Lo primero de todo, disculpadme el retraso por favor. He tenido problemas en mi vida personal que me han atascado un poco pero ya estoy de regreso. La semana próxima actualizaré a tiempo.

Gracias por seguir ahí.

Los abuelos de Bilbo se marcharon poco después de comer ya con todos los detalles tanto de la historia como de la forja apalabrados, dejando a los enanos planificando las tareas que debían acometer para poner la fragua a punto.

La mesa del salón era un hervidero de pliegos de pergamino, tinta y plumas mientras que los que habían estado en la forja hacían diagramas detallados de lo que habían visto y juntos planeaban por donde acometer los arreglos.

Sin duda aquellos diseños mostraban con claridad la verdadera destreza de los enanos que se alojaban en su casa.

Bilbo sonrió dejándoles a lo suyo mientras él se sentaba en uno de los sillones a leer pero terminó pensando en sus propios planes. Sabía perfectamente como eran los hobbits allí y tenía cosas que arreglar para que el negocio de sus enanos pudiera tener alguna posibilidad de éxito, pero por encima de todo su prioridad era de nuevo ayudarles sin violentar el orgullo de nadie en el camino ni volver a provocar otro choque cultural entre ellos.

Al final dejó su libro a un lado y se levantó para acercarse al armario del salón donde había dejado las sacas de dinero juntando varias en dos más grandes, guardando la más pequeña en su bolsillo volviendo de nuevo al sillón para verles desde allí trabajar sin estorbarles.

Al cabo de un rato Bofur se echó para atrás apoyándose en el respaldo de la silla acariciando levemente su abdomen con un gesto cansado.

- ¿Por qué no te acuestas un poco?- sugirió Dwalin al notar su gesto, siempre al pendiente de su pareja.- seguro que para cuando te levantes va a seguir habiendo trabajo que hacer.

Bofur sin duda quería quedarse a echar una mano pero tenía que reconocer que se sentía agotado en ese momento y sería muy estúpido de su parte negarlo. Tanto Bilbo como Adamanta le habían advertido que necesitaba descansar mucho y relajarse para que todo volviera a la normalidad con su embarazo por lo que simplemente asintió a su marido poniéndose en pie y sonriendo al ver que él también se levantaba para acompañarle tomado de su cintura.

- ¿Te vas a quedar conmigo?- sugirió sonriéndole demasiado inocentemente para ser de verdad tan inocente como parecía.

- Hoy no Bofur. Nada me gustaría más pero quiero ayudar en todo lo que pueda en la fragua. Cuanto más pronto esté en funcionamiento mejor.- explicó Dwalin soltando su cintura al entrar en el cuarto para que pudiera quitarse el dichoso abrigo que usaba de bata antes de acostarse.

Dwalin no pudo evitar que su rostro reflejara la impotencia que sentía al ver así a su pareja, sin algo tan básico como un pantalón que poder ponerse. Si todo iba bien tal vez pronto podría proveer a su familia como debía, al menos de las cosas más sencillas y solo le quedaba rogar a Mahal que los cuidara ya que no era capaz de demostrarle con una fiesta cuánto le importaba y cuánto quería a su pareja y al pequeño que les había enviado.

Fue la mano de Bofur acariciando su mejilla la que le sacó de su ensimismamiento, viendo como su sonrisa mostraba que sabía a la perfección lo que pasaba por su cabeza.

- Deja de darlo vueltas. En cuanto estéis trabajando en la forja todo irá bien.- le aseguró con tono cariñoso.- Estoy convencido de que en nada podrás proveer a la familia de lo que necesite mientras yo no pueda- añadió tratando de animarle.

El más alto solo lo miró sin responderle para acto seguido esbozar una muy leve sonrisa antes de coger a Bofur en brazos para llevarlo a la cama, coreado por sus risas.

- Estás loco.- le dijo el más bajo aún riendo, agarrándose de su cuello, y en cuanto le dejó en la cama lo atrajo para besarle.

Dwalin correspondió al beso terminando por pegar su frente a la de él al acabarlo.

- Te amo.- susurró no muy acostumbrado a palabras dulces con Bofur y apartándose un poco para arroparle.- anda, procura dormir.- susurró antes de inclinarse para darle de nuevo otro beso tierno.

