Una broma para Shindo
Se habían terminado las vacaciones, pero aún hacía calor, en la mansión Kidou se escuchaban unas campanillas de viento sonar. Kirino había llegado de visita junto con Akane ya que necesitaba de ella. Su plan comenzaba a ponerse en marcha.
Kidou en ese momento se encontraba en casa con Anzu y Yuka, ésta última se encontraba preparando té helado para acompañar las galletas.
Akane se acercó a Kidou y le pidió cargar a la niña, él se la pasó y la chica comenzó a hacerle mimitos, Kirino empezó a hablar antes de que llegara Yuka.
- Estoy planeando una broma de las mayores para Shindo, pero necesito de su ayuda, sé que no estarán de acuerdo, pero tengo mis motivos.
- ¿Cuáles son? - pregunta Kidou.
- Solo busco algo de diversión, es que necesito que me preste a su esposa.
- ¡¿QUÉ?!- Dijeron Akane y Kidou al unísono, asustando de paso a la niña y a Yuka que estaba en la cocina.
- Les explico, quiero que una mujer mucho más grande ligue con mi amigo, que se haga pasar por una admiradora secreta, luego que descubra quién es y que...- en eso llega Yuka.
- Me pueden decir ¿que fueron esos gritos? - dijo la chica mientras ponía las cosas sobre la mesa de la sala.
- Es qué no sé qué reacción tendrás al escuchar lo que Kirino quiere pedirte. - dijo Akane.
- Iré al grano, quiero que usted Yuka-san finja estar enamorada de Shindo. Akane tú no puedes cruzarte cuando estén los dos, eso sería enterarte de la traición de ambos y no queremos eso. Lo hago porque me causa gracia que mi amigo no soporta a mujeres mayores.
- Creo que esto no llegaría a ningún lado, no tiene objetivo más que divertirte viendo la cara de desagrado de tu amigo. - dijo Kidou- Pero acepto, te presto a mi esposa, pero la quiero intacta.
- ¡¿Qué?!- preguntó Yuka algo perpleja.
- De acuerdo, así lograré que no se moleste tanto conmigo cuando le diga que quiero a Yuka, así la conocerá mucho mejor.
- ¿Como? - Dijo ella, ya que habían decidido por ella y no la tomaron en cuenta.
- Oh, bien, él solo tiene que saber que es una chica del instituto. ¿Quién de ustedes sabe de poemas?
En un momento Kidou tomó lápiz y papel para escribir cosas tan cursis que harían vomitar de lo empalagoso que eran. Akane le pasó la niña a Kirino, ya que necesitaban vestuario, algo más juvenil, pero al ir al armario ella se fijó en que la ropa que tenía Yuka eran cosas lindas, faldas estilo escolar, camisas con diseños cute, todo lo que una adolescente usaba.
- ¿Qué? es lo único que encuentro en las tiendas para mi talla y mi tamaño. - dijo Yuka mirando para otro lado.
- Perfecto. - dijo la chica.
Yuka tenía debilidad por cosas lindas, ya que no le gustaban muy adultas, hace unos años atrás si lograba conseguir cosas más maduras, pero un día decidió darle paso a ropa super tierna.
Ellas volvieron a la sala- - Yo me encargaré de entregar cada día una carta diferente hasta que sea el momento del encuentro.
Una vez solos los tres en casa, Kidou dejó a Anzu en la habitación para que viera una pelicula, y Yuka frente al espejo para practicar su actuación.
Yuka dibujó una mueca en su boca, como si le costara declarar sus sentimientos- ¿Es que yo te amo? Shindo, me… me… gus…tas. Es tan difícil.
- Sé más natural. - le dijo Kidou.
- Es que imaginarme a alguien que no seas tú es difícil y más cuando es para declarar amor falso.
- Solo es actuación, pero ya sabes que no puedes llegar a besarlo. - Yuuto tomó con su mano el mentón de ella y se acercó- Soy muy celoso, mi amor.
- Si eso lo sé, pero no entiendo por qué a Akane no le dices nada.
- Sigo siendo un pervertido, aunque Yamana me debe el beso que me prometió darte en frente mío.
- Eso es algo incómodo, no quiero pensar si ocurriese. - Ella siguió enfocándose frente al espejo en su actuación.
El lunes llegó, Kirino estaba sentado en su silla, llegó temprano esa mañana, había tenido tiempo para armar su broma y estaba impaciente de hacer su primera jugada.
Shindo llegó minutos después dejando sus cosas- Buenos días.
- Buenos días amigo- Kirino se levanta y va junto a su amigo al club a cambiarse para el entrenamiento matutino.
Mansión Kidou
Yuka estaba preparando la maleta, pues tenían a las nueve la primera clase de ballet de Anzu. La niña estaba desayunando tranquila en la silla de comer, mientras veía su programa favorito en la tele de la cocina.
Al rato Yuka ya la había preparado, solo la estaba terminando de peinar, luego le sacó muchas fotos y las subió al face. Yuuto les mandó un mensaje deseándole a la niña sus mejores deseos en su primer día y algunas amistades igual.
