Desde que la envolvió entre sus brazos se dio cuenta de que nadie podría volver a tocarla salvo él, sentía una necesidad de protegerla por más que ella fuera capaz de hacerlo sola.
Los continuos viajes de los padres de Sakura no eran más que una excusa perfecta para pasar más tiempo juntos y cuando ellos estaban ocasionalmente llegaba a dormir un simple clon, ni los duros entrenamientos podían deternlos, ciertamente las hormonas y las caricias los habían enloquecido a los dos. Sin saber como esa molestia se había vuelto indispensable para él y ¿Para ella? preguntarían algunos, él siempre fue indispensable desde que eran pequeños la única diferencia era que su amor había madurado desde que eran parte del mismo equipo.
Ambos dejaban rienda suelta a sus pasiones, se sentían tranquilos ya que desde el día que las kunoichis comenzaban a realizar misiones también empezaban a cuidarse e ir a controles periódicos por "cualquier inconveniente" que pudiera existir y aunque a los ninja siempre se les enseña sobre cuidar a sus compañeros siempre se hizo especial hincapié en el tema de las violaciones durante las misiones, aunque ese nunca sería un problema para Sakura, ella siempre lo tendría a él o eso es al menos lo que Sasuke pensaba.
Ciertamente los días cambiaron para ambos, cuando podían estar juntos perdían la noción del tiempo tal y como lo habían hecho la primera vez y no era raro ver un gato blanco rondando el hospital o el campo de entrenamiento, quizás el gato del hospital era un poco sobreprotector además de arisco, a veces Sakura se quedaba hasta muy tarde y este siempre se quedaba con ella cuando el hospital se quedaba prácticamente vacío. Por otro lado Sasuke si cumplió con su amenaza de ir a buscarla al hospital por lo que pronto comenzaron a rondar rumores de que Sakura tenía novio o que si el Uchiha te veía hablando ella algo terrible te pasaría, era una especie de leyenda urbana, ya que si preguntabas ellos eran solo compañeros de equipo, aunque ni sus propios compañeros habían zafado de esa maldición, Naruto lo había vivido en carne propia.
Comienzo del FlashBack
Al equipo siete se le asignó la misión de escoltar a una pareja a una aldea cercana, todo marcho de lo más normal hasta que a Sakura se le ocurrió la idea de ir a unos baños termales que quedaban de camino a Konoha, idea que el propio Kakashi y Naruto apoyaron con insistencia para "relajarse y fomentar los lasos de equipo".
La posada estaba prácticamente vacía, así que eran como los dueños del lugar y rápidamente a Naruto se le ocurrió una idea: espiar el baño de mujeres. Sabía que Sasuke no lo ayudaría con esa idea y que la consideraría tonta e impropia para un shinobi pero esto no lo detuvo. El plan era simple y perfecto según Naruto, ya que Kakashi-sensei iría después, el plan no tendría fallas este consistía en hacer un pequeño agujero a la tabla de madera que dividía las duchas de hombres con el baño de mujeres, el paraíso al alcance de la mano así lo había definido él en su cabeza.
El único riesgo que no contemplo fue Sasuke. Este lo encontró después de que concretara la primera fase: hacer el agujero, Naruto estaba tan emocionado que apenas se dio cuenta de la presencia de Sasuke
-Oye, mira teme – dijo emocionado en voz baja
-¿Qué sucede? – dijo intentando respirar profundo para no matarlo.
- Oye teme si vienes ahora podrás aunque sea verle la espalda a Sakura-chan– Esa frase basto para que un aura maligna envolviera toda la habitación pero Naruto no estaba prestando atención – Sakura-chan tiene lindas piernas – esa fue la gota que derramo el vaso, lo mataría - Oh parece que se va a dar vuelta – decía mientras la sangre comenzaba a salir de su nariz pero de repente todo se puso negro. Al verlo tirado en el piso no pudo evitar que una pequeña de autosuficiencia nadie la podría ver, salvo él.
Pudo observar por el pequeño agujero que Sakura estaba sola en aquel baño, sonrio con suficiencia, la volvería a hacer suya. En cuanto Naruto no bajo a cenar con el equipo ya que "dormía plácidamente".
Fin del FlashBack
Todo marchaba de maravilla y de forma normal para el equipo hasta que un día en medio de una de sus clásicas cenas, el integrante rubio tiro una gran noticia
-Me iré a entrenar con el viejo pervertido- dijo feliz mientras comía
-¿A dónde te iras? – pregunto Sakura tratando de disimular su tristeza, lo extrañaría mucho aunque jamás se lo admitiría a Naruto, él se había convertido en un hermano para ella.
