonar un poquito decepcionada.

"Si queríamos traerla, pero mañana entra temprano al colegio y si nos acompañaba, se desvelaría mucho."

"Nanoha, estas terriblemente callada. ¿Qué me cuentas de nuevo? ¿Algún pretendiente del que debamos saber?", preguntó despreocupadamente.

"Yo ahhh, estoy muy bien, de hecho…", contestó mientras veía con ojos de desesperación a Fate, la cual claramente compartía el mismo calor en sus mejillas que ella estaba sintiendo.

"¿Y tú, Fate? Quiero más nietos y creo que por el lado de Chrono eso ya no va a suceder. Nuestra familia no se va a hacer más grande nada más porque si", dijo mientras Fate no podía evitar poner cara de culpabilidad.

Increíblemente esa era la línea de entrada que necesitaba Fate para hablar acerca de su relación con Nanoha.

"Ahora que lo mencionas mamá, de eso justamente es de lo que hemos venido a hablarte hoy."

Lindy la volteó a ver sumamente interesada, al tiempo en que Shiru colocaba las bebidas en frente de cada una de ellas.

"¿Han decidido que van a ordenar?", les preguntó amablemente.

"El salmón a las hierbas para mi."

"Por supuesto Almirante," y de inmediato se dirigió hacia Nanoha.

"¿Fate-chan, quieres compartir un fondue conmigo?"

Cerrando las cartas, Fate se dirigió al mesero, mientras se las entregaba. "Club Fondue Suisse, s'il vous plaît."

Shiru sonrió complacido y haciendo una reverencia, se retiró.

"No me puedo cansar de este lugar", exclamó Lindy. "Más aun cuando se disfruta de una buena compañía." Mirándolas, suspiró melancólicamente. "No puedo creer que ya estén tan grandes, todas unas mujeres exitosas. Aún parece que fue ayer cuando ustedes dos intercambiaban video-notas incesantemente."

Fate volvió a ruborizarse.

"Han pasado muchas cosas desde ese entonces."

"¿Y tus papás, Nanoha?"

"Muy bien, hablo seguido con ellos y espero poder ir a visitarlos pronto. Hay muchas cosas que quiero contarles", dijo sin poder evitar un suspiro casi imperceptible y, lo que ya no fue tan imperceptible, fue ver a Fate con cara de complicidad.

Lindy lo notó pero no hizo ningún comentario, únicamente sonrió para sus adentros. Por años había observado desde un principio a su hija y a la chica que, desafiando toda autoridad la había salvado en el momento en que más había peligrado. Muy pronto supo que solo era cuestión de tiempo, aunque ciertamente se habían tomado mucho más tiempo del que había imaginado, para que las dos cayeran en cuenta de que lo que había entre ellas iba mucho más allá de una profunda amistad. Había sido testigo del instinto de protección que se tenían una con la otra y de la falta que se hacían cuando estaban separadas. Pero más aún, Nanoha era la única que hacía sonreír a Fate de esa manera.

Lindy sintió que unos ojos la observaban. De hecho eran dos pares, las que la veían fijamente. La comida mágicamente había aparecido frente a ella. Estaba tan ensimismada con sus pensamientos que ni cuenta se dio cuando sirvieron sus alimentos.

"¡Se ve delicioso, adelante!", exclamó alegremente,

Fate y Nanoha se miraron extrañadas y haciendo caso de la indicación, se dispusieron a ensartar los pequeños bocados para sumergirlos en el burbujeante queso derretido.

Mientras comían, platicaron acerca de Vivio y sus progresos en el colegio. Fate le comentó también acerca de las llamadas que había tenido con Erio y Kyaro. La conversación era de lo más amena. La almirante Lindy no podía estar más orgullosa de su hija.

"Me estabas diciendo, entonces, Fate que hay algo de lo que tú y Nanoha querían hablarme", preguntó mientras hacía a un lado su plato vacío para que lo retiraran.

"Ah, así es."

Fate intentó rápidamente buscar en su mente las palabras adecuadas para decir lo que tenía que decir.

Tomando la iniciativa, Nanoha tomó la mano izquierda de Fate y le entrelazó con la suya.

