Disclaimer: Los personajes de ésta historia son de la maravillosa Stephanie Meyer. Simplemente Irresistible es una historia de la increíble Rachel Gibson, y yo solo me adjudico la adaptación.
Capitulo 12
BPOV
-No ha salido de ahí desde hace mas de dos horas – chillé exasperada.
-Bella, tranquila. Dame dos minutos y estoy ahí. Vengo saliendo de la oficina.
Asentí con la cabeza a pesar de que no me podía ver, y colgué el teléfono. Después de dejarlo en el cargador, volví hacia la habitación de mi hija. Toque insistentemente con los nudillos.
-¿Nessie? Cariño, ábreme. Necesitamos hablar, corazón.
-¡Vete! – gritó una vez mas.
Siempre era la misma respuesta. No importaba nada para ella en estos momentos. Y honestamente no la culpo, no seria fácil para nadie saber que conoce a su padre biológico, y no hacer nada al respecto. Seguí dando vueltas por la cabeza. Estas horas se me estaban haciendo eternas.
Después de que le di la noticia, no dijo nada. Solo corrió hacia su cuarto, y se quedo refugiada ahí. Nada de lo que le dijera la hacia cambiar de opinión con respecto a mi. El torrente de culpa se arremolinaba en mi cabeza, causándome un punzante dolor.
Volví a coger el teléfono. Le marque por octava vez en estas dos horas. Después de seis timbrazos, su familiar voz me recibió con el mensaje habitual.
"Hola. Estas llamando al celular de Edward Cullen, en estos momentos no te puedo atender, deja tu mensaje y yo me contactaré contigo."
¡Mierda!
¿Por qué será que nunca esta cuando lo necesito? Escuche un motor parándose fuera de la casa, y prácticamente salte de alivio. Volví a correr al cuarto de mi hija.
-Cariño, hay alguien aquí que vino a verte – grité.
-¡No quiero ver a nadie!
-Renesmee, no ganas nada con esa actitud. Sal aquí y podremos hablar.
Sentí como se abrió la puerta de golpe, y mi pequeña hija me hizo frente.
-¿De que quieres hablar, mamá? – preguntó secamente.
-Mi amor, se que esto es difícil para ti. Pero podemos solucionarlo juntas.
-¡No! Tu ya no me quieres – sollozó – por eso me dijiste lo de mi papá. Me quieres mandar a vivir con él.
-Cariño, eso no es verdad. ¡Yo te amo! Tú y yo siempre estaremos juntas – Si es que tu padre no hace otro movimiento.
-¿Enserio, mami?
-Si, mi amor – abrí mis brazos para ella, y mi hija corrió hacia mi.
Es indescriptible la sensación de alivio que me invadió al sentir sus bracitos rodear mi cuello.
-¿Por qué me dijiste hasta ahora, mamá?
De acuerdo, admito que no tengo una respuesta ingeniosa para esa pregunta.
-Porque…
Me quede callada. Se separo de mi cuerpo y me miro a los ojos directamente.
-¿Por qué mamá?
-No lo se, amor. Simplemente, hace mucho que no veía a tu papá, y de hecho, pensé que no lo volvería a ver…
-¿Por qué nunca me busco, mamá?
-Porque el tampoco sabia que tenia una hija.
-¿Nos engañaste a los dos?
Mi respuesta se quedo atorada en la garganta. Esa pregunta era la más dura que jamás me hubiese hecho mi hija.
Ambas giramos la cabeza cuando vimos que la puerta principal se abría.
-Hola, chicas – saludó Alice.
-¡Tía Ali! – gritó Nessie, y corrió hacia ella.
-Hola, enana. ¿Cómo estas?
Vi que Nessie frunció el ceño y se tardo en responder. Se mordía el labio igual que yo cuando estaba nerviosa. Eso siempre la iba a delatar.
-Bien – susurró no muy convencida.
-Hola, Swan – sonrió mi amiga.
-Hola.
-Iré a jugar – anunció mi hija antes de meterse corriendo a su cuarto.
-¿Qué sucedió? – preguntó mi mejor amiga en cuanto ella cerró la puerta.
-Pensé que estaba empezando a asimilar las cosas, pero aun no lo se.
-¿Cómo se lo dijiste?
Las siguientes dos horas se pasaron rapidísimo. Le conté a Alice con detalles todo lo sucedido. Desde las preguntas de Nessie, hasta mis respuestas balbuceantes. A pesar de que intente negarlo, Alice se dio cuenta de mis insistentes llamadas al celular de Edward.
-¡¿Estas demente?! ¿Qué crees que hará él?
-No se…
-¡No sabes! Bella debes ordenar tus pensamientos antes de hacer cualquier estupidez que te pase por la mente.
-Pero…
-¡Pero nada! Llamarle a Edward no es una buena opción. A todo caso el lo único que intentara será sacar estas oportunidades a su beneficio. Poner a Nessie en tu contra.