Yuka y Anzu fueron en auto hasta la escuela, como cualquier niña Anzu estaba un poco nerviosa, pero su madre estaba ahí apoyándola. Había muchas niñas y unos cuantos niños, los dividieron en dos grupos y fueron al salón correspondiente.
Todas las madres tomaron asiento para ver a sus hijas e hijos, Yuka era una persona un tanto diferente a las demás, denotaba claramente una inmadurez que seguía caracterizándola, estaba emocionada al ver a la niña dando sus primeros pasos en el mundo de la danza. Las demás madres de familia eran más serias y con ese aire de mujer adulta hecha y derecha, mientras la apariencia de Yuka era muy dulce y tierna, como si de una muñeca fuera, ya fuese por su tamaño.
Yuka, grabó con su móvil a su hija. La clase terminó y todos fueron con sus madres. Ella se encargó de hidratar a la pequeña y con una toalla secarla.
Anzu era todo para ella y su esposo, se había tomado el tiempo de aprender cuidados de los pies, como vendarlos correctamente para que no se hiciera daño. Habló unos momentos con la profesora de ballet y luego se fue con la niña a comer fuera.
El entrenamiento, las clases transcurrieron normal hasta la hora de la salida cuando el chico fue a cambiar sus zapatos y descubrió una nota.
- ¿Quién pudo dejarme esto? - leyó el contenido, dándose cuenta de que Akane no había sido ya que esa carta venía de alguien diferente, una chica que lo admiraba desde las sombras.
Akane y Kirino lo espiaban, ambos habían logrado su objetivo.
- Shindo, ¿vas a casa? - Kirino llamó su atención y éste reaccionó nervioso.
- Si, hoy tengo práctica de piano ya sabes lo habitual.
- Cariño, ¿saldremos el viernes? - Akane se apresuró a preguntarle.
- Claro, te llevaré a un lugar nuevo para que cenemos.
- Estoy ansiosa, me tengo que ir. - la chica se cambia rápido y se retira.
Cuando el chico llegó a casa leyó una y otra vez la carta.
- ¿Que no entienden que ya tengo novia? - quiso imaginar a la chica que había escrito su carta, tal vez tenía trenzas, cabello café oscuro, usaba gafas de esas de ratón de biblioteca.
Pasó la casi la semana recibiendo cartas, las cuales había ocultado a Akane para no preocuparla de que otra chica estaba tras él, solo que el viernes recibió la más importante de todas, ella estaba diciéndole que lo esperaría en frente de la torre Inazuma al atardecer, ese día tenía una cita con Akane ya que ella tenía la tarde libre, pero quería resolver todo eso.
- ¿Nos vemos más tarde? - preguntó la chica sacándolo de sus pensamientos.
- Se me ha presentado algo urgente, me temo que tendremos que posponerlo para mañana.
- Oh bueno. Está bien.
Midori y ella siguieron a casa de los Kidou, la peliroja se enteró poco después.
Akane se encargó de elegir la ropa y peinar a Yuka, mientras Midori estaba cuidando de Anzu.
- Esta niña me tiene enamorada, yo quiero convertirme en madre algún día, en el futuro.- comenta Midori.
- ¿Vez a algún chico lindo en él? - pregunta Yuka para luego quejarse- Akane no tires tan fuerte de mi cabello.
- Lo tienes algo enredado.
- No, aún no, pero seguro será un hombre que me aprecie y me trate como una reina.
- Seguro está por ahí igual que tú, preguntándose donde estará su futura esposa. - terminó de decir Yuka.
Una vez que terminaron de arreglarla Akane tomó una foto y la envió a Kirino, el chico aprobó la vestimenta. Yuka salió de casa caminando como robot de los nervios que tenía, Akane la acompañaría.
- Tengo mi cámara para grabar.
Midori se quedaría cuidando de Anzu, ahora que su madre no estaba, lo primero que hizo fue comenzar a jugar a las escondidas.
- Anzu ¿lista para ver la tele? - Midori miró para todos lados- ¡Oh no! Anzu ¿dónde te metiste?
Shindo se había cambiado de atuendo, decidido a terminar con todo, Yuka llegó antes junto con Akane y Kirino las esperaba.
Ellos platicaron luego fueron detrás de unos arbustos a esconderse, Akane tenía todo listo Yuka solo miró el horizonte con vistas a la ciudad y un lindo atardecer, en eso siente pasos y se pone nerviosa.
- Ya estoy aquí, como me lo has pedido. - dice él, luego ella se volteó revelándose ante él.- ¿Qué hace acá?
- Te cité para decirte mis sentimientos…- ella da un paso al frente- Me gustas.
- Pero... oh Dios que asco siento.
- Shindo, desde el día que estuvimos de vacaciones, me sentí algo atraída por ti y quería demostrarte que puedo ser alguien muy atenta y cariñosa.
- ¡No!... de ninguna forma, usted mejor que nadie sabe que tengo novia y es su amiga, la está traicionando y a Kidou-san.
- Por favor no me trates de usted, trátame de tú- Yuka se acerca más. - Nos conocemos hace mucho, pero quiero convertir esto en una relación de amantes.
- Usted perdió el juicio.
- Lo perdí por ti, no deseas experimentar con una mujer mayor, tengo más experiencia.