-No lo sé pero si hay algo que tengo por seguro – sorbio de su plato – ¡me hare más fuerte y me convertiré en Hokage! – exclamo pidiendo otro plato de ramen.
-¿Cuándo te vas Naruto?- Pregunto Kakashi
-Mañana – exclamo con una sonrisa, estaba esperando alabos por su próximo entrenamiento pero en cambio Sakura lo golpeo en la cabeza
-¡IDIOTA!- gritaba ella mientras lo golpeaba – ¿Por qué no nos avisaste antes? ¡Es muy repentino! – Unas pequeñas lagrimas amenazaban con salir – Mas te vale que mañana nos esperes para ir a despedirte – amenazo con el puño, en cuanto a Sasuke aunque no lo demostrará también extrañaría a su hermano y por otro lado, se sintió frustrado porque se sentía un poco estancado en su entrenamiento.
-Ya veras, Sakura-chan – decía Naruto sobándose la cabeza – seré mejor que el teme y aceptaras tener una cita conmigo – dijo con una sonrisa para aliviar el ambiente
- Me quiero imaginar que ya tienes todo listo – comento Kakashi
-Todo listo ¿Qué? – pregunto este
-Tu departamento, baka – respondió Sasuke
-¿Qué debería dejar listo? – pregunto este, los presentes sintieron por un momento pena por Jiraya.
-Vamos, entonces – dijo Kakashi mirando al resto del equipo
-¿A dónde? –pregunto Naruto
-A ordenar tu casa – respondió Sakura con una sonrisa burlona que le duraría poco, es decir, hasta que vio el estado de ese departamento.
Así pasaron la última noche en la aldea, por un lado tuvieron suerte de que el departamento de Naruto fuera un asco durante la noche se rieron mucho y rememoraron viejas misiones, incluso Sasuke participo activamente de la conversación, no solo eran tres compañeros y su sensei, también eran buenos amigos.
En un momento Sakura aprovecho para preguntarle a Naruto porque nunca bajo a comer en la última misión que tuvieron, los hombres del equipo se miraron por unos segundos cómplices y no dijeron nada del asunto.
Al día siguiente todos se encontraban en las grandes puertas de la villa, el equipo 7 con cara de destruidos ya que estuvieron limpiando el departamento de Naruto hasta un par de horas atrás y el resto de sus compañeros que se encontraban en la aldea en ese momento, todos le deseaban buena suerte
-Voy a volver muy fuerte – dijo con una sonrisa
-No trabajes tan duro que nos haras quedar mal a todos – dijo burlón Chouji
-Todos trabajaremos duro – corrigió Ino, todos se rieron
-Nos vemos- saludaba Naruto mientras comenzaba a alejarse.
-¡No pienso quedarme atrás Naruto! – gritó Sakura con una sonrisa – mas te vale que entrenes duro -
Pronto vieron como la figura de él se alejaba, Ino abrazo a Sakura quien intentaba no llorar, la despedida era especialmente dura para su equipo, aunque no tuvieron mucho tiempo compartieron unos minutos antes de volver cada quien con sus respectivos asuntos y misiones. Kakashi y Sasuke se fueron a entrenar y Sakura en se fue en dirección a la torre del Hokage para continuar con su entrenamiento, aunque godaime la mando a dormir para que rindiera en su entrenamiento, de mala gana esta acepto.
Unas horas después, ya renovada por la siesta, volvió para avisarle que ya estaba lista para entrenar duro, bajo ningún concepto se quedaría atrás de sus amigos, ella sería quien cuide de ellos pero antes de tocar la puerta escucho un par de palabras que la dejaron en shock
-Vete Danzo –grito Tsunade enfurecida y a los pocos segundos este sujeto salio con una sonrisa de la oficina. Sakura estaba petrificada, esa era la voz que había escuchado antes.
Al verlo salir con esa sonrisa Sakura tuvo una mala corazonada, por suerte Danzo no pudo ver su cara ya que ella lo saludo con una reverencia que este ignoro.
Horas más tarde cuando Sasuke llego a su casa pudo ver un gato negro, habían acordado que no se comunicarían frente a su sensei por cuestiones obvias, se daría cuenta.
Acordaron verse en el campo de entrenamiento pasada la medianoche, allí nadie los molestaría.
Gente beia beia, me encanta leerlos y espero que ustedes estén disfrutando leerme como yo escribir para ustedes. Les mando un fuerte abrazo!
