La guerrera y sus amigos se normalizaron y encabezaron el grupo de variopintos seres hasta el campamento que Leo había montado en Thamasa. Allí se saludaron todos.

LOCKE: ¡Eh, Leo, mira lo que traemos!

LEO: ¡Ah, Locke! Ya habéis vuelto… ¿Habéis hecho comprender ya a los Espers?

(El líder Yura se separa del grupo y va a hablar con el general.)

LEO: Soy el General Leo, ¿Y tú?

YURA: Yo soy Yura. Hemos hecho algo imperdonable a vuestra gente. Probablemente, este no sea momento ni lugar para pedir perdón, pero aun así…

LEO: No digas más. Somos nosotros los que os debemos disculpas. Ya estábamos hace mucho hambrientos de vuestro poder. Estuvimos demasiado cerca de otra guerra…

YURA: Deberíamos dejar todo esto atrás.

LOCKE: ¡Bueno, creo que se acabo la misión! Podría haber un poco de paz ahora.

(Celes ha estado callada todo el tiempo, pero no aguanta más.)

CELES: Volvámonos a Vector, venga.

LOCKE: Celes…

CELES: Por favor, no mas palabras. Quiero olvidar aquello. Y empezar bien esta vez.

LOCKE: ¿Será eso que me perdonas?

RELM: Aquí empieza a hacer calor, Abuelo.

STRAGO: ¡Niña!

TODOS: (Risa descontrolada)

(Adivina quien se presenta ante ellos para chafar la fiesta. Si, hombre, ¿Quién si no?)

KEFKA: ¡Je je je je! ¡Es hora de un poco de acción Magitek!

LEO: ¡Kefka! ¿Qué estas haciendo?

KEFKA: ¡MWA JA JA JA! ¡Son órdenes del emperador! He venido a llevar los restos de Magizita de esos Esper a su Excelencia. ¡Mira, un cargamento de potencial Magizita!

(Se ha traído algunas armadurabots y todo, uno se pregunta como huyo de la cárcel…)

KEFKA: No me importa lo que le pase a este villorrio. ¡Quemadlo todo!

Las armadurabots disparan a los protas y les tumban, hacen lo mismo con los Espers de tipo animal y les reducen a Magizita, que atrapan. Leo va hacia el villano y desenfunda.

LEO: ¡Kefka! ¡Este comportamiento es intolerable! ¡No te permitiré continuar!

KEFKA: Ah, Leo, el soldado favorito del mundo…

(¡Lucha! Los dos generales se dan una paliza mientras los protas se dedican a recuperar el sentido. En eso, el maloso desaparece como si el que lucho antes fuese fantasma.)

LEO: ¿Dónde estas, Kefka? ¡Aparece!

KEFKA: (Voz) Emperadoooor… Te necesito aquí.

GESTAHL: (Llega) ¡Leo!

LEO: ¿Mi señor?

GESTAHL: Perdona por haberte decepcionado a ti también. Mi meta era conseguir la Magizita, y volverme todopoderoso. Por favor, entiéndeme.

LEO: Pero señor… ¿Para que he estado luchando?

GESTAHL: Leo, quiero que te eches una siesta. MUY larga. ¡MWA JA JA JA!

(La ilusión se va y Kefka dispara un rayo desde detrás del fantasma. ¡Atravesó a Leo!)

LEO: ¡Aaaaaaaarrrggggg! (Se murió)

KEFKA: ¿Creías que me habías alcanzado antes? Ese era solo un fantasma, como el del Emperador hace segundos. Le contare a tu 'señor' que tuve que matar a un traidor. ¡JA!

(Los demás se han recuperado y sus PDA brillan como nunca.)

KEFKA: Eh, siento una energía mágica increíble. Una ola detrás de otra…

TODOS: ¡Esper Elemental, Ejecución!

TERRA: ¡IIiiiiiaaaaahh! (¡WHOAM!)

MOG: ¡Adelante mis Guerreros Mágicos! ¡Ra, ra, ra!

KEFKA: Diría que ya estáis todos recargados, chicos y chicas. O lo que sea. Ah, tenéis que recordarme que os enseñe mi colección de Magizita. Quizás veáis caras conocidas.