-Alice, el es el papá…
-¿Y? ¡Tú fuiste papá y mamá por seis años! Ponte los pantalones, y gobierna la situación.
-Pero, ya me canse…
-¿De que te cansaste? ¿De ser la que rige esta familia? ¡Date cuenta, Bella! Sin ti esta familia no seria nada, debes seguir así. Nessie te necesita. ¡Tú te necesitas!
-Es que… no se que hacer…
-¿No sabes que hacer? ¡No sabes que hacer! Haz lo que siempre has hecho, con un carajo. Eres la mujer más fuerte que conozco. ¿Ahora como ya regreso tu hombre vas a dejar que el gobierne la situación? ¡No, Isabella! ¡No! Para eso estoy yo aquí, yo te hare entrar en razón.
Mis ojos estaban como platos. Alice me asustaba cuando se ponía así. Pero en el fondo, sabia que lo hacia por mi.
-Pero que hago si Nessie no quiere salir de su cuarto…
-¿¡Ahora Nessie manda aquí!? ¡Tú eres la mamá! Ocupa tu lugar.
-¿La obligo?
-¡No! Pero haz que salga. Hay maneras… observa.
Y antes de que pudiera argumentar algo ya se había levantado y caminado hacia la puerta de mi hija.
-Hey, enana – gritó – Tu mamá y yo iremos por unos helados… te quedaras con Angela.
-¿Qué? – Preguntó mi hija abriendo la puerta inmediatamente - ¿Por qué yo no puedo ir?
-Porque estas enojada con tu mamá, ¿no es cierto?
-Si, pero, yo quiero helado…
-Hmm… a menos que la perdones, y prometas que te la vas a pasar bien…
-Si, si, si. Me la pasaré increíble – brincó mi hija.
-De acuerdo. No quiero berrinches ni lloriqueos, Renesmee Swan.
Mi corazón se oprimió un poco más al saber que muy pronto ese ya no sería su apellido. Alice encontró mi mirada, y me sonrió levemente, apoyándome.
-No, tia Ali.
_____
Después de casi una hora de que mi hija estuviera lista, salimos en el coche de Alice. Nessie estaba emocionada en el asiento trasero. Era una de esas cosas que jamás entenderé de ella. Salimos por helados al menos una vez a la semana, y jamás la había visto tan emocionada.
Iba cantando repetidamente el coro de la nueva canción de Justin Bieber.
-¡Baby, baby, baby, nooooo!
Alice le hacia segunda y ambas cantaban a todo pulmon:
-¡I thought you'd always be mine! ¡Mine!
Después reían sin parar, hasta que terminaba la canción. Seria poco si dijera que la repitieron diez veces.
Cuando llegamos Renesmee fue la primera en bajarse del coche, y correr a la heladería. Alice iba pisándole los talones, mientras yo me queda rezagada hasta atrás. Iba buscando mi cartera en mi bolso, antes de entrar al lugar. Pero cuando alcé la vista, mi corazón dio un vuelco, y se me erizo la piel.
EPOV
Jodido Jasper y sus cosas de mariquita.
En estos momentos podría estar en mi departamento, lamentándome el hecho de que se que jamás tendré una familia feliz.
Sin embargo, estaba aquí, en una maldita heladería, con el marica que se dice mi mejor amigo, y comprando un helado para "animar mi día", sus palabras, no mías.
-Hola, bienvenidos a Napolitano Express, ¿puedo ayudarles en algo? – sonrió la dependienta.
Frases comerciales más estúpidas. ¿Puedo ayudarles en algo? Si no pudieras ayudarnos en algo, no estaríamos aquí, frente a un mostrador con más de veinte sabores de helados.
-Si, dos helados dobles, por favor – contesto Jasper.
-¿Sabores?
Me miró y al ver que yo no tenía interés, contesto por mí.
-Napolitano y queso con mora.
La dependienta despacho nuestro pedido y no los entrego con lo que ella pretendía fuera una sonrisa seductora. Mi amigo me dio el cono de Napolitano, y se encargo de pagar y recibir el cambio.
-Gracias por venir.
-Gracias a ti – sonrió.
Ya que le cumplí su antojo de travesti embarazado, espero me deje ir a mi casa, y no me moleste por el resto de la tarde. Cuando nos estábamos volteando para salir al estacionamiento, un par de ojos verdes capturaron mi mirada, y sonreí inconscientemente. No estaba seguro si era un sueño, pero la niña frente a mí, bajo la mirada, y yo no pude perderla de vista.
-¡Hola! – saludó Jasper a mi lado - ¿Alice, cierto?
-Si, hola – contestó ella secamente.
-Hola, hermosa – me agaché para quedar a la altura de mi hija.
-Hola – susurró.
-¿Cómo estas?
-Bien.
