No quería irme 5 días dejandoos así sin más, con un mal sabor de boca, así que he decidido dejaros este cortito pero intenso capítulo en el que no os podéis ni imaginar lo que sucede y el giro completo que da la historia. ¡Espero que os guste! Muchos beesoss!: )

-¡Gracias, y hasta el día 25! :D


CAPÍTULO 12

Todo ocurría muy lentamente. Las horas se me hacían eternas, y ahora ni siquiera podía dormir. No lo necesitaba. Como tampoco necesitaba moverme, me desesperaba. Me hallaba en una oscura sala, con las manos atadas a unas cadenas de la cuál no podía desprenderme. Yo era fuerte ahora, pero ella también. Una y otra vez tiraba fuertemente de las cadenas pero no había manera de poder soltarme. Sabía que lo que la Sra. Brandon pretendía era aumentar mi sed, manteniéndome días y días en aquel calabozo, para que cuando saliera, lo hiciera con más fuerza y así entrenarme mejor. No la iba a dejar. Decidí tirarme, esperando cualquier cambio para poder actuar como fuera. Aquel tiempo desperdiciado lo empleaba en pensar. Pensé en seguir los pasos que Carlisle intentó, destruirme, o tal vez abstenerme de matar. También en si tendría algún poder sobrenatural, cómo Jasper, Alice, o Edward. Me di cuenta de que las cosas comenzaban a encajar, que el mensaje que Alec me quería transmitir a través del reloj, era que se me agotaba el tiempo, se me agotaba la vida. No sabía si mi hermana y mi mejor amigo me habían seguido hasta aquí o no, y si fuera el caso, ¿Dónde estarían? ¿Les habrían hecho daño? Deseé que no hubieran convertido también a mi hermana… Eché de menos a Charlie, me pregunté cómo reaccionaría al no encontrarme, o encontrarnos, si fuera el caso. Ojalá no organizara una busca y captura, ojalá me perdone y no sufra… otra vez. El sonido de unos pasos fuertes y decididos me despertó de mis pensamientos. Cómo reacción me incorporé rápidamente y me apoyé sobre la pared. Me asusté y ¡no pude creer lo que oía! No venía tan solo una persona, o lo que quiera que fuese, sino que eran varios.

- Está bien…-pensé- Hay tres opciones de la cuál la más improbable es la que más deseo. La primera es que la Sra. Brandon haya buscado refuerzos para mi odioso entrenamiento personal, la segunda, que aquellos que se iban acercando fueran los Vulturis y la tercera…

De repente la puerta se abrió de un golpe brusco, el cual hizo que la puerta saliera volando en mi dirección, pero logré esquivarla. Unos preciosos ojos dorados con expresión amarga y tensa, que se tornaron aliviados al verme, aparecieron frente a mi cómo un ángel caído del cielo. De nuevo, él era mi ángel, de nuevo, me había salvado. De nuevo, estaba a mi lado y podía correr para abrazarle.

- Bella, estoy aquí.

Corrimos para abrazarnos el uno al otro sin temor de lo que pudiera pasar ya. No había barreras entre él y yo.

- Te quiero –le susurré al oído.