- También te amo.- murmuró Bofur con una sonrisa y de nuevo recuperando parte del brillo que había en sus ojos normalmente antes de acomodarse para poder descansar un poco acariciando ya por instinto su pancita.

Dwalin le sonrió con ternura y salió del cuarto para dejarle descansar deseando poder quedarse abrazándole y siendo él quien le acariciara su vientre pero ahora mismo primaba conseguir un medio de trabajo.

Estaba a punto de entrar en el salón cuando Bilbo le interceptó saliendo de la estancia.

- ¿Podríamos hablar un momento?- pidió Bilbo esperando que todo aquello no le estallara en la cara.

En respuesta Dwalin asintió viendo que Bilbo salía a la parte de atrás de la casa por lo que no dudó en seguirle.

- ¿Hay algún problema? ¿Bofur está bien?- preguntó preocupado al notar que le buscaba a solas.

- Todo está bien con Bofur y vuestro pequeño.- le aseguró Bilbo sonriendo ante su preocupación.- solo quería hablar contigo a solas porque creo que es un tema delicado. Verás anoche estuve hablando con Thorin y me explicó algunas cosas sobre vuestras costumbres. Así que voy a empezar asegurándote que no pretendo ofenderte por nada.

- Creo que ya hemos tenido suficientes encontronazos para que eso me haya quedado claro.- respondió Dwalin mirándole serio.- ¿Qué te traes entre manos para creer que me ofenderás?

- Una oferta que si no me dejas terminar de hablar mientras te la propongo podrías malinterpretar.- explicó sacando de su bolsillo una saca con una generosa cantidad de monedas.

Dwalin frunció el ceño e iba a empezar a decirle cuatro cosas a Bilbo cuando éste levantó las manos en señal de paz para que le escuchara.

- Sé que tú debes mantener a tu familia cuando Bofur no pueda hacerlo igual que sería su responsabilidad si fueras tú quien no pudiera. Me parece perfecto. No quiero cambiar eso.- le aseguró antes de continuar.- pero Bofur necesita ropa con urgencia y por lo que Thorin me explicó, tú debes ofrecer una fiesta para agradecer a Mahal qué os haya dado la oportunidad de convertiros en padres y pedirle que vele y cuide de tu hijo y tu esposo en el embarazo y el nacimiento.

Bilbo hizo una pausa notando que Dwalin bajaba un poco la cabeza pero se mantenía firme. Aquello le dolía pero mostraba el orgullo de los enanos.

- Por eso te ofrezco esto Dwalin. No es un regalo, no es caridad. Es un préstamo. Para que puedas proveer ahora a tu familia y devolvérmelo cuando la fragua empiece a daros beneficios. No quiero que los primeros ingresos sean para mí, solo cuando estés en condiciones de pagar, regrésame la bolsa.- le explicó notando como el enano miraba la saca sin agarrarla.

- ¿Con qué interés quieres que te lo devuelva?- preguntó por si eran unas condiciones que no podría pagar.

- A la familia y a los amigos no se les cobra intereses. Estoy encantado de poder ayudarte.- aseguró sonriendo al tiempo que Dwalin tomaba la saca acercándose a pegar su frente con la de Bilbo en señal de gratitud.

- Puedo preparar la fiesta de mi familia entonces.- susurró con emoción contenida.

- Eso parece, sí.- contestó Bilbo sonriendo emocionado por el gesto del enano.

- Me gustaría invitar a tus primos y a tus abuelos. Se supone que es para la familia y amigos cercanos. Ellos se han portado increíblemente bien con nosotros.- le comentó ilusionado por poder ofrecerle algo así a Bofur y a su hijo.

- Entonces vas a necesitar mucha comida... Cuando le dices "fiesta" a un hobbit si empieza a mediodía se quedara hasta pasada la cena.- le explicó esbozando una sonrisa.

- En eso nos parecemos.- contestó Dwalin esbozando una sonrisa sintiendo como si una pesada carga hubiera desaparecido de sus hombros.- hablaré con los demás para prepararlo como sorpresa.

- En cuanto tengáis el día yo invito a mis abuelos y a mis primos.- respondió Bilbo sonriendo.

- Perfecto.- respondió Dwalin guardando la saca y entrando en la casa con Bilbo para regresar al salón donde empezaban ya a hacer una lista de los materiales necesarios y la cantidad detallada de los mismos.