- Yo estoy feliz con mi novia, además no me gustan mayores.
- No hay problema, sé que tengo veinticuatro, pero parezco de menos.
- No fingiré que tiene menos cuando yo sé su verdadera edad. No quiero discutirlo. Me iré ya.
- Shindo pero si me gustas, piensa en mí, que yo lo haré. - gritó un poco para que él la escuchara.
El chico se va lo más rápido, Akane y Kirino salen de su escondite. Yuka se deja caer en la banca y suspira.
- ¿Cómo lo hice? - pregunta.
- Te ha faltado un poco de sentimiento- dijo Akane mientras revisaba la grabación.
- Pero considerando lo tenso que estaba, no notó nada. - dijo Kirino riendo un poco.
Los tres siguieron su camino, luego Kirino se separó de ellas. Una vez en casa Midori estaba toda pintada la cara con maquillaje. Yuka vio el desorden que había.
Midori le entregó a Anzu a Yuka- Retiro lo dicho, no quiero niños en mi vida.
- ¿Cómo es posible que no pudieras? solo tiene tres años.
- No querrás ver cómo quedó tu maquillaje arriba.
Yuka subió y pegó un grito, miró a Anzu, claro que la regañó un poco.
- Lo siento.
- ¿Me prometes no volver a hacerlo sin permiso?
- Si, lo prometo.
Yuka le pide a Akane que bañe a Anzu mientras ella va a reparar los estragos y prepara la cena.
- Es una diablilla- dijo Midori a su amiga- me usó de conejillo de indias para pintarrajearme.
Akane le quita la ropa a la niña y prepara la tina, luego la mete y ésta empieza a salpicar agua.
- Akane-chi soy una sirena.
- Y una muy hermosa sirenita.
- No sé cómo eres así de buena con los niños.
- Puedo hacerlo, he visto a Yuka algunas veces, así aprendí un poco.
Midori se limpió el rostro y lo secó- Bajaré a ver televisión. Espero que Yuka haga algo rico de cenar, muero de hambre.
Kidou llega a casa y ve a Midori que bajaba las escaleras.
- Buenas tardes, Kidou-san.
- Buenas tardes. ¿Yuka está?
- Ah si, en la cocina.
El sigue y Yuka sale con el cucharon en la mano- Yuuto bienvenido.
- Gracias querida.
- La cena no está lista aún, me he tardado un poco, ya sabes lo de Shindo.
- No te preocupes mi vida, te puedo ayudar.
Kidou dejó su maleta, se quitó el saco y subió las mangas, ayudó a su esposa para terminar rápido. Midori pidió ayudar en vez de ver tv, así que la enviaron a poner la mesa. Akane terminó de vestir a Anzu y bajó con ella.
- Oh Anzu llegó papá- dijo Akane mientras llevaba a la niña a saludar a Kidou.
- Princesa hermosa- Kidou le da un beso- Tu mamá y yo prepararemos algo rico.
Todos fueron al comedor una vez la cena estuvo lista, Midori pensó, aunque él vino cansado de laborar, aun así, ayudó y no puso queja alguna. Cenaron tranquilamente, ahora que habían pasado un año con Anzu, ella se había convertido en una niña más alegre y traviesa.
La mente de los pequeños es muy fácil de manipular, ella casi que había olvidado lo que le pasó, estaba en una etapa en la que Yuuto y Yuka habían influido mucho para que lograra superar la muerte de sus padres. A veces hacía berrinche para no comer lo que no le gustaba o algunas veces no quería dormir ya que le sobraba energía, la niña había tomado más confianza con sus padres adoptivos.
Luego de cenar, Midori y Akane se despiden y van a casa, ésta última le deja la fabulosa actuación de Yuka. El observa todo el video y luego mira a su esposa.
- Tantas horas de práctica y estuviste seria con él, debiste de poner cara de sufrida por amor.
- Nada pues, discúlpame por no sentir algo por él y hacer una actuación tan rígida.
El miércoles por la mañana Yuka tenía que estar muy temprano para hacer su papel de novia sufrida. Dejó a la niña en casa de su madre, que se la cuidara un rato.
El chico estaba casi a la entrada del instituto y ella lo esperaba. - Shindo-kun- le salta la Yuka en frente de todos. - ¿por qué no me llamaste estos días? sabes que te extrañé y no quiero olvidar lo del viernes.
- ¡Le dije que no quiero nada! - Todos a su alrededor se quedaron observando lo que pasaba- No es lo que piensan. - Trató de explicar
- Huy Shindo-san traicionando a Yamana-san. - dijo un compañero.
- No es verdad- Yuka se pega a él y lo toma del brazo. - Ella es una mujer adulta ¿que no lo ven? está demente.
Todo quedó en silencio al saber que ella era adulta, luego reaccionaron y gritaron, las cosas se pusieron algo pesadas para el chico ya que todos estaban murmurando.
- ¿Cómo puedes decir eso? Yo que estoy enamorada de ti, me tratas así.
- La gente empieza a hablar de mí, me estoy muriendo de la vergüenza. - dice el chico tratando de quitársela.
