Capítulo 13
"Los pasajes de la vida te guían a errores. Los errores de tu vida te llevan al aprendizaje"
Luego de que Megan escuchara a Connor, Oliver dejo que se aislara en el baño por aproximadamente media hora, durante ese tiempo se limitó a escuchar el sonido del agua de la ducha correr. Cuando ella terminó decidió darle un respiro y llevarla a recorrer la propiedad. Después de su paseo se instalaron en el despacho en donde Oliver le explico que debía confirmar un asunto urgente por lo que se concentró en repasar los detalles para el trabajo que tendría por delante en las próximas horas. Ahora, después de unos 40 minutos de trabajo en silencio Megan decide romperlo dejando escapar una simple petición…
-Quiero salir de aquí. Exige Megan a Oliver. Esta era la primera vez que lo pedía desde que se despertó en quién sabe dónde porque no había sentido la necesidad de hacerlo antes. Pero considerando todo lo que había descubierto su curiosidad por confirmar por si misma todo aquello estaba tomando el control y para eso planeaba sacar información de la fuente misma… Slade Wilson.
-No. Fue la respuesta tajante de Oliver mirándola desde su asiento detrás del imponente escritorio que ocupaba gran parte de la sala, donde momentáneamente tecleaba los últimos datos para la emboscada que le haría la hermandad del Bratva a La Triada y sus asociados en el muelle de Starling Bay.
-No fue una pregunta. Es un hecho que quiero y voy a salir de aquí. Le informa Megan con voz suave y calmada, demasiado suave o más bien fría para el gusto de Oliver. Así que este deja su asiento para acercarse a ella y estar cara a cara.
-Y yo estaba afirmando un hecho Fe…Megan, te quedaras aquí. No es seguro para ti volver a estar en público sin saber en dónde está Slade y mucho menos sin saber quién puede ¡VOLVER A ALEJARTE DE MÍ! Termina por gritar Oliver.
-¿Crees que no me puedo cuidar sola? Pregunta con cara de suficiencia. -Te explicare esto una vez O-LI-VER, puede que Felicity Smoak sea mi identidad en papel pero ya no es quien soy. No me conoces y no sabes de lo que soy capaz. Así que te lo advierto, quiero salir de aquí y si no es con tu ayuda, será con la mía.
Megan le da la espalda para salir del lugar pero Oliver la retiene por un brazo. Reaccionando sin pensar ella le retuerce la mano a Oliver para que la libere pero no es suficiente, así que para dejar escapar su rabia lo usa a él como el único objetivo a la vista. Los años de entrenamiento toman el control y se lanza encima de él utilizando el peso de su propio cuerpo para dejarse caer en el piso alfombrado. Quedando uno frente al otro, mirándose uno con sorpresa y el otro con determinación.
Megan se aleja suavemente de forma preventiva se vuelve a poner de pie sin despegar sus ojos de su presa. Esta vez vuelve a atacar lanzando una patada a su costado derecho pero Oliver la evita levantando su brazo defensivamente. Intentando acertar por el otro costado cambia de ángulo pero él le aferra la pierna para amortiguar el golpe. Sin dejarse someter con su pierna libre se impulsa con la esquina del escritorio que le queda cerca y usa de contrapeso su propio cuerpo golpeando al mismo con su cabeza su nariz para que termine de caer. Después rueda fuera de su cuerpo y se lanza para que él la atrape pero al final usa sus manos para agarrarlo de la nuca y golpear su cabeza con sus rodillas pero Oliver la sorprende llevándola hasta la pared más cercana, aprisionándola con su cuerpo. Lleva sus manos por encima de su cabeza, coloca sus piernas entre las suyas y se quedan así por unos minutos. Sus respiraciones aceleradas, calmándose poco a poco pero deciden seguir en silencio un poco más.
-¿Por qué no te defendiste? Pregunta en un susurro entrecortado Megan por el esfuerzo.
-Porque eres la mujer que amo y prometí hace años que jamás te dañaría. Liberándola por fin pone distancia entre ellos y continúa con voz melancólica. –No honre esa promesa hace tres años, no pude protegerte…y me niego a volver a fallarte, no puedo esta vez. Con esa última declaración sale de la estancia dejando a Megan sola, deslizándose se deja caer en el mismo lugar para mecerse aferrando sus rodillas cerca del pecho con su mente hecha un torbellino de pensamientos que circulan sin cesar.