IFRIT: ¡Llamas… del… Infierno!

SHIVA: ¡Polvo de Diamante!

RAMUH: ¡Puño Rayo!

SIRENA: ¡Canción del Mar!

(El aluvión de disparos de energía dejo… ligeramente dañado al tirano. Terra se lanza.)

TERRA: Esto no lo podrás parar… ¡Meteoro Fundido!

Con el combinado de esas dos magias, una lluvia de meteoros incandescentes vuela hasta el condenado, que podrían derretir el acero. Ahora se le ve bien dañado.

MOG: ¿Sigue vivo?

KEFKA: (quemado) ¡Imagina! Creían que podrían vencerme. ¡A mi! Venid, preciosas.

(Les responde con su propio aluvión de bolas energéticas, les hace pedacitos pequeños.)

TODOS: ¡Aaaag! (Des-transforman)

KEFKA: Jo, cuanta Magizita tenían los malditos. Están aun calientes y todo. ¡Sois muy débiles! ¿Y vosotros habéis heredado el poder de esos Esper Elementales?

(Se larga tan fresco y los demás deben reagruparse para hacer balance.)

TERRA: General Leo… La gente solo busca poder. ¿De verdad quieren ser como yo?

RELM: ¿Interceptor? ¡Menuda herida!

INTERCEPTOR: Guauuuu… (Duele)

LOCKE: Hemos perdido a Leo, también se habrán cargado a Shadow… ¡Malditos!

CELES: Con lo gentil que era. Y ahora también han volado las Magicitas.

LOCKE: (Mira PDA) Estoy preocupado por Edgar y los otros.

RELM: Tranqui, perrito. Yo estaré contigo.

SETZER: ¡Tranquilos, chicos! Estamos a salvo. ¡Pero el Imperio es un mentiroso!

(Los demás han llegado en la reparada nave Blackjack, y conservan sus PDA intactos.)

CYAN: Gracias a Edgar pudimos escapar antes de que nos pasara algo…

EDGAR: Resulta que yo conocía a la chica que nos trajo el café. Se la veía nerviosa, y al rato no pudo evitar escupirnos todo el maldito plan. Fue una suerte.

SABIN: Así que finalmente juegas sucio, ¿Eh?

EDGAR: ¡Esa lengua, Sabin! Hay damas delante. ¡Yo fui un perfecto caballero!

LOCKE: El General Leo ya no esta con nosotros. Kefka le hizo esto…

(Señala la tumba provisional que le han hecho. Cyan es el más apenado.)

CYAN: Que desperdicio. Era su mejor guerrero.

EDGAR: Uf, tenemos que pensar otra vez el plan. Volvamos a la nave.

STRAGO: ¿Puedo acompañaros, chicos?

EDGAR: ¿Este quien es?

TERRA: Es uno de los paisanos de este pueblo. Es un descendiente de los Guerreros Mágicos de la antigüedad, puede ser útil. Por que otra vez hemos perdido las Magizitas.

LOCKE: Bueno, supongo que las de ellos siguen intactas, menos mal.

STRAGO: Debemos suponer que el Imperio querrá probarlas, y pronto.

RELM: ¡Yo voy!

STRAGO: Yo creo que no, pequeña.

SABIN: ¡Si, niña, que me lo creo!

RELM: ¡Grrrr! ¿Quién es este profe-de-gimnasia chulito, eh? ¡A que te dibujo!

TERRA-LOCKE-STRAGO: ¡NOOOOOO!

SABIN: Oye, esta cría tiene una lengua muy suelta.

STRAGO: Esta bien, pesada, si insistes…

RELM: Mejor, gracias. ¿Qué te pasa a ti, chico ligón?

EDGAR: ¿Cuántos años tienes, solo por saber?

RELM: Diez, ¿Qué tal? Voy con vosotros al final, así que no debería importarte.

EDGAR: Has crecido del todo, muchacha. Sosiégate un poco, ¿Quieres?

