Bueno pues subo un capitulo nuevo, puesto que hacia mucho que no subía ninguno y el anterior fue muy cortito. Como hay gente que quiere que vuelva Edward, y gente que prefiere a Jacob…voy a seguir la historia a mi manera y según le vaya pareciendo a mi inspiración :D así que espero que disfruten y mil gracias por los reviews!! Este capitulo es largo pero de emociones fuertes, tendrán que estar atentos y meterse en la historia
Los personajes no me pertenecen, son propiedad de la imaginación deStephenie Meyer.
Capitulo 13: Lágrimas claras.
Bella estaba en su cama, era de noche y no podía dormir, tenia un presentimiento…debía mantenerse despierta. Pasaban las horas, miraba de reojo un libro que había encima de la mesa, aparentemente inerte, pero Bella sentía una llamada, algo la incitaba a leerlo de nuevo, a abrir los recuerdos de un pasado lejano, un pasado inolvidable y a la vez doloroso… Decididamente, ese libro era odioso, finalmente había conseguido hacerla levantar para tenerlo entre sus manos.
-…Allá vamos…-dijo Bella entre suspiros largos, ese libro podía conseguir destruir las defensas que ella misma había construido para dividir aquel espacio en su corazón, aquellos recuerdos que bajo pena de muerte no podían ni debían ser revelados.
Así la encontró Jake, horas después. Dormida en un sueño ligero, con el libro entre las manos y con marcas en la cara de lágrimas secas. Sonrió tristemente…no, no tenia el valor de decírselo, no aún, era más de lo que ella podría soportar, aún lo necesitaba a su lado, si ahora iba el y le decía…
Sin hacer el menos ruido, giro sobre sus talones y se fue dirección a la ventana, para salir sin dejar rastro de su visita, como si nunca hubiera estado allí.
Fue una milésima de segundo, un breve instante, tan corta que pensó que era un fallo de su instinto…pero hacia tantísimo tiempo que no notaba esa extraña sensación, ese odio irracional, ese frió interno…esa rabia helada. Decidió no hacer caso a su bestia interna, aunque no lo olvidaría, por ahora era mejor volver a casa.
Bella volvió a tener sueños raros, de nuevo aquella sensación, no…no era posible. Se levanto confusa, puesto que no recordaba el sueño, no recordaba nada, pero estaba casi del todo segura de que había sido un sueño poco tranquilizador…Era medianoche, no tenia sueño y no necesitaba dormir mas, pero no sabia que hacer…
Cogió una chaqueta y salio a hurtadillas de la habitación, dirigiéndose a la puerta. No sabia que hacer, ni a donde ir, pero tenia claro que necesitaba estar en un sitio tranquilo, silencioso y solitario. Fue a parar a un parque alejado del pueblo, en la esquina contrariaa La Push, un lugar de aspecto poco agradable y sin iluminación apenas… Se disponía a acercarse a un columpio que había a la izquierda suya, justo en la zona mas oscura, pero aun no había dado un paso alguien hizo un ruido.
No, se dijo a ella misma, habrá sido su imaginación…volvió a avanzar, se oyeron mas sonidos, ahora provenian de detrás de ella.
Antes de darle tiempo a reaccionar, se oyó un grito ronco, alguien se abalanzó sobre ella y la empujó contra el frió y húmedo césped.
No! Dejarme en paz!! – Bella gritaba y pataleaba con todas sus fuerzas, aunque su opresor era más fuerte, o simplemente, no estaba solo.
¿Qué hace una niñita tan mona como tu sola a estas horas por un parque oscuro…?-dijo una voz ronca muy cerca del oído de la joven, lo suficientemente cerca como para que Bella oliera su aliento, una mezcla de bebidas que había tomado aquel individuo. Se escucharon risas lejanas, eran roncas todas, incluso la mayoría rasgadas a causa del efecto de tomar bebidas con tanto alcohol.