"Lo que queremos decirle es que… bueno… Fate y yo… hemos decidido casarnos."

Así que así suena en voz alta, pensó Fate feliz.

Lindy no pensó quedar muda de asombro.

"¿Mamá?"

Lindy se inclinó hacia ellas y tomando las manos de ambas entre las suyas, les habló desde lo más profundo de su corazón:

"Fate, desde que llegaste a nuestras vidas nunca deseé algo más que no fuera que encontraras la felicidad y el amor que injustamente se te había negado. Tienes un enorme corazón con una capacidad excepcional para amar y me alegra que tengas alguien que lo comparta contigo de la misma manera. Te he visto crecer y madurar, como persona y como profesional. Nunca he estado más orgullosa de ti. A ti, Nanoha también te he visto crecer y madurar a la par que mi hija y si algo siempre supe es que nadie la hacía tan feliz como tú eras capaz de hacerla. Me siento profundamente orgullosa de recibirte en nuestra familia. Ímplicitamente siempre te he considerado como parte de la familia, pero me encanta la idea de que ya sea oficial."

Nanoha sentía que la emoción la desbordaba.

"Soy yo la que está profundamente orgullosa de formar parte de su familia, Almirante. Que nos reciban a mí y a Vivio"

"Lo ves mamá, ya agrandé la familia," bromeó Fate.

… … … … … … … … …

Entonces todo salió bien, Hayate?

Nanoha estaba genuinamente preocupada por su abandono no intencional de la misión en la que ambas habían estado asignadas.

"Obviamente no fue fácil reemplazarlas. De hecho saben que ustedes son prácticamente irremplazables, así que tuve que ensuciarme las manos yo", rio Hayate. "Tambien tuve que solicitar el apoyo de Vita, lo que ocasionó el retraso de tu clase. Gomene, Nanoha".

"No tienes nada de que disculparte, somos nosotras las apenadas por no haber podido participar como se esperaba".

En el hogar Takamachi-Harlaown la reunión marchaba de maravilla, el lugar estaba rebosante de gente. Mientras Hayate y Nanoha conversaban al pie de las escaleras; en la sala Amy y Lindy observaban a Vivio y a los gemelos jugando videojuegos al frente de la enorme pantalla plana.

Un poco de música amenizaba el ambiente, y entre las pláticas, los sonidos del videojuego, las risas de los niños, el bullicio general indicaba que todos la estaban pasando muy bien. El motivo de la reunión era simple. Nanoha y Fate deseaban anunciar a sus amigos cercanos el nuevo rumbo que iba a tomar su vida y definitivamente era una ocasión digna de celebrarse.

"Te ves distinta, Testarossa."

La distinguible voz de Signum apareció a espaldas de Fate quien se encontraba en la terraza disfrutando de agradable aroma de la cálida noche.

"¿A qué te refieres, Signum?" Le dijo mientras seguía observando al cielo.

Signum caminó hacia ella y adoptando la misma posición, se recargo en el barandal de la terraza y miró en la misma dirección de Fate.

"No lo sé, tienes un brillo especial. Te ves genuinamente feliz."

Fate giró para observar a través de la ventana lo que sucedía al interior de su casa. Su madre platicaba animadamente con Hayate y Vita. Ahora Nanoha se encontraba en la sala, arrodillada junto a Vivio y los gemelos. Una vez más sintió esa sensación cálida en su interior, la diferencia era que ahora ya sabía que significaba lo que sentía y esa sensación la invadía totalmente y la llenaba de una inmensa felicidad.

Shamal, Arf y Zafira traían también su propia conversación en el comedor. Yuuno y Chrono parecían estar entretenidos en un debate sobre algún artefacto electrónico ya que hasta habían sacado sus pantallas para mostrarse información uno al otro. Amy, Shari y Teana iban saliendo de la cocina cada una con una taza de té en la mano.