Tras la reunión, montaron en el Blackjack para rastrear la zona de la puerta sellada, a ver que tramaban los imperialistas. Setzer les informo de lo ultimo.

SETZER: ¡El Imperio va tras la puerta sellada! Buscan unas estatuas o algo así.

STRAGO: ¡No!

CELES: ¿Qué pasa Terra?

TERRA: La tierra, esta rugiendo de dolor…

Un pedazo de tierra se levanto del suelo formando un continente volador, donde estaba además la cueva donde vieron las estatuas. Strago se desespera.

STRAGO: El origen de toda Magia… Se dice que de alguna forma, se neutralizaron sus poderes entre si, y se encerraron. Si las tres estatuas llegaran a cambiar su alineación la faz del planeta crujiría y se reformaría sin remedio.

TERRA: ¡Porras!

SETZER: ¡Venga, saltemos a esa cosa!

(Todos se acercan para desembarcar hasta tierra y aparece un enjambre de aviones.)

CELES: ¡Ah! ¡Son las fuerzas aéreas imperiales!

LOCKE: Démosles una bienvenida sangrienta. Al estilo Esper.

TODOS: ¡Esper Elemental, Ejecución!

MOG: ¡Eh, que algo se acerca por arriba! ¡Mirad que bicho!

Lo que se acercaba era nada menos que ¡Ultros! Salto de un avión a la cubierta de la nave Blackjack. Se prepararon para combatirle. El pulpo se regocijaba.

ULTROS: No, de verdad. Esta será nuestra última batalla. ¡Ya veréis!

CARBUNCLO: Intenta atravesar esto. ¡Rayo de Rubí!

ODIN: Menos cháchara. ¡Sable Justiciero!

(Le dio un leñazo que le hizo ver las estrellas… de mar. Chiste malo. Pero se levanta.)

ULTROS: ¡Grrrr, pierdo otra vez! Pero me he traído un colega. ¡Señor Chupon!

CHUPON: ¡Fuaaaaaag! (Ruge)

ULTROS: El señor Chupon es como una babosa reptil. ¡Es muy poderoso!

(Les encaja un vendaval afilado como el de Sabin, pero mucho más bestia.)

TERRA: ¡Esa cosa lleva una Magizita colgando! Es lo que le da su poder…

SETZER: Oye, el comunicador este esta pitando. ¿Qué es lo que quiere?

(La Magizita se desencajo del cuerpo del monstruo y fue al PDA del señor Gabbiani.)

SETZER: Macanudo, ahora podría hacer eso de… ¡Esper Elemental, Ejecución!

(Tras transformarse el jugador parecía un hombre-molusco con una bolsa membranosa.)

SETZER: ¡Eolo, el Señor del Huracán!

TERRA: Que potencia. Hazle algo como lo de antes, venga.

EOLO: A ver esto. ¡Zona Huracanada!

(El Esper absorbió a sus enemigos en su bolsa membranosa y los escupió con potencia.)

ULTROS: ¡Mi reino por un paracaídaaaaaaaaas…! (cae al mar)

MOG: Ahora desembarcaremos en ese continente volador. Chicos, la mayoría no tenéis Magizita, y a Relm solo le queda ese Esper animal… ¡A ver si me hacéis caso!

Pues eso, bajaron en un llano que había en la islita, ahora solo piedras amontonadas les separaban de sus enemigos. Pero al poco vieron el cuerpo de alguien conocido.

SHADOW: Ag… ¡Abajo el Imperio! Cuando se termino mi utilidad, me desecharon…

EDGAR: Pensamos que te habíamos perdido, chico.

SHADOW: ¿Interceptor esta bien, espero?

RELM: El señor perro esta a salvo. ¡Así que vamos!

(Siguieron adelante por los riscos de la islita y se encontraron un gran peligro.)

CELES: ¡Ah! ¡Un bicho!

SETZER: Es gordísimo… ¡Y no parece que quiera apartarse!

El bicho era una mezcolanza de dragón por lo reptiliano y las alas, y de centauro por lo cuadrúpedo y su tronco humanoide. Se presento por si quedaban dudas.)