Mierda. Algo estaba pasando.
-¿Qué tal la escuela?
-Sigo de vacaciones.
-Supongo que has estado jugando mucho.
-Aja.
-¿Con tus ponis?
-Si.
-¿Y ellos como están?
-Bien.
-Hace mucho que no nos veíamos.
-Aja.
-Te extrañe.
-Ah.
¿Qué diablos? Ella jamás era así. Alcé la vista para encontrarme con Bella, y pedirle una explicación. Me levanté y acorte la distancia entre los dos.
-¿Qué le pasa a Nessie?
-Ya sabe – respondió.
Todos los pensamientos se arremolinaron en mi cabeza y casi me hicieron colapsar en el suelo. Mi mirada divago por todo el lugar. Alcance a ver como Jasper y Alice hablaban, y como Nessie miraba los sabores de helados en el mostrador mientras le preguntaba algunas cuantas cosas a la chica.
-Edward, necesitamos hablar de la custodia.
-Si, lo se – balbuceé.
-¿Van a comenzar este fin de semana?
-Si tú así lo quieres.
-Por mi no hay problema.
-Bien.
-Bien – repitió.
Me gire una vez más hacia mi hija.
-¿Nessie?
-¿Mande?
-¿Quieres un helado?
-Me lo comprará la tia Ali.
-¿Te lo puedo comprar yo?
-No. Lo comprara la tia Ali.
-De acuerdo. Oye, ¿Qué te gustaría hacer este fin de semana?
-No lo se.
-¿Qué tal el parque? ¿Quieres ir a volar cometas?
-Aja.
-¿Qué sabor de helado vas a escoger?
-Galleta oreo.
-¿Te gusta?
-Si.
-Yo lo probé hace mucho, y no le encontré sabor.
-Ah.
-Bueno, ¿te veré el sábado?
-¿Vendrá mi mami?
-¿Quieres que venga?
-Si.
-Entonces si – sonreí forzadamente.
Se volteó dando por terminada la conversación.
¡Mierda! ¡Algo le habían hecho a mi hija! Y Bella me lo tendría que explicar en este momento.
-¿Bella?
-¿Qué sucede?
La tome del brazo y la lleve hasta el estacionamiento.
-¡Edward! ¿Qué te pasa? ¡Suéltame!
-¿Qué le hiciste a mi hija?
-¡Nada!
-¡Esta fría conmigo, y apenas si habla! ¿Qué mierda le hiciste?
-Edward, yo no le hice nada. ¡Apenas si ha querido hablar conmigo!
-¿Cómo se lo tomo cuando le dijiste la verdad?
-Mal, se encerró en su cuarto, apenas ahora Alice pudo sacarla de ahí.
-¿Cuándo se lo dijiste?
-Hace unas horas.
-Me pidió que tú fueras con nosotros este sábado al parque.
-¿Y tu no estas de acuerdo?
-Me da igual, lo único que quiero es pasar tiempo con mi hija, no contigo.
Bella alzó las cejas, y se quedo sorprendida. Sabía que no me estaba cuidando en mis palabras, pero ¡mierda! Ella le estaba llenando la cabeza a mi hija de estupidez y media, y yo no podía hacer nada al respecto.
-Bien, entonces la convenceré de que no puedo ir.
-Como quieras – bufé. Por mi mejor.
Me giré sobre mis talones para ir por Jasper, y despedirme de mi hija.
-Edward.
-¿Qué? – volteé.
-Yo no le estoy diciendo nada a Nessie.
-Con tantas mentiras que has dicho en estos últimos años, ya no se si creerte o no.
Y me aleje de ella sin darle tiempo a responder.
1. Por favor no odien a Edward :)
2. No me odien a mi por tardarme en actualizar D:
3. Si no te gusta Bieber... unete al club :)
¡Hola! :D Lamento no haber actualizado en esta semana que paso, pero andaba de vacaciones (ya habia dicho :D) Y, ya hice mi planeacion de Simplemente Irresistible, y faltan entre seis o siete capitulos + el epilogo para que acabe la historia :) Asi que si me quieren insultar o tirar jitomatazos, haganlo ahora que aun tienen tiempo :)
La canción la puse por mis sobrinos :D Porque precisamente ayer, escuche a mi sobrina de seis años cantandola a todo pulmón. Ella es mi Nessie (L) Son practicamente identicas :) Asi que si quieren conocer a una niña que sufra por pescaditos y ame a los Ponis con locura, cualquier dia de estos les presento a mis sobrina :)
Enserio, muchisimas gracias por el apoyo impreso en los reviews, me hacen tan feliz como le ocurre a Nessie con los helados :) Este capitulo va para todas las chicas que siempre siempre siempre me dejan review :) Yo las amo (L)
¿Le das aqui abajito y me dejas tu comentario? :D Gracias (L)
-Elissa.
