Autor: SoulMalady.

N/T: Este capítulo va con agradecimientos para Kuroneko1490, Gabriela Cruz, Hime-Sora, NightmareRebel, Nozomi Black, Ring. Black, Violet Stwy, jessyriddle, Cannelle Vert, Motter, Darren's Loveeer, AlmaRosaNS y a todos los que se toman el tiempo para leer.

N/A: Ajaja, los he enganchado durante el tiempo suficiente con doce capítulos, ¿huh? ¡Gracias por ser pacientes y por su tan increíble apoyo! Me alegro de que les haya gustado el último capítulo. Había escrito ese beso de cuatro maneras diferentes antes de aterrizar con este. Éste es un capítulo corto, pero estoy tratando de empezar a desencadenar las cosas. ¡Ténganme paciencia!

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Capítulo XIII.

Draco no trató de suprimir su sonrisa cuando abrió la puerta para Harry, quien parecía muy intimidante. Dio un paso atrás para dejar que su invitado pasara.

"Estoy muy enfadado contigo", le dijo Harry cuidadosamente, mientras que evitaba el contacto visual.

"Me imagino cuánto". Draco condujo a Harry a través de la sala de estar. Una vez sentados, le pidió a Harry que continuara.

"La primera cosa que me gustaría decir es que no te encuentro atractivo", murmuró Harry con un afectado resoplido. "Tienes una personalidad muy poco atractiva".

"Buen comienzo".

"Y no quiero que trates de probar un punto nunca más".

"Ah", Draco asintió gravemente. "Así que, entonces, me las arreglé para probar un punto".

Harry lo miró fijamente. "Simplemente estoy pasando por algunos problemas personales y no quiero que te involucres, eso es todo", murmuró.

"Mira, es difícil para mí no involucrarme", le incitó Draco. Era divertido ver a Harry retorciéndose así. "Tienes a Scorpius todo preocupado".

"Voy a tratar de ser normal otra vez", declaró Harry.

Draco se acomodó de nuevo, mientras frotaba su nariz con su puño para que Harry no pudiera ver su amplia sonrisa. "Puedes no darte cuenta de lo que estás diciendo, Potter", le dijo arrastrando las palabras, "pero eso es muy insultante para mí".

Harry parpadeó rápidamente, y entonces frunció el ceño en confusión. "¿Insultante?", le repitió.

"Me estás haciendo sonar como una abominación...".

"Bueno... no quise decir eso". Él parecía lo suficientemente sincero. "Pero es muy espeluznante".

"¿Que me encuentres atractivo?".

"Sí". Todavía mantenía su cabeza erguida, la nariz vuelta hacia arriba y se negaba a disculparse por nada. Él no había hecho nada malo. No podía evitar a todas aquellas feromonas actuando sobre su depravado sistema. Definitivamente no era su culpa. "Quise decir, sólo un poco".

"¿Sólo un poco?", aclaró Draco.

"Mhm".

"Simplemente quisiste decir que... ¿sólo un poco?".

"Mhm".

"Simplemente quisiste insultarme... ¿sólo un poco?".

"Mhm".

"Qu-¡Potter!".

"¡Estoy siendo honesto!", dejó escapar Harry. Levantó sus manos en señal de agotamiento. "¡Simplemente no puedo evitar insultarte!".

"Eres tan desagradable, ¿lo sabías?", le espetó Draco.

"¡Tú también! ¡Sigues provocándome! ¡Sigues haciendo cosas que me hacen querer insultarte!".

"¡No conviertas esto sobre mí!".

"Entonces no deberías de haber salido a jugar con tu pequeña fantasía y haberme besuqueado".

Draco apretó sus dientes. "Odio reventar tu burbuja, pero un beso no significa nada", gruñó. "Así que supéralo".

La mandíbula de Harry cayó indignada. "Eso no-¿Qué? ¡Por supuesto que significa algo!".

"¿Qué es lo que significa?".

Él se quedó mudo.

Draco asintió con aire de suficiencia. "Eso es lo que pensé", le dijo. "Ese es el punto que estaba tratando de probar. Un beso no significa nada. Es sólo una acción, como un apretón de manos o una palmadita en la espalda. Simplemente un ritual".

Harry no lo creía así. Para él, un beso era algo compartido en privado y un gesto íntimo. Evidentemente sus ideales eran bastante diferentes de los de Draco. Trató de entenderlo. "Así que... cuando me besaste... ¿no fue nada?", titubeó.

"¿Sentiste algo?".

Harry se removió incómodo. Había sentido algo, pero no estaba seguro de lo que fue. "No lo sé...".

Draco frotó la parte posterior de su cuello. Potter realmente estaba siendo un dolor. "¿En cuántas relaciones has estado?", le preguntó. "¿Sólo con Weasley?".

