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La invitación
—Muy bien arreglare la fuga de tu casa—comento el Doctor.
En eso el Doctor apunto a la casa de la pegaso y después se escucho un ruido extraño y vio que su TARDIS estaba flotando. A la pegaso le parecía que la maquina estaba siendo manejada a distancia por el desatornillador sónico, de repente la caja azul empezó a tambalearse por su cuenta y luego termino cayendo a unos metros de donde se encontraba Carrot.
— ¡Ahh! — grito Carrot asustada— ¿Qué es rayos es eso?
—Es la TARDIS—comento el Doctor— cierto la fuga.
En eso el Doctor apunto su desatornillado sónico a la bombilla de su TARDIS, la cual libero un destello que se dirigía a la casa de la pegaso y de repente dejo de llover.
—Asunto arreglado y además con una pequeña sorpresa— respondió emocionado el Doctor.
—Es un arma—comento Carrot.
—Por supuesto que no, solo es un desatornillador que ni siquiera funciona en madera, y se descompone cerca de secadores de cabello, pero tiene sus aplicaciones—replico el Doctor con una sonrisa.
— ¿Cuáles? — pregunto Carrot.
—Tú sabes, armar cabinas, desatornillar y pasar el tiempo en noches frías y solitarias, cierto en que estaba...
En eso Carrot contemplo la extraña caja azul y con cierto tono despectivo se burlo del Doctor.
—Bueno diviértase con su baño público, pero no se llevara a mi Derpy.
— ¡Baño público! —grito enojado el Doctor.
— ¡Oigan, cálmense por favor! —alzo la voz la pegaso, haciendo un esfuerzo para que no discutieran.
—Lo siento pero eso parece un baño público—le replico Carrot.
—Tiene un baño público, pero no es una letrina, ni es una cabina de teléfono, ni tampoco es una cabina sesentera de policía, aunque tiene esa forma, ella es la es la TARDIS, mi casa, bueno al menos por un tiempo considerable.
— ¿Y eso que significa? —pregunto Carrot.
—Time And Relative Demented In Space*… quiero decir, Dimensions In Space, y no quiero que la insultes, ella tiene sentimientos.
En eso el Doctor empezaba a abrazar a su máquina, proporcionándole un beso y rosando su cara con la TARDIS y le susurro en voz baja
—No te dejare de nuevo cosa sexy .
—La trata como si fuera una yegua—le regaño Carrot.
—Claro que la trato así, ese es su género, además porque crees que es azul, todos saben que el azul es para niñas y el rosa para los niños, no, espera, eso era en otro siglo, bueno estamos en otros mundo, asi que no importa.
—Pues si tanto la quiere porque no se va con ella—le contestoCarrot.
—Claro que la quiero y me iré con ella.
En eso, ambas ponis se le quedaron mirando estupefactas al Doctor.
— ¡La quiero, pero no de esa manera! —replico enfadado el Doctor.
La pegaso sintió un gran alivio al escuchar estas palabras, pero Carrot mantuvo su mirada de extrañamiento.
—Apuesto a que se la robo—se burlo Carrot.
—No me la robe— le respondió el Doctor.
—No le creo, mentiroso—le contesto Carrot.
—Carrot, no digas eso— comento la pegaso.
—La tome prestada y tenía la intenciones de devolverla algún día—comento el Doctor.
—Eso se llama robar— le regaño Carrot.
En eso el Doctor se fue acercando a la TARDIS dándole la espalda a Carrot.
—Mejor te contare la historia de un joven que se encontró una pieza de museo, una especie de máquina para ser preciso, esta se encontraba sin seguro, el joven entro en la maquina y la primera vez que toco su consola dijo "eres la cosa más bella que he conocido" y la tomo prestada…
En eso un viento fuerte empezó a soplar moviendo la melena del Doctor, mientras este miraba con fascinación a la TARDIS.
— Pero lo que el joven nunca supo es que fue la maquina la que se robo al joven y desde entonces la maquina nunca ha regresado a ese joven.