- Tranquilo cari que todos tienen que saber que tienes nueva novia. - Yuka miró a todos los chicos que estaban ahí- ¿que no tienen cosas que hacer? solo vine a saludar a este lindo bombón- oprimió las mejillas del chico que estaba rojo del enojo y la vergüenza.
- Mejor váyase de aquí, no quiero tener que echarla de aquí a la fuerza.
- No te enojes, te traeré mañana un rico postre para que te lo comas y pienses en mí.
- No quiero nada gracias.
- No seas así, ya me voy- Yuka se despide con un giño y se va.
Akane, Midori y Kirino vieron todo desde una ventana.
- Que vergonzoso para él. - dijo Kirino, a la vez que caminaba con ellas para sus respectivos salones.
Shindo entró a la escuela con la mirada de todos puesta sobre él. Dando pasos pesados llegó al salón y dejó su maleta.
- Shindo tienes cara de enojado.
- Ni más faltaba amigo- se acerca para contarle lo que le estaba pasando. - No quiero que Akane se entere.
- Yo no le diré nada, pero ya sabes cómo son aquí, esto va a ser polémico que el blog de la escuela te buscará para dar declaraciones. Así que Akane no se enterará por mí sino por todos los demás.
En el salón Akane recibió un mensaje. "Shindo Takuto tiene una novia mayor que él." eso decía, la chica borró el mensaje en cadena que había comenzado a circular.
- ¡Carajo! - dijo el chico al recibir un mensaje de esos, se levantó y fue al salón de al lado. - Akane-chan
La chica volteó a verlo- Sí, ¿qué pasa?
- ¿No recibiste algún mensaje raro?
- No, para nada, ¿tenía que recibir algo?
- No… - el chico se lleva la mano atrás de la cabeza- Pero si lo llegas a recibir no hagas caso.
- Vale...- respondió ella y él se retiró.
Al día siguiente la alarma del chico sonó, tomó el reloj y lo miró echándose hacia atrás y suspirando con fastidio de tener que levantarse. Hoy tenía entrenamiento temprano, salió de casa muy molesto, pero en medio de eso Yuka lo esperaba para entregarle lo que le prometió.
- ¡Shindo-kun! Buenos días.
- Aléjese de mí, entiéndalo, usted y yo nunca podremos ser algo.
- Solo quería entregarte esto, mira que me ha costado hacerlo, le puse todo mi cariño.
- No quiero nada de usted, ¿no le da vergüenza andar tras un niño?
- Ya no lo eres, te convertiste en un chico guapo y atractivo. Eres muy talentoso y admiro eso de ti. - Yuka le entrega el paquete con un rico postre que ella hizo la noche anterior, y adjuntó una nota. - No te quito más tiempo, nos vemos. - ella se aleja.
Él mira el paquete y piensa en deshacerse de el, pero sería un desperdicio. Yuka fue jalada hacia los arbustos. El miró para atrás porque creyó escuchar algo, pero seguro fue su imaginación.
- Yuka lo estás haciendo muy bien- Dijo Akane.
- Has mejorado mucho- dijo Kirino- ¿hiciste la nota?
- Si, no soy buena escribiendo poemas, pero hice mi mejor esfuerzo.
- Esa es mi Yuka- dijo Akane mientras pellizcaba la mejilla de la mayor.
Llegó el almuerzo y Shindo terminó de comer y abrió el paquete, tenía buena pinta. Kirino se acercó.
- Trajiste postre- Kirino metió la mano y este le pegó.
- ¡Quita! lo hicieron para mí.
- ¿Akane-san?
- No, Kidou Yuka lo hizo, aunque no sé cómo se enteró de que este es mi postre favorito.
- Yamana y ella son amigas. Seguro le dijo alguna vez y esta está haciéndolo para conquistarte.
- No quiero nada con esa señora. - Shindo se llevó un poco a la boca.- Delicioso.
- Déjame un poco.
Akane llega junto con Midori, la rosa se sienta a su lado.
- ¡Postre! se ve rico. - Shindo le da un poco- Prueba Midori- Akane toma un poco y le da a su amiga que queda maravillada.
- No es justo...- Kirino se cruza de brazos y su amigo accede a brindarle un poco.
Shindo ve la nota y comienza a leerla.
" ¿Quién es, quién es, quién es él?
Entre esta multitud que sofocante es
Con su aburrida expresión, me gusta, y aviva mi curiosidad.
Su estilo elegante es, y con su paso deslumbra todo mi ser.
Veo un fuego dentro de él, me gusta, ya no podré
escapar de aquí."
Shindo arrugó la nota y la tiró con enojo- ¡Yo no tengo una aburrida expresión!
Los tres lo miraron y Kirino recogió la nota ya que su amigo se fue, las chicas se unieron a leer lo que Yuka había escrito.
- ¿Eso es una letra de una canción? - preguntó Midori ya que la había visto en un video.
- Creo que si...- responde Akane.
- Ciertamente es algo particular ella. - Kirino se fijó en la letra- Yuka-san tiene una caligrafía algo fea.
Las otras asintieron ya que la conocían, las demás cartas habían sido pasadas a fuente con computador. Esta era una hecha con puño y letra.
