Aviso:Lemmon! =)


Capítulo 13: "Controlar tu vida"

Suspiró mientras observaba desde el interior de la furgoneta como Hermione, Pansy, Tonks y Weasley entraban en aquel antro, sin mas protección que la varita escondida en las botas y una daga en el caso de Weasley, mientras que Tonks, Pansy y Hermione se habían decantado por pistolas.

Negó con la cabeza, no le gustaba nada la idea de que ellas solas entraran primero.

Desvió la cabeza hacia la izquierda al escuchar a Potter.

-Blaise -Llamó Harry al moreno -llama a Mitchell y pregúntale si tiene ya las cámaras pinchadas y si tenemos cobertura de audio con los micros -

Blaise asintió mientras comenzaba a marcar el número de la especialista en tecnologías muggles que tenían en el equipo.

-Aquí la genio de las nuevas tecnologías... dime tus deseos... -Blaise sonrió al escuchar su saludo.

-Preciosa... necesito que me digas si ya tienes pinchadas las cámaras y si disponemos ya de audio con las chicas... -

-Un segundo... -contestó la joven mientras Blaise escuchaba el sonido de las teclas del ordenador al ser pulsadas. -las tengo... -dijo al cabo de unos segundos - Poneos los micros y las oiréis. En cuanto a las cámaras, estoy viendo a Gin y a Pansy ahora mismo. Están hablando con el que al parecer es el chulo del lugar... -Informó aquello último con voz hastiada. Blaise sonrió al imaginarse la mueca que la chica estaría haciendo.

-Gracias guapísima. Eres la mejor... -Dijo Blaise mientras se disponía a cerrar la tapa del móvil sin perder tiempo para cortar la comunicación y sonriendo cuando escuchó un breve "lo sé" desde el otro lado de la línea antes de cortar.

-Está todo dispuesto. Kristen dice que ahora mismo Pansy y Ginny están hablando con el dueño -frunció el ceño -o por lo menos con el que se encarga de seleccionar a las chicas... -añadió.

-Muy bien - murmuró Harry mientras terminaba de de anudarse la corbata. -Entraremos en diez minutos, recordar que somos hombres de negocios y que venimos a tomar algo después de una larga reunión. -les recordó Harry.

-Otra cosa... -dijo mientras escondía la pistola en el interior de la chaqueta negra del traje que llevaba.-No quiero ningún numerito que pueda descubrirlas o descubrirnos ¿de acuerdo? -preguntó mirando a Ron y a Draco especialmente.

Draco alzó una ceja.

-¿Eso nos lo dices a nosotros o lo dices para convencerte a ti mismo? -

Antes de que a Harry le diera tiempo a contestar escucharon la voz de Kristen por los micrófonos.

-Chicos ya podéis entrar...-


Pansy y Ginny se miraron cuando el hombre salió de la pequeña sala con paso presuntuoso.

-¿Era necesario que saliéramos vestidas de policías? - Preguntó la pelirroja examinando el disfraz que aquel hombre de aspecto repulsivo les acababa de entregar.

Pansy suspiró.

-Míralo por el lado bueno... podemos quitar las falsas pistolas del cinturón y poner las verdaderas sin que ellos noten el cambio.-

Ginny se encongió de hombros dándose por vencida.

-Supongo que tienes razón. -

-Chicas... -escucharon la voz de Harry por los micros que llevaban en el oído. -¿Dónde estáis? -

-Salimos en diez minutos -contestó Ginny.

-Granger y Tonks acaban de salir con el encargado... -informó Pansy.

-De acuerdo... en cuanto podáis echad un vistazo... y tened cuidado... -

Pansy miró a su alrededor.

Se encontraban en una habitación pequena y completamente vacía a excepción de los dos pequeños tocadores con espejo, situados a su derecha y un viejo armario de madera de un metro y medio de alto y algo menos de uno de ancho.

-Pansy... -la llamó Ginny -vigila a ver si viene alguien... -

La morena inmediatamente se acercó a la puerta mientras Ginny se comenzaba a abrir las puertas del armario y a examinarlo por detro abriendo cajones y desplazando perchas.

-¿Hay algo? -susurró Pansy desde su posición.

-No... pero tengo que sacar los cajones para ver si hay un falso fondo... - dijo Ginny-

-Kris... -murmuró Ginny llamando a la técnica -necesito que me digas si hay cámaras en esta habitación... -

-De acuerdo, cariño... necesito que me enfoques con el colgante que te he dado antes, toda la habitación -

Ginny giró sobre si misma manteniendo el colgante con forma de margarita que escondía una cámara, con dos dedos.

-Kristen date prisa tenemos poco tiempo -murmuró Pansy al escuchar pasos por el pasillo que había detras de la puerta en la que estaba apoyada intentando escuchar cualquier moivimiento.

-Ya voy.. ya voy... -dijo Kristen por el micro -dos segundos... -

Blaise que escuchaba toda la conversación al igual que los demás, contó los dos segundos mentalmente... dos... uno... cero...