—Bufonadas y eso que tiene que ver con esto—le replico Carrot.
—Creo que él es el joven de la historia-comento la pegaso.
—Vaya eres muy buena, pero no, yo no soy el joven de la historia— mintió el Doctor— además no soy tan joven, pero no soy un anciano.
—Te dije que eran bufonadas—replico Carrot.
—Ya no quiero que discutan, por favor—comento la pegaso.
—Bueno, no te mostrare lo grande que es por dentro, además me voy a marchar de aquí— le dijo un burla el Doctor.
— ¡Si, el fulano se marcha! — dijo emocionada Carrot.
—Pero usted me dijo que quería ver Ponyville — dijo la pegaso triste.
—Pues tal vez lo haga, quizá el día de ayer o puede que esté aquí en mil años ¿quién sabe? — le respondió el Doctor emocionado.
El Doctor estaba por partir y puso una pata en la puerta de su TARDIS, pero luego vio la pegaso afuera, se le quedaba mirando de una forma extraña, en eso el Doctor comenzó a rascarse la cabeza y empezó a ver a la pegaso con cierta pena.
—De acuerdo, ¿quieres venir conmigo?, bueno, si quieres, sino quieres venir no te obligare, no soy de los que ruegan y andan de insistentes.
— ¿A qué se refiere? —pregunto la pegaso.
—No, esa no es la pregunta correcta, las preguntas correctas son ¿dónde?, ¿cuándo? , y esa solo tú la contestas.
— ¡Viajar por el tiempo! —comento emocionada la pegaso— quiero ver mi nacimiento o como se hicieron los muffins, o ir a la gala del galope o ver si soy la empleada del mes del siguiente mes.
—Qué clase de tontería es esta— comento Carrot.
El Doctor puso cara extrañada de las peticiones excéntricas de la pegaso.
—Normalmente no soy un crítico de los lugares en el tiempo, pero no conozco a nadie que quiera presenciar su nacimiento, es raro—respondió el Doctor.
—No hablaba de eso, hablaba del viaje en el tiempo, eso es una tontería, solo los unicornio pueden hacer eso—le replico Carrot al Doctor.
—Sabes, no creo en la magia, y eso que me gusta Harry Potter—le respondió el Doctor—cierto, no saben quién es.
—Pero Doctor— le replico la pegaso— usted hace momento rompió un conjuro para detener el tiempo.
—De acuerdo —interrumpió el Doctor— comentario un poco hipócrita considerado que me enfrente a unas brujas junto con William Shakespeare, pero sigo sin creer en la magia, lo veo más como ciencia incomprendida.
En eso las dos ponis se le quedaran viendo extrañadas.
—De que sirve tenerlas aquí si no puedo impresionarlas— les replico el Doctor.
—La magia si existe y de hecho así Celestia mueve el Sol, incluso tengo entendido que hay un hechizo que permite caminar en las nubes y dar alas —comento Carrot.
—Vaya, unicornios tramposos—comento escéptico el Doctor—es decir, los unicornios viajan en el tiempo, caminan en nubes, controlan el clima, los astros, donde está el reto y el desafío.
—No puede viajar en el tiempo y menos con una letrina.
—No es un baño por última vez, ahora sobre tus peticiones Derpy, solo será un viaje, y ninguna visita a tu línea temporal, si quieres cambiar algo de tu pasado, lo siento pero no hare eso, además de que no se cómo funciona el tiempo en este sitio, en conclusión, elige sabiamente.
—No se preocupe Doctor, no quiero verme a mí misma, además porque habría de hacerlo, me gusta mi vida, y sé que tenemos días malos, pero tuve uno que no cambiaria.
-En serio-comento sorprendido el Doctor- ¿Cual?
—Cuando lo conocí a usted.
En eso el Doctor se sintió extraño e incomodo por la respuesta que su cara empezó a dibujar una mueca pero no por afán de burla, sino por que se sentía extrañado por la respuesta.
—Se burla de mi—comento la pegaso.