Había un grupo de estudiantes conformados por dos chicas y dos chicos, que estaban interesados en saber cómo era la nueva novia adulta de Shindo. Así que decidieron ir a por él y preguntarle si quería salir con ellos a una cita en grupo.
- ¿Una cita? - se sorprendió el chico.
- Si, supimos que es adulta y ya que eres el único con una rara adquisición, queremos invitarte para saber cómo es pasar una tarde con un adulto.
- ¡Puta! ya estoy cansado de decir que ella no es mi novia.
- Bueno Shindo-san no te enojes, invítala el sábado nos veremos en el centro comercial- dijo una de las chicas.
- Nos vemos amigo. - dijo uno de los chicos.
Sus problemas siempre se los contaba a su mejor amigo para conseguir consejos. Kirino se puso unas gafas y fingió escribir en su libreta mientras el otro se desahogaba, como si de un psicólogo fuera, ambos estaban en la habitación del castaño.
- Es como si mi vida estuviese pasando por una etapa extraña que nunca pensé vivir, entiendo que algunas personas se sienten atraídas a personas adultas, como Yukimura-kun hacia Fubuki-san y otras sienten que con estar con chicos o chicas jóvenes sentirán esa frescura que ya perdieron. Así lo veo.
- ¿Dices que ella está pasando por esa etapa de querer jóvenes para recuperar la juventud que ya se va acabando con el paso del tiempo?
- ¡Si! - Shindo se incorpora- ¿qué debo hacer? tengo miedo de que ella intente propasarse.
- Bueno dicen que para malos hábitos solo hay que mantener la mente ocupada, llévala a la cita y de paso invítala a la casa a que aprenda piano contigo.
- Tal vez vea que no somos compatibles si le enseño a tocar piano, eso es muy complejo para su mente. Tienes razón eso haré.
Shindo llamó al teléfono de Yuka, la cual estaba llegando a casa con la niña, ya que habían tenido clases de ballet y siempre paseaban después. Ella contestó y algo agitada.
- Si... ¿qué pasa?
- Yuka-san ¿le ocurre algo?
- No es solo que vengo de salir con la niña y estoy algo cansada. Ya sabes ser madre no es fácil.
- Si, solo para decirle que la invitaba a una cita en grupo.
Yuka aleja el teléfono y mira de forma extrañada- De acuerdo, dime donde estarás.
- No yo iré por usted a su casa. El sábado paso a eso de las 11:30 de la mañana.
- De acuerdo, cari- Yuka cerró- ¡Oh mi Dios! espero que no se esté enamorando.
Yuka cambió a la niña por ropa más cómoda y la dejó descansando, luego mandó un mensaje al creador y cómplices de la broma, aunque para Yuka no era divertido jugar con los sentimientos de un chico muy sensible.
Ese día todos se reunieron para nuevamente dejarla bonita, ya que Yuka no era muy agraciada. Akane como siempre se encargaba de peinarla y vestirla ya que ella tenía buen ojo para la moda, Midori y Kirino solo estaban para dar el visto bueno y de paso estudiar y hacer deberes con la estricta vigilancia de Kidou-san.
- Mis dos amores juntos, creo que sufriré un ataque de celos- dijo Akane.
- Cálmate, no haremos nada inapropiado. - Yuka se despidió y salió para ir con el chico.
- ¿Kidou-san sabe algo? - pregunta Shindo ya estando a solas con Yuka.
- No, tranquilo, le dije que iría de compras. - Yuka notó que no le gritó- Vaya creo que te gusto por lo menos un poco más.
- De agradarme sí, pero gustarme de gustar no.
Una vez en el lugar acordado todos los demás la conocieron ya que no habían tenido la oportunidad. La chica parecía una mocosa de 13 años.
- ¿Es una broma? - dijo un chico señalándola y poniendo cara de estafado- Es una mocosa de secundaria.
- ¡¿A quién le dices mocosa?!- Yuka empezó a enojarse.
- No estoy bromeando- dijo el chico deteniendo a Yuka con sus manos mientras ella trataba de soltarse para darle su merecido a todos ellos. - Preséntate.
Yuka se calmó, pero no dejó su cara de disgusto- Soy Oishi Yuka.
- La nena tiene unos malos modales- una chica se acerca- ¿tú madre no te educó bien pequeña?
- Para que lo sepas tengo 24 años, y sí, mi madre me educó bien, lo que pasa es que no me gusta que me vean como si fuera una chica de secundaria.
- Es real, ella si es una mujer adulta, trabajó en el instituto Raimon.
- ¿Aún sigue trabajando?
- Claro que no, me dedico a otra profesión.
- Bien no lo alarguemos- dijo una chica- vamos a comer entonces y nos cuentan cómo es que decidieron iniciar una relación tan arriesgada.
Todos entraron al lugar, tomaron asiento y leyeron el menú, en cada mesa había páginas con dibujos en blanco y crayones para entretener a los niños, Yuka tomó uno y comenzó a colorear para no aburrirse mientras le traían lo que habían pedido.
Los cuatro chicos estaban con dudas ya que ese comportamiento no era de una persona madura hasta que Yuka sacó su identificación con fecha de nacimiento para mostrar que era cierto.