- Los planes han quedado muy bien.- comentó Balin observando la lista con todo lo que necesitaban.- ¿Pero cómo lo pagamos?- preguntó mirando al resto.

- Así.- respondió Bilbo poniendo en la mesa con cuidado la otra saca que había preparado notando la incomodidad de los presentes.- Cuando la forja funcione y estéis en condiciones de hacerlo, me lo devolvéis.- les aseguró como había hecho con Dwalin.

- Es una oferta muy generosa Bilbo pero no sé si podríamos enfrentar la devolución de los intereses.- le explicó Thrain mirándole preocupado, tampoco tenían muchas otras opciones.

- ¿Qué intereses? A la familia y a los amigos no se les cobra intereses. Solo devolved a la saca lo que gastéis y listo.- le aseguró Bilbo recibiendo una mirada atónita por parte de varios enanos.

- Con negocios así nunca vas a tener ganancias.- comentó Oin sonriendo al hobbit mientras Thrain miraba a Balin en busca de consejo mudo y en respuesta éste simplemente se estiró a recoger la bolsa y guardarla.

- Gracias Bilbo. Mañana mismo iremos por los materiales para arreglar el tejado. Dado que tu abuelo no dijo nada al respecto supongo que podemos encontrar aquí dichos materiales.- comentó Balin curioso.

- Supongo que sí. En la plaza del mercado hay una carpintería.- explicó mientras tomaba el pliego para ver lo que necesitaban y esbozando una sonrisa.- me temo que mis conocimientos de khuzdul son muy limitados para leer esto.- añadió haciendo que la sonrisa fuera general mientras le traducían la lista.

- Efectivamente, todo eso lo encontráis en el pueblo.- les confirmó finalmente.

- Seguro que conseguimos un buen precio.- intervino Oin dispuesto a regatear cada moneda y haciendo que Bilbo diera un respingo.

- ¡No se te ocurra regatear los precios!- le avisó sorprendido por la idea de Oin.- Esto no es un mercado de una ciudad de hombres. Aquí la gente te va a pedir lo que cree que el producto vale con una obvia ganancia razonable, lo que se supone que debéis hacer vosotros también cuando trabajéis en la forja. Si alguien quiere vuestro producto lo va a pagar sin negociar nada, si no le interesa lo dirá y si no puede pagar el precio no hará el intento de comprarlo. Los precios de venta en nuestro mercado son más que justos. Esto no es Bree.

- Entonces, ¿aceptamos los precios sin más?- preguntó Dwalin sorprendido por eso.

- Pues claro. Y más os vale ajustar los precios de vuestros productos o nadie os encargará nada. No se trata de no tener beneficios. Se trata de que el beneficio sea acorde con el trabajo realizado.- explicó de nuevo.

- Muy bien. Nada de regateos.- aceptó Balin mirando a Bilbo y asintiendo.- mañana veremos cómo se nos da comprar en un mercado hobbit.

- Hay más cosas que comprar.- comentó Dwalin sonriendo a su hermano.- Bilbo me ha hecho la misma oferta que a vosotros así que voy a preparar a Bofur y a nuestro hijo una fiesta de agradecimiento a Mahal.

- Oh, pero eso es magnífico.- respondió Balin feliz por su hermano mientras Bifur palmeaba su espalda.

- Sí, lo es.- respondió con una sonrisa satisfecha.- he invitado a los abuelos y los primos de Bilbo y pensaba que quizás pudiéramos hacerlo pasado mañana.- explicó sabiendo que eso retrasaría un poco el inicio de las obras y que necesitaba el permiso de Thrain.

- Creo que eso dará tiempo a preparar todo para que puedas sorprenderle.- respondió Thrain dando así su consentimiento.- Mañana por la mañana Oin, Bifur, Thorin y tú podéis hablar con el carpintero y Balin y Dis pueden encargarse de comprar todo para la fiesta. Solo diles que platos quieres ese día. Además Bilbo puede ayudarles si le decimos los ingredientes necesarios.- añadió mirando a Bilbo que asintió sonriéndole.

- Solo tened en cuenta nuestras costumbres también. Has invitado a hobbits a una fiesta en honor de tu hijo. Eso implica que os van a traer regalos para el pequeño.- explicó el hobbit mirando a Dwalin especialmente.- no es porque no te crean capaces de mantener a tu familia. Aquí cuando alguien cercano va a tener un hijo se le hacen regalos para dar la bienvenida al pequeño.