—No, en absoluto, es solo que…
En eso el Doctor corto la conversación chocando sus cascos delanteros y comento.
—Bueno tú sabes, puedes venir conmigo al pasado, futuro, ver como se fundó Ponyville, me causa curiosidad, este nuevo mundo, vamos tú y yo.
—Claro que quiero ir con usted—dijo emocionado la pegaso.
— Carrot, quieres venir.
—Hey, la invitación era solo para ti—le comento el Doctor.
-Vamos Doctor-le comento la pegaso.
—No.
— ¡Pero Doctor ella le ofreció su casa y me ayudo a cuidarlo cuando se sentía mal!- le respondió la pegaso alzando la voz y con las cejas fruncidas- No sea mal agradecido, ademas algo me dice que usted si era el joven de la historia y por lo tanto esta máquina no es suya.
—De acuerdo…tu argumento es válido, pero yo soy de la TARDIS.
—No quiero ir de todas formas, diviértase en su letrina, no irá lejos en esa cosa, me rehusó a creer que eso es una nave.
—Pero tuviste…
—Sé lo que vi—interrumpió Carrot a su amiga—pero seguramente es un charlatán, alguien que uso pirotecnia o cosas así.
—Bien vámonos—comento emocionado el Doctor.
El Doctor jalo a la pegaso del casco con emoción y estaban por partir, la pegaso hecho un vistazo a la TARDIS una vez más, puesto que la primera vez que la vio eran perseguidos por las vacas y todo estaba tan obscuro y fue tan deprisa que no la pudo contemplar a detalle.
Ahora pudo ver mejor a la maquina y en ella noto aparatos que se le hacían extraños, pero ante los ojos de otro se podía ver en el centro de la habitación había una cabina cuyos bordes eran hexagonales y una especie de cristal dentro de un cilindro que descendía y ascendía, había un gramófono, un monitor, lo que parecía una máquina de escribir, un pedal de costura, un teléfono de plástico, un reloj de pestañas que indicaba n ciertos números, así como muchos colores que se prendían y apagaban. Carrot desde afuera estaba por irse, y noto que los dos ponis tardan en salir de la cabina.
-Que mal que Carrot no viniera.
-Sí que mal, puesto que me convenciste de traerla, pero tengo una idea para convencerla- comento sonriente el Doctor.
-Creí que no era de los que insistía.
-Y no lo soy, pero quiero divertirme un rato-comento en voz baja el Doctor- ahora mantén tu vos en alto, confía en mí.
Carrot esperaba a que salieran y decidió escuchar desde afuera la conversación, mientras que dentro de la TARDIS el Doctor, saco su desatornillador sónico y activo su aparato cerca cerca del cuello de la pegaso.
-Pare Doctor-dijo riendo la pegaso.
En eso Carrot escuchaba desde afuera angustiada.
-Deténgase Doctor, me está matando- dijo riendo la pegaso.
En eso el Doctor puso el desatornillador en la oreja de la pegaso.
-No, Doctor, pare por favor no meta su cosa ahí.
Carrot no aguantaba las conversaciones y se imaginaba que el Doctor estaba actuando de forma inapropiada con su amiga.
-Cambie de opinión, abran esa puerta, ábranla ahora.
En eso Carrot empezó a golpear fuertemente los cascos en la TARDIS.
-¡Voy a derribar esa letrina suya!- grito Carrot.
En eso Carrot cabalgo a toda velocidad, pero el Doctor escuchaba como se iba acercando y abrió la puerta de la TARDIS, pero el Doctor no se esperaba que la poni cabalgara tan rápido que termino chocando con la consola de la TARDIS haciendo que se fueran las luces de la nave se prendiera y apagaran, haciendo que esta empezara a desmaterializarse.
-¡Me gusta ese ruido y lo mejor de todo es que no sé donde acabaremos!- comento emocionado el Doctor.
El Doctor empezó a tocar varios botones, viendo que le había ocurrido a su nave. Pero algo distrajo su atención, cuando la poni de los cabellos naranjas, miraba boquiabierta el interior de la TARDIS.