"Hmm".

"Eres demasiado tradicional".

"¿Tradicional?".

"Inexperto. Joven. Pasado de moda. Es vergonzoso".

Harry estaba ofendido. "Ahora tú estás siendo insultante. Tengo valores. Los mantengo".

"¿Cómo es que eso funciona para ti?".

"Pues no ha funcionado demasiado bien para ti tampoco".

Se fulminaron con la mirada el uno al otro durante un buen minuto.

Scorpius caminó pesadamente con su cabello mojado y sus pijamas húmedas, curioso por ver quién era el visitante de su padre. Se detuvo junto a la entrada cuando vio a los dos hombres teniendo un duelo de miradas. Después de sacudir silenciosamente su cabeza ante ellos, salió de allí, pensando en que simplemente debería de dejarlos solos a su suerte. Estaban destinados a nunca llevarse bien.

"Por la forma en que lo veo", continuó Draco después de tomar una agitada respiración, "es que tienes tres opciones".

"¿Y cuáles podrían ser estas?".

"Uno, te mantendrás evitándome. Eso sería acabar pobremente con el amor de Scorpius y de Teddy. Ellos ya saben que algo está pasando. Así que sólo estarás cavando tu propio agujero si sigues así".

A Harry no le gustó esa opción y arrugó la nariz como respuesta.

"Dos, ambos nos olvidamos de que esto hubiera pasado. Voy a tratar de disculpar tu falta de tacto y el hecho de que eres un maldito obstinado para superar esto. Y tú necesitas tratar de controlar tus instintos adolescentes cuando estés a mi alrededor porque te estás convirtiendo en una gran distracción".

Harry se veía como si hubiera mordido un limón ácido y amargo por la forma en que su rostro estaba contraído.

"Y tres…".

Harry esperó a que Draco le dijera la tercera opción.

Draco inclinó su cabeza a sabiendas.

"¡Oh, jódete!", jadeó Harry mientras se levantaba sobre sus pies. "¡Este no es el momento para bromas! ¿Sabes qué, Malfoy? ¡Simplemente vete al infierno!".

"Ahí lo tienes, una vez más, una regresión a un chico de diecisiete años", Draco le gritó después de que Harry ya había salido pisando fuerte de la sala de estar. Escuchó un fuerte arrastre de pies y golpes sordos mientras Harry se empujaba en sus zapatos, pisoteando muy probablemente por todo el vestíbulo para deshacerse de su frustración. Era demasiado fácil meterse en la cabeza de Potter cuando tomaba todo tan personalmente.

Harry estaba a punto de abrir la puerta de un tirón cuando ésta fue empujada cerrándose desde arriba. Se dio la vuelta para entregarle otra fuerte reprimenda a Draco, quien descansó su mano sobre la puerta para mantenerla cerrada y quien no había dejado de sonreír. Antes de que Harry pudiera gruñirle, Draco lo interrumpió. "¿Y a qué broma te estabas refiriendo?".

La mano de Harry desapareció dentro de su bolsillo en un instante, pero Draco fue más rápido. Se desplomó sobre su brazo y se inclinó contra él con valentía, haciendo que el hombre arrinconado se congelara en estado de shock. Difícilmente pudieron respirar por un momento, Draco bebiéndose hambrientamente y con deleite la expresión de Harry, sabiendo que él tenía un montón de poder entre sus manos en ese momento, y Harry tratando de controlar su enojo y deteniendo a sus instintos de asumir totalmente el control. Sus dedos estaban envueltos alrededor de su varita, después de todo. Una contracción nerviosa y tendría que recoger las piezas de Malfoy fuera de la pared para que pudieran celebrar un funeral con el ataúd cerrado. "Realmente te encuentro repulsivo, Malfoy", le gruñó en su lugar. Exhaló con fuerza para expulsar algo de su rabia.

"El sentimiento es mutuo", le murmuró Draco. Se apartó y dio un paso hacia atrás con una tranquila sonrisa.

Harry se dio la vuelta y abrió la puerta, desapareciéndose antes de dar más de dos pasos fuera del umbral. Draco, mientras tanto, estaba sintiéndose con bastante energía. No se había divertido tanto con alguien en mucho tiempo. Estaba empezando a ponerse un poco oxidado.

Y no estaría utilizando a su hijo.

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"Padre preguntó si usted quiere venir a cenar", le invitó Scorpius graciosamente, sus manos cruzadas al frente de su redonda barriguita y sus plateados ojos brillando, tan lleno de expectativas.

Harry, una vez en contra, ahora estaba contemplando el asesinato mientras le decía, "Me temo que no puedo esta noche, Scorp", por tercera vez en cinco días.