-¡Ya! -Escucharon la voz de Kristen -¡Limpio! -exclamó.

-Ginny guarda todo, se acercan... -informó Pansy al mismo tiempo que con un movimiento de varita se ponía el disfraz.

Mientras Ginny hacía lo propio, Pansy la apuntó con su varita y convirtió la ropa que llevaba puesta la chica en aquel escueto traje de policía muggle.

La puerta se abrió y por ella apareció la cabeza de un hombre robusto .

-Acompañadme... ha habido un contratiempo... -dijo solamente.

Pansy y Ginny se miraron preocupadas y acompañaron al hombre sin decir nada.


Se apoyó en la pared. Dios, aquello no podía estar pasando...

-¡Mierda! -dijo mientras golpeaba con el zapato recién transformado una pequeña piedra que había sobre el asfalto.

Había estado a punto de salir bailando prácticamente desnuda delante de todos aquellos malditos babosos cuando había visto sentado entre los espectadores a alguien que no debería haber estado allí...

Se pasó la mano por el pelo. ¡Joder! Acababa de dejar tirada a Tonks... Su micrófono había sido destrozado en el mismo momento en el que había escuchado la voz de Harry preguntándole que estaba sucediendo... Ni siquiera le había contestado a la voz preocupada de Draco...

¡Maldita sea! Se suponía que ella era responsable, se suponía que era una de las mejores en su trabajo... sin embargo no había podido soportarlo, no había podido y había salido corriendo poniendo en riesgo la misión.

Sintió como unos brazos la rodeaban desde atrás, abrazándola y a pesar de que se giró dispuesta a atacar sus músculos se relajaron al sentir el aroma de Draco. Se apoyó en su hombro y enterró la cabeza en su cuello.

-La tengo... está bien... -Escuchó la voz de Draco informando a Harry pero no le prestó demasiada atención.

-Vámonos de aquí... -

Llegó al hotel sin apenas ser consciente, habían llegado y ni siquiera había percibido el suelo bajo sus pies, sólamente había sentido el calor del brazo de Draco guiándola a traves de las distintas calles.

Cuando llegaron a la habitación, se lanzó en busca de los labios de Draco sin decir nada. Necesitaba olvidar lo que había visto en aquel lugar, a quién había visto... Todo lo que había dejado atrás estaba regresando y la estaba destrozando... Necesitaba controlar algo...

Draco se mostró sorprendido en un primer momento pero respondió al beso de Hermione con la misma intensidad, provocando que se quedaran casi sin oxígeno.

No sabía que le había pasado a Hermione en aquel lugar, pero era algo que la había asustado. Algo la había dejado desarmada, temblando y llorando aunque él dudaba que Hermione fuera consciente de las lágrimas que recorrían su cara.

Se dejó guiar por las manos de Hermione en su pecho que lo empujaban hacia la cama de la habitación y soltó el aire que sus pulmones retenían bruscamente cuando sintió las manos de ella recorrer su pecho antes de comenzar a desabrochar los botones de su camisa.

¡Por Merlín! Aquello era una tortura; una lenta y deliciosa tortura...

Sintió el escozor de la excitación en las manos. Las separó del cuerpo donde habían estado situadas hasta el momento y las acercó al borde de la camiseta de Hermione.

-No... -murmuró Hermione sujetándole las manos y poniéndolas encima de la cabeza de Draco.

-Hermione... -susurró mientras se alzaba en busca de su boca.

Hermione se acercó y lo besó durante unos breves segundos.

-Déjame a mi... -lo besó de nuevo dejando a Draco con ganas de más -Por favor... -

En respuesta Draco soltó aire bruscamente e intentó relajarse pese a tener todo el cuerpo en tensión.

Hermione se deslizó por el cuerpo masculino y continuó con su tarea de desabrochar los botones de la camisa; sabiendo que Draco la entendía.

Se deleitó pasando las manos por el torso terso y endurecido por el ejercicio que había quedado al descubierto.

Aquel era su espectáculo, su dominio; un proceso del que quería controlar cada paso, y Draco no sólo no se había opuesto sino que se había relajado quedándose a su merced, dejando que fuera ella la que hiciera lo que quisiera, que obtuviera lo que consideraba necesario.

Draco cerró los ojos como si fuera a echarse una siesta y Hermione se sintió estúpida. Estúpida porque pese a las incontable ocasiones en las que habían hecho el amor, antes y después de que él se marchara, le resultaba todo mucho más fácil al saber que él no la estaba mirando, lo cual era lo que él pretendía.

Sin dejar paso a la vergüenza o al arrepentimiento, posó las manos en el cinturón que gracias a Merlín era fácil de desabrochar y posteriormente se desabotonó los pantalones.

Deslizó las manos por cinturilla de los pantalones llevándose consigo también la última prenda que cubría a Draco. Él sin abrir los ojos alzó las caderas para que Hermione pudiera deshacerse de las prendas con más facilidad.