-Dilo- comento emocionado el Doctor- me encanta cuando dicen esa frase.
-Es más grande por dentro que por fuera- comento asustada Carrot.
-¡Sí!-grito exaltado el Doctor- sabia que lo dirías, si me interesara el dinero habría apostado todo a que lo dirías, bueno si lo tuviera en primer lugar, pero lo sabia.
-¿Cómo hace esto Doctor?-pregunto la pegaso.
-Veras el exterior y el interior de la TARDIS no están en la misma dimensión.
En eso el Doctor abrió un compartimiento de la cabina de la cual salieron juguetes y artefactos extraños como un yo-yo y varias cosas metálicas, en eso el Doctor encontró una pelota de goma y una canica.
-Dime, ¿cual es más grande?-pregunto el Doctor.
-Que pregunta absurda, la pelota es más grande- le replico Carrot.
En eso el Doctor puso la pelota en sobre la consola de la TARDIS y acerco la canica a las ponis
-¿Y ahora?-pregunto el Doctor.
-La pelota parece pequeña, pero porque está lejos.
-Exacto, si pudieses mantener esta distancia y tener la caja aquí, la grande podría caber en la pequeña, correcto-replico el Doctor.
-Se oye raro-comento la pegaso
-No, es ingeniería transdimensional, un descubrimiento de los señores del tiempo- dijo orgulloso el Doctor.
-Eso no tiene sentido-comento espantada Carrot al estar dentro de la TARDIS.
-Aun no lo tienes claro y no estás segura, no entiendes pero sé que tampoco quieres entenderlo., así que ya no importa- comento riendo el Doctor- No lo puedes entender y buscas excusas, maneras de justificar tu realidad, vamos por qué tan seria, diviértete.
-Me trata como una niña- dijo Carrot enfadada.
-Lo hago- comento el Doctor con sarcasmo.
-Simplemente no lo creo-comento Carrot escéptica- tiene forma de poni, me rehusó a creerlo, esto es una ilusión, simplemente no lo acepto, no, esto no es una máquina del tiempo y usted no es un alíen.
El Doctor comenzó a reírse de la terquedad de Carrot.
-Tu arrogancia es más grande que tu ignorancia y eso me fascina- le dijo sonriendo el Doctor.
La fascinación del Doctor no era de extrañarse puesto que notaba que la poni de los cabellos naranjas actuaba como si se tratase de una humana.
-¡No se reía de mí!- le grito Carrot.
-No me burlo, solo me dio un ataque de…no sé, nostalgia- comento apenado el Doctor.
De repente en la TARDIS se escucharon los sonidos de unas campanas de claustro.
-¿Qué es ese ruido Doctor?-pregunto la pegaso
-Recuerdas cuando dije que no soy omnisciente, bueno, esas campanadas me advierten de un peligro inminente-comento nerviosos el Doctor.
De repente los tripulantes sintieron una terrible sacudida, y la TARDIS empezó a relisar ruidos extraños y el Doctor empezó a manejar la consola como loco, hasta que de repente todas las luces de su maquina se apagaron.
-No sé donde estamos- comento pasmado el Doctor- y mi TARDIS no parece reconocer el tiempo y el espacio, lo que nos dejara barados aquí.
-Yo me voy de aquí- dijo desesperada Carrot.
En eso la poni de tierra salió por la puerta de la TARDIS frustrada y luego se sorprendió ante lo que contemplo.
-Me rehusó a aceptarlo- dijo Carrot fuera de la TARDIS- estamos a las entradas del bosque everfree, menos mal que se puede ver Ponyville.
En eso los dos ponis salieron para confirmar lo que decía Carrot.
-¡Que!-dijo sorprendido el Doctor- parece ser que me quedara en Equestria…
-No es fabuloso- comento emocionada la pegaso.
-No, no lo es- dijeron Carrot y el Doctor en coro.
-Yo me voy de aquí-dijo frustrada Carrot luego del espanto del viaje.