"Está bien. Se lo diré".

Harry casi destruyó la pluma que estaba sosteniendo mientras observaba a Scorpius alejarse. Draco no era para nada bueno y era repugnante ver el cómo utilizaba a su hijo de esa manera. Era casi como si supiera cuánto le dolía a Harry decepcionar al pobre niño.

Cada tarde, Harry sentía los burlones ojos de Draco sobre él, lo que le hacía ruborizarse airadamente. Nunca se encontraba con la mirada del hombre, porque no sabría qué hacer después. Odiaba que Draco tuviera una mano sobre él, prácticamente lo controlaba como a una marioneta. Malfoy, de todas las personas. Harry intentó diseccionar sus sentimientos, pero cada vez que intentaba hacerlo, se llenaba de repugnancia. ¿Malfoy? ¿Qué demonios estaba pensando? En primer lugar, Harry nunca se había sentido atraído por un hombre. Apreciaba a los hombres atractivos, al igual que estaba impresionado por las mujeres hermosas, pero nunca había sentido a su estómago apretarse o a sus manos sudar cerca de alguna persona, más que de Ginny. Se preguntó si la razón de ese comportamiento se debía a que se había resignado al hecho de que nadie más que Ginny estaría dispuesto a soportarlo. Siempre había pensado que Ginny era suya y la única, por lo que era natural que se sintiera nervioso cuando estaba cerca de ella y torpe con los besos.

Entonces, eso quería decir que... a pesar de todo, ¿tenía una oportunidad con Malfoy?

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"Tenías razón, Ron". Harry había estado murmurando furiosamente una y otra vez durante mucho tiempo. Ron había dejado de escucharlo desde hace muchos minutos, cuidando a su hijo en su lugar que estaba haciendo un alboroto con su comida. "Debí de haberte escuchado".

"Es lo que he estado diciendo", murmuró Ron mientras limpiaba la barbilla de Hugo. "Entonces, ¿qué es lo que quiere Malfoy?".

Harry no podía decirle. Bueno, podría decirle, pero no lo haría. Permaneció callado porque sabía que la razón de la repentina desfachatez de Draco era su propia falta de control. Pero eso era bueno. Malfoy lo estaría fastidiando justo así y eso sólo ayudaría a favor de su causa para encontrar al hombre aborrecible una vez más. Tal vez si Draco seguía tratando muy duro de hacerlo enojar, Harry volvería a ser normal y odiaría a ese bastardo.

"A él sólo le gusta sacudir tus cadenas", le dijo Ron distraídamente. Él no tenía idea de qué tan cierta era esa declaración. Harry también estaba molesto de que Malfoy pudiera 'sacudir sus cadenas' con tanta facilidad. No debería de ser el único escondiéndose. En todo caso, Draco era quien debería de estar avergonzado. Harry bulló cuando recordó cómo ese hombre se había regodeado en su última reunión.

"Eso es", gruñó resueltamente. Los dos podían jugar ese juego.

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"Padre preguntó si usted quiere venir a cenar esta noche". Scorpius realmente ya se estaba cansado de hacer esta pregunta y obtener la misma vaga respuesta. Él ya sabía lo que el señor Potter iba a decirle. Incluso estaba volviéndose a medias hacia la salida.

"Por supuesto".

"¿Huh?".

"Te veré esta noche", le aclaró Harry.

"¿En serio?".

"Mhm".

Él sonrió ampliamente. "¡Está bien! ¿A las siete?".

"Suena como una cita".

Draco estaba bastante sorprendido cuando su hijo le transmitió aquel mensaje. "¿Él dijo eso?", tarareó pensativo. "Eso es extraño".

"¿Por qué?", le preguntó Scorpius, con sus ojos entrecerrándose hasta ser delgadas rendijas. Cada vez que su padre reflexionaba así, había problemas. "Padre...", le reprendió.

"¿Qué? Todavía no he hecho nada".

"¿Todavía?", chilló Scorpius, con sus brazos aleteando alrededor. Ahora estaba preocupado.

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A las siete, abrió la puerta para el señor Potter, que había traído el postre. Iba a mantener un ojo sobre ambos adultos durante toda la noche. Después de llevar al señor Potter hacia la cocina, echó una mirada a su padre, quien pretendió no verlo. La conversación que sobrevino se sintió lo suficientemente cordial.

"Hola, Potter".

"Hmm".

"Gracias por esto".

"De nada".

"¿Cómo va el trabajo?".

"Bien. ¿Y el tuyo?".

"Bien... ¿Quieres un poco de vino?".

"No".

"¿Oh? ¿No puedes soportarlo hoy en día?".

"Prefiero mantener mis inhibiciones en su lugar, Malfoy. Por tu propio bien, por supuesto".