Y sólo cuando la ropa desapareció Draco se permitió relajarse y se tumbó de nuevo sobre la cama, después de quitarse él mismo la camisa.

Hermione extendió su brazo a ciegas, como si su mano se sintiera atraída por un imán y acarició con un dedo el miembro excitado de su acompañante que palpitaba y se alzaba como si siguiera su caricia. Draco soltó aire bruscamente y Hermione no pudo evitar sonreír satisfecha.

-Sabes pequeña... -murmuró Draco sin abrir los ojos mientras Hermione repetía la caricia provocándole otro estremecimiento -... estoy en desventaja... tú estás totalmente vestida... -

Hermione se acercó a sus labios.

-¿Me ayudas...? -

Draco abrió los ojos y la miró.

-Estaba rezando para que lo pidieras... -


Decir que Harry Potter estaba enfadado era quedarse corto, muy corto. Ginny rodó los ojos por tercera vez al ver como su novio daba la segunda vuelta a su despacho.

-Harry, cielo, no van venir antes por mucho que tú logres hacer un agujero en el suelo... -dijo divertida.

Harry la miró fulminándola con la mirada.

-Cómo no salgan en menos de una hora... -amenazó.

-¿Qué? -preguntó Ginny sonriendo mientras cruzaba las piernas y los brazos- ¿Vas a ir a buscarlos? -dijo arqueando las cejas.

-¡Cielos! ¡No! -exclamó con expresión horrorizada. -Te enviaré a ti... -añadió sonriendo cuando vio como la sonrisa de Ginny desaparecía y negaba con la cabeza.

-Ni lo sueñes, Potter... -se negó. -Soy aún demasiado inocente como para ver a mi mejor amiga haciendo según que cosas... -

Harry sonrió levemente durante un pequeño instante.

-Gin, ¿tú no viste nada? -preguntó frustrado mientras se pasaba una mano por el pelo negro desordenándolo aún mas.

Ginny recordó de nuevo lo que había ocurrido.

Pansy y ella habían tenido que salir antes de lo previsto delante de toda aquellos posibles mortífagos porque Hermione se había negado, no porque le diera vergüenza ni nada por el estilo, sino porque algo la había perturbado y le había impedido salir al escenario.

Cuando se habían cruzado la había encontrado demasiado pálida pero no había podido preguntarle qué le ocurría por miedo a levantar sospechas. Después Pansy y ella junto con Tonks habían bailado provocando pero sin llegar a mostrar nada mientras ella veía como Ron se iba poniendo cada vez más rojo con cada silbido que les dedicaban los clientes de aquel bar. Por otra parte la cara de Harry cada vez más blanco tampoco presagiaba nada bueno. Finalmente ellos se habían contenido, pero ella, demasiado pendiente de ellos no había visto nada fuera de lo normal, al igual que Pansy y Tonks.

-No recuerdo a nadie en especial, Harry, lo siento... -dijo la joven.

-No te preocupes... -la tranquilizó Harry -ninguno vimos nada en especial...

-Espera... -dijo Ginny -Kris ha grabado todo desde mi colgante, tal vez podamos ver algo que se nos ha pasado... -

Harry sonrió y se acercó a la silla donde Ginny estaba sentada, y apoyando los brazos en los de la silla se acercó a la chica y le dio un rápido beso en los labios.

-Te quiero... -murmuró cuando ya se encaminaba hacia el exterior del despacho dónde se encontraban los demás.

-Ya, ya... -contestó Ginny con un movimiento de la mano - sólo por mi cuerpo... añadió divertida.

Harry se giró y la miró desde la cabeza hasta los pies, provocando que la chica se estremeciera.

-Ciertamente, ayuda... -admitió con los ojos oscurecidos por el deseo.

-¡Harry! -Lo reprendió - Eso luego... Kristen, cámaras, ahora... - dijo mientras lo cogía de la mano y se acercaban a los demás miembros del equipo.

Media hora después Kristen les enseñaba imagen por imagen el rostro de los posibles mortífagos sin obtener nada hasta que un grito de Ginny los sobresaltó.

-¡Vuelve a la foto anterior! -Kristen hizo lo que le pedía y en las diferentes pantallas de ordenador apareció el rostro de un hombre castaño de ojos pequeños, color chocolate y con el rostro recién afeitado.

-¡Oh, por todos los magos! -exclamó incrédula.

-¿Qué sucede, pelirroja? ¿Quién es?- preguntó Blaise impaciente.

Ginny tragó saliva ruidosamente, antes de contestar.

-Creo que es Guy Granger, el padre de Hermione... -


Gracias, muchísimas gracias por continuar leyendo esta historia, se que hace siglos que no la actualizo pero la verdad es que no sabía muy bien como continuarla.

Espero que os haya como poco, entretenido este capítulo.

A todas las personas que han dejado algún review... Os doy las GRACIAS! Y puesto que ahora mismo no tengo mucho tiempo, en el próximo pondré vuestros nombres.

Un besito!

``Silver Princess´´