-¿A dónde vas?-pregunto la pegaso.
-Con Berry Punch-respondió secamente Carrot.
-¿A qué?-pregunto la pegaso.
-¡A ahogar mis penas, a que mas, nos vemos luego!-respondió enfadada Carrot.
-¡Espera, no sabes si este es tu tiempo!-le reprendió el Doctor.
No obstante la poni ignoro su aviso y siguió su curso.
- ¡No puede ser tardare tiempo en reparar la TARDIS!
-Tranquilo Doctor, que tiene de malo estar en un lugar, porque no se queda aquí-dijo de forma reconfortante la pegaso.
-Eso es lo mas "No-Doctor" que he escuchado en toda mi vida- dijo refunfuñando el Doctor
-¿No-Doctor?-pregunto la pegaso
-Sí, he viajado toda mi vida con amigos y familiares durante bastante tiempo y realmente crees que de la noche a la mañana me quedaría en un sitio por voluntad, soy un caminante de lo eterno, el ciudadano del cosmos y después del vacío del espacio quería explorar las maravillas de este planeta, y no te lo tomes a mal, pero las primeras impresiones de este pueblo no me agradan.
-No se ha quedado en un solo sitio en el tiempo-comento la pegaso
-Solo durante dos veces, una en mi crecimiento y la otra cuando mi especie me lo impuso como castigo, pero esa ocasión logre soportarlo porque en esa época era joven, flamboyán, portaba una capa, tenía muchas canas y la cara arrugada pero como daba de golpes a cualquier rufián que se me atravesara.
-Dijo que tenía canas y la cara arrugada, los señores del tiempo envejecen al revés- dijo extrañada la pegaso.
El Doctor comenzó a morirse de la risa por el comentario de la pegaso que casi se olvida de la frustración de quedar varado en Ponyville.
-¡También se burlara de mi!- comento enfadada la pegaso.
-No me burlo, de hecho es una buena observación, pero no quiero estar aquí, quería estar en un planeta de nombre tierra y ni siquiera sé si estamos en el tiempo correcto.
El Doctor cerro la puerta de su TARDIS y fue a respirar algo de aire fresco, cuando de pronto el Doctor escucho una risas extrañas.
-¿Escuchas eso?-pregunto el Doctor.
-No oigo nada- respondió la pegaso.
-Se oyen a risas.
En eso el Doctor salió a explorar y veía que las risas provenían del bosque, cuando de pronto una voz chillona lo espanto de sorpresa a sus espaldas y noto a una poni rosa con traje de enfermera
-Lo andba buscando por todas partes-comento una poni rosa- verá, usted me dijo que era el Doctor y me sorprendí porque no lo conocía y lo peor de todo es que estaba herido, entonces pensé, este poni necesita ayuda, y fui corriendo a la pastelería por un botiquín….
-Otra rareza, un botiquín en una pastelería- pensó el Doctor, ignorando la palabrería de la poni rosa.
-Entonces dije hoy va a llover y tengo que portar mas globos- concluyo Pinkie
En eso la pegaso noto que el Doctor se encontraba con Pinkie Pie.
-Hola Derpy-saludo Pinkie-cierto.
En eso Pinkie se despojo de su atuendo de enfermera y de la nada cambio su atuendo a una de un payaso.
- This is your singing telegram, I hope it finds you well! You're invited to a party cause you are new in town…
-Espera un momento-interrumpio el Doctor- ¿Cómo cambiaste de traje tan rápido?, ¿De donde saliste? y ¿Cuál fiesta?
-Soy rapida, de mi casa y a la de usted tontito- contesto Pinkie Pie- y ya invite algunos amigos.
-Espera tengo que reparar mi TARDIS- comento el Doctor- además me pareció escuchar algo.
Pero la poni rosa y la pegaso tomaron al Doctor y lo empezaron a arrastrar a una fiesta de bienvenida.
*Tiempo y dimensión relativa en el espacio.
*Variacion de la canción del telegrama de Pinkie.