"Creo que no podría ser más feliz, Signum. Tengo todo lo que podría desear. Mamá y Chrono; ustedes, mis leales amigos. Erio y Kyaro. Hemos vivido tantas cosas y aquí estamos el día de hoy todos juntos. Somos una enorme familia." Hizo una pausa momentánea y volvió a mirar hacia donde estaban Nanoha y Vivio. "Y Nanoha. Las palabras simplemente no me alcanzan para empezar a describir lo que siento por ella y lo que ella significa para mi. Con ella y Vivio tengo mi propia familia. Mia", dijo haciendo un énfasis particular en la última palabra.

"Te entiendo perfectamente. El sentido de familia que Hayate nos dio cuando nos acogió como lo hizo únicamente aumento la fuerza entre nosotros. Con ustedes, me imagino debe ser parecido. De alguna manera."

"Así es."

"¿Signum, Fate-chan, que hacen aquí afuera?", les preguntó Nanoha con su alegre voz, al tiempo que salía a acompañarlas.

"Aquí disfrutando del fresco, mi amor", la dijo mientras la tomaba de la mano.

Nanoha se acercó a ella y recargó su cabeza en su hombro.

"Creo que todo salió muy bien, ¿no lo crees?"

"Así es, el primer evento de la familia Harlaown-Takamachi."

"Takamachi-Harlaown", la contradijo Fate.

Signum las miró divertida.

"¿No me dirán que aún no se ponen de acuerdo sobre cómo van a definir sus apellidos?"

Las dos hicieron un puchero.

"Es curioso que las dos insistan en llevar primero el apellido de la otra", continuó Signum. "A este paso van a terminar lanzando una moneda al aire", bromeó.

"Ya la convenceré", declaro Fate muy determinada. "Además todavía faltan varias semanas antes de que iniciemos los trámites."

"¿Mucho trabajo?"

"Ese no se acaba nunca, Signum", le repuso con una sonrisa.

Yuuno vio que estaban platicando en la terraza y decidió salir con ellos también.

"¡Yuuno-kun!", exclamó Nanoha alegremente. "Me alegró mucho que pudieras venir."

"No me lo hubiera podido perder, Nanoha", respondió sonriente. "Tenía que venir a darles mis felicitaciones. Además, quería saber que había sido de los famosos anillos que me había mostrado Fate."

Nanoha extendió sus dedos orgullosamente.

"Son algo realmente especial."

… … … … … … … … …

Fate y Nanoha se hallaban acomodadas una con otra en su enorme cama. Por la ventana apenas entraba un poco de luz que era lo único que vagamente alcanzaba a mitigar le penumbra que las envolvía.

"Ya deberíamos dormirnos mi amor. Mañana sales de nuevo a otra misión y deberías ir totalmente descansada."

"Si me duermo, va a llegar más rápido la hora de irme y no quiero eso. He estado pensando en que tal vez debería solicitar una reasignación."

"¡Pero Fate-chan, amas tu trabajo, eres muy buena en lo que haces!"

"Te amo mas a ti. No me gusta pasar tanto tiempo lejos de ustedes dos. Además, hay varias opciones de trabajo que podría realizar aquí, sin tener que pasar tanto tiempo en órbita."

"Fate-chan, obviamente te extraño cuando no estás aquí pero no quiero que dejes las cosas que también son importantes por mi culpa. Entiendo que es tu trabajo."

"Tu sacrificaste el tuyo por Vivio."

"Es distinto…"

"No lo es. No quiero, yo… no quiero ser como mi madre."

La expresión de Fate reflejaba una profunda consternación.

"No digas eso. Nada podría ser más alejado de la realidad, Fate-chan."

"Siento que me estoy perdiendo de muchas cosas con Vivio. No quiero fallarle, no quiero que crea que no estoy aquí para ella."

La voz de Fate era ya prácticamente un murmullo, con sollozos sofocados. Nanoha la miró con ternura al tiempo que encendía la luz de la mesita de noche.

"Eres una excelente madre, Fate-chan", le dijo mientras la miraba directamente a los ojos.

"Eso solo lo dices para hacerme sentir bien."

"No, lo digo porque es cierto. Lo digo porque Vivio me lo ha dicho."

Nanoha observó como las primeras lágrimas alcanzaron a encontrar camino de fuera de los hermosos ojos de Fate.