Luego de unos minutos de reflexión aprovechando la oportunidad de estar sola, piensa mejor sus opciones, se acerca a la computadora que estaba en el escritorio para iniciar con su plan. Puede que entienda la postura de Oliver pero ella no podía fallarse a sí misma y en ese momento necesitaba salir de ese lugar, donde sea que este y regresar a Canadá. Donde todo comenzó.
Flashback
-Hola. Saluda Thea Queen a la nerviosa chica rubia que tiene enfrente retorciéndose las manos de los nervios.
-Ho…la. Responde Felicity tan nerviosa que apenas si pudo devolver el saludo.
Felicity estaba algo indecisa por hacer este encuentro con la pequeña Queen, sabía que era importante para Oliver que ellas se conocieran formalmente e incluso entablaran una bella amistad y si la gran sonrisa que mostraba su rostro ahora mismo era alguna señal…bueno. Aquí estaban, después de su mágica noche tres semanas atrás, en la que formalmente se hicieron pareja y en la que se mostraron lo mucho que se querían el uno al otro.
-Así que…tú eres ella. Dice la joven Queen estudiando atentamente a Felicity a la par que toman asiento en una cómoda mesilla llena de ricos bocadillos, jugo de naranja recién hecho y café en los jardines de la mansión Queen.
-¡THEA! Dice Oliver en advertencia dirigiéndole una mirada precavida a su pequeña hermana que aunque solo tuviera doce años, la muerte de sus padres le había hecho crecer abruptamente en personalidad.
-¿QUÉ? Exclama con el mismo tono burlándose de su hermano. -Tengo derecho a saber, todos estos meses solo has hablado de que Felicity esto, Felicity lo otro, que Felicity sabe esto, Felicity, Felicity... Explica Thea sin importarle que Felicity se ha sonrojando tanto por la lista de halagos que está recitando que su rostro esta de color rojo brillante.
Oliver al verla aprieta la mano de Felicity para transmitirle su apoyo y deja que su hermana siga con su charla incesante tan parecida a la de su chica.
-No te preocupes Thea, puedes seguir avergonzándome enfrente de mi novia. Dice Oliver sin darse cuenta de lo que acababa de decir, pero el silencio que siguió a su declaración le hace darse cuenta rápidamente de ello.
-Así que es tu novia. Afirma Thea sin lugar a dudas.
Si bien la pareja no había etiquetado su relación, sobre todo por temor de que otros arruinaran la burbuja que habían creado a su alrededor, que Oliver lo declare aquí y ahora lo hace más real, y más aterrador para ambos.
Con una simple mirada hacia él, Felicity confirma lo que dijo Thea, aunque no fuera una pregunta. –Si. Y se muerde el labio al percibir el cambio en la expresión de Oliver, una que conocía muy bien y con la que ha llegado a estar familiarizada…Deseo pero también algo más... Posesión.
-Bien. Dice Thea ignorando a la pareja y empezando a comer de su desayuno de domingo.
Mientras Oliver y Felicity seguían ensimismados el uno en el otro hasta que el timbre del celular de Oliver lo saca de su ensoñación. Mirando la pantalla para identificar quien llama lee el nombre de Walter Steele, director financiero de la filiar de QC en Inglaterra. –Lo siento, debo contestar. Les dice a ambas a la vez que se levanta de su asiento para dirigirse al estudio para mayor privacidad.
Thea por su parte decide aprovechar que Oliver se aleja de la mesa para hablar con Felicity de corazón a corazón. Sin alzar la vista del plato del cual ya no come, comienza a hablar. –Fue a media tarde…acababa de regresar de la escuela, Oliver estaba en el vestíbulo de la casa, rodeado de policías, entre ellos el detective Quentin Lance, el padre de su novia de aquel entonces, Laurel…Ellos fueron quienes nos dieron la noticia, acerca de nuestros padres. Muchos dicen que ese día perdí a mis padres en un accidente desafortunado, la verdad es, que también perdí a mi hermano, perdí a toda mi familia.