ARMA: Yo soy Arma Ultima, soy pura energía, creada por el planeta para protegerse de sus heridas, tan antigua como el cosmos… Débiles humanos… ¡Desapareced!

GAU: ¡Tus muelas! ¡Somos doce contra uno!

TODOS: ¡Esper Elemental, Ejecución!

(Aparecen Odin, Maduin, Minotauro, Carbunclo y Eolo, se lanzan a por Arma.)

ARMA: Je. Algo tan débil no puede dañarme.

RELM: Alguien tiene que hacer algo… ¡Esper Elemental Animal, Ejecución!

(Leviatán salta al combate y parece que gana terreno, pero enseguida se descontrola.)

TERRA: Otra vez… ¡IIiiiiiiaaaaaahh! (¡WHOAM!) ¡Relm, despierta! (Golpe…)

LEVIATAN: Ag… Ya se… ¡A por el lagartijo!

(Entre las dos le terminan de descuartizar, y al momento vieron a los buscaproblemas.)

SHADOW: Vendí mis habilidades al Imperio, no tengo derecho a seguir adelante…

(El ninja se marcho cabizbajo y los demás lo lamentaron, pero siguieron.)

GESTAHL: Bueno, llegáis a tiempo de perecer. ¡Mirar las Estatuas!

CELES: ¡Emperador! ¡Detenga esta locura!

GESTAHL: Celes… Ven aquí, preciosa. Os dieron la vida a ti, a Kefka, e incluso a Leo solo ¡Para servirme! ¡Es tu derecho de nacimiento dominar el mundo a mi lado!

KEFKA: Si matas a todos esos, te perdonaremos tus insolencias…

(Para asegurarse lanza un fogonazo que los paraliza y le da una Magizita a la generala.)

GESTAHL: Celes. Juntos podemos conquistar este planeta. Piénsalo bien.

CELES: El poder solo provoca guerras. Ahora quisiera no haber nacido… ¡KIAAA!

(Aprovecha el susto para atravesar al general maloso con su arma, pero no muere.)

KEFKA: Me ha hecho sangre… ¡Maldita niñata! ¡TE ODIO! ¡Diosas, darme poder!

(Las estatuas reaccionan y crean una barrera entre ellas, bajo la cual se mete.)

GESTAHL: ¡Kefka, si las revives destruirás el mismo mundo que queremos dominar!

KEFKA: ¡Te calles!

Gestahl responde a la insolencia con una andanada de hechizos, que no afectan al otro por estar tras la barrera de estatuas. El emperador alucina, y uno le cae de vuelta.

GESTAHL: ¡Aaaaaaaaarrrrrgg! (Murióse)

KEFKA: Veo que no quieres este Esper Elemental de Oscuridad. Pues para mí otra vez.

(Pero el pedazo de Magizita salio volando tras unas rocas, tras las cuales salio Shadow.)

KEFKA: ¿Y este quien es?

SHADOW: Si… Noto el poder de la Oscuridad. Pero este es distinto del que me invadía antes. ¡Es un Esper de oscuridad con el que puedo vencer al mal! ¡Ejecución!

MOG: Espera… Un, dos tres… ocho, nueve y ¡Diez! ¡El ultimo Guerrero Mágico!

SHADOW: ¡Gilgamesh, el morador de la Oscuridad!

(El Esper samurai desenfundo una espada en cada uno de sus cuatro brazos y ataco.)

KEFKA: ¡Estatuas, mostrarme vuestro poder!

GILGAMESH: Muy listo, Kefka. ¡Muévelas y el mundo se ira a pique!

(El golpe es lo bastante fuerte como para hacerle derramar las Magizitas capturadas.)

CELES: ¡Buen golpe, Shadow! ¡Ya son nuestras de nuevo!

GILGAMESH: ¡Largaros, hay gente que cuenta con vosotros!

KEFKA: ¡No podéis escapar de mí!

Los demás se fueron derechos hasta el Blackjack. Shadow se les unió al poco rato, pero el desbalance provocado por la realineación de las Estatuas agrieto y modifico la faz del planeta, como Strago había previsto. Aquel día, el mundo cambio para siempre...