Su-suéltame bastardo!- Bella intentaba levantarse, y pese a que su enemigo estaba borracho perdido seguía ganándola en fuerza.
¿Habéis oído? Quiere que la suelte! Jajaja – Ese malditohombre se estaba burlando en su cara, y se divertía con la tontería esta…el resto parecían estar pasándoselo bien porque se volvieron a oír risas, esta vez, Bella intento reconocer a alguien, pero entre la voz ronca y el césped en una de sus orejas no conseguía distinguir a nadie…
"Malditos humanos, inútiles ignorantes…solo son un estorbo!" pensaba un vampiro enfadado, llevabadías y días sin mover ni un dedo, solo el viento mecía unos pocos mechones de su cabello bronce, parecía una roca en medio de tal descampado… Se respiraba una tranquilidad aparente, aunque solo eso, aparente. En esos momentos, odiaba mas que nunca su condición de vampiro, por culpa de su inmortalidad debía seguir viviendo pese a su estado, por culpa de sus agudos sentidos, sentía mas que fuerte que nunca todo el dolor de su muerto corazón, veía cosas invisibles al resto como unpequeño animal intentando seguir adelante pese a todo, tocaba cualquier cosa hasta aprenderse de memoria la textura, saboreaba la amargura de la no-vida, y lo peor…oía todos los sonidos, por lejos que estuvieran, no olvidaba su voz…y otra voz, un pensamiento impuro de un hombre repugnante…
"Incluso ahora, en plena noche, juraría haber oído la voz de ella pidiendo ayuda…espera, espera…que?? Ella estaba en peligro??"
De golpe, como por un impulso involuntario se levanto y se quedo ahí, quieto y plantado. Intentaba convencerse de que su imaginación le jugaba una mala pasada, pero cada vez los gritos eran mas y mas fuertes, y algo en su interior agonizaba con cada uno de los sonidos que emitía su pequeña garganta, ella estaba sufriendo, ella estaba allí, muy cerca, en un parque abandonado…y él? Él estaba parado en medio de la nada perdiendo el tiempo y sin ser de mucha ayuda…
Por un instante todo se detiene, Edward parado a unos metros de distancia con los ojos, que antes reflejaban todo el dolor y la pena, ahora estaban cubiertos de una fría capa de odio y rabia. Su rostro era el del mismísimo Lucifer. Bella se encontraba tirada en el suelo, con marcas en uno de los brazos de tanta fuerza con la que ha sido agarrada, con los ojos rojos de tantas lagrimas, con la cara de un dolor tan profundo como el vació... y encima de ella, un hombre divirtiéndose a costa del sufrimiento de ella, unhombre que se disponía a arrancarle la prenda interior de ella…ese hombre, ese insignificante ser perteneciente a la raza humana que acaba de ser condenado a la muerte mas dolorosa de todas por culpa de lo que esta haciendo, ese insecto que ahora mismoEdward mataría de mil y una formas diferentes haciéndole pagar por todo lo que hace, haciéndole pagar por un solo pensamiento impuro con su preciosa Bella…ese insecto que no merece ni una de las lagrimas que ella a derramado por su culpa… Bella de golpe giro la cara hacia él, incluso en la lejanía, su rostro podía apreciarse lo suficiente como para queEdward sufriera mas que ella, nunca en su vida había visto un rostro tan atemorizado, nunca jamás había visto a Bella en esas condiciones, y una rabia irracional hizo que no quisiera ni pudiera controlar mas a la bestia que llevaba en su interior, una parte de él que ahora solo buscaba sangre y venganza.
Bella lo veía todo tras una capa de húmedas lagrimas, lo vivía como su peor de sus pesadillas, y su mente se esforzaba por convencerla de que esono era real, que era fruto de su imaginación, que su conciencia quería hacerle sufrir…Pero de golpe, algo en su cuerpo dejo de funcionar, de golpe toda la sangre de sus venas se congelo al instante, su corazón dejo de latir, y sus ojos se volvieron blancos y pequeños, su boca se contrajo en una expresión peor que el dolor…el miedo. De pronto lo entendió todo, aquel hombre no quería matarla, ni siquiera hacerle daño, solo quería divertirse con ella, solo buscaba placer a cambio de sufrimiento. Y eso le dio aun más miedo que el que quisiera matarla, porque ella no podía hacerlo con alguien que no quisiera, porque ella no podría continuar viviendo sabiendo que ha sido…violada. No. Que alguien hiciera algo, no, no quería, no por favor… Giro la cara hacia otro lado, no podía mirarlo a la cara, le repugnaba. Y ahí estaba él, ahora estaba segura de que ya estaba en el cielo, su cara llena de rabia era incluso así, la mas hermosa de todas. Lo vio acercarse, como si fuera en una película a cámara lenta, unas fotos detrás de otras, pasando lentas, admirando sus gestos, su voz gritando de ira, sus manos blancas como la mas pura de las nieves empujando alhombre que tenia encima enviándolo lejos de un empujón, lanzándose de un salto encima de él, arañando y golpeando cualquier parte de ese individuo, sus ojos negros como la noche reflejando un frió odio que haría temblar al mejor de los militares…Bella se paro a pensar, y al principio lo vio todo como una película, peroEdward no paraba, seguía golpeándole, clavándole las zarpas y colmillos en cualquier parte de piel que hubiera a la vista, y tuvo miedo, miedo deEdward, porque incluso después de todo, no quería ver muerto a ese hombre, o no…en realidad no quería que fueraEdward quien lo matara, Edward no merecía mancharse con una sangre tan sucia y repugnante como la de esehombre.
Debía actuar rápido, o en menos de un instante esehombre seria un montón de picadillo y sangre. Con las pocas fuerzas que le quedaban se arrastro hacia allí, su cuerpo se lleno de barro y hierba, pero poco le importaba ahora su cuerpo, Edward debía parar, si no…lo mataría…y además, él era un vampiro, si probaba sangre, igual luego no podría parary…No, Edward nunca seria capaz de hacerle daño a ella, eso lo tenia muy claro, confiaba en el hasta la muerte, pero…y el resto de los amigos que estaban aun presentes, escondidos tras el tobogán del parque, viendo la escena con el miedo en su sangre…Debía frenar esto, antes de que se le fuera de las manos, a todos.
Pudo ponerse de pie, con un gran esfuerzo, pero logro aguantarse derecha y se balanceo de lado a lado hasta llegar a la espalda de él. Gritó y chilló hasta que se le rasgó la voz, pero nadie le hacia caso, era inútil, Edward era unanimal ahora mismo. No se lo pensó, ni siquiera sabia lo que hacia, fue por puro impulsó…lo abrazó por detrás, acariciando su pecho con las manos, apoyando su cabeza en su fría espalda… incluso en esa situación, le hizo feliz poder tocarlo, se podría decir que su conciencia aun estaba esperando que se desvaneciera en el aire como una ilusión…
Y en medio de aquel caos, en mitad de un parque, con el cuerpo cubierto solo por la ropa interior y un trozo de tela rasgada cubierta de barro, con unhombre desangrado y un vampiro sin escrúpulos…se puso a llorar. Lloró como una niña, como una adolescente, como una adulta, como una abuela, lloró…y de golpe…
Edward se paró. Se quedó quieto. Sentía un cuerpo frágil convulsionándose a causa de los llantos, sollozando contra su espalda, temblando de frió y impotencia…sus sentidos dejaron de prestar atención al resto, solo sentía el calor de las lagrimas derramándose por su espalda, la voz de ella susurrándole por favor, una suplica que él, fuera donde fuera, hubiera obedecido sin queja alguna…porque era ella, ella sola, la que podía controlar su dolorido ser.
-…Bella…-dijo en un suave susurro cargado de sentimiento mas para si mismo que para ella, el último rugido de su instinto quedo silenciado con su nombre…