Thea levanta por fin la vista y enfoca su mirada en Felicity que desde que la chica frente a ella comenzó a contarle todo esto su corazón se sentía apretando en un puño. –Aún recuerdo que desapareció hasta el día siguiente, ni siquiera asistió al funeral de nuestros padres. El hermano que conocía se hundió en ese barco junto con nuestros padres y la persona que parecía ser el…
Thea niega ligeramente con su cabeza para reafirmar lo que acababa de decir.
-De pronto estaba este extraño, reservado y distante que no era capaz de sonreír nunca más. Y no quería hablar conmigo, no hablaba con nadie. Entiende Felicity, no dejaba a nadie entrar en su vida, apartó a quienes ya eran parte de ella. Pero un día llego de la oficina con una sonrisa imposible de borrar de su rostro. No sabía qué o quién había propiciado ese cambio y cuando le pregunte sobre ello, ¿quieres saber qué respondió? Thea espera a que Felicity asienta para continuar. –Nada, solo siguió sonriendo. Te preguntaras por qué eso me alegro tanto, pues aunque no me diera razones para saber cuál era su alegría, mi hermano estaba sonriendo, por primera vez en mucho tiempo, Oliver volvía a sonreír.
-En ese momento no supe la razón e intente sacarle la verdad muchas veces pero ahora lo sé. FUISTE TÚ. Por eso sé que lo harás feliz. Me devolviste a un nuevo Oliver, un mejor hermano, una mejor persona. Termina Thea con una pequeña sonrisa.
Pocas veces Felicity Smoak se quedaba sin palabras, pero esta jovencita, una niña forzada a madurar por las tragedias sufridas en su corta vida lo había logrado.
-Thea…Felicity busca su mano por encima de la mesa y Thea se aferró a ella. Ambas con lágrimas a punto de derramarse. Felicity solo puede decir lo que tanto grita su corazón para respaldar la confianza que está depositando en ella.
–Lo amo.
Simples palabras pero las únicas que verdaderamente importan.
-Disculpen la tardanza…Está disculpándose Oliver de camino a la mesa. Percibiendo el ambiente algo cargado por las emociones compartidas pregunta.
-¿Están bien?
-Mejor que nunca. Responden sincronizadas rompiendo a reír, acabando así con la tensión del momento.
Desde ese día se consolidaron los tres como una familia, compartiendo momentos como tal. Y aunque ellas no lo supieran muy pronto los planes de boda estarían a unos pasos de realizarse para la joven pareja.
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-Thea…Llama Oliver desde el pasillo que conduce a las habitaciones de la mansión Queen.
-Por aquí Ollie. Responde Thea en la sala de entretenimiento. Cuando lo ve entrar sin Felicity que usualmente siempre van agarrados de las manos le pregunta -¿Dónde está Felicity?
-Ella vendrá dentro de una hora. Le responde Oliver al ver a su alrededor y notar que casi había acabado de acomodar el lugar para día de chicas. Actividad sagrada que comenzaron para "escapar del mando Oliver". Habían cojines para mayor comodidad encima de los sillones, platos con bocadillos que de seguro les preparo Raisa, como siempre.
Retorciéndose algo nervioso en donde estaba parado Oliver de pide a Thea un momento porque quiere hablar algo importante con ella.
-Si ¿qué pasa? Pregunta expectante Thea.
-Uhhhhh…Yo…Bueno…Es…Tartamudea Oliver.
-¡OLIVER JONAS QUEEN! Habla. Exige Thea.
-LevoyapedirmatrimonioaFelicity. Dice Oliver todo junto sin respirar siquiera.
Thea se limita a levantar ambas cejas por la incomprensión. -¿Qué?
Respirando profundamente lo intenta nuevamente. –Le pediré a Felicity que se case conmigo. Y saca de su bolsillo una caja de terciopelo color rojo para mostrarle el precioso anillo que hay en el interior. Lo deslumbrante del diamante corte princesa de tres quilates dejó a Thea impresionada.
-Es perfecto Ollie. Afirma muy convencida. -¿Cuándo harás la pregunta?
-Pasado mañana. Confirma la sospecha de Thea que lleva grabada en el rostro.