- Eso suena a que no te queda más remedio que aceptar.- le dijo Dis a su tío sonriéndole.- y además es un bonito detalle.

- Eso parece. - respondió Dwalin asintiendo sabiendo que después de todo ellos también debían hacer concesiones.

- Bueno, pues parece que todo está decidido.- comentó Thrain sonriendo satisfecho.- ¿Qué tal si cenamos? Empieza a anochecer y yo comienzo a estar cansado.- aseguró notando al instante la mirada de preocupación de todos, en especial de Balin.- estoy bien, solo necesito descansar un poco.

- Pues venga, recoger todo lo de la mesa mientras caliento la cena. ¿Le ponemos a Bofur la cena en una bandeja para que siga descansando?- preguntó Bilbo a Dwalin que sopesó un momento la idea antes de asentir. No tenía caso hacerle levantar si estaba bien en la cama.

Bilbo sonrió antes de ir a la cocina para preparar todo mientras los demás recogían los papeles y ponían la mesa para cenar.

- He puesto la cena de Bofur y la tuya en la bandeja para que ceneis juntos.- comentó el hobbit mientras iba sacando la cena a la mesa.

- Gracias Bilbo.- respondió el enano antes de ir por la bandeja para llevarla al cuarto y poder cenar con su esposo.

La cena fue como de costumbre aunque todos parecían aún más animados todavía comentando lo bien que iba a quedar la zona de forja o lo poco que seguramente iban a tardar en tener listo el tejado.

Para el final de la cena, como de costumbre Dis batallaba con los pequeños para que se fueran a dormir mientras su adad ayudaba a su padre a acostarse y Bifur y Oin se encargaban de recoger los platos.

Bilbo estaba colocando los cojines del sofá para tener algo de labor hecha para el día siguiente cuando vio a Thorin de pie a la puerta del salón, mirando el mueble donde guardaba los licores y luego mirándole a él.

Como toda respuesta Bilbo sonrió dejando los cojines y mirando a Thorin directo a los ojos antes de salir del salón y de la casa para sentarse en el banco de atrás esperando por él.

Thorin no tardó en aparecer con dos copas en las manos, alcanzando una a Bilbo antes de sentarse.

- Gracias por lo que hiciste hoy. Nos has dado un lugar seguro para pasar el invierno y estás asegurándote de que todo vaya bien con Bofur y su bebé. Ni entregándote todo el oro de Erebor podría pagarte conforme a lo que significa eso para mí.- le explicó el enano mirándole mientras daba un sorbo a su copa.

- Ya te dije que es un placer ver mi casa llena de gente, de vida...- respondió Bilbo observándole.- Por cierto, gracias por llevarme anoche a la cama. Fue un detalle por tu parte no querer despertarme.

- Créeme que fue un placer llevarte en brazos.- le aseguró sonrojándose al decir algo así en voz alta, pero era la pura verdad.

- Para mí también lo fue. Me gusta como hueles.- contestó sin ser consciente de lo estúpido que sonaba hasta que lo dijo en voz alta.- Bueno, quiero decir que...

- Quieres decir que huelo a tierra mojada. Anoche dijiste que olía a tierra mojada y que había que cerrar bien las puertas por si llovía.- comentó bajito algo avergonzado por lo sucedido.

- Sí, justo a eso me olías. Me encanta ese olor.- añadió Bilbo enrojeciendo hasta las orejas y dando un trago de su vaso para tratar de ocultarlo.

Thorin no respondió nada de forma inmediata. Simplemente se quedó sentado en silencio con él viendo las estrellas y disfrutando del sonido de su respiración pensando si debería o no decir algo sobre cómo se sentía respecto a Bilbo o si lo más prudente sería guardar silencio. Pero su abrazo de buena suerte antes de ir a ver al Thain y el tenerle entre sus brazos la noche anterior, aunque fuera solo en el trayecto de llevarle a la cama, se había sentido tan cálido...

Se terminó de un trago la copa antes de girarse hacia Bilbo dispuesto a decirle algo de los sentimientos que provocaba en él, notando que su mirada esmeralda estaba perdida en la infinidad de estrellas sobre ellos y antes de que pudiera controlarse y pensar simplemente se inclinó y lo besó.