- Este nene no había nacido cuando yo ya daba mis primeros pasos- dijo ella acariciando la cabeza de Shindo, a lo que él apartó la mano de ella para que no lo siguiera tocando.
Todos comieron y Shindo teniendo que aguantar a alguien tan inmaduro, si Akane estuviera todo sería diferente ya que ella era tranquila, madura y educada, linda en todo sentido, aún se preguntaba ¿cómo Kidou-san se enamoró de una chica así? tal vez porque ella era más joven que él, aunque pensándolo era lo mismo que ella hacía con él ahora.
Luego de comer, las chicas hicieron entrar a sus novios a una tienda ya que había llegado colección de otoño. Yuka solo estaba siendo observada por Shindo.
- ¿Qué tanto me ves?- pregunta ella mientras veía un lindo vestido color rosa.
- Nada, solo le quería preguntar si quiere venir a mi casa.
- De acuerdo... pero me invitas algo rico.
Todos comenzaron a ver ropa, probársela y desfilar, Shindo estaba pensando en algo bonito para Akane, Mientras Yuka pensaba en su hija y su esposo.
Shindo estaba analizándola en todo momento, "¿es posible que me ame como dice?" Ya que se preocupaba por su familia. - ¿Yuka-san le gusta? - le muestra un collar.
- Si, ¿es para Akane? seguro le quedará bonito.
- Si es para ella.
- Bueno yo te tengo algo que vi para ti- Yuka busca y encuentra un pequeño prendedor con forma de la nota musical Sol. - Lo pagaré, es un pequeño obsequio, me enteré de que darás un recital el próximo mes, con esto te verás muy bien.
- Pues gracias.
- Vamos, que no soy una mala amante.
- ¡Que no quiero andar en ese plan!
- No te enojes hermoso, Akane tiene suerte de que la ames, pero yo quiero un poco también de ti.
Shindo se va de su lado y ella ríe por lo bajo. Ya terminan de comprar y van con paquetes en la mano y Yuka ve máquinas llenas de muñecos y se acerca a probar suerte, a como diera lugar llevaría, falló a la primera, los demás decían que esas máquinas estaban trucadas, pero ella sabía que para conseguir lo que quería tenía que ser un hada traviesa.
Segundo intento, sacó un oso, luego siguió sacando y los entregó a los cuatro chicos- Para que no lloren. - en otra vio conejos y sacó tres de diferentes colores, violeta, rosa y agua marina, en otra cuatro pingüinos de colores, le entregó uno a Shindo- toma nene, no te quedarás sin uno- dijo ella y tomó sus peluches, los metió en una bolsa, tomó sus cosas y siguió.
Ellos se quedaron sorprendidos. ¿Cómo le había hecho? no sabían. Los chicos querían cajas de cigarros, intentaron poner presión sobre ella cosa que no funcionó porque ella no iba a permitir que arruinaran su salud tan rápido.
- Shindo-san- comenzó una de las chicas- Esto no es divertido, salir con ella, no nos deja hacer nada de lo que queremos, beber, fumar y otras cosas.
- Ustedes eran quienes querían saber ¿no? Ella es como cualquier adulto, como sus padres que siempre están atentos a todo lo que hacen.
Los chicos dejaron la cita en grupo y se alejaron ya que no querían seguir con ella. - Algún día sabrás lo que es ser adulto... Shindo- dijo ella seria, luego vio un puesto de objetos lindos y fue a comprar de lo más alegre.
- Yuka-san- Shindo la tomó del brazo- es tarde y quiero que vayamos a mi casa.
- ¡Espera!...
Ellos fueron a casa del chico en taxi, luego bajaron del auto y las rejas se abrieron dejando pasar a los dos. Una vez dentro el mayordomo los recibió, acomodaron los paquetes en la habitación. El le brindó asiento para estar más cómodos.
- Así que se enteró de mi recital...
- Si, sigo una página de arte y eventos, vi el tablero de todos los programas y bueno vi el recital y aparecía tu nombre.
- Uh ya veo, ¿le gustan las cosas con arte?
- Si, mi rama es de dibujo y pintura, tomé clases un tiempo.
- ¿Qué tal se le da la música? - preguntó el chico con la esperanza de que no tuviesen algo en común.
En ese momento trajeron una taza de té para él y un refresco para ella, acompañado de tarta de fresa.
- No es mi campo, pero quisiera tomar clases de algo en lo que pueda yo tener talento, no sé leer partituras, no conozco ese lenguaje.
- Es muy sencillo para alguien que nació con el don, lo sé, dudo mucho que su capacidad de aprendizaje le dé para aprender música.
- ¡Oye! el hecho de que no me quieras como amante porque soy mayor no te da derecho de insultar mi intelecto, que por cierto no me da para mucho- dijo ella mientras pensaba.
- Entonces si tengo razón, ¿porqué Kidou-san se enamoró de usted? - preguntó curioso.
- No lo sé... ¿Te enamoraría algo de mí? ¿algo físico? o tal vez ¿alguna cualidad? mi interior es horrible.
- Describiré mi punto de vista, no me gusta su rara forma de perseguirme, no tiene un rostro muy atractivo, me gustan chicas con más trasero, usted es una tabla, admito que tiene un par de buenos atributos delante, detesto que sea baja.