Al escucharlo sus ojos se iluminan y exclama dando saltos por la sala. – ¡En la fiesta de navidad! Siiiii…Ya verás Ollie, ella solo podrá decirte que sí.
-Eso espero. Eso espero. Murmura Oliver deseando que llegue el día.
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Fiesta de Navidad en la Mansión Queen.
Oliver baja las escaleras vestido con un smoking apropiado para la ocasión y es recibido al entrar al salón por la impresionante majestuosidad del árbol navideño, luces brillantes, meseras y meseros por doquier, las charlas apabullantes de los invitados y por el tintineo de las copas circulando por la sala. La alegría del ambiente festivo y las sonrisas de los invitados lo pone un poco más nervioso de la cuenta por lo importante y transcendente que puede convertirse esa noche en su vida.
Oliver mira su reloj para comprobar la hora. Felicity ya debería haber llegado, bueno, Diggle debería de haber llegado ya que él era su chofer designado para esta noche. Cuando está a punto de sacar su celular para llamarlo percibe primero su olor, luego su mano en su hombro y por ultimo un suave beso en sus labios. –Hey. Murmura Felicity suavemente posicionándose justo enfrente de Oliver.
-Hola. Le devuelve el saludo mientras con su mirada recorre de arriba abajo su figura para admirar el hermoso vestido de un solo hombro color lila hasta el piso, por debajo de la falda del vestido se vislumbran unos zapatos de tacón color plateado a juego con sus accesorios y ese piercing industrial que tanto ama. Su cabello algo ondulado está recogido hacia un lado dándole un aspecto no muy formal pero elegante. –Estás hermosa. Deja escapar con una exhalación entrecortada por lo arrebatador de su aspecto.
-Gracias señor Queen, usted tampoco se ve nada mal. Le replica ingeniosamente con una gran sonrisa en su rostro.
-¡Felicity! Thea llega de la nada y arrastra a Felicity fuera de los brazos de su hermano para presentarle a algunos de los tantos invitados de la fiesta Queen. Aunque Felicity era judía Thea y Oliver por igual había acordado respetar su religión pero también compartir sus tradiciones con ella, por eso Felicity acordó ser parte de todo lo que involucraba las tradiciones navideñas porque al igual que los Queen quería formar parte de sus tradiciones ella quería ser parte de la de ellos.
Oliver sabe que no puede pelear con la fuerza de la naturaleza que es su hermana, por eso la nombro desde pequeña Speedy, sobrenombre que detesta.
-Listo para lo que viene hombre. John Diggle aparece al lado de Oliver con una cara de suficiencia, seguro muy satisfecho consigo mismo porque fue uno de los primeros sino el primero en notar su interés amoroso por Felicity.
-Tienes que estar disfrutándolo, pero yo también. Le responde Oliver y se dan un apretón de manos, que para ellos es una muestra no solo del afecto fraternal que se tienen, también del respeto que han forjado el uno por el otro.
-Ya viste quien decidió presentarse en la fiesta. Señala Diggle hacia el centro de la pista improvisada donde están bailando nada más y nada menos que Laurel Lance y Tommy Merlyn.
-Creo que es momento no solo de comenzar cosas nuevas sino también de cerrar otras. Explica Oliver a la pregunta sin formular de Diggle.
Laurel y Tommy habían sido dos pilares muy importantes en la vida de Oliver, tanto asi que su futuro lo había previsto con ambos a su lado, pero la vida paso y asi la ilusión que se había creado en su cabeza. Ahora sabe que todo fue para mejor pero en el camino tuvo que alejarlos a ambos y no en los mejores términos. Ellos supieron seguir adelante y establecer una relación que ahora que él también sabe lo que se siente solo quiere desearles lo mejor y tratar de rescatar los vestigios de su amistad con la pareja.
-Si me disculpas, vigila a mi chica mientras tanto. Bromea no del todo Oliver.
-No tienes ni que decirlo hombre. Responde Diggle con cara seria.
Asintiendo en confirmación a la promesa implícita Oliver se aleja de él y se acerca a la pareja que acaba de terminar su baile.
-Hola. Inicia Oliver la conversación. Tanto Laurel como Tommy sonríen algo tensos por sobre todo los recuerdos aun grabados en sus memorias de cómo terminaron las cosas entre los tres.