"Mi amor, ¿Por qué lloras? Decidas lo que decidas estará bien, y sabes que te apoyo, pero por favor no pongas en duda lo buena madre que has sido con Vivio. Fate-chan, lo has sido incluso desde antes de que tu y yo…", y sin terminar la frase acercó dulcemente sus labios a los de Fate.

"Perdóname, no sé por qué estoy tan sensible. Supongo que el hablar de Precia siempre va a ser como una punzada de dolor en mi corazón."

"No te disculpes, Fate-chan. Descansa, verás cómo mañana verás las cosas con más tranquilidad."

"Voy a estar lejos un buen tiempo."

"Lo sé, prométeme que te vas a cuidar."

"Siempre", le contestó Fate mientras se abrazaba a ella.

… … … … … … … … …

Teana y Fate se hallaban en un desolado planeta. La zona parecía un páramo hostil de donde pequeños e innumerables entes no dejaban de atacarlas.

"¡Lighntning Rage!, gritó Fate al tiempo que un haz de luz se desprendía de Bardiche desintegrando tantos entes como se encontró en su camino.

Fate permaneció suspendida en el aire intentando ubicar visualmente a Teana. Su compañera se hallaba inmiscuida en una batalla donde claramente se hallaba superada en número pero parecía estarlo manejando bien.

A su espalda, dos de los entes se dirigían rápidamente hacia ella. Una fracción antes de que consiguieran golpearla, giró y esquivó al par de entes.

Los oponentes no eran difíciles de vencer, el problema al que se estaban enfrentando era que no dejaban de aparecer. A este ritmo ambas quedarían agotadas en poco tiempo.

"Teana, tenemos que encontrar el origen de estas cosas y sellarlo. Estas cosas parecen ser interminables."

"Entendido. ¿Cuál es el plan entonces?"

"Necesito que me cubras en lo que intento determinar la fuente. Voy hacia ti."

Fate se dirigió a toda velocidad hacia donde se encontraba Teana. Un gran número de entes empezó a perseguirla. Fate incrementó su velocidad. Teana se hallaba frente a ella apuntándole directamente con Cross Mirage. La mirada de Teana se clavó en la de Fate.

"¡Crossfire Shoot!, exclamó.

Una decena de esferas brillantes se dirigieron hacia Fate, la cual sin detenerse un segundo ni alterar su curso, vio pasar a los ataques apenas sin rozarla. Los proyectiles impactaron certeramente en los entes y causaron reacciones en cadena que terminaron por destruir todo el séquito que venía persiguiendo a Fate.

"Teana, eso estuvo cerca", respiró Fate.

"Gracias por confiar en mí."

"Te lo has ganado". Fate deslizó un dedo en el aire y una pantalla apareció frente a ella. Rápidamente tecleo unas secuencias.

Teana mientras tanto se concentró en atacar a los entes que seguían apareciendo.

"Vamos. Vamos." Fate seguía tecleando furiosamente. Su pantalla mostraba decenas de datos eimágenes que se actualizaban rápidamente. "¡Lo tengo!". Rápidamente cerró la pantalla y se dirigió a donde se encontraba Teana.

"¡Photon Lancer!", exclamó a espaldas de Teana. La nube de entes que se condensaba frente a Teana desapareció instantáneamente.

"No tenemos tiempo que perder. La fuente está lejos de aquí."

"Espera, quiero intentar algo. Tal vez podamos ganar algo de tiempo."

Cerró los ojos y empezó a colocar copias de su silueta en distintos lugares.

"Será suficiente para distraerlos. Bien pensado, cada vez te salen de mejor calidad tus señuelos."

A toda velocidad, Fate y Teana se dirigieron al lugar donde sus cálculos le habían indicado se concentraba la energía de donde estaban saliendo los entes. Los hologramas de Teana debieron haber tenido resultado, al menos momentáneamente porque no había señales de ningún ente siguiéndolas.

Siguieron avanzando y el paraje empezó a cambiar de aspecto. Ante sus ojos se elevaban unas imponentes montañas.

"¡Demonios!", exclamó Fate. "Esto no va a estar sencillo."