- Vaya, fingiré que nunca dijiste lo de mi trasero, pero...- Yuka se le acerca- Si yo fuera más alta ¿tendría una oportunidad? ¿eso es lo que me quieres decir? Tal vez quieras intentarlo conmigo si te pica la curiosidad- ella se le puso encima y rodeó con sus brazos el cuello del chico.
- ¿Qué hace? - dijo Shindo algo asustado por tenerla a centímetros de su cara.
- Yo sé que quieres conmigo, hace años me miraste con esa mirada de deseo. ¿Pensabas hacerme algo?
- ¡¿Qué?! yo nunca hice algo semejante. No pensé en eso.
- ¿Seguro?
- Sí, seguro, usted ya tiene una vida, ¿por qué arruinar su matrimonio con un chico que no se ha graduado y de paso destruir mi relación con Akane?
- Ellos no se tienen que enterar.
- Además usted ha estado con Kidou-san muchas veces, ha tenido embarazos.
- Y con Akane-chan...
- ¡¿Qué?!
- Digo que tú y ella lo hicieron ¿no es así? - dijo nerviosa ya que casi arruina la relación que ambas tienen. Ella se bajó de él y miró su móvil viendo la hora- Me tengo que ir- se iba a despedir de él con un beso en los labios.
- ¡Ni se le ocurra! - dijo el chico- Mandaré a mi chofer para que la lleve a su casa.
- Gracias, eres muy amable.
Yuka y el caminaron por el pasillo y se cruzaron con los padres del chico.
- Hijo... ¿No piensas presentarla?
- Si, ella es Kidou Yuka, esposa de Kidou Yuuto mi exentrenador.
- Un gusto. - hizo una reverencia.
- Mi invitada ya se va...
Yuka se despidió de él y antes de irse le dejó una cajilla con el prendedor, ella se fue. Los padres notaron que la chica poseía rasgos asiáticos y extranjeros.
- ¿Es amiga tuya hijo? - preguntó la madre.
- Si, lo es... no pienses nada raro, solo estábamos comprando unas cosas, le he comprado algo a mi novia y ella a su familia.
- Parece muy joven, ¿ya tiene hijos?
- Créeme no tiene la edad que aparenta su aspecto, es de veinticuatro años y tiene una niña de tres años. Pero es adoptada.
- ¿Adoptada?
- Si, ella no puede tener hijos, o al menos no sin tratamiento.
- Los Kidou siempre adoptando. - comentó el padre.
- Pero eso no tiene nada de malo, brindarle un hogar, amor y educación a un niño desamparado. - dijo el chico sin perder la compostura. - Me retiro, con permiso.
Los padres vieron a su hijo irse de la habitación.
- ¿Cuándo le dirás?
- Aún no es el momento, nuestro hijo la ama demasiado. Cuando cumpla los veinte tendrá que acatar mis órdenes.
- Lastimaremos su corazón, no quisiera que él sufriera.
Yuka llegó a casa todos estaban haciendo el vago ya que habían estudiado demasiado, solo esperaban a que ella contara todo con detalle. Tomó todos los peluches y los repartió, tomó a su hija en brazos y besó a Kidou.
- Esto es muy difícil para mí.
- Lo sé querida. Yo tengo celos de que le estés coqueteando a otro.
- Es de mentiras- Yuka miró a Kirino.
- Yo solo quiero ver qué pasa, más adelante.
Akane tiró de la coleta del chico- Si algo pasa entre ellos dos, vete despidiendo de tu masculinidad. - hizo señas de tijeras cortando, el chico tragó saliva.
- Ella sí que es buena dando mensajes terroríficos- comentó Midori.
Conforme pasaban los días, Yuka iba metiendo más presión al chico, hasta casi volverlo un poco desquiciado, con el tema de querer una relación entre los dos, era cierto que la iba conociendo mejor en aptitudes como ser madre, ayudar a los animalitos, que tenía un corazón muy bondadoso y otras ser una mujer muy pesada cuando se enojaba.
Shindo estaba harto de ella, y sabía lo que Yuka buscaba de él. Decidió citarla y llevarla a un lugar que conocía perfectamente.
- ¿Qué hacemos aquí? - preguntó un tanto preocupada.
- Usted debería de saberlo mejor que nadie. ¿Quiere que estemos juntos? eso tendrá.
- ¿Pero y Akane?
- Ya lo dijo una vez, no se tiene que enterar.
Mientras el chico pagaba un cuarto, ella envió un mensaje pidiendo ayuda. Aborta misión, revélale que fue una broma. Llegó demasiado lejos la situación cosa que Kirino quería, pero solo hasta que el accediera a besarla. Ella fue llevada a la fuerza hasta dentro de la habitación.
- Shindo...
- ¿No me quería tener? - la tira a la cama y comienza a desabotonar su camisa, ella se cubre un poco los ojos por la vergüenza de ver el torso desnudo del chico.
- Es que no es esta la manera…
- Usted me tiene loco, estoy cansado de insistirle que no quiero nada con una persona adulta. Pero yo sé que solo quiere poseerme. Sabe quién saldría perdiendo ¿verdad?
- Yo ¿cierto?