"Ya veo".

Scorpius movió sus entrecerrados ojos de un hombre al otro, tratando de averiguar de lo que estaban hablando. Su padre tuvo que mantener la sonrisa en su lugar mientras que su maestro se veía despreocupado y tranquilo. Cordial era la única palabra para describir su cambio. Scorpius merodeó alrededor de ellos hasta que la cena estuvo lista. Entonces les hizo pasar al comedor. Durante la comida, el señor Potter habló con él la mayor parte del tiempo, preguntándole sobre la escuela y las cosas que había aprendido. No le importaba contestar a sus preguntas. Draco no habló en absoluto. Parecía estar bien simplemente con escucharlos conversar. Scorpius le preguntó a Harry cómo le iba en su nueva clase y eso lo encaminó dentro de otra larga ráfaga de anécdotas.

Después de terminar un delicioso tazón de brownies y helado, Scorpius estaba satisfecho con la forma en que su padre se había comportado. Estaba lo suficientemente impresionado como para permitir que los dos hombres se quedaran solos en una habitación. Tiró de los pantalones de Draco después de colocar su plato sobre el mostrador. Draco elevó sus cejas interrogativamente. "Voy a subir", le anunció su hijo.

"Muy bien", admitió Draco. "Vamos a lavar los platos".

Scorpius inclinó su cabeza, como pensando en decir, 'compórtense'. Entonces salió de la cocina.

Harry no levantó la vista de los platos que estaban sumergidos en el agua con jabón cuando Draco se deslizó a su lado, secando y limpiando los platos y los utensilios. Ninguno de ellos habló. Harry tuvo que tratar conscientemente de relajarse, y eso incluía forzar a su pulso a equilibrarse. Fingió no darse cuenta de que Draco deslizaba sus ojos hacia la izquierda para mirarlo de vez en cuando. Fingió no darse cuenta cuando sus dedos se tocaron mientras limpiaban todo. Fue realmente muy difícil, pero estaba haciendo funcionar esto con éxito. Mientras se acercaba el final, mentalmente se dio unas palmaditas a sí mismo en la espalda. Esto no fue la gran cosa después de todo.

"Lo siento".

Harry levantó la vista bruscamente. Draco estaba apoyando su espalda contra el fregadero, con sus brazos cruzados contra su pecho y sus ojos mirando hacia abajo para que no tuviera que dirigir su regocijo hacia Harry. Podría decir lo difícil que Harry lo estuvo pasando durante toda la noche y eso era dulce y risible a la vez. Draco no se atrevió a reírse en la cara de Harry, por supuesto. "Lo dije en serio cuando dije que no se lo diría a nadie. ¿Acaso no me crees?".

Harry realmente no entendía lo que estaba pasando. "¿Perdón?", vaciló.

Draco sacudió su cabeza y le sonrió. "Sólo estoy metiéndome contigo, Potter. Actúas como si no supieras cómo manejar un flechazo", le dijo.

Harry dejó caer sus manos dentro del agua jabonosa con un suave chapoteo. "Bueno, obviamente no lo sé", refunfuñó. "Ya te lo dije".

"No, no lo hiciste", le recalcó Draco, girando su cabeza para mirar a Harry. "Estabas actuando como si no supieras cómo manejarme".

Harry apretó sus dientes y miró fijamente hacia el agua. "Es lo mismo en este momento", murmuró en voz baja.

"¿En serio?".

"Mhm".

Draco extendió su mano y tiró de la manga de la camisa de Harry, jalándolo. Harry no se resistió. Ahora, parados lo suficientemente cerca para distinguir cada oscura pestaña sobre aquella mirada hacia abajo de Harry, Draco lo besó. Esta vez fue gentil y suave. Sus labios se fundieron juntos por un momento y luego se separaron. Cuando abrió sus ojos, Harry se veía casi igual a excepción de aquellas sonrojadas mejillas. "¿Está bien?", le preguntó.

Harry rápidamente dio un paso hacia atrás mientras asentía. Regresó a lavar mecánicamente los tenedores.

La sonrisa de Draco se ensanchó mientras echaba un vistazo a la distancia. "Me gusta la opción tres", le remarcó.

Harry ahuecó sus manos y arrojó agua sucia hacia Draco con irritación, sintiéndose un poquito mejor después de escucharlo farfullar y maldecir. Las cosas estaban girando fuera de control, pero al menos él podía encontrar algún consuelo en la venganza mezquina...

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N/T: Jajaja, ¡no me maten que yo los quiero un montón y por eso me apuré! Muchísimas gracias por todos sus comentarios, ¡son extra-agradables!

¡Que tengan una excelente semana!

Gracias por tomarte unos minutos para leer.