-Me alegra que hayan venido, ambos. Continúa Oliver. –Quería hablar con los dos para disculparme por todo, sé que las palabras no son suficientes para compensar todo lo que les hice pasar pero ahora soy diferente y entiendo muchas cosas que antes no tuve la capacidad de comprender. Quiero pensar que ya no soy esa clase de persona y…bueno, solo decirles que lo siento.
-Ollie…Empieza a decir Laurel pero Tommy la interrumpe al apretar su mano.
-Lo sabemos Oliver. Y estamos felices por ti, hemos visto el cambio para mejor y gracias a quien, lo único que lamentamos es no haber sido una parte más activa en tu vida durante ese tiempo. También aprovechamos venir para decirte que te deseamos toda la felicidad del mundo, o por lo menos una pizca de la que sentimos nosotros. Termina Tommy extendiéndole la mano para un apretón y cuando Oliver extiende la suya lo jala hacia si para un abrazo.
Puede que todas las diferencias que crearon ese abismo entre ellos no estuvieran del todo resueltas pero habían dado el primer paso para lograrlo.
-Cuídate mucho Oliver. Se despide Laurel dándole un beso en la mejilla.
-Los veré luego. Gracias otra vez por venir. Se despide Oliver en busca de su chica IT que ya lleva mucho tiempo alejada de él.
-¿Por qué no le dijiste que nos íbamos? Le pregunta Tommy a Laurel. La pareja se mudaba a Coast City a iniciar una nueva vida y habían ido a la fiesta para despedirse de Oliver.
-Creo que podemos hacerlo en nuestra fiesta de despedida. Le sugiere Laurel para así hacerle saber que quería incluir a Oliver nuevamente en sus vidas aunque solo sea por poco tiempo.
Con una sonrisa de aceptación se encaminan hasta el bar a seguir mezclándose en la fiesta.
Oliver que ya localizo a Felicity camina decidido hasta ella. Todo el que lo mirase vería a un hombre con una misión y en este caso la más importante en su vida.
Al llegar a su lado pasa un brazo por su cintura e instintivamente ella se acomoda a su costado. Felicity sin perder el ritmo continúa hablando con Walter Steele quien viajó desde Inglaterra para la ocasión. Walter era el mejor amigo de Robert Queen y fue quien ayudó a Oliver a tomar el mando de la empresa antes de asumir su actual puesto como director en su país natal.
-Ollie, ya es hora del discurso. Le recuerda Thea.
Dándole un beso en la mejilla Felicity le anima diciendo –Estaremos esperando aquí por ti cuando termines.
Con una sonrisa genuina aferra su mano y le dice –Tú vienes conmigo. Y la conduce hasta el árbol navideño en la sala.
Los invitados al verlos comienzan a aplaudir expectantes por el esperado discurso.
-Oh…por favor. Oliver levanta su mano libre para pedir silencio. –Gracias, gracias a todos, son muy amables. Este evento como muchos de ustedes conocen era una o la tradición más placentera para nuestros padres, Moira y Robert Queen. Todos estamos aquí esta noche, no solo para recordarlos sino también para honrarlos, para seguir transmitiendo un simple mensaje a todos aquellos que tuvieron la dicha de conocerlos. No vamos a dejar que el olvido se plante en nuestros corazones, viviremos, amaremos pero sobre todo agradeceremos por las cosas que aún siguen estando y formando parte de nuestra vida. Y hay una persona en particular por la que estoy agradecido. Dice Oliver mirando a Felicity.
Ella se señala a sí misma y para confirmar pregunta en broma -¿Yo?
-Si. Tú. Contesta Oliver con una sonrisa. –Alguien que ha estado a mi lado cuando estaba rodeado de oscuridad. Ella es quien ilumina mi camino…Volteando su cuerpo para estar frente a frente, se pone de rodillas y saca de su bolsillo la caja de terciopelo rojo que cargaba consigo desde hace semanas. Al abrirla Felicity deja escapar una risita por la sorpresa. –Felicity Smoak… ¿Me harías el hombre más feliz de la faz de la Tierra?
Felicity afirmando a la par que repite innumerablemente – ¡SI!