- Correcto, no me haré responsable de un embarazo, a pesar de que sé que usted no puede tener, a veces la vida nos delata, saca el pecado a la luz, no tuvo un hijo en su matrimonio, pero puede que si fuera de él...- Shindo se subió a la cama comenzó a recorrer con sus manos las piernas de ella- ¿Lo está disfrutando?
- ¡Detente, no me toques! - ella trataba de quitar las manos de él de su cuerpo.
Fue en vano ya que él tenía mucha más fuerza que ella, comenzó a retirar la falda, seguido levantó la blusa sin revelar más arriba y comenzó a pasar su mano por el vientre, la cintura, se acercó poniéndose encima de ella e inmovilizando sus manos, ella solo desvió la mirada.
- Míreme… ¿es esto lo que deseaba?
Ella lo miró directo a los ojos, de un momento a otro ella se sonrojó pues, aunque no quería absolutamente nada con él, no podía negar que él había dejado de ser un chico, recordó la primera vez que lo conoció, solo tenía trece años, él primer contacto con él fue cuando se lastimó su tobillo y ella lo atendió, le dio un balonazo en el rostro por accidente, él mintió por ayudarla aún en contra de sus principios, salió con él a tomar un helado y muchos otros recuerdos llegaron a su mente. Ahora él estaba hecho todo un hombre.
Pero en cierto modo le mintió cuando él le preguntó si sabía tocar piano, era cierto que no sabía leer partituras, pero si sabía tocar piano, había pasado mucho tiempo desde la última vez que lo hizo.
Volvió en sí y decidió decir algo- Shindo-kun… no tienes que hacerlo, no tenemos por qué.
- Es que yo sé lo que quiere de mí. - él la deja de sujetar.
- Inocente palomita, perdóname por hacerte esto, solo fue una broma. - dijo calmadamente, no se rio de lo que ella ayudó a hacer pues sabía que todo lo que hacía lo estaba haciendo sufrir.
- ¡¿Qué?!- él abrió los ojos por lo que escuchaba.
- Lo que escuchaste, todo esto fue una broma planeada.
Él se sentó en la cama asimilando todo- ¿Una broma? Pero me acosó por días.
- De verdad lo siento. Sabía que te estaba causando mal estar siendo asechado por una mujer mayor, pero aun así seguí.
- ¿Fue su idea? o ¿hay terceros?
- ¿Crees que soy capaz?
- Usted no tiene semejante cerebro para pensar algo así.
- Tienes razón- Yuka saltó de la cama y tomó su falda para ponérsela. - Hay alguien más involucrado, el genio que creó esta atorrante broma. Siento haberte incomodado.
- De acuerdo, acepto su disculpa, aunque la he conocido mejor gracias a este intento de broma.
- ¿En serio ibas a acostarte conmigo?
- Si... ¿que no es lo que quieren las personas mayores que buscan chicos?
- Tienes razón- dijo ella recordando a su marido, cuando ella tenía diecinueve. - Aunque no sé qué te molesta si tú ya tienes dieciocho.
- No me gustan mayores.
- Quedó claro.
Ellos salieron del lugar y se encontraron con Kidou, Kirino y Akane. El chico los miró con deseos de matarlos a todos.
- ¿Con quién comienzo? - el chico estaba preparando su puño.
Kidou y Akane señalaron a Kirino el cual se puso algo nervioso.
- Shindo fue solo una bromita.
- ¡Una broma que casi me sale caro! estuve a punto de cometer el peor error de mi vida. - Miró a Kidou- Usted no me puede reclamar ya que puso a su esposa en bandeja de plata. - Luego miró a su novia- ¿Te hiciste partícipe de esto? no puedo creer que mi novia estuviera involucrada.
- Tengo mis razones- Akane decidió callar sus intenciones pues sabía que él no lo asimilaría.
- ¡Kirino! no te perdonaré las noches infernales que pasé.
- Cálmate amigo, yo lo hice de pura joda.
- ¡Jódete! no te quiero ver en mi casa por una semana...- Miró a su novia- Si, tú igual no te quiero ver por una semana- Luego miró a Kidou- A usted… a usted ni lo veo.
Shindo se va enojado con todos a su casa, ellos quedan ahí mientras Akane se resignaba a tener que soportar una semana sin él a ver si de paso luego se le pasaba.
Todos miraron a Yuka para que les contara lo que sucedió.
- Pues veran...
Escena extra
Akane estaba con sus dos amigas y curiosa por algo pregunta.
- Oigan por ahí escuché que estaban apostandole a algo ¿cómo les ha ido? ¿Quién ha ganado?
- Pues yo- dice Midori.
- ¿Ah, sí? y ¿qué ganaste?
- Todo el postre que pudiera comer.
- Pero desperdició mi dinero ya que terminó enferma.- Comenta Aoi.
- No pensé en las consecuencias pero estaban realmente deliciosos.
- Ya veo y ¿de qué se trataba la apuesta?- pregunta Akane.
- Era si te portabas mal o no en el paseo, yo le aposté a Aoi que lo arruinarías con tus celos y ella apostó a que te portarías bien. Soy la ganadora.
- Son malas, se aprovechan de mis sentimientos.
Continuará...