Desde el cielo podían empezar a observar los caminos sinuosos que rodeaban a las montañas. El acceso a pie hubiera sido casi imposible. Numerosas cuevas asomaban peligrosamente por los desfiladeros.

"Dentro puede ser un laberinto, Fate-san."

Fate observó a un lado y a otro. Realmente no tenía como discernir ningún camino en particular, así que se decidió por lo único que podía contar. Su instinto.

"Empecemos por allá", dijo señalando una entrada que asomaba por uno de los barrancos.

Entraron sigilosamente y como Teana había anticipado, ante ellas se abrían distintos caminos.

"Podríamos recorrer mas camino dividiéndonos, pero no creo que sea buena idea separarnos."

Teana asintió.

Fate, indecisa observaba las opciones.

"Tengo una idea…", y diciendo esto sostuvo a Bardiche en Sealing Form. Se colocó al inicio de los tres túneles. Con su dedo volvió a activar la pantalla de comando frente a un lado de ella.

"¡Fire!" exclamó, y tres estelas salieron disparadas cada una hacia un túnel distinto, zigzagueando de piso a techo hasta que se perdieron de vista.

En la pantalla empezaron a formarse imágenes de los túneles. Con cada rebote sus rayos iban recorriendo los túneles que iban siendo registrados y digitalizados en la pantalla. Ante sus ojos, un mapa digital de la cueva se fue generando. Teana observaba asombrada.

Dos de los tres caminos parecía que terminaban abruptamente, sin embargo del otro parecía abrirse hasta una gran galería.

Rápidamente se dirigieron hacia la gran galería. Los túneles que venían recorriendo eran bastante estrechos, incluso Fate tenía que andar ligeramente agachada, sin embargo, no esperaban la majestuosidad de la galería que se abrió ente ellas. Poco a poco la oscuridad empezaba a disminuir. La altura al techo debía ser de al menos, unos 20 metros y en el centro se sostenía una enorme columna de luz.

"Es enorme Fate, necesitaremos mucha energía para sellarlo."

Fate observaba con detenimiento mientras decidía que hacer. Detrás de la columna asomaron mas entes como los que habían enfrentado afuera, solo que del doble de tamaño.

"Teana, ¿puedes encargarte de nuestros acompañantes?", le preguntó decidida.

"¿Que vas a hacer Fate?", preguntó Teana preocupada. "No intentarás detener esa columna tu sola."

"Puedo hacerlo, pero necesito saber que tu cuidarás mi espalda y detendrás a esas cosas."

Teana accedió.

Sosteniendo firmemente a Bardiche pronunció: "Overdrive. Sonic Form".

La voz de Bardiche no se hizo esperar. "Sonic Drive" y un instante después "Riot Zanber."

La explosión de energía que emanaba de Fate fue fugaz. Iba a requerir canalizar al máximo su energía para poder anular la de la columna que alimentaba los entes que estaban ya atacando a Teana. Fusionó su espada doble en su titánica espada, corrió hacia la base de la colosal columna y con todas sus fuerzas invocó el máximo poder.

"¡Plasma Zanber Breaker!".

El descomunal ataque cimbró la columna pero no cedió. Fate prolongó el ataque desahogando en él lo más que podía de su poder. La columna empezó a cuartearse. Lo estaba consiguiendo. Fate empezó a sentir que le temblaban los brazos. Era demasiado pronto para que ya estuviera agotada de esa manera. La vista empezaba a nublársele. Con un esfuerzo sobrehumano descargó una última avalancha de poder.

La base columna explotó mientras Fate se sumergía en una profunda oscuridad.


Nota del Autor: No puedo dejar de agradecer a todos ustedes que me siguen leyendo. Cada uno de los comentarios que he recibido son muy valiosos para mi. Anticipo que probablamente no falte mucho para llegar a la conclusión de esta historia, aún no estoy totalmente segura. Cada vez más me he dado cuenta que uno no decide la historia, la historia simplemente se desenvuelve sola .

Un agradecimiento especial a Michelle, mi fiel comentadora, recientemente promovida a sensei jajajaja