Oliver saca el anillo de la caja y se lo coloca en el dedo anular, luego se levanta y ambos se encuentran en medio camino para darse un beso dulce, cargado de emociones pero sobre todo, amor.
A su alrededor la sala estalla en aplausos y felicitaciones para la pareja. Muchos de los invitados los más cercanos van y los abrazan, comparten su dicha y la felicidad que transmite la pareja.
Volviendo a su lado Oliver abraza a Felicity por detrás y deposita un beso en su cuello. –Voy a protegerte siempre Felicity. Te amo.
-Yo también te amo. Responde con el corazón en la mano y una sonrisa llena de felicidad por ese nuevo capítulo en sus vidas.
Presente
Solo faltaba media hora para que Oliver se fuera. Felicity indago a fondo toda la información disponible y trazo un plan en consecuencia, quisiera o no Oliver Queen, ella regresaría a Canadá a destapar la verdad.
Con su tableta conectada al sistema de la casa tenía acceso a la seguridad, energía eléctrica, hasta al sistema de riego de los jardines. Solo debía sentarse a esperar.
Alguien toca su puerta y ella rápidamente guarda sus cosas. Justo a tiempo para ver a Oliver entrar a la habitación.
-Hey. Quería ver como estabas. Habla algo reservado.
-Estoy bien. Responde Megan.
-Quería…dicen ambos a la vez.
-Bueno… Otra vez coinciden al hablar hasta que Oliver le cede la palabra.
-Uhhh…quería disculparme por lo de esta mañana. Explica ella.
-No, no. Si alguien debe disculparse ese soy yo. Cuando se trata de ti no soy la persona más racional y comprensiva, me imagino que lo habrás notado. Oliver intenta bromear para aligerar el ambiente.
Levantándose de su asiento se acerca a él y sostiene sus manos entrelazadas. –Te entiendo aunque no lo comprenda, porque la verdad es que me gusta ese lado protector. Quiero que estemos bien si vamos a arreglar esto. Sé que puedo contar contigo, ahora bien, necesito que entiendas que tú también pueden contar conmigo. Le exige Megan apretando ligeramente sus manos para forzarlo a mirar la determinación con la que dice cada palabra.
-¡Fe…li…ci…ty! Oliver como siempre que la tiene cerca no puede evitar romper la distancia entre ellos y besarla. Ella le devuelve el beso porque simplemente no puede resistirse. Así pasan unos buenos minutos hasta que un llamado en la puerta los interrumpe.
-Si. Grita Oliver para hacerse escuchar del otro lado de la puerta.
-Ya es la hora. Responde el miembro de la Hermandad.
-Ya salgo. Le contesta Oliver y regresa su mirada hasta Megan que expulsa respiraciones entrecortadas pero se ve deliciosamente. Con un fuerte gemido une sus frentes y le explica con voz entrecortada. –Tengo que salir un momento pero estaré aquí lo más rápido que pueda. Espera hasta que ella asienta para dejarla ir. –Tenemos muchas más cosas de las que hablar, ¿me esperarás?
-Si. Afirma aunque sabe muy bien que para cuando él regrese ella ya no estará.
Dándole un último beso por fin la deja ir y sale de la habitación.
Afuera lo está esperando un pequeño ejército, algunos de los más cualificados de la Bratva americana. Había llegado la hora de ver cara a cara a Slade Wilson y obtener algunas respuestas.
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En los muelles de Starling Bay la noche ya había oscurecido las vistas. Pero el movimiento de sus caminos estaba más activo que el día. Discretamente Oliver hace señas para que el primer grupo de exploradores tomen posiciones en lo alto de los contenedores, ocupando las áreas limitantes de la compañía naviera.
Al parecer ya los miembros de La Triada estaban en sus posiciones, la seguridad de Matt Bomer habitual seguía su rutina en los muelles pero había un grupo extra de seguridad mejor equipado en armamento que los demás, seguro que los mercenarios que custodian la seguridad de Wilson.
Ya con sus hombres en espera de su orden, Oliver considera los posibles objetivos a su alcance, mientras los demás miembros de la Bratva esperaban la orden de su Capitán.
Ahora o nunca piensa Oliver y confirma a sus hombres que procedan con el ataque. Ahí es cuando se desata